Los personajes no me pertenecen, le pertenecen a Stephenie Meyer. La historia es de mi invención, agradeceré no publicar ilegalmente en otro lugar.

Gracias RakelLuvre por la ayuda con capítulo.


Canción recomendada para el capítulo: Show Me The Meaning Of Being Lonely ... – Backstreet Boys

«La vida no se mide por el número de veces que tomamos aliento,

sino por los extraordinarios momentos que nos los quitan».

(Maya Angelou).


Capítulo 21

Nuestra tarde pasa sin mayores contratiempos, Bella y yo nos centramos en los últimos detalles de la habitación de la bebé. Le ofrezco cenar fuera, sin embargo, Bella me dice que se siente cansada anímicamente y que prefiere que ordenemos algo para comer aquí, en el penthouse. Tomo el teléfono y marco al restaurante favorito de Bella para pedir la cena, cuando preguntan por el postre no puedo evitar sonreír, estoy seguro de que si no pido doble postre me quedaré sin el mío. A estas alturas los antojos de Bella no le permiten compartir los postres.

Regreso a la sala, la anterior sonrisa solo se incrementa al observar a Bella dormitando en el sofá. Tomo asiento enfrente, y de inmediato recuerdo el consejo de Mary sobre dormir lo más que podamos antes de que nuestra hija nazca. Consejo que por supuesto hemos aprovechado al máximo.

El teléfono vibra, lo tomo sabiendo que debe ser la notificación de la recepción del edificio, respondo que pueden dejar pasar al repartidor. Me levanto y camino hacia la puerta, saco un billete de cincuenta dólares y uno de veinte de mi cartera; abro la puerta anticipándome a la llegada del repartidor para que no interrumpa el descanso de Bella con el sonido del timbre.

El chico aparece en el elevador, sus ojos se amplían; supongo que no es normal que sus clientes lo esperen en la puerta.

–¿Señor Masen? –pregunta al mismo tiempo que mira la orden en su mano, le asiento–. Son cincuenta y cinco dólares.

Le extiendo los dos billetes y tomo el pedido.

–Quédate con el cambio, gracias –digo y el joven sonríe, luego da media vuelta regresando al elevador.

Cierro la puerta lo más suave que puedo evitando hacer ruido. Camino hacia la cocina, donde procuro hacer el menor sonido posible desempacando la comida y la coloco sobre los platos. Sintiéndome valiente, llevo un par de velas al comedor y las enciendo, luego llevo la comida y el postre de cada uno.

Atenúo las luces dando un ambiente más íntimo al lugar. Satisfecho, camino a la sala para despertar a Bella, que ahora está acurrucada en el sofá. Me acerco lento, como si midiera cada uno de mis pasos hasta llegar a ella.

–Bella –susurro, y luego sacudo su hombro de manera suave–. Bella –vuelvo a llamarla al no obtener respuesta.

Se remueve y la ayudo a sentarse; parpadea y abre sus ojos. Su mirada se ve ligeramente soñolienta, no obstante en cuanto observa el comedor sus ojos se abren hasta lo imposible.

–¡Edward! –gira y me abraza. Me mira y puedo observar el comienzo de lágrimas en sus ojos, sé que son de felicidad, lo que me pone más contento.

–Un detalle para la mujer que amo –suelto, y su mirada se suaviza.

–Gracias –sus ojos bajan a mis labios y luego regresan a mis ojos, y con eso sé lo que quiere.

Me inclino y la beso. Como ha sido desde que nos reencontramos, la dejo llevar el beso. Sus manos se entierran en mi cabello, del cual tira para acercarme a ella. Gimo en su boca sin poder evitarlo, bajo los brazos y tan suave como puedo, alejo a Bella. A tan solo a unas semanas de que nuestra hija nazca y por recomendación médica, sé que no es bueno que deje escalar el beso.

Al alejarme de Bella la veo poner un gracioso puchero, dejo otros besos más antes de empujarla rumbo al comedor.

–Cenemos, amor –digo y la ayudo a sentarse.

–Quiero el postre primero –pide y niego divertido. Le paso el postre, no pudiéndole negar su placer culposo.

Sin esperar, Bella ataca el pastel de chocolate. Lo degusta como si fuera el mejor postre del mundo. Por mi parte yo empiezo con el arroz con pollo y verduras. Una vez que Bella termina su postre coloco su plato de arroz frente a ella.

