¡APENAS CON LA HORA! Feliz día de San Valentín querida Verdi espero que la hayas pasado bien pese a que aún andamos en cuarentena. Ya va a ser un año que no nos vemos, pero esperemos que pronto podamos hacerlo. Gracias por regalarme tu valiosa amistad. ¡Te quiero Darling! Te dije que apenas iba a terminar uno de los que planeaba y tenía razón.


TÍTULO: HARRYCIENTO

Cuando Harry abrió los ojos, apenas despuntaba el alba.

Lo había despertado el mismo fastidioso pajarito de siempre, al que le había puesto el nombre de Madrugador. Es que, ¿quién en su sano juicio se levantaba a las 5 de la mañana?

Sí, era cierto que tenía que hacer todos los quehaceres de la casa, y también, que todo tenía que hacerlo solo; pero no era como si algo malo fuera a pasar si se retrasaba un poco. ¡Era SÁBADO! Y no era como si Liam o Zayn le fueran a ir con el chisme a su padrastro (además que no daban ni una en las tareas del hogar, la única vez que intentaron ayudarlo en secreto, terminó siendo castigado por retrasarse en todo al tener que limpiar el desastre de sus hermanastros). Le bastaba con preparar el desayuno para Simon -su padrastro- y ya luego continuaría con todo.

Se tapó con las sábanas, espantando a Madrugador, lo que le permitió ganar 30 minutos más de sueño, antes de que su propio cuerpo le pidiera levantarse. Pensando en disparar aunque fuera con una honda a Madrugador -y sabiendo que no lo haría porque en el fondo amaba a ese pájaro- se preparó para bañarse y lentamente empezar su rutina de todos los días.

A sus 17 años, realmente esperaba el día en que cumpliera 21 y pudiera hacerse cargo de la propiedad de su madre, expulsando al aprovechador de Simon que desde que llegó a su casa no hacía más que hacerle la vida de cuadritos. Daba gracias a cualquier deidad que estuviera allá arriba que junto con su nuevo padrastro llegaron los hijastros del mismo: Liam y Zayn. Aunque tuvieron un inicio algo difícil -más con el intento de Simon de que los tres se llevaran mal en plena adolescencia- ahora eran casi como hermanos de verdad, claro que no delante de Simon.

Los padres de Harry se casaron casi a su edad y apenas a los 5 años, su padre había fallecido dejando todo a nombre de su madre -algo no tan común- y fueron ellos dos solos contra el mundo… al menos hasta los 9, en que su madre decidió que un apoyo masculino le valdría más para mantener las propiedades y la fortuna Styles, así como el título de conde para su hijo. Así fue como se casó con Simon Cowell, quien aceptó tomar el apellido Styles, ya que era de más alcurnia que el suyo propio. Harry sospechaba que Simon había sido el causante de la muerte de su madre cuando él tenía 11 años, pero no había nada que pudiera probarlo. Desde esa edad solo podía ver cómo la fortuna Styles aumentaba o disminuía con la misma rapidez, debido a la buena o mala suerte de su padrastro en los negocios. Liam y Zayn parecían pensar en Simon como una especie de barba azul*, pero como ambos eran pequeños cuando perdieron a sus madres, no podían decir más de lo que Harry podía de la muerte de su madre.

Estaba a punto de entrar en la cocina, cuando sintió una presencia detrás suyo, quiso voltear pero antes de lograrlo, sintió un par de manos palmeando su trasero.

—Será mejor que dejes de jugar Zayn. Es demasiado temprano para aguantarte o para que estés despierto— escuchó una risa de parte de su hermano adoptivo y se dio cuenta de su error.

—¿Así que así se llevan ustedes dos cuando no estoy yo?— Liam llevaba una sonrisa pícara en el rostro, su mano aún en la misma posición. Harry tuvo el impulso de darle un golpe en la cabeza, hasta que escuchó la voz de Zayn.

—¿Escucho celos en tu tono Liam?— la mano de Liam cayó, mientras Zayn se acercaba a donde ambos se encontraban.

—Oh no, debo estar durmiendo para que ustedes dos vengan a fastidiar tan temprano en la mañana— Harry dramáticamente se dejó caer, sabiendo que Zayn lo sostendría por la espalda.

—Tan drama Queen como siempre Harriet— después de estas palabras, Liam entró a la cocina y salió con un vaso de agua — Solo vine por esto, aún tengo mucho sueño. No sé cómo haces para despertarte todos los días tan temprano Harry.

—Madrugador es el culpable de todo— al ver la expresión de Liam, aclaró —es un pájaro que siempre viene a despertarme.

—Nuestro Hazza es amado por los animales— comentó Zayn.

—¿Y cual es tu excusa Zayn? Que si no fuera por nuestro querido Simon y Madrugador, nunca despertaría a esta hora— Harry, ya libre del agarre de Zayn, estaba apoyado en el marco de la puerta con los brazos cruzados.

—Pues digamos que la edad al fin está afectando a nuestro querido padrastro. Lo escuché roncar toda la madrugada y quería ver si había algo que pudiera darle para que dejara de roncar. De preferencia un veneno— ahora que Zayn lo mencionaba, Harry notó las grandes ojeras en el rostro de su hermano.

—Se vale soñar pequeños— Liam revolvió el cabello de ambos antes de regresar a su cuarto. Como era el mayor de los tres (19), solía dirigirse de esa manera a sus hermanos y cuando fastidiaba solo a Harry, usaba el femenino de su nombre.

—Te daría un vaso de agua para que le eches encima, pero si quiero tener el desayuno listo debo apurarme— Harry se encogió de hombros antes de dirigirse a empezar con el desayuno. Escuchó a Zayn refunfuñar, antes de darle un golpecito en el hombro.

—Gracias Hazza, te ayudaríamos pero somos terribles y ya sabes como es Simon. Algún día te lo pagaremos.

—Por supuesto que me pagarán. ¿Crees que con la estricta tutela de Simon, podría siquiera encargarme de alguno de los negocios? Necesitaré que me enseñen todo antes de que los deje irse por allí a hacer su vida.

— Al menos sabes lo básico de negocios— Zayn murmuró más palabras, pero Harry ya no lo estaba escuchando; en cambio, estaba luchando con los huevos para preparar unos omelets antes de ir a dar de comer a los animales. La tetera era lo último de lo que se encargaría.

