Disclaimers: Harry Potter, los personajes, los nombres y los signos relacionados son marcas comerciales de Warner Bros. Entertainment Inc., los derechos de autor de la historia "Harry Potter", pertenecen a J.K. Rowling; por lo tanto, son usados sin intención de lucro alguno, la historia paralela, al igual que los personajes originales, me pertenece en su totalidad, y no pueden usarse sin mi autorización, cualquier tipo de adaptación de esta historia está prohibida.
Hola de nuevo, un día más, un aporte más :)
Esta Viñeta está participando en el Drinny-Con 2021, organizado este año por la página de Facebook "DrinnyZone".
Palabra/Tema del día:
IV. Dragón.
A la gente siempre le había causado gracia su nombre, posiblemente a los niños más de lo que a cualquier otra persona en el mundo, el claro ejemplo es cómo se había burlado de él su ahora cuñado, cuando se presentó a sí mismo delante de Harry Potter en su primer año de Hogwarts, no había sido lo más cortés que hubiese podido hacer delante de un desconocido, así que había sido un dolor en el trasero de ese pelirrojo inmundo y sus mejores amigos.
Las cosas cambiaron un poco cuando la única hermana de ese pelirrojo piojoso se volvió una adolescente despampanante, muchos en Hogwarts querían salir con ella, y aunque Draco no era como todos los demás, tenía ojos, buen gusto y sentido poco común, porque a pesar de que su padre despreciara a esa familia e incluso le había puesto un diario que casi la manta en su primer año, bueno, a él le gustó.
Así que después de algunos años, cuando su primer hijo venía en camino y ella le sugirió que lo llamaran Draco, se negó absolutamente ¿por qué ocasionarle el mismo pesar a su hijo? No, absolutamente no, tuvieron bastantes días para encontrar un buen nombre, pero lo terminaron llamando como a su suegro.
Aquello tampoco le agradó, pero Arthur Lucius Malfoy, era mejor que Draco, así que pudo relajarse, hasta que ella se embarazó de su segundo hijo, fueron meses, muchos meses de Ginevra intentando convencerlo.
Draco, es un nombre bonito, ¿por qué no?
'Por qué no'.
Deberíamos llamarlo Draco, ya di que sí.
'Deberíamos darlo en adopción si no lo quieres'.
Nueve meses, en los que ella pensó que podría convencerlo, así que estaban sentados uno junto al otro, con un bebé sin nombre, recostado en una mecedora, mientras ellos se tallaban el rostro, buscando un nombre digno de su nuevo hijo.
—Deberíamos llamarlo Arthur II, así como veo, seguiremos los pasos de tus padres hasta conseguir a la niña.
—Ah, te diría que no bromees sobre eso, pero creo que sí estamos siguiendo sus pasos, al menos hasta que tengamos uno, al cual si podamos llamar Draco.
—No creo que puedas parir tantos hijos –se burló.
Retar a una Weasley debería ser considerado algo peligroso, porque solo tres embarazos en total, y cuatro hijos, debería haber pensado que había posibilidades de que ella tuviese gemelos, después de todo su madre había tenido unos gemelos, ya eran cuatro, solo les faltaban tres, para equilibrar la balanza.
Para fortuna de Draco, ya no hubo más hijos después de los gemelos, Ginny se dio por vencida a tener uno al cual llamar Draco y decidió solucionarlo.
Ginny recargó la cabeza en el hombro de su marido mientras veían a sus hijos en el jardín, Arthur bastante feliz por haber recibido su carta para Hogwarts, estaba pasando por la etapa de ya no me gusta el nombre por el cuál todo el mundo se ha dirigido a mí toda mi vida, optaré por el segundo.
—Crees que si te dicen Lucius, el sombrero te pondrá en Slytherin, ¿no es cierto? –Cuestionó Abraxas.
—Sé que mamá es Gryffindor, y que toda su familia lo ha sido, pero todo Malfoy siempre ha ido a Slytherin, sería una vergüenza ir a Gryffindor.
— ¡Oye! –lo reprendió Ginny.
—Lo siento, mamá –se disculpó el niño.
—Pero tiene razón –coincidió Draco con su primogénito.
—Bueno, ya que quieren ir tanto a Slytherin, rechazando su mitad Gryffindor, solo por eso, tendrán las malas habilidades de su padre en Quidditch.
—Oye –la reprendió Draco.
—Pero tiene la razón –coincidió Gideon –solo hace falta ver como mamá te hace polvo todas las noches.
— ¿Todavía hablamos de Quidditch? –Le preguntó en un susurro a su esposa, que se rió, y lo golpeó en el hombro.
El matrimonio Malfoy se alejó de sus hijos lo suficiente, como para escuchar la plática de sus hijos, sin que ellos creyeran que podían oírlos.
—No puedo creer que ya te llegara tu carta para Hogwarts, me siento celoso –aceptó Billius.
—Yo no –comentó Gideon llevándose las manos a la nuca –aún tenemos un par de años para estar en casa sin preocuparnos por no superar las expectativas de los demás y consiguiendo todo el helado que queramos de Florean Fortescue.
Abraxas y Lucius hicieron un mohín, Gideon tenía un buen punto respecto a quedarse en casa, esos helados sin duda valían la pena, Ginny observó a su otro gemelo, que aun acariciaba la carta de su hermano, con una mirada esperanzada.
— ¿Qué dice en el logo? –Cuestionó Billius.
—Ah, según recuerdo, mamá dijo que dice algo así como... "Draco Dormiens Nunquam Titillandus".
— ¿Draco? –Cuestionó Billius, curioso -¿habla de papá? –Abrió los ojos sorprendido.
—No –rodó los ojos Abraxas –Draco significa dragón en latín, de hecho, el abuelo Lucius dijo que es el nombre de una constelación también.
—Genial –soltó con una mueca de bobo -¿por qué papá o mamá no me pusieron Draco? –Gruñó frunciendo el ceño.
—Nosotros llevamos el nombre de nuestro abuelo, y el abuelo de papá –informó Lucius.
—Y nosotros el de los hermanos de los padres de mamá –rezongó Gideon –habría sido fabuloso llamarse Draco, y ser un Dragonólogo, como el tío Charlie, ¿no lo creen?
Ginny sonrió encantada y observó a su marido con una expresión de "ya ves, debimos llamarlo Draco", era la primera vez en toda su vida, que el rubio podía sentirse un poco orgulloso de su nombre, sabiendo que alguien, creía que sería fabuloso llamarse así, que mejor que esa persona, fuera uno de sus hijos, así que se permitió sonreír ampliamente, con la imagen de su hijo, sonriendo embobado, de cómo sería el mundo si él se llamara Draco, y se dedicara a criar dragones, eso, en sus palabras, lo convertiría en el chico más genial en muchas generaciones, así que hizo reír a sus demás hermanos, pero al pequeño Gideon, no le interesó para nada las burlas de sus hermanos.
—Me cambiaré el nombre a Draco –sentenció Gideon.
