AGUJETAS COLOR DE ROSA

-One Shot-

By Astrid Graham

POV Terrence Grandchester.

Camino feliz al salir de la agencia publicitaría, de vez en cuando regalo una coqueta sonrisa a las chicas que se cruzan por mi camino. Y ¿cómo no he de estarlo? Sí poco a poco me voy abriendo paso en el mundo de la fama, ahora ya no estoy sólo detrás de cámaras sino he empezado a aparecer en algunas revistas. Y no me refiero precisamente a esas revistas de chismes en donde suelo ser asediado por los paparazis, en esta ocasión tendré un especial completo en la revista Healtmens; al tratarse de una revista enfocada en el bienestar del cuerpo humano, me han pedido cómo único requisito estar en mi mejor forma. Y no es que no lo esté, pero necesito aumentar la masa muscular y reducir un mínimo porcentaje de grasa corporal.

El móvil vibra y veo la notificación, es Charlie mi representante, me ha enviado la ubicación en google maps de uno de los mejores gimnasios de la ciudad; desconecto la alarma e ingreso al lamborghini, me quito las gafas, conecto el móvil al bluethooth del auto y me dirijo a mi destino. Iré al lugar, espero llene mis expectativas.

Entro al lugar, de inmediato se aproxima un hombre no tan mayor, le calculo unos cuarenta, me tiende la mano y se presenta _William White_ hago lo mismo y al parecer no le soy tan conocido, porque su trato es amable pero indiferente. Platicamos brevemente y me ha convencido, quedamos en que empezaré el día de mañana, él será mi entrenador.

Seis de la mañana en punto y ya estoy en el gym, pensé en que no habrían tantas personas, pero es todo lo contrario, el lugar a pesar de ser tan amplio está repleto, doy una mirada fugaz y todos parecen hormiguitas yendo y viniendo, cada uno en su mundo. Siento una mano sobre mi hombro, es William quién me saluda, lleva una cinta métrica colgando en su cuello, pide me quite los tenis y me pare sobre la báscula, ve en la pequeña pantalla y escribe los resultados en el ipad; bajo de la báscula y me paro recto; él toma medidas de bíceps, tríceps, espalda, cintura, glúteos (esto último es incómodo, pero con la plática que sostiene conmigo hace que sea menos vergonzoso) continua con piernas y finalmente pantorrillas. Hace cálculos y me da unas cifras, parlotea en ello, para mí sólo son números; empiezo con estiramiento, un poco de cardio y luego algo de pesa.

Han pasado algunos días, definitivamente tengo más resistencia a pesar de que las rutinas siempre varían y cada vez suelen ser muy intensas, este lugar se ha convertido en mi santuario, me siento satisfecho de mí mismo.

Ha pasado algún tiempo y puedo decir que estoy en mi mejor momento, hoy me toca pierna y abdomen, haré que cada gota de sudor valga. Como cada vez que entro siento las miradas indiscretas, camino con pachón en mano y toalla al cuello, saludo a algunos conocidos y busco con la mirada a William, pero me dicen que no se encuentra. John dice que vaya al segundo nivel y pregunte por agujetas, quién está a cargo.

_ ¿Agujetas?_ He escuchado mencionar ese nick frecuentemente, pero me he enfocado tanto en mi entrenamiento, que no he preguntado al respecto. Me dirijo al lugar, mientras mi mente empieza a darle un rostro y cuerpo a "agujetas"... "Un hombre enorme, espalda ancha, bien marcado y en la cara una cicatriz" me río termino de subir los escalones y busco al personaje de mi imaginación, me detengo cuando se me cruza una pelirroja a pedirme ayuda con unos discos, voy detrás suyo y luego se los coloco en la barra, ella empieza una serie de zancadas, entre una y otra pausa, me acribilla de preguntas, qué sí tengo novia, a qué hora entreno, qué en donde vivo, etc. etc.

