Lo que había comenzado como un viaje por su adelantada "Luna de miel" con Mozu, se había convertido en algo mucho más emocionante.

Kohaku junto a su novio habían planificado este viaje hace mucho, pero la verdad sea dicha, apenas tocaron el suelo de Verona en Italia, no habían hecho más que visitar lugares que aseguraban la amplia gastronomía del país, pero aunque ella fuera alguien de apetito insaciable esperaba algo más que solo comer, también quería hacer turismo.

—Escucha, tú ve a ese bosque a buscar tus hongos y yo iré a hacer turismo .-suspiro luego de ya no poder más con ese recorrido gastronómico, aunque muy dentro de ella esperaba que su novio se retractará.

—¡Por eso te amo preciosa! Es un ganar ganar para cada uno .-Mozu sonrío mientras la abraza con fuerzas.

Y aunque ella estuviera disgustada por eso, terminó pasando un mejor rato junto a esas otras cuatro mujeres que conoció luego de actuar sin pensar.

Después de haber estado un buen rato paseando por la ciudad, llegó a la casa de Julieta Capuleto, donde estaba el famoso muro de las cartas. Mujeres de todo el mundo llegaban a ese lugar buscando consuelo por algún problema romántico, y aunque Kohaku no se consideraba la persona más romántica del mundo "Romeo y Julieta" era una historia que adoraba, aún cuando sabía que ese romance duró menos de una semana.

Ahora, después de reclamarle a una mujer el que quitará las cartas, terminó por convivir con las otras cuatro mujeres. Ellas le explicaron que eran las "Secretarias de Julieta", cada una de ellas respondía las cartas de las dolidas jóvenes que iban día a día en busca de consuelo, ellas les enviaban la respuesta firmando con en nombre de Julieta.

Donatella, con cincuenta y un años de casada se encargaba de contestar las cartas de problemas maritales.

Francesca, de las enfermedades, de esos amores que parecían pender de un hilo por culpa de la llegada de complicaciones médicas

Maria, oh, ella se encargaba de todo tipo de cartas.

Por último, la mujer que por recriminar terminó en ese lugar. Isabella se encargaba de las cartas de corazones rotos, rupturas amorosas, engaños, ese tipo de complicaciones.


Como Mozu seguía recorriendo la gastronomía del país, ella decidió pasar la mayor parte de su viaje allí, ayudando a traducir las cartas en japonés y en inglés, pero un día en los que acompañó a Isabella a quitar las cartas del muro, y después de quitar parte de la piedra de este en su torpeza, encontró una carta de más de cincuenta años.

Su sorpresa fue grande cuando la persona que escribía no era una mujer si no un hombre.

"Querida Julieta.

Quien diría que esto de escribir cartas a una persona ficticia sirviera de algo. La razón por la cual escribo a ti, personaje de novela romántica es por un problema que me tiene en una encrucijada.

En estos tiempos, donde ser homosexual está tan mal visto, me he llegado a enamorar de un hombre y para mi mala suerte, un militar.

Stanley es el tipo de persona que no se calla las cosas, impulsivo, mal hablado, sabe cómo cortejar a las mujeres, pero él no solo las adula.

Me encuentro en una de las bases de Estados Unidos aquí en Italia solo por temas de trabajo y más que nada, pero la amistad que creí formar con él… Bueno, se ha transformado en otra cosa. A él parece no importarle lo que dirán, incluso si eso arriesga su carrera en la milicia, pero yo… No puedo, no puedo permitirme que todo el esfuerzo en mi carrera científica se vea bloqueado por un sentimiento.

Stanley me ha propuesto que dejará su carrera de militar para volver a Estados Unidos conmigo, que no le importa tener que ocultar lo nuestro por un tiempo con tal de que estemos juntos… No sé qué hacer… Tampoco quiero que él abandone sus sueños solo por mí.

Pasado mañana volveré a Estado Unidos, necesito darle una respuesta antes de ese tiempo ¿Qué hago, Julieta?

