Disclaimer: Sakura Card Captor y sus personajes no me pertenecen son propiedad de CLAMP, pero la historia es completamente mía.

Holi, no me maten he hecho lo que he podido por actualizar, solo que los compromisos se acumulan y es medio pesado organizarse por momentos, prometo no tardar tanto en actualizar, así que esperen por mí.

"Uno está enamorado cuando se da cuenta de que otra persona es única."

–Jorge Luis Borges

CAPITULO VII – "Búsqueda"

Maldijo no haber comprado más cajas, ante la usencia de las mismas tendría que recurrir a usar simples bolsas de basura para guardar sus pertenencias. Terminó de cerrar el empaque que tenía entre sus manos y se irguió por completo, mirando por completo las pertenencias de su "mudanza". Aunque ahora que lo pensaba, quedarse sin material para empacar quizá era lo mejor. Entre menos embalaje llevaran sus pertenencias básicas, sería más fácil y rápido poder acomodarlas en el nuevo departamento. Pero, ¿realmente debía llevar todo aquello? Fastidiado resopló fuertemente y se sentó en el sillón contiguo de su sala a la par que escuchaba entrar por la puerta principal a su compañero de piso.

No le presto mucha importancia al asunto, hasta que el pelinegro de lentes se plantó delante de él con un semblante bastante sombrío. Ante aquel acto hizo una mueca de desagrado, algo le decía que aquello era un augurio de problemas y se asqueo ante la idea.

Miró directamente a los ojos de Eriol y habló con voz determinada – ¿Qué sucede contigo?

Su amigo arrugó el ceño ante sus palabras y solo entonces, se puso serio. Eriol rara vez mostraba esos gestos tan abruptos – Eso debería preguntarlo yo, Li Shaoran. ¡¿Acaso estas demente?! ¡¿Qué rayos ocurre en tu cabeza?!

Tragó grueso, no sabiendo que contestar. ¿Qué estaba sucediendo? – Espera, dame un segundo, joder si no me dices de qué diablos estás hablando, ¡no sabré que contestarte!

Pensó que Shaoran tendría un cerebro lo suficientemente hábil para conectar todas las piezas del rompecabezas, tal cual él lo había hecho meses antes, pero ahora notaba que su amigo en realidad estaba más confundido y perdido de lo que creía; algo que de cierta manera lo hizo enfadar más.

– ¿Quieres que sea directo? ¡Me refiero a tu mudanza precipitada! ¡A tu puta idea de vivir con Sakura en un mismo departamento de los barrios bajos de la ciudad! ¿Creíste que no me daría cuenta de las señales, de los patrones? Creo que me has subestimado demasiado o acaso; ¿eras tú él que no quería ver lo que tenías en frente Shaoran?, ahora dime, Li. ¡¿Qué cojones pasa por tu cabeza?!

Al escuchar las palabras del pelinegro fueron demasiados pensamientos los que pasaron por su cabeza al mismo tiempo; ¿Por qué?, ¿Cuándo?, ¿Dónde? Y ¿Cómo?

Las palabras se atoraban en su garganta mientras sentía la presión de su interior crecer como un vórtice. Solo un acontecimiento se había clarificado en su psique, una frase que se repetía de manera constante, "Eriol sabe de Sakura". Mientras su cerebro intentaba ponerse en orden, puso una de sus manos entre él y su amigo, buscando un espacio. – ¡Eriol por favor, estas yendo demasiado rápido para mí! ¿De qué Sakura me estás hablando?

No estaba para el juego del gato y el ratón, aquello solo lo exasperaba. Pero si Li quería escucharlo de su boca, le daría el placer. – Me refiero a Sakura Kinomoto, la hermosa chica de cabellos castaños, ojos jade, piel crema, de corazón cálido y sonrisa brillante. La joven que atiende la heladería a la cual haz estado frecuentando los últimos meses, me refiero a esa chica.

Su amigo hablaba de Sakura Kinomoto, de la misma mujer del caso de Clow. ¿Qué contestar?, ¿por dónde empezar? Al observar el semblante de su compañero de lentes, intento relajarse. Debía dejar de actuar por impulso, no era un crio peleando por una chica; era un profesionalita preparado para enfrentar este tipo de situaciones y escenarios mucho peores, no podía simplemente perder los estribos. Él era un abogado de primera.

– Ya veo, esto no es algo que incumba, es solo un asunto de trabajo, eso es todo.