Escucho que alguien menciona a "agujetas, me disculpo con la pelirroja y salgo casi corriendo; veo a una morena de cabello negro azabache con las manos en jarras observando a la otra en la prensa, ahora dirijo mi vista a la diminuta chica, es rubia, de piel blanca y con un cuerpo increíble, disimuladamente observo los pesos de los discos y me quedo cómo idiota sorprendido 45kg cada uno, sí que es una chica fuerte para su complexión tan pequeña. Antes de que mis ojos traicioneros empiecen a observar a detalle su cuerpo, pregunto a la morena sí sabe en dónde encuentro a "agujetas", la rubia capta nuestra atención al colocar los seguros a la prensa, se para y quita dos discos de los cuatro que tenía, se acerca y dice a la chica que está junto a mí _sólo no olvides contraer Ann ¡ah! Y de esas dame 4 de 20_ luego me mira y ahora me habla

_Hola ¿en qué te ayudo? Soy agujetas_ mentalmente me carcajeo, al conocer a la persona que buscaba saludo y le digo que estoy sin instructor, ella asiente, es muy seria, volvemos a la planta baja y entrenamos, al principio he dudado y le digo que si gusta yo he memorizado algunas rutinas… pero me interrumpe de tajo y me da una rutina, una vez que la termino comprendo que ha sido muy dura. Me siento atraído como hombre, es tan tierna, dulce, sencilla pero ruda y agresiva a la vez.

Siguen pasando los días y mi instructor parece haber sido tragado por la tierra, yo estoy muy motivado entrenando con "agujetas" y no sé porque, pero me tranquiliza ver que soy el único hombre a quién entrena. Mark dice que pongo cara de idiota cada vez que estoy con ella y últimamente a insinuado en que soy un caso perdido, ya que esa chica tiene gustos distintos, de tanto que lo dice empiezo a inquietarme y decido en averiguarlo.

Hago un plan y he logrado quedarme a la hora en que ya casi queda vacío el lugar, subo y la veo sentada en una colchoneta, hace un par de minutos terminó de dar la clase de yoga. Me encamino hacia ella, pero para mí desgracia aparece la pelirroja del otro día, sale de los vestidores llevando puesto un mini vestido, unos tacones de aguja (creo que así les llaman) y el cabello suelto, la verdad es muy atractiva, me sonríe y se acerca a saludarme de beso. Pregunta sí ya me voy, jalándome del brazo y no sé por qué, pero bajo con ella, afuera del gimnasio nos despedimos y cada quién sube a su auto.

Pasan algunos días y no he logrado entablar una conversación amigable con la rubia pecosa, ella es muy profesional; aún me sorprende que siendo tan menor tenga tanta experiencia.

Hoy salimos con Stair, Mark y Archie, vamos a un pub nuevo, pedimos unos tragos, después de un rato mis acompañantes empiezan con su plan de cacería, yo aún no tengo planes, sigo pensando en esa chica rubia… enchino los ojos al ver de lejos las siluetas de dos chicas bailando muy sensuales, las reconozco, son Ann y agujetas.

Maldición, creo los rumores sí son ciertos, de un sorbo trago el vodka y voy con ellas, sonrientes me aceptan y bailamos mala santa de Becky G luego las invito a nuestra mesa ya que vienen solas muero por saber sí están en plan de amigas o qué conversamos sobre el buen lugar, la música, los tragos, en eso llega la pelirroja y de hecho hasta ahora nos presentamos todos formalmente Candy (agujetas), Ann y Lizzi (la pelirroja), ésta última me suplica e implora que la acompañe a bailar, así que a regañadientes la acompaño, en la pista se me pega provocativa pero la rechazo sutilmente, se da cuenta sobre mí mirada hacía agujetas se pega a mi oído y dice que no pierda mi tiempo, ya que Ann es su pareja; no entiendo porque pero me pongo de los mil demonios, la regreso con ellas y me largo.

