El miedo seguia recorriendola, perdió la nocion del tiempo, pero por intuición podia asegurarse de que llevaba más de 5 horas en esa oscura y asfixiante prisión de vidrio.

Una parte de ella se lamentó por haber acompañado a su amiga de la universidad hasta su paradero de bus, todavia no conocia el vecindario y aventurarse a caminar sola a esas horas de la noche fue algo descuidado.

Pero aun asi, todo pasó muy rapido, la calle estaba desolada y una camioneta negra se detuvo a su costado de alli salieron cuatro hombres altos y corpulentos que no la dejaron gritar ni tampoco correr, le pusieron una bolsa en la cabeza y la metieron en la camioneta con una fuerza descomunal a tal punto que su bolso con toda sus pertenencias, incluido su celular, cayera estrepitosamente en la acera.

Amarraron sus manos y luego retiraron la bolsa para reemplazarlo con un pañuelo negro que cubria su vista, tambien sellaron sus labios con un pañuelo blanco.

- Si te mantienes callada puede que recibas un trato mejor -Advirtió severamente la voz de un adulto a su costado.

Ella no respondio, a penas podia respirar y procesar todo lo que estaba ocurriendo en esos momentos, sentia que el corazón se le saldria por la garganta, sus piernas temblaba y en varias ocasiones sentia las ganas de desmayarse, ella preferia desmayarse y creer que esto es solo una pesadilla.

la imagen de su madre paso por su mente, tambien su padre quien probablemente este trabajando con su hermano en ese caso que solo fragmentó a su familia, aun asi ellos fueron un motivo suficiente para querer sobrevivir y luchar, a penas tiene 20 años, su vida recién empieza.

Sin embargo el poco coraje que pudo adquirir se desvaneció al oir una conversacion donde mencionaban "Los Angeles" , la llevaran a otro país, ¿y con qué fines? ¿La venderán? o ¿algo peor?

Ya han pasado varias horas desde su secuestro, sabe que esta en los Angeles encerrada en esta prisión sin saber que haran con ella.

el nerviocismo volvio a invadirla, se levanto del grisáceo suelo y empezo a golpear las gruesas paredes de vidrio que parecia ser a prueba de sonido, aun asi las ganas de volver a ver a su mamá no la detuvieron, continuó golpeando hasta que sus nudillos se pusieran rojos y estuviera a punto de sangrar, las lagrimas no dejaban de salir como un rio caudaloso , pero los sonidos de unos pasos caminando hacia donde estaba ella la obligaron a que parara.

- Tal y como lo pediste Mello, no fue algo difícil, tampoco se resistió. -Hablo el hombre calvo y de gran tamaño que parecia acostumbrado a hacer este tipo de cosas.

El muchacho, que llevaba un abrigo de gran tamaño y cubierto por una capucha con pelusas en los comtornos que dificultaba ver su rostro , dio un mordisco a lo que parecia ser una barra de chocolate y se acercó al cristal a una distancia un tanto lejana observando con satisfacción a la chica dentro de esa prisión, Sayu Yagami su pasaje directo para obtener la libreta.

La libreta, su único interés.

- Buen trabajo - Solo pudo decir con una ligera sonrisa de soberbia, pero eso desapareció cuando su mirada observo las manos de la chica. - Demonios, eso debio doler.

Sayu no podia oir nada, ni mucho menos ver el rostro del sujeto que parecia hablar de ella, ahora ambos sujetos parecian intercambiar palabras severas, el hombre calvo hizo un chasquido con sus dedos y una chica en lenceria trajo algo de hielo y algodón.

¿A caso pretendian curarla? ella no queria tener nada que ver con ellos, por un momento imagino que ella se convertiria en una de esas chicas y viviria alli por siempre.

Sayu empezo a entrar en pánico y retrocedio lo más que pudo, pero al ser el espacio tan reducido solo la inquieto.

- Yo me encargaré

- El más alto dio una corta risa- No es necesario que te involucres, mis muchachas pueden curar una mano rota.

- ¿Y arriesgarme a que escape facilmente? Solo le daremos el hielo y las vendas, mejor que ella se cure sola.- comento con poco interés.

- Como quieras.

Todos desaparecieron del lugar dejando a Mello a tan solo unos centimetros de la puerta de vidrio, parecia esperar algo, Sayu no sabia que pretendia , pero no esperaba nada bueno de él.

Repentinamente la jaula de Vidrio se movio dejando como unica salida el lugar donde ese sujeto de cabellos rubios se encontraba parado.

- Antes de que intentes algo estúpido dejame advertirte que hay cámaras en todo el lugar y no intervendre si alguien aqui te dispara.

Sayu mantuvo sus ojos muy abiertos y se abrazo a si misma en la esquina del lugar, temblando de miedo.

Ese corto gesto pareció mover algo en él, en realidad nadie aqui le hará daño ya que la necesitan viva para hacer el intercambio con la policia, pero tampoco puede revelar tanto.