Ver al castaño tan sereno ante sus preguntas, lo ofuscaba, odiaba que su amigo fusionará su personalidad con su rol de "trabajo", ya no estaba hablando son Shaoran, ahora estaba hablando con el abogado Li.

– ¿Trabajo? Esto no es trabajo, ¿Qué abogado se metería en el mismo departamento con una mujer implicada a uno de sus "casos"? No creas que no sé lo que haces Shaoran, mi pregunta es ¿por qué Sakura? Ella es una dulce chica, ¿no puedes simplemente dejarla en paz?, no es de esas mujerzuelas con las que estas acostumbrado a que te calienten la cama un rato y después dejarlas botadas así sin mas.

– No se ha que te refieres, no mi importa si ella es dulce o si es fría como una escoba, esto es parte de mi trabajo. Además jamás obligaría a nadie meterse a mi cama a menos que así lo desee y si así lo hiciera, ¿eso la convertiría ella también en una mujerzuela, Eriol?

– No, no lo es y tú lo sabes bien. Deja de mentirme como si no supiera nada, ¿recuerdas de la chica de la que te hable? Pues, es ella, Sakura me importa y te conozco, se cómo has estado actuando en tus visitas a su heladería, sé que le mentiste descaradamente para acercarte a su persona. ¿Trabajador social que ayuda a la gente desprotegida? No me vengas con esas estupideces, ella odia a los abogados y tú te quitaste la piel de lobo para pasar desapercibido con una piel de oveja que simplemente no te queda.

– Eso no te incumbe, ni lo que haga en mi trabajo, ni lo que haga con ella.

– Claro que me concierne, ella es mi amiga y me siento atraído por ella. Estos meses he escuchado de la boca de Sakura las maravillosas palabras que vociferaba en tu honor, del espléndido trabajador social que le había estado ayudando en la heladería, de su desinteresada propuesta de ofrecerle un cuarto en su departamento; a pesar de que también es un hombre pobre. Puras estupideces.

Las palabras de Eriol le molestaron, no debía meterse con su trabajo, ni con su vida. – ¡Ya te dije que es parte de mi trabajo! Deja de meterme en tus problemas amorosos, esa mujer no me interesa en absoluto.

No podría creer que su amigo se justificara con su empleo, no hablábamos de un puesto laboral, sino de una ética humana – ¿Esa es tu mejor respuesta para justificar tus falacias?

– Eriol nos conocemos desde hace mucho tiempo y sabes que siempre hago lo que considero correcto, en todo caso, créeme que no intentaría dañar a nadie a menos de estar seguro de lo que estoy haciendo, te juro dos cosas, la primera es que no estoy interesado en absoluto en su persona y la segunda es que no pienso lastimar a ninguna dama inocente – Intentó que su voz saliera con la seguridad que su mente le repetía debía tener; pero era cociente que había tenido un leve tambaleo en su matiz.

Aunque en dicho escenario, si lo pensaba con cuidado, la cosa no era si lastimaba o no a Sakura, ya que después de todo ella no era una chica inocente, Clow se lo había dejado muy en claro. Esa era una mujer peligrosa, esta era una buena oportunidad para también hacer que su buen amigo de lentes lo viera, le mostraría a la serpiente venenosa, la arpía que se ocultaba bajo esa "gentil" sonrisa y esa mirada esmeralda. ¿Quién podría querer a una mujer así? – Te prometo que no le voy a hacer daño, esto es parte de mi trabajo Eriol, te agradeceré que te quites de mi camino si es que no piensas ayudarme en algún sentido.

Intentó relajarse para pensar las cosas con calma, la mirada del castaño se veía decidida y no pudo evitar desafiarla con la suya propia. Era verdad que su amigo siempre había actuado con ética y valores durante su trabajo, al menos desde que lo conoció, sin embargo eso no le quitaba la extraña sensación de temor en el corazón. ¿Debería darle el beneficio de la duda? – Solo contéstame, ¿Por qué le mientes a Sakura?

– Es parte de mi trabajo Eriol, debo estar encubierto para este encargo.

– Podría entenderlo de mil maneras distintas, pero por lo que me contó Kinomoto y los incidentes que ha tenido con los hombres que quieren comprar su heladería, disculpa que dude de tus palabras, no me parece adecuado que le ocultes tu profesión, así que me veré en la necesidad de decirle la verdad si es que tú no lo haces inmediatamente.

Abrió los ojos de manera abrupta al escuchar las intenciones del pelinegro – No lo harás, no le dirás a Sakura quien soy.

Levantó una de su cejas con duda, ¿acaso Shaoran pensaba detenerle? – ¿Y qué harás?

