Colisión.
Por: Vampisan86.
Capítulo I.
Presentaciones.
Disclaimer: Nada me pertenece, todo es propiedad de Akira Toriyama y compañía. En cierto modo, también es propiedad de Jane Austen y a quien corresponda lo que viene en la trama. También doy gracias a la serie que se encuentra en YouTube titulada "The Lizzie Bennet Diaries". Solo hago uso de los personajes e ideas sin fines de lucro.
Advertencia: Tomé base de la novela "Orgullo y Prejuicio" de Jane Austen para crear esta historia, peeeero lo centraré en la modernidad. Nada de época histórica. Además, las personalidades pueden ser Occ. Definitivamente será centrado en un universo alterno. Nada de alienígenas, peleas u otras cosas.
LEEN BAJO SU PROPIO RIESGO.
Colisión: Enfrentamiento entre ideas, intereses o sentimientos opuestos, o entre las personas que los representan.
Antes de poner un pie en el lugar, se podía leer la gran señal que se encontraba impresa en la entrada. Con letras enormes y luces decorativas se apreciaba lo siguiente:
CONMEMORACIÓN DE LA FUNDACIÓN DE CIUDAD SATÁN.
Oh, por Kami.
Fue el pensamiento de Bulma Brief nada más bajar del auto alquilado esa noche. Había sido una gran hazaña lograr que su madre dejara de insistir en rentar una limusina para llegar al evento, tal parecía que no quería aceptar el hecho de que no tenían dinero para derrochar en gastos innecesarios. Por desgracia, ver aquel elegante edificio donde se llevaría a cabo la celebración la hizo estremecer.
Detrás de ella bajaron sus hermanas junto a sus padres, como era de esperar, no tardaron en jadear asombrados por la magnitud de la edificación y por lo refinado de los invitados, desafortunadamente ellos no tenían una apariencia aristócrata por lo que no era difícil deducir que no pertenecían a tal clase social, quedaban catalogados al menos en clase media. Si esa noche estaban dentro de la crème de la crème era por mera suerte, o mejor dicho, por colados.
Al principio y previendo los comportamientos bochornosos de su familia, Bulma se había negado en ir, no obstante, ya que su adorada hermana Milk había hecho lo posible por conseguirles entradas no tuvo el corazón para permitir que su familia anduviera en aquella fiesta sin supervisión y terminaran por avergonzarla, después de todo fungía como la chef del evento y no tenía la culpa que su familia fuera extravagante. Así que finalmente asistió con el sólido propósito de llamar la atención a su peculiar familia para que no hiciera el numerito de la semana y salieran en los periódicos.
Días antes, le había insistido a Milk sobre la mala idea que era hacer que su singular familia asistiera, especialmente por Maron, Tights y su madre pero como siempre, su hermana mayor no veía maldad en ninguna persona, por ello deliberadamente la ignoró. Así que Bulma había asumido el papel como la única miembro responsable para mantener a raya a su parentela. Kami sabía que poseían un talento natural hereditario para quedar en ridículo.
No tardaron en ingresar al lugar, la muchacha no ignoró el hecho de que el guardia de seguridad los miró por sobre el hombro, suponiendo que les había caído una invitación del cielo. Bulma se tragó unas palabras ante el desprecio y tuvo que aceptar la probabilidad de que aquella noche recibirían no solo miradas como esa, si no también comentarios.
La única que parecía desenvolverse como si perteneciera a ese estilo de vida era Lazuli. Sus padres por otro lado, eran el epíteto de la clase media, mientras que sus hermanas menores, Maron y Tights parecían vestidas para ir a un antro en lugar de un evento de alcurnia. Bulma, simplemente había optado por vestir un sencillo vestido de gala rosa palo y recogerse el cabello en un moño simple.
Cuando estuvieron dentro y una vez que saludaron a las personas que conocían, no había pasado ni un minuto para que Maron y Tights se dirigieran por bebidas y posteriormente se pusieran de acuerdo para iniciar la búsqueda del galán para la ocasión. Bulma suspiró y se prometió internamente vigilarlas en todo momento, esas dos juntas solo significaban problemas. Por otro lado, su madre tan despreocupada de la vida se había ido a cotillear con las señoras del lugar y su padre se reunió con los caballeros quienes le contestaban por simple cortesía. Solo quedaba su hermana Lazuli que aparentemente había quedado en solitario en una esquina. Bulma debía admitir que de todas sus hermanas, Milk era la más hermosa, después le seguía Lazuli, Maron, Tights y por último ella. Así que le era sumamente extraño que Lazuli siempre anduviera sola y sin ningún pretendiente. Incluso sabía que a ellas dos las consideraban las más guapas de la región, pero era un hecho que la muchacha pasaba sus días apartada de todos, Bulma incluso llegó a cuestionar la orientación sexual de la rubia.
