Disclaimer: Los personajes son del manga/anime Jujutsu Kaisen, que es propiedad de Gege Akutami, pero esta historia es de la autora VKLK91.
Clasificación: M
Es un capítulo bastante largo, disfrútenlo.
Nobara es... Nobara es muchas cosas.
Ella lanza una mirada de enfado a Yuuji, mientras parece discutir con él sobre alguna nimiedad. Itadori levanta las manos y las coloca frente a su rostro para evitar ser golpeado por ella. Pero pasa, el golpe traspasa su defensa y acierta en su mejilla. Y es que, así es ella. Nobara es grosera y violenta cuando algo no le parece.
A la distancia, los observo en silencio recargado en la pared, «parecen llevarse bien» pienso, y entonces Yuuji talla su mejilla con la palma de su mano para intentar disminuir el dolor causado por el puño de Nobara.
Es interesante cómo aquella chica pasa de un estado de ánimo a otro en cuestión de segundos. «Nobara es voluble» me digo y entonces mi línea de pensamiento es interrumpida por ella que ahora está parada frente a mí y me mira con detalle. Su rostro ya no muestra el enfado que la hizo golpear a nuestro compañero.
Se moja los labios antes de hablar. 一Fushiguro 一dice一Hay un documental sobre sexualidad femenina en la TV esta noche, ¿quieres verlo? 一Abro la boca para responder, pero Nobara es impaciente e interviene antes de que pueda decir algo一 No aceptaré un «no» como respuesta 一afirma.
一¿Entonces por qué preguntas si de todos modos me harás verlo?
一Itadori también irá 一dice pero no responde mi pregunta.
一¿A dónde? 一pregunto extrañado.
一El documental lo veremos en mi habitación 一responde burlescamente.
Por alguna razón me siento extraño, ella me sonríe de una manera que no sé cómo interpretar, ¿acaso está planeando algo? Sus ojos recorren mi rostro y la veo jalar su labio inferior con los dientes.
一No conozco mucho sobre sexualidad femenina 一admito y me encojo de hombros.
一Bien, terminarás siendo un experto 一dice con un guiño.一 Te veo en mi habitación a las 10.
Es aquí donde esta historia empieza. Esto está lejos de ser una anécdota de amor. Es más bien, el intento de reflejar la complejidad de alguien como Nobara, y de lo difícil que resultan las interacciones humanas, sobre todo cuando se es un hombre como yo, que descubre ser víctima y cómplice de las intenciones de una mujer. Me llamo cómplice porque decir que soy indefenso sería mentira.
Me resulta imposible describir con exactitud cuán incómodo es mirar un documental sobre sexualidad femenina mientras estoy sentado en la cama de una chica a la que parece no importarle en absoluto estar a solas con dos hombres. O confía demasiado en nosotros, o esto es lo que ella busca. Los tres observamos la pantalla delante de nosotros. Nobara parece absorta en escuchar la explicación sobre cómo un orgasmo femenino difiere con el masculino y cómo la masturbación en las mujeres suele verse como tema tabú. Miro a Nobara por el rabillo del ojo y ella deja caer su mano sobre la pierna de Yuuji. No la mueve, solo la descansa ahí. Y entonces, su pie desnudo se talla contra la piel de la pierna de Itadori.
O Yuuji no se da cuenta de lo que ocurre, o yo estoy imaginando cosas. No. Probablemente él se siente tan incómodo como yo pero no se atreve a mostrar rechazo por miedo a ser golpeado. Ella deja caer su cabeza sobre mi hombro y suelta un suspiro.
一No me gusta la supremacía que se le da al hombre 一murmura一 Nosotras también podemos divertirnos.
一Supongo que nadie te condenaría por divertirte 一repone Yuuji sin mirarla.
一Y supongo que cada vez son menos los hombres que rechazan esa libertad 一responde ella一 ¿Verdad Fushiguro? 一pregunta contra mi cuello. Puedo sentir su cálido aliento chocar contra mi piel y me estremezco. Entonces su otra mano se posa sobre mi pierna, y ahora nos tiene a los dos bajo el tacto de sus manos, las cuales se mueven sutilmente en una dirección peligrosa.
Parece que su intención es divertirse, justo como acaba de decir.
一Me voy 一digo de repente, rompiendo la tensión.
一El documental aún no termina 一dice Nobara, y retira su mano de mi pierna y la coloca sobre su regazo.
一Estoy cansado y tengo sueño 一admito一 Anoche no dormí bien.
一Oh, de acuerdo 一Me mira con una expresión entre inocente y seductora. 一Itadori y yo terminaremos de ver el documental 一dice y la veo sobar la entrepierna de Yuuji, quien se mueve instintivamente para rechazar esa caricia.
一Buenas noches, entonces 一dice él mostrando su mano para despedirme.
Asiento con la cabeza y desaparezco de ahí. ¿Qué es lo que pretende Nobara? No sé si solo estoy viendo cosas en acciones inocentes o de verdad ella planea algo. Solo sé que Nobara es traviesa a veces.
Amanece nublado. Para muchos, hoy es un día especial porque es 14 de febrero. Siempre me ha resultado abrumador contemplar lo que una fecha como San Valentín genera en las personas. Para estos días, hay bastantes hombres con altas expectativas deseando que esa mujer especial les regale Honmei-choko*. Pero también existen los hombres como yo, que prefieren no ser molestados por esa clase de consumismo japonés.
Doy un sorbo a mi taza de café negro y entonces Itadori se sienta frente a mí. Es temprano, y el comedor solo es usado por nosotros dos. Él me mira y muestra una sonrisa extravagante.
一¿Qué tal dormiste, Megumi? 一me pregunta recargando sus codos en la mesa.
一Bien, ¿tú?
一Como bebé 一responde, y nuevamente gesticula esa sonrisa.
一¿Te quedaste hasta el final? 一pregunto aludiendo al documental.
一Solo fueron 20 minutos más después de que te fuiste.
Lo observo con detalle. Tengo curiosidad por saber si él percibió algo extraño en ella pero me arrepiento de preguntar, probablemente es por el miedo de no querer escuchar que, muy probablemente, entre ellos sucedió algo después de mirar ese documental pero, de todos modos, ¿quién se excitaría con un documental?
