Hola amigos, mi nombre es Yuzu Araki

Una vez más les traigo un one shot para este maravilloso mundo de idols llamado Love Live y nuevamente una vez será la pareja amada y aclamada de estos lares

Pero a diferencia de los Nicomaki que hice con anterioridad, luego de mucho tiempo retomé cierto ambiente turbio y les diré que será un poco diferente a lo habitual, de hecho, va a doler un poco porque a pesar del delicioso no habrá nada de romance, solo coger y claro, negras intenciones de por medio por lo que tendrán el derecho de odiar la actitud de los personajes si gusten.

Eso es lo que pasa cuando lees un doujin pero con otro punto de vista y te preguntas, ¿Acaso esa chica ama esa otra o lo toma por puro fetiche? O ¿Está con ella por amor o es que solo quiere su dinero?

Se que muchos acérrimos fans no lo tomarán muy bien pero como lo dije, lo hice con otro punto de vista como con otra perspectiva acerca de ellas dos, eso en base a su personalidad y claro el extracto social en que viven.

Ya explicado esto, comencemos con este one shot.

Espero que lo disfruten, puede que no sea romanticón pero al menos tiene un delicioso para que no terminen llorando los más hardcore.

Yuzu y fuera

PD: A lo largo de diciembre subiré one shots cortos de Love Live con motivo de la navidad sin importar si la pareja sea o no "Canónica o culposa"

PD: Mamadas mías pero, ¿Qué es mejor? ¿Moroha de Yashahime o Nico-chan? ¿Setsuna de la misma serie o Maki-chan? ¿Quién ganará en esos dos duelos? Den sus respuestas en las review al respecto (A menos de que se están viendo y siguiendo Yashahime)

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-Nico-chan, ¿podrías venir un momento? -llamó Maki a su senpai la cual estaba hablando con varias compañeras de su curso, varias miradas de las jóvenes presentes se asomaban hacia su kouhai como si ya tenían una clara suposición de lo que vendría eventualmente

-Sí, por supuesto-respondió la pequeña pelinegra no sin antes decirles a sus nakamas- Ya vulevo chicas, no me demoro mucho

-No te preocupes, Yazawa-san

-Igualmente nos vemos

Las dos chicas como el pequeño grupo de tercer año se fueron por sus propios caminos pero nos enfocaremos principalmente en nuestras dos jóvenes al inicio de este relato. En un lapso de tiempo, Maki tomó la pequeña mano de su senpai mientras que ésta a pesar extrañada temía lo que planearía la menor.

La pelirroja miraba de manera menticulosa como calculadora tratando de saber cual sería el escenario apropiado para esos momentos a lo cual decidió escoger uno de los salones vacíos, en este caso, el cuarto de escobas anexa al cuarto del conserje… Una vez más, nuestra pelirroja escogió un buen sitio algo inhóspito pero a la vez, ¿El cuarto de escobas? El cuarto del conserje era mucho más espacioso, ahí tendrían su "Animada conversación".

Lo que pasa cuando estás encabronada y no sabes medir las consecuencias de tus actos intimos.

Ahora reanudando con el relato, la pequeña idol siguió a la pianista por un pasillo de la escuela que conducía a un cuarto solitario pero optó por uno anexo. La más grande hurgó en su chaleco azul escolar hasta dar con una llave y en efecto abrió lentamente la cerradura aunque tenía que percatarse si había alguien a la vista hasta finalmente entrar al lugar y cerrar sigilosamente.

Tan pronto como entraron, la más grande apartó de mala gana una escoba que estaba en uno de los bordes y luego de eso empujó violentamente a la loli contra la pared. Tan pronto como la empujó, se lanzó con premura sobre la pequeña idol, plantándole un sonoro beso, el cual fue respondido de buena gana.

No mucho tiempo después sus manos iniciaron un recorrido por la anatomía de Nico, abriéndose paso entre la estorbosa ropa y dejando caricias ardientes a su paso. La más alta abrió lentamente el sueter y la camisa blanca para trazar su tacto sobre uno de los pequeños pechos mientras que la otra mano iba por la falda hurgando a través del culo.