No es momento para tus conclusiones absurdas, pensó mientras se encogía de hombros, ya luego buscaría un mejor momento para entablar una conversación sincera con Lazuli.
Bulma se había quedado cerca del buffet, casi en la entrada de la cocina con la pequeña esperanza de ver a Milk cuando se le ocurriera salir. Tristemente, de todas las hermanas, Milk era la mayor y la única con título universitario, Bulma seguía estudiando ingeniería en mecánica industrial y aeroespacial, mientras que Lazuli había optado por diseño de modas, Tights no lo pensó mucho y eligió ser escritora y Maron el convertirse en modelo, las últimas dos claramente habían descartado la universidad y se la pasaban de ociosas justificándose en que se abrirían paso al mundo por sus medios y sin necesidad de una educación superior. Cabe resaltar que ninguna había tenido éxito por el momento.
Así que a ella le faltaba un año para titularse mientras que a Lazuli dos. Bulma tenía la esperanza de crear su propia Corporación, de llevar el sueño de su padre a la realidad. Para nadie era un secreto que el Dr. Brief bien pudo triunfar en el mundo empresarial con sus destacados inventos pero desgraciadamente al recibir su herencia había cometido el error en el que todos caían: Gastarla en lugar de invertirla.
Y con la esposa con la que se casó esa pequeña fortuna les duró muy poco. Actualmente salían adelante gracias a las rentas de una finca, la única propiedad de la familia, y por el sueldo de Milk. Era una lástima que su padre se hubiera desatendido del mundo y de la educación de sus hijas, fue un desperdicio de mente, y como al parecer Bulma era la única que había heredado semejante inteligencia no la iba a sepultar como su progenitor. Solo le faltaba un poco de capital para llevar a la vida sus ideas y obtener lo necesario para fundar su empresa.
Estaba tan sumida en sus pensamientos que no se percató cuando su madre, Maron, Lazuli, Tights, y hasta Milk se habían reunido a su alrededor, parpadeó confusa y fue hasta que Launch, su mejor amiga, se sumó que su madre habló en plan confidencial:
—No me van a creer lo que me han contado —chilló con emoción.
Bulma seguía un poco perdida pero conociendo a su familia, solo se reunían de ese modo por dos motivos: Contar un chisme del último galán o criticar a alguien. Intuía que se trataba de lo primero.
—Miren en la esquina, donde se encuentra la fuente pero disimulen, niñas. —Pidió la señora Brief con aquella cantarina voz.
No tuvo que pronunciarlo dos veces cuando las seis mujeres jóvenes dirigieron su vista al lugar señalado. Bulma internamente se moría de la vergüenza por tal falta de disimulo, y como si el destino les quisiera hacer pasar un mal rato, casualmente las tres personas a las que estaban observando levantaron su mirada para interceptar la de ella y compañía. La reacción fue inmediata: Las seis muchachas se sonrojaron por haber sido pilladas, rápidamente desviaron su mirada pero de nada les sirvió, lo hecho estaba hecho.
Eran dos hombres y una mujer.
El alto del grupo parecía risueño y alegre, tenía aspecto de caballero, su cabello de alguna forma iba en punta sin dirección, su porte aunque relajada era elegante, y sus ojos eran color oscuro aunque se vislumbraba inocencia. Por el contrario, la mujer era mediana de estatura con una figura menuda y bien proporcionada sin caer en lo vulgar, su peinado era corto y hermoso pero toda esa belleza quedaba opacada por su expresión pues parecía que había chupado un limón. El último hombre era una cabeza más baja que su amigo pero al contrario de él, aquel sujeto desprendía soberbia, parecía molesto y miraba al mundo con desdén, como si no fueran dignos de compartir su compañía; Bulma encontró gracioso su peinado pues aparentemente se asemejaba a una flama, y debía admitir que en cierto modo era apuesto. El único inconveniente era que mientras su amigo parecía sociable y amable, él se limitaba a observar a todos como si fuera el juez.
Deja de prejuzgar, se regañó. Últimamente había tomado la fea manía de hacer juicios antes de conocer a las personas, pero no podía evitarlo y coincidentemente llegaba a acertar.
—Ya me acordé —dijo Maron con una sonrisa alegre y con su copa de vino en mano a la altura de su pecho —son los nuevos de la región. Me contaron unas amigas que el chico alto se llama Goku y es muy rico. Ha venido a la ciudad acompañado de su prima Seripa para asentarse por negocios o algo así.
