BL (Male! Kohaku)
Sato Yashahiro estaba en grandes problemas.
Ser un asistente de dirección de la universidad más prestigiosa de Japón es mucho más estresante de lo que parece y hoy lo es mucho más. Tendrían dos grandes visitas en el campus para dar unas ansiadas conferencias. Y que sean en los mismos horarios no ayudaba en nada.
Por un lado, tenemos a Hizashi Kohaku, el joven atleta de veinticuatro años mundialmente conocido por sus altos logros en medallas de oro en los Juegos Olímpicos 2020, dejando a Japón no solo como anfitrión honorable, sino también en la cima de los premios con gran orgullo. Él asistía a la conferencia para hablar con los todos los clubes deportivos de la universidad como fuente de inspiración.
Por otro estaba Ishigami Senku, el joven científico genio de veintiséis años que en tan poco tiempo ha logrado el lanzamiento exitoso de un cohete al espacio en colaboración con la NASA, siendo reconocido también por sus grandes aportes y proyectos innovadores sobre ciencia y tecnología al rededor del mundo. Él hablaría sobre bastos temas cómo química nuclear, física cuántica, astronomía y mecánica general a todos los estudiantes con carreras relacionadas.
En fin, era un día muy importante para todos. Todo tenía que ser perfecto y todo lo estaba aparentemente, de no ser por un pequeño descuido suyo que en definitiva lograría que lo echarán.
En su defensa, que lo apuraran más de lo usual aturdió su cerebro. Sumándole el hecho que los auditorios estuvieran a solo un piso de distancia.
Y es que sí, hizo que ambos tomarán el lugar del otro. En campos tan ridículamente diferentes a los suyos, dejando a todos en confusión.
Solo esperaba que su despido no sea cruel.
—¡Joven Ishigami! ¡A usted le toca en el auditorio 2-A! - Decía muy atareado guiándolo al auditorio mientras revisaba su tablet actualizando datos.
—Pero me dijeron en la dirección que ...— El científico iba un poco más atrás, extrañado.
—¡Vaya de una vez! ¡Se supone ya debe empezar! —El ver la hora solo logro estresarlo más de lo que ya estaba.
—Pero- ¡OIGA! ¡SUELTEME!
—¡POR FAVOR DISCÚLPEME!
El pobre asistente terminó de empujarlo hasta que consiguió meterlo al auditorio y cerrando la puerta tras suyo. ¡Ahora tenía que ir a buscar al joven Hizashi! ¡Y ya no quedaba tiempo!
Casi llorando, fue bajando las escaleras de dos en dos para sorprendentemente encontrarlo en medio de estás.
—¡Joven Hizashi! ¡Venga conmigo, su conferencia es abajo! - Rápidamente tomo su mano sin detenerse en su trayecto
—Pero no que era en-
—¡NO HAY TIEMPO! - Para cuando se dio cuenta ya estaban en puerta que rápidamente abrió para empujar con algo de esfuerzo al confundido atleta, terminado su trabajo. ¡Y eran las cuatro en punto!
¡Al fin tomaría un descanso!
Dejando salir largo suspiro que llevaba conteniendo desde la mañana fue bajando las escaleras hasta el primer piso arrastrando los pies. Sólo quería comer tranquilamente en la cafetería.
Una voz en su comunicador lo tomó por sorpresa ya en la puerta de su destino. Era su jefe.
- ¡Sato! ¿Nuestros invitados llegaron a tiempo a sus reuniones, verdad? El papeleo aquí no me deja ir a ver a los auditorios.
—¡Sí, señor! Llevé al joven Ishigami y al joven Hizashi a sus seleccionados auditorios y ya envié a la base de datos las actualizaciones de estado.
- Me alegro escucharlo, buen trabajo. El joven Ishigami le correspondía el auditorio 1-A y al joven Hizashi el 2-A así que en rato iré a ver cómo andan.
—...
—¿Sato ?
—...
- ¡¿Sato ?! ¡¿Me escucha ?! ¡¿Los guío bien, verdad ?!
