Notas:

Somos dos escritoras, Partners en Rol. Nos conocimos en 2020 en medio de la Pandemia en un grupo de Rol de Mo Dao Zu Shi y tuvimos química instantánea, no hemos parado de escribir desde entonces. Tenemos mucho material escrito, y ¡queremos compartirlo con el mundo!

Esto no fue concebido en formato Fanfic ya que es un Rol, por eso están los nombres de los personajes cada tanto en el texto, separando cuándo es el punto de vista de uno y cuándo del otro.

La historia nació espontáneamente como una prueba de rol en un grupo de Whatsapp y escaló a proporciones astronómicas hasta convertirse en una serie de roles paralelos llenos de situaciones muy variadas, romance, amor y smut, muuucho smut.

Cualquier crítica o comentario es bienvenido, siempre y cuando sea hecho desde un lugar de respeto y con ánimo constructivo.

¡Disfruten la lectura!

Capítulo 01:

Jin Ling

Se arregla la ropa por enésima vez, algo nervioso. Se para frente a la puerta donde le habían dicho que ahora residía Lan SiZhui, y antes de tocar para anunciarse, mira el recinto con una ligera mueca de desaprobación en su cara. El lugar parece... poco digno.

Vuelve a pasar saliva por su garganta para darse valor, y finalmente da tres toques fuertes a la puerta de madera. Trae un paquete fuertemente apretado bajo un brazo, que aprieta más mientras espera que le abran.

Lan SiZhui

Desde el momento en el que sus pies tocaron el suelo esa mañana se dispuso a limpiar todo su nuevo hogar, teniendo cuidado con ciertas cosas tal y como le había dicho su tío A-Sang. Sin embargo estaba ahí, parado intentando convencerse de que el lugar ya estaba más que limpio. Negó suavemente mientras se acercaba a un jarrón y lo "acomodaba" de manera correcta varias veces hasta que escucho la puerta ser golpeada, mordió su labio inferior mientras corría a su habitación para cerciorarse de que todas sus prendas y cabello estuvieran en orden. Hizo una mueca no muy seguro y volvió a la puerta, antes de tomar la manija acomodó los mechones de su cabello que caían a los costados de su rostro para finalmente tomar el pestillo y abrirla. Sonrió amplio al ver la persona frente a él, se inclino para así hacer una reverencia.

- Me alegra mucho que llegara, joven maestro Jin - Lentamente recuperó su postura parándose recto mientras se hacía a un lado para ceder el paso al menor - Por favor pase.

Jin Ling

Y ahí estaba él, tan hermoso como siempre.

La luz que entraba por la puerta sacaba destellos en su negro cabello que le hacían quedar viéndole embobado, y se tuvo que recordar cerrar la boca que se le había quedado abierta. Quería decirle lo bello que se veía, pero eso no era algo que pudiera decirse en voz alta sin quedar como un estúpido, así que en vez de eso... Le estampó en la cara el paquete que traía bajo el brazo al grito de _¡Para ti!_ , y entró a la pocilga... ¡A LA CABAÑA! Observando todo con ojo crítico.

Lan SiZhui

Levantó una ceja ante las acciones del contrario. No le sorprendía, lo conocía lo suficientemente bien. Sonrió con amplitud tomando entre sus manos aquel curioso paquete que con anterioridad fue estampado en su rostro, soltó un suspiro y cerro la puerta para ir tras el Jin.

- No pensé que el joven maestro Jin traería un regalo para mí, debo confesar que yo no tengo nada preparado - dijo observando cómo el mencionado inspeccionaba su ahora nuevo hogar.

Sabía que él no estaba acostumbrado a un lugar así y para su gusto no era ni adecuado ni digno.

- Tome asiento por favor ¿gusta algo de té? - ofreció mientras apretaba contra su pecho el paquete.

Jin Ling

Observó al Lan mientras le ofrecía el té, y sólo pudo asentir en respuesta. Lo vio apretar el paquete contra su pecho y rezó para que le gustara su regalo... Que NO lo había mandado a confeccionar especialmente para él... Bueno, tal vez si. Volvió a pasar su vista por la silueta esbelta del otro... Si, las túnicas de abrigo que había encargado para él le quedarían bien.