一¿Vendrás con nosotros al centro comercial? 一cuestiona Yuuji.
一Paso. No tengo muchos ánimos para salir.
一Como quieras. Te veo más tarde, debo darme prisa.
Él se pone de pie para marcharse y en ese momento entra Nobara. Se miran a los ojos durante una fracción de segundo, como compartiendo un secreto y se sonríen, luego él desaparece.
一¿Cómo amaneciste dormilón? 一me pregunta burlescamente.
一Bien.
Me mira sin decir nada pero parece esperar más de mí.
一Haré que dejes de ser serio y reservado 一afirma mientras se sirve agua en un vaso.
No sé qué responder, así que guardo silencio.
一Hoy iremos al centro comercial. Quizá compre chocolates 一comunica, y yo solo la observo pasarse la mano por el cabello.
Nobara es consumista. Lo supe desde el primer día que la conocí. Tiene un gusto marcado por las compras y se esmera en verse y vestirse bien.
一¿Por qué me miras de ese modo Fushiguro? 一pregunta juntando las cejas. No sé de qué manera piensa que la estoy viendo pero, para mi suerte, sé que debe creer que soy un pervertido.
一No te estoy mirando de ningún modo, solo estoy mirando 一tras decir eso me doy cuenta de lo patético que debí sonar. 一Disculpa, no fue mi intención incomodarte.
Ella me sonríe. Por alguna razón desconocida no se enfada como si hubiera descubierto a Yuuji haciendo lo mismo. Nobara es amable y respetuosa cuando quiere y con quien quiere. No me siento exento de ser víctima algún día de su enfado pero por ahora, me gusta que me sonría.
一Tomaré un baño 一anuncio y me levanto de mi asiento.
一Entonces te veo al rato 一dice mirándome a los ojos.
Afuera llueve tempestuosamente. Estoy leyendo Rokuyon* de Hideo Yokoyama con el fin de entretenerme un poco porque realmente no hay mucho que hacer en este lugar, sobre todo para las personas como yo. No soy extravertido, pues disfruto de la soledad más que de la compañía, y para ser honesto, no me entusiasma la celebración de San Valentín.
Un par de molestos y sonoros golpes se escuchan contra la puerta de mi dormitorio. Antes de que pueda siquiera moverme, la puerta se abre y ahí está ella, luciendo enojada. Me inquieta que no espere a que la invite a entrar, es como si se sintiera tan cercana a mí como para ahorrarse esas formalidades, pero es Nobara, y es impaciente.
一No me gusta que empiece a llover 一dice parándose frente a mi cama.一Me molesta, no se puede salir. Ahora, no tendré chocolates que regalar.
一¿Cómo puedo ayudarte con eso?
Sus ojos recorren mi rostro fugazmente y parece pensar su respuesta.
一Ya no importa realmente. 一Se cruza de brazos y mira mi libro.一¿Qué libro estás leyendo?
一Rokuyon 一respondo mostrando la portada.
一Es muy bueno 一asegura.
一¿En verdad lo leíste?
一Honestamente, aún no lo leo, pero las críticas dicen eso. ¿Son ciertas?
一Sí.
一Lo dices porque te gustan los libros de no-ficción 一afirma, y entonces se sienta en mi cama sin ser invitada.一Aquí huele a Fushiguro一dice burlescamente acomodándose a mi lado mientras escruta el dormitorio con la mirada.
No sé cómo responder a eso, ni siquiera estoy seguro de saber cómo responderle a ella, pero se supone que mi habitación debe oler así ¿cierto?; abro el libro para indicar que deseo seguir leyendo pero me ignora. Estoy seguro que tiene la misma actitud de anoche mientras veíamos el documental y eso me incomoda y no sé si sabré soportar esas risas burlonas. Quiero que se vaya pero no sé cómo lograr eso. No es que ella me desagrade, pero Nobara es extravertida y ruidosa y yo no, y podría decir que no tenemos muchas cosas en común además de ser hechiceros recluidos en la Escuela Técnica de Hechicería Metropolitana de Tokio.
一¿Necesitas algo Kugisaki? 一pregunto.
Nobara me mira y hace un puchero. Parece pretender que adivine sus deseos, necesidades, malestares y demás.
一Me habría gustado regalarte un chocolate 一dice mientras mira el cielo raso.一Habría sido uno costoso 一asegura一, pero esta lluvia arruinó todo.
一No importa.
一¿De verdad? 一pregunta moviéndose en la cama para estar más cerca de mí.
Asiento con la cabeza.
Para entonces, toda tensión respecto a su enfado con la lluvia se ha desvanecido y me sonríe como si un minuto atrás jamás hubiera estado molesta o preocupada por no haberme regalado chocolate. Me mira con curiosidad y puedo ver un brillo especial en sus orbes marrones.
一Eres misterioso 一dice y frunce la boca.
一¿Eso crees?
一Por supuesto, ya te lo he dicho. Deberías hablar más sobre ti y sonreír más seguido 一Se pasa un mechón de cabello detrás de la oreja 一Eres bonito cuando sonríes.
Instantáneamente me incomodo. No es común que hagan halagos sobre mi sonrisa, pero ella parece admirar y divertirse con lo que ve.
一También lo eres cuando te sonrojas, como ahora 一afirma.
¿Le parezco bonito? ¿Cómo debería tomar esos comentarios? ¿Como una clase de coqueteo? Lo cierto es que Nobara suele ser honesta al hablar pero, esta vez, hay algo diferente. Sus miradas y sus sonrisas, son diferentes.
Ambos guardamos silencio después de eso. Probablemente estamos desesperados por encontrar el mejor diálogo para decir.
一Anoche, Itadori y tú... 一comienzo.
一¿Nosotros qué?
一Él te gusta, ¿cierto?
一A veces dices cosas tan tontas 一contesta一 ¿Estás celoso? 一pregunta burlándose.
一No. Solo quise saber.
一Tranquilo, aún soy virgen 一me dice repentinamente a modo de confesión y me deja perplejo. No da tiempo para añadir algo más porque su smartphone comienza a sonar y atiende la llamada. Arrugo ligeramente mi entrecejo.
