Los personajes no me pertenecen, le pertenecen a Stephenie Meyer. La historia es de mi invención, agradeceré no publicar ilegalmente en otro lugar.
Capítulo sin edición y revisión, cualquier error es mío.
Canción recomendada para el capítulo: Instant Crush–Daft Punk, Julian Casablancas
« Mientras el corazón late, mientras el cuerpo y el alma siguen juntos,
no puedo admitir que cualquier criatura dotada de voluntad
tiene necesidad de perder la esperanza en la vida».
(Julio Verne).
Capítulo 20
Me siento en la cama al lado de Bella, la ansiedad me recorre de pies a cabeza. El sobre se siente como un ladrillo en mis manos. La mano de Bella se posa sobre la mía y me da un ligero apretón. Giro mi rostro y busco los ojos de Bella, los nervios se reflejan en ellos y estoy seguro de que ella debe ver lo mismo en los míos.
–Deberíamos tirar ese sobre –suelta y baja su mirada.
Casi sonrío por su propuesta y me siento tentado por ella, no obstante quiero saber que contiene.
–Confío en ti y tú confías en mí –le digo y tomo sus manos dejando el sobre a un lado–. Nada de lo que este dentro nos puede afectar. Hemos superado todo, nos hemos confesado todo, y hemos abierto nuestros corazones al otro.
La observo morder su labio, en claro signo de ansiedad, suavemente lo libero con mis dedos para que no se haga daño. Tomo su rostro y la beso de forma suave, demostrándole cuanto la amo. Derramo mis sentimientos por ella en el beso, quiero que se sienta segura; y lo más importante quiero que confíe. Nada de lo que pueda contener ese sobre nos va a separar.
Bella suspira complacida y me abraza lo más que su condición le permite.
–No quiero que tengamos problemas.
–No los habrá, yo confío en ti y hasta donde sé, tú confías en mí; a menos que ya no lo hagas.
Bella se separa abruptamente y me mira con su ceño fruncido. –Claro que confió en ti.
–Entonces no importa lo que contenga el sobre, nada nos va a separar y nada va a afectar nuestra relación.
Me sonríe y vuelve a abrazarme. Deja un beso en medio de mi pecho y se aleja. Toma una respiración profunda y asiente.
–Ábrelo –pide.
Estiro la mano para tomar el sobre, en cuanto lo tengo entre las manos rompo una de las esquinas y sin mucho cuidado lo abro. El contenido se derrama sobre la cama.
Tomo una de las fotografías, se la tiendo a Bella de inmediato. La foto es de ella al lado de Jasper, el vestido que usa Bella lo reconozco como el de la comida que tuvimos hace unos cuantos días. Comida que fue con Alice y Jasper. Extiendo el resto de las fotos; las cuales están fuera de contexto, y tal parece que fueron diseñadas y seleccionadas para que yo las viera y pensara mal de Bella y Jasper.
Otra de las fotos me llama la atención, ya que es una foto de hace mucho más tiempo. Esa foto debió haber sido tomada cuando ella se cayó en el baño. Muestra a Jasper tomando de la mano a Bella mientras es atendida por los servicios médicos.
–¡Por qué nos hacen esto! –exclama Bella gritando, lanza la fotografía y me abraza de nuevo.
Hago sonidos para tranquilizar a Bella, que ahora está llorando desconsolada. Sus lágrimas me mojan la playera, lo que me importa poco. Me angustia que se altere, no solo por ella, también por nuestra hija.
–Tranquila –la abrazo con un poco más de fuerza, teniendo cuidado para no lastimarla–, cálmate, tienes que estar tranquila. Esto es lo que buscan, no se los des.
Libero una mano, para tomar las fotos y dejarlas caer al suelo. No quiero que Bella las vea. No es que sean reveladoras o algo, el problema es que parecen haber sido tomadas en ángulos que no las hacen parecer lo que realmente son: las fotos de una cena entre amigos.
Nos acomodo sobre la cama y dejo que Bella se acurruque contra mí. Sus sollozos disminuyen poco a poco, la siento relajarse hasta quedarse dormida. Nuestra hija patea insistentemente y sé que lo hace a consecuencia del llanto de su madre. Bajo la mano y acaricio el vientre de Bella para calmar a nuestra hija. Susurro palabras suaves tanto para ella como para Bella.
