¿Estamos a punto? Claro que sí, recuerden que tengo mas historias de BNA en mi cuenta, pueden encontrarlas picando mi perfil, bueno empecemos.

Pateo la puerta del estudio haciéndola reventar con el sonido, arrastro a un mallugado hombre de cabellos níveos dentro, que prácticamente arrastraba los pies en lugar de andar por su cuenta, lo llevo al sofá teniendo cuidado en cada paso que daban, cada sacudida solo aumentaba las alarmas de la chica, pues Shirou no estaba en su mejor estado, tal vez había pasado un tiempo desde la ultima vez que lo vio herido de gravedad, nunca se acostumbraría, pedirle que se hiciese a la idea era una petición egoísta y estúpida.

El era egoísta y estúpido.

"Estoy bien…" Murmuró la misma frase por cuarta vez desde que caminaban directo a casa, su voz era prácticamente imperceptible, le mostró los dientes y se mordió la lengua buscando frenar sus emociones mas abrasivas, lo golpearía de estar en mejor condición.

Lo ayudo a recostarse en el sillón con la mayor delicadeza que podía alcanzar con sus movimientos torpes, tendrían que responder por las manchas carmesí en el mueble por la mañana, pero ahora mismo esa era la última de sus prioridades.

"NO, no lo estas" Desde el ángulo de vista del sofá pudo ver que estaba molesta, mas de lo que la había visto alguna vez, se sentía como un niño idiota que había tirado una vasija en una travesura, no tenia fuerzas para protestar y aun si las tuviera se sentía afligido por preocuparla de esa manera.

Había sido descuidado… tantos años de ser relativamente invulnerable, tal vez lo habían vuelto arrogante en lo que al campo de acción se refería.

Desde su pelea contra Alan… sabia que tal vez no era del todo inmortal.

Había sido imprudente, había tomado mas daño del que había anticipado, aun con las obvias heridas, aun con Michiru apoyándolo desde el aire, probablemente recibió más disparos de los que le gustaría, eran demasiados matones en distintos puntos de un edificio cerrado, no era como pelear en un callejón con solo tres tiradores, insistió en que estaría bien en unos minutos…

No sabia que andaba mal con el, se derrumbo un par de cuadras lejos del lugar donde había rechazado el ser llevado a un hospital, probablemente era la costumbre, pero Tachiki lo dio por sentado y no insistió en llevarlo contra su voluntad, eso solo enfurecía mas a la chica tanuki.

"La alcaldesa envió una ambulancia, estará aquí en nada" Seguía sonando tan reprendiente, sonaba como todo una adulta, enserio en este momento se sentía como un niño estúpido.

"Para cuando lleguen estaré bien" Podía sentirlo, las heridas se habían desvanecido casi en su totalidad, pero la sangre que perdió en cuanto una de esas heridas se abrió en mitad de su camino de regreso a casa, horrorizando a su compañera y derribándolo en un callejón, aun seguía cobrándole factura, estaba seguro de que solo tenia que descansar "Estaré bien"

"Mas te vale" le regaño de nuevo, quería responder con toda la ironía que podía extraer de su vocabulario, pero solo se quedo mirándola obtuso "Pero iras al hospital de todos modos, tenemos que saber porque estas sanando tan lento" Le impuso sin mas, sin una señal de titubeo o inseguridad.

"N-no es necesario" Seguía sin tener fuerzas en su voz, no quería preocupar a nadie, no quería quitarle el tiempo a un doctor que podría estar ayudando a alguien que lo necesitase.

"¡SI, lo es!" Le bramo tomando su rostro, obligándolo a mirarla, hizo contacto visual con ella, esos ojos de dos colores, estaban llenos de lagrimas cristalinas, algo fue movido dentro de el, esa aflicción empezó a infectarlo.

Estaba siendo una molestia intentando NO ser una molestia, no importaba que tan sacrificable el creyera que era, si alguien estaba pasándolo mal era la chica peli azul y eso solo lo mortificaba más que el dolor físico que padecía.

Michiru no contuvo su frustración, su tristeza, su enojo, todo estaba fluyendo libremente, sus lágrimas empezaron a resbalar por sus mejillas quedando marcadas en su mascara pelaje.

Verla llorar era inconcebible, alguien como Michiru no debía llorar por algo así o por alguien como el, se sentía como basura, lo peor de lo peor.

Shirou extendió una mano temblorosa y lentamente a su rostro, su mano cubrió su mejilla deteniendo el paso de algunas lagrimas fugitivas, Michiru sujeto su muñeca, mirándolo intensa y suplicante.

No tenia sentido oponerse, el no podía oponérsele y menos cuando lo miraba de esa manera.

"*Suspiro* Iré…" Las orejas de la chica se movieron incrédula ante la repentina afirmación, finalmente cedió sin más, por ella y por su paz mental, ya era hora de pensar en su paz mental por encima de cualquier otra cosa, ya fuese su orgullo o sentido del deber, se lo debía "Pero no llores… por favor" Deseaba sacar mas fuerza de su voz, pero su cabeza se sentía tan liviana como el resto de su cuerpo.

Michiru sonrió para el, solo para el, no importaba si su ropa quedaba teñida del rojo fresco en su ropaje negro, lo abrazo buscando cercanía entre ambos, como una recompensa por no martirizarla mas con su vida en riesgo.

"Menos mal… ya no tendré que arrastrarte a la fuerza" Una mezcla de alivio y humor en su voz, el ambiente se aligero una vez exento de aquella preocupación.

Shirou se sumió en el tacto y el aroma familiar de la chica, embelesándose con su presencia, tenía que hacerse a la idea… de que el ya no era solo su problema.

Era el problema de Michiru también y lo ultimo que quería… era ser el tipo de problema que la haría llorar.

La oscuridad del estudio y el silencio nocturno fueron sus únicos acompañantes.

La sirena de una ambulancia inundo el sonido del ambiente.

Lamento que este fuese particularmente corto, pero espero que fuese de su agrado, cualquier critica o comentario es bienvenido, también pueden darle todo su apoyo a este Oneshot, de esa manera se que no escribo solo para mí, espero verlos en otra ocasión, hasta luego.