Descargo de responsabilidad: Los personajes pertenecen a Marvel cómics. No tengo ánimo de lucro.
- ¡Oye, Toomes! ¿Quién es el chico que te visita todos los días? ¿Es fiable?
Gargan ya comenzaba a sospechar, o puede que sólo estuviera siendo curioso. La culpa de esto la tenía Peter Parker, que lo había encerrado y no contento con ello y como era el exnovio de su hija Liz, iba a visitarlo todos los días al salir de la escuela. Algo que ni su propia familia hacía, porque habían cortado toda la comunicación con él y se habían mudado a Oregón. Nunca pensó que sería así, que Parker se convertiría en su única constante. Si ese niño no fuera Spiderman, incluso podría agradarle.
Los internos le habían tomado por un informante al saber que Toomes no tenía hijos, creían erróneamente que Parker era su contacto en el exterior y que él continuaba con el tráfico de armas. En la cárcel todo giraba alrededor de Spiderman y cualquier noticia, rumor, foto, del justiciero se pagaba a buen precio. Gargan estaba obsesionado con Spiderman desde que lo encerró. Todos suponían que se trataba de alguien adulto, responsable, mayor de edad. Nadie se imaginaba que era Parker y Toomes no estaba dispuesto a revelar esa información a nadie, ni siquiera por favores, porque sabía que, si lo hacía, la familia del niño estaría en peligro, al igual que Parker. Siendo un hombre familiar que anteponía la familia por encima de cualquier cosa, Adrián no estaba dispuesto a pagar ese precio. Una cosa era que él combatiese contra el niño, algo que detestaba y consideraba ridículo, pero él podía controlar la fuerza de sus golpes y así evitaba que Parker estuviera metiéndose en líos con gente más peligrosa que él. Nunca dejaría que Parker se enterase de esto, para Parker, Adrián lo había dado todo en la pelea que tuvieron en la costa.
A veces, Parker y él hablaban sobre la vida del justiciero. Es ahí cómo Adrián se había enterado que Iron Man había reclutado a Spiderman para ir a luchar contra el Capitán América. Adrián se quedó estático por la furia en cuanto Parker se lo dijo. Estaba realmente cabreado por lo bajo que había caído Stark. Porque, seamos sinceros, Stark siempre había caído bajo, pero esto era un nuevo nivel. Incluso él, cuando se enfrentó a Spiderman como El Buitre, le había advertido a Parker, varias veces, que se mantuviera alejado de su negocio, de su familia y de él, para evitar un enfrentamiento, porque Parker sólo tenía quince años en ese momento. Había hecho todo lo posible para disuadirle. Pero lo de Stark era peor. Porque Stark había acudido personalmente a la casa del niño, sabiendo que era un niño de catorce años, para reclutarle y luchar contra supersoldados, militares entrenados, que tenían armas que usarían sin dudar, porque Stark había tenido una rabieta y Rogers no se dejaba intimidar por él. Todo esto sin que respondiera a las preguntas de Parker, chantajeándole con decírselo a la tía May, sin darle información sobre porqué era el conflicto y sin dejarle opciones disponibles. ¡El niño podría haber muerto y Stark se habría lavado las manos porque nadie sabía que Parker estaba allí! ¡Porque Parker no debería haber estado allí! ¡Parker podría haber quedado paralítico como el coronel Rhodes! Tras haber estado frenético por la seguridad de Peter, Adrián había estado recopilando información. Sabía todo lo que había sucedido en la batalla y quiénes luchaban en cada bando. Si Adrián hubiera estado libre, habría impedido asistir al niño, aunque hubiera tenido que vestirse como El Buitre e intervenir en la pelea. Todos los héroes necesitaban que se les diera una charla sobre la responsabilidad si iban a estar a cargo de un niño héroe irresponsable.
Adrián no sabía que una persona pudiera caer tan bajo. Aun recordaba cuando el tío Ben murió, Norman Osborn siempre había estado ahí para Parker, siendo él su figura paterna. Pero Adrián jamás olvidará haber asistido al funeral y haberlo consolado, haber asistido a las reuniones de padres del colegio y haber conversado con May. Adrián jamás fue el mentor de Parker, aunque Parker siempre será como un hijo para él. ¡Lo que le había hecho Stark era imperdonable!
Lo peor era que después de haberlo usado, Stark lo había desechado como si no valiera nada. Aunque era algo que Adrián esperaba porque conocía a Stark y por mucho que se disfrazase de héroe y se hiciera llamar Iron Man, no había cambiado ni cambiaría nunca.
Un traje no define al hombre.
El problema era que Stark se había convertido en el ídolo de los niños y adolescentes, incluyendo Parker. Adrián no estaba seguro de si el ídolo de Parker era Iron Man, El Capitán América u otro de los Vengadores. De lo que estaba seguro era que Stark había engañado a Parker, porque había visto a Parker llamar incansablemente a Stark durante la pelea en el ferry, e incluso antes, pero Stark nunca respondía.
Nunca conozcas a tus héroes, porque pueden decepcionarte. Parker lo estaba comprobando personalmente, aunque todavía estuviera en la etapa de la negación.
Adrián no sabía por qué Parker lo visitaba todos los días, pero no iba a quejarse. A veces Parker le mandaba pasteles, cartas u otras cosas que pudieran agradarle. Nunca se presentaba con las manos vacías. El rato que Parker estaba con él, estaba lejos de Stark y de su irresponsabilidad. Parker estaba mucho mejor sin los Vengadores y era conveniente alejarlo de ellos antes de que le llenaran la cabeza con su falsa moralidad sobre el sacrificio. ¡El niño ya andaba con un disfraz de Halloween en plena calle, resolviendo delitos e involucrándose con gente peligrosa, en vez de dejarle el trabajo a la policía!
El mundo estaba mucho mejor antes de Los Vengadores, si continuasen sin ellos, Parker podría volver a tener una adolescencia normal. ¿Cuántos niños en los próximos días, meses, años, imitarían a Parker si se enterara que es sólo un adolescente, apoyado por Stark, luchando contra el crimen organizado, la mafia? Volverían los niños soldados y Adrián tendría que preguntarse cada vez que luchase contra alguien si era un niño o un adulto.
Adrián sabía lo que el gobierno había hecho con La Viuda Negra y el Soldado de Invierno, lo mismo que hicieron con el Guardián Rojo. Todos ellos héroes. Todos desechados cuando cambiaban la política, las normas, o cuando ya no interesaba. Pero Parker no veía eso, sólo veía las heroicidades que habían logrado. El Buitre jamás dejaría que Spiderman corriera la misma suerte de esos justicieros. Era responsabilidad de Adrián proteger al niño y que volviera a ser un adolescente normal ahora que todavía estaba vivo y vivía en libertad.
Cuando Adrián se fugó de la cárcel con un plan que habían elaborado entre Gargan y él, esa misma noche, atacó la Torre de los Vengadores, sabía que Spiderman iría a detenerlo en cuanto se enterara. No le importaba luchar contra los Vengadores. No le importaba que el mundo, incluyendo su familia, supieran que había sido él. Nunca se imaginó que los antivengadores le aplaudiesen. Él no estaba representando ningún movimiento cuando lo hizo, sólo estaba protegiendo a un niño. Pero, al parecer, había dejado el mensaje de que los Vengadores tenían enemigos que no les tenían ningún miedo.
