Matrimonio # 7: Lo esplendido que te veías

Amane puede considerar un mal hermano, pero para Tsukasa no lo era.

La primera que vio a su hermano, fue a la edad de cinco años y solo podía recordar lo esplendido que se veía con su kimono naranja con estampados de flores junto a un michiyuki blanco con los bordes rojos y su horquilla de metal con borlas de flores rojas.

Podía recitar lo elegante y magnifico de su apariencia por horas y horas a su niñera y aun le faltaría palabras para describirlo.

Sin embargo, los demás no veían lo mismo que él.

Un omega de sangre helada.

Esa es la forma que se referían a su hermano.

A pesar de que mal hablaban a sus espaldas, aun había personas a su alrededor en busca de ganarse su favor gracias a su posición como el prometido del mayor de los hijos del clan Minamoto.

Y cuando perdió esa posición por su culpa, esas mismas personas que le sonreían y entablaban conversaciones amenas con su gemelo, dejaron de actuar como aliados y escucha su verdadera cara.

Le había quitado su único escudo para defender a su hermano y no se había dado cuenta de eso hasta mucho, pero mucho más tarde.

Se avergüenza de la forma en como actuó en el pasado, era por eso que…

- Y-yo, de verdad lamento por t-todo lo que he hecho - Se disculpó sinceramente con su hermano.

Se disculparía todas las veces necesarias por todas las veces que lastimo a su hermano.

- R-realmente lo lamento - Siguió disculpándose incluso cuando las lágrimas obstruían su vista.

Por todas las veces que hizo llorar a su hermano.

- Oí, Tsukasa, por favor para de llorar - Dijo Amane con nerviosismo. No tenía idea de cómo actuar en estas situaciones.

Por las veces que su hermano mayor fue culpado por cosas que nunca hizo.

- Ya, ya, ya, ¿Qué tal si entramos a la casa? - Intento calmar a su hermanito con suaves palmadas en la espalda.

De esa forma Amane no volvería a morir por su culpa.

- Llamare a tus doncellas y le diré que preparen algo de leche caliente para calmarte - Hablo con suavidad Amane guiándolo dentro de la mansión para que descansara. - He oído que algunos tés son malos para el embarazo por lo que sería bueno que los evitaras… -

Los dos pelinegros caminaron con pequeños pasos a la mansión entre divagaciones y las palmadas de su espalda, él logro calmarse por su repentino ataque de llantos.

Evitaría a cualquier costa el cruel destino de su hermano.

- ¡Tsukasa-sama! -

- ¡Bocchan! -

- ¿Se encuentra bien? -

- ¿Ocurrió algo? -

Las doncellas de ambos corrieron rápidamente hacia ellos para auxiliaros.

Incluso si eso significaba volver en el tiempo nuevamente.


Se escuchó sonoros pasos por el pasillo hasta que estos se detuvieron frente de la puerta, misma que segundos después fue abierta con fuerza.

Los gemelos voltearon a ver quién era el responsable de tal escándalo.

El responsable no era nada más que Teru, esposo de ambos hermanos.

- ¡¿Se encuentran bien ?! - Exclamo el alfa con preocupación al entrar a la habitación.

Una doncella había venido corriendo a su oficina, para informarle que Tsukasa había tenido un ataque de nervios en su reunión con su hermano.

Por eso había venido tan rápido como pudo para asegurar que se encontraran bien y que el cachorro también estuviese a salvo.

- B-bienvenido, Minamoto-sama - Saludo Amane con una pizca de temor.

Temía que hubiera un malentendido por lo que acaba de pasar, no quería que creyeran que había intimidado a su hermano menor por algo tan infantil como los celos, algo que ya suponía las doncellas de su hermano.

Además, podía ser reprendido por su inadecuado saludo, su esposo al estar en un rango mayor que una concubina él debía saludarlo con una reverencia profunda, pero no podía en estos momentos.

- Mmmm - Murmullo Tsukasa sin dejar de masticar un mochi en su regazo.

Como leyeron, en su regazo.

Desde que llegaron a la sala de descanso de la mansión, su plan era dejar descansar a su gemelo acostándolo en un sillón para tres personas para ir en busca de alguien más capacitado para este tipo de situaciones.

Pero Tsukasa se negaba que se fuera y de algún modo terminaron con él sentado en el extremo derecho del sillón y con Tsukasa ocupando el resto del sillón con su cabeza en su regazo como si se tratase de una almohada.

Al menos su hermano se había calmado gracias a los bocadillos que trajo Aoi junto con la leche caliente que pidió.

Teru que había estado en alerta y tenso en todo el recorrido de su oficina hasta la sala de descanso suspiro de alivio, pero no dejo de preocuparse por su esposo.

Esta era la primera vez que Tsukasa encaraba a su hermano tan pronto como se mudó con ellos. Por lo menos, ellos esperanban hasta el nacimiento de su primer hijo para interactuar con Amane.

Mirando a ambos pelinegros interactuar por pocos momentos, le hacía recordar como todo había empezado.

En esta ruleta de cambios y tragedias.

Rápidamente sacudió sus pensamientos al notar que se estaban convirtiendo en algo deprimentes. Ya ha acordado con su esposo que no dejarían que eso volviera a pasar.

- Es un alivio que nada grave haya pasado - Hablo tranquilidad y se acercó unos pasos más cerca de ellos.

Un pinchazo en su pecho le atravesó al ver como Amane se encogía levemente por su cercanía.

Como si esperaba que él le reclamara lo sucedido.

Con lentitud alzo su mano a la vista de Amane antes de guiar su mano hacia su cabeza y con la misma suavidad y calidez que nunca experimento el omega, Teru comenzó acariciar su cabello y trazar algunas líneas en su cabeza.

- Debiste asustarte mucho con ese repentino llanto - Rio en voz baja el alfa. - No tienes que preocuparte por lo sucedido, solo fueron las hormonas del embarazo -

El alfa solo rio un poco más fuerte al sentir como Tsukasa le dio un golpe en la rodilla por su comentario.

... ...

Curiosidad que agobia # 7

En pequeño vistazo entre el punto de vista de Tsukasa y su opinión sobre lo que siente por su hermano mayor.

Y sobre la frase "De esa forma Amane no volvería a morir por su culpa", bueno si mejor lo averiguan ustedes. Solo diré que al fin tengo pensada la historia de fondo.

Por cierto, el vestuario de Amane en el principio es como la de Miyu Edelfelt en kimono cuando era niña.