La torre de astronomía era el lugar perfecto para que él encontrará un lugar en paz, aun cuando estaba prohibida para la mayoría del alumnado.
—Senku-chan~ .-la voz de Gen lo hizo levantar la mirada del pergamino que estaba escribiendo para la clase de pociones-. Tienes la cabeza llena de Nargles~ ¿Qué te robaron?
—Por última vez mentalista, esas criaturas no existen .-bufó volviendo la vista a su tarea-. ¿Qué demonios quieres?
—Oh, solo me contaron que tu clase de pociones junto a los Leones de Gryffindor estuvo interesante~ Y que mi jefe de casa casi hizo que nuestra Leona favorita confesará un secreto ~.
Maldito sean todos los chismosos leones de Gryffindor, y maldito sea el profesor Xeno por no avisar con anticipación sobre de qué se trataba la maldita poción de ese día.
—Piérdete, serpiente .-gruñó se levantó del suelo y sacudió su túnica de Ravenclaw. Toda su familia había estado en esa casa y no era ninguna sorpresa que él igual-. Tu jefe de casa es un viejo odioso.
—Oh vamos, cuéntame lo que pasó o tendré que buscar respuestas con Chrome, y sabes que él tiene la boca floja.
—En la clase de defensa contra las artes oscuras, pediré un duelo contigo solo para lanzarte un Slugus Eructo.
Luego de esa amenaza, Gen sonrío nervioso y él se retiró del lugar.
Toda esa mierda había empezado luego de que la Leona ilógica de Kohaku abriera la boca de más en la clase de pociones, aunque si lo pensaba bien, era culpa del profesor.
Por alguna razón que no llegaba a entender, cuando entro al salón de pociones toda esta apestaba al campo de Quidditch, ni siquiera había razón para que eso pasara. Ese salón estaba en las mazamorras del castillo, demasiado lejos del campo.
—En la clase de hoy, vamos a conocer una de las pociones más odiosas en mi opinión, pero es necesario que aprendan a reconocerla .-el jefe de casa de Slytherin era el profesor Xeno, además de ser profesor de esa clase-. Ahora señorita Kohaku, por favor acérquese al caldero y dígame qué olores presiente.
Su compañera de Gryffindor y además una de sus amigas desde el primer año, se acercó al caldero y olfateo levemente.
—Algodón de azúcar .-se acercó un poco más al recipiente y trato de percibir más el aroma-. La torre de astronomía... .-frunció un poco el ceño y alzó la ceja-. Esta cosa también apesta a los pergaminos.
Senku alzó la ceja ante esa revelación, estaba seguro de que esa cosa olía al campo de Quidditch e iba a reclamar lo ilógica que estaba siendo esa leona, pero el profesor habló.
—Gracias por eso, señorita Kohaku. Puede volver junto a los de su casa .-Xeno se giró y escribió en el pizarrón la palabra que hizo que Senku casi se ahogara con su propia saliva-. Lo que tenemos allí, es la poción de Amortentia. Esta poción es un filtro de amor y para cada persona huele distinto, se dice que huele a la persona de la que estás enamorada... Y entiendo por su rostro señorita Kohaku, que usted ya sabe a quién olía la suya.
Todos giraron a ver hacia la rubia estudiante de Gryffindor y ella no sabía dónde esconderse, trataba de ocultar la mirada en su libro de pociones, pero la mayoría allí presentes sabían quién era el único que se la pasaba entre pergaminos.
Por su parte, Senku no sabía qué pensar de eso. Estaba más que claro que ahora tenía un problema al diez billones por ciento, por Merlín.
¿Y lo peor? En la noche tendría una ronda de prefectos... Solo rogaba a Merlín porque a Ryusui no se le ocurriera mandarlos juntos.
Kohaku no entendía a Senku, y mucho menos sabía cómo actuar después de su vergüenza en clases de pociones ¿Tan obvia fue? Y si lo fue... ¿Por qué ese idiota de Ravenclaw no decía nada? Se suponía que eran los más inteligentes, de hecho, de su generación Senku era quien más posibilidades tenía de llegar a ser Premio Anual.
Por lo menos había superado el informe que el quisquilloso profesor Xeno dio en su clase, ahora lo que debía superar era la ronda de Prefectos a la noche. Rogaba a Godric porque a Ryusui no se le ocurriera ponerla a hacer la ronda junto a Senku.
Vale, quizás tuvo que pedirle a Merlín.