Continuamos cenando, tomándonos nuestro tiempo. Al terminar recojo todo y dejo los platos en el fregadero, cuando llego a la habitación encuentro a Bella cambiada con su pijama; yo no demoro en repetir la misma acción. Coloco el teléfono sobre el buró, brilla por un momento indicando que son pasadas las nueve de la noche. Suspiro, el tiempo sigue su marcha y lo mismo mi decisión de hacerle una visita a Rosalie mañana.

La noche pasa en un abrir y cerrar de ojos, la música suena en toda la habitación anunciando que es hora de levantarse. Bella se acurruca a mi costado y sus brazos me rodean.

–¿A dónde vas? –pregunta, sorprendiéndome.

–¿Cómo sabes que planeo salir?

–Estás tenso –dice, muy segura.

No puedo negar que es bastante acertado su comentario, no obstante me siento dividido, aún no quiero que Bella sepa que la responsable de las fotos es Rosalie. Hasta el momento Bella la considera una amiga; no tanto como a Alice, y sumado al avanzado embarazo, puede que no sea el mejor momento.

–Tengo que atender una llamada que tuve ayer –contesto, sabiendo que no es una mentira.

–¿Es algo malo, verdad?

Respiro profundo, ante esta pregunta de Bella no puedo mentirle, tengo que decirle lo que sé. No quiero dejarla angustiada y pensando una y mil cosas.

–Ven –digo y la atraigo hacia mi regazo–. Quiero que estés tranquila –pido.

–Lo estaré –responde.

–Ya sé quién envió las fotos; y es muy probable que sea la misma persona que te envió las de la vez pasada.

La sorpresa y el temor se reflejan en el semblante de Bella, justo esto es lo que quería evitar; y más ahora que está tan cerca de dar a luz, el estrés no es bueno. La recomendación de la doctora fue que pasáramos las últimas semanas con mucha tranquilidad.

–¿Quién es? –pregunta, su tono se mantiene firme.

–No te va a gustar la respuesta –contemplo a Bella, tratando de adivinar como va a reaccionar cuando sepa la verdad–. Es Rosalie –suelto sin más.

–¿Rosalie? ¿Pero, por qué? –pregunta, la confusión se refleja en su semblante. La pregunta la hace más para ella que para mí.

–Eso mismo quisiera saber yo.

Bella niega, y la lucha de emociones se refleja en su rostro: incredulidad, duda, aceptación. Al observarla batallando por asimilarlo, me hace sentir mal. Al igual que ella, quisiera saber por qué lo hizo. ¿Cuál es su motivo? ¿Qué quiere? ¿Lo hace por pedido de alguien? Y de ser así ¿Para quién? Las preguntas se agolpan una a una y derivan a su vez en otras tantas, de las cuales solo obtendré respuesta de la fuente.

Regreso a la realidad ante la voz de Bella. –Ella se ha portado tan bien conmigo. Incluso me dijo que mis padres jamás debieron permitir nuestro matrimonio. Sabes, hasta me sugirió que yo debía divorciarme de ti. Se volvió una amiga para mí, ¿cómo pudo hacer esto?

Me mira, y la culpa se refleja en sus ojos color chocolate. La lucha ahora está dentro de ella, solo que para Bella, es una lucha diferente a la mía. Ella está batallando con el sentimiento de traición, desilusión y la pérdida de una recién formada amistad.

–Lo siento, amor; sin embargo, debes creerme. El investigador que me ayudó a encontrarte, es quien me confirmó que fue ella –suspiro–, en estos momentos debe estar recabando toda la información sobre ella y su familia. Quiero saber todo de ella. Quiero conocer qué clase de persona es, y sus verdaderas intenciones.

Bella asiente y me abraza. Su cuerpo se sacude con sollozos, froto sus brazos consolándola. Justo por esto es que no quería decirle la verdad todavía. Quería esperar hasta tener toda la información en mano para revelarle la verdad.

–Vas a confrontarla ¿cierto? –dice, su voz se escucha amortiguada y un poco entrecortada, más no se aleja de mi pecho.

–Quiero esperar hasta tener toda la información para enfrentarla. No obstante, sí, quiero verla.

–No vas a dejarlo, lo sé; te conozco. ¿Por favor, dime que vas a hacer? –pregunta, su tono de súplica me desmorona.

–Solo voy a dar una vuelta a la oficina, no haré, ni diré nada. No la voy a prevenir para que pueda huir. Va a tener que darnos unas cuantas explicaciones.