—...— Ya era muy tarde para arrepentirse— Por favor, tenga compasión de mí.
Podía considerar un desempleado.
.
.
.
Esto debe ser una broma.
Ahora se ve en el auditorio 2-A, lleno de gente súper atlética que parecían tener la fuerza de un gorila mirándolo como si fuera un alien. Ni él mismo sabía cómo llegó ahí.
—Usted no es Hizashi-san ...
Ya lo sé.
—Okey, todos están confundidos, yo también. Tal parece que hubo un error y me mandaron al auditorio equivocado. Pido disculpas, pero ahora tengo que irme— No creía en la buena o mala suerte, pero vaya que suerte de mierda tenía.
—¿Qué pasará con la reunión? —Dijo otro estudiante entre las gradas.
—Llamaré a dirección para que lo solucionen.
.
.
.
Esto es raro. Extraño.
Supuestamente iba a tener una conferencia con los deportistas de los clubes universitarios. Sin embargo, nada de lo que veía en las gradas del auditorio 1-A se acercaba si quiera a uno.
Por donde lo vieras, todos y a cada uno de los estudiantes eran unos cerebritos que lo miraban sorprendidos.
—¿Dónde está Ishigami-sensei...?
—¿No vendrá?
No sabía cómo reaccionar.
—Eh... Creo que hubo un error. Yo iba subiendo al auditorio 2-A y hombre me interceptado en el camino y me trajo hasta aquí. Ustedes iban a escuchar Ishigami-san, ¿cierto?
—Sí...
—Tendremos que llamar a la dirección— Dijo mientras tomaba su mentón— ¿Alguien sabe cómo llegar desde aquí?
Una joven en las primeras gradas alzó la mano— Puedo guiarlo si gusta, Hizashi-san.
—No será necesario—Se escuchó en la puerta.
—¡...!
—¡Es Ishigami-sensei!
Kohaku volteó hacia su izquierda donde se encontraba el semblante del científico algo fastidiado, a su costado el hombre que lo llevó hasta ahí sumamente asustado y nervioso.
Aquel hombre fue hasta el centro del estrado donde él se encontraba he hizo una profunda reverencia.
—¡Por favor disculpe mi incompetencia, Hizashi-san!—Lo miró sorprendido e iba replicar hasta que el joven dio media vuelta para quedar cara a cara con los estudiantes—¡Por favor disculpen mi incompetencia!
—No es necesario hacer tanto escándalo—Senku habló mientras caminaba donde ellos se encontraban con su meñique en el oído— Ahora tengo una reunión que dar. Hizashi, vaya al auditorio de arriba. Lo están esperando.
—Claro, ya me dirigió a-
—¡NO!
Todos los ojos confundidos en la habitación cayeron en el asistente.
¿Ahora que pasaba?
Aclaró la garganta avergonzado para continuar—Quiero decir, ninguno puede empezar sus reuniones— ¿Qué?...— Verán, este percance también debe solucionarse a nivel administrativo. Tengo que volver a llenar la base de datos, hasta entonces por favor esperen en unos de los salones. Otra vez, mis infinitas disculpas—Terminó con otra reverencia.
Qué maravilloso...
.
.
.
Ahora ambos se encontraban esperando en uno de los salones vacíos de la universidad a qué se resuelva todo.
Quizás era motivo para conocerse más a fondo.
—Es un placer conocerlo, Ishigami-san. Felicitaciones por sus logros, estoy algo informado sobre sus avances tecnológicos— Empezó la conversación con una ligera sonrisa.
—Llamame Senku, no hay problema— Rio, no estaba cómodo con tanta formalidad— Y lo mismo digo. No he visto los Juegos Olímpicos en vivo por temas de trabajo pero admiro su fuerza y velocidad. Totalmente sorprendente su desempeño— Le respondió con otra sonrisa.
Y...
Silencio incómodo...
Ninguno sabía cómo continuar con la conversación. Kohaku siempre fue alguien que no soporta quedarse en silencio por tanto tiempo por su gran personalidad extrovertida. Así que iba a encontrar un tema y conversar mientras tanto.
