VA y sus personajes pertenecen -en cuerpo y alma- a Richelle Mead. Yo agregué una trama diferente. Dimitri es Moroi y Rose es nacida dhampir. Bueno, eso cambiará en los siguientes capítulos... Porque nada es como lo escriben.
Advertencia: DMitri tiene 27 y Rose 20 años. Hay lenguaje sexual explícito.
Paris. Despertar al futuro
Con los sones en el aire y los fuegos artificiales, algo más sucedió. En el cuarto de la sencilla -y oculta- casa-refugio, un hombre comenzó a parpadear. Eso no sería raro si no llevara muchos años en coma, producto de un golpe en la cabeza.
DMitri Daywalker tenía 23 años al golpearse la cabeza en una pelea, en que los seguidores de los Strigoi y sus enemigos se enfrentaron en París. Quedó bajo el cuidado de Ivan -su mejor amigo- por un documento notarial de previsión. Y estando las cosas tan… oscuras, era mejor prevenir. Eso fue decidido -mucho antes- y llegó a ser quien manejara todos sus asuntos.
DMitri además tenía una rara particularidad. Era moroi. Tenía magia. No como un mago de circo ni de televisión, sino… mago como Merlín, o al menos como decían que éste era -Merlín tenía un raro tipo de magia, en todo caso-. Y así como él, su familia, su mejor amigo Ivan y muchos otros.
Pero eran una desgastada comunidad mágica, cada vez más moribunda por siglos de endogamia y casi ningún nacimiento mágico en familias antiguas… y casi sin apariciones de nuevas personas mágicas en mucho tiempo.
Hubo un tiempo en que eran mayoría en muchas ciudades. Los más influyentes y ricos, pero poco a poco la chispa mágica fue apagándose y debieron adaptarse a los tiempos. Observaron y aprendieron -sí-, que muchos hijos nacidos sin magia -dhampirs- eran excepcionalmente brillantes e inteligentes y se ocuparon de educarlos bien, becarlos y así fue que muchos fueron pioneros en muchas áreas… especialmente genética. Y era que la capacidad de procreación era muy baja aún en mujeres y hombres sanos y jóvenes. Y muchos además eran tan débiles que las enfermedades les atacaban, lo que había pasado con Jeanne, la hermana gemela de Ivan, el gran y prácticamente único amor de DMitri.
Al momento de despertar, muchas cosas habían cambiado. Su amigo Ivan se había casado con Dánika -de 18 años- la rebelde hija de su prima Anna y la joven se cansó de él muy pronto y lo pateó en menos de 3 meses, fugándose con un músico de melena y pelo rojo fuego. Su madre, Anna -avergonzada y recientemente viuda– consoló al divorciado Ivan y al año, éste le pidió matrimonio y Anna no lo dudó. Se casaron en menos de una semana y antes de 3 meses, se vio nuevamente embarazada, al borde de la menopausia, como tantas morois que no lograban desarrollar su fertilidad ni con costosos tratamientos de fertilización asistida… y que quedaban embarazadas de improviso pasados los 40 años. Freddy nació sin problemas, pero sano y fuerte y al parecer dhampir…
Así que DMitri se encontró a si mismo de 27 años, en una sociedad cambiante, llena de más tecnología y con un mundo que ya casi no existía... En su largo dormir, Los strigois -los necromantes de negro corazón que drenaban la magia de los morois para mantener la propia que obtenían de la muerte- habían masacrado familias completas.
Una vez clarificado todo, Ivan le entregó su dinero y su casa –un antiguo Chalet, que servía como refugio mágico– y DMitri debió –literalmente– sentar a todo el mundo que conocía y pedir una urgente actualización.
"De manera que Tod murió... strigois otra vez, supongo –Anna asintió– y te casaste con Ivan que se divorció de Dani…
"Y … ¿recuerdas a Rania?" soltó de pronto Pav. Ah, su sobrino, hijo mayor de su hermana Sonja -de 12 años cuando entró en coma, ahora un joven de de 16 años, con su clásica sonrisa de estás en problemas, "¿tu ex novia Rania?" ante la respuesta afirmativa de DMitri, prosiguió "Rania... escribió un libro, sobre un niño prodigio que nació moroi… tu ex novia cambió los nombres y algo de las situaciones… ahora es millonaria con una historia de niños morois haciendo magia por doquier. Por cierto, ¿el chico malo?" lo miró intencionalmente "era un rebelde sin causas que escapó de cruzar el portal de los muertos… ciertamente una manera poética de explicar el cabezazo que te diste en el Arco de Triunfo y te dejó fuera de las pistas" sonrió, burlesco, "que desafortunado, ¿verdad?. Como siempre tus relaciones no acaban bien, tío. Búscate mejor a una dhampir".
"Rania…sí. Eso no terminó bien. ¡Éramos niños, casi!, Pero de allí a convertirme en delincuente… ¡hay mucha diferencia! ¡Me va a oír!"
"Pero no es lo peor" dijo Dánika maliciosamente, mirando su ex marido "Ivan no es mejor tratado... " ante la cara sorprendida de DMitri, prosiguió "me pregunto por qué… y murió al final... bueno, como yo" se encogió de hombros "mató a varios más. Sí que la anduviste embarrando, DMitri... y su ex marido, ¿el que fue condiscípulo tuyo y de Ivan?, si ese… se transformó en un tipo odioso, insufrible… justicia divina…"
Muchas cosas habían cambiado, definitivamente. Tenía dinero pero no tenía a nadie. Así que volvió a su vida de soltero. Volvió a viajar, a dedicarse a fotografiar animales, a andar en moto, a ir a bares y ver con quien podía enganchar por la noche. Pero el vacío creció y creció hasta que las noches en su solitario Chalet lo veían desvelado, bebiendo vodka y llorando.
