Significa mucho para mí

-Kakashi, amigo mío, mi hermano, mi confidente. Necesito que vayas conmigo a un nuevo salón de tatuajes que tiene la ciudad. Pedí una hora pero necesito que alguien me acompañe.-

Kakashi, quien estaba escribiendo un artículo para el periódico en el que trabajaba miró de reojo a Obito de manera curiosa.

-Obito, nos conocemos desde niños y nunca me haz dicho nada sobre tatuajes, ¿para qué lo quieres? Después no te vayas a arrepentir.-

-Te acuerdas de Rin, ¿verdad? Pues volvió de su misión de la cruz roja y hermano, me gusta, pero me gusta mucho. La quiero conquistar y ella ama a los hombres con tatuaje y si para ganarme su corazón debo acerme un tatuaje, pues me haré una manga completa si es necesario.-

-Oh, no sabía que Rin había llegado ya. Sería bueno ir a saludarla. Pero Obito, una cosa. Si al final no funciona, no te sientas mal ¿de acuerdo? Eres un gran hombre.-

-Gracias amigo. Sabía que podía confiar en tí.-

~•~

-Kakashi, este es el salón. Las críticas son buenas y un amigo mío me recomendó este lugar. Dice que los dueños ayudan a los novatos.-

-Mmm... ¿Y cómo se llama el lugar?-

-Deidara, el amigo que me recomendó este lugar, dijo que se llama "Voluntad de fuego".-

-Obito, déjame decirte esto. El nombre no me da mucha confianza.-

-A mi tampoco, la verdad. Ja, ja, ja. Pero necesito que saques la valentía que tienes como corresponsal de prensa en situaciones de guerra y me acompañes adentro. Pero si vemos que el lugar sigue din darnos confianza, nos iremos. ¿De acuerdo?-

-Está bien, entremos.-

Ambos entraron al lugar sorprendiendose al momento de cruzar la puerta. El salón estaba reluciente, incluso se podía ver el reflejo en el piso. Las paredes estaban cubiertas de cuadros y arte del tatuaje y un pequeño escritorio estaba al frente de la puerta con un hombre con un pañuelo y un pequeño palillo entre los labios.

-Hola, soy Obito. Tengo una hora programada.-

-Oh, ¡eres el novato! Me presento, soy Genma y seré yo quien te haga el tatuaje hoy. No te preocupes, un amigo vendrá y te ayudará a instalarte mientras yo me voy a desinfectar las manos y ver que todo esté bien para tu sesión. Siéntense en el sofá de ahí.-

Ambos amigos esperaron no más de 6 minutos cuando llamaron a Obito a otro salón mientras Kakashi se quedó solo en el lugar. Sacando su, siempre fiel, libro favorito, empezó a leer en la tranquilidad de ese salón de tatuajes.

-Oh, nunca he leído ese libro pero me lo han recomendado mucho. ¿Es realmente bueno?-

Sobresaltado, Kakashi dio un pequeño brinco y un grito súper masculino.

-Ja, ja, ja. Oh, dios mío, lo siento mucho. Ja, ja, ja. Ay, perdón por asustarte así, no fue intencional. Me llamo Iruka, uno de los dueños de este local.-

Kakashi miró al recién llegado y lo encontró hermoso. Tenía una piel besada por el sol, una gran cicatriz le cruzaba el rostro y su largo cabello castaño estaba recogido en una coleta alta. Se veía ágil y atlético y definitivamente su tipo.

-Soy Kakashi, un gusto en conocerte. Y sí, "Madame Bovary" es 100% recomendable. No quiero darte spoiler, pero o amas u odias a la protagonista, no hay un punto intermedio.-

Iruka se sentó junto a Kakashi y el periodista pudo ver los diversos tatuajes que se asomaban por la ropa del sujeto. No pudo dejar de mirar los brazos del tatuador.

-Y tú, Kakashi, ¿odias o amas a la protagonista?-

Esperando que no leyera mal el ambiente, Kakashi, quien tenía el cabello plateado y un ojo de vidrio que lo obtuvo después de perder su ojo por la guerra en Siria, miró fijamente a Iruka.

-En lo personal, la protagonista y su marido me caen terriblemente mal.-

Iruka estaba emocionado. Finalmente el cambiarse de ciudad y dejar, definitivamente, su antiguo trabajo de maestro y a Mizuki había dado sus frutos. Ciudad nueva, vida nueva. Solo esperaba no estar cometiendo un error.

La conversación entre ambos siguió y se sintieron completamente comprendidos el uno con el otro. Ambos huérfanos, homosexuales, haciendo un trabajo que nunca esperaron pero que amaron y, específicamente, solteros.

-Iruka, me gustaría invitarte un trago. Salir y divertirnos.-

-Me encantaría Kakashi. Me mudé recientemente con unos amigos y no tuvimos mucho tiempo de salir por inaugurar nuestra tienda de tatuajes.-

~•~

*8 años después*

-Iruka, amor. ¿Cómo es que te gusta hacerte tatuajes todo el tiempo? No entiendo cómo no te duele.-

-Kakashi, no es nada del otro mundo, pero si no quieres, no hay problema. Un tatuaje debe ser significativo y no por obligación.-

-Cariño, tú mismo lo dijiste. Un tatiaje debe ser significativo y este lo es. Este tatuaje en mi dedo signo a todo, mi amor hacia tí, la argolla que nos une, un lindo adorno...-

-Mi amor, siento lo mismo. Este tatuaje, aunque pequeño, significa mucho para mí. Te amo.-

Fin.