La rutina de siempre era que apenas terminara con el desayuno -a las 8:30 de la mañana más o menos, fuera a la habitación de cada uno de sus hermanos y los despertara, estos disimulaban estar gritándole y ordenando cosas para Harry, pero luego bajaban a la cocina a esperarlo para desayunar. Luego Harry le llevaba el desayuno a Simon y recibía las demás ordenes del día, que generalmente consistían en limpiar el despacho de su padre -que ahora era ocupado por Simon- limpiar los pasillos y las habitaciones, preparar el almuerzo, lavar la ropa si es que se necesitaba, dar de comer a Nerón (el gato de su padrastro, un pelo corto británico que Harry juraba que lo odiaba) y finalmente preparar la cena. Al menos el desayuno lo comía con Zayn y Liam y podían conversar y reír todo lo que quisieran; -ya que la habitación de Simon era la más lejana a la cocina y a las dimensiones de la mansión Styles- aunque Harry supuso que ese día desayunaría solo y no se equivocó. Tanto Liam como Zayn estaban demasiado cansados para bajar, aunque Liam no tenía una excusa real, suponía que no era nada fácil lidiar con la presión de Simon al ser el mayor y supuestamente próximo heredero. La tía paterna de este, la duquesa Payne, ya le había comunicado en una visita privada que su sobrino heredaría su título y su fortuna para que no tuviera que depender de su padrastro. Ella siempre lamentaría el no haber podido llevarse al pequeño Liam con ella, pero el testamento de su madre había dejado a Simon con la custodia del niño y ella, en ese entonces recientemente viuda, no había podido objetar. Liam había hablado de esto con Harry antes que con nadie, aunque antes de eso siempre le mencionaba que no tenía planes de quedarse con una fortuna que no le correspondía. Zayn por otro lado, tenía un tío abuelo que era un Lord, pero dudaba que siquiera lo recordara. Ya que Simon lo estaba preparando para lidiar con algunas de las propiedades Styles, Zayn había decidido ayudar a Harry con eso hasta que pudiera lidiar solo con todo y crear su propia empresa.

Tal vez la desgracia similar con sus madres había sido lo que había unido a esos tres niños que estaban al cuidado de un padrastro barba azul. Solo los cuatro primeros años desde la muerte de su madre habían sido más o menos tranquilos, Simon no lo trataba bien, pero tampoco mal. Desde los 15 la forma de comportarse de su padrastro cambió; era como si tuviera alguna otra clase de rencor contra él, como si lo quisiera solo y aislado, allí fue cuando empezó a tratar de que Zayn y Liam lo despreciaran y lo trataran mal. A pesar de que Simon lo tratara igual que a un sirviente (habiendo despedido a los sirvientes de la casa cuando Harry cumplió 15, alegando estar cerca de la ruina para poder seguir manteniendo sirvientes) e intentara vestirlo igual a uno, Harry llevaba ropa sencilla pero no vieja, cortesía de Liam y Zayn. Gracias a Dios que no había intentado golpearlo, porque Harry podía ser todo lo bueno del mundo que su madre le había dicho que fuera (Se valiente y bondadoso Harry, las últimas palabras de su madre para él) pero si Simon intentaba siquiera tocarle un pelo, estaba seguro que no hubiera podido contenerse de envenenarlo con estricnina y así cobrar justa venganza por las madres de los tres además de verlo sufrir asfixiándose.

Dejando de lado el oscuro pasado de los tres hermanos y las tendencias asesinas de Harry, este se encontraba en plena limpieza del salón mientras tarareaba una canción.

Lavender's blue,

Dilly dilly,

Lavender's green,

When I am king,

Dilly dilly,

You shall be queen.

Who told you so, dilly, dilly

Who told you so?

'Twas mine own heart, dilly, dilly

That told me so

Por el rabillo del ojo había visto a sus hermanos dirigirse al despacho y suponía que tendrían otra lección de negocios con Simon. Se concentró en las manchas del piso; ese día estaba algo melancólico y esa canción era la favorita de su madre. Siempre empezaba ella y luego terminaban cantando a dúo mientras daban vueltas cogidos de las manos.

Call up your men, dilly, dilly

Set them to work

Some to the plough, dilly, dilly

Some to the fork

Some to make hay, dilly, dilly

Some to reap corn

While you and I, dilly, dilly

Keep ourselves warm

Tal vez era la tonada, pero a Harry esa canción le hacía pensar en el amor. Vamos, que tenía 17 años y desde la llegada de su padrastro casi no salía de casa a nada que no fuera comprar al mercado. Había leído algunas de las novelas de su padre en la biblioteca, antes de que Simon le prohibiera la entrada, pero casi no había romance.

Roses are red, dilly, dilly

Violets are blue

Because you love me, dilly, dilly

I will love you

Let the birds sing, dilly, dilly

And the lambs play

We shall be safe, dilly, dilly

Out of harm's way

Una vez leyó un libro de mitos griegos y los que más le llamaron la atención fueron dos: el del Rapto de Perséfone y el de Orfeo y Eurídice. Un anhelo tan fuerte que era capaz de todo, un primer amor que se basaba en la comprensión genuina de la naturaleza del otro, un amor que fuera más allá de la muerte… realmente era un romántico en su corazón. Lástima que debería esperar hasta los 21 años y que su padrastro estuviera muy lejos o en la cárcel.

Because you love me, dilly, dilly

I will love you

We shall be safe, dilly, dilly

Out of harm's way

Tan concentrado estaba en la canción y en su posible futuro amor, que no notó lo que Nerón hacía.

Había dejado el recogedor con las cenizas de la chimenea cerca a las escaleras y al parecer el maldito gato las había encontrado y decidido que eran un buen lugar para revolcarse. Ahora todo su esfuerzo de la mañana estaba cubierto de cenizas y huellas de patitas y el gato se veía casi negro. ¡Tendría que bañar al gato! Debió suponer que este no sería su día cuando Madrugador lo levantó. Al menos confirmó algo, ese gato lo odiaba tanto o más que su dueño. Estaba decidido a llevar a cabo sus fantasías asesinas con el gato y luego ver cómo enfrentaba a su padrastro sin gato cuando sonó el timbre de la casa.

—Abrid en nombre del rey— apenas se asomó, y vio a un hombre vestido como guardia de palacio. Apenas hizo una venia y una carta fue dejada en sus manos —es una misiva urgente, llevalo pronto a tu amo.

La carta llevaba el sello real de los Tomlinson, la familia real reinante. Y tal cual le ordenaron, llevó la carta al despacho. Sabía que tenía prohibido entrar, pero seguro algo malo pasaría si no entregaba la carta. Tocó la puerta suavemente y casi de inmediato salió Simon, el enojo se podía ver claramente en su cara.