Pero el teléfono del científico fue más rápido.
—Un segundo— Senku fue al fondo del salón a contestar antes de que el atleta pudiese hablar.
—Me preguntó qué clase de persona será— Pensó mientras se sentaba en una de las sillas del aula— Muy inteligente y serio me imagino. No espero menos de un genio como él—Miro de reojo hacia atrás para verlo— Siempre he admirado la ciencia y sé que por su trabajo la ayudará a avanzar— Terminó por soltar una ligera sonrisa.
Para cuando se dio cuenta Senku ya se encontraba a su costado guardando el teléfono en su bolsillo— Era la dirección, dijeron que se iban a tardar más de lo esperado— Colocó sus manos en las caderas— Se disculparon y que las reuniones se pospondrían para mañana si no hay inconveniente. Podemos irnos.
—Ah, supongo que no hay más que hacer. Felizmente no tengo mucho que hacer mañana— Kohaku se levantó de su asiento y ambos se dirigieron hacia la puerta con el fin de salir. Suspiran cansados.
Senku toma la perilla de la puerta.
—Sí yo también tengo algo de tiempo libre en la tar-
—¿Qué sucede?
El forcejeo con la puerta se escuchó. Frunció el ceño. No podría abrirla.
—Aghh, ¿Por qué toda la mierda me tiene que pasar a mí?... —Susurró entre dientes en lo que se alejaba de la perilla, masajeándose las sienes.
Kohaku intentó abrirla extrañado. No recordaba que la cerradura fuera tan fuerte cuando ingresaron. Hasta qué...
¡Crack!
Se congelaron cuando escucharon el sonido en seco.
Senku se volteó lentamente para encontrarse con el rostro pálido del rubio mirando a la nada. Sus ojos bajaron hasta sus manos y...
Tenía la perilla rota.
Ah... No puedo creerlo...
—¡LO-LO SIENTO!—Giró su cara avergonzada a su acompañante mientras alzaba las manos— ¡LA ROMPÍ POR ACCIDENTE!
—Ya me di cuenta...
—¡Busquemos ayuda!
Estuvieron gritando desde dentro un buen rato. Nadie apareció.
Suspiraron cansados, había pasado ya media hora desde que entraron al salón. Senku le dijo que llamaría otra vez a dirección para que vengan a buscarlos.
—Realmente sentimos todas sus incomodidades, jóvenes. Sin embargo ahora toda la dirección está al límite de trabajo. Posiblemente lleguemos en dos horas...
—¡¿QUÉ?!—Soltaron al unísono.
—¡Por favor discúlpenos!
Y cortaron.
Bueno, ahora solo les quedaba esperar.
Vaya día de mierda.
Para matar el tiempo decidieron conversar para conocerse mejor. Kohaku empezó hablando sobre su admiración por la ciencia.
—¡Realmente admiró tu trabajo, Senku! Creo que es importante el progreso de todo tipo con miras hacia el futuro ¡Y tú siempre lo logras! También es una de las razones por la que busco siempre mejorar, siento que así puedo inspirar a más personas— Se encontraban sentados frente a frente en una de las mesas. El ambiente era ameno.
—Kukuku, muchas gracias— Hurgó en su oído con el meñique— Opino lo mismo. Un león como tú es digno de aplaudir.
Kohaku más allá de escuchar el alago presto atención a ese apodo. Horrible diría él.
—No soy un león, no me llames así— Lo miró desconfiado—Es tosco y recién acabamos de conocernos. ¡Ja! Para ser tan respetable eres una escoria.
—Me lo han dicho— No le tomo importancia.
Y ahora que lo veía mejor se dio cuenta de un detalle que pasó desapercibido cuando supo de él.
—Tu apellido me suena de algún lado y no soy de olvidar detalles— Entrecerró los ojos, analizándolo— ¡Ah! ¡Ya sé!
—¿Qué cosa?
