Su respiración aumentaba cada segundo, sus ojos se empezaban a llenarse de pequeñas lágrimas, aun no podía creer lo que le estaba pasando; una chica cualquiera le llamaría dramática si la observara en esta situación, para una chica cualquiera es otro día normal...

Para Killua, eso era el fin del mundo.

Trataba de mantener la calma, pero las lágrimas no dejaban de salir, hizo el esfuerzo de no gritar y armar un escandalo, no quería que el se enterara...No de esta forma.

Cerró con fuerza sus ojos y cubrió su boca con ambas manos, esperando a que su mente terminara de procesar que su cuerpo estaba creciendo...y que habrían aun más hombres que la ultima vez que trataran de tomarla, eso mismo aumentaba sus miedos e inseguridades...

Maldijo el día en el que ella creyó que "eso" paso porque bajo la guardia, no supo cuidarse en el mundo exterior...

Aquel día su estomago se retorció del asco y no fue por el veneno que le obligaban consumir, fue por desprecio que le tuvo a su propia "familia" la cual se decepcionó de ella por el hecho de no saber como defenderse ante algo tan simple como eso, contuvo las ganas de huir y escapar pues sabia que era imposible en ese entonces a su corta edad de 9 años, desde ese entonces aquel hecho se repetía una y otra vez en su mente...

"Tranquila, no te hare nada, pequeña"

"Eres una decepción Killua, una asesina tiene que aprovechar sus atributos para conseguir lo quiere"

"Una basura completamente, como permitiste que abusaran de ti"

Era apenas una niña de 9 años, ¿Cómo podría haberlo evitado?

Su cuerpo no reaccionó en es instante, aquel hombre se atrevió a tocar su cuerpo sin su permiso, asustada no supo que hacer y solo espero a que ese infierno terminara.

Y cuando creía que era su culpa, nuevamente su "familia" le apuñalaba por la espalda, con castigos diciéndole que su entrenamiento no era suficiente, que no exagere porque ya le pasaría y que en poco tiempo podría volver a su "trabajo", cuan equivocados estaban, aquella alma que empezaba a oscurecerse por la sangre de sus victimas se le añadieron unos toques de secuelas.

Fingió ser un hombre desde entonces...

No salía con kimono como antes...

Y calló por gran tiempo...

Lloró por gran tiempo en silencio, pensó que al salir de esa gran casa se libraría al fin de su sufrimiento, pero nuevamente decayó...

"Un asesino no necesita amigos, Killua"

Regresó a ese infierno al que le obligaban llamar casa e irónicamente sus amigos la fueron a buscar...

Tal vez no todos los hombres eran malos...

Leorio es un pervertido, pero aun así no cree que seria capaz de ello.

Kurapika es una persona muy respetuosa, tampoco es capaz.

Y Gon... esta muy segura que aquel niño es un ser de luz, completamente lo opuesto a ella

Ajeno a todo lo que ella ocultaba...

Aunque no por mucho tiempo...


N/A

Perdon si hay faltas de ortografia.