No soy dueño de ningún personaje que en esta historia se relata, ellos pertenecen a sus respectivos creadores.

Clasificación M, por temas de adultos.

Bien, adivinen quién ha vuelto y está publicando un reinicio de su historia más famosa. Así es, Fairy lord está de regreso. Sin embargo, he de admitir que la historia no será un copia y pega de mi antiguo Fic, será casi una nueva historia. Mejor fundamentada y que tapa muchos agujeros de la trama anterior que me resultaron molestos.

Sí es que no te gusta la historia, o no termina por convencerte, siempre puedes leer el original en wattpad, la amable persona que lo publicó ahí se llama pacop 18, a él le debo que me naciera reescribir la historia, además de ser tan amable para mandarme el borrador original de mi historia.

Cómo pueden adivinar, esta será una historia de Harem, Naruto será fuerte pero no invencible. Inteligente pero no un genio. Médico usuario de la Ope Ope no mi. Aunque en la historia no existen las frutas del diablo. Habrá elementos de videojuegos así como referencias a otros animes.

Sin más que decir, gracias y espero que la historia sea de su agrado

Comienzo


Era una hermosa noche en la gran ciudad de Magnolia, la luna llena se alzaba sobre la cabeza de todos sus residentes quienes actualmente dormían en sus hogares, descansando de la ajetreada vida de la ciudad.

Sin embargo, la ciudad no estaba tan vacía como se sospechaba. Llegando por la calle principal que conecta la Catedral de Kardia con el gremio de la ciudad, fueron un par de hombres; el suave y calmado sonido de sus pasos golpeando las baldosas siendo el único sonido a kilómetros a la redonda.

Iluminados por la luz de la luna, la persona de la derecha se mostraba como un joven alto de 1.85m, cabello blanco ceniciento, un lío de hebras rebeldes y desordenadas ocultas por una capucha, marcadas ojeras en los surcos de sus vibrantes ojos azules y de pupila rasgada, tres marcas como bigotes en cada una de sus mejillas.

Usando una chaqueta negra con detalles en color naranja oscuro sobre una simple playera negra, en la espalda, un pequeño remolino de color rojo podía apreciarse en el centro de la prenda. Pantalones vaqueros de color negro, zapatos negros y puntiagudos adornaron sus pies. En su antebrazo izquierdo, una tela de color negro con una placa de metal atada, dicha placa; mostraba la silueta del perfil izquierdo de un lobo.

La persona de la izquierda, un hombre de ojos color rojo, lleva unos guantes negros cubriendo sus nudillos con tachuelas, y el área de la palma con un protector de metal. Vistiendo unos pantalones negros, camisa de color azul marino, muy parecido al negro, en su cabeza se alzaba una larga melena de cabello negro carbón despeinado y rebelde. Un par de botas negras en sus pies, las cuales estaban adornadas también con tachuelas. En su cara tenía algunas tachuelas adornando su rostro, reemplazando sus cejas por las mismas perforaciones.

Detrás del par de hombres se escondida en la sombra prollectadas por un edificio, una linda mujer con un gorro tipo ruso de color azul. Siguiendo desde que salieron del gremio al dúo que no parecían notar a la chica.

El hombre de cabello negro tenía una enorme sonrisa plasmada en su rostro a diferencia de su compañero y probablemente una de las dos personas que podría considerar amigos. El rubio por otra parte, simplemente mostró una cara de aburrimiento, llegando al punto de soltar un sonoro bostezo al oscuro y frío aire de la ciudad.

"Vamos, no finjas que no estas emocionado por regresar" hablo el pelinegro, tratando de ver el menor indicio de sentimiento en el rostro de su amigo.

Lamentablemente para el hombre de ojos rojos, su amigo era frío como hielo, cold blood. Pocas cosas podían sorprenderlo o incluso sacarlo de su zona, a la edad de veinticuatro años, el joven a su lado había visto más sangre, asesinado a más monstruos o luchado más batallas que la mayoría de los magos de toda Fiore o incluso algunos de Ishgar.

Con las manos metidas en los bolsillos de su pantalón, el hombre recorrió con su vista los edificios y calles de la ciudad, solo deteniendo su inspección en uno que otro sitio en especifico "No lo negaré. Volver a Magnolia da un agradable sentimiento de nostalgia, no ha cambiado en nada desde que me marche" respondió el joven con calma.

Encogiéndose de hombros, Gajeel no siguió preguntando, esa era posiblemente la mejor respuesta que podría conseguir. El dúo más fuerte del gremio de Phantom lord continuó su trayecto en silencio, tenían clara su misión, pero debían llegar primero al lugar en cuestión.

"Oi Juvia, ¿Cuánto tiempo más planeas esconderte? Sal de una buena vez" gritó el pelinegro, desde hace tiempo consciente de la presencia de la mujer a su espalda.

La ahora conocida como Juvia se sorprendió enormemente al ser descubierta, usualmente nadie le podía detectar, incluso el responsable de su afecto era incapaz de encontrarla al entrar a su modalidad Sombra seguidora del amor. Sin embargo no contó con la sencible nariz de su amigo de cabello negro.

Saliendo de su escondite, se mostró a una hermosa mujer de largo cabello azul ondulado, un largo vestido ligeramente más oscuro que su cabello cubría sus femeninas curvas hasta las rodillas, usando unos zapatos de tacón bajo color azul. Juvia de inmediato bajó tímidamente su mirada al suelo, sus manos cruzadas tras su espalda e incapaz de ver al dúo.

"Juvia lo siento mucho, Gajeel-san" dijo la chica mirando a su compañero de gremio.

"Tch, como sea" dijo sencillamente, incapaz de molestarse seriamente ante la chica que consideraba casi como una pequeña hermana.

La mujer pasó a mirar al encapuchado y no pudo evitar sonreír, desde el día en que llegó hace un año y ciento ochenta y cuatro días (Sí, la chica llevaba la cuenta) su triste y lúgubre vida dio un giro de 180 grados. Poniendo de cabeza su mundo al mostrarle cariño, respeto y comprensión por la constante lluvia que la seguía, nunca viéndose afectado o molesto por algo que no podía controlar. Fue él quien con su apoyo y presencia despejó las nubes que la atormentaban y aislaban desde su infancia, por eso y más ella no podía evitar amarlo.

"Naruto-sama" hablo la peli azul, feliz de estar con su amado.

El llamado Naruto miró a la joven, dando una ligera sonrisa que casi desmaya a la mujer "Supongo que terminastes tu misión antes" la ojiazul asintió rápida y felizmente. "Bueno, en ese caso creo que puedes acompañarnos. Igual, es solo una pequeña tontería que nos ordenó hacer Jose".