Una vez que estoy seguro de que Bella está profundamente dormida, me suelto de su agarre. Levanto el edredón y la cobija y coloco a Bella en el medio de la cama. La arropo y antes de levantarme de la cama beso sus labios y su frente.
Tomo el celular y accedo al control de las luces, las atenúo, un poco; solo para no perturbar el sueño de Bella.
Recojo las fotos una por una; las observo fijamente. Los tamaños no me engañan, están recortadas y puestas a conveniencia. Una vez tengo todas en mano junto con el sobre, salgo de la habitación. Lo que estoy por hacer no me tomará más que un par de minutos.
Marco el número de Stefan a quien no pensé volver a contactar. Responde al segundo tono.
–Señor Masen, buenas noches –saluda.
–Stefan, necesito que averigües algo de suma importancia.
–Claro, dígame de que se trata.
Le explico desde la llegada del sobre hasta el contenido. Le brindo los detalles de la cena, que es el tema principal en las fotografías. Ahí es donde le expreso que necesito saber quién y para qué tomaron esas fotos.
Stefan me indica que mañana estará recogiendo las fotos para analizarlas a detalle. Le pido que me llame antes de llegar para hacer la entrega de la evidencia en persona. No quiero turbar a Bella más de lo que ya está.
Termino de recorrer el pasillo hasta la puerta del despacho, la cual abro, sin ir tan lejos coloco las fotos en el primer cajón y vuelvo a salir. Regreso a nuestra habitación no demorando más tiempo, me cambio por mi ropa para dormir y me acuesto al lado de Bella quien, de inmediato me busca y se acurruca a mi costado.
Me duermo, sintiéndome intranquilo. Quien quiera que sea, parece que su objetivo es lastimar a Bella. Lo que por supuesto no voy a permitir.
La mañana llega rápido, me siento cansado, las fotos ya me están afectando. Las luces y la música suave inundan la habitación dándonos los buenos días, Bella se remueve y se queja. Mi celular suena con un mensaje, el cual sé a quién pertenece.
–Descansa, traeré el desayuno –me levanto, volviendo a dejar un beso en sus labios.
Salgo al pasillo con el teléfono en mano. Tomo las fotografías del despacho y camino hasta la puerta de entrada. La figura de Stefan me da la bienvenida.
–Señor Masen, buen día.
Extiendo las fotografías, de inmediato Stefan las toma. Mira rápido cada una de ellas.
–Necesito saber quién las tomó.
–No será problema, con la fecha y datos que me dio en la llamada, más estas fotos será fácil. Sigo teniendo activa la búsqueda especial, ¿correcto? –muevo mi cabeza confirmándole.
–Lo que haga falta, necesito resultados; no importa que métodos utilice, quiero saber quién es la persona responsable.
–Muy bien, tendré los resultados que necesita por la tarde.
Asiento, Stefan me responde de igual manera, da la vuelta y se aleja. Cierro la puerta del penthouse y me encamino a la cocina, donde preparo un sencillo pero sustancioso desayuno.
.
Más tarde, Bella y yo vamos de camino a la empresa. Quiero ultimar detalles con Jasper y con Swan, quienes estarán a cargo de la empresa por los próximos meses. Aún me parece sorprendente que sin más, hubiese aceptado la propuesta de Bella de pasar el primer año de vida de nuestra hija los tres juntos.
ɸ & Acuerdo Perfecto & ɸ
Han pasado dos meses desde que confesé mi amor a Bella, y desde que empezamos a tener nuestras citas. Mis pies me duelen de tanto caminar, en verdad me sorprende que Bella todavía continúe avanzando.
Esta es la… no sé qué número de tienda que hemos visitado el día de hoy, los brazos también me duelen por la cantidad de bolsas que cargo en ellos.
–Bella, ¿crees que podríamos tomar un descanso?–pido, Bella se detiene y me mira.
–Pero aún hay cosas que quiero comprar –hace un puchero y no puedo evitar suspirar.
–Sabes que te compraré todo lo que quieras, solo que… ¿podríamos tomar un descanso de unos minutos?
Y como si eso fuera magia, el estómago de Bella suena con un gruñido.
–Oh, si yo supongo que sí, y podríamos comer algo también –sus mejillas se tornan de un lindo y adorable color rosa.
–Vamos a comer, descansamos y podemos seguir comprando.
Recibo un abrazo de Bella y su alegre risa. Ingresamos a una cafetería que no está lejos de nosotros, mis cansados pies agradecen en cuanto tomamos asiento.