Sonrió un poco de lado y enseguida se sonrojó al darse cuenta que el otro le estaba viendo.

Buscó nerviosamente con la mirada en dónde sentarse, y cuando encontró el... sillón, si así podía llamarlo, pasó el dedo por la superficie antes de sentarse, en busca de polvo. Estaba limpio, pero se veía... viejo.

- Té está bien - concedió

Lan SiZhui

Se mantuvo parado frente al menor sujetando con fuerza aquel paquete contra su pecho, la sola idea de imaginar al joven Jin prepararle un regalo específicamente solo para él le hacía sonreír de una manera boba y es que no podía evitar pensar que el menor le dedicó algo de su tiempo.

Por ello, aún sin importar lo que estuviera dentro lo apreciaría con todo su ser.

Levantó la mirada para así observar al Jin quien lo miraba con una pequeña sonrisa. Aquello le pareció muy extraño por lo que no pudo evitar mirarlo curioso hasta que éste notó que lo miraba. Compuso su postura y carraspeo un poco mientras le observaba aún examinar el lugar.

- Bien, en un momento vuelvo - sonrió mientras dejaba el paquete sobre la pequeña mesa no sin antes observarlo con cariño como si supiera lo que contenía.

Caminó hasta lo que era la cocina para así hervir el agua y hacer el té. En cuestión de unos minutos volvió con su invitado dejando un par de tazas con aquel líquido sobre la mesa. Té verde había sido su elección, esperaba que al menor le agradara.

- Aquí está el té, si gusta pasar a la mesa - ofreció con una suave sonrisa, algo característico en él.

Jin Ling

¡Oh! Ahí estaba esa sonrisa... Suave sonrisa que siempre lograba desarmarlo y dejarlo sin palabras… Tragó saliva y se encaminó a la mesa que le era indicada, con un leve sonrojo.

El fragante aroma a té verde llenó sus sentidos al sentarse en la mesa, y logró distraerlo un poco del efecto hipnótico que esa sonrisa tenía sobre él.

Tomó el pocillo que le era ofrecido y bebió un sorbo, dejando que el líquido caliente le llenara la garganta y le calmara en algo sus latidos acelerados.

- Y… ¿Qué haces viviendo aquí? - no pudo frenarse de preguntar, paseando su vista por cualquier lado que no fuera el muchacho frente a él, para no quedarse viéndole como idiota.

Lan SiZhui

Extrañamente no lograba controlar sus propias sonrisas, una parte en él quería detenerse pero por el otro lado sentía que era la única manera en la podía expresar sus sentimientos sin ser tan obvio, y es que el chico frente a él de túnicas doradas era la mayor razón de cada una de sus sonrisas. Una vez que ambos estuvieron sentados y que Jin Ling probara su té se dispuso a hacer lo mismo sin embargo su pregunta lo detuvo. Dejó el pequeño pocillo frente a él y desvió la mirada, no sabía cómo explicar sus razones sin terminar con su rostro rojo.

- B-bueno... - comenzó a juguetear con sus dedos. ¿Cómo podría decirle que la razón era su propio tío Zewu-Jun? - Es un lugar tranquilo y muy bonito, me pareció agradable vivir aquí - intentó explicar.

Tomó entre sus manos nuevamente el pocillo y lo llevó a sus labios para dar un sorbo al líquido caliente mientras que cubría sus rostro con la manga de sus túnicas. Agradecía internamente que éstas fueran largas así le era sencillo cubrir el sonrojo de su rostro al recordar la plática que tuvo con su tío. Definitivamente haber hecho tantas preguntas al mayor había sido su peor error. El solo recordarlo le hacía querer salir corriendo.

Jin Ling

- Este lugar ¿más tranquilo que Descanso en la Nube? ¡JÁ! Ha se ser un cementerio entonces... - dijo con desdén.

Y enseguida se mordió la lengua y se puso más colorado que antes, dándose cuenta de que su comentario tal vez no era el más amable.

Él quería ser amable con Lan SiZhui.

No podía frenar su bocota a veces... Tonto ¡Tonto Jin Ling!

Carraspeó y evitó mirar al muchacho, volviendo a inspeccionar el lugar con la mirada pero sin prestarle atención realmente, solo para no tener que ver al otro y su posible cara de descontento.