Caminaron durante un corto tiempo, Juvia un poco demasiado cerca de Naruto, pero a él no le molestaba. No pasó mucho antes de vislumbrar el lugar del encargo, "Entonces, ¿Piedra, papel o tijera?" preguntó el hombre de cabello negro mirando a su objetivo al frente, su sonrisa volviéndose más feroz al considerar lo que le haría al edificio.

Quitando su capucha, el hombre dejó ver su rostro, su corta melena de rebeldes cabellos cenicientos ondeando con la briza, una imagen que sacó corazones de los ojos de Juvia quien quedó ligeramente embobada por el atractivo rostro.

"Tengo una mejor idea, pero voy a necesitar un poco de tu ayuda, Gajeel" hablo Naruto, una ligera sonrisa bailando en su rostro, mirando al gremio vacío frente a él. Extendió su mano derecha con la palma apuntando abajo, casi de inmediato un pequeño círculo se originó entre sus dedos.

"Es hora de poner a Fairy tail de cabeza, Room".

… Y así lo hicieron.


[Al día siguiente]

Cinco personas se acercaban por las alegres calles de Magnolia, cinco magos bastante poderosos los cuales eran; Gray Fullbuster, un pelinegro portador de la magia Ice maker con un serio problema para mantener su ropa puesta.

Lucy Heartfilia una joven y atractiva mujer de largo cabello rubio, una figura de reloj de arena y grandes pechos, así como un par de largas piernas, maga especializada en usar la magia de espíritus celestiales.

Erza Scarlet Titania. Una mujer fuerte con un temperamento de cuidado, largo cabello de color rojo como su apellido, hermosa, delicadas facciones y ojos color chocolate, una armadura cubría la mitad superior de su cuerpo dejando una falda azul para cubrir sus largas y tonificadas piernas, la maga es usuaria de la magia Re-equip y es considerada por todos como la mujer más fuerte de Fairy tail.

Happy un gato de color azul con la capacidad de hablar y volar.

Por último, pero no menos importante, Natsu Dragneel. Un joven con el cabello de color rosa, una bufanda blanca que parecían ser escamas, proclamado como salamander, aprendio la magia de Dragon Slayer de su padre adoptivo Igneel el cual es un dragon.

Los magos volvían victoriosos de su primer misión de clase S, una misión que el gato compañero de Natsu robo a escondidas. La Isla Galuna, una isla que estaba siendo azotada por una extraña maldición que convierte a sus residentes en demonios. O eso es lo que pensaban originalmente, puesto que la realidad de las cosas fue que era una isla de demonios los cuales habían olvidado que lo eran al ser expuestos a un hechizo llamado Goteo de Luna.

Aún cuando los magos del gremio de las hadas completaron la misión luego de ciertos problemas y complicaciones. Erza, la única maga de clase S se negó a tomar el dinero de la recompensa ya que su gremio nunca aceptó el encargo de manera oficial.

Aunque se quedaron con la llave de sagitario, la segunda recompensa, o al menos Lucy se la quedo.

"Sigo pensando que sería mejor vender la llave" el comentario de Natsu solo provocó que la feliz rubia abrazase la llave contra su pecho.

"¡Claro que no! Esta es una llave dorada del zodiaco, únicamente existen doce llaves como está en el mundo" debatió la rubia, sin notar cómo las personas comenzaban a murmurar a su alrededor.

"Recuerden que el maestro aún les dará 'ese' castigo al llegar" la pelirroja habló, revelando una sonrisa de suficiencia al ver las caras de horror de Happy y Gray. Riendo ante el intento de Natsu de parecer fuerte… solo para que el Dragon slayer comenzará a llorar por misericordia cinco segundos después. Pero esos lloriqueos fueron lentamente acallados por los sonidos de murmullos a su alrededor, algo que ganó la atención del grupo.

Extrañados de cómo las personas al parecer se referían a ellos, el grupo comenzó a poner atención a su alrededor, solo para escuchar cosas como "Pobres de Fairy tail" o "Parece que no saben lo que pasó" tan solo ayudó para confundir aún más al grupo.

No queriendo perder tiempo y fieles a no prestar atención a los comentarios de otros, el llamado equipo Natsu se dirigió al gremio, su hogar estaba ya casi a la vista, sin embargo, mientras más se acercaban, más la silueta del lugar que llamaban casa se deformada.

"Esto..." Lucy no pudo terminar la frase al mirar a su segunda casa, cubriendo su boca con horror e incredulidad.

"Fue definitivamente él….." Natsu apretó los dientes ante la horrible vista.

"... " Gray no dijo palabra, solo mirando el gremio con una mezcla de pena y tristeza.

"Naruto" Susurro Erza, tan bajo que ninguno de sus amigos la escuchó, la tristeza desbordando en su voz al mirar su casa, sabiendo muy bien quien era el responsable de tal atrocidad.

El gremio de las hadas estaba de cabeza, literalmente. Todo el lugar fue levantado de sus cimientos y puesto boca arriba, completamente entero y sin daños además del obvio cambio estético y de las muchas barras de hierro que salían del suelo, perforando el techo y manteniéndolo en su lugar. Justo sobre la bandera icónica de la alianza, estaba pintada la marca de los responsables.

"Phantom" la voz a su espalda sonó con tristeza y culpa, el grupo de amigos miró a su espalda cumpliendo con la camarera favorita de Fairy tail.

Mirajane Strauss una mujer joven y hermosa, de largo cabello color blanco y ojos azules los cuales presentaban signos de haber estado llorando, su mirada agachada.

"¿Hay algún herido?" pregunto Erza recomponiendose por sus amigos.

"Atacaron de noche, cuando el gremio estaba vacío" la mayor de los Strauss dijo mirando el lugar que consideraba su hogar.

"Fue ese bastardo, tiene todo su nombre" Natsu gruñó.

"Será mejor que entremos" dijo la peliblanca guiando a los demás una entrada al gremio provisional que se encontraba en el sótano, al parecer el responsable fue lo suficientemente amable como para no estorbar la entrada al lugar.


En el sótano se vivía una aura de tensión, tristeza e ira, todos los miembros estaban murmurando maldiciones e insultos por la persona que realizó tal acto contra su amado gremio, todos excepto una pelinegra de no más de catorce años, que se sentó en una mesa alejada de todos, un par de ojos negros miraban a todos los demás magos, sus dientes fuertemente apretados al escuchar como maldecían a cierto hombre.

"Hola hijos, gusto de verlos" dijo un pequeño hombre sentado en la barra, una cerveza en la mano y una sonrisa en el rostro, el Maestro Makarov recibió con mucho gusto a sus recién llegados.

"Volvimos, Maestro" la pelirroja anuncio cuando se acercaron lo suficiente, manteniendo la compostura pero incapaz de ignorar por completo las maldiciones de unos cuantos compañeros a su alrededor.