Dr Xeno Houston Wingfield."

Kohaku terminó de leer la carta con un nudo en la garganta ¿Todo este tiempo el Doctor Xeno estuvo esperando una respuesta? ¿Habrá dejado que Stanley abandonará su sueño? ¿O él lo abandonó todo por Stanley?

—Yo creo, que él abandonó todo por el militar. Y ahora que se ha legalizado el matrimonio homosexual, se han casado, adoptaron y viven felices por siempre .-Donatella habló desde su romanticismo, esperando aliviarse a sí misma.

—O quizás volvió a Estados Unidos, encontró a otro hombre con más dinero y se casaron.-Francesca quiso bromear, tampoco podía creer que esa carta estuvo a allí todo este tiempo.

—Yo creo .-Isabella sonrió mientras se acercaba a su nueva amiga extranjera-. Que el doctor Xeno, merece una respuesta de Julieta. Así que, Kohaku ¿Por qué no le respondes?

Y eso, la había llevado a la situación tan particular de ese nuevo día.

—Disculpen .-un joven que quizás tendría la edad de Kohaku apareció en la puerta-. ¿Ustedes son las "Secretarias de Julieta"? .-la expresión en el rostro de él no era para nada animada y mucho menos cuando simulo las comillas con lo de Secretarias de Julieta.

—Esas somos nosotras cariño .-Isabella contesto feliz mientras observaba al guapo nuevo invitado.

—Perfecto .-bufó mientras sacaba una carta del bolsillo de su pantalón-. ¿Quién de ustedes se le ocurrió escribirle una carta a mi padrino, el Doctor Xeno?

Kohaku sonrió y se levantó de su asiento caminando hacia el joven ¿Su carta había llegado al fin?

—¡Fui yo! .-respondió animada mientras llegaba junto al de cabellos extraños-. ¡No puedo creer que les haya llegado!

—Si, el viejo de Xeno conserva la misma dirección de hace tiempo .-rodó los ojos para luego fruncir el ceño-. Fue una carta muy atenta, señorita…

—Kohaku. Soy Yamaha Kohaku, un placer .-estiró la mano para poder tomar la del recién llegado-. ¡Es increíble! La escribí hace una semana, no pue-…

—Soy Senku Ishigami, ahora .-soltó la mano de la rubia para luego señalar la carta de que Kohaku escribió-. ¿Qué carajos estabas pensando al escribir esto?

El joven que al principio parecía alguien bastante caballero, ahora Kohaku lo tildaba de un total bastardo por el cambio de voz en su tono.

—Pensaba en que quizás, él merecía una respuesta.

—¡Hace cincuenta años quizás sí! Ahora el viejo de Xeno agarró todas sus cosas para viajar a Italia ¿Sabes? El viejo ya no está en una edad para volar hasta aquí.

—¡¿El doctor Xeno está aquí?!

—¡¿Me estás escuchando?! .-bufó mientras volvía a guardar la carta en sus bolsillos-. Esto, es de hace cincuenta años, ya no tiene importancia estar en este lugar. Para que sepas mi padrino es una persona bastante reconocida a nivel mundial por su trabajo científico, él ha sido feliz todos estos jodidos años y tu perturbaste toda su paz.

Y con eso último, se retiró del lugar a grandes pasos.

—¡¿Y esté quien se cree?!

Kohaku siguió a Senku, tenía bastante cosas que decirle a ese bastardo ¿Cómo se atrevía? Ella solo contestó una carta que necesitaba respuesta, solo eso era, hizo a una buena acción.

Alcanzó a Senku justo cuando esté entraba al patio de la casa de Julieta, donde lo vio reunirse con un hombre de edad algo avanzada ¿Acaso?...

—Xeno, ya van a cerrar a aquí. Vamos de vuelta al hotel para que puedas des-…

—¿Doctor Xeno? .-Kohaku interrumpió a Senku justo cuando esté ayudaba al hombre a pararse en su asiento-. ¡Hola! Yo… Mi nombre es Kohaku, y yo respondí a su carta .-todo el enojo que sentía en ese momento por el ahijado del hombre, se fue completamente luego de verlo allí.