—Oh si querida, y el otro joven y apuesto se llama Vegeta —prosiguió su madre —él es aún más rico que Goku, y ambos están solteros.
Bulma tuvo que tomar el brazo de su madre para impedirle aplaudir, no era necesario llamar más la atención. Seguramente las personas a su alrededor ya sabían que andaban cotilleando por estar reunidas en pleno salón y a mitad de la mesa del banquete. Su madre le miró con enojo y rodó sus ojos pero decidió ignorarla para centrar su atención en Milk.
—Oh, hija querida —susurró dramáticamente —yo sé que tu belleza no fue en vano. Sé que puedes hacer que cualquiera de esos dos jóvenes apuestos te despose —dijo y le tomó ambas manos a Milk para dirigirlas a su pecho, como si le estuviera suplicando por su vida.
La aludida se sonrojó.
Antes de que su madre prosiguiera parloteando sobre la posibilidad de un matrimonio acomodado, Launch intervino:
—El hombre que se llama Vegeta está aquí por placer. Vino a hacerle compañía a su amigo pero sus negocios radican en West City, además de que es dueño de la mitad de la Capital.
Las mujeres se cubrieron la boca en shock. Era universalmente sabido que aquella ciudad era la que mantenía la economía de la nación, así que era normal que todos los negocios se hallaran ahí. Era una de las zonas más carísimas del mundo y solo los más pudientes podían darse el lujo de vivir en aquel paraíso. Ni siquiera podían ir de vacaciones por los elevados precios. Así que si alguien era dueño de la mitad de aquella famosa ciudad entonces la palabra rico le venía corta.
—Actúen normal —de pronto Lazuli habló aparentando mirarse las uñas —se están acercando y dudo mucho que quieran que escuchen que son nuestro tema de conversación.
Como en su familia el ridículo era un talento innato, nada más terminó de decir aquello cuando Maron, Tights y su madre se rieron en coro. Parecían alcoholizadas pero las mujeres sabían que esa era su manera de iniciar un coqueteo. Bulma solo rogaba para que no dijeran imprudencias pero sabía que era en vano.
—Vaya manera de conmemorar ¿No les parece un festejo divertido? —El que inició la conversación fue Goku con una sonrisa agradable.
Detrás de él se encontraba su prima con su vestido a todas luces carísimo, y a un lado estaba Vegeta con una copa en mano y una postura tensa, como si esperase un inminente ataque.
—Oh querido, es una celebración muy agradable —concedió la señora Brief con total naturalidad, como si momentos antes no pensara en él como un posible yerno. Estiró su mano—. Soy la señora Brief, un placer —dijo y se rió nerviosamente cuando Goku tomó su mano y la besó —estas son mis hijas: Milk, Bulma, Lazuli, Maron, Tights y nuestra amiga Launch —no perdió la oportunidad de presentarles.
Cuando su madre se lo proponía, ser casamentera le resultaba sencillo.
—Soy Goku… —antes de que pudiera presentar a sus acompañantes, fue abruptamente interrumpido por el chillido de Maron.
— ¡Lo sabemos! —dijo para después reírse cínicamente.
—Oh querido, debes disculparla —La señora Brief le dirigió una mirada de molestia a su imprudente hija y después le sonrió a Goku —pero ya sabes, como son nuevos ustedes atraen la atención y ya conocen cómo es la gente… —suspiró dramáticamente, como si ella nunca hubiera ido a cotillear sobre ellos.
Bulma debía concederle a Goku el don de disipar la tensión en el ambiente porque se limitó a reír y le restó importancia al asunto. Era eso o simplemente le había creído ciegamente como un niño inocente.
—No se preocupe, le entiendo —contestó con una sonrisa amigable, antes de señalar a la mujer tras él —. Ella es mi prima Seripa —presentó para luego dirigir la atención al otro hombre—. Y el gruñón de aquí es Vegeta, pero no se dejen engañar, muy en el fondo tiene sentido del humor.
La joven se limitó a sonreír en un gesto forzado pero el hombre siguió con su expresión indescifrable.
—Un placer —concedió la señora Brief, que lejos de sentirse ofendida por tal muestra de desprecio de tan distinguidas personas, se limitó a juntar sus manos en una expresión alegre—. Me gustaría quedarme a charlar pero le prometí a una amiga mía pasarle una receta de pastelitos y ahora que estamos aquí aprovecharé para decirle —se excusó. Si algo tenía su madre era el don del cotilleo y de las excusas. —Maron y Tights, vayan y díganle a su padre que me busque una bebida y me la lleve —ordenó sin lugar a contradicción.