¿Por qué Nobara me dice esas cosas?
Me dedico a observarla mientras conversa por teléfono. Nunca he visto a Nobara más que como compañera y amiga, pero parece que esta tarde he descubierto su belleza natural. Sus labios se mueven cadenciosamente al hablar y se ven tan suaves, rosas y humectados. Mi mente vuela lejos al imaginarlos sobre mi pene. ¿Pero qué demonios me ocurre? Yo no soy esa clase de hombre que fantasea de esa forma con facilidad respecto a una chica. Pero seguramente es por las actitudes que ella ha mostrado conmigo desde anoche.
Para desechar ese pensamiento continuo con mi tarea de observarla. Su piel es blanca y luminosa, parece cuidarla de manera especial. Y su cabello, pulcro, se ve suave al tacto. Muy propio de ella.
一Era Maki 一confiesa sin que se lo pida mientras corta la llamada一 Me dijo que está atorada en el centro comercial debido a la lluvia, junto con Panda y Toge 一Hace un puchero一 Preguntó si vamos a ir.
Suelta un chasquido. Es evidente que le fastidia no estar ahí con ellos.
一Pero está lloviendo 一digo.
一Ya sé 一deja escapar un suspiro que parece venir desde lo más profundo de su ser. 一Íbamos a ir todos, pero esta lluvia lo impidió.
一Podemos ir mañana 一propongo en un intento de tranquilizarla.一 Tú, Itadori y yo, y puedes comprar los chocolates que quieras.
Su mirada se suaviza y nuevamente gesticula una sonrisa. Nobara es bonita. No importa si está enojada o sonriendo, es bonita.
一Por supuesto 一susurra muy cerca de mi oído. Su cercanía comienza a resultar incómoda.一Eo, te vi mirando mis labios 一dice juntando su rostro con el mío一. ¿No vas a darme un beso?
Siento que me congelo y por un instante sólo puedo verla. Probablemente mi expresión le resulta graciosa porque comienza a reírse hasta doblarse. Definitivamente se está divirtiendo a costa mía y yo no sé si enojarme o sentirme ofendido. Supongo que cualquier hombre sensato le respondería molesto y la echaría de su habitación. Pero, ahora mismo yo dudo de mi sensatez.
一Lo siento 一dice una vez que la risa se va一 Debiste ver tu cara.
一¿Qué tiene mi cara? 一cuestiono un poco irritado.
一Fushiguro, es evidente que nunca has estado con una chica, y cuando te hice esa pregunta hiciste una mueca irrisoria.
Es natural que a mi edad sea un inexperto en esos temas. ¿Qué esperan de un chico serio y reservado de 16 años?
Nobara posa su mano sobre mi estómago pero no hago nada para retirarla.
一¿Qué es lo que quieres Nobara? 一pregunto.
一Quiero dejar de ser virgen contigo 一dice y se muerde el labio inferior. ¿Es broma? Espero a que comience a reír como antes pero no lo hace. Me mira fijamente a los ojos y su rostro denota seriedad. Tantos cambios de humor en tan poco tiempo. Pero así es ella. Una chica excelente, a veces atrevida. Bastante loca a ratos, a veces muerta de risa. A veces tan triste. A veces mala.*
一¿Qué? ¿Por qué conmigo? ¿Por qué no con Itadori? 一es mi estúpida reacción.
一Creo que tú me gustas 一Su mano comienza a moverse en dirección a mi entrepierna y permanezco inmóvil.
一¿Solo lo crees? 一pregunto.
一No lo sé. Resulta que un día de pronto me hallé pensando en ti de manera diferente.
一¿Qué significa diferente?
一Haces muchas preguntas Fushiguro. Solo... diferente.
Me remuevo en mi lugar y ella retira su mano. Se humedece los labios y puedo ver que sus pupilas han aumentado su tamaño haciendo que el color natural de sus ojos se vea oscurecido, y por alguna razón, ahora ella me parece más atractiva.
一Creo que deberías irte, Nobara.
一¿Me tienes miedo, Fushiguro?
No sé qué responder pero definitivamente estoy aterrorizado. Ella es consciente de que me puso donde quiere, y está esperando respuestas de mi parte, pero yo ni siquiera sé cómo mover las manos para evadir su tacto.
一Te confesaré algo que me ocurrió con Maki hace unos días 一revela de pronto.
Dejo escapar un suspiro, aliviado. Al parecer se ha cansado de sus insinuaciones y ha decidido cambiar de rumbo. Pero me equivoco.
Solo ha cambiado su táctica.
一Me encontré con ella en el pasillo de máquinas expendedoras 一continua一 Ella me pidió opinión sobre un vestido que compró, así que la seguí a su dormitorio. Una vez ahí, yo tomé asiento en su cama y me puse a hojear una revista de moda, y entonces ella dijo:
»一Tengo un par de revistas más por si deseas echarles un vistazo, están en ese cajón 一Me indicó con el dedo en donde debería buscar.
»Nunca había sentido curiosidad por la belleza natural de la figura femenina, pero esa vez, estando a solas con ella y mirándola desvestirse decidí saciar mi curiosidad. No era que nunca hubiera visto un cuerpo femenino desnudo, no obstante, el suyo me resultó bastante erótico. Quizás fueron las hormonas. No lo sé.
»Debía estar mirando la revista, pero no pude. No quise. Ella estaba delante mío. Se desabotonó la blusa y se la sacó. Luego se retiró la falda y las medias para quedar únicamente en ropa interior. Puedo asegurar que ella era consciente de que yo la miraba, era casi como si estuviera haciendo eso con ese fin.
»Cambié de página. Sentí los pulmones pesados cuando vi que se retiró el sostén. Involuntariamente bajé la revista y miré sus desnudos pechos, alzados y redondos. Pasé saliva. Para probarse un vestido, no era necesario hacer tal cosa, pensé.
»一No te incomoda ver a otra chica desnuda, ¿cierto? 一preguntó socarrona. Era como si se hubiera dado cuenta de mis reacciones.
»一Para nada 一respondí.