Pero el reencuentro de la maga clase S y Maestro fue interrumpido por un furioso pelirrosa que casi rompe la barra del bar al chocar sus palmas contra la madera "¡Abuelo! No podemos dejar que esto se quede así, tenemos que ir a patearles el trasero" rugió Natsu, fuego en sus ojos.

El tercer Maestro de Fairy tail parecía pensarlo, incluso dándole esperanzas a Natsu, lamentablemente para el hijo de Igneel, el pequeño hombre lo despidió "No, mejor quedemonos a disfrutar de una bebida" dijo el anciano sin preocuparse en lo más mínimo de lo que le hicieron a su hogar.

"No es momento de beber nada, sabes que fue el bastardo traidor" Natsu apenas se controlaba.

"¡Natsu! Ya te lo dije, estos son solo los ataques de un cobarde, mira que atacar cuando no hay miembros presentes" dijo el anciano, sorbiendo un poco de cerveza.

"¡Abuelo! Esto es serio, ya nos ha causado los problemas suficientes, primero Elfman, unirse a Phantom y ahora esto" gritó Natsu, sin que lo notará, los hermanos Strauss miraron al suelo con culpa, tampoco notaron como la pelinegra de lentes apretó los puños con furia.

"¡Ya basta Natsu! No pelearemos contra nadie" gritó Makarov, estirando su mano para golpear…. ¿El trasero de Lucy?

"¿Y yo que hice?" se quejó la rubia, Mirajane le habría dado una mirada de amonestación al viejo por su pervertido acto, sino fuera porque se encontraba demasiado absorta en sus propios pensamientos. El Maestro lo noto y estaba un poco triste de que su travesura no surtiera el efecto deseado en la dolida peliblanca. Suspirando de tal modo que ninguno de sus hijos lo notara, Makarov se rió en voz alta y saltó de su asiento en la barra.

"Voy al baño, esta conversación se acabó" sin más se fue dejando a un molesto pelirosa.

"Natsu, tranquilizate. El Maestro tiene razón, no podemos iniciar una guerra de gremios" la voz de la reina de las hadas salió con toda la autoridad que pudo reunir. A su lado, Gray asintió, confirmando su postura con la mujer.

"No lo entiendes Erza, el maldito lo hizo de nuevo, debería haberle pateado el trasero cuando tuve la oportunidad" gritó Natsu.

El gremio estaba en silencio, los miembros escuchando a dos de sus magos más fuertes discutir, algunos entendiendo la verdad en las palabras de Natsu, mientras que otros se inclinaban a seguir las órdenes de Makarov, si era por seguir las reglas o para no luchar contra un viejo y querido amigo, no estaba seguro.

"Jajajajaja" pero unas repentinas y estridentes risas que goteaban sarcasmo se abrieron paso entre el silencio. Todos en el sótano se giraron a la responsable, algunos se alejaron de la joven que caminaba con rumbo al grupo de Natsu en la barra. Algunos la miraban con el ceño fruncido, mientras que otros con tristeza, Mirajane siendo incapaz de cumplir con la mirada de la pelinegra que la pasó de largo, ella se limitó a mirar al suelo.

La pelinegra que tenía unos lentes de montura roja, piel pálida y ojos color ónix, miró al pelirosa con incredulidad "¿Tú? ¿Vencerlo? ¿Acaso eres idiota?" preguntó la niña con burla, poniéndose de pie frente a Titania y Salamander.

"¿Que dijistes mocosa? " preguntó Natsu mirando a la pelinegra con los puños apretados.

"Además de suicida, sordo" el comentario burlón de la joven provocó que Natsu mordiera sus dientes de furia, algo que noto y la llenó de regocijo "¿Acaso no recuerdas de quién estás hablando? ¿No te acuerdas de cuantas veces lo retaste, solo para que te derrotara a los cinco minutos? Y eso solo porque trataba de ser amable"

El pelirrosa inconscientemente tembló en su lugar, la joven entrecerró sus ojos tras los cristales de sus lentes, "Por supuesto que lo recuerdas ¡Todos lo hacen! Ninguna persona de aquí tenía la fuerza ni para rasguñarlo cuando era parte del gremio. ¿Qué te hace pensar que ahora tienes siquiera alguna posibilidad? Él es más fuerte que cualquier persona aquí, el único capaz de ganarle es el Maestro" terminó de hablar, una sonrisa de suficiencia al ver a todos los magos callados.

"Sarada-chan, basta" trato de decir Mirajane de la manera más suave posible, incapaz de permitir que la niña intentara nuevamente antagonizar a todos sus demás compañeros. Pero la única respuesta de la llamada Sarada fue enviarle una fría y muerta mirada que podría congelar el infierno mismo.

"Cierra tu maldita boca...traidora" respondió la pelinegra, provocando que pequeñas lagrimas se asomaron en los ojos de la peliblanca. "¿Ya lo olvidaste? Fue por tu culpa que mi hermano se fue" al notar el silencio de la Strauss mayor, Sarada la confronto "¿No lo recuerdas? En ese caso déjame refrescar tu memoria".

Con grandes sancadas la chica de ojos negros se puso frente a la temblorosa peliblanca, los hermanos de está incapases de moverse ante la fria mirada que Sarada les enviaba "Hace casi dos años quisiste jugar en las grandes ligas, te pavoneabas como una de las mejores magas del lugar por haber sido promovida a rango S. Lo admito, yo en ese tiempo incluso te llegué a admiraba" su pequeña confesión no ayudó a aligerar el pesado y tenso ambiente.

"Pero fuiste arrogante, tonta, descuidada, sin ningún tipo de preparación. Cada consejo y enseñanza que mi hermano te dio lo tiraste a la basura, confiando únicamente en tu fuerza y en la del par a tu espalda" tanto Elfman como Lissana miraron al suelo, sabiendo muy bien que Sarada tenía algo de razón.

"Trataste a una bestia de rango S como si fuera un monstruo cualquiera, ¡Y mira lo que provocaste! Tu hermana casi muere a manos de su propia sangre porque eras demasiado débil como para luchar contra tu patético hermano poseído ¿Y es mi hermano a quien expulsan? ¿Él? ¿El hombre que corrió casi toda Fiore solo para salvar a un trío de inútiles? ¡No es justo!" sentenció la joven.

Sarada miro a su alrededor, muy pocos magos pudieron mantener la vista contra los gelidos ojos negros de la furiosa joven quien los desafiaba con la mirada a decirle lo contrario, al no ver o escuchar nada, volvio a poner todo su rencor en la pobre peliblanca que ya no podía ocultar su llanto "El unico error que mi hermano alguna vez cometió; fue no aceptar el contrato de esos aldeanos para matar a la demonio de su pueblo".