¡Xeno había vuelto a buscar a Stanley! ¡Eso era! Por eso estaba aquí, no había otra respuesta.

—Oh, vaya. Es un placer conocerla señorita Kohaku .-Xeno sonrío mientras estiraba la mano para saludar a la joven-. Esté es mi ahijado, Ishigami Senku.

—Si, ya nos conocimos viejo .-Senku volvió a fruncir el ceño en dirección a la rubia, todo este viaje idiota era por culpa de ella-. ahora ¿Volvemos? Así puedo comprar los pasajes para volver a Estados Unidos mañana mismo.

—Silencio Senku, habló con la señorita .-Xeno sonrió mientras observaba la cara de enojo de su ahijado-. Muchas gracias por tu carta. La verdad, no recordaba esta estupidez que hice en mi juventud… Aunque de alguna forma, has vuelto a abrir una herida que creía ya estaba sana. Ahora ¿Cómo hiciste para encontrarnos?

—Do-doctor Xeno, lo lamento .-Kohaku tomó las manos del hombre-. De verdad no quería hacer eso… Y-yo solo creí que usted necesitaba una respuesta .-Kohaku dirigió la vista hasta Senku que parecía tener una cara de pánico ante lo que fuera a decir ella-. Su ahijado me encontró… Y supongo que creyó que usted quería conocerme.

—Ah, vaya. Que atento de tu parte Senku, gran intuición como siempre .-el mayor río un poco, eso era una vil mentira, pero lo aceptaría,

—Si… Bueno, es lógico conocer a la responsable de este viaje… Ahora, Xe-…

—Senku no está de acuerdo con este viaje, pero él siempre a sido un amargado. Por lo que estar aquí es más divertido.

Senku se sintió realmente ofendido con eso ¡El que lo acompañaba en esas locuras!


Se suponía que iba a pasar una temporada con su padrino, pero cuando llegó a la casa de Xeno, este ya estaba preparando sus maletas para volar a Italia ¿Y por qué? En busca del hombre que conoció hace cincuenta años, y todo por culpa de esa maldita carta.

No, en realidad era culpa de la persona que escribió esa carta, además que igual era culpa de ella que estuviera rodeado de todas esas mujeres chismosas que no tenían nada mejor que meter sus narices en vidas ajenas.

—Stan y yo nos conocimos por motivos de trabajo. Me mandaron a la base estadounidense aquí en Italia, Stanley se encontraba pasando su servicio aquí, por todo su arduo servicio lo iban a dejar al mando pronto .-suspiró para sonreír levemente ante el recuerdo, pero luego su mirada se volvió completamente nostálgica-. Supongo que, por eso no podía dejar que renuncie a todo por lo que trabajo y yo menos estaba dispuesto a renunciar a mi trabajo.

—Pero usted estaba enamorado de Stanley, ¿No es así doctor? .-Isabella preguntó soñadora.

Todas las secretarias de Julieta estaban pendientes de la historia de Xeno, era desgarradora y fantástica, y lo peor de todo era que al parecer el hombre seguía amando a Stanley.

—El amor no es más que una reacción hormonal del cuerpo humano, pero .-Xeno saco un collar, el cual portaba las insignias militares de su viejo amor-. Estoy seguro de que, si me enamoré de él, aun cuando todo el mundo estuviera en contra de nosotros.

Todas las presentes soltaron un suspiro enternecidas por la respuesta, a lo que Senku terminó rodando los ojos, definitivamente los años habían ablandado a su padrino en todo sentido.

—Si ya, Xeno ya es tarde y tu debes de descansar viejo .-bufó mientras se levantaba en su asiento-. Vamos.