—Lamento mucho molestarlo, pero trajeron esto del palacio diciendo que era urgente— apenas escuchó que era de palacio, Simon cogió la carta y entró en el despacho, olvidando a Harry y dejando la puerta abierta

—¿Qué dice la carta padre?— Liam sabía que su padre estaba a punto de iniciar unos envíos de una flotilla a la casa real, si eran buenas noticias tal vez podrían librarse de estudiar por unos días.

—Se va a hacer una fiesta de tres días en honor al regreso victorioso del príncipe Louis desde el frente y el rey está invitando a todas las casas nobles a la fiesta. También está invitando a cada doncella en edad casadera a palacio.

—Vaya, parece que el rey está impaciente por casar a su hijo— Zayn murmuró.

—No me sorprende, con todos los rumores sobre los amantes masculinos del príncipe en el frente, el rey desea callar a todos con una nuera y nietos. Ya ni siquiera le importa la nobleza de sangre de su posible nuera, con tal que sea mujer— Liam como siempre estaba bien informado de los chismes de la sociedad, ya que acompañaba a su padre a cada reunión importante. Harry por otra parte pensaba que era algo cruel de parte del rey el querer imponer una esposa a su hijo sin que este la amara, pero suponía que siendo la cabeza del país, debían pensar no solo en sí mismos, sino también en sus súbditos. Lo de si era mujer o hombre, no se le pasó por la cabeza, para Harry, el amor era simplemente amor, así que no veía nada de malo si es que el príncipe se enamoraba de un hombre, aunque seguramente termine casado con una mujer.

—He hablado con el gran duque Sheeran hace tiempo. El príncipe ha mencionado que si se casa con una mujer, sera reina solo de nombre, nunca la tocará y que él nunca se enamorará de una mujer—Simon habló, mientras su mirada seguía fija en la carta —creo que esta puede ser una gran oportunidad para ustedes muchachos— Liam y Zayn se miraron confundidos y Harry que estaba a punto de salir, se detuvo.

—¿Que tiene que ver con nosotros la fiesta del príncipe?

—¿Tenemos que ir también? En esta casa no hay ninguna doncella en edad de casarse— Liam a diferencia de Zayn que habló primero, fue más elocuente con sus palabras.

—Claro que no tenemos doncellas, pero igual el rey invitó a toda la nobleza. Estoy seguro que podemos ir y mezclarnos en la fiesta con la excusa de la invitación o puedo preguntar a mi sobrina Eleanor para que venga inmediatamente. Ella es joven aún pero nos serviría como tapadera. Lo que tienen que hacer es intentar acercarse al príncipe y hacerse amigos de él, eso nos asegura una buena posición en el próximo negocio. Además que si el príncipe termina enamorado de alguno, aun siendo su amante, tendrán más poder que ningún otro, incluso que la futura reina— la codicia y ansia de poder se filtraba por cada poro de Simon. La cara de impresión de Liam y Zayn no tenía precio y por una vez, Harry se alegró de que Simon apenas lo tratara como parte de la familia— Falta una semana para las celebraciones así que tenemos el tiempo suficiente para prepararlos. Iremos de inmediato al sastre para que les prepare los mejores trajes.

—Pero padre...— Zayn apenas iba a empezar a discutir la idea de su padre, cuando Liam lo sujetó discretamente y negó. Sabía que si alguna idea cruzaba por la cabeza de su padrastro, nada lo haría cambiar de parecer.

—Bueno Harry, creo que al fin podemos hacer uso de la belleza que heredaste de tu madre— Harry abrió los ojos, sorprendido de que su padrastro hablara de él.

—¿Que?

—Pues aún eres parte de esta familia Harry, puedes ir haciéndote algo útil. Miralo de este modo, en vez de esperar a los 21 y querer que te regrese toda la fortuna de tu madre, tendrás a tu disposición todo lo que el príncipe y futuro rey te quiera dar por ser su amante— Harry se puso pálido al escuchar las palabras de Simon —¿Que pasa muchacho? ¿Creíste que era tonto y que no sabía lo que planeas? Antes de dejarte toda la fortuna que crees que te pertenece, pienso gastar hasta el último centavo de ella. Liam aún tendrá la fortuna de su tía y he logrado que el tío abuelo de Zayn lo incluya en la herencia. Así que queda en ti muchacho ¿Prefieres morir pobre o conseguir escalar en el mundo así sea a costa de ti mismo?—Zayn y Liam estaban anonadados. Pensar que todos esos años habían estado planeando escaparse del control de su padrastro para que fuera él quien estaba jalando de los hilos y logrando amarrarlos a su mano. Peor aún, ¿qué clase de rencor le guardaba a Harry para tratarlo de esa forma? Aunque antes había insinuado que cualquiera podría llegar a ser el amante del príncipe, ahora parecía estar presionando a Harry para venderse al príncipe o dejarlo sin nada.

—No sé qué clase de trucos usaste para engañar a mi madre, pero te juro por su memoria que nunca te consideré mi familia. Debí envenenarte con nuez vomitiva cuando tuve la oportunidad

—Pero no lo hiciste muchacho, porque en el fondo eres igual de cobarde y sediento de amor que tu madre. Unas cuantas palabras de amor y unas promesas falsas de ayuda bastaron para que ella se casara conmigo. Puedes odiarme todo lo que quieras, pero aún así harás todo lo que te diga— Simon se había acercado a Harry y sujetándolo por el mentón, dijo parte de lo que se había guardado todos esos años. Al terminar, empujó a Harry quien cayó al suelo con estrépito.

Harry apretó sus puños, ese maldito estaba insultando la memoria de su madre. Quería golpearlo hasta que le doliera tanto como a él le dolió extrañar cada segundo del día a su madre, pero sabía que eso no terminaría bien. Salió corriendo de allí en dirección a las caballerizas y ensillando un caballo, salió sin rumbo al bosque. Tan distraído estaba que no se dio cuenta que se había metido en medio de una partida de caza y su caballo estuvo a punto de chocar contra un ciervo. Eso lo detuvo en medio de un claro. Había hecho todo el camino con lágrimas de tristeza e impotencia así que apenas podía ver, cuando escuchó una voz:

—Una cara tan hermosa como la tuya no debería llevar lágrimas por ningún motivo. ¿Qué es lo que te entristece?

Al levantar la mirada, pudo ver a un joven tal vez algo mayor que él. Llevaba un uniforme parecido a los de los guardias de palacio, su cabello apenas por encima de la nuca era de un tono castaño y sus ojos azules, tan parecidos al cielo tormentoso. Por alguna razón sintió su corazón latir más rápido.

