Capítulo 1: El anuncio.

En aquella tarde de primavera, con las aves cantando y los niños divirtiéndose en este pequeño pueblito de Michigan; Aquella recién veinteañera de ascendencia filipina llamada Stella, se encuentra viendo el lago al lado de su amigo de cabellos blancos.

Es increíble que ya son nueve años desde aquella primera vez que se vieron en el autobús de la primaria e iniciaron una amistad duradera, ella y otros cuatro muchachos.

Él pone su brazo alrededor de hombro de Stella, ella se sonroja mientras aprecian el cantar de las aves.

─ ¿Entonces, te gusto tu regalo de cumpleaños? ─Pregunta el peli blanco con una sonrisa entusiasta, queriendo una respuesta positiva.

Stella le sonríe, aprecia un brazalete de oro con una estrella roja; Igual a la camisa que solía usar cuando tenía once años De hecho le parece adorable, en especial porqué es la que usaba cuando oficialmente se volvieron amigos.

─El mejor de todos. ─Responde Stella abrazando a su amigo.

─Por cierto, mañana hare un anuncio importante en casa. ¿Quieres venir? Invite a los chicos también. ─Ofrece Lincoln entusiasta por querer otra respuesta positiva.

─ ¿Finalmente te decidiste por una universidad? Ya era hora Linc. ─Adivina Stella feliz por su amigo. De seguro estudiara arte en California, siempre ha comentado lo mucho que le encanta escribir para Marvelous comics y lo genial que sería estar en la oficina principal.

─Pues sí, ingeniera en Great Lake. Pero no es eso. ─Responde Lincoln con menor entusiasmo al decirle eso. Incluso su sonrisa se reduce bastante.

Stella se confunde al escuchar eso, siempre le cuenta lo genial que es California. Incluso tiene fotos de todos los lugares turísticos e información de departamentos. ¿Por qué Great Lake?

Siente algo de decepción, quizá porqué ella estudiara en Pasadena el próximo semestre y esperaba no estar tan lejos de alguno de sus amigos.

─¿Entonces qué es? ─Cuestiona Stella con cierta intriga.

─Mañana a las cuatro lo sabrás, lleva tú vestido rojo que usaste en la graduación. Ese es mi favorito, te vez genial en él.

Esa declaración sonroja a Stella, recuerda la cara que puso Lincoln cuando lo vio usándolo, de ser una caricatura su quijada hubiera llegado al suelo. Al menos él si noto lo bien que se había arreglado, no cómo su pareja de ese entonces.

Se escucha el teléfono de Lincoln, este suspira antes de contestar.

─Hola Ronnie… Sí, ya le dije…. Ok yo lo comprare de regreso. ¡No, no estoy levantando el tono! ─Eso último es una mentira dado el estruendo que tiene su voz. ─… Sí, yo también. Adiós.

Stella lo ve colgar al mismo tiempo que suspira con cierta pesadez, guarda su teléfono mientras frota su cara.

Él levanta la cabeza y ve que su amiga se encuentra consternada por escuchar esa llamada, vuelve a forzar su sonrisa para que no se preocupe, jamás le ha gustado verla con el ceño fruncido. Su rostro es muy tierno cómo para mancharlo con esa mueca.

─Descuida, es mi novia.

─Sí, se quien es.

─Tengo que irme, pero será lindo que vengas a casa mañana. ─Esa frase suena más cómo una súplica.

─Te llevo, de todos modos ya tengo que volver a casa. ─Ofrece Stella dándole la mano a su amigo.

Lincoln lo piensa dos veces, de seguro Ronnie Anne se pondría loca si lo ve con otra chica en un auto, últimamente se ha puesto celosa con él. Quizá porqué Lori les anunció que estaba embarazada y eso significa que Bobby pasara menos tiempo con ella, incluso menos que antes.

A veces no le gustaría que exagerara tanto, es decir se supone que son novios y no confía en que se mantenga en línea. Él no le reclama cuando no le contesta los mensajes pero ella siente que debe tener el teléfono siempre a la mano.

El peli blanco ve a Stella, ella le sonríe de manera en la que le indica que no le importa la respuesta pero si le gustaría mucho qué aceptara. ¿Qué más da? De todos modos no cree que esa libertad dure.

─ ¿Podemos pasar rápido por unas hamburguesas? ─Pide Lincoln dándole una respuesta positiva.

La mueca alegre de Stella crece y toma la mano de Lincoln, apurada para llegar a su auto, aunque sinceramente le gustaría ir lento pero seguro.