»Ella caminó por su habitación vestida únicamente con unas diminutas bragas. No pude evitar mirar su bien formado trasero y el contoneo de sus caderas. Me sentí como una vouyerista. Mi corazón aceleró su ritmo y pude percatarme de que me estaba excitando.
»一¿Y el vestido? 一pregunté al ver que ella no me ahorraba el sentirme así poniéndose algo encima.
»一Es este 一repuso一 Es hermoso, ¿no crees? 一Y se colocó la tela por encima, luego lo arrojó sobre la cama y se sentó junto a mí.一Te lo puedo prestar si quieres. ¿Por qué no te lo pruebas tú también?
»Cuando terminó de hablar, sus manos ya estaban sobre mi blusa, abriéndola hábilmente. Me quedé pasmada por un instante sin saber de qué modo reaccionar.
»一Yo puedo sacarme la ropa 一dije retirando sus manos, pero a mis ojos les fue imposible no mirar ese par pechos. Estaban delante mío, se veían suaves, y sentí deseos de tocarlos y frotar sus rosados y endurecidos pezones
»Ella sonrió y se mordió el labio inferior.
»一Tócalos, desde hace rato quieres hacerlo 一aseguró. Me tomó las manos y las colocó sobre sus pechos. De esta forma.»
Nobara toma mis manos para llevar a cabo la acción que describe. Sus pechos tienen el tamaño perfecto para mis manos y fácilmente podría apretarlos, pero no me atrevo a hacerlo pese a ser la primera vez que toco unos. Decido retirar mis manos, no quiero parecer esa clase de hombre que saca ventaja de situaciones como esta, sin embargo no hay duda de que ella desea que la toque.
一Definitivamente sus pechos eran suaves 一dice para continuar su relato.一Con mis dedos los apreté sutilmente y le acaricié los pezones , y fue cuando me di cuenta de que mi entrepierna ya estaba mojada. Como lo estoy ahora por recordarlo. Ella abrió los labios para besarme, y eso hizo. La situación comenzaba a subir de tono, y para evitar cualquier malentendido decidí parar. Me separé de Maki, acomodé mi blusa y me retiré sin decir nada. Pero estaba tan excitada que en cuanto llegué a mi alcoba me encerré, me tiré sobre la cama, me saqué las bragas y abrí mis piernas de este modo 一Nobara se levanta un poco la falda y separa sus piernas mostrándome de qué manera lo hizo en su habitación一. Estaba realmente mojada一murmura con voz jadeante. La piel desnuda de sus muslos y la imagen mental de su sexo mojado me provoca una punzada en el pene. Me siento medio excitado, sofocado y un tanto avergonzado. Es una clase de culpa que nunca había experimentado.
Nunca me he considerado a mí mismo como un ser humano veleidoso. De hecho, me gusta manejarme como un sujeto que busca la manera de hacer lo correcto y ser un buen hombre, pero Nobara me ha puesto a prueba.
Mientras la veo llevarse la mano a su entrepierna, yo me muevo incómodamente para tratar de ocultar la semi-erección que hay bajo mis pantalones, aunque sé que ella ya lo notó.
一¿Qué ocurre Fushiguro? ¿Estás excitado? 一pregunta mostrando la sonrisa de un zorro que ha acorralado a un conejo. Me mira triunfante, sabe perfectamente lo que provoca en mí. 一Te imaginaste todo, ¿cierto? 一El tono de su voz ha cambiado, ahora es más suave y seductora.
Por supuesto que mi cabeza imaginó todo.
Ella pone su mano una vez más sobre mi vientre y la desliza lentamente hacia abajo hasta toparse con el visible bulto en mi entrepierna.
Sé que no es apropiado, pero no hago nada por detenerla. Retirar su mano es la cosa más decente que podría hacer, pero no creo haber sido decente, al menos mentalmente, desde que ella se sentó en mi cama.
Así que, eso significa ser un hombre joven, completamente manipulado por el deseo, en un momento en que las hormonas juegan en mi contra, y me siento extraño.
Lo que sea que esté ocurriendo entre nosotros forma parte de ese ciclo de intercambios físicos entre un hombre y una mujer mutuamente atraídos, así que es completamente natural, ¿cierto?
一No creo que esto sea apropiado. No aquí 一digo intentando sonar natural pero me tiemblan los labios. Mi voz debió sonar patética. Paso saliva.
一Te equivocas, aquí es el mejor lugar 一repone ella, y entonces siento sus dedos tocar la base de mi pene por encima de la tela de mi ropa一 ¿Te imaginas toda esa adrenalina recorriendo nuestros cuerpos?一Ella pega más su cuerpo con el mío. Puedo sentir sus senos rozando mi brazo.
一¿Acaso quieres que nos expulsen? El director Yaga o Gojo-sensei podrían darse cuenta y no tendré cara para verlos.
Nobara me ignora. Su parte loca, atrevida y perversa está presente. Comienza a frotar su mano contra mi pene mientras jadea cerca de mi oído. Me está excitando y lo sabe, porque es imposible ocultar la dureza y el tamaño de esa parte de mi cuerpo. Está completamente extasiada por saber todo lo que sus acciones provocan en mí. Y se divierte.
一Para 一digo tensando la mandíbula y cerrando los ojos.
Ella me mira desconcertada sin dejar de frotar su cuerpo con el mío.
一¿No te gusta? 一pregunta.
La puerta suena y tras ello la voz de Yuuji.
一Fushiguro, voy a entrar.
Ella se pone de pie de inmediato y arroja un cojín sobre mi regazo. Finge leer el libro de Yokoyama cuando Itadori entra. Todo eso ocurre en un par de segundos.
A Yuuji le es imposible ocultar la sorpresa al vernos ahí.
一¿Qué están haciendo? 一pregunta cauteloso mientras que sus ojos buscan la evidencia de algo.
一Vine a consultar una duda con Fushiguro 一responde Nobara con la vista sobre el texto del libro.
一¿Por qué siento que están ocultando algo? 一Itadori entrecierra los ojos.一 Se ven sospechosos 一concreta. Probablemente ya se dio cuenta de que nuestra manera de respirar es diferente.