PAF

La fuerte bofetada que resonó en el gremio provisional sorprendió a más de uno, no por la acción, sino por la persona en cuestión. Mirajane miró a su hermana pequeña con una mezcla de terror e incredulidad, Lisanna no fue capaz de soportar por más tiempo el que atacaran a su hermana mayor, mucho menos con un tema tan delicado y que aún el día de hoy provocaba dolor en su corazón. Aún cuando atacó, la menor de los hermanos Strauss tenía un río de lágrimas recorriendo sus mejillas.

Sin embargo, la bofetada no logró enfriar la cabeza de Sarada, quien miró a la responsable con sus ojos carentes de emoción alguna "Bien, golpéame, eso no cambia la verdad. Por ustedes tres mi hermano se fue" Mirajane no lo soporto, ella comenzó a correr a la salida, la cara cubierta con sus palmas en un vano intento por detener las lágrimas.

"Mira-chan" Lucy se sorprendió ante esto, Lissana y Elfman corriendo detrás de su hermana mayor. La heredera Heartfilia miró nuevamente a la responsable, desde que entró en el gremio parecía que la pelinegra simplemente la ignoró, ella lo adjudicó a que podría ser un poco tímida y quería darle su espacio, pero después de este desplante de frialdad, ya no estaba tan segura.

"Maldita mocosa" gritó Natsu, haciendo crujir el suelo con cada pisada que daba en dirección a la pelinegra, alzó su puño, listo para propinarle el golpe que por tanto tiempo la mocosa se había ganado. Pero antes de poder bajarlo y darle en la cabeza, fue repentinamente interceptado por una mano cubierta por un guante de metal.

Sorprendido, el chico de cabello rosa miró a la responsable "¡Erza! ¿Qué estás haciendo? ¿No viste lo que le hizo a Mirajane?" preguntó Natsu. Pero la mujer solo apretó el agarre provocando una mueca de dolor en la cara de Natsu.

"Cumpliendo una promesa" susurró Titania, tomando al pelirosa de su bufanda, lo lanzó con poca fuerza contra unas mesas.

Con el pelirrosa despachado y Gray tratando de enfriar el temperamento de su amigo, la pelirroja giró su atención a Sarada, solo para que la chica cumpliera con su mirada sin ningún tipo de emoción. Ambas magas se quedaron en silencio, una conversación más allá de las palabras teniendo lugar entre las dos.

Fue Sarada la primera en romper el contacto visual, sus ojos se posaron en el objeto alrededor del cuello de Titania. Una cadena de plata unida a un medallón en forma de cabeza de lobo, sus ojos se suavizaron al ver los ojos de ruby del fiero animal. Incapaz de mantener la apariencia de odio y rencor por más tiempo ante la única persona que posiblemente compartía su dolor, dio un pequeño suspiro.

"Tch" dijo Sarada, metiendo sus manos en los bolsillos de sus pantaloncillos antes de darle la espalda a la pelirroja y salir del gremio. Ninguno de los miembros intentó siquiera obstaculizar el paso de la triste pelinegra.

"¿Qué acaba de pasar?" Lucy preguntó mirando como Erza tomaba el mando del gremio y comenzaba a dar órdenes, la principal para estar en grupo mientras toda esta situación con Phantom pasaba.

"Olvide que eres nueva" dijo el striper de hielo mirando a Lucy.

Confundida, la rubia miró a su amigo y compañero de equipo "¿Qué quieres decir?".

"Más tarde" dijo antes de pasar a otras cosas.


[Ese mismo día al caer la noche]

Actualmente, el equipo conformado por Natsu, Gray, Erza, Happy y Lucy estaban en el departamento de está última discutiendo la situación que se vivía en el gremio. Los cinco magos pasaron gran parte del día y tarde tratando de recuperar todo lo que se podía salvar del gremio, desde mesas, sillas, muebles, entre otros. No se dieron cuenta cuando la noche los abrigó con su manta de oscuridad. Por seguridad, el Maestro les pidió a sus hijos formar equipos al salir del gremio para disuadir a algún mago de Phantom de atacarlos.

"El abuelo tiene miedo" gruño el Dragon slayer, apretando los puños con impotencia, cómo era su costumbre, incapaz de ver más allá de lo evidente y sin pensar en las repercusiones.

"No seas ridículo cerebro de llama, lo que el Maestro intenta es evitar una guerra de gremios. El Consejo de Magia lo tiene estrictamente prohibido" el mago de hielo replicó, tratando de dar un poco de luz a la cabeza caliente que tenía por amigo.

"Gray está en lo correcto, el Maestro no va a caer en las provocaciones de Phantom, sabe que sí Fairy tail se llega a involucra en el conflicto, el Consejo de magia puede usarlo como una excusa para intentar disolver el gremio" hablo Erza, usando una pijama de color naranja y detalles en negro, la cual era un poco grande para su cuerpo.

"Sin mencionar que una guerra sería desastrosa para ambos lados".

"¿Porque Phantom trata de provocar una pelea?" pregunto Lucy, honestamente no encontrando la lógica de que dos gremios legales pelearan.

Erza, a la que iba dirigida la pregunta, lo considero un momento, solo un instante antes de responder con honestidad "Lo desconozco. Si bien, es verdad que ambos gremios han tenido roces a lo largo de los años, nunca se ha llegado al grado de atacar directamente al otro" dijo la pelirroja.

"Solo son un montón de debiluchos" rugió el pelirosa, casi sacando fuego de su boca en un intento por liberar su frustración.

"Te equivocas, actualmente Phantom lord y Fairy tail cuentan con la misma fuerza. Ellos tienen a los Element four, su equivalente a magos de clase S, al igual que con el Dragón de Hierro, Gajeel Redfox el cual es el antiguo As de Phantom" dijo la chica.

"¿Antiguo?" preguntó con ligera confusión la rubia.

"Si... hace más de un año y medio, Phantom lord reclutó a un nuevo miembro, un mago que rápidamente escaló posiciones hasta ser considerado el nuevo As del gremio" dijo Erza, un poco de dolor se escuchaba en su tono, al tiempo que apretaba en su mano el collar alrededor de su cuello.

Incapaz de mantener su curiosidad bajo control, la rubia de ojos chocolate quiso indagar más "Y ¿Cómo se llama este super mago?" preguntó un poco nerviosa, pero a la vez muy curiosa. Era raro escuchar de una persona que escaló a la cima en tan poco tiempo en uno de los mejores gremios de Fiore sin que la noticia se publicará en cada revista de chismes del mundo mágico.

"Naruto Uzumaki" gruño Natsu, su voz sonando molesta y llena de rencor.

Los ojos de Lucy de inmediato se ampliaron como platos, su cara llena de incredulidad y sorpresa "¡Eso es imposible!".