Las chicas intercambiaron miradas decepcionadas pero no ofrecieron queja alguna y se retiraron a la vez que la señora Brief emprendía su huída.
— ¿Pretenden permanecer mucho tiempo en Ciudad Satán? —Inquirió Bulma.
Para nadie pasó desapercibida la razón de la retirada de la señora Brief: Dejar a sus hijas con la edad adecuada con aquellos hombres para ver si nacía algo.
No supo cómo pero evitó sonrojarse de la vergüenza, debía hacer todo lo posible para disimular que ya sabían hasta qué talla vestían.
—Eh, de hecho solo he venido para finiquitar unos asuntos con Mr. Satán y no me llevará mucho tiempo pero he decidido pasar una temporada aquí antes de irme —contestó amablemente. No se podía saber si había decidido ignorar el hecho de que la señora Brief prácticamente le ofreció a sus hijas o simplemente no se había dado cuenta.
—Una decisión de improviso. Técnicamente en este momento nos hemos enterado —comentó Seripa con desaprobación.
—Al parecer a mi prima no le gusta estar fuera de West City —dijo a modo de broma.
Las hermanas y Launch se rieron pero solo Bulma lo hizo de manera fingida. Las palabras de Goku aunque inocentes no eran del todo una mentira y debía admitir que entendía a la mujer, si ella hubiera vivido toda su vida en aquel paraíso tampoco le gustaría irse de aquel lugar.
—He oído que West City cuenta con grandes avances tecnológicos —comentó la muchacha. Bueno, si iban a hablar de aquella hermosa ciudad, lo quería abarcar en el tema que a ella le interesaba.
Goku cambió su expresión a una de desconcierto y parpadeó.
—Me temo que dedico mi tiempo en realizar actividades al aire libre, por lo que no me he percatado si la tecnología ha avanzado —confesó aparentemente avergonzado—. Prefiero mantenerme activo —agregó y dirigió su mirada a Milk quien hasta en ese momento había permanecido a lado de Bulma sin intervenir. Una canción lenta comenzaba a sonar — ¿Me concederías esta pieza? —Preguntó mientras le extendía su mano.
Bulma y Lazuli reprimieron una sonrisa al mirar como su hermana se sonrojaba. La pobre no dijo nada, solo asintió y tomó su mano en una aceptación tácita, para posteriormente seguirlo a la pista de baile desde donde la señora Brief les veía con alegría, si no estuviera bailando con su padre probablemente les habría alzado el pulgar en un gesto de buen trabajo, mis niñas.
Sin embargo, las chicas se habían quedado en compañía de la prima estirada y del amigo misántropo. Permanecieron en un silencio incómodo por un lapso hasta que finalmente y por primera vez Vegeta se dignó a hablar, pero en lugar de parecer entablar una conversación se asemejó a una correción.
—Si hay avances en West City pero estás en la dirección incorrecta: La tecnología no es de alta punta como lo hacen creer.
Le dirigió una mirada de pies a cabeza a cada una antes de negar e irse de aquel peculiar círculo. Bulma abrió sus labios en total sorpresa sin saber qué pensar, pues técnicamente las consideró poco menos que mujeres sin valor.
—Debes disculparlo, Vegeta está acostumbrado a otro tipo de reuniones y a tratar con gente más… —intervino Seripa ofreciéndoles una sonrisa, a todas luces, falsa —adecuada —con aquello imitó el gesto de su amigo para después emprender en su búsqueda.
Bulma, Lazuli y Launch quedaron sin saber qué decir. La primera profundamente ofendida.
— ¿Adecuada? Ni que fuéramos ropa —atinó a decir Lazuli con una sonrisa genuina.
N/A: Holaaaa, yo de nuevo con otra historia. Creo que la cuarentena me está dejando sin nada qué hacer y escribir es una manera de pasar el rato. Siempre he querido hacer una versión de "Orgullo y prejuicio" pero no sabía a cuál fandom dirigirme. Al investigar no encontré versiones en la pareja VegetaxBulma, así que aquí estamos.
Pd: La verdad no investigué, solo coloqué en el buscador "Orgullo y prejuicio, Vegeta y Bulma, Fanficition" y no me salió nada, pero si ya hay ni modos. Una historia más no hace daño.
Creo que ya dije todo en la advertencia. Es una versión moderna y de un universo alternativo. No les estoy mintiendo así que:
LEEN BAJO SU PROPIO RIESGO.
Me gustaría que me dejaran comentarios, creo que jamás me cansaré de pedirlo y saben que es como un pago.
Un beso.
