Capítulo 1

Pov. Elizabeth

Me encontraba camino al set donde grabaríamos la cuarta película de la Saga Crepúsculo. Iba caminando con un café en la mano y con mi celular en la otra, cuando de pronto choque con algo, mejor dicho, alguien.

Dejé caer el vaso que tenía en la mano y caí al suelo por la fuerza del golpe. Me pare algo adolorida y cuando levante la vista me sonroje instantáneamente al ver con quien tropecé.

Pov. Peter

Iba caminando con rumbo al set, estaba emocionado por volver a ver a todos, pero en especial a Elizabeth. Se que está mal que yo sienta una atracción hacia ella, pero quién podría resistirse con una coestrella así. Ella es divertida, encantadora y diferente a cualquier persona que haya conocido antes. Pero hay un pequeño problema que me frena a estar con ella, estoy casado y tengo tres hermosas hijas.

Amo a mi esposa, Jennie, al menos eso pensé hasta que vi a Elizabeth por primera vez. Aquel primer día de grabación de la primera película basada en los libros de S. Meyer, Elizabeth Reaser cambió mi vida por completo.

Iba caminando tranquilamente pensando en la película que grabaríamos, que no me di cuenta y choqué con algo. Cuando levante la mirada, la ví, la mujer más hermosa que haya existido en todo el mundo, por lo menos para mí y solo eso importaba.

Se sonrojó y no pude hacer nada más que sonreír, como adoro cuando se sonroja se muy adorable y me dan unas ganas de besar esos labios rojos y carnosos que tiene.

Detengo rápidamente esa línea de pensamiento y recuerdo que tengo que controlarme. No hago más que mirarla, creando un silencio muy incómodo, hasta que ella habló:

- Hola Peter - me saludo con su hermosa voz, me encanta escuchar mi nombre salir de sus labios.

- Hola Liz, ¿cómo has estado? - le pregunto saliendo de mi vacilación

- bien...y tú? ¿Cómo están las cosas con Jennie? - me preguntó, dando paso al tema que no quería tocar para nada, pero como no puedo enojarme con ella, no tengo más remedio que responderle:

- Igual o peor creo, no lo sé...ya no sé qué puedo hacer, ahora peleamos todo el tiempo y por las cosas más pequeñas y tontas.

- De verdad lo siento Peter, talvez podrían hablar y ver si aún se sienten bien estando juntos.

- No lo lamentes y gracias, pero no sé si existe una manera de que sigamos juntos, es difícil; pero tu sola presencia me ayuda más de los que crees - lo dije sin pensar y me arrepentí profundamente en ese mismo instante.

- De nada, creo - dijo algo incómoda

Pase un brazo sobre sus hombros para tratar de aligerar el momento y empezamos a caminar hacia la entrada.

- Tú cómo has estado? - le pregunté

- Bien, estuve un tiempo visitando a mis hermanas y mi mamá, fue divertido.

- Que bueno - sonreí un poco

- Sabes que puedes hablar conmigo sobre lo que sea, ¿verdad? - me dijo con un tono serio

- Lo sé y gracias Liz. Por escuchar siempre. No sabes cuán importante eres para mí, te quiero, gracias.

- También te quiero Peter, ¿que clase de amiga sería si no te escuchó? - ella me respondió frotando mi espalda y riendo suavemente.

Ella dijo que me quería, pero no sé si significa algo, porque al final solo lo dice porque soy su amigo y por hacerme sentir mejor. Sólo desearía que mi amor sea correspondido. Aunque quien sabe a lo mejor si podría ser posible estar con ella...