El grito sorprendió al grupo de magos, todos mirando a la rubia con verdadera curiosidad por su abrupta explocion, la chica parecía confundida, completamente perdida ante la nueva revelación de sus amigos "Eso no puede ser" siguió defendiendo la mujer "Naruto Uzumaki es un mago de Fairy tail".

"¿Conoces a Naruto?" preguntó Gray, ligeramente sorprendido por el conocimiento de su compañera de equipo. Su voz no reflejaba acusación, fue única y verdadera sorpresa.

"Yo… " tartamudeó la chica, notando hasta ahora las miradas interrogantes que el resto de sus amigos le estaban dando, "... No, bueno, sí, bueno… es complicado" confesó, incapaz de encontrar las palabras adecuadas.

"No lo es" habló por primera vez Erza, sus ojos no solo reflejando curiosidad, sino también preocupación y… ¿Esperanza?.

Al ver los rostros de sus amigos, Lucy no pudo evitar sentirse de alguna manera acusada. Algo que no debería sentir, pero de nuevo, básicamente estaba defendiendo al hombre que aparentemente destruyó el gremio.

"Fue cuando tenía once años…" comenzó Lucy, abrazándose sus piernas contra el pecho y sin mirar a sus colegas "... Mi mamá había caído enferma repentinamente por una deficiencia mágica y no existía ningún médico que pudiera ayudarla".

"Mi papá envió una solicitud de misión al Consejo de magia, solicitando a magos especializados en magia de curación" Lucy se ahorró el detalle de que su padre Jude puso una generosa recompensa.

"Muchos intentaron cobrar la recompensa, todos los días podía ver una fila de charlatanes intentando vender remedios milagrosos y amuletos divinos a cambio del dinero, pero mi papá no es tonto, sabía que todos eran simples cazafortunas sin escrúpulos y que no les interesara un poco ayudar de verdad" inconscientemente Lucy apretó el agarre en sus piernas, recordando vividamente como esos embaucadores la llenaban de esperanza, sólo para demostrar su ineficacia al poco tiempo.

"Pero un día, el diecisiete de julio precisamente, llegó a nuestra casa un joven y extraño mago" una verdadera sonrisa llegó al rostro de la rubia, una que todos notaron pero no querían interrumpir a su amiga. "Al principio, mi papá estaba escéptico, no lo culpo. El mago era demasiado joven para ser un verdadero médico".

"No se como, pero lo siguiente que supe fue que mi papá estaba tirado en el suelo cuando el mago lo empujó al escuchar a la sirv…" se mordió la lengua Lucy al casi revelar su noble cuna, "... Enfermera, si, cuando escucho a la enfermera gritar que mi madre estaba empeorando. Él no dudó en abrirse paso a la recamara de mis padres, golpeando a cualquiera que se le pusiera en el camino y encerrándose en la habitación" sin que los magos se dieran cuenta, todos y cada uno de ellos soltaron una pequeña risa inconsciente.

"Mi madre está viva gracias a él" la rubia se limpió una pequeña lagrima de su ojo. Aún el día de hoy, recordaba el llanto de su padre y la alegría de su madre al descubrir que el doctor que se atrinchero en la habitación durante horas realmente cumplió su cometido.

Durante un largo tiempo, el grupo quedo en silencio. Todos y cada uno de ellos con pensamientos diferentes; fue Natsu quien rompió el silencio con una pregunta que todos pensaban.

"¿Cómo sabes que era nuestro Naruto?".

"¿Mmm?..." la rubia no cuestionó la duda de su amigo, sino que trató de responder de la mejor manera que se le ocurrió "¿Naruto tiene cabello blanco ceniciento?" respondió Lucy con su propia pregunta.

"¿Sí?" respondió el pelirrosa.

"¿Ojos azules con pupila rasgada como gato?".

"¡Aye, sir!" gritó el pequeño gato amigo de Natsu.

"Oh, ¿Y tiene seis marcas en sus mejillas como bigotes?" preguntó la rubia, señalando sus propias mejillas para enfatizar su punto.

"Es Naruto" confesó Gray, cruzando los brazos frente a su pecho desnudo. Dejando ver una pequeña sonrisa en su rostro.

"Pero..." fue Titania la que llamó la atención del grupo, mirando a Lucy con curiosidad reflejada en sus ojos chocolate "¿Cómo sabes que Naruto era un mago de Fairy tail?".

Con una pequeña sonrisa estirando sus mejillas, Lucy no dudo en responder "Bueno, luego de que salvó a mi madre. Mi papá le pidió que se quedara una semana en nuestra casa para vigilar su estado de salud" dijo Lucy, mirando a la pelirroja que parecía sorprendida, casi como si la revelación de su amiga girara unos cuantos engranajes en la memoria de Titania.

"Durante el poco tiempo que se quedo, pude conocerlo" confesó la chica "Admito que no fue mucho, solo algunas cosas sobre él y de Fairy tail, del mundo mágico, de las aventuras que tenía. Pero sobre todo de su familia".

"Cada vez que hablaba del gremio, lo hacía con mucho cariño y pasión. Me decía que el gremio era en realidad un lugar que puedes llamar hogar, donde siempre te reciben con los brazos abiertos y una sonrisa en el rostro. Él dijo que en Fairy tail estaban las personas importantes para él" la rubia miro al suelo con un poco de tristeza, sin notar el conflicto cruzando en los rasgos faciales de sus amigos "Por eso no puedo creer que se fuera".

"...¿Por qué se fue?" preguntó Lucy, después de un corto periodo de tiempo.

Soltando un largo suspiro, Erza miro por la ventana, la luna iluminaba la ciudad con su luz, desterrando escasamente la oscuridad natural de la noche con ayuda de una pocas farolas "Es una pregunta que aún me hago hoy en día" respondió con toda honestidad.

A sabiendas de que el tema era delicado para la maga de clase S y que Natsu no sería capaz de dar un punto de vista neutral al asunto. Fue Gray quien tomó la palabra.

"¿Recuerdas a la niña de la mañana? La que insultó a Mirajane".

" ¿Sarada?" preguntó Lucy, no muy segura de recordar el nombre de la chica.

El alumno de Ur asintió "Sarada es hermana de Naruto".

"¡¿Ella es hermana de Naruto?!" preguntó sorprendida, es verdad que el Uzumaki masculino compartió mucha información con ella, pero fueron cosas más relacionadas con la magia y aventuras que a su propia vida personal.

"Es verdad" la afilada mente de Lucy hizo click "En el gremio, Sarada culpo a Mira-chan de que su hermano se fuera del gremio" confirmó Lucy, muy difícil de olvidar cuando ves a uno de tus idolos ser insultada hasta al borde de las lágrimas. En ese momento no sabía que la joven se refería al mismo hombre que salvó la vida de su madre.