En el estacionamiento de ´´Hamburguesa del eructo´´, Lincoln y Stella se encuentran recostados en el auto mientras mastican su comida.

Lincoln puede ver que ella tiene pegado allí un poster, es de un espectáculo de magia en el que él y su hermana Luan trabajaron hace unos años, incluso él mismo dibujó e hizo copias de este. Recuerda la opinión negativa que ella tiene sobre la magia. ¿Por qué tendrá ese poster?

─Me lo autografiaste en el cumpleaños de Jordan, sé que algún día valdrá una fortuna. ─Afirma Stella sonriéndole al poster.

─No creo que valga el autógrafo de un futuro arquitecto. ─Dice Lincoln sin dejar de apreciar el poster.

Stella se ríe por la pena, él no se escucha convencido de eso último y ella sabe que se está mintiendo. Pero no le corresponde a ella decirle que hacer o qué no, ya no están en primaria, ya es un adulto.

─Bueno, al menos aprenderás a dibujar edificios correctamente y quizá puedas usar esos conocimientos en tus historietas. ─Recomienda para subirle el ánimo.

─No lo sé, últimamente no he dibujado nada bueno. Quizá solo el retrato de los señores Carlos y Frida. Tal vez deba dejarlo.

Eso sí le molesta a Stella, una cosa es no seguir su pasión. ¿Pero abandonar un talento? Sin pensarlo dos veces abre un sobre de mostaza y lo vierte por la camisa de Lincoln.

─ ¡Oye, la camisa es nueva! ─Se queja el peli blanco. Al menos la mostaza huele bien pero sigue siendo molesto el sentirla en su pecho.

─No vuelvas a decir una idiotez así. Tú dibujas muy bien y no quiero escuchar que malgastas tu talento. ─Advierte Stella sacando un paquete de salsa de tomate.

─Hay, esa no quita. ─Responde Lincoln asustándose. ─Bien Stella, seguiré dibujando. Baja la salsa.

─Al menos una vez al mes actualizaras tú plataforma de dibujo. ¿Prometido? ─Pide Stella aún con el paquete en mano.

Lincoln se siente conmovido que ella aún crea en él, incluso Clyde le dice que haga lo que quiera cuando le cuenta sobre eso. Quizá en el esquema general de las cosas dibujar no sea la gran cosa, pero es algo que le ha divertido hacer y sinceramente no es malo en ello, hasta han publicado algunos de sus trabajos… Aunque aún no lo reconocen por haber creado a personajes de Ace Savy, pero sí a sus hermanas; Pero de todas, allí está Stella amenazándolo con salsa de tomate para qué no se rinda, es bueno poder contar con ella.

Lincoln se vuelve a recostar, admirando el poster que dibujó hace años, ahora que lo ve de nuevo siente que podía hacerle unos retoques para que se vea más estético, incluso podría añadir un mejor fondo.

─¿Pasadena eh? ¿Qué harás allí? ─Pregunta Lincoln sin voltear a Stella, en cierta manera le tiene envidia ya que ese lugar es tan cómodo y no tan caro cómo las zonas de Burbank o Los Ángeles. Mientras que él, tendrá que vivir en una simple ciudad más.

─Trabare y estudiare en diseño gráfico, planeo especializarme en hacer efectos especiales.

El corazón de Lincoln late con fuerza, esa suena a la gran vida, el poder trabajar creando ilusiones ópticas o incluso poder crear efectos prácticos. Quizá le toque trabajar con la siguiente gran marioneta del cine, o usar la marioneta original del maestro Yoda, suena a una carrera divertida. Mejor que hacer planos rectángulos que siempre serán vistos igual, pasaran por la calle y no se preguntaran quien trabajo en ellos, los arruinaran con graffiti o incluso demolerán con el tiempo, los edificios tienen suerte de durar pero esta es finita. En cambio lo que dice Stella es tan duradero, incluso podría decirse que inmortal.

Stella nota que Lincoln ya se puede imaginar a el mismo en esa posición, ¿Si lo desea con tanta pasión por qué no va por ello? No entiende a su amigo.

Los pensamientos de ambos son interrumpidos por alguien tocando la ventana, los dos voltean y ven que es la mayor de los Loud, presumiendo su vientre de apenas cuatro semanas. Ella le indica a Lincoln que salga del auto.

─Bueno, allí va mi tarde. Feliz cumpleaños Stella… Gracias. ─Le susurra Lincoln con cierto alivio en su voz, acariciando su mano un breve segundo.