Se llevó el pocillo a la boca y dio otro trago, el té tenía buen sabor.

- ... ¿Vives aquí tu solo?

Tenía mucha curiosidad de saber qué era realmente lo que había llevado al primer discípulo de GusuLan a abandonar la sede de su secta, que aunque austera y simple, era mucho más elegante y refinada que éste... recinto.

Lan SiZhui

Sus palabras lo desconcertaron en un primer momento, pero no era algo que le pareciera extraño, ¡al contrario! era algo que se esperaba de él, aún así simplemente le dio una pequeña mirada antes de dejar su pocillo sobre la mesa y posar sus manos sobre sus piernas.

- Admito que en comparación a Descanso en la Nube no tiene ni un solo parecido y que por mucho Gusu es mejor - sonrió con suavidad, no le reprocharía sus palabras, sabía que en el fondo el menor no las decía con malicia - Mis padres vivieron aquí un tiempo y cuando les dije que quería irme de Gusu después de cierto incidente, ambos me entendieron y me ofrecieron éste lugar junto a mi tío A-Sang - explicó mientras lo miraba, aún cuando éste tenía su atención en otro lugar.

Meditó brevemente si decirle sus verdaderas razones o no, sin embargo la duda de saber cómo reaccionaria cuando le contara todo le causaba cierta preocupación.

- Mmn, así es vivo aquí solo aunque a veces voy de visita con mis padres - respondió.

Jin Ling

Asintió ante las palabras del chico, viendo al fin saciada en algo su curiosidad.

Era evidente que Lan SiZhui vivía ahí solo lejos de su secta porque _algo_ lo molestaba en Descanso en la Nube. Pero si contaba con la bendición de sus padres y su tío, era que otra solución no había para el asunto.

Decidió no inmiscuirse más, ya que la expresión del muchacho se había puesto algo sombría al hablar del tema, y él quería volver a ver su bella sonrisa en su rostro.

Apuró lo que quedaba del té en su pocillo, dejándolo luego vacío sobre la mesa. Se removió algo inquieto en la silla, de pronto nervioso por lo que iba a decir

- Puedes probártelo, y si necesita ajuste, haré que lo resuelvan por ti - dijo haciendo un gesto con su cabeza hacia el paquete que había traído.

Lan SiZhui

Parpadeo un par de veces antes de responder. Sonrió con amplitud y dejo el pocillo de su té ya vacío sobre la mesa, levantándose de su asiento y tomando el paquete. Lo abrió con delicadeza para a los segundos sacar una túnica de abrigo. Era del mismo color que sus ropas del clan. Sus ojos se abrieron y su brillo de asombro y felicidad se plantó en su mirada al ver completamente el regalo del menor. Aquellas túnicas se veían hermosas, la combinación del azul junto al blanco haciendo juego con pequeños detalles de nubes era algo a su parecer sumamente hermoso, acercó la prenda a su pecho abrazándola mientras cerraba sus ojos sin darse cuenta de la mirada que el contrario estaba sobre él. Al recordar la presencia de su invitado volvió a su postura normal mientras deslizaba sus dedos por la tela. Era muy suave, había notado unos discretos detalles brillantes, levantó la mirada al menor y sonrió.

- Me parece un regalo muy hermoso - agradeció sin despegar su mirada del contrario.

Se levantó con la túnica en brazos para así colocarla sobre sus propias túnicas. Dio una vuelta para que el menor mirara a detalle su ropa.

- ¿Qué le parece? A mí opinión quedó muy bien.

Sentía su corazón latir rápidamente, tal vez por la emoción de pensar que aquel chico hermoso había pensado en él para obsequiarle un detalle así.

Jin Ling

Si no hubiera estado ya sentado en una silla, se hubiera caído. Al verlo así, tan sonriente, tan radiante y hermoso, se le aflojaron las rodillas.

La mandíbula también se le cayó, y tuvo que recordarse otra vez el cerrar la boca para no parecer un tonto enamorado...

¡Que lo era! pero no se animaba a decirlo en voz alta.

En su lugar, había traído ese regalo para el chico, y en su corazón crecía una sensación cálida y brillante de saber que le había gustado, y que le quedaba tan bien.