—No soy tan viejo, pero creo que tienes razón .-Xeno sonrío mientras se levantaba en su lugar y alzaba la mano para despedirse de las mujeres-. Un gusto conocerlas. Y otra vez .-la mirada del científico se encontró con la de Kohaku, regalándole una sonrisa sincera a la joven-. Gracias por su carta, señorita Kohaku. Buonanotte a tutti.

—Buona Notte, doctor Xeno .-Kohaku sonrió ante esa despedida.

Algo dentro ella, le decía que la historia de Xeno y Stanley aún no llegaba a su fin, así que ya tenía un plan.


Ya en su hotel, Senku comenzó a buscar pasajes en línea para poder volver a casa de su padrino, ahora sí podrían tener tiempo para hablar de lo realmente importante. Ciencia.

—Hay uno para mañana por la mañana, pero creo que nos conviene más irnos en la noche para que así no te afecte tanto la diferencia de horario .-Senku alzó la mirada para encontrarse a Xeno observando por la ventana del hotel.

Desde que era niño, Xeno y su padre fueron de los principales impulsores para que él se metiera en el campo científico, se creció viendo como Xeno y Byakuya hablaban del espacio, ambos fueron sus figuras paternas.

Él le debía mucho a Xeno, después de todo se convirtió en su tutor luego que su viejo falleciera cuando él tenía quince años, Xeno se hizo cargo de él en todo momento.

—Creo, que debemos aprovechar un poco más este viaje .-Xeno se giró a mirar a su ahijado con una sonrisa en el rostro-. Hace mucho que no salgo de Estados Unidos, y tu solo viajas de Japón a Estados Unidos. Es hora de que nos divertirnos un poco.

—¡¿Ah?! .-alzó la ceja mientras dejaba su laptop a un lado del sofá-. ¿Te estás escuchando? Xeno, esto solo ha sido por la carta que te envío esa rubia ¿Verdad?

—No solo eso, Senku .-negó divertido por la actitud del joven-. Solo digo que quizás, ella tenga razón en algo.

—¿En qué?

—En su carta decía y cito .-sacó la carta que Senku le había devuelto de mala gana-. El "¿Qué tal?" y el "Si hubiera" son dos frases que por separado no tienen tanto peso, pero si las juntas en "¿Qué tal si hubiera?" tienen el poder de atormentarte de por vida .-terminó su lectura para luego volver a dirigir la mirada hacía el joven-. Y no sabes lo que me ha atormentado todos estos años mi cobardía, Senku.

Senku quedó en silencio, siempre supo de la preferencia de su padrino, pero nunca le importó, de hecho, su mismo padre le dijo que Xeno no era una persona muy romántica y que creía que esa era la razón por su falta de encontrar pareja.

No pudo evitar sentir pena por su tutor, mentor y padrino, pero aún así sentía que todo esto era nada más que una estupidez ilógica.

—Demonios .-bufó girándose para caminar hacia la salida del cuarto de hotel-. Está bien, te ayudaré a encontrar a ese tal Stanley.

Xeno sonrió ante esa respuesta, ni siquiera se lo había pedido y él joven ya estaba pensando en ayudarlo.


Kohaku se apareció a la mañana siguiente en el hotel de ambos hombres ¿Cómo lo averiguo? Pues el Doctor Xeno se lo mencionó mientras caminaban al restaurant de la madre de Isabella, aún cuando su "amoroso" ahijado lo regaño por darle información a una extraña.

—¿Por qué demonios ella está aquí? .-Senku gruñó mientras observaba como Kohaku junto a Xeno revisaban un mapa de la zona.

—Yo la invité .-el mayor rió ante su propia mentira, la joven rubia le cayó bien desde un principio-. Entonces… Esta es la zona donde estaba la base militar, aunque es seguro que con el tiempo hayan transferido a Stanley…

—¿Cómo sabe que no lo devolvieron a Estados Unidos? .-Kohaku ignoró a Senku, definitivamente ese hombre era un bastardo.

—No. Stan no volvería a Estados Unidos, si es que llegaron a transferirlo fue a un país dentro de Europa .-suspiró mientras volvía a revisar el mapa-. Hay setenta y seis Stanley Snyder en toda Europa.