—¡Bueno bribones! .-Ryusui, el Prefecto varón de Gryffindor chasqueo los dedos viendo a sus compañeros-. Gryffindor con Ravenclaw y Hufflepuff con Slytherin.
—Ryusui-chan~ Apoyo esa idea .-claro, la serpiente de Gen siempre apoyaría los planes de Ryusui, entre esos dos no existía la rivalidad entre casas.
—No tengo problema .-Ukyo se encogió de hombros-. Creo que Yuzuriha tampoco tiene problema con ir con Gen.
—Ninguno .-la castaña de Hufflepuff sonrío.
Por primera vez en su vida, Kohaku quiso lanzarle una maldición imperdonable a alguien. Un Imperio a Ryusui y un Crucio a Gen, porque estaba segura de que todo eso era idea del él.
Vale, ahora si se encontraba mucho más nerviosa que en clases.
Lo único que les iluminaba el camino a Senku y ella era el Lumus en sus varitas.
—Primera ronda en la que vas tan callada, Leona.
—¡No soy una Leona! .-gruñó, sabía que el apodo no era por su casa, así que le molestaba la comparación.
—La creencia de que todos los Gryffindor están orgullosos de ser unos leones termina contigo ¿Verdad? .-el chico de Ravenclaw se adelantó un par de pasos por temor a recibir un golpe.
De no ser por eso, de seguro Kohaku le daba un buen golpe como en tercer año se lo dio al idiota de Magma por estar molestando a su hermana.
Inusualmente, los pasillos esa noche se encontraban vacíos a diferencias de otras veces en donde tenían que restar puntos a algún par de alumnos con las hormonas demasiado arrebatadas o uno que otro de primer año que sufría las bromas pesadas del poltergeist que habitaba en el castillo.
El camino siguió en silencio por parte de Kohaku y eso ya estaba desesperando de alguna manera a Senku ¿Dónde estaba esa Leona valiente? De verdad, toda era culpa de ese maldito profesor de pociones. Si tenía la oportunidad, le lanzaría algún hechizo sin que se diera cuenta.
Aunque ahora que lo recordaba, la clase se estaba dando justo un día antes de...
—Kohaku. No se te ocurra aceptar ningún dulce el día de mañana.
—¿Ah? ¿Por qué? ¿Qué pasa mañana?
Ella no podía ser más distraída, hasta él sabía que mañana era la ridícula fiesta de San Valentín, así como también el tonto banquete que organizaba el director del colegio.
Ese tonto director que resultaba ser su padre.
—San Valentín, tonta. No aceptes ningún dulce, ni chocolate, ni nada ¿Oíste? .-detuvo su caminar y se giró sólo para encontrarse frente a frente a la Leona, la cual ahora tenía un sonrojo por estarlo viendo directamente a la cara después de mucho tiempo-. ¿Entiendes?
—¡Ya entendí! ¡No soy una niña!
Senku sonrió y se acercó a ella un poco más, sintiendo la respiración de la Leona golpear su cara.
—¿Y por qué no debes aceptar nada?
Contando con que no había tomado atención a la clase de Xeno y que además esa cercanía la estaba poniendo nerviosa, era algo que él estaba disfrutando por sobre todas las cosas.
Lamentablemente para su mala suerte, Teo, el gato chismoso del profesor de artes oscuras se encontraba rondando en una esquina. Aunque el bendito gato se acercó a ellos con la cola en alto y soltó un maullido al llegar hasta Kohaku.
En ese momento Kohaku reaccionó a su nerviosismo y empujó a Senku un poco más lejos de ella, aún manteniendo las mejillas rojas.
—Por la Amortentia.
—Ah, diez billones de puntos para ti. Ahora vámonos de aquí antes de que esa cosa peluda vaya por el chismoso de Stanley.
La rubia no tenía problemas con el gato, así que simplemente le acarició el lomo antes de retirarse junto a Senku de allí, para así dar por terminada la su ronda de esa noche.
Por otro lado, el León y la Serpiente que habían cambiado sus parejas en último momento observaron la escena a lo lejos.
—¡Por Godric! Esos dos son más lentos de lo que creí .-Ryusui mordió su túnica observando desde la esquina del pasillo como esos dos daban por terminada su ronda-. Mentalista, esto no puede quedar así.
—Tranquilo Ryusui-chan~ Aun nos queda el día de mañana .-Gen apuntó su varita hacia el frasco con un líquido color rosa. En su tiempo libre, había logrado fabricar una pequeña dosis de Amortentia
Ryusui chasqueo los dedos mientras soltaba una escandalosa carcajada. Carcajada que había atraído al dichoso gato persa que se les quedo viendo.