Lo observó abrazar la túnica contra su pecho, luego ponérsela y dar una vuelta con ella, que ondeó en la habitación y el leve viento que hizo se sintió como un huracán que lo dejó aplastado contra su asiento, más por la belleza del muchacho que por la brisa en sí.

Tragó grueso, sus mejillas ya muy coloradas, y casi en un trance se levantó y caminó hacia el Lan, hasta pararse frente a él.

No estaba razonando mucho lo que hacía, aún hechizado con la visión de su sonrisa brillante, así que sin pensarlo mucho levantó sus manos hacia el chico.

Con delicadeza tomó los cordones al frente de la capa, y ató un nudo con los mismos para cerrar la prenda en el cuerpo del muchacho.

Al terminar levantó la vista, y se perdió en sus ojos.

- ... Sí, te queda muy bien... - dijo tan bajito que no supo si el otro le había escuchado.

Lan SiZhui

Aunque sus dedos no lo tocaban directamente podía sentir como si así fuera, como si sus manos tocaran su pecho con gran suavidad. La sensación cálida ahora instalada en su pecho era increíblemente satisfactoria, sentirlo tan cerca, poder ver cada detalle de sus expresiones y de su rostro, cada que fruncía el ceño y su frente se arrugaba ligeramente era algo que gustaba admirar en silencio, halagarlo solo en su mente porque de hacerlo en voz alta el rechazo sería inminente, y es que desde hacía tiempo algo había cambiado en él, en su manera de mirar al Jin, sin embargo no era capaz de confesarlo aún.

Sujetó con suavidad entre sus manos las contrarias, a pesar de que su voz había salido tan suave el estar tan cerca le permitió oírlo con claridad.

- Hizo una magnífica elección, Jin Ling - sonrió, pero no como solía hacerlo, no como le sonreía a sus padres o a cualquier otra persona, la sonrisa que le dirigía al menor siempre era distinta, él era su causa, su razón aunque no lo supiera ahora ni en un futuro.

Acercó las manos contrarias a su boca y dejó un pequeño beso en sus nudillos para después soltarlas con lentitud.

- Le agradezco mucho el regalo, muy pronto iré a Gusu y probablemente haga frío. Estaré contento de usar ésta hermosa túnica.

Jin Ling

El toque de la piel de las manos de Lan SiZhui en las suyas se sintió como un cosquilleo agradable que le recorrió todo el cuerpo, hasta erizarle los pelos de la nuca.

El Lan no tenía idea de lo que provocaba en él con algo tan simple como sujetarle las manos.

Se perdió una vez más en su rostro, en sus ojos cálidos, y su sonrisa amable.

Su rostro era muy bello y armonioso. La línea de sus cejas, el perfil de su nariz, la forma de sus labios, todo invitaba a acariciarlo con suavidad, casi con reverencia.

En el estado idiotizado en el que estaba, lo hubiera hecho. Hubiera levantado sus manos hasta tocarle el rostro, si no fuera porque las tenía presas en las manos del otro chico.

Tragó saliva, y volvió un poco a la realidad al pensar que hacer eso sería altamente desvergonzado y tal vez causara el total rechazo del otro chico.

Aunque nada lo preparó para lo maravilloso que se sintió tener lo labios del muchacho sobre sus nudillos, con ese toque tan suave y delicado, como era él mismo.

Lan SiZhui le estaba besando las manos...

Los labios de Lan SiZhui estaban sobre él...

Ahora él quería tener sus propios labios sobre los de Lan SiZhui...

De vuelta en su trance, ajeno a la realidad que los rodeaba, fue acercando su rostro en cámara lenta al otro chico. Su corazón latía tan fuerte dentro de su pecho que retumbaba en sus orejas, y estaba seguro de que lo estaban escuchando hasta en el pico más alto de la Montaña Dafan.

¡Estaba tan nervioso! le temblaban las manos. Pero en un arranque de valentía, cerró los ojos, puso sus labios en pico de pato y los posó sobre Lan SiZhui.

... Más precisamente, sobre su ojo derecho.

CONTINUARÁ

Notas Finales:

A-Ling es torpe, y está nervioso, y muy enamorado, ¡déjenlo ser!

En el próximo capítulo, la reacción de SiZhui.

Actualizaremos una vez por semana, en lo posible manteniendo la regularidad de publicar siempre le mismo día.

¡Nos leemos!