—Y solo dieciséis de ellos viven en Italia y concuerdan con la edad que debería tener este Stanley Snyder .-tanto Xeno como Kohaku vieron a Senku con la ceja alzada, él simplemente soltó un bufido para mostrar su tableta-. ¿Qué? No creerás que no investigue bien en lo que me estaba metiendo cuando decidí ayudarte. Tengo la dirección de cada uno de ellos, y solo cinco siguen en servicio, de hecho, el Stanley Snyder que se supone está en la base en la que trabajaste sigue en servicio.

Kohaku sonrió emocionada ante eso, había una posibilidad de que el hombre que tanto amó el doctor Xeno siguiera en el mismo lugar, sería magnífico si eso fuera así.

Pasó una semana junto a Xeno y Senku, hablando de todos los otros lugares en donde se encontraba el llamado Stanley. Senku estaba completamente en desacuerdo con que ella pasara más tiempo junto a ellos, de hecho, estaba en contra de que fuera junto a Xeno y él en ese viaje por encontrar al antiguo amor de su padrino.

—Ella irá, es mi última palabra Senku.

—¡Apenas la conocemos una semana! ¿Desde cuándo confías tan rápido en una persona?

—Sinceramente, tú tampoco me das confianza, Senku .-Kohaku rodó leve los ojos ante las palabras del joven.

Esa semana Senku y ella tuvieron varios roces de palabras, él siempre le recriminaba que Xeno estuviera tan ilusionado con esta búsqueda, pero ella era firme en decir que su padrino necesitaba un final feliz.


Al fin partieron rumbo a la base. Durante todo el trayecto los que más hablaban eran Xeno y Kohaku, la joven comentó que era escritora, al igual como comentó que estaba comprometida.

—Oh ¿Y tú prometido sabe que estabas en Verona?

—De hecho… Este viaje se suponía que eran unas vacaciones, pero creo que Mozu se entusiasmó demasiado con la gastronomía del país, digo lo entiendo. El es chef, está abriendo un restaurant en New York y esto le va de maravilla para el futuro.

—En resumen, a él no le importa no pasar tiempo contigo si puede andar buscando algo para su negocio .-Senku habló después de tanto, era lo único que había escuchado de toda esa charla sin sentido. Lo que sí, Xeno le dio un golpe en la pierna gracias a su comentario-. ¡Auch! ¡Estoy conduciendo maldita sea! .-gruñó sin apartar la vista del camino, solo había dicho su punto de vista.

—No recuerdo haberte educado así, Ishigami .-Xeno frunció el ceño usando el apellido de Senku, al igual como usaba el apellido de Byakuya cuando se molestaba con él-. Por favor, perdónalo. Hay veces que no sabe cuándo mantener la boca cerrada.

Kohaku sonrío leve ante eso y no habló más de ese tema. Senku tenía razón, Mozu había preferido pasar el tiempo por separado cuando se suponía que eso eran unas vacaciones en pareja, pero como dijo él, era un Ganar Ganar ¿Verdad?

Conversaron un poco más antes de llegar. Xeno le contó sobre su trabajo y de como ahora estaba jubilado, era asombroso y casi vergonzoso que ella jamás haya escuchado hablar de él, un científico con grandes reconocimientos en la NASA y en otros campos científicos fuera de su área, así como también el mayor le comentó que Senku era un científico con un mayor reconocimiento en esa generación, y otra vez, ella sintió algo de vergüenza por nunca haber escuchado de él, aunque la verdad… Con esa actitud que tenía no le importaba mucho.


Una vez llegaron a la base, los recibió un militar con un rango menor, a lo que Xeno habló, algo esperanzado.

—Estoy buscando al militar Stanley Snyder, no tengo su grado… Pero creo que ahora debería ser comandante.

—Oh, sí, enseguida le aviso al comandante. Esperen aquí un momento.