—Tengo un amigo que también trabaja conmigo que se llama Hizashi Chrome. Pensé que quizás lo conozcas o solo es una coincidencia.
Kohaku abrió los ojos enormemente. No esperaba eso— ¡Sí lo conozco! Es mi cuñado, esposo de mi hermana mayor. No sabía que trabajaba contigo.
—Qué pequeño es el mundo...— Pensaron al mismo tiempo.
—Espera— Senku recayó en un detalle—¿Por qué Chrome tomo el apellido de tu hermana al casarse?
—Pues para que no se pierda nuestro apellido— Lo vio como si fuera estúpido. ¿Por qué otra razón sería?
—Pero por qué, si tú eres hombre. Se supone que no debía perderse contigo aún vivo.
—Ah...—Tiene razón, no le explicó eso— Es que el amor no me interesa ahora y francamente dudo mucho casarme y más aún tener hijos. Mi carrera es primero.
—Ah, tienes toda la razón— Asistió solemnemente con la cabeza— Creo lo mismo. Un cerebro enamorado es lo más ilógico que puede haber.
En vistas que Senku es un maestro para cortar conversaciones Kohaku intentó sacar otro tema. Y que mejor preguntándole sobre él.
—¿De mí?— Eso fue extraño— No tengo mucho que contar. Mi vida personal hasta podría catalogarse de aburrida para los demás.
—Entonces de tu trabajo. No hay problema.
—Bueeenooo, si insiiisteeesss— Una sonrisa malévola surco su cara. Y uno era para más.
Los próximos treinta minutos fueron exclusivamente acerca de datos sobre cohetes que Kohaku no entendía del todo. Tanta información solo hizo que sintiera humo salir de su cerebro.
A pesar de eso podía sentir su gran pasión al hablar de lo más ama, la ciencia. Poder ser testigo de ese entusiasmo lo contentaba.
—Además de los cohetes y mecatrónica en general también tengo un proyecto diez mil millones por ciento ambicioso y emocionante. Kukuku... ¡Algo que realmente revolucionará el mundo!
A Kohaku le intereso eso— ¿De qué se trata?
—No es nada más que un artefacto que puede ser capaz de curar cualquier enfermedad— Le regaló una orgullosa sonrisa.
El rubio no podía caer en su sorpresa, simplemente no podía creer que algo así podría lograrse.
—¿En- Enserio? ¿Algo así podría volverse una realidad?— Se acercó más a él, aunque la mesa entre ellos lo impedía.
Con una gran seguridad Senku le responde— Todo puedo hacerse con el poder de la ciencia y el avance. Si no lo logro yo, otro idiota apasionado por la investigación sin fin tomaría la iniciativa hasta conseguirlo. Así funciona la ciencia y el mundo— La tranquilidad y la confianza que transmitían sus palabras fueron tatuadas en su alma en un mensaje que jamás olvidaría.
Lo miró maravillado y le fue imposible pensar dolorosamente en su hermana mayor. Ruri padecía una terrible enfermedad rara que aparentemente no tenía explicación ni mucho menos una cura, que la acompañaba desde eran niños. Siempre tuvo ese temor que un día despertará y su hermana se haya ido para a donde no pueda alcanzarla. Por eso trabajo duró durante toda su vida con tal de darle la mejor atención médica que se merece hasta que puedan salvarla.
Pero con esta gran noticia todo cambiaba. ¡Ahora la llama de esperanza en su interior no hizo más que arder!
—Espero que todo se logré como planeas—Soltó una risilla— Lo más rápido posible de preferencia...— Evitó su mirada por segundo— Tengo a alguien muy importante que tiene una salud muy delicada. ¡Ja! Es realmente problemática...
Senku alzó una ceja—Hablas de tu hermana mayor, ¿verdad?...—Su voz sonaba más suave que antes.
Los ojos se le abrieron enormemente—¿Cómo lo sabías...?