"¿Mira-chan realmente fue la causa de que Naruto se fuera del gremio?" quiso saber Lucy, mirando expectante a Gray.

"Algunos como Sarada creen que si" dijo Gray, mirando por un segundo a Erza quien no se digno en hablar "Pero yo no lo creo".

"Todo comenzó hace casi dos años atrás. Cuando Mirajane tomó un trabajo de rango S con sus hermanos" contó Gray "Se trataba de un trabajo para matar a un monstruo llamado 'El Rey de las bestias'. El trabajo aunque estaba clasificado como S, se debía más por las muertes de magos y ciudades destruidas que por el poder del monstruo. Por eso el Maestro le permitió a Mirajane tomar la misión sin el apoyo de otro mago clase S".

"Por lo que nos contó Lisanna, la misión iba según el plan. Encontraron al monstruo de inmediato y Mirajane fue con todo desde el principio, atacando sin tregua mientras Elfman y ella servían de apoyo".

"Pero cuando el monstruo estaba casi muerto. Cuando Mirajane solo necesitaba dar el golpe de gracia, ella se detuvo".

"¿Que paso?" preguntó intrigada Lucy.

"Mirajane quería que Elfman tomara el poder del monstruo" respondió Erza antes que Gray, "Elfman es un mago Take over al igual que Mirajane y Lisanna, creyó que un monstruo como el Rey de las bestias sería una poderosa transformación para su hermano".

"Elfman no pudo controlar su transformación de cuerpo completo" continuo Gray "El monstruo tomó el control del cuerpo de Elfman y comenzó a atacar a Mira y a Lisanna. Ellas trataron de hacer que volviera en sí, pero el control del monstruo sobre Elfman era poderoso. Incapaz de razonar, lo único que podía hacer Mirajane era pelear, pero...".

"¿Como peleas sabiendo que todo el daño lo va a sufrir tu hermano?" preguntó Erza retóricamente a Lucy que no pudo evitar estremecerse ante la difícil situación que afrontó la camarera favorita del gremio.

"Mira no pudo pelear, limitada a solo esquivar y tratar de evitar que Elfman destruyera la ciudad. Pero en un descuido, ella terminó gravemente herida por salvar a su hermana" dijo Gray, apretando su puño al recordar lo cerca que estuvieron de perder a sus amigos "Lisanna trató otra vez de razonar con Elfman, pero no funcionó".

"Fue cuando Naruto llegó" continuó Erza, cortando la pregunta que Lucy estaba a punto de hacer "Antes que Lisanna resultara herida o algo peor, Naruto apareció y le salvó la vida, sacándola del peligro y luchando contra el poseído Elfman".

Una mirada de miedo cruzó el rostro de los que conocían la historia completa, "Naruto casi mata a Elfman" la revelación impactó a la maga de espíritus estelares "En palabras de Lisanna, Naruto parecía poseído, nunca lo había visto tan enojado. Atacó con la intención de matar, sin escuchar los gritos de las dos para que se detuviera, llegó incluso a cortarle un brazo a Elfman".

"P...pero Elfman tiene dos" dudo Lucy, en el poco tiempo que convivió con el hombre Strauss podía dar fe de que ambos brazos eran normales y no prostéticos.

"A eso estaba llegando" dijo el mago de hielo "Lisanna y Mirajane apenas lograron evitar que Naruto continuara, justo antes de que le cortara la cabeza a Elfman" inconscientemente Lucy se llevó la mano derecha a la garganta "Sabes que Naruto es medico, asi que puedes adivinar porque aún conserva los dos brazos".

Un pesado silencio cayó sobre el pequeño grupo de magos, solo el ruido de la noche y el sonar de la boca de Happy al mascar un pescado perturbaron las cavilaciones de las hadas.

"¿Fue por eso que se fue? ¿Lo expulsaron?" rompió el silencio la rubia, aún tratando de digerir lo que le acaban de contar. Fue todo un contraste del joven que conoció en su pasado y el hombre que describen sus amigos.

"No, el Maestro no lo expulsó. Lo amonestó es verdad; pero el viejo sabía que de no ser por Naruto, alguien en verdad pudo haber muerto ese dia" al ver la duda de Lucy, el pelinegro se rasco la cabeza, no sabiendo las palabras correctas para lo que seguía desde que él mismo no lo comprendía del todo "Luego del incidente, Naruto comenzó a presentarse menos al gremio, se volvió distante con todos, especialmente con Mirajane y sus hermanos. Un día simplemente desapareció sin decir nada, todos suponen que fue por sentirse culpable".

"El bastardo ni siquiera se despidió" gruño Natsu con una cara entre triste y enojada.

'No' pensó Erza, sus dedos jugueteando con el amuleto en su cuello 'Él sí se despidió' recordó con una mirada triste dirigida a la ventana, su mente la llevó a aquella noche tan lejana, pero que a la vez, recordaba como si hubiera pasado tan solo ayer.


El suave y delicado sonido del cristal siendo golpeado rítmicamente sacó a Erza de su estado de somnolencia. Parpadeando un par de veces en un intento por despejar el cansancio, la pelirroja se irguió en la cama al tiempo que miraba a su alrededor, buscando sin éxito el origen del ruido.

Confundida y cansada, la mujer se recostó nuevamente en las suaves sábanas de su cama, a punto de clasificar el ruido como un simple engaño de su agotada mente. Únicamente para escuchar de nuevo el rítmico sonar de los nudillos golpeando el cristal en una conocida secuencia. Sus ojos se abrieron con sorpresa al identificar el inconfundible código y recordar a quién pertenecía.

Cuando la afamada Reina de las hadas corrió las cortinas y abrió la ventana, se topó con la usual vista de su mejor amigo sentado en la repisa que usaba ella para poner sus plantas, nada raro si no considerabas que su habitación se encontraba en el tercer piso de Fairy Hills.

"Debes tener cuidado con esta niña, Er-chan" dijo Naruto mientras le mostraba una maceta que sostenía con cuidado en sus manos. "Está pequeña no puede exponerse a temperaturas menores a 11°C" la regañó juguetonamente.

"¡Naruto!" casi gritó la pelirroja mujer, mirando a su alrededor a las demás ventanas y calle, comprobó que eran los únicos despiertos en esta noche de luna menguante "¿Dónde estabas?" susurro Erza, tratando de sonar autoritaria y enojada, pero no pudo eliminar el tono de ligera preocupación impregnada en su voz.

El peliblanco de mejillas marcadas se frotó la parte posterior de la cabeza con su mano derecha, dando una de sus clásicas sonrisas de mil voltios "Lo siento, lo siento. No quería preocuparte, Er-chan. Pero necesitaba hacer algo realmente importante".

Aún fingiendo no estar aliviada por volverlo a ver, la mujer más fuerte de Fairy tail le dio la espalda mientras daba un paso atrás. Dando un 'Con permiso' por formalidad, Naruto entró a la habitación, en su mano aún la planta que depositó con cuidado sobre un buró.