Senku y ella se quedaron cerca del auto, si este era el Stanley Snyder que buscaban, entonces preferían no interrumpir el momento del reencuentro entre ambos viejos amantes.

—Esto es ilógico. Xeno nunca ha sido así de impulsivo, y ahora gracias a tu carta tenemos que recorrer casi toda una región para encontrar a un militar que quizás ni recuerde a mi padrino .-aún no estaba de acuerdo con esto, para nada de acuerdo con perder su tiempo en una búsqueda que parecía eterna.

—¿Tú no eres alguien impulsivo, verdad? .- Kohaku rodó los ojos ante las palabras de Senku, para nada le gustaba como hablaba-. En vez de estar molesto con todo esto, deberías estar feliz por tu padrino, está por encontrar al que fue el amor de su vida.

—Vaya, eres una total Leona ¿Verdad?

—¡No soy una Leona! ¡¿Quién te crees que eres para decirme así?!

Senku iba a responder, pero notó como Xeno se acercaba a ellos con una mirada para nada emocionada. Él rápidamente fue al encuentro de su padrino.

—¿Qué pasó?

—No, no es Stan .-Xeno sonría leve mientras soltaba un suspiro-. Sus ojos no son del color de los de Stan…

—¿El color de ojos de Stanley? .-Kohaku se acercó intrigada ante esa respuesta.

—Los ojos de Stanley son de un azul diferente a los de él, además este parecía ser un viejo homofóbico en todas sus letras.

Senku nuevamente gruñó y camino directo al auto, ahora tendrían que ir mucho más lejos de donde se encontraban. Todo por una maldita carta escrita por una extraña.


Demorarían al menos ocho horas en llegar al nuevo lugar, y para la edad que tenía Xeno ya no estaba para esos viajes tan largos, así que decidieron quedarse en un hotel de paso.

¡Linda! No sabes lo que te estás perdiendo.

Kohaku sonrió leve al escuchar la voz de Mozu, la verdad esperaba otro tipo de respuesta cuando lo llamó.

—Ya cocinarás para mi después… Oye, ¿Recuerdas que te dije que haría un viaje corto hoy? Pues, se alargará unas semanas más.

¡Perfecto! Digo, tu puedes hacer tus cosas y yo puedo seguir recorriendo la gastronomía local, de hecho, el dueño del viñedo al que fuimos me invitó a una subasta de vinos en Livorno, y tenemos vuelo de vuelta a Estados Unidos es para dentro de un mes más ¿No?

¿Había escuchado bien? ¿Mozu planeaba pasar todas sus vacaciones por separado?

—¿Es en serio?...

¡Claro! Ya sabes, un ganar ganar.

—Si, un ganar ganar. Hablamos mañana, Mozu.

Buenas noches preciosa.

Kohaku colgó la llamada para tirarse sobre la cama de su habitación, pero tuvo que levantarse rápidamente cuando alguien tocó su puerta, no esperaba encontrarse a Senku al otro lado de esta.

—¿Pasa algo?

—Vengo a pedir disculpas por lo que dije durante el viaje .-Senku no miraba a la cara a la Leona, ni siquiera era su idea estar aquí.

—¿Qué? ¿Llamarme Leona?

—No, mantengo eso .-suspiró hasta por fin dar con los ojos de ella-. Me refiero a lo que dije sobre ti y tu prometido. No es de mi incumbencia lo que sea que hagan, solo me parece estúpido que estando en unas supuestas vacaciones de pareja o Luna de Miel, estén separados. Las relaciones son demasiado problemáticas y conocer tu caso solo me lo reafirma.

—¡Ja! ¿En serio esa es tu disculpa?

—Leona, no soy bueno con este tipo de cosas .-bufó abriéndose paso en la habitación de la rubia-. Ni siquiera fue mi idea disculparme, de no ser por el regaño de Xeno, no estaría aquí.

—¡Te digo que no soy una Leona! .-Kohaku cerró la puerta de su habitación de un portazo, caminando hacia el sillón que tenía ese pequeño cuarto-. No puedo creer que el doctor Xeno sea tu padrino, él es mucho más caballero que tú.