一Es tu imaginación 一dice ella.
一Sí... claro 一Puedo percibir la duda en su cara, pero decide no investigar más.一 Como sea, vengo a entregarte la película que me prestaste Megumi 一Él deja el disco sobre mi mesita一 Ah, casi lo olvido. Maki te está buscando Nobara. Está molesta o algo porque al final, no fuimos con ellos.
一Gracias por decirme, yo la busco en un momento 一expresa Nobara tratando de no desesperarse.
一Ahora que lo pienso, deberíamos hacer algo 一murmura Yuuji llevándose la mano a la barbilla.
一¿Con qué? 一pregunta ella comenzando a perder la paciencia y lo mira con cierta frustración.
一Es 14 de febrero, se suele festejar o algo con los amigos, ¿no?
一Yuuji, que no te importe eso, prometo ir a verte más tarde, ¿De acuerdo? Ahora permite que Fushiguro y yo finalicemos nuestra conversación一. Nobara muestra la mejor sonrisa que puede. Está siendo amable. ¿De verdad irá con Itadori? ¿Tiene deseos de hacer con él lo mismo que hace conmigo? ¿De qué modo responderá él?
Yuuji se retira casi obligadamente y ella asegura la puerta. Luego se deshace de su chaqueta y deja ver su bien formada figura a través de un top corto que muestra su ombligo y marca sus pezones. Nobara es hermosa. Ni siquiera debo verla completamente desnuda para darme cuenta de eso. Se sienta nuevamente a mi lado y besa la comisura de mis labios. Me paralizo, luego alejo mi rostro del suyo.
一Nobara, definitivamente creo que debes irte.
Ella me sonríe y quita el cojín que cubre mi regazo, ignorando una vez más mi petición y ahora ella es cínica, y me gusta. La erección aún no se va. Sus ojos brillan al darse cuenta de eso y se muerde el labio inferior. En realidad, creo que la ropa comienza a molestarme y yo comienzo a dudar de mi autocontrol.
Nobara desliza sus dedos ágilmente por mi vientre hasta toparse con el elástico de mis pantalones deportivos. Sabe lo que está haciendo. Siento la urgencia de tomar su mano y presionarla contra esa parte mía que ella ha excitado, y que incluso duele. Mi rostro arde y mi respiración se queda atrapada en mi garganta. Introduce la mano bajo mi ropa y sus dedos envuelven mi pene caliente. Dejo escapar un suspiro y me bajo los pantalones hasta las rodillas para liberarme de la presión. Ella abre los ojos sorprendida al mirar el tamaño de mi erección.
¿Ella está igual de excitada que yo, o solo es parte de ese juego suyo que intento evitar, pero en el que deliberadamente estoy cayendo?
Ambos permanecemos en silencio unos instantes solo mirando mi pene, casi torturandolo sin provocarle alivio. Ella toma la iniciativa y su mano se aprieta contra esa parte mía. No hago nada por retirarla, de hecho, deseo verla ahí, moviéndose sobre todo mi pene.
Nobara no parece ni nerviosa ni asustada. A decir verdad, se mueve y habla como si supiera qué hacer y de qué manera. Es como si tuviera experiencia. Probablemente ha visto demasiados documentales y ha aprendido lo suficiente, o quizá ya ha hecho esto antes.
Mi corazón parece que va a salirse de mi pecho, pero al mismo tiempo puedo sentir que se detiene. La mano de Nobara se mueve muy bien y no puedo evitar pensar en cómo moverá los labios y la lengua sobre ese trozo de carne.
Cierro los ojos e intento regular mi respiración y mis pensamientos. Esa parte mía quiere ser complacida definitivamente, pero no quiero arriesgarme a ser descubiertos y generar consecuencias poco agradables. Debemos parar. Ella debe parar. Sé que debí echarla cuando Itadori interrumpió, pero al final, soy hombre y ella me hechizó.
一Nobara, debes irte 一ordeno con voz carente de convicción.
一¿Estás seguro que quieres que me vaya, Megumi? 一pregunta jadeando contra mi cuello. Puedo sentir su aliento. Entonces sus labios besan mi cuello, mi oreja, mi barbilla. Lo hace tan sutilmente que puedo sentir pequeñas descargas eléctricas sobre mi piel. Su cercanía es tal que mis fosas nasales comienzan a inundarse con el aroma de su cabello y con esa sutil fragancia suya, tan envolvente y excitante. La esencia de su feminidad, que sobrepasa cualquier aroma artificial.
Su mano se mueve y aprieta mi pene con la seguridad de saber cómo hacerlo. Mis orejas y mis mejillas arden. Involuntariamente dejo escapar un gruñido y ella vuelve a besar el lóbulo de mi oreja y lo muerde soltando un gemido.
一Tócame Megumi 一ordena con voz llena de deseo, y entonces su mano deja de moverse.
Dudo por un momento pero mi cuerpo entero palpita y me está resultando difícil contenerme. Torpemente pongo mi mano sobre su pecho y lo aprieto suavemente. Puedo sentir sus pezones endurecidos a través de la tela de su top y quiero morderlos. La veo negar con la cabeza, ¿Acaso lo hago mal?
一Tócame ahí 一dice y lleva mi mano a su entrepierna como si no supiera a qué se refiere con "ahí".
Mis dedos se introducen sutilmente debajo de sus bragas. Está tan mojada. Quiero pensar con la cabeza pero no puedo. El deseo me está consumiendo y quiero lamerla e introducirme en ella.
Pero debemos parar. No puedo permitir que ella se salga con la suya. Un minuto más así y estoy seguro de que perderé el control. No quiero que se vaya, pero tiene que irse porque desconfío de mí mismo, no porque sea un patán, sino porque nunca he estado en una situación así y desconozco mi proceder. No quiero arruinar nada, ni con ella ni conmigo.
Tan solo quiero pasar un 14 de febrero en la plena tranquilidad de mi habitación, escuchando la lluvia caer y leyendo hasta aburrirme. Pero aquí está Nobara, haciendo uso de algún sucio artilugio para seducirme.