"¿Y bien?".

"¿Hmm?".

"Nada de '¿Hmm?' ¿Dónde estabas? Hace dos semanas que te fuiste del gremio sin avisar, me tenias preocupada…." las mejillas de Erza se tornaron un poco rojas al registrar lo que dijo "Qui… quiero decir, preocupaste a todos en el gremio" amonestó la pelirroja, con los brazos cruzados bajo su considerable busto "¿Y dónde está Sarada?" preguntó con un poco de preocupación, después de todo, ni el peliblanco ni su pequeña hermana fueron vistos en el gremio o siquiera en su casa.

"Como dije, lo siento" la sonrisa de Naruto vaciló un poco, sus ojos parecían perdidos y Erza notó que al hombre le faltaba su natural aura de calidez. "Tenía que recoger algo muy importante fuera de Fiore y pensé en llevar a Sarada-chan de paseo" dijo, sin revelar que acababa de llegar a Magnolia hace un par de horas.

"Ella está dormida en casa ahora".

La mujer frunció el ceño, le creía, pero aún así le pareció extraño y repentino "Veo..." dijo, relajando su postura, pero sin disminuir la intensidad de su mirada "¿Por qué no me invitaste?" no era raro que los tres salieran de Fiore, y mucho menos que Naruto la invitara a una de sus excursiones fuera del pequeño país.

Naruto no respondió de inmediato, caminando por la habitación de la pelirroja mientras se tomaba un momento en apreciar la decoración de la habitación de Erza, mirando de allá para acá, bebiendo de la calidez y tranquilidad que el lugar le profesaba "Necesitaba un tiempo a solas" confesó una vez que tomo asiento en la cama.

Erza ya sabía a lo que se refería, o en este caso, a quien. Antes de poder expresar sus pensamientos, el joven adulto le ganó la partida "¿C..cómo está Elfman?".

Sin hacer un comentario sobre la voz ligeramente quebrada del hombre, Erza se encaminó a su lado, sentándose justo a su derecha, cerca, lo suficiente como para que sus brazos se tocaran y sus manos se rozaran, pero no demasiado como para decir que fue con tal intención.

"Está bien, ya puede mover su brazo con normalidad y a comenzado a caminar un poco por su cuenta… aunque con la ayuda de un bastón" ella no quería guardar secretos, no mentiras o medias verdades con él. Por lo que le dijo la verdad con todas sus letras "Polyushka pronostica que estará completamente recuperado en un mes".

Quería decirle también que la amiga del Maestro elogió la técnica y habilidad del doctor que unió el brazo del paciente, para una mujer que decía odiar a los humanos, la doctora estaba honestamente impresionada con la abrumadora recuperación del hermano menor de Mirajane, pues con las heridas que vio y la historia que le contaron; ella no le daba verdaderas esperanzas de recuperación al chico o a lo mucho, el ataque le dejaría secuelas de por vida.

Pero sabía que a Naruto los elogios no le importaban, su mente se encontraba únicamente centrada en la salud del amable chico al que casi le arrebata la vida.

Aunque sonrió un poco al percibir el suspiro de alivio que el hombre a su lado dio, "Me alegro" susurro, solo para él, pero gracias al silencio de la noche, ella lo pudo escuchar con claridad.

Compartieron un minuto de silencio, ambos simplemente se quedaron ahí, tranquilos, sin decir palabra alguna. Erza con su mano sobre la de Naruto, tratando de transmitir algún tipo de apoyo.

"Nadie te culpa".

"Deberían" dijo, retirando su mano. Titania se mordió el labio cuando dejó de sentir el calor en su palma.

"Claro que no, ni siquiera Elfman está molesto por lo que pasó. En realidad, incluso te lo agradece. Naruto, no debes culparte, fue solo un accidente".

"No, no lo fue… yo..." el chico miró a sus temblorosas manos, en un parpadeo, sus palmas se tiñeron de sangre, el vital líquido corría entre sus dedos como un río, la imagen de un apenas vivo Elfman inundó su cabeza, ese pequeño al que le prometió que lo protegería, la imagen quemada en fuego en su cabeza de las aterradas hermanas que apenas lograron contenerlo para no bajar la espada con la que planeaban decapitar a la bestia.

Pero así como llegó el terrible recuerdo, se esfumó cuando las manos de Erza entraron en su visión, sus suaves palmas se posaron con ternura sobre sus manos más grandes. La acción relajo su mente atormentada. Dejándose llevar por el momento, permitió que el cálido sentimiento que emanaba de su amiga lo envolviera. Podía sentir la cabeza de Erza descansar sobre su hombro, la dulce fragancia de su cabello inundó sus sentidos con olores cautivadores y casi embriagantes. Tan absorto se encontraron ambos que no se dieron cuenta cuando sus ojos se posaron sobre los del otro, azul se reunió con chocolate, el dúo, incapaz de apartar sus ojos del otro.

Lento y constante, la mujer y el hombre empezaron a cerrar sus ojos al tiempo que se aproximaron. Erza podía percibir la calidez en el aliento de Naruto, el peliblanco se emborrachó en la esencia de Titania, sus labios estaban a centímetros de chocar, de expresar el sentimiento que a la pareja les envolvía desde hace tanto.

Naruto rápidamente se levantó de la cama, alejándose un par de pasos de Erza. La pelirroja abrió los ojos, mirando la espalda de su amigo con un sentimiento de tristeza ante la duda del hombre.

"Lo siento, yo… " trato de justificar el Uzumaki, incapaz de confrontar a Erza.

"Es alguien más" lo dijo más como una afirmación que una pregunta, unas pocas lágrimas tratando de asomarse por sus ojos. Siempre tuvo esa duda, siempre ese miedo que hizo raíz en su débil corazón.

Desde que consultó estos crecientes sentimientos que tenía por el Uzumaki con el Maestro; ella trataba de acercarse a un nivel más íntimo con él. No sólo ser amigos ni tampoco la dinámica de maestro y alumno que por tantos años vivieron. Tampoco ayudaba que todos sus avances o pequeñas pistas sobre sus sentimientos fueran ignoradas o simplemente perdidas por el denso Uzumaki.

Ella podía ser fuerte, pero cada vez que veía a Naruto interactuar con otras mujeres fuera de su hermana, una creciente sensación de ansiedad le atormentaba, aún más cuando se trataba de Mirajane quien no tenía ninguna vergüenza o filtro en decir lo que pensaba a diferencia de ella.

"¡No! No es eso, es… " se dio la vuelta, su voz perdió su fuerza mientras contemplaba a la afligida pelirroja "... Es complicado" confesó, dándole nuevamente la espalda a Erza, sus manos en el marco de la ventana por la que entró.