Buscando más de aquel delicioso contacto, Nico se abrazó fuertemente del cuello de Maki y abrió sus piernas y atrayendo a su novia, permitiéndole acomodarse entre ellas. La pelirroja puso una rodilla sobre la feminidad de la más pequeña, a esa distancia tan íntima podía sentir la humedad de la pelinegra frotarse contra su rodilla, erigiendo un erótico vaivén.

Este contacto, sin embargo, se vio interrumpido cuando Nico introdujo una mano traviesa sobre la falda comenzando a tomar el cierre que estaba anexa a una de sus caderas y tan pronto como lo hizo la nimia prenda cayó dejando ver unas bragas rojas tipo tanga de color magenta con rayas rojas.

La pelirroja no le importó eso pero su intento fue frustrado cuando la mano traviesa de su loli empezó a masajear el centro de su braga, arrancándole un gruñido.

-Te vi hablando con ese tipa…- Habló la más grande entre dientes

-¿Cuál?

-Esa chiquilla tonta… Esa tal Candy

-Ella es mi amiga

-Esa pecosa estúpida es una perra y lo sabes- observó la pelirroja, mientras repartía besos a lo largo de la mandíbula y el cuello de su idol- ¿Por qué? ¿Qué quería esa bastarda?

Una pequeña sonrisa se dibujó en la pequeña idol, una llena de malicia y burla. No había mejor comienzo que hacer incitar a la otra, no solo Maki debía ser sincera, debía también enseñarle como se debía defender el territorio y demostrar su valía, o de lo contario era una idiota con fachas de ser madura, seguía siendo una niña tonta.

-Simple, mi Maki-chan. Candy-chan…- Eso lo dijo en un tono infantil- Es linda, sexy, americana y me gusta -contestó con socarronería-, y no me pagas lo suficiente por esto, ¿Por qué que estoy contigo? Nico necesita plata para no seguir siendo una maldita pobre, ¿Entiendes?

-¿Ah sí? Pues esta ocasión será gratis. Considera eso como un premio especial a tus servicios

-¿Premio a mis servicios?- Alzó una ceja burlándose de la otra- No lo creo. Si alguien es afortunada, eres tú al tenerme aquí, querida Maki-chan.

Subitamente la mano de la más pequeña se metió debajo de las bragas rojas, su mano comenzó a mover bruscamente sintiendo la rasposa y cálida humedad, misma acción que fue seguida por la más grande haciendo que ambas gimieran incontrolablemente y sus cuerpos ante esas mutuas sensaciones no tardaron en seguir el exquisito bamboleo que ambas se imponían.

Nico y Maki… La niña pobre y la chica rica se sentían obnubiladas por las sensaciones, por el placer que se acumulaban en su respectivo interior y por el calor que el otro cuerpo le proporcionaba, y esperaba en cualquier momento el advenimiento de su pequeña muerte.

-Te lo dije, maldita fetichista -susurró la pequeña idol contra su oído y, cruel como siempre, detuvo su mano, negándole el tan anhelado final- Yo soy un excelente premio.

-Ya, cállate. Enana puta.

-Demuestrame lo que tienes, zorra cabeza de tomate

Acto seguido, Maki hizo que Nico girara sobre sus talones, se deshizo de su falda y bajó sus bragas hasta las rodillas. La pelirroja trató de buscar algo para insertar en la entrada de la pequeña loli pero había, ¿Qué? ¿Dónde? ¿Cómo?... Fue ahí que la desesperación y el nerviosismo comenzaron a invadirle junto con el creciente miedo de no ser vistas, algo que a nuestra pequeña idol comenzó a irritarle.

Tal como lo pensaba, se seguía siendo una niña tonta.

Fue en eso donde los golpes sonaron en la puerta a lo que la pelirroja actuando como si fuera una especie de persona esquizofrénica le gritó a quien estaba afuera ahí golpeando, justo a tiempo cuando iba en la mejor parte fue que a alguien se le ocurrió la brillante idea de arruinarlo todo.

-¡Maldición! ¡¿Que quieres?!- Gritó con total enojo- ¡No me interrumpan! ¡Estoy ocupada!