Una mesera se aproxima a nuestra mesa.
–Buenas tardes, que le puedo ofrecer el día de hoy –dice–, le aconsejo la hamburguesa especial, papas y refresco por siete dólares, si quiere hacer más grandes las papas y el refresco serán un dólar y medio extra.
La joven deja un menú sobre la mesa y lo desliza hacia mí, frunzo el ceño al darme cuenta de que está ignorando por completo a Bella. Dejo de mirar a la mujer para mirar a Bella.
–Amor, ¿quieres comer una hamburguesa? –pregunto y extiendo la mano sobre la mesa. Bella no demora un segundo en tomarla y sonrío.
Una gran sonrisa se extiende por sus labios, está a punto de poner a la joven en su lugar.
–Quiero una hamburguesa con papas grandes y en lugar del refresco agua natural, para mi esposo será un club sándwich, no le gustan las hamburguesas. También traiga agua en lugar de refresco, ah y agradeceremos nos pueda traer cátsup extra.
La chica se gira hacia Bella al notar que la ignoro por completo.
–Algún postre para compartir –el tono en su voz demuestra que está molesta, al no obtener atención de mi parte.
–Pastel de chocolate y sería todo, agradeceremos que cuando nos traiga el pastel nos traiga la cuenta.
La chica sonríe forzado y se retira. No puedo evitar reír y Bella me jala la mano.
–No te rías Edward. No tengo la culpa de desmoronar las ideas que seguro estaban pasando por la cabeza de esa… mujer.
–Puede imaginar y pensar todo lo que quiera, la realidad la vivo contigo.
Bella me sonríe, está por decir algo justo cuando la chica llega con nuestro pedido. Su semblante es completamente serio, lo que agradezco, deja la hamburguesa frente a Bella y luego me deja el club sándwich.
–Provecho –expresa y se aleja.
Disfrutamos de la comida, nos tomamos nuestro tiempo degustándola. Platicamos sobre nuestros planes a futuro. Y es justo cuando llega a una pregunta que no he tenido tiempo de considerar.
–¿Planeas estar con nosotras? ¿O regresarás a trabajar en cuanto nazca?
Pestañeo, no sabiendo qué contestar.
»Si quieres regresar no hay problema yo…
–¿Está bien dos años? –le contesto.
Bella me mira y abre la boca para luego cerrarla.
–¿Dos años, estás seguro? –fórmula finalmente, y me hace fruncir el ceño al pensar que es poco tiempo.
–Es muy poco, que sean tres años entonces.
–De hecho estaba pensando en seis meses después de que nazca la bebé –me dice.
–Vaya –sonrío–, creí que querías que tomara más tiempo.
–Me agrada tu oferta de dos años, no lo voy a negar, es solo que… la empresa es por lo que has trabajado y dos o tres años es mucho tiempo para que estés fuera.
Una sonrisa aparece en mi boca, me agrada que Bella comprenda que la empresa es importante, más no, más que ella.
–Y que tal un año, no es mucho y es un tiempo justo para pasarlo en familia.
–Si sientes que está bien, yo estaré encantada.
Extiendo la mano sobre la mesa y tomo la de Bella. Aún nos falta tener más confianza entre ambos. Lo bueno de nuestras citas es que poco a poco vamos construyendo esa confianza.
ɸ & Acuerdo Perfecto & ɸ
Estaciono en mi lugar de siempre, bajo y doy la vuelta para abrir la puerta de Bella. La ayudo a salir y ambos caminamos hacia el elevador. Cuando llegamos al piso de presidencia Bella aprieta mi mano y muerde su labio.
Le sonrió y la beso. –Tranquila. Si no quieres ver a tu padre puedes quedarte aquí –ofrezco.
Niega y toma una respiración profunda.
–Está bien, solo es… difícil.
Estoy seguro que lo es, después de todo, Bella no ha visto a sus padres desde de que se fue. Han intentado contactarla, sin embargo, ella aún no está lista para confrontarlos.
–Mi padre no dirá nada aquí, mucho menos con tanta gente. Estaremos bien.
Rodeo su cintura para acercarla más, y juntos avanzamos. Rosalie nos da los buenos días y no me pasa inadvertida la mirada que le da a Bella. Es como si esperara algo…
–Pueden pasar a la sala de juntas, en un momento Jasper y el señor Swan estarán con ustedes, –nos dice, y luego se levanta para ingresar a la oficina.