Me reprocho mentalmente por no tener mayor control sobre mí, pero mi cabeza no puede evitar imaginarla a ella con Maki en una situación erótica y, para cualquier hombre en edad de desarrollo, por mucho que éste trate de ocultarlo, eso resulta excitante, ¿no es así?
Detengo el movimiento de nuestras manos. Nos miramos a los ojos, respirando pesadamente. Tenemos que parar, aunque no estoy seguro si querer detener el deseo que hay en mi pene... o prolongarlo. Resoplo resignado.
Ella jadea tanto como yo, pero cierro los ojos para no verla y casi involuntariamente me meto bajo la cobija con rapidez y me coloco en posición fetal dándole la espalda. Con esa acción soy suficientemente claro, así que ella no tarda en entender el mensaje.
La escucho ponerse de pie violentamente.
一Eres un completo idiota Fushiguro 一bufa y la escucho acomodarse la ropa. Puedo imaginar su expresión. Sin mirarla sé que su cara está distorsionada por el enfado y decepción, justo como cuando siente el rechazo de alguien. No me golpea, pero arroja el libro de Yokoyama contra la pared.
Me vuelvo para verla. Parece ofendida, pero incluso así, me gusta.
一Fushiguro 一dice con evidente agitación一 Ni una palabra de esto a Itadori o Gojo-sensei 一sentencia.
¿Es una broma? ¿Me cree tan imbécil como para pensar que yo podría hacer algo así? No lo creo. Quizá solo está asustada, aunque la idea de asustarse no va precisamente con alguien como Nobara. Ella no tiene miedo. Está loca, y está enojada.
一Descuida, no diré nada 一repongo con serenidad fingida.
一Solo quería asegurarme de que así fuera, los hombres suelen ser idiotas y hablar de estas cosas con sus amigos.
一Pero yo no. Además tú también eres mi amiga 一digo, y mis ojos buscan los suyos. Al parecer su enojo se ha esfumado, ¿está haciendo esto de manera intencional? 一Ni una palabra de esto a Maki, ¿de acuerdo? 一concreto.
La expresión de su rostro cambia nuevamente. Gesticula una sonrisa triunfante, la del zorro que cazó a un conejo, o la de un gato que jugó con un ratón, y por supuesto, yo soy el ratón.
一No tengo intención de contarle a Maki que la utilicé para mi relato.
Mi corazón se detiene por una fracción de segundo. Ahí está la trampa, el sucio artilugio. Me siento un completo imbécil y mis mejillas se encienden. Por supuesto que Nobara solo jugó conmigo, con mi autocontrol.
No digo nada más y la escucho salir del dormitorio tras un portazo.
Y entonces recuerdo las palabras que me dijo esta mañana «Haré que dejes de ser serio y reservado». Y la hija de puta casi lo logra. Más bien, lo hizo a medias, de no ser por mi esfuerzo, casi la dejo ver esa parte primitiva de mí. Aprieto el puño. Ni siquiera es habitual que yo maldiga de ese modo, pero Nobara me ha jodido totalmente.
¿De qué modo se supone que ahora debo verla o pensar en ella? No sé si la próxima vez que la vea yo deba mencionar algo al respecto o definitivamente actuar como si nada de eso hubiese pasado. Pero eso es imposible. No se puede fingir que tu amiga no te masturbó y que casi te hace acabar.
Niego con la cabeza. Y por más que deseo deshacerme de esas incómodas sensaciones no puedo. Preferiría sentirme enojado, tener fiebre, dolor de cabeza o cualquier cosa, pero no sentirme excitado al pensar en ella.
Mi mente no ayuda en lo absoluto. Me hace pensar en sus pechos, en el tacto de mis manos sobre sus suaves y redondos pechos, y los imagino desnudos, alzados y espléndidos rebotando naturalmente al sacarse el sostén de golpe. La maldigo por segunda vez, y ese dolor punzante y molesto en mi pene no se va. Así que, me resigno, mi cuerpo me dice lo mucho que necesito liberarme.
Nobara ha logrado hacer que me sienta avergonzado al pensar en la siguiente vez. Ha logrado perturbar mi tranquilidad con ese juego suyo y no puedo evitar sentirme un depravado cuando finalmente decido terminar con lo que ella inició. Pensar en ella como la responsable de que yo esté en esta situación me hace sentir menos culpable, menos sucio.
Los pensamientos perversos llegan sin esfuerzo. Mi mano se mueve con ahínco sobre mi engrosado y endurecido pene. No puedo desechar la imagen y el tacto de su mano, ni el deseo de ver sus labios envolviendo la punta de mi falo o mis dedos acariciando sus húmedos pliegues. Aprieto los ojos.
Mi orgasmo llega inevitable y poderoso. 一¡Aahhhgg! 一gruño de forma ahogada y hundo mi cabeza en la almohada. 一Maldición 一exclamo mientras siento que mi miembro se contrae placenteramente. Siento el líquido caliente y pegajoso salir a chorros, disparándose y escurriendo sobre mi mano que ahora se mueve con laxitud. Mi cuerpo entero palpita de placer. Suspiro complacido.
Después de sentir esas olas de satisfacción, y de ver luces parpadeantes al cerrar los ojos, me miro la mano y recuerdo que uno de los motivos por los que no me gusta el onanismo, y que por ello he decidido no practicarlo con frecuencia, es el desastre del final; siempre embarrado en mi mano, en mi pene, en mi ropa o en algún otro lado no visible a primera vista. Pero ahora no sé. Nobara me jodió tanto que sé que volveré a tocarme pensando en ella, y no quiero.
Me limpio el semen con la tela de mis boxer y posteriormente me cambio de ropa.
...All the things that comes to you...and I want to feel it too...
Island in the Sun suena en mis audífonos mientras veo como Panda lanza a Nobara por los aires. Esa manera de jugar parece divertirles, pero Nobara es ruda, y para ella está bien. Itadori está corriendo por la pista y, Maki y Toge descansan junto a mí.