—Si bueno, no logró educarme de esa manera .-se permitió soltar una risa ante eso, era verdad que tanto su viejo como Xeno intentaron criarlo como un buen caballero, pero simplemente no era algo que le salía.

Senku camino hasta poder sentarse junto a Kohaku, claro, lo más alejado posible uno del otro.

—Lo siento.

—Esta bien, supongo que tienes algo de razón .-Kohaku bajo un poco la mirada, ya no sabía a donde iba su relación.

—Casi siempre la tengo .-en su mente, escuchó la voz de regaño de Xeno solo por decir eso. Maldita sea lo que iba a decir ahora-. Según escuche durante la semana, llevas un año prometida con él ¿No? ¿Por qué esperan tanto?

—Mozu tiene sus propios planes, y yo tengo los míos… Creo que es hasta que ambos realicemos nuestros propios sueños. El quiere abrir su restaurant y yo quiero publicar, aunque sea un escrito.

—Como dije antes, las relaciones amorosas son bastantes complicadas ¿En serio tienen que esperar tanto para eso? Digo, aun casados, pueden cumplir sus metas.

—Tienes bastante razón en eso .-Kohaku sonrió y volvió a pararse para poder acercarse al bar que había allí, donde sacó una botella de vino-. Sabes, no quiero hablar de eso ahora. Y tú y yo no nos hemos entendido para nada bien, pero nada que una buena botella de vino no arregle.

Senku alzó una ceja sonriendo ladino ¿Qué tan ilógica podía ser esa chica? Hace apenas unos minutos parecía que se le iba a tirar encima para golpearlo, luego parecía querer llorar y ahora hablaba como si nada para comenzar a beber.

—Vale Leona, te acepto un par de copas.

—¡Perfecto!

Ambos comenzaron a beber y hablar cada uno sobre sus vidas, Kohaku conoció más sobre el trabajo de Senku tanto en Japón como en Estados Unidos, ella explicó que había nacido en Japón, pero por la enfermedad de su hermana se mudaron junto a su familia a Estados Unidos, no tocó el tema de cómo conoció a Mozu, pero sí sobre su trabajo y lo atlética que era.

Al parecer, ninguno era exactamente tan desagradable como pensó, pero Senku no podía dejar de pensar en lo ilógica que era ella, además que con todo el alcohol que tenía en el cuerpo, comenzó a notar lo hermosa que era.

Maldita sea Xeno por mandarlo a disculparse.


Xeno observó la hora en el reloj de muñeca, al parecer era más que obvio que su ahijado no volvería a la habitación.

Una vez más, pensó en que quizás todo esto era obra del destino, era alguien de ciencia, pero no por creer en eso dejaba de serlo ¿O sí? Que Kohaku allá enviado esa carta y Senku allá llegado justo en día de su partida a Italia debía significar algo.

Después de todo, el carácter de la joven parecía rivalizar por completo al de su ahijado.

—Puede ser que al final de todo esto, el que termine encontrando su final feliz seas tú, Senku.

Sonrió un poco recordando que quizás, no llegará a encontrar a Stanley, pero también podría ser que su ahijado allá encontrado a alguien interesante.

Solo esperaba que Senku no fuera como él y dejará pasar cincuenta años.


Me quemé todas mis pestañas escribiendo esto desde el celular.
¡Hola! Paso a dejar este pequeño One Shot basado en la película "Cartas a Julieta" La vi el otro día y no pude evitar pensar en escribirlo, solo para que tengan en cuenta, Xeno es viejito en este escrito, y Senku y Kohaku son bastante adultos.
También, comentar que mi laptop se a muerto totalmente, por lo cual perdí tanto el cap de Incubos como de Suika Life, y no me acomoda mucho escribir desde el cel… Así que habrá un retraso en todas las historias, perdón.
Sin más que informar.
¡Gracias por leer y perdón por las faltas de ortografía como la mala redacción!
¡XOXO!