—¿Acaso no sabes hablar?— el joven sonrió, aún sin quitar su mirada de Harry quien sintió sus mejillas sonrojarse y miró al suelo —Tal vez deberías fijarte mejor por donde andas. Estamos en medio de una partida de caza y puede que si corres igual que antes sin detenerte te confundan con un ciervo y te disparen.

—Lo tomaré en cuenta—Harry se recriminó a sí mismo por reaccionar de esa manera frente a alguien que no conocía, así que volvió a mirar fijamente a la persona que hablaba con él.

—Así que sí hablas. Supongo que puedo conocer tu nombre entonces.

—¿Por qué debería dárselo a un desconocido?— el joven empezó a reírse al escuchar lo que dijo Harry, hasta que mirándolo fijamente, se dio cuenta que era cierto.

— ¿Tú no sabes quien soy?— se veía sorprendido, realmente sorprendido, por lo que Harry se preguntó si sería alguien importante, un duque o conde tal vez. A ellos siempre les gustaba pensar que todo el mundo los conocía.

—¿Debería?— una sonrisa petulante se abrió paso por la cara de Harry, mostrando sus hoyuelos y haciéndolo ver más guapo que antes. El joven delante suyo se quedó embobado mirándolo, hasta que pareció reaccionar.

— Puede que no. Mi nombre no es importante si no lo sabes. Pero me gustaría saber el tuyo. O al menos si vives cerca, podría acompañarte hasta tu casa para que no te vuelvas a perder entre la zona de caza.

—Sigues siendo un desconocido para mí. Y es un poco aterrador que alguien que apenas conoces te quiera acompañar a casa.

—Lou, mi padre me llama así. Supongo que puedes llamarme por ese nombre

—¿Solo Lou? ¿Y qué haces Lou, eres guardia de palacio?—Harry empezó a rodear a Lou con su caballo.

—Pues, trabajo en palacio sí. Aunque soy un aprendiz aún.

—Vaya un aprendiz del palacio...— Harry estaba a punto de indagar más, cuando escuchó unos cascos de caballo acercándose. Conociendo a sus hermanos, era probable que Liam haya tenido que lidiar con su padre y Zayn lo esté buscando —Lo siento, debo irme Lou.

—Pero aún no me has dicho tu nombre— Harry sonrió de nuevo, bajando la mirada y luego espoleó el caballo en dirección donde escuchó los cascos. Cuando se iba le pareció escuchar "espero verte de nuevo, hermoso desconocido". Se sonrojó pero luego sacudió la cabeza. Debieron ser ideas suyas.

Se sorprendió al ver que quien había salido a buscarlo era Liam y no Zayn.

—Harry, al fin te encuentro. No te preocupes por el baile, no tendrás que ir.

—¿Y Simon? Lo escucharon tan bien como yo. Dijo que debía hacerme útil al menos en eso.

— Zayn lo convenció de que lo mejor era que tuviera a alguien más manipulable para esa tarea. Ya mandó una carta para que venga Eleanor.

—Entonces ya no tengo que ir— por alguna razón, al pensar en Lou, a Harry le hubiera gustado ir a palacio. Claro que no para seducir al príncipe, pero podría encontrarse con Lou el aprendiz.

— Pensé que estarías feliz de no tener que ir. ¿Pasó algo?

—Puede que yo, haya conocido a alguien y ese alguien fuera de palacio.

—¡¿Conociste al príncipe?!— Liam abrió los ojos sorprendido, la actitud de Harry era nueva y por alguna razón parecía tímido.

—¿Qué? ¡Claro que no! Conocí a un aprendiz de palacio, era alguien interesante.

—¿Un aprendiz? ¿De guardia? ¿O de soldado?

—No estoy seguro.

Ambos regresaron a la mansión Styles. Simon no volvió a insistir con lo de Harry, pero parecía decidido a hacerle la vida peor de lo que ya era hasta ese momento, las tareas de la casa aumentaron y apenas llegó Eleanor, la casa se volvió un infierno para Harry. Esa chiquilla mimada era igual o peor que su tío. No estaba contenta con nada de lo que Harry hiciera y aún así exigía que estuviera a su disposición 24/7. Zayn miraba a Harry pidiéndole disculpas cada dos por tres y Liam trataba de quitarle a Eleanor de encima distrayéndola con salidas al pueblo cada que podía. Lo peor fue el día del inicio de la celebración. Simon le había dado un cuenco de semillas para plantar, indicando dónde quería que estuvieran. Harry a regañadientes llevaba el cuenco cuando Eleanor se cruzó con él y al ser ignorada, cogió el cuenco y tiró todo a la chimenea. En cuanto Simon se enteró, le ordenó a Harry que recogiera cada una de las semillas ya que quería verlas apenas volviera del baile.

Empezó a recoger algunas, pero al ver cuán enterradas estaban dentro de las cenizas, se dio por vencido. Salió a caminar cerca al invernadero de la mansión, para relajarse. Recordó su encuentro con Lou y sintió sus mejillas sonrojarse. No podía negar que él era muy guapo, pero en fin, no lo volvería a ver…

—Tal vez pueda colarme aunque sea el último día

—¿ Por qué esperarías el último día de la fiesta? ¿Quieres hacerte el interesante y por eso te vas a colar ese día?

Harry saltó por la sorpresa de escuchar a alguien junto a él.

—¡¿Quién eres?! Si vienes a robar te advierto que ya no tenemos nada de valor— no era cierto, pero Harry esperaba con eso al menos despistar al posible ladrón que estaba junto a él.

—Me sorprende que no me recuerdes si cuando ambos éramos pequeños jugábamos juntos. Claro que en ese entonces medía como 15 centímetros… tal vez mi cara no se veía bien de ese tamaño, o tu vista es mala— con cada palabra que decía aquella persona Harry se encontraba aún más confundido —Pero bueno, no me mandaron aquí por eso. Soy Niall, el asistente de tu hada madrina.

—¿Mi hada madrina?

— Sí, ya sabes, tu madre siempre rezó por tu protección y tú siempre tuviste esa aura con la cual podías ver criaturas mágicas. Éramos amigos cuando tú tenía yo apenas 25. Así que cuando tu madre falleció y su espíritu vino a pedirnos ayuda para ti, le rogué a mi mentora que se convirtiera en tu madrina. Fue difícil porque ella es la reina de las hadas y eso, pero siendo como su hijo, tiene cierta debilidad por mí, así que aceptó. Después de las barbaridades que dijo tu padrastro le estuve rogando a mi mentora que viniera a ayudarte pero ella decidió que este era el momento correcto y me mandó primero como entrenamiento...