En mi departamento enciendo un cigarro, busco inútilmente algo en netflix, pero últimamente no he dejado de pensar en ella Candy, que bonito nombre, realmente le hace honor veo su esbelta figura tal y cómo esta noche, sólo recordarla me pone a mil. Pero ¡demonios! hoy se veía tan sensual con ese mini vestido tan pagado como si fuese su propia piel, su cabello dorado largo y esos ojos verdes que me tienen sin sueño, cierro los ojos perdiéndome en mis fantasías… cómo aparición celestial la veo frente a mí, me acerco, roso sus tibios labios, ella me recibe con un beso apasionado, con mis dedos paso unos bucles detrás de su oreja, ella me invita a explorar su nácar cuello y yo acepto empezando por lamer el lóbulo de su oreja, ella se inclina levemente hacía atrás... continúo devorando ansiosamente su cuello, la escucho gemir, con urgencia le quito el vestido y me embelesan sus perfectos pechos, cubiertos a penas por un sostén de encaje color rosa, sin resistir más se lo quito y me agacho ante ella pasando mi lengua por un pezón y empiezo a hacer caricias en forma de círculos sobre sus bragas que ya están húmedas, ella entrelaza sus dedos en mi cabello, instándome a más, demanda que la haga suya… sin soportar más la alzo y la embisto sin piedad, una y otra vez… ella grita mi nombre y juntos explotamos de placer.

William volvió y desde aquella noche no he vuelto a ver a agujetas, sé que está entrenando a un grupo de chicas en otro gimnasio, sólo viene por las noches a su entreno personal, yo no puedo seguir con esta incertidumbre, necesito saber la verdad.

He cambiado mi horario de entreno y llego por la noche en el momento preciso, en el que ella está por empezar su rutina de spinning, me integro y empiezo a sonsacarle a duras penas una conversación, conforme pasan los minutos la veo menos huraña y empezamos un juego de pregunta y responde… ahora se que agujetas es un nick que le dio su fallecida madre, cuando era niña porque nunca las ataba y tropezaba cada cuanto, me pregunta si tengo novia, no sé si sentirme feliz o no, pero le digo que no. Pregunto sobre su color favorito y me dice que adora el rosa, aunque me siento estúpido al preguntarle eso, ya que siempre la veo con licras en colores rosa. Ahora me pregunta de quien heredé el color azul zafiro de mis ojos, le digo que a mi madre. Hacemos una pausa para hidratarnos, llevamos treinta minutos, siento el ardor en los músculos. Es mi turno de preguntar, le pregunto si tiene pareja, ella responde que no; en parte me siento aliviado. Ahora me pregunta cómo me gustan las chicas, __"eres perfecta"_ le digo atrevidamente, recuerdo que algunas veces la he visto con William, aunque es un hombre mayor que nosotros se le ve tan jovial, así que le pregunto que relación tiene con él, ella sonriente me dice que es su padre y a la vez su jefe. Y ahora empieza mi juego de seducción, le pregunto que sería lo más loco y atrevido que haría en ese momento, ella se sonroja y veo cómo disminuye la velocidad de la bicicleta, robarte un beso, me responde. Así que ni lento ni perezoso también me detengo y me acerco a ella, tomo su rostro lleno de sudor y le doy un tierno beso en los labios, ella cierra sus ojos y ¡carajos! la alarma de su smartwatch nos interrumpe.

_ ¡Fin de la rutina, que rápido pasaron los 45 minutos!_ Dice separándose de mí, nos limpiamos el sudor con las toallas, hacemos nuestros estiramientos y nos dirigimos con nuestros maletines a las duchas respectivas. Salgo antes que ella, en cuanto la veo la invito a cenar, para mi sorpresa dice que si, me dice que se muere de hambre.

La llevo a un bonito restaurante que queda en lo alto de la ciudad, que nos ofrece una de las mejores vistas nocturnas, decidimos saltarnos la dieta. Ordenamos pizza de camarones con albahaca y una jarra de sangría, en lo que llega la comida, le manda un whats a su papá, ella le dice nerviosa que está conmigo y que no demorará mucho. Cenamos y entre plática y plática se nos hizo tarde, la llevo a su casa, detengo el auto y acaricia mi mejilla, me regala un leve beso en los labios, yo la instó a más y nos damos un beso en donde nuestras lenguas se conocen por vez primera. Ella rompe el beso y se despide, agradece la increíble noche.