Quiero pensar en otra cosa pero, mis ojos no pueden dejar de ver a Nobara. Ella es... Mis párpados se cierran tratando de ignorar que el sueño fue evasivo anoche, y mi mente solo me trae de súbito los lisos y desnudos muslos de Nobara sentada en mi cama, vestida con ese top corto que en la soledad me hizo pensar en cosas indecentes. Niego sutilmente con la cabeza. No quiero pensar en ella de esa forma.
Me saco los audífonos y trato de unirme al intento de conversación que sostienen Maki e Inumaki.
一Itadori es muy veloz corriendo 一dice ella mirando a Yuuji en la pista.
一Salmón 一afirma Toge. Él se vuelve para mirarme一 Huevas de salmón 一me dice一 Atún con mayonesa.
Él quiere que hable, pero no sé qué podría decirle. Prefiero solo escuchar pero Maki interviene.
一¿Qué tal la pasaste ayer Fushiguro? 一Me pregunta y me veo obligado a responder.
一Normal 一digo一 ¿Qué hay de ustedes?
一Fue interesante, aunque con la lluvia no se puede hacer mucho. Habría sido divertido que se sumaran a nosotros 一dice encogiéndose de hombros, y entonces mi mente me juega chueco al recordar aquella imagen donde Nobara le toca los pechos. Paso saliva y aprieto la mandíbula. Me siento como un pervertido y desvío la mirada.
一Mostaza 一Me dice Inumaki. Al parecer percibe la incomodidad en mi expresión y por un momento agradezco que sea usuario de la Técnica del Discurso Maldito y no de leer la mente.
一Descuida, solo estoy cansado 一respondo.
一Megumi 一dice Maki一 ¿Te gusta Nobara? 一Su pregunta me toma por sorpresa y siento que mis mejillas arden.
一No sé de qué hablas 一respondo.
一Bueno, eso me pareció. No has dejado de mirarla 一se encoge de hombros.
一No, no me gusta 一concreto pero ahora no sé qué más decir o hacer, me siento expuesto, y nervioso.
No. No hay manera de que ella me guste.
Solo se divierte conmigo.
一Iré por algo de beber, ¿Quieren algo? 一Es lo primero que se me ocurre para evadirlos.
一Atún 一responde Toge, y Maki solo niega con la cabeza.
Es absurdo que trate de acomodar mis pensamientos sobre todo cuando la protagonista de ellos se aparece junto a mí, agitada y actuando como si nada pasara, ¿está enojada? La miro. Las palabras de Maki giran en mi cabeza.
No me gusta.
一No te voy a molestar de nuevo 一dice mientras oprime los botones de la máquina expendedora, me mira de soslayo y me da una sonrisa entre astuta y apenada. No está enojada, o finge no estarlo.
Pero no sé qué pensar. Algo me dice que Nobara me molestará de nuevo porque tiene la intención de hacerlo. Nobara no es tonta, Nobara es lista, y quizá esto es parte de ese plan suyo.
Destapa su bebida y la forma en que se lleva la botella a la boca me provoca un extraño cosquilleo en el estómago. Otra vez, sus labios rosas y humectados se mueven con gracia.
¿Qué haría ella si de pronto la empujo contra la pared y la beso? ¿Se enojaría y me golpearía? ¿O me respondería con la misma actitud que ha tenido conmigo desde aquella noche en su habitación?
Mi pecho arde por alguna emoción desconocida pero intensa.
No me gusta.
一Itadori es dulce 一dice interrumpiendo mis cavilaciones. ¿Por qué me habla de pronto de Yuuji? ¿Acaso él también es su ratón y su conejo? No puedo evitar fruncir el entrecejo.一 Su sensibilidad es tierna 一finaliza.
La mirada que me lanza es provocativa.
No me gusta.
一¿Por qué me dices esto? ¿Estuviste con él?
Sonríe traviesa.
一¿De verdad quieres saber? 一pregunta.
Me está molestando, y lo hace porque quiere ver de qué manera reaccionaré. Muevo los dedos dentro de los bolsillos de mi pantalón y mi cabeza niega involuntariamente.
一Mordí la manzana 一repone一 Tengo mucha curiosidad. Quiero devorar el árbol completo.
Nobara es... no sé lo que es. Me habla con metáforas. Puedo decir que Nobara es bastante madura para tener dieciséis, pero al mismo tiempo es una niña loca con hambre de conocimiento.
Se retira la chaqueta de su conjunto deportivo y lo amarra a sus caderas.
No me gusta.
一¿Qué es lo que quieres, Nobara?
一Ya te lo dije, ¿me harás repetirlo? 一Inspira aire y se sonríe一 Pero no tiene caso. Puedo entender que haya cosas en mí que no soportas. Me gusta ser grosera, fuerte y ruda tanto como me gusta vestir a la moda y verme linda 一Su expresión es la de una mujer orgullosa de sí misma, pero al mismo tiempo puedo percibir un atisbo de melancolía en su mirada一. Las personas solemos arrastrar situaciones del pasado 一dice para finalizar y se acaricia el brazo.
«¿Qué estás arrastrando?» me pregunto al mirar su níveo rostro. Quiero consolarla y decirle algo, pero las palabras huyen de mí y ahora mismo me siento como hipnotizado. Mis ojos recorren su figura. Sus hombros se ven frágiles y quiero abrazarla. Su espalda esbelta y desnuda me provoca querer besarla y tocarla, y ya puedo imaginar mis dedos enredados en ese cabello castaño.
No me gusta.
No sé cómo explicar el hecho de que ahora estoy en su habitación, sentado en su cama mirando cómo se peina. Pero estoy seguro que tiene que ver con su plan. Ella tararea Lost in Paradise, y aunque parece feliz, su mirada dice que se siente sola. Se levanta y camina hacia mí.
No sé si ella está conciente de lo seductora que es sin hacer nada. Solo mirar su delicado cuello y el largo de sus piernas me provoca querer empujarla contra la pared, contra su cama y besarla mientras mis manos la desnudan... Mierda.
Realmente me gusta.
一Te equivocas 一digo y su rostro muestra confusión一 No hay nada de ti que me parezca insoportable. Me gusta cuando hablas y cuando callas. Me gusta que defiendas tu esencia y cuando tarareas una canción. Me gusta tu espíritu inquebrantable. Me gusta como andas, como vistes, me gusta lo que dices...