Aunque ese haya sido un segundo, Stella siente aún el calor de ese suave desliz en sus nudillos. Sonríe mientras la pone en su pecho, viendo el poster de Lincoln.

Fuera del auto Lori se ve algo irritada, Lincoln le da una de sus hamburguesas para que calme ese apetito digno del embarazo.

─Lincoln, no creo que sea conveniente encontrarme contigo en el auto de una chica que no sea Ronnie Anne. ─Dice Lori dándole una mordida a la hamburguesa.

─Sí Lori. ─Responde Lincoln con hartazgo.

─No me hables así, lleva preguntando por ti todo el día. ¿Por qué la evitas? ¿Terminaras con ella? ─Interroga Lori poniéndose muy a la ofensiva, incluso entre cierra los ojos para ver con detenimiento el rostro de Lincoln.

─No, yo… Quiero estar con ella, supongo. ─Responde Lincoln bajando la mirada. ─Es decir, si terminara con ella Bobby se pondría cómo loco y si él se pone cómo loco… No creo que debas estresarte con mi sobrina allí adentro.

─Linc, estaré embarazada pero se controlar mis hormonas. ─Responde Lori haciéndose la indignada por las dudas de su hermano.

─Le gritaste a Leni ayer por tu cepillo de cabello.

─ ¡Por qué no me lo pidió prestado antes! ─Grita la rubia espantando a su hermanito.

─ ¿Vez? Por eso es mala idea que Ronnie nos esté visitando, ya la veré mucho en… la universidad de Great Lake.

─Oye, esa es una escuela genial. Tienes suerte de que le pidiera a Carlos que te diera una beca. ─Afirma Lori dándole golpes en la espalda a Lincoln.

─Viva, supongo. ─Festeja el peli blanco sin ocultar su sarcasmo. Ojala no hubiera esperado tres años para decidir su futuro. Aunque ese fondo universitario ha crecido considerablemente gracias a esperar, la beca ayudara.

Stella se encuentra enfrente de su apartamento, para ser su cumpleaños la tarde ha sido muy aburrida. Al menos tiene brazalete que le regaló Lincoln, eso es suficiente para ella.

Abre la puerta y ve que dentro hay una fiesta salvaje, no cree que sea por su cumpleaños porqué todos son tipos que no conoce.

─ ¿Hay algún problema muchacha? ─Pregunta uno de los bailarines demostrando tener un acento extranjero, de esos extraños que pronuncian con mayor fuerza la letra erre.

─Pues, era el hecho de que mi cumpleaños estaba apestando pero creo que eso paso a segundo plano. ─Responde Stella tratando de mantener la compostura ante la confusión.

─Hay amiga, tu fiesta es increíble. Es decir, ¿Quién pone una litera en el baño? ─Pregunta otro hombre pero con un acento más afeminado.

─Esa… era mi habitación. ─Responde Stella con un ojo parpadeando.

─Uy, necesitas cambiar tu cama.

El teléfono de Stella suena, ella contesta rápidamente para ignorar lo que posiblemente es la grabación de una película para adultos de índole homosexual.

─¿Qué honda amiga? Necesito que me veas en mi camioneta en estos momentos. ─Dice una voz femenina tras el teléfono.

Dentro de una camioneta negra, Stella sostiene su vestido rojo dentro de plástico. Al menos esos tipos le dieron permiso de sacarlo.

A su lado, se encuentra una joven adulta de mohicano negro con tintes morados en varios mechones, está tocando leves melodías con su guitarra eléctrica.

─Olvide decirte, cada año rento el apartamento por la convención anual de croatas. ─Dice la chica sin algún tipo de vergüenza. ─No te preocupes, yo duermo en el asiento del conductor y tú te quedas con la cajuela.

─ ¿No podríamos pagar un hotel, Tabby?

─Pff. ¿Y dónde estaría la ganancia? Además, dos chicas en una van es divertido. ─Responde Tabby, saca la cabeza por la ventana. ─Oye nena, ¿Alguna vez has hecho un trío en una camioneta? ─Grita a una transeúnte la cual le lanza un helado. ─Pues por lo visto no, pesada.

Tabby entra nuevamente, limpiándose el helado de la cara y comiendo el resto de este.

─ ¿Nunca te han dicho que presionas demasiado? ─Cuestiona Stella de manera sarcástica.

─Me veo a mi misma cómo alguien que toma la iniciativa. ─Responde Tabby con la boca llena. ─Hablando de… ¿Qué tal la cita con Lincoln?