Esa mirada de terror en sus victimas jamás le ha importado ya que estaba acostumbrado a lidiar de esa forma con estafadores y personas malas en general, pero nunca pensó verlo plasmado en una chica inocente, de buenas intenciones y que nada tiene que ver con el caso de Kira.

¿A caso se sentia culpable? De solo imaginarlo sintio asco y decepción de si mismo, jamas imaginó verse en esta situacion cuando estaba en la casa Wammy.

- Qué me harás. - Susurró ella haciendo que Mello recobrara sus sentidos, parpadeo unas cuantas veces y dio un paso adelante, pero eso solo hizo que se sobresaltara.

- Mello tiro la bolsa de hielo quedando a tan solo unos centimetros de ella. - No está en mis planes lastimarte, solo eres un recurso para obtener lo que realmente quiero.

Eso la dejo desconcertada ¿Que podria darle ella? Su familia no es tan adinerada y este lugar parece algo muy elaborado como para ser una simple extorsión. Si no está en sus planes lastimarla como dice, entonces que haran con ella.

- Esto no parece ser por dinero.- Volvio a susurrar sin siquiera mirarlo

Mello no pudo negar que le sorprendió tal conclusión, se cruzo de brazos y se apoyo en la pared que tenia al lado.

-¿Qué te hace pensar eso? - Preguntó fingiendo desinterés

- Dijiste que soy un medio para obtener lo que quieres, si quieres dinero ya debes saber que eso es lo que mi familia menos tiene.

- No esperaba una respuesta asi. - contesto con una pequeña pizca de diversión, no conoce de nada a esta chica y pensó que solo se mantendria gritando o pediria cosas genéricas como que la dejaran libre o etc.

- Ella trago saliva y al notar que el extraño sujeto no se molestó por su atrevimiento en exigir respuestas, volvió a preguntar - Entonces... Qué me haras.

El rubio no estaba en la obligación de responder, pero si eso la dejaria un poco mas tranquila al menos su consciencia lo dejaria descansar esta noche.

- Sayu Yagami, tienes razón, no es por dinero, la cuestión es que tu padre vendra por ti y traera consigo algo de suma relevancia.

Una punzada y una sensacion de terror la invadio, ellos dañarian a su padre y tan solo por salvarla de solo imaginarlo la angustia volvió.

- ¿Papá ? No le hagas daño, por favor... -Sus marrones ojos se clavaron en los zafiros ojos del rubio, este solo fruncio el ceño y aparto la mirada por tal osadía.

- Tu vida y la de tu padre no me interesan, solo quiero que me traiga ese objeto y luego podras irte con él, todo depende de tu padre, fin del interrogatorio.

Mello saco las vendas de su saco y se aproximo a ella.

- Quedate quieta y no te atrevas a mirarme a los ojos otra vez. - Amenazó friamente , Sayu agachó la mirada y se giró a mirar a otro lugar, a penas pudo notar los cabellos dorados cayendo a los lados de esa capucha negra.

El rubio agarró la mano de la chica y limpió las heridas de dus nudillos, el frio toque del alcohol con su piel hicieron soltar un leve chillido por parte de Sayu, Mello instintivamente alzo su mirada y verla en un estado de completo shock empezaba a desesperarlo, inconscientente hacia esta clase de "ayuda" como una forma de disculparse por perjudicarla.

- No vuelvas a hacerlo. - ordenó con esa fria voz, las heridas no eran graves, pero debian dolerle como el demonio.

Sayu asintió, sintiendo una desagradable sensación en su estomago, preferia estar sola que cerca de él y con el miedo de que vaya a hacerla algo repentinamente, Mello podia sentir esa tension y el remordimiento que pensó que no sentiria seguía carcomiendolo.

Al parecer limpiar sus heridas fue mala idea, dejo de hacerlo y se levanto bruscamente, llamando la atención de Sayu.

- Kira mató a mi primera victima, por eso estas aqui. - Sonrió al percatarse de algo importante- asi que si tú tambien mueres sabre que Kira es alguien de la policia y alguien que te conoce... eso reduciria mi lista considerablemente - Fue lo último que dijo y se retiró de alli dejandola en ese desolado lugar.

A pesar de estar conmocionada y al borde del colapso se esforzaba por entender lo que sucedia, ¿esos criminales quieren atrapar a Kira ?

la cabeza empezaba a darle vueltas, sabia que tardd o temprano se desmayaria. asi que se recosto en el suelo.

-. mamá, papá, Light, quiero verlos... - fue su ultimo pensamiento antes de quedar inconaciente.

Por otro lado Mello mordía su barra de chocolate compulsivamente , con coraje en cada mordida.

Él no era asi, que su ambición por ser mejor que Near lo haya llevado a usar estos métodos tan denigrantes donde tiene que someter y perjudicar a victimas inocentes era bastante chocante.

- definitivamente, No volveré a involucrarme con las victimas.

fue su ultimo pensamiento para luego perderse en ese largo y oscuro pasillo interminable.