– Nada.

– ¿Nada? Entonces ¿por qué piensas que no le diría? No dejare juegues con ella.

– Te diré la razón por la cual no le contaras nada, si con esto logro de una buena vez que te mantengas al margen. Soy Li Shaoran un abogado del bufete Clow que s encuentra representando a una fundación caritativa que busca ayudar a Sakura con el caso de su hermano enfermo. No le dije que era un abogado desde el principio, justo por la misma razón que tú ya sabes, ella los odia con toda su alma. Estoy encubierto por que el crédito que ella necesita para ayudar a su hermano es bastante grande y se me ordeno hacer una investigación de un año para que proceda el trámite y se pueda liberar dicho dinero.

– ¿Por qué una fundación haría algo así de la nada? Sakura me ha dicho que nadie quiere ayudarle.

– Es una forma para deducir impuestos, se encuentra en fase piloto, un cliente que conocía a la chica informó a la asociación que maneja los intereses de esta fundación y que por coincidencia contrató al bufete de Clow para el caso, en especifico a mi se me asigno dicha tarea de "analizar" a la chica. Por eso debemos ser discretos, no puedo decirte más o pondría en peligro mi empleo y el apoyo monetario al que aspira Sakura Kinomoto; debo ser lo más imparcial posible, es por eso que he decido mentirle sobre mi empleo, debo constatar que realmente necesita el dinero y no es una treta.

– Su hermano esta tumbado en la cama de un hospital atado a un centenar de máquinas las 24 horas para evitar morir y tú me dices ¿Qué ella podría no necesitar el apoyo? Debes estar bromeando.

Le molestó que Eriol defendiera a la chica con tanto empeño, pero no estaba seguro del porqué. Las mujeres mentirosas de la "talla" de Kinomoto no merecían ser defendidas, todo lo contrario. – ¿Sabes en que hospital esta su hermano?, ¿Cómo es él?, ¿Cuántos años tiene?, ¿nombre completo? o ¿causas de su supuesta enfermedad?

Las palabras de Shaoran retumbaron en su pecho y mente. – Sabes que a ella no le gusta hablar de ello.

– Por esa misma razón la estoy investigando y me encuentro encubierto. Así que si no vas a ayudarme Eriol, te pido que no te metas en asuntos que no te conciernen. El hecho de que la conozcas no cambia mi trabajo o mi relación contigo, eres mi amigo y quiero que continúe siendo así.

Al notar como un silencio profundo se instauraba entre ambos, supo que ese era el momento preciso para terminar con la conversación. Sin embargo el pelinegro se negó a dejarlo ir y lo tomó por un hombro antes de que si quiera pudiera moverse. – No le diré nada a Sakura por ahora. No sé en que estas metido, ni qué tipo de "trabajo" esta entre tus manos, pero algo te aseguro Shaoran y es que le he tomado bastante estima a Kinomoto, así que, si me entero que hiciste algo inadecuado, yo mismo te buscare para romperte las piernas, ¿me explico?

Bufó molesto ante la "advertencia" de su amigo – Tranquilo cuando termine con este caso, todos estaremos en definitiva mucho mejor.

Vio asentir al chico de lentes, antes de escuchar como sus palabras se suavizaban – En ese caso, si pretendes que Sakura realmente crea que eres un trabajador social de escasos recursos, te aconsejo que dejes todas las pertenencias que ya pusiste en las cajas. – Señaló sus posesiones ya "empaquetadas" – Es suficientes si llevas unos tres pares de trajes, quizá algunos cuantos conjuntos deportivos, un par de zapatos y uno de tenis, además claro está, el papeleo de tus casos, eso puede ser empaquetado en la vieja maleta de piel que usaste cuando fuimos a ese retiro de Pekín.

Esta vez fue Eriol quién le dio la espalda y sin pronunciar siquiera un sonido más de su boca, salió del departamento, dejándole completamente solo. El idiota ni siquiera le permitió despedirse, ya que sería su ultimo día en aquel apartamento, ni tampoco dio oportunidad a expresar gratitud por sus "consejos". Debía encargarse lo antes posible de Sakura y cerrar de una buena vez todo aquel circulo de mentiras que parecía crecer de manera exponencial a cada segundo que pasaba.


Miró el papel entre sus manos por largo rato, en dicho objeto se encontraba la dirección del departamento de Shaoran. Estaba un poco nerviosa, el chico se había portado tan bien con ella, no tenía manera de agradecerle lo que había hecho por su persona, por lo que no podía evitar sentirse emocionada al concebir que tenía un gran amigo.