—Ese es...
—¡Somo Prefectos! ¡El profesor Snyder no puede decirnos nada!
—¿Seguro que no, Nanami?
Ambos giraron para encontrarse al profesor de artes oscuras, viéndolos con una ceja alzada y los brazos cruzados.
Cincuenta puntos fueron restados de Slytherin y setenta puntos de Gryffindor, por tratar de pasarse de listos.
Las clases al día siguiente fueron normales, al menos para unos tantos. Senku por otro lado, tuvo que huir a refugiarse a la torre de astronomía por todas aquellas chicas de diferentes casas que se acercaban a él para darle algún chocolate u otro dulce.
Dulces que seguramente estaban llenos de esa estúpida poción de amor, amor falso.
¿Hasta dónde llegaban algunos y algunas por un poco de afecto idiota?
—Sen-ku-chan~
Y su mala suerte parecía no acabar.
—¿Y ahora qué quieres mentalista? .-sin siquiera apartar la mirada de su libro habló hacía esa serpiente rastrera frente a él.
—Oh nada en especial~ Solo quería saber si ya le tienes chocolates a nuestra linda Leona. Yo le quise dar unos en la mañana, pero me rechazo .-suspiró de forma dramática llevando una mano a su mejilla.
Senku sonrió para sí mismo, la advertencia del día anterior había funcionado de buena manera al parecer.
—Y por eso, les di mis chocolates a Mozu. Ya sabes, mi compañero que no acepta un no por respuesta y que está loco por Kohaku-chan... Le dije que, con esos chocolates, nuestra linda Leona ya no volvería a rechazarlo jamás.
—¿Qué hiciste qué? .-ahora sí apartó la vista de su libro, encontrándose con la sonrisa burlona de esa serpiente-. ¿Tus chocolates tenían Amortentia?
—Oh sí. Y los hice de manera que Kohaku-chan se enamore de la persona que se los-... .-no pudo terminar su explicación, porque Senku uso un Accio para llamar a su escoba y así salir disparado al campo de Quidditch en dónde seguramente se encontraba Kohaku-. Ups.
Gen rio ante su pequeña mentira, pero todo sea porque sus amigos se dieran cuenta más rápido lo que sentían uno por el otro.
Aunque el único testarudo en todo eso parecía ser Senku.
Cómo pensó, en medio del campo de Quidditch Kohaku se encontraba hablando con Mozu, solo que Ryusui estaba allí abrazando a su amiga Leona por los hombros.
—¡Ah, bribón! ¿Y eso que has vuelto a tomar una escoba?
Ignoró las palabras de Ryusui y dirigió su mirada a la caja de chocolates que cargaba Mozu, quien la extendía con una sonrisa "cautivadora" hacía Kohaku.
—Incendio .-dirigió la varita hacía aquella caja mientras pronunciaba el hechizo de fuego aprendido.
—¡Oye flacucho! ¡¿Qué te pasa?! Esos chocolates eran para la linda Kohaku-chan.
Ignorando las palabras de Mozu, volvió a montar en la escoba y señaló a Kohaku con una cara de enojo. Su cerebro ya no estaba pensando de manera normal, los celos se habían apoderado de él.
—Si no vienes leona, prometo no volver ayudarte en clases.
Y volvió a elevarse en la escoba.
Por su lado, Kohaku odiaba cuando Senku le ordenaba hacer cosas, pero ahora tenía curiosidad por saber a qué se debía esa reacción tan impropia de él solo por una simple caja de chocolates que ya había rechazado, y para saciar su curiosidad no le quedaba de otra que seguirlo en su propia escoba, abandonando la práctica de Quidditch de ese día.
Ryusui observó cómo se alejaban y se acercó hasta Mozu para palmear su espalda sonriente.
—¡Lo siento Serpiente! Ya ríndete con la bella señorita Kohaku. Aunque .-se giró y señaló a las gradas, donde se encontraba una estudiante de Hufflepuff-. La bella señorita Luna se encuentra con el corazón roto por culpa del bribón de Senku.
—Oh, ella es de intercambio. Y además es guapa, creo que iré a presentarme.
El capitán del equipo de Gryffindor chasqueo los dedos al ver como aquel estudiante de Slytherin se alejaba.
Al parecer ese día el mentalista y él habían logrado reunir dos parejas, solo faltaba...
—¡Mi querida Francois! ¡Voy por ti!