Han pasado más días, Candy y yo, estamos saliendo; quiero verla, sé que está sola porque me lo confirmo por un whats, sé que no debería ir a buscarla, pero no puedo evitarlo, subo al auto y voy al gym. Está casi vacío, a grandes zancadas subo las gradas y llego al tercer piso al área del Sauna, entro sigiloso y veo que en una de las regaderas está ella, tiene el cabello trenzado, trae puesto un diminuto bikini rosa ¡dios esta mujer, es perfecta! cuando se voltea, veo la magnitud de sus pechos son más grandes que los de mis locas fantasías veo como el agua se desliza por su cuerpo... por un momento abre los ojos y grita del susto al verme parado, avergonzada trata inútilmente de taparse con sus manos.

Me carcajeo, para tranquilizarla le digo que la vi pero que no la miré, ella se acerca y me da un tierno beso en los labios, tan ágil me quito los zapatos y ropa, entramos a la cámara del Sauna, sólo para devorarnos a besos, siento un leve aroma a chocolate, paso mis manos por su diminuta cintura y la pego más a mí, da un leve jadeo al sentir mi erección, se retira un poquito. Decidimos salir porque nuestros calores nos están sofocando, nos duchamos en el agua fría, ella es tan linda, tiene las mejillas de un rojo carmín, seguro por los cambios drásticos de temperaturas.

Atrapo su boca y cierro la llave del agua, me despido de a mi auto control alzándola en vilo y pegándola contra la pared, devoro su cuello, pero escuchamos a alguien entrar, corremos rápidamente la cortina y guardamos silencio; ella me ve aterrada, hay once duchas más es poco probable que utilicen esta. Escuchamos cómo se vuelve a cerrar la puerta, salgo para ver si todo está bien, me dirijo a buscar en el colgador las toallas, pero no veo nada, ¡maldita sea! Paso las manos por mi húmedo cabello, no hay nada, ¡se llevaron nuestras cosas!

Menos mal tengo el smartwach, llamamos a Ann para que nos traiga ropa que por cierto, me hace muy feliz saberla en el departamento de su ex novio, creo que se han reconciliado; por lo cual ya no tendré que compartirte mucho a mi pecosa, aunque así sean como hermanas

Al día siguiente busco a Candy, William me encamina a gerencia y se retira. Toco y con su dulce voz me pide que ingrese, pensé que estaba sola pero la acompañan Lizzi y Mark; veo sobre el escritorio de vidrio nuestras pertenencias desaparecidas anoche, Lizzi se pone en pie y me toma de las manos pidiendo disculpas, argumenta que se dejó influenciar por Mark, él sólo le da una mirada fría. Yo la veo desconcertado, pero ahora entiendo…ellos son los responsables.

Candy está muy furiosa, nunca antes la había visto así, le dice al chico que ya es hora de que por fin la supere, que ella nunca le va a corresponder como el desea. Escuchar eso, me deja con la mandíbula desencajada, desconocía que Mark estuviera detrás de los huesitos de la pecosa, ahora entiendo por qué su insistencia en llenarme la cabeza con estupideces Ahora se dirige a Lizzi, camina cómo león enjaulado, se pasa la mano por sus rizos, a pesar de estar furiosa se ven tan linda, tierna y dulce. Creo que estoy perdidamente enamorado de ella. Le dice que está harta ya que si no es una cosa es otra y señala a ambos con su dedo índice amenazadoramente, diciéndoles _ ¡ambos quedan fuera del Team de Atletas!_ Lizzi se para cómo un resorte y empieza a lloriquear haciendo todo un berrinche insultando a Mark, este sale como alma que lleva el diablo y la pelirroja detrás.


Hoy es la sesión de fotos para la revista, _ ¿te gusta lo que ves?_ pregunto maliciosamente a mi novia, _claro amor_ me responde dando un beso en mi pecho desnudo, ahora aplica un aceite que según ella hará resaltar cada uno de mis bien esculpidos músculos.

Y vaya sorpresa la que nos llevamos, a ella también le ofrecieron una jugosa cantidad por ser la portada del mes, en la revista ¡Ok, chiks!, Charlie no para de decir que mi novia es la sensación del momento, ya que a su corta edad es conocida como una de las mejores entrenadoras de la ciudad.

"EN EXCLUSIVA, FOTOS INEDITAS DE "AGUJETAS" LA ENTRENADORA MÁS JOVEN, SEXY Y RUDA DE NEW YORK"

FIN.