Con cada palabra que agregaba Niall, Harry se encontraba aún más confundido. Es decir, ¿se supone que debía creer que tenía un hada madrina? ¿Y por qué rayos mandó a Niall como entrenamiento? No, no, lo importante era que no podía ser cierto.

—Entonces tu entrenamiento consiste en ¿qué exactamente?— Niall había seguido hablando sobre cómo le fue difícil encontrar la casa porque no venía por esa zona desde hace muchos años y como después de esto podría ser un hada certificada y cosas así, hasta que escuchó a Harry hablar.

—No me crees. Claro debí suponerlo. Típico, un humano crece y ya no cree en la magia. Le dije a mi mentora que ella sería mejor para la primera presentación, es decir, ella realmente se ve como un hada, no como yo que solo soy yo, pero ella dijo: "No Niall, esto será bueno para ti, llévate una de mis antiguas varitas y da tu mayor esfuerzo". Pues ni creas que te voy a mostrar mis alas que aún no tienen ni color, deberá bastarte con esto— y de repente, de la manga de su chaqueta, Niall sacó un conejo.

—¿Qué?— Harry estaba aguantando la risa. Es decir, debía ser magia, pero por alguna razón era demasiado gracioso, sobre todo porque la cara de Niall se puso roja y empezó a entrar en pánico.

—Noooo, esto no era lo que iba a sacar, o sea si es magia, pero no es lo que iba a demostrarte que realmente soy un hada aunque en entrenamiento— volvió a meter su mano en el traje y bam, un ramo de flores. Harry sonrió enternecido y al ver que Niall estaba al borde de las lágrimas decidió que no debía burlarse de él aún cuando no fuera cierto lo que decía.

—Te creo Niall— cogió las manos de Niall que aún llevaban las flores y continuó —estoy seguro que eres un hada en entrenamiento y que mi hada madrina te mandó. Una sonrisa y un sonrojo se extendieron por el rostro de Niall.

—Lo siento por esto, no se supone que fuera así, tal vez estoy algo nervioso porque es mi primera vez haciendo este trabajo.

—Está bien. Ahora si podrás decirme la razón de que mi hada madrina te mandara conmigo hoy.

— Ah, cierto. Casi lo olvido. Verás Harry, a las hadas lo que más nos llama son los actos o anhelos de amor. Por eso mi mentora accedió al deseo de tu madre.

— Creí que lo hizo porque eres su favorito y le rogaste para que aceptara— Harry habló sarcásticamente recordando lo dicho anteriormente por Niall

— Detalles, detalles. Te decía, los actos de amor nos llaman. Tu padrastro se mostró tan cruel contigo y te faltó tanto amor en ese momento que mi mentora consideró mandarme en ese momento, pero de repente, algo más pasó… Te encontraste con ese chico en el bosque y de repente plaf, una ola de amor nos rodeó. ¡El primer amor! ¡Ah, es tan romántico todo!

—¡Qué!

—¿No lo notaste Harry? ¡Te flechaste de ese muchacho apenas lo viste! Así que le dije a mi mentora: "ellos dos definitivamente tienen que verse de nuevo" y ella estuvo de acuerdo conmigo y me mandó aquí a asegurar eso— Al escuchar a alguien más hablando de él y Lou y su primer encuentro, las mejillas de Harry se tornaron del rojo más intenso y empezó a negar con la cabeza vehementemente.

—No, simplemente no. Es decir, puede que haya visto que Lou era muy guapo y me gustaría verlo de nuevo, pero no es necesario. No es como si me gustara realmente.

— Ah, la negación, el amor entre los humanos es tan interesante de ver. Pero bueno, no tenemos tiempo que perder. Debo asegurarme de que vayas a esa fiesta por los próximos 3 días y apenas nos queda tiempo hoy.

Y de la manga opuesta de su chaqueta, Niall sacó una brillante varita que medía al menos 15 centímetros y parecía emitir calor, era reconfortante.

—Así que necesitamos arreglar tu cabello, tus ropas y asegurar tu entrada al palacio. Ya que no tenemos invitación, será difícil hacerte entrar como varón, así que lo mejor es que te vistas como mujer.

—¿Qué? ¿Ir como mujer al baile? ¿Estás loco Niall? Al menos Liam y Zayn me van a reconocer y ¡seguro me veré horrible en ropa de mujer! ¿No puedes crear una invitación con magia como lo que acabas de hacer con el conejo y las flores y la varita?

—¿Estás loco Harry? Crear invitaciones y otros documentos es ilegal para las hadas, está en nuestro estatuto— Vaya y ahora resulta que las hadas tienen un estatuto, se dijo Harry a sí mismo—además no has visto nada aún de mi magia. Ya verás.

Niall sacó una cinta métrica y empezó a medir con eso alrededor de Harry, girando y girando a su alrededor y murmurando para sí mismo. Cogió también su cabello y luego de ver los enredados rizos siseó un poco. A Harry le pareció escuchar que murmuró algo como: Rayos, esto no estaba en el manual, espero no arruinarlo. De un momento a otro se detuvo por completo y giró la varita en su mano elevándose un poco sobre sus pies

—Bibidi babidi Bu— Y de repente Harry se vio rodeado por un exquisito vestido color azul, que llevaba pedrería a todo lo largo, de tal manera que parecían las estrellas brillando en el cielo nocturno. Parecía que el conjunto incluía un corsé que simulaba una figura femenina más abultada en la parte superior, por lo que parecía más una mujer. Un suave maquillaje hacía ver su rostro aún más femenino pero enmarcaba perfectamente sus facciones y sus rizos, lucían recogidos en un moño alto del cual algunas hebras escapaban por los costados, haciéndolo ver aún más hermoso. Niall conjuró un espejo y pese a todo, Harry tenía que admitir que se veía demasiado bien y tal vez no lo reconocieran.

—Si realmente quieres asegurarte que no te reconozcan, te pondré un hechizo encima, así nadie que te haya visto antes te reconocerá.

—No, está bien así— Harry estuvo a punto de aceptar, pero al recordar a Lou, decidió arriesgarse. No es como si se fuera a volver la atracción de la fiesta y todos lo fueran a reconocer, solo quería verlo una vez más aunque fuera de lejos. No se iba a atrever a acercarse a él con ese vestido a pesar de lo hermosa que se veía ataviado de esa forma.