—Kukuku, Chrome me contó en una ocasión que su esposa tenía una enfermedad que la ciencia actual no puede curar. De ahí sale su entusiasmo para que la medusa se haga una realidad lo más rápido que se pueda— Se cruzó de brazos con suficiencia— Además le hice la promesa que así sería y soy alguien de palabra.
Kohaku conmocionado y tratando de aguantar sus lágrimas le da las gracias por todo lo que ha hecho por todos en lo que más parece un susurro.
—No me agradezcas. Es solo mi trabajo y pasión— Cerró los ojos hurgando su oído con su meñique. Sus labios formaron una pequeña sonrisa de lado.
La atmósfera era perfectamente agradable entre ellos...
—Creo que me he enamorado totalmente de ti...
...Hasta que esas palabras salieron de la boca del atleta.
Senku no hacía más que mirarlo completamente asqueado y perturbado. Qué forma tan desagradable de romper un ambiente tan ameno.
—Creo que acabas de decir algo realmente agobiante...— El ceño se frunció más, temblándole una ceja— ¿Cómo puedes decir algo así, si hace tan solo un momento dijiste que no estabas interesado en el amor?— Tomó la mayor distancia posible de su acompañante aún en su sitio.
—No sé de qué hablas. No me refería al amor romántico— Cruzó los brazos y se acomodó en su asiento—Y ¿Por qué? ¿No te gustan los hombres?
—No me gusta nada ni nadie en particular— El giro de esta conversación se volvió realmente extraño en un parpadeo—¿Acaso a ti sí?—Preguntó dudoso.
Si bien la pregunta no le importaba, no era algo que esperará de alguien como Senku. Aun así respondió con sinceridad—No tengo preferencia realmente, supongo que me gustan los hombres y las mujeres por igual.
—Y dices que no te interesa el amor...
—Una relación romántica es diferente a eventos ocasionales— Dijo de lo más tranquilo.
Senku lo vio con las náuseas siendo vagamente contenidas.
—Esa era información que no quería saber—Juraría que su cara estaba verde del asco— No tengo interés de tu vida sexual.
Eso lo confundió.
—¿Tú nunca has tenido sexo? ¿Sigues virgen?— Su asombro era genuino.
—Nunca fue una necesidad para mí.
Veintiséis años virgen... Wow... No me lo esperaba... Aunque él parece tranquilo, mejor no digo nada. No parece interesarle.
—Y... ¿No te gustaría experimentar?— Pero no podía con la curiosidad.
El rostro de Senku se convirtió en una mezcla de sorpresa, indignación y asco al mismo tiempo. ¿Cómo llegaron a esto?
—Si esa es tu forma de proponerme sexo gay, estás muy equivocado si piensas que voy a aceptar— Dijo cubriéndose en pecho con los brazos, alejándose aún más.
Kohaku se detuvo un rato pensando, extrañado. Fue entonces cuando lo escuchó decir eso que se dio cuenta como sonaba su último comentario. La sangre corrió salvajemente a su cara dejándolo como si fuera un tómate. Sentía humo salir de sus orejas como si de un tren a vapor se tratará.
—¡NO!—Su corazón se aceleró horrible—¡NO QUERÍA QUE SONARÁ ASÍ! NO ME REFERÍA A ESO— Sus brazos se movían en negación con torpeza—QUERIA DECIR SI TE GUSTARÍA EXPERIMENTAR TENER SEXO EN GENERAL. NO CONMIGO.—Gritaba aún más nervioso que antes intentado que su punto quedará completamente claro.
Terminó escondiendo la cabeza entre sus brazos apoyados en la mesa. Qué vergüenza...
Senku dudo por un segundo, mirándolo desde arriba pensando si realmente debía creerle o no aún estando incómodo. Después de un rato terminó cediendo, dejando salir un suspiro.
—Bueno, no tengo interés en el sexo y difícilmente aceptaría un evento ocasional— Con los dedos hizo las comillas en "evento ocasional".
Aún con la cabeza escondida, Kohaku se dio cuenta de un hueco en su declaración que lo hizo olvidar su vergüenza. Alzó la mirada lentamente.
