Un pequeño regalito atrasado, mega, para Celia =D Siento que se tan cortito.
Disclaimer: Naruto no me pertenece.
Advertencias: Yuri. Lime.
Igual se ama
Algunas personas aman más con el alma que con la vista y el corazón.
—¿Cómo es que tu cabello siempre parece más brillante que el mío?
Hinata levantó los ojos de sus rodillas para dirigirlos hasta la mano que aferraba una parte de su melena. Era una mano delgada, con uñas cortas y cuya dueña estaba a su espalda, ocupando parte de la bañera.
—¿Está más brillante? —preguntó confusa. No era algo a lo que hubiera prestado atención.
—Sí y no sólo eso. —Su mano bajó por su hombro hasta meterse bajo su axila. Elevó el brazo a medida que sus dedos llegaban al codo—. Tu piel. También es más suave y limpia.
Ella se echó a reír entonces. Se movió de lado con cuidado para mirarla.
—Naruko, es que yo soy más blanca que tú. Eres morena —recordó.
Bajó la mirada de sus ojos azules, por su nariz, por sus labios y hasta su pecho, ahí donde el jabón abultaba también unos buenos y firmes senos. Naruko llevaba el cabello rubio y largo suelto, aplastándose contra su espalda. Ella le echó hacia atrás el flequillo y besó su frente, bajando por su nariz hasta sus labios. Naruko suspiró y enseguida la estrechó entre los labios, correspondiéndola sin temor alguno.
—No. Es que sigo pensando que tú eres más como una diosa.
—Quizás influye mi descendencia —reconoció separándose para acomodar mejor la postura. La bañera no era tan grande, pero ambas ocupaban un buen espacio—. O que no tomo tanto el sol como tú.
Enrojeció al recordar la facilidad con la que Naruko solía desprenderse de sus ropas, como si fuera un hombre. A ella le maravillaba verla desnuda, pero la avergonzaba que los demás también.
Acarició por encima de su hombro hasta bajar a uno de sus senos, con sumo cuidado, bajó hasta que su mano se hundió en el agua y abarcó cuanto pudo el seno.
—Pero, así como yo soy más blanca, tú eres más alta, más fuerte y tienes manos grandes.
—Como si fuera un hombre —protestó Naruko sonriéndole ante sus actos—. No desaprovechas. ¿Eh?
Parpadeó, percatándose entonces de qué estaba haciendo. Se retiro, avergonzada.
—¡Ay, cuanto lo siento! —se disculpó—. Es sólo que…
Naruko la retuvo de las manos, echándose a reír. Antes de que continuara con sus palabras, la besó.
—Me encanta que lo hagas, Hinata —aseguró llevando ambas manos hasta sus propios senos—. Tócame cuando quieras. Amásame, o chúpame. No me importa.
Parpadeó, levantando la mirada tímidamente hacia ella. Depositó un suave beso y Naruko sonrió contra sus labios, pegándola más contra ella, atrayéndola sin importarle incluso que el agua se saliera por los bordes de la bañera.
Rompió el beso para bajar hasta su cuello.
—Ponte de rodillas, Hinata —demandó suavemente.
Ella obedeció, temblando de impaciencia. Cuando sintió sus labios sobre su piel, en sus senos, tensos y dispuestos, apenas pudo retener el sonido que escapó de sus labios.
Naruko la acarició con la boca, besó y chupó, mientras que sus manos surcaban otros senderos más debajo de su cintura. Su mano derecha le apretó las nalgas y la izquierda, sondeo la barrera entre sus piernas.
Hinata cerró los ojos, suspirando, echando la cabeza hacia atrás, la apresó entre sus brazos. El agua se removió más debajo de su cintura, ahí donde la mano de Naruko le otorgaba los placeres capaces de llevarla hasta el orgasmo.
No se había recuperado cuando escuchó el llanto. Ambas se miraron, sorprendida. Naruko la soltó al instante, pues Hinata había dejado de ser suya en ese momento.
—Vuelvo enseguida —prometió besándola en los labios y marchándose tras enrollarse en el albornoz.
Llegó hasta la cuna y sonrió. Un pequeño bebé lagrimeaba con las manos extendidas hacia ella.
—Ya, pequeño glotón —murmuró—. ¿Quieres comer?
Sonrió, mirando hacia las fotografías sobre la cama. En diversas, ella aparecía al lado de un hombre. En otras, Naruko ocupaba el lugar.
Estaba segura de que daba igual cómo fuera, si era hombre o mujer, iba a amarlo o amarla, hasta que el tiempo se extinguiera.
¡Fin!
24 de octubre del 2021
Espero que llegase a entenderse que Naruto se había o está en tránsito de cambio de género.