–Gracias Rosalie. También podría pedirte que lleves una jarra de agua.
–Sin problema Edward –asiente, antes de abrir la puerta y entrar a la oficina de Jasper.
La veo alejarse. Bella y yo caminamos a la sala de juntas. Al llegar a la sala de juntas, Bella insiste en que me siente a la cabecera y con un suspiro así lo hago. Observo a mi alrededor, la realización de cómo ha cambiado mi vida en los últimos meses me llega. De verdad me sorprende como ha cambiado mi vida estos últimos meses.
La mujer a mi lado me sonríe, calentándome el corazón. Esta sala de juntas luce diferente, ahora que tengo su amor. Sonrío. Los nervios no hacen acto de presencia, lo que confirma que esta decisión es la correcta. Hace un año seguramente esto hubiese sido algo impensable. Levanto la mano de Bella y la beso, aún tengo algo más que hacer por y para ella. Espero no olvidar que debo hablar con Emmett.
–Bella, Edward, un gusto saludarlos –nos dice Jasper al ingresar a la sala de juntas.
–Jasper –asiento a modo de saludo. Todavía me siento un poco traicionado por su silencio, sin embargo, sé que nuestra amistad va en camino a recuperarse al cien por ciento.
Swan se detiene en la entrada de la sala de juntas, su rostro es la cara de la sorpresa, mira a Bella sin parpadear. Bella a mi lado se mueve incómoda en su lugar.
–Hola papá –saluda y desvía su mirada.
El saludo de Bella lo hace regresar a la realidad, carraspea y le responde el saludo a Bella al mismo tiempo que afloja su corbata.
–No esperaba verte aquí.
Bella le da una sonrisa, la cual no llega a sus ojos.
–Estoy al lado de mi esposo –contesta.
–Me alegra verte bien, si necesitas algo…
–Gracias, no es necesario –responde, cortando a Swan. Quien asiente en comprensión.
Jasper tose, aclarando su garganta y cortando un poco de la tensión que se extiende por la sala de juntas.
–Bueno, que tal si nos enfocamos en el motivo de la reunión.
Asentimos y estamos por comenzar justo cuando Rosalie entra con una jarra y vasos. La coloca en medio de la mesa y sale sin decir nada. Sirvo un vaso de agua y lo coloco frente a Bella, repito la acción y tomo medio vaso para refrescarme la garganta.
Revisamos los pendientes que se han quedado estancados desde que me vi forzado a retirarme. Firmo varios papeles finalizando así esos temas. En cuanto les informo que me voy a tomar un año Jasper y Swan levantan la cabeza para mirarme fijamente.
–Edward, sabes que el motivo por el que eres el Director General o CEO es porque yo me retiré, ¿cierto? –Swan posa por un instante su vista en Bella–. Estos meses… fue por emergencia.
–Lo entiendo Charlie, sin embargo, mis prioridades han cambiado. Quiero estar al lado de Bella y de mi hija, por lo tanto, estaré fuera por un año. No dejaré de lado todo, haré presencia una vez al mes para firmar lo que necesiten. Claro, además pueden enviarme asuntos urgentes al teléfono y podré venir si es necesaria mi presencia.
Escucho que Charlie murmura «una niña», y nos mira tanto a Bella como a mí. Le regreso la mirada, sabiendo que el hombre ha permanecido en la oscuridad al igual que su esposa, al respecto de todo lo relacionado con Bella. Después de que me fui a Rochester no volví a tener contacto con él, y cuando volvimos tampoco le informé nada de Bella.
Una vez aclarado y firmado todo, decido que nuestra junta llega a su fin, así que me pongo en pie.
–Bueno, si no tienen inconveniente, Bella y yo nos retiramos.
Ayudo a Bella a ponerse en pie y por el rabillo del ojo veo que Swan también se levanta. Sin detenerme y llevando a Bella delante de mí salgo de la sala de juntas.
–¡Bella, Edward! –la voz de Swan nos detiene–. ¿Puedo robarles unos minutos?
El cuerpo de Bella se tensa y sé de inmediato que ella no está lista. Le froto sus brazos para relajarla. Giro el rostro para poder contemplar a Swan.
–Nos pondremos en contacto contigo –asiente. No obstante sus ojos pierden brillo y su semblante se torna en uno de tristeza.
Doy un suave empujón a Bella y ambos reemprendemos nuestra marcha. El regreso es silencioso, y por más que trato de entablar conversación con Bella, solo logro monosílabos por su parte. Suspiro, sé que debo darle tiempo para que ella analice sus sentimientos y emociones hacia sus padres.