—O sea que...— Esperaba que esto no se malinterpretara —Si te terminas enamorando de alguien ¿Sí aceptarías?
—Supongo que sí aunque lo dudo, como ya dije, no tengo interés en el amor— Le tomó por sorpresa en un inicio, pero no le dio mucha relevancia así que contestó con normalidad.
—Bueno, no deben faltar todo tipo de candidatos. Eres realmente atractivo.
El ceño se volvió a fruncir.
—Estoy comenzando a creer que sí estás coqueteándome para luego cogerme—Lo miró entre cerrando los ojos.
—Joder, no. ¿Es que acaso no puedo decirte que eres lindo sin que pienses mal?
—Me haces dudar
Para cuando dijo eso escucharon unos pasos en el pasillo. Habían llegado por ellos, vaya el tiempo pasa volando.
Se pararon de sus asientos para dirigirse a la puerta y escucharon un forcejeo desde afuera. Poco minutos después la cerradura cedió, dejándolos libres.
Al frente suyo estaba el director de la universidad y el asistente que inició todo sumamente apenados dando una profunda reverencia.
—¡POR FAVOR DISCÚLPENOS! ¡HICIMOS QUE SOLO PIERDAN SU VALIOSO TIEMPO!—Gritaron al unísono.
Los afectados solo compartieron una mirada para luego reír suavemente.
—No pasa nada, no importa— Dijo Kohaku.
—El tiempo que tomamos aquí era lo que ibas a usar en las conferencias, así que no afecta nuestras agendas. Solo esperamos que mañana sí podamos darlas.
—¡Sus corazones son inmensos, jóvenes!—El director se enderezó rápidamente—¡Aún así estamos realmente apenados! En especial ALGUIEN—Miró con los ojos ardiendo en rabia a el joven Yashahiro. Quién de inmediato asistió velozmente aún sin alzar la cabeza.
—¡Otra vez, disculpen mi incompetencia! ¡No volverá a suceder! ¡Pueden hacer lo que quieran conmigo con tal de conseguir su perdón!
—Esto es innecesario— Senku lo vio aburrido hurgándose el oído.
—Sí, no te disculpes—Kohaku lo continuó—Ahora levanta la cabeza.
Sato siguió la orden viéndolos maravillado—Son unos ángeles...
—Aún así no te salvas de tu despido, Sato.
—No hay el porqué, señor— Senku lo defendió— Todos podemos equivocarnos—Y es que gracias a ese descuido Kohaku y él pudieron conocerse. Entraron muy rápido en confianza en tan poco tiempo.
Ya en la puerta de universidad para irse a sus hogares estaban por despedirse cuando Kohaku lo sorprendió dándole su teléfono—Intercambiemos números, podemos seguir en contacto.
—Kukuku, claro. ¿Por qué no?
Ambos se van en direcciones contrarias con la promesa de hablarse más adelante.
Y lo hicieron. Se volvieron amigos en muy poco tiempo, aunque sean tan diferentes. Salían regularme a comer o jugar videojuegos en sus ratos libres y poco a poco ambos se fueron haciendo amigos de sus respectivos grupos.
Por muy sorprendente que sea, unos—algo largos— meses después de su primer encuentro oficializaron una relación que lleno de sorpresa a todos. Sus amigos, familia y posteriormente la prensa. Nadie lo esperaba.
Quién lo diría.
No soy fan del BL pero la idea se me vino a la cabeza mientras luchaba para encontrar algo para este tema y me gustó cómo se veía.
Originalmente iba a hacer con Kohaku mujer, luego me pregunté cómo harían para confundirse de aula. Y como ni sus nombres se parecen a la convertí en chico. Uno muy guapo, por cierto.
Tengo ese headcannon de que Kohaku es bi y si Senku no fuera aroace sería Demisexual pan-romantico :)
Esto es parte del evento Senhaku Week 2021! iré publicando el resto de fics c:
Perdón si no hay mucho del tema. ¡Espero les haya gustado! Uwu
Día 1: Cambio de roles