Entró en el edifico de departamentos sosteniendo su pequeña maleta. – Si estás buscando problemas, has venido al lugar apropiado.

Dio un saltito de sorpresa al escuchar la voz gruesa y de inmediato volteó al "sentir" una presencia a sus espaldas. El hombre frente a ella era bastante alto, robusto, de cabello negro y mirada fiera que intimidaría a cualquiera – ¡Hola! Yo no, no busco problemas, estoy buscando un departamento de… – Extendió el papel frente a ella a muestra de escudo y el chico de inmediato le arrebato aquel objeto

– Li. Esta es la dirección del departamento de Li.

Asintió de manera lenta, mientras el muchacho no dejaba de mirar la dirección que aún estaba en sus manos. – Ya veo, te has metido con un mocoso complicado niña. Mi nombre es Kurogane, soy el vigilante de este edificio. No pediré disculpas por mi comportamiento, no tolero a los extraños y fisgones, mi trabajo es mantener alejados los problemas de las personas que viven aquí, así que si viniste a buscar al mocoso de Li tendrás que esperar afuera, aunque sus asuntos no me conciernen en absoluto, ya es tarde para visitas sorpresa.

Negó rápidamente con la cabeza. – No, yo no he, no he venido de visita, vengo a vivir con Shaoran, él me ha ofrecido su departamento, me llamo Sakura, es un placer conocerle señor guardia.

– ¿Vivir con él?

– Si, él me dijo que a partir de hoy podría venir al apartamento a cualquier hora y la verdad es que se me hizo un poco tarde. – Posó una de sus manos en su nuca con gesto algo avergonzado.

– Ya veo, eso explica todo el ajetreo de los últimos días. – Suspiró con fuerza – Hay cosas que se deben pagar de apoco, pero eso no nos exenta de que nuestras acciones nos puedan terminar por romper el cuello.

– ¿Perdón que acaba de decir?

Lo vio negar con una de sus manos – Tranquila, hablo para mí mismo. Toma las escaleras al fondo y sube los pisos con cuidado, es fácil tropezar. Asegúrate de no hacer mucho ruido, pasa de media noche y las personas necesitan dormir. – El chico le ofreció el papel con su dirección y volvió a tomarlo con cuidado.

– ¡Si! Muchas gracias por todo señor guardia Kurogane, lamento las molestias que le cause. – Rápidamente dio una leve reverencia y se dirigió hacia las escaleras, no fue consciente de sus pasos, de los pisos que subía o de la extraña sensación de sentirse "vigilada", hasta que llego a la puerta que tanto buscaba y con un leve toque de su mano se dispuso a "llamar" en ella.

Los segundos fueron eternos hasta que la puertezuela se abrió y podo ver aquellos ojos color café con los cuales ya se había familiarizado. – ¡Menos mal que llegaste Sakura, empezaba a preocuparme!

Ante las palabras del chico se sintió culpable de llegar a aquella hora. – Lo siento, tenía que trabajar hasta tarde y sin darme cuenta de repente anocheció. Pero muchas gracias por preocuparte por mi Shaoran, eso me hace muy feliz.

El chico asintió de manera rápida y abrió por completo la puerta. – Eee, yo tamb, también, no es que la, me aleg, que, nie estés

Parpadeo rápidamente al no entender las palabras del chico – ¿Perdón Li? ¿Qué quieres decir?

Las palabras de Sakura y su mirada alegre le habían dejado sin aliento y con pocos pensamientos concisos, intentó aclararse un poco, pero el maldito calor que empezaba a hacer en la habitación no le permitía pensar con claridad, ¡joder! ¡¿Por qué no había abierto las ventanas si la noche estaba tan caliente?! Por lo que, en un intento de recobrar la compostura, desvió su mirada de la chica y le dio la espalda

– Sí, quiero decir, no pasa nada con que llegues tarde, mientras estés bien. Bienvenida a mi hogar, el departamento es pequeño tiene un cuarto principal como sala-comedor-cocina, un baño, dos habitaciones y mi despacho donde tengo mi documentación del trabajo, te pido de manera atenta que a esta habitación no entres, ni siquiera para limpiarla. Es un lugar importante para mí, un espacio personal donde puedo perderme en mis pensamientos.

Ante las palabras de Shaoran, estaba segura que no se acercaría a aquel lugar, ya mucho había hecho el castaño en ofrecerle un lugar donde dormir, para que le causaría problemas o disgustos con sus acciones. – No te preocupes, me mantendré alejada.