—Te daré esto, a las doce de la noche, se activará y te traerá de regreso a la mansión. Pero asegúrate de no usarlo cerca de donde nadie pueda verte. Apenas se active, el hechizo sobre ti desaparecerá y regresarás a tener tu ropa y apariencia normal— Niall le dio a Harry un reloj de arena miniatura, de tal manera que Harry lo metió entre los pliegues de su vestido nuevo. Quiso agradecer a Niall, pero después de todo se había negado en un inicio y no le creyó así que solo agitó su mano y Niall lo rodeó con su varita y de repente Harry se encontraba cerca al castillo.

Subió cuidadosamente las escaleras para no tropezar con el vestido y recién notó sus zapatos, unos hermosos botines del mismo color que el vestido.

Al verlo los guardias inmediatamente abrieron las puertas, Harry inhaló para darse valor y entró. Todo era demasiado hermoso allí dentro, aunque habían tantas señoritas como caballeros. Al parecer su padrastro no es el único que tuvo la genial idea de querer mandar a su hijastro a ser el amante del príncipe. Quiso entrar y mezclarse con la multitud, pero cada que pasaba por algún lado, todos volteaban a verlo, como hipnotizados por su belleza. Algunos de los más atrevidos quisieron invitarlo a bailar, pero él los rechazó simplemente negando con la cabeza. No quiso hablar porque no estaba seguro de poder fingir una voz femenina. Siguió atravesando los corredores, tratando de encontrar a Lou aunque sea de lejos cuando de repente lo vio. Llevaba un elegante traje del ejército, de color azul zafiro y varias medallas pegadas en el pecho. Sonrió sin poder evitarlo dándose por satisfecho y dispuesto a irse cuando de repente sus miradas se cruzaron. Cuando vio que él se dirigía hacia donde se encontraba, Harry estuvo a punto de sufrir un ataque de pánico, pero antes que pudiera salir, alguien había sujetado su muñeca.

—Señorita, ¿me haría el honor de concederme esta pieza?— y esa voz otra vez. Harry quiso correr a algún lado después de oírla. Sentía las miradas de todos sobre él y sus mejillas se cubrieron de rubor. Lou no esperó su respuesta y con suavidad, lo jaló junto a él, sujetándolo por la cintura y liderando el baile.

—Creo que es la más hermosa de este baile, al parecer nadie puede quitarle la vista de encima— Harry no respondió, apenas miraba a Lou, rogando que este no notara quien era y que pensara que era una mujer desconocida —¿Casi no hablas verdad? Conocí a alguien así hace una semana, lástima que no pudo venir— Harry volteó a verlo y la sorpresa se podía leer en su rostro, Louis estuvo a punto de reírse, pero resistió el impulso —Ni siquiera me dijo su nombre, ¿no cree que es eso muy maleducado señorita?— Justo cuando Harry estaba decidiendo si contestar o no, terminó la música. Lou soltó su cintura pero no dejó ir su mano, parecía a punto de agregar algo cuando Harry oyó a alguien dirigirse a Lou a sus espaldas:

—Príncipe Louis, su padre quiere verlo— Louis tenía una expresión de culpa y, reacio, soltó la mano de Harry, antes de acompañar a la persona que le pasó el mensaje.

Claro, ¡tenía que ser así de estúpido! ¡Por eso todo el mundo los miraba! Pero bueno, Harry ni siquiera sabía el nombre del príncipe sino, hubiera adivinado desde el primer momento que Lou era el príncipe Louis Tomlinson. Se sintió morir. Si al menos fuera solo un aprendiz como le dijo al inicio, Harry podía albergar alguna esperanza… sabiendo que Lou era un príncipe, pues nada bueno podía salir de allí.

Ya que aún era temprano, decidió que si Niall había tomado tanto esfuerzo en arreglarlo, podía usar todo el tiempo que este le dio. No se quedaría en la fiesta ya que todos lo miraban, según decían porque había sido "la única doncella en llamar la atención del príncipe". Salió a los jardines, maravillándose al ver las construcciones y la distribución de todo allí. Se sentó en una banca cercana a un laberinto de plantas y sintió a alguien acercarse. Apenas volteó y casi se le escapa el aire, ¡era el rey!

—¿Tan aburrida es la fiesta?

—No, su majestad— Harry hizo una venia al rey, quien levantó su mano dándole permiso para levantarse. Habló con el tono más bajo que pudo, para evitar que se notara su voz grave.

—Entonces no entiendo por qué una jovencita tan hermosa como tú no está disfrutando del baile.

—Vine para ver a alguien, pero no era quien pensé que era.

—Te engañó diciendo que era un duque y no era más que un Lord—el rey parecía divertido con las palabras de Harry.

—Al contrario, me dijo que era un aprendiz y resultó ser más importante que eso.

—Puede que él se sienta como tan solo un aprendiz, y ¿no somos todos aprendices? ya que seguimos aprendiendo hasta el final de nuestros días— Harry sonrió, parecía que el rey le daba ánimos para continuar, si tan solo supiera la verdad —Ya casi son las doce, deberías entrar nuevamente al baile, quien sabe que sorpresas te espera en la velada.

—¡¿Las doce?!— Harry miró la gran torre de reloj de palacio y efectivamente faltaban 5 minutos para las doce. Volvió a hacer una venia al rey antes de empezar a correr. No podía desaparecer allí en medio jardín de palacio y unos minutos después de ver al rey, sería muy sospechoso. Atravesó el salón y creyó oír la voz de Louis intentando llamar su atención. Sin embargo, no se detuvo para nada, al menos hasta que se chocó con alguien y ese alguien tenía que ser justamente Liam. Asustado, hizo una venia rápida y continuó corriendo. Por fin al llegar lejos de la mirada de los guardias de la entrada, sacó el reloj que le dio Niall y lo activó.

Pudo respirar aliviado al notar que estaba justo a la entrada de la mansión y que sus ropas eran las mismas de siempre. Recordó las semillas y gruñó, seguro pasaría toda la noche recogiéndolas. Esa noche había sido una decepción tras otra. Aunque quien sabe, tal vez en unos años estaría contándoles a sus nietos de la vez en que de joven se había enamorado de un príncipe. Sonrió ante la idea y se dirigió a la chimenea donde sabía se encontraban las dichosas semillas. La gran sorpresa de la noche fue que encontró el cuenco lleno. Agradeció en su mente a Niall y decidió ir a dormir, le esperaba otro día rutinario al día siguiente.