No obstante, su corazón se detuvo un segundo cuando sintió un par de delgados brazos envolverse frente a su pecho, al mismo tiempo que el suave pecho de la Reina de las hadas se pegaba a su espalda.

"No lo es…" susurró Erza, apretando más su abrazo al encontrar la mano de Naruto tomar la suya "Naruto. Yo te…".

"No lo digas, Erza. Por favor, no lo hagas" suplicó el peliblanco, girando en su eje para envolver a la joven dama en un fuerte abrazo.

"Pero…".

"No lo digas, te lo ruego".

La pareja se quedó en silencio, abrazados bajo la poca luz de la luna que atravesaba la ventana. Erza se pegó al firme pecho de su enamorado justo al lado del medallion alrededor de su cuello, disfrutando la calidez que la llenaba, de cómo sus fuertes brazos la envolvían y la llenaban de tanta seguridad, sonrió al respirar la característica esencia de él, ese olor a hierbas y medicina combinado con algo a lo que no terminaba de darle nombre.

"Erza" fue Naruto quien rompió el silencio luego de un largo tiempo, Erza se alejó, sólo lo suficiente para que sus ojos se volvieran a encontrar.

Pero repentinamente, la pelirroja se sintió cansada, los párpados le pesaban al igual que su cuerpo que se tambaleó, manteniéndose en pie únicamente por el fuerte agarre de Naruto. Lentamente la oscuridad llenaba su visión, trató de hablar pero sólo salieron murmullos ininteligibles, fue peor cuando su cabeza saludó su almohada. Incapaz ya de formular palabras, sólo pudo ver al Uzumaki sobre ella. Sonriéndole con tanto amor.

Lo vio llevar sus manos detrás de su cuello, quitándose el medallón que su Sensei le regaló al completar su entrenamiento. Con extremo cuidado y ternura se lo puso a ella.

"Por favor, cuida a Sarada" fueron las últimas palabras que su mente consciente pudo registrar antes de que la inconsciencia la reclamara. No obstante, la cálida sensación de un par de suaves labios depositando un casto beso en su frente la acompañó al amanecer.


Aquella noche fue la última vez que vio a Naruto. Al día siguiente se enteró por el Maestro que su peliblanco amigo partió del gremio de las hadas. Su única prueba de que lo que ocurrió anoche no fue un simple sueño era el medallón colgando alrededor de su cuello.

La pelirroja suspiro, fue un duro golpe para todos en Fairy tail descubrir que su amigo de mucho tiempo se fue sin dar explicaciones. Muchos pensaban que el hombre se marchó por dinero, por perseguir prestigio; que le dio la espalda a los valores y tradiciones del gremio por unas cuantas monedas.

Ella no lo consideraba así. Si bien, Naruto no era el mago más famoso de Fairy tail (Principalmente por tomar misiones poco convencionales y enfocadas en la curación) era respetado y querido por sus compañeros. El Uzumaki tampoco fue una persona opulenta y derrochadora, por lo que pensar que se fue del gremio buscando riquezas le pareció absurdo.

Pensar en Naruto, la llevó casi en automático a recordar a Sarada. Esa pobre niña, cuando se enteró que su hermano la dejó sola, su corazón se partió. Toda la alegría y buena voluntad de la joven se marchito. En más de una ocasión ella se vio en la necesidad de buscar a la niña y arrastrarla de regreso cuando conseguía escapar de la vigilancia de sus amigos, siempre intentando correr a encontrar a su hermano, incluso sino tenía idea alguna de en dónde estaba, ella simplemente se negaba a esperar.

La testaruda actitud de Sarada escaló tales altura que ella se vio obligada a mudarse de su departamento en Fairy Hills a la casa de Naruto en un intento por sofocar los escapes de la pelinegra. Durante las primeras semanas necesito dormir en la misma cama que ella, usando un par de grilletes de Dimerita para atar la mano de la niña con la suya.

Fue únicamente la promesa de entrenar a Sarada bajo las mismas artes que su hermano la entrenó a ella que finalmente la chica accedió a no escapar. Lamentablemente la promesa de entrenamiento no ayudó a amenizar su actitud con el resto del gremio. Siempre interactuando lo mínimo posible con todos, yendo de la puerta al tablón de anuncios (A misiones que por supuesto, únicamente podía realizar junto a ella o que se limitaba a Magnolia).

Todos los magos del gremio soportaban la actitud enojada y frívola de la niña Uzumaki, principalmente porque entendían que era la forma de la chica de afrontar su dolor. Pero fue Mirajane y sus hermanos los que se llevaron la peor parte; no quería pensar que Sarada verdaderamente los odiaba, principalmente porque antes de todo el incidente con Elfman, Sarada se llevaba de maravilla con el trío. Llegando a considerar a Mirajane como su figura de hermana mayor.

"Ne, ne, Lucy. Si conocías a Naruto ¿Porque nunca preguntaste por él?".

A la pregunta del minino compañero de Natsu, todos los magos se voltearon a ver con interrogación clara en sus rostros a la heredera oculta. Lucy ganó una mirada de tristeza en su hermoso rostro, bajando la mirada simplemente se encogió de hombros.

"Yo… no lo se" guardó silencio por un largo rato, casi considerando las palabras en su mente "Supongo que simplemente no creía que él me recordaría" para ser sincera, tenía miedo de enterarse de que la persona que la inspiró a querer unirse a Fairy tail y vivir aventuras la olvidara. Ella no podía culpar al Uzumaki sí lo hacía, después de todo, ella simplemente fue la hija de un cliente.

"Será mejor que descansemos" hablo Titania, tratando de llamar la atención del resto de sus compañeros de equipo, no tenía sentido seguir atormentando su mente con los recuerdos del ayer.

"Erza tiene razón" dijo Lucy, dando un pequeño bostezo que cubrió con el dorso de su mano "Mañana tenemos que continuar con la limpieza del gremio" el día de hoy avanzaron mucho, limpiando los alrededores y sacando los muebles de cabeza de su segundo hogar. Si tenían suerte, podían descubrir una manera segura de poner nuevamente el hogar de las hadas en su lugar.

El resto de los miembros del equipo asintieron, acordando los lugares de descanso de cada quien, apagaron las luces y se fueron a dormir. Erza dio una última mirada a la luna a través de la ventana, pensando en Sarada y su negativa en querer pasar la noche con ellos.

De haber alzado un poco la vista por sobre el marco inferior de la ventana, ella habría logrado ver a tres hadas caminando por las calles de Magnolia rumbo al hogar de la única mujer del equipo. Así mismo, habría notado a dos magos de Phantom y a un conocido peliblanco que rondaban sus pensamientos acechando por las sombras al equipo Shadow gear.

Fin del capítulo I.