Nobara se sienta sobre mi regazo y rodea mi cuello con sus brazos. En su rostro se forma aquella sonrisa del zorro, pero no me importa. Mis labios están hambrientos de ella y mis manos ansían desnudarla.
一Mierda... eres tan atractivo... te voy a joder ahora mismo一dice mirándome a los ojos y jalando su labio inferior con los dientes. En su expresión hay lascivia, así como en mi pene hay deseo. Entonces hundo mi cara en su pecho y mis manos aprietan su trasero.
Ya no sé qué es correcto y qué no. Solo quiero guiarme por mis propias convicciones y en este momento la deseo a ella. Quiero su proximidad, su calor, sus caricias. La quiero a ella.
Con premura se deshace de mi playera. Me besa el cuello y luego muerde mi oreja. Jalo con fuerza el top que usa y sus pechos rebotan frente a mi rostro, redondos, respingados. Mis manos los aprietan. Entre jadeos y caricias me pide que la bese y la muerda, y lo hago. Mi lengua chupa sus pezones, rosados y pequeños mientras mis manos se deslizan por su fina cintura.
Nobara es salvaje cuando está así. Me jala el cabello y entierra sus dedos en mi espalda. Donde debería haber besos hay mordidas; donde debería haber palabras hay gemidos.
Se saca el pantalón deportivo. Sin bajarse de mi regazo me toma de las manos urgiéndome a que toque su sexo. Se siente tan cálida, tan húmeda. Mis dedos se mueven gloriosamente entre sus pliegues. Ella jadea en mi oído, enredando sus dedos en mi cabello. No sabe qué hacer, me besa la barbilla, me muerde el labio, presiona sus labios contra mi mejilla olvidándose de cómo besar, de cómo moverse.
Encuentro una mejor posición para ella y retiro sus bragas. Sus caderas se levantan, ofreciéndose a mí. Mis dedos giran sobre su carne hinchada y mojada, y ella aprieta las sábanas con su puño y cierra los ojos, entonces su cuerpo entero se sacude como si estuviera siendo electrocutado.
一Fu... shiguro... ughh... 一gime mientras se retuerce plácidamente. Alcanzo a percibir sus ojos mirándome fugazmente, luego los cierra arrugando el entrecejo. Y hay un aroma que gira en la atmósfera. Su esencia, que embriaga mis sentidos, huele a feminidad, piel desnuda, sudor y excitación.
Nobara es exquisita.
Ella se incorpora para colocar su cuerpo sobre el mío.
一Muéstramelo 一me susurra y jala el lóbulo de mi oreja con los dientes. Desliza sus labios a lo largo de mi pecho hasta llegar a mi pelvis. Entonces la ayudo a deshacerme de mis pantalones y es ahí donde la obligo a que apriete mi pene con sus labios. Y eso hace. Gira su lengua caliente y húmeda alrededor de mi glande hinchado. Yo inclino mi pelvis hacia adelante para introducirme en su boca pero aprieta suavemente con sus rosados labios. Me está torturando. Parece saber lo que hace porque mi cabeza está nublada, cada hormona masculina dentro de mí me hace arder en llamas y lo único que deseo es correrme sobre su cara.
Mis piernas tiemblan. Mi respiración es pesada y me pierdo al sentir cada succión que ella hace. Hay un brillo especial en sus ojos marrones. Ella me desea tanto como yo la deseo a ella. Sus labios se mueven con osadía sobre todo mi pene. Y siento que ya no puedo más. La imagen de sus labios mojados con su saliva mezclada con mi líquido preseminal me provoca un espasmo en el vientre que me recorre por dentro.
一Nobara... 一digo tomándola del cabello, enredando mis dedos justo como imaginé一 Detente 一me torturo a mí mismo y ella solo me dedica una mirada de lascivia mezclada con extrañeza一 Solo, solo pon tu cara 一ordeno y ella se queda inmóvil extasiada con mis expresiones y la soltura que he mostrado. Debe sentir satisfacción por haber logrado su cometido. Mi mano se mueve sobre mi pene y el orgasmo llega arrebatándome el aire, golpeando mi cuerpo entero con espasmos placenteros mientras mi semen es derramado con vehemencia sobre sus labios, sobre su rostro.一¡Ughh! 一gruño.
Tras los segundos en que parece que mi conciencia obtiene una muerte placentera y resplandeciente, la miro probar mi semen. Y ella parece complacida de algún modo.
No sé qué decir, pero ahora que el placer no empaña mi racionalidad me siento culpable. Ella me hizo acabar y ni siquiera pude introducirme en ella. Me siento avergonzado por no saber controlarme.
一Lo siento 一digo.
一¿Por qué?
一Tú... yo... Soy un imbécil 一froto mis dedos sobre el puente de mi nariz一 Las cosas no debieron ser así.
Ella me mira atenta.
一No hay manual para estas cosas 一murmura一 Nos queda mucho tiempo. 一Sonríe y acuesta su cuerpo sobre el mío para besar la comisura de mis labios. Nobara es comprensiva. Conoce la naturaleza de situaciones como esta, y sabe que mi falta de experiencia me vuelve torpe. Nobara es... ella es...
Nobara es seductora. Es lista, fuerte, femenina y ruda. Nobara es muchas cosas...
Nobara es maravillosa.
Honmei-choko. Chocolate que las mujeres japonesas suelen regalar en San Valentín al hombre por el que tienen un interés romántico. Este suele ser hecho en casa, o bien, se acostumbra a comprar uno muy costoso.
Rokuyon. Libro escrito por Hideo Yokoyama. Ha alcanzado bastante popularidad entre los lectores. Su nombre en español es Seis cuatro.
La frase: "una chica excelente, bastante loca de a ratos. A veces muerta de risa. A veces tan triste. A veces mala." Es un parafraseo a Julio Cortázar.
La canción Island in the Sun que Fushiguro escucha pertenece a la agrupación Weezer. De acuerdo con Akutami, esta canción describe a Megumi.
La canción que Nobara tararea, Lost in Paradise pertenece a la agrupación ALI, y es la canción usada para el primer ending del anime.
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