Y con la imagen de la bella estudiante de Ravenclaw en mente, montó su escoba sin importar dejar el entrenamiento de ese día.
Senku había descendido a orillas del Lago Negro, esto de volar en escoba no era para él, por eso solo lo hacía en ocasiones realmente especiales.
—En el nombre de Merlín ¿Qué fue todo eso? .-Kohaku frunció el ceño y se acercó a Senku-. Ayer ya te había dicho que no aceptaría nada.
—Pero ese idiota no acepta un no por respuesta .-bufó después de ya sentirse mucho mejor, y no con náuseas-. Además, el idiota de Ryusui parecía estar animándote a recibir esos chocolates.
—¡Ryusui solo le estaba diciendo que las serpientes no usaban el campo de Quidditch hoy! Además ¿A ti que te importa si recibo chocolates con Amortentia?
—¡Me importa por que!... ¡Es obvio Leona!
—¡No lo es!
—¡Porque mi Amortentia igual eres tú, Leona idiota!
Kohaku se quedó observando a Senku con la boca abierta, incapaz de decir algo. Mientras que Senku definitivamente no pensaba en que esa sería la forma en que revelará sus sentimientos por la Leona.
Cuando se iba a justificar, Kohaku se lanzó hacia él haciendo que cayeran al suelo, pero con la Leona besando los labios del de la casa de las águilas.
Le tomó un segundo reaccionar hasta llevar sus brazos a la cintura de la rubia y corresponder el beso, de manera lenta, pero a la vez tratando de tomar el control de la situación.
Solo que los Gryffindor odiaban perder.
—Eres un bastardo.
—Lo sé .-suspiró, aunque sin dejar de abrazarla y afirmando un poco más el agarre a su cintura-. No recibas chocolates en lo que resta del día.
—Contigo volviendo hacer otra escena de esas, no me molestaría aceptar uno que otro .-Kohaku sonrió acariciando la nuca de Senku que ahora tenía el ceño fruncido.
—Que graciosa Leona. Era mejor cuando estabas callada... Aunque creo que ahora puedo solucionar eso.
Esta vez, el beso fue iniciado por el Ravenclaw.
El banquete nocturno de San Valentín se realizaba en el Gran Comedor, todo se encontraba adornado con globos en forma de corazones y las mesas de los estudiantes tenían postres en color rosa y rojo.
Todo eso organizado por el director Byakuya Ishigami, que se encontraba en medio de la mesa de los maestros.
—Entonces... ¿Ya saben si tengo nuera? .-Byakuya preguntó a los profesores a cada lado suyo.
—Hice lo que pude en clases, la señorita Kohaku habló sin siquiera pensarlo .-Xeno comía en su plato, aunque con la mirada fija en la mesa de Ravenclaw.
—Por poco y se besan en el pasillo la noche anterior, de no ser porque Teo no me hizo caso y se fue directo hacia el mocoso .-Stanley acarició al gato a sus pies, levantando la cabeza solo para ver hacía la mesa de Gryffindor.
—Eso no me responde nada... Aunque esto quizás si .-Byakuya aplaudió cambiando los colores de las banderas de las casas.
Las banderas que colgaban cambiaron combinando los colores de Slytherin con los de Hufflepuff y los de Gryffindor con los de Ravenclaw.
—¡VIEJO IDIOTA!
Ese grito vino desde la mesa de Ravenclaw, y se vio como una cabellera blanca con puntas verdes salía del Gran Comedor, siendo seguido por una rubia con coleta que hacía parecer su cabello como una melena de león.
Byakuya se carcajeo y extendió las manos hacia ambos profesores a su lado, quienes pagaron el costo de la apuesta realizada a principios de año.
—Fue trampa .-Stanley bufó colocando un puñado de galeones en la mano de Byakuya
—De no ser por mí, no se confesaban .-Xeno colocó la misma cantidad en la otra mano del director.
—¡Tranquilos! ¡Aún podemos apostar cuando se casan!
Byakuya nuevamente volvió a reír, pero ambos maestros aceptaron esa apuesta.
Todo mientras los dos estudiantes fugitivos se iban directo hasta la famosa Sala de Menesteres. A saber, que pasaría en aquella sala que aparecía solo cuando era necesaria.
Fin.
ME DESQUITE Y HICE MI AU DE HARRY POTTER CON MUCHO OOC PORQUE PUEDO.
Perdón, es que hace tiempo venía con esta idea xD
¡Gracias por si leyeron! ¡Perdón por las faltas de ortografía y la mala redacción!
¡XOXO!