-¡¿Qué demonios estás haciendo, pelo de menstruación?!- La loli le comenzó a reclamarle mientras que la otra ya estaba hasta con la paciencia perdida

-¡No lo sé! ¡Sólo estoy pensando en…!

-¡Uy, si serás!- La pelinegra se paró de mala gana y se cruzó de brazos frente a frente con una expresión de completp enfado- ¡Tienes dedos, tienes lengua! ¿Qué te cuesta usarlos?

-Pero…

-¡Maldición, Maki-chan!- La pequeña idol con una dura mirada señaló con el dedo índice al suelo

La pelirroja no le quedó de otra que acatar la orden mientras que la más pequeña decidió poner en marcha su siniestro plan de esclavizar un poco a la menor.

-Acuestate…

La pelirroja asintió como la buena mascota que era ante su pequeña señora, se acostó sobre el angosto suelo aunque dejó su cabeza poco recostada sobre la pared mientras Nico se deshizo de toda su ropa hasta quedar desnuda, caminó con total autoridad hacia su amante para luego inclinarse hasta que su trasero ya estaba ante el rostro de la otra dando una mejor vista de sus agujeros.

-Bueno, como ya tienes de ser una niña buena te dejaré que juegues con mi culo- Le cogió muy fuerte el cabello, la pelirroja soportó muy bien ese tipo de trato y se dejó llevar pegando su rostro hasta casi enterrarse en medio del trasero de la otra.

Nico por otro lado se sonrojó al imponer esa autoridad pero disfrutaba haciéndolo, dejó que Maki usara sus manos para abrir sus glúteos para darse una mejor vista y saborear del banquete.

-Ah, si… Eso me gusta, sigue así, perra- La más pequeña en medio de sus gemidos y gruñidos comenzó a moverse como si las lamidas y las chupadas de la menor las estuviese profanando constantemente

Luego de eso, tumbó de mala manera la cabeza de la más alta ordenandole que se acostara sobre el suelo a lo que la otra obedeció y luego la pequeña se acostó sobre la pelirroja a la inversa tomando sus piernas apartando sus bragas para tener una mejor vista de la otra feminidad y comenzar a lamer y disfrutar de su loto de carne.

Nico como Maki estaban luchando probándose, lamiendo y chupando sus conchas para que de alguna manera una saliera victoriosa recibiendo el elixir de la otra pero en su caso ninguna de ellas estaba lejos de cederse hasta que ambas terminaron el empate.

-Llegó la hora- Ahora ambas estaban sentadas sobre el suelo mientras que la pelirroja decidió solo abrirse la camiseta mostrando un buen sostén negro y las bragas despojadas mientras la pequeña pelinegra una vez más tiró a la otra bruscamente hacia el suelo, subió una pierna de su victima al hombro mientras que la otra mano presionaba y acomodaba la pierna derecha sobre el suelo.

No dudó en comenzar los empujes contra la intimidad de la otra con la suya, la pelirroja iba a comenzar a gemir pero para evitar un alboroto le metió dos dedos de su mano izquierda con tal de que los bañara al son de los empujes.

-Jajaja… Basura, mírate…- Comenzó a burlarse la más pequeña disfrutando la cara de la otra mientras que ahora se ponía a empujar los dedos sobre la cavidad bucal- Tú siendo niña rica y lo disfrutas como una puta por que es lo que eres… Una puta, puta tomate

Ambas siguieron con lo suyo dejando que las embestidas y los empujes dieran por decidido el camino que tomarían su único round mientras tanto ignoraban que afuera alguien de una manera desesperada trataba de abrir la puerta pero recurrió a la violencia para hacerlo ya que desde que estaba aquí perdió el tiempo en tratar de buscar la llave del cuarto de escobas, buscar la llave correcta y tratar de abrir la cerraduría sin éxito.

El bedel en conjunto con una estudiante que al toparse con él decidió ayudarle demostrando que era de muy buen corazón decidió empujar la puerta hasta que finalmente… Bueno, era obvio que al final de cuentas ambas chicas con defectos y maleficios lograran el final de su acto pero a la vez dos pobres idiotas, exactamente un viejo y una niña metiche fueron testigos de tan comprometedora y poco profesional situación.