Nos levantamos y bañamos juntos; luego desayunamos. Una vez que estoy en la puerta, le pido a Bella esperarme en el penthouse. Me despido con un beso y me encamino al estacionamiento. Llego a la oficina justo a la hora de entrada. Todo mundo me mira y me saluda, les respondo con asentimientos de cabeza, en lugar de bajar en el último piso lo hago en el de Recursos Humanos. Samantha la directora de Recursos Humanos, se sorprende por mi repentina y sorpresiva visita.

–Edward, ¡qué sorpresa! –expresa, luego se levanta y me saluda–. ¿Cómo te encuentras?

–Bien, gracias –le contesto–, necesito el expediente de un empleado; más específicamente el de mi secretaria Rosalie.

–¿Sucede algo con ella? –pregunta, y sé que tiene motivos para dudar. Con lo sucedido hace meses con Jessica… el problema ahora es que esto es personal, no laboral; en ese ámbito ella ha sido excelente.

–Nada malo, es solo que tengo curiosidad por algo, y no quiero preguntarle a ella directamente. Quiero agradecerle por ser una excelente secretaria, y enviar le un regalo a su casa.

–Ya veo –sonríe– no era necesario que vinieras. Podrías haberme preguntado.

–Tenía que hacerlo, además en unas semanas no podré salir y cuanto antes sepa mejor.

–Escuché la noticia. Me parece un detalle lindo el que te tomes un año en compañía de tu familia. No me lo tomes a mal, pero te hace falta, nunca tomaste vacaciones.

No puedo evitar sonreír ante su afirmación. La cual es verdad, nunca me tomé más que un par de días por aquí y por allá. Sigo a Samantha hasta una puerta al final del pasillo, saca unas llaves y abre la puerta revelando el interior del archivo de nómina. Ubica el folder con la información de Rosalie y me lo entrega.

–Gracias, no demoraré –digo y la sigo de regreso. Ingreso a una de las pequeñas salas de entrevista. Me siento y abro el archivo.

La fotografía de Rosalie con semblante serio me regresa la mirada. Comienzo a leer su información, desde el nombre hasta la fecha de nacimiento. Me sorprendo al darme cuenta que su cumpleaños es el próximo 10 de octubre. Me desplazo por el resto de la información. Descubro que su madre murió y desconoce el paradero de su padre. Sin perder más tiempo anoto su dirección; es ahí donde planeo enfrentarla para obtener la verdad.

Ya con toda la información que necesito por ahora, me levanto y cierro su archivo. Dejo la pequeña sala y camino hasta la oficina de Samantha. Me despido de ella después de entregarle el archivo, y agradecerle de nuevo por su ayuda. Salgo del piso, para dirigirme a presidencia.

Con ojo crítico, camino por el pasillo hasta llegar frente a Rosalie, quien se encuentra tecleando en la computadora. La observo detenidamente, las ganas de preguntarle por qué lo hizo me corroen, no obstante, sé que no es el momento y tal y como le prometí a Bella, no la voy a prevenir.

Acorto la distancia restante y saludo. –Buen día, Rosalie.

Ella levanta su mirada y es tan inexpresiva como siempre.

–Buen día, Edward –responde y se pone en pie–. ¿Vienes con Jasper o Charlie?

–Con Jasper, si no está ocupado –le solicito.

La veo teclear en la computadora, su semblante se sigue manteniendo inexpresivo. Lo que me hace preguntarme: ¿por qué quiere dañar a Bella? Con ella sonríe y pareciera que de verdad se preocupa por ella.

–Jasper está ocupado hasta las nueve, ¿gustas esperarlo?

–Claro, tomaré asiento aquí afuera. Gracias, Rosalie.

–Por nada –contesta y vuelve a trabajar.

Tomo asiento en uno de los sillones y trato de tener la mirada fija en ella. Saco el teléfono de la bolsa al sentirlo vibrar. Mi corazón se acelera al comprobar que se trata de un correo de Stefan, en seguida su mensaje habitual me llega. En el, me informa que ha recabado toda la información acerca de Rosalie, y que ha procedido con el envío del informe.

Le respondo con un simple gracias. Los dedos me pican por las ansias de saber. Al parecer, no fue buena idea venir a la oficina. Ahora tendré que regresar a casa para poder leer el informe en conjunto con Bella. Me incorporo y camino de regreso hasta el lugar de Rosalie.

–Rosalie, por favor infórmale a Jasper que le veo otro día, me acaba de surgir algo inesperado y no voy a poder esperarlo.