Al llegar al penthouse, Bella se excusa diciéndome que está cansada y que tomara una siesta. Le asiento dejándola ir; cuando esté lista para hablar conmigo lo hará.
Por otro lado, yo me encamino hacia el despacho, saco el teléfono de mi bolsa y observo que no tengo notificaciones. El reloj indica que aún es temprano. Suspiro y enciendo la computadora. Abro un correo nuevo y redacto una solicitud a Emmett. La idea de eliminar el acuerdo prenupcial me ha rondado desde hace unos meses, no sé si será fácil su cancelación, no obstante no pierdo nada con preguntar.
Casi de inmediato recibo la respuesta de Emmett, donde me dice que revisará la solicitud y me indicará como proceder. Estoy por apagar la laptop cuando un correo de Stefan llega a mi bandeja, enseguida me llega una alerta de mensaje en el teléfono. Omitiendo el mensaje del teléfono me voy directo al correo, me salto la parte inicial y llego a la que me interesa.
Comienzo a leer el informe, el horror es lo primero que siento, seguido de la furia.
Tomo el teléfono y llamo a Stefan.
–Señor Masen, imagino que ya leyó el informe.
–En efecto, y necesito otro trabajo más, quiero toda la información de esa mujer. Desde donde nació, hasta las veces que va al baño si es posible. Quiero que investigué todo lo que pueda ocultar. También a su familia, novio, quien se relacione con ella.
–Muy bien, para obtener todo lo que quiere demoraré un poco más, pero le tendré la información.
–Gracias –estoy por colgar justo cuando me llega el recuerdo de la mujer que cambió las cláusulas del acuerdo–. Stefan otra cosa más.
–Dígame –responde atento.
Recorro los archivos de mi laptop hasta llegar al de la supuesta mujer de la notaría, lo adjunto al correo y lo envío.
–Investigue a la mujer del archivo.
–Con gusto, ¿misma información? –pregunta.
–La misma. Quiero saber todo.
–Perfecto, en cuanto tenga la información se la hago llegar.
–Gracias –respondo y cuelgo la llamada.
Mis manos se vuelven puños, la furia me inunda. No puedo creer que esa mujer nos haya hecho esto. ¿Qué pretende? Me intriga su actitud y forma de actuar, lo que la hace más sospechosa para mí, ya que se muestra diferente con cada persona. Me levanto, no queriendo desquitarme con el contenido del escritorio, lo cual solo asustaría a Bella.
Me recrimino por ser un tonto, no puedo creer que haya permitido que se nos acercara. Debí haber sabido que algo malo pasaba con ella, más aún desde el momento en que me di cuenta de sus extraños comportamientos.
–Bella –susurro–, debo protegerla.
Salgo del despacho casi corriendo para llegar a la habitación. Mis instintos protectores se activan, las ansias por proteger a la mujer que amo me embargan. Por el momento sin toda la información a mi disposición estaré al lado de Bella en todo momento. Seré su sombra, con mayor razón si eso me garantiza que esa mujer no la dañe más de lo que ya lo ha hecho.
Me acuesto al lado de Bella y la atraigo hacia mi pecho protegiéndola, queriendo meterla bajo mi piel para esconderla de todo y todos.
Hola
Si, eran malas noticias las del sobre… como pudios leer alguien no tiene buenas intenciones, por el contrario busca dañar a Bella. Además ya sabemos que es una ella, pero ¿quién será? ¿Ustedes que opinan?
Y luego tenemos a Charlie que como leímos no había sabido ni visto a Bella. ¿Creen que Edward deje que se acerque a ella? Y más con la amenaza de la mujer misteriosa.
Otra noticia buena, tal como Desiree quiere se le va a cumplir; el acuerdo va a desaparecer, ya en eso está Edward para ver si es posible o no.
Finalmente para quienes querían otra cita… ya la hubo. Yo ame a Edward, todo lindo.
Gracias por todos y cada uno de sus reviews, así también a las alertas y favoritos, significan mucho para mí, en verdad, y me encanta leer sus teorías y opiniones. Recuerden que sus reviews son mi única paga y en verdad lo agradezco mucho. Todo es bienvenido.
Para adelantos visuales del presente capítulo pueden pasar a mi grupo en Facebook, link en mi perfil.
Saludos