Claro que no fue nada rutinario. Liam no dejaba de mirarlo con una expresión rara y Zayn no dejaba de quejarse de Eleanor que los había dejado sordos con tanta alabanza al príncipe Louis desde que dejaron el palacio. Seguro continuaría en cuanto saliera de su habitación ya cambiada y lista para la fiesta de esa noche. Y Simon, ese día lo dejó a cargo de sembrar las dichosas semillas que, para su pesar, encontró completas en el cuenco. Claro que Eleanor no se iba a quedar tranquila y esta vez, arrojó las semillas al pozo de la mansión. ¿Cuál era el problema de esa muchacha?

Empezó a recuperar las semillas con ayuda de un balde y cuando lo notó, ya estaba por oscurecer. Trajo una lámpara de la casa para continuar, pero cuando llegó al pozo, Niall estaba allí.

Harry le agradeció por llegar ese día y le explicó que no era necesaria su ayuda ya que había descubierto que su primer enamoramiento era nada más y nada menos que el príncipe.

—¡¿Es en serio?! ¡Oh Harry, estoy tan emocionado! ¿No es aún más romántico? Obviamente necesitas mi ayuda. Hoy te prepararé un vestido mejor que el de ayer. Bibidi Babidi Bu.

Y antes que Harry pudiera reclamar más, ya se vió cubierto por un vestido casi plateado, aunque con un tono celeste. "Simula el color de la luna" fueron las palabras de Niall. Y apenas le dejó el vestido, un peinado diferente pero más hermoso que el del día anterior, sacudió la varita y Harry estaba otra vez junto a los escalones del palacio. Casi se pone a gritar allí mismo e intentó usar el reloj, pero parecía que el dichoso aparato no funcionaba hasta las doce o suponía que cerca a las doce.

—¿Podría haber algo peor?— pronto Harry aprendería a cerrar la boca, ya que apenas ingresó, todo el mundo volteó a verlo y encima se apartaban haciendo un camino que parecía abrir paso al príncipe Louis. Este se veía nervioso, pero aún así, le tendió la mano invitándolo a bailar.

¿Y que podía hacer Harry que no fuera tomar esa mano que se extendía hacia él? ¿Vale la pena vivir ese sueño de tres días? Al menos podría sentirse amado esos tres días por el príncipe y regresar luego a su miserable vida controlada por su padrastro.

—Lamento no haberte dicho nada ayer, supongo que ahora ya sabes que tu pareja de baile es el príncipe. No quería presumir sobre eso así que no te había dicho nada. Me gusta más pensar en mí mismo como un aprendiz de palacio… después de todo ¿no estoy aprendiendo a ser un rey?— las palabras de Louis sonaban entre confiadas y con un toque de duda. Harry se rió entre dientes al escucharlo tratar de explicar sus razones, Louis parecía embobado con sus hoyuelos. Aún estaban a media canción, pero Louis lo arrastró consigo a un ala del palacio. Y de repente, Harry se vio arrastrado a una larga conversación unilateral donde aprendió una y mil cosas sobre Louis. Este parecía creer que Harry no podía hablar y en ningún momento lo presionó por volver a preguntar su nombre. Harry escuchaba embobado todo lo que le contaba Louis y casi se pierde los campanazos de la media noche. Otra vez tuvo que salir corriendo, aunque esta vez siendo perseguido por el mismísimo príncipe Louis. Y claro, esta vez no se topó con Liam, sino con Zayn. Al menos llegó a salvo a casa y le quedaba un día de ese hermoso sueño llamado Louis Tomlinson.

Toda la tarde debió escuchar la rabia de Eleanor, quien criticaba a "la muchachita misteriosa del baile" pues si no fuera por ella, estaba segura que el príncipe Louis se hubiera fijado en ella. Liam y Zayn rodaban los ojos al escucharla y Simon no había dicho una palabra al respecto. Zayn y Liam habían logrado varios contactos nuevos para él en la nobleza, así que para él ya había ganancias de esa farsa del príncipe.

Y al fin llegó la tercera noche del baile. Al final, Simon decidió que no era necesario ir, así que Harry estaba algo nervioso. La razón por la que había podido asistir antes tan temprano, era porque no había nadie en casa. Así apareciera Niall antes, ¿Cómo iba a salir sin que lo notaran y con un vestido probablemente más hermoso que el día anterior según las palabras de Niall? Al final esperó y esperó, pero Niall no llegó a la misma hora de siempre. Aún podía ver luces en los cuartos de su padrastro y en el de Eleanor, así que esperó hasta que se apagaran y con mucha precaución salió. Pero quién diría que Liam y Zayn lo estaban esperando cerca a la puerta de su cuarto.

—¿Realmente eres tú la doncella misteriosa del baile?— fue lo primero que dijo Liam

—¿Cómo lograste arreglarte de esa manera? ¿Son los vestidos de tu madre?- fue la pregunta de Zayn.

No le creerían lo de Niall así que afirmó que eran los vestidos de su madre y que solo lo había hecho para ver a un amigo sin despertar sospechas.

—¿Es Lou el aprendiz?— dijo Liam, una sonrisa de suficiencia cruzaba su rostro.

—¿Quién rayos es Lou el aprendiz?- preguntó Zayn enojado.

— Ah, olvidé contarte, es el primer enamoramiento de nuestro Hazza, un aprendiz del palacio.

—Noooo, nos robarán a nuestro Hazza— mencionó Zayn, fingiendo el llanto.

—Nadie les va a robar nada. En primera porque no soy de ninguno de ustedes dos y en segunda porque Lou resultó ser el príncipe Louis— las expresiones de burla de Liam y Zayn cambiaron a unas de preocupación— No se preocupen, no me he hecho ilusiones de nada a futuro, solo quiero verlo por última vez hoy y decirle la verdad. Prometo no demorar demasiado, de por sí llegaré tarde.

Harry dejó a sus hermanos allí y se dirigió al invernadero. Pero no solo encontró a Niall, sino que había una hermosa mujer junto a él. Ella llevaba un hermoso y vaporoso vestido y además de eso, en su espalda relucían una alas de color dorado.

—Hola Harry, soy Julie tu hada madrina. Lamento que Niall te haya engañado diciendo que lo mandé a ayudarte. Este muchachito necesita más disciplina de mi parte o nunca se graduará.

—Pero, maestra, si no hubiera ayudado a Harry como usted me dijo no hubiéramos llegado hasta aquí.

—Puede que haya amor, pero te dije que no debías entrometerte y ¿que hiciste?