Ella asiente y anota mi mensaje, luego me despido de ella. Avanzo tranquilo para regresar al estacionamiento y hacer mi camino de vuelta a casa. No me dejo dominar por los nervios y ansias. Al entrar al penthouse, Bella me encuentra a medio camino del pasillo.

–¿Qué pasó? –pregunta y niego.

–Nada, todo está bien. Ya tengo la información. Estando en la oficina recibí un mensaje del investigador, vamos a mi despacho para revisar todo.

Nos acomodamos en el sillón que está en el despacho y enciendo la laptop. Me desplazo hasta el correo de Stefan y lo abro omitiendo su clásica introducción.

Resultado de la investigación:

Sujeto de investigación: "Rosalie Hale"

Se detalla toda la información encontrada del sujeto.

Nombre completo: Rosalie Lilian Hale

Fecha de nacimiento: 10 de octubre

Edad: 22 años

Lugar de nacimiento: Nueva York

Madre: Lilian Hale (Lilian Miller de soltera)

Padre: Arthur Hale – Ausente desde el año de vida de Rosalie. Se desconoce el paradero actual.

Domicilio: 95 Preston Avenue, Staten Island, Nueva York

Estatus: soltera

El sujeto nació en casa en el mismo domicilio donde reside ahora. Su padre y madre se casaron a los pocos días de su nacimiento. Al año, el padre abandonó el hogar y se desconoce su ubicación (se presume su fallecimiento).

La madre murió cuando el sujeto tenía seis años, sin padres ni familiares localizables fue puesta en un orfanato. Estuvo en varios hogares temporales, desde los diez años hasta los diecisiete. Estudió en diversas escuelas, derivado de los distintos hogares temporales. En el anexo 1 se detallan datos de los hogares temporales.

Solicitó su emancipación del estado después de cumplir los diecisiete, la cual se le otorgó. Laboró como mesera en una cafetería durante once meses. En ese mismo periodo efectuó un curso de preparación para la universidad estatal, a la cual ingresó con una beca del ochenta por ciento.

Cambió de trabajo a uno de sub-asistente en una modesta empresa de pasteles, esto fue al mismo tiempo que entró a la universidad. Laboró por un año antes de cambiarse a una manufacturera como secretaria general, donde laboró hasta antes de ingresar a Industria Swan.

Finalizó sus estudios universitarios, obteniendo el título en negocios internacionales. A pesar de contar con este título ha seguido desempeñándose como secretaria.

En el anexo 2 se detallan datos adicionales de la universidad y trabajos.

Su domicilio actual se ha mantenido por los pasados cuatro años. La casa la adquirió cuando tuvo acceso a un ahorro dejado por su madre. Dicho domicilio fue puesto en venta después del fallecimiento de la madre para cubrir unas deudas que no pudo pagar. Fue adquirido por Robert McCarty y Anna McCarty.

Al leer esto, mi sorpresa crece, ya que estoy seguro de que esos son los nombres de los padres de Emmett. Lo dejo pasar por el momento, más interesado en conocer todo lo relativo a Rosalie en el informe.

Se realizó una rutina de seguimiento de antecedentes, sin encontrarse nada de mayor relevancia que una multa de tránsito por estacionarse en lugar no permitido.

En el anexo 3 se detalla un concentrado de las finanzas del sujeto. No se encontraron movimientos sospechosos.

Actualmente, el sujeto mantiene una relación de noviazgo con Emmett McCarty, que es abogado particular. Se realizó una investigación superficial de este hombre, se detalla en el anexo 4. No se detectaron puntos de alarma.

Por último, en el anexo 5 se anexa archivo fotográfico de todos los relacionados al sujeto.

–¿Emmett es su novio? –pregunta Bella.

–Así lo parece. Una coincidencia muy conveniente –expreso.

–No lo puedo creer, pero… ¿por qué lo hacen? ¿Qué les hicimos?

Abrazo a Bella, compartiendo la misma duda. Ahora no solo es Rosalie, esta investigación arrojó a Emmett como nuevo sospechoso. Con esto, estoy casi convencido de que él puede que haya tenido mucho que ver con las alteraciones del acuerdo prenupcial. Avanzo entre los anexos hasta llegar a las fotografías.

Un jadeo de sorpresa sale de ambos al observar las fotos, más en específico, la de Lilian Hale. El increíble parecido que tiene con Bella, nos sorprende a ambos.