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Luego de las clases ahora Nico estaba afuera del plantel lo bastante lejos en medio del tumulto de las otras jóvenes, aprovechando el genterío decidió sacar su móvil para hablar con la pelirroja con el Whatsapp mientras sonreía con una sonrisa victoriosa.

En eso miró a una joven alta rubia de cabellera larga con un listón rojo en forma de cuernitos sobre la cabeza y de ojos azules. La chica que era de primer año al verla le saludó y le dijo:

-¡Muchas gracias por la tarjeta, senpai!

La mencionada agradeció con una de sus habituales falsas sonrisas a su kouhai quedando por terminado el asunto del cuarto de las escobas, ahora tenía que tratar con la pelirroja pues el asunto a tratar era otro pero se quedó a medias todo por la maldita intensidad de la niña rica.

Finalmente Maki decidió conectarse y enviar su siguiente mensaje

Te veo en la oficina de papá y lleva tu mejor vestido… Te pagaré muy bien como siempre

La pequeña no dudó en teclear ante lo escrito por la pianista

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Mientras tanto, en el otro lado de la escuela, una pelirroja alta estaba caminando entre la muchedumbre hasta que se topó con un hombre de entre unos 50 y 60 años de bigote blanco que la saludó con la mirada mientras que sacó de reojo de uno de los bolsillos de su camisa laboral lo que parecía ser una tarjeta de plástico.

La pelirroja sonrió de manera muy forzada y decidió despedirse del conserje, luego como terminó apretó los dientes de ira, al menos ninguno de ellos, el viejo y la otra estúpida no escupieron de lo suyo en el cuarto de escobas pero, ¿Era necesario que esa enana estúpida les diera a cada uno una tarjeta de crédito con tal de no hablar al respecto?.

Salieron muy libradas del asunto pero a la vez fue muy estúpido que Nico con toda arrogancia les diera a cada uno dos de sus tarjetas de crédito, dos tarjetas de crédito que eran de Maki y claro les dio para que gastaran todo lo que quisieran hasta jactarse y con la que se llevó para su cita con esa maldita gringa de porquería ya eran tres.

Era todo o nada para que cerraran la boca o de lo contrario terminarían siendo echadas de la institución, aunque en su caso terminaría con su reputación manchada más el apellido de su familia estaría en el lodo pero esa situación no se dio gracias al poder del todopoderoso dios dinero.

En eso le llegó el mensaje de su loli prostituta personal a su móvil ya que desde hace unos minutos estaba conversando con esa enana puerca por el Whatsapp. El mensaje de respuesta fue el siguiente.

Como digas, cabeza de tomate, pero hoy debo ir a mi cita con Candy-chan y no pienso llegar tarde.

Aquellas palabras en la pantalla de su móvil fueron como una certera puñalada en su alma y su corazón a lo cual con un destrozo en su voz le envió un audio con esas palabras.

-Eres una insolente, una puta insolente…- Sentía unas ganas intensas de llorar- Te odio más que nadie, enana de porquería, te odio…

Acto seguido se fue de la conversación mientras se fue a paso desesperado mientras lidiaba con unas lagrimas que amenazaban con salirse en cualquier momento, si fuera otro ambiente, a esa pequeña chica le hubiera dado hasta su corazón pero estaba más que claro que tenía que salirse del estrato social bajo en el que vivía, fuera como fuera.

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Mientras tanto la pequeña Nico sonrió mientras escuchaba el mensaje de la pelirroja

-¿Y ahora vas a chillar como si fueras una victima? Ya lo hablamos y quedé clara en ello, si estoy contigo es por que quiero plata, ¿Oíste? Plata, mucha plata. ¿Y dices ser una ojou-sama? Eres una maldita infantil

La joven decidió salirse de la conversación al igual que su amante para luego guardarlo en su morral escolar, en eso se topó con una joven rubia pecosa de ojos verdes y alegre mirada. Tan pronto como se miraron sonrieron tiernamente y se fueron tomadas de la mano hacia su café favorito para dar pie a su cita.

Al menos se amaban de verdad y no había nada de por medio, solo sus sentimientos…