—¿Le di un sueño falso profético al rey en que su hijo debe casarse con un hombre para que su reino no caiga en ruinas?— Harry abrió la boca por la sorpresa. Nunca se imaginó que Niall llegara tan lejos por ayudarlo en ese romance al que ni él mismo le veía futuro. Casi llora al escucharlo y al final no pudo resistirlo y le dio un abrazo.

—Se supone que te ayudaría un solo día a ir al baile, para que este enamoramiento floreciera y se marchitara en ambos, pero gracias a Niall, ahora debo lidiar con sus destinos entrelazados, el papeleo tomará al menos 10 años y quiero que sepas que estará a tu cargo Niall. Sin embargo, el final de su historia depende completamente de lo que decidas, Harry y, claro, de lo que decida Louis aunque ninguna hada está encargada de él. ¿Quieres ir al baile Harry?— Preguntó Julie, la reina hada.

¿Como diría Harry que no? Ese día la "doncella misteriosa" llegó ataviada con un vestido dorado cual sol, sus rizos en bucles caían a lo largo de su espalda (un pequeño arreglo de extensiones cortesía de Julie). Harry casi golpea a Louis al enterarse que este sabía que el muchacho del bosque y la doncella misteriosa eran la misma persona y encima Louis, ¡se atrevió a robarle un beso! Terminó pisándole el pie y ni llegó a decirle su nombre del coraje. Pero Louis ese día estaba preparado, había hecho embadurnar dos escalones del palacio con brea para evitar que su hermoso desconocido escapara. Lástima que los zapatos no iban pegados al cuerpo de Harry y este logró rescatar uno antes de seguir escapando antes de que los guardias de palacio lleguen a él. El lío fue encontrar el zapato de su amado entre los varios zapatos que terminaron pegados a los escalones. Menos mal ese día había prestado atención a su vestimenta y no a su hermoso rostro. Recordaba que el vestido era dorado así que el zapato debía ser del mismo color.

Liam y Zayn casi se mueren del susto al ver a Harry llegar casi de madrugada cojeando en un pie. Un hermoso zapato dorado en su pie. Al parecer el otro se había quedado en los escalones del palacio. Los tres se rieron un montón de la tonta idea de Louis de que pudiera capturarlo de esa forma, pero luego de la llegada de una carta de palacio poco les quedó de ganas de reírse.

—¿No le dijiste que eras un varón?— corearon la pregunta Liam y Zayn cuando pudieron interrogar a Harry a solas.

—Claro que le dije, no entiendo porqué intenta buscar una mujer a la que le quede el zapato. No creo que a ninguna le quede, mi pie es muy grande.

Louis por otro lado estaba dando vueltas en su habitación como león enjaulado. La "genial idea" era obra de su padre: La doncella a la que le quede el zapato y sea reconocida como la doncella misteriosa del baile se casaría con el príncipe. Esperaba que a ninguna doncella le quedara el zapato porque no pensaba casarse con ninguna mujer. Tanto dar vueltas se le ocurrió una idea, iría con la guardia encargada de probar el zapato en el reino. Con suerte y encontraba a su amado.

¿Qué pasó después de esta terrible y descontrolada situación? Pues Simon intentó que a Eleanor le quedara el zapato y poder convertirla en reina, pero desgraciadamente su sobrina tenía un pequeño y femenino pie. A pesar de haber visto doncellas de pies grandes, no se imaginaba a qué clase de mujer vulgar pertenecería ese zapato. Una idea desquiciada cruzó por su mente pero era imposible. Nadie se atrevería a hacer algo tan degradante ni arriesgarse a perder el cuello si el rey se enteraba de la mentira. Después de que a ninguna doncella le quedara el zapato, el rey tuvo que rendirse con la idea de su hijo casado con una mujer. A decir verdad ni siquiera había visto el zapato que debía ser probado y al no encontrar a a la dueña, le dio curiosidad y fue a verlo. Enseguida entendió el problema… ninguna doncella podría tener un pie tan grande, solo un varón podría. Recordó la conversación que tuvo con ella y de repente muchas cosas tuvieron sentido. Así que por eso Lou no se había negado, ese mal hijo sabía la verdad y había querido engañar a su padre.

Un jalón de orejas y 3 regaños después (el primero por mentir al rey, el segundo por engañar a su padre y el tercero por no haber siquiera averiguado sobre la familia de su amado) Louis y su padre se dieron a la difícil tarea de volver a intentar encontrar al dueño del zapato. Louis tenía algunas pistas, pero nada concluyente. Pasó más de un mes antes de que pudiera localizar y confirmar la identidad de su amado. Demos gracias al servicio de inteligencia de palacio, que sino esta historia hubiera tenido un final diferente.

Ya con la venia del rey, su padre, Louis al fin pudo acercarse a su futuro prometido. Pero una cosa eran los bailes de palacio y una muy diferente era el intentar el cortejo común, más con un padrastro como Simon que intentaba que todo fuera en sus mejores intereses aunque fingía que era para los mayores intereses de Harry. Liam y Zayn casi se comen vivo a Louis pero finalmente; después de 5 años de cortejo y un anuncio público de que al fin se había encontrado al propietario del dichoso zapato (y sí, todo ese tiempo la doncella más envidiada del reino había sido un hombre) Louis y Harry se casaron. ¿Y Simon? ¿Qué pasó con el malvado padrastro de Harry? Digamos que aunque Harry no cumplió su sueño asesino de envenenarlo con estricnina, tuvo un final más terrible, luego de envenenarse accidentalmente con belladona. ¿Zayn tuvo algo que ver? Probablemente no, pero esta autora no se atreve a asegurarlo.

¿Cómo aceptaron este matrimonio que no correspondía a nada de la época? Pues tenemos que aclarar que al parecer, no solo el rey, sino todo el gabinete de nobles habían recibido un sueño profético de que si el príncipe Louis no se casaba con un hombre, todo el reino se vería envuelto en ruinas. Al final, la pareja logró llegar al trono reinante y su gobierno fue uno de los más pacíficos y prósperos de la historia. Sobra decir que no tuvieron hijos aunque sí tres sobrinos, cortesía de las hermanas del rey Louis y de entre los cuales se escogería al próximo heredero. Pero esa ya es otra historia.

FIN


Puede que mi cerebro se haya secado al final, pero al menos terminó ¿verdad? Espero les haya gustado esta historia.

*Barba azul: Cuenta la historia de un hombre varias veces casado y viudo, cuando su mujer descubre que oculta en una habitación prohibida los cadáveres de sus anteriores esposas.