–Esto… yo –estoy sin palabras, centro la mirada en Bella que luce completamente en shock.

Al parecer, no solo Rosalie y Emmett nos deben una buena explicación. También los padres de Bella. El enorme parecido entre Bella y Lilian es innegable, no parece coincidencia. Aunado a las acciones de Rosalie… me hace pensar que todo lo sucedido tiene que ver con Bella y su familia, y no conmigo. Todas las acciones han sido para perjudicar a Bella.

–Sería un buen momento para una reunión; no crees, amor –suelto sin más.

–¿Una reunión? –pregunta dudosa, no entendiendo lo que quiero decir.

–No podemos negar que Lilian y tú se parecen bastante, y todo lo que Rosalie ha hecho te ha perjudicado a ti; luego está el acuerdo prenupcial y Emmett. Él debe estar involucrado de una u otra manera, no es coincidencia que sea el novio de Rosalie; y casualmente trabaja en la notaría de mi confianza. Fue sorprendente que de pronto apareciera, y que resultara ser un excelente abogado. Lo que me lleva a pensar que él está involucrado en las modificaciones que se hicieron. ¿Quién más sería?

–Tienes razón –contesta y vuelve a mirar las fotografías. Se detiene en una de Lilian cargando un bebé, supongo que debe ser Rosalie.

Me levanto, dispuesto a llevar a cabo el siguiente movimiento para desenmascarar toda esta situación. Empiezo por Emmett a quien envió un correo solicitándole se presente urgentemente a las seis de la tarde, no le doy más detalle. En segundo lugar, envío un mensaje a Swan, le pido se reúna con nosotros para una charla. Le solicito que venga en compañía de Renée y que los esperamos a las seis y media.

–Bella –la llamo–, envía un mensaje a Rosalie para que venga hoy por la tarde.

Ella asiente y la veo tomar su teléfono, solo que la detengo, esto debe estar bien pensado, no quiero que llame la atención y el plan se venga abajo.

»Espera, no –la detengo–, no queremos levantar sospecha, así que Rosalie deberá llegar aquí antes que todos para que no haya sospechas; por favor pídele que venga en cuanto pueda, invéntale algo que creas conveniente. Atraparemos a todos aquí y les mostraremos todo.

Bella asiente y la veo teclear en su teléfono, el cual no tarda en sonar con una notificación. Comienza un intercambio entre tecleos y notificaciones que dura un par de minutos.

–Listo, estará aquí en cuanto salga del trabajo. Le dije que necesitaba de su ayuda para llenar la maleta del hospital. Solo hay una situación –Bella me mira y parece un poco apenada.

–¿Cuál es? –quiero saber.

–Me preguntó por ti. Me dijo que habías estado en la oficina y que de pronto te retiraste, y que si ese era el motivo por el que necesitaba de su ayuda. Tuve que decirle que sí.

–¿Cuántas habitaciones tiene este penthouse? –pregunto juguetón.

–Buen punto –me responde, captando mi plan.

–Puedo esperar a que llegue Emmett y hacer parecer que yo también voy llegando, podremos ver que reacción tiene el uno con el otro. Será una buena prueba.

–¡Oh, Edward! ¿Y si esto solo empeora todo? –Bella se aproxima a mí, y sus ojos se abren ante la duda.

–Siempre me tendrás a mí –le digo y la beso.

Y es verdad, aunque las cosas salgan mal con este confrontamiento yo siempre estaré a su lado. El principal motivo es develar las intenciones de Rosalie, las cuales realmente se enfocan en lastimar a Bella. Y con el enorme parecido de Lilian… me hace pensar algunas teorías; las cuales, los padres de Bella podrán aclararnos.


Hola

Una disculpa por la demora, me costó trabajo finalizar el capítulo, y lo reescribir dos veces.

¡Por fin!, se han develado un par de secretos más. ¿Cómo ven? ¿Qué creen de Lilian? ¿De quién será hermana? Se entiende que Rosalie busca vengarse, ¿pero por qué exactamente? Me gustaría escuchar sus teorías.

Por cierto, con este capítulo ya estamos a un par del final.

Gracias por todos y cada uno de sus reviews, así también a las alertas y favoritos, significan mucho para mí, en verdad, y me encanta leer sus teorías y opiniones. Recuerden que sus reviews son mi única paga y en verdad lo agradezco mucho. Todo es bienvenido.

Para ver imágenes del presente capítulo pueden pasar a mi grupo en Facebook, link en mi perfil.

Saludos