– Bien. Puedes instalarte en la habitación de la izquierda, es la puerta más obscura. Esta noche decidí preparar la cena para ambos, pero debido a que llegaste tan tarde se ha enfriado. La calentare en lo que te acomodas, por cierto, ¿solo en esa pequeña maleta traes tus pertenencias?

– Si, es lo indispensable. No sabes lo agradecida que estoy por tu ayuda, si hay algo que necesites, lo que sea, no dudes en pedírmelo.

¿Acaso Sakura no se había dado cuenta de lo cerca que se le acercaba cuando hablaba con él?. Dio un paso hacia atrás para reafirmar su distancia y carraspeó con fuerza, ¡el puto calor seguía subiendo! En definitiva debía abrir las ventanas del lugar – ¡No es necesario!, tu misma dijiste que ya somos buenos amigos, ¿verdad? –Ella no tenía que agradecer, mentalmente se lo decía, ya que después de todo aquel teatro el tendría su preciado puesto de juez.

– Entonces me iré a colocar y en seguida vuelvo.

La castaña de inmediato entró a su habitación y cerró la puerta con tranquilidad. Tragó grueso antes de dirigirse a la cocina, debía calentar la cena de ambos, sin embargo el calor del lugar empezaba a ser sofocante así que antes de siquiera pensar en prender la estufa debía encargarse de las ventanas, sino priorizaba una ventilación adecuada temía sofocarse en cualquier momento.


Ahora que su compañero de piso se había mudado, no le vio mucho caso el regresar al departamento si al final estaría solo de nuevo, por lo que le pareció mucha más atractiva la idea de regresar a la librería y tumbarse uno de los sillones de la misma, mientras sus amigos los libros le vigilaban. Era su tercera botella de vino y sentía la necesidad de que el alcohol le acunara, "¿Por qué?" se preguntaba mentalmente una y otra vez.

Su vida no era mala, tenía un trabajo honesto de escritor, la librería de su familia y un departamento compartido en el centro de la ciudad, pero todo aquello carecía de significado o de valor si es que de manera consiente se comparaba con su "mayor" deseo, él podría renunciar a todo lo que poseía con tal de obtener aquello que perdió y que su corazón tanto anhelada.

No era el dinero, el poder o la fama que tantos hombres y mujeres buscaban en su breve existencia, no, el deseaba otra cosa mucho más difícil de encontrar o apreciar. Una familia.

Desde la perdida de sus padres en aquel incidente, siempre se preguntaba si, ¿volvería tener una familia? Alguien con quien compartir sus alegrías, sus tristezas, éxitos y preocupaciones, aunque en lo profundo de su corazón lo deseara con intensidad, jamás se lo había planteado por que nunca conoció a una persona que le permitiera imaginarlo. Eran todas relaciones pasajeras, donde si bien llego a generar aprecio por sus parejas, jamás lograba profundizar más allá de esos lazos de cariño o compañerismo.

Por eso cuando conoció a Sakura sus esperanzas renacieron, la chica era una mujer llena de fuerza, calidez, inteligencia, decisión y amabilidad, cualidades que le hechizaron desde el primer momento, por lo que no pudo evitar sentirse atraído hacia ella como una abeja a la miel. Fueron todas esas razones por las cuales le dolía en ese instante el pecho. Con aquella corta conversación con Shaoran fue consiente de dos cosas, la primera de ellas es que Sakura en definitiva hablaba de su amigo con amor y aprecio, la segunda era la que lo lastimaba; ella al parecer no hablaba tanto de él frente a Shaoran, además… ¿Por qué no pedirle ayuda a él en lugar que al castaño?

Bebió de golpe la copa entre sus manos y miró una vez más los libros que le rodeaban. ¿En alguno de ellos estaría escrito la respuesta de sus preguntas? Buscar a Sakura, dejarla en paz, luchar por ella, renunciar, abandonar sus sueños estúpidos, dedicarse a su trabajo, ver pasar la vida como un espectador más o actuar de una buena vez como un personaje principal.

– ¿Qué es lo que debo hacer madre, padre?


Oooooo... pobrecito Eriol :'c que tantas cosas esta pensando. En fin ¿algún review para esta autora? Yo siempre los leo a todos y siempre es grato escuchar sus opiniones o teorías, muchas gracias por su cálido y hermoso apoyo, siempre anima a continuar escribiendo, les mando muchos abrazos virtuales y nos vemos pronto. Vinsmoke fuera.