Matrimonio # 10: Aun no es toda la verdad
- Flashback -
La conversación con su madre solo le dejo un sabor amargo en su boca en los siguientes días.
Y al pasar de los días, el sabor era cada vez más amargo.
Amane tenía muchas razones para cometer suicidio, pero si no lo hizo antes fue porque había algo que aún lo mantenía con vida o había un motivo para que se forzaba en seguir vivo.
Al ser jefe de una división de investigación de la policía de Japón, le daba la libertad suficiente para revisar e investigar el caso de Amane por su cuenta. Aunque eso estaba en contra el proctólogo ya que la víctima se trataba de su segunda esposa y no podía involucrarse por temor que mezclara sus sentimientos en el caso.
Lo que fue bueno que tuviera mucha de su gente que estaba dispuesto a hacer la vista ciega a sus acciones.
Bueno para él.
Pero era malo si esto se volviera una rutina.
Su siguiente parada fue en una casa de empeño que era la única en la zona que abría desde temprano y cerraba después de la media noche.
El dueño de la casa de empeño era un amable señor que ya rodeaba los ochenta años de edad, pero no tuvo problemas en reconocer el retrato de su segunda esposa.
A pesar que una fotografía de cuando tenía dieciséis años, casi diecisiete. No tenía otra fotografía de él a los diecinueve años de edad en sus dos años y tres meses de matrimonio.
No tenía nada de él en los dos años y tres meses de matrimonio.
- ¡Oh! Lo recuerdo claramente - Dijo el anciano acariciando su barba en modo pensativo y se volteó detrás del mostrador para buscar algo. - Fue la primera persona que atendí hace una semana, es más fue la primera vez que vi a una persona esperando afuera de mi negocio desde tan temprano en la mañana -
El anciano levanto algo y lo asentó en el mostrador, el rubio reconoció de inmediato.
- Vino alrededor de las cinco de la mañana y quiso empeñar el guardajoyas junto con todo lo que había dentro de este– Relato para mostrarle con cuidado un joyero pintado de azul marino con delicadas flores y enredaderas en oro. - No le pude dar la cantidad correcta de su valor, pero parecía tener mucha prisa que solamente acepto lo que pude ofrecerle -
Abrió lentamente la tapa de la caja dejando al descubierto las joyas preciosas que rodaban al azar en la caja.
Era la herencia que le daba al hijo mayor omega de la familia Yugi.
Solo lo sabía debido que Tsukasa hablaba mucho de lo importante que era y como a veces su madre les dejaba usar la joyería de sus antepasados en reuniones importantes.
Ahora este tesoro fue vendido a una casa de empeño.
- ¿Puedo preguntarle algo oficial? - Pregunto el anciano con una preocupación que le carcomía from que el oficial vino a preguntarle por el omega. - ¿Le paso algo serio a ese chico? -
El joven tenía unas ojeras notables acompañada de una mirada opaca llena de tristeza que hacía recordar a los viejos soldados que eran amigos cercanos de su difunto padre, que en ocasiones sus padres les dejaban quedarse a dormir en su casa por unos días.
Eran unos ojos que gritaban la visita de muerte para así dejar de sufrir.
Ese chico era demasiado joven para mostrar esa mirada.
Teru se quedó callado por unos momentos antes de decidirse en hablar.
- Él fue encontrado muerto hace unos días en su residencia, se cree que la causa de muerte fue por suicidio - Bajo los ojos a la vez que hablaba de manera uniforme, como lo hacía tantas veces en su trabajo a la hora de transmitir malas noticias .
Su corazón se sintió pesado, porque ese desconocido se veía destrozado por la muerte de alguien que no conoce, que la familia del difunto a excepción de su hermano. Apretó los puños en señal de frustración al recordar como su suegro reacciono a la muerte de su hijo.
No había tristeza ni enojo en su voz o facciones faciales, solo había dado disculpas por el comportamiento inmaduro de su hijo mayor por suicidarse y ocasionarle problemas.
Si la madre de los gemelos siguiese con vida, ¿Hubiera reaccionado de la misma manera?
Esos pensamientos no le dejaban en paz, y cuando quería alejar esos pensamientos, solo provocaba que crecieran aún más y alimentaran su frustración e ira hacia sí mismo.
- Ya veo - Suspiro con tristeza el dueño de la tienda.
Si era sincero esperaba cualquier cosa como la extorción o que algún ser querido del joven estuviese enfermo de gravedad, como explicación a su desesperada insistencia de querer vender algo tan caro y de aspecto tan preciado en la madrugada.
Sin embargo, en el fondo él sabía que eso no era así.
Y la confirmación del policía solo le hizo quitarse la venda que obstinadamente se negaba en creer.
- Sé que es muy irrespetuoso de mi parte, pero me gustaría darle mi más pésame a la familia del chico - Dijo afligido por el dolor de saber que un alma tan joven se hubiera marchitado tan pronto de este mundo.
Una idea se le cruzo por la cabeza y no tardó en ponerla en acción.
Con rapidez agarro las piezas de joyería y las coloco nuevamente en el joyero azul marino, para luego cerrarla correctamente.
- Y como un último favor, me gustaría que le devolvieras esto a la familia del chico - El anciano le tendió la caja al alfa.
Por alguna razón nunca se le paso por la mente vender el joyero o las joyas de su interior, era por eso que lo había guardado con mucho recelo hasta que el chico volviera con su dinero para que se lo devolviera.
Perdería el dinero que le dio al joven omega, pero no se atrevía en querer quedarse con el guardajoyas para después venderlo.
Incluso cuando podía ganar tres veces la cantidad que le pago.
- Y-yo… - Tartamudeo por la sorpresa el alfa.
Había pensado en pagar la cantidad necesaria para recuperar el joyero e incluso si había vendido alguna joya a alguien, ya estaba planeando en investigar a todos sus clientes con tal de recuperar todo el contenido de la caja.
- No tiene que preocuparse, no he vendido nada de lo que hay dentro - Apaciguo el anciano con una sonrisa.
Con algo de duda, Teru acepto el guardajoyas.
- Al menos permíteme pagarle el dinero que le dio - Murmuró en voz baja. Se sentiría mal si se iba sin haberle pagado algo a este señor.
Mientras que el anciano solo negó con la cabeza.
- Si quieres pagarme, entonces puedes hacer tu trabajo para que al menos puedas darle a su familia algo de tranquilidad - Hablo con sinceridad.
La sonrisa del rubio se tornó algo amarga por su sinceridad.
Porque él era su esposo y la razón principal de su suicidio.
Más tarde en la noche, anónimamente le dejo una gran cantidad de dinero al señor de la casa de empeño.
...
Curiosidad que agobia # 10
Los flashbacks siguen por unos capítulos más.
Les recuerdo que estos flashbacks, es lo que pasa luego del suicidio de Amane en su primera vida y también la continuación de sus sueños.
He decidido que Teru trabaje como jefe de una división de policía centrada en homicidios, aunque la idea original era que fuera un comandante militar.
Además, Teru se siente arrepentido por sus acciones, por lo que intenta busca el detonante del suicidio de Amane.
Y si alguien tiene la duda, Amane tenía dieciséis años con diez meses cuando se casó. No me acuerdo si se había aclarado esa parte.