─Ya te dije que no fue una cita, él tiene novia. ─Afirma Stella con rencor al decir esas palabras.

─ ¿Y? Con qué sepas manipular su libido es irrelevante.

─Pff, aunque fuera así no creo que Linc quiera hacerle eso a su novia y sin duda yo no quiero hacerlo romper eso.

─Claro que quieres amiga; Solo te falta iniciativa. ─Asegura Tabby masticando. ─Quizá no lo notaste, pero en la preparatoria solo tuvo ojos para ti.

─Por favor, estuvo saliendo con Ronnie Anne desde la secundaria. Es claro que ya decidió que la quiere.

─Oh claro, porqué cuando hablaba de ella sonaba tan vivaz. ─Comenta Tabby con sarcasmo.

Stella pone la mirada en blanco mientras niega con la cabeza, toma su almohada y cobija para poder descansar aún si apenas son las cuatro de la tarde.

─Oye, ¿Enserio te dormirás ahora? ─Cuestiona Tabby indignándose.

─Estamos en una van. ¿Qué más se puede hacer?

─Hay tantas cosas… Jugar al silencio de los inocentes, escuchar a Journey… Tocarnos entre nosotras.

─ ¿Qué?

─ ¡Dije tocarnos entro nosotras! ─Grita Tabby pasándole un bote de humectante.

─No hare eso.

─Bueno, si no quieres no. Pero oye, escuche de una fiesta en la playa; Tiene música, voleyball, muchas nenas.

─… Supongo que una salida entre amigas no hará daño.

─Genial… Además, debo mover la camioneta en diez minutos así que no tenemos opción.

Stella solo suspira con irritación mientras Tabby termina de devorar su helado, solo espera que no haya croatas en esa playa.

En la playa, hay varias personas divirtiéndose pero Stella solo se encuentra bebiendo una soda, sentada en una silla plegable mientras piensa en lo que dice Tabby.

Ya se graduó de preparatoria y es probable que solo vuelva a ver a ese grupito en reuniones posteriores, no tiene una reputación que mantener ahora qué a nadie le importara quien sale con quien. Recuerda un drama que se había armado cuando descubrieron al tal Chandler en el laboratorio de química con Jordan chico, desde burlas hasta sobre nombres que si bien duraron mucho ahora son irrelevantes.

Con otro largo sorbo recuerda las charlas que ella y los chicos solían tener en las gradas de la escuela, mientras todos veían a las porristas practicar para que posteriormente ella y Lincoln vieran a los del equipo de futbol americano. Según él era lo justo, ella los acompañaba en sus espionajes lujuriosos y él la acompañaba a ella.

Ríe al recordar eso, pasaron los dos primeros semestres de esa manera; Era lindo, solo ellos dos hablando hasta que la campana tocara. Se pregunta si eso tendría con Ronnie Anne si es que se hubiera quedado en Royal Woods; Claro que según los chicos, ellos solo se hicieron amigos luego de una cita obligada, no es cómo que eso hubiera nacido naturalmente o él se le haya acercado por voluntad propia.

Pero eso no es su asunto, de seguro ellos han tenido aventuras románticas a su manera. Ella solo será su amiga de preparatoria, la que lo vera de nuevo en la reunión de cinco años, la de diez, quince y así en adelante.

─Hey Stella, ¿Iras al evento que Lincoln hará en su casa? ─Pregunta Zack sentándose al lado de ella.

─Sí. De seguro será algún plan loco para un negocio y nos pedirá su ayuda. ─Bromea Stella.

─Nah, nos pide ir muy formales. ─Responde Zack. ─Quizá encontró un mapa a una gran conspiración y quiere que lo sigamos a descubrir la verdad. ¿Cuál verdad? Habrá que ver, pero yo apuesto por la clonación de dodos.

Stella se ríe de eso, aunque Zack se lo tome enserio ella no puede dejar de verlo cómo una gran broma, no de las malas sino de las buenas. Zack es de esas personas que encuentran la manera de alegrarte el día y aprecia que sea su amigo.

─Ojala sea eso. ─Suplica ella, se da cuenta de qué es poco probable pero si eso significa otra loca aventura con sus amigos está dispuesta a hacerlo.

─ ¿Qué más podría ser?

Es lo que ella no quiere saber.

Al día siguiente, en la casa Loud. Sus diez hermanas, padres, abuelo entre otros conocidos junto a la familia Santiago y Casagrandde se encuentran vestidos de gala.

Tabby se come los aperitivos, se serviría el vino pero Luna se lo prohibió hasta que den su gran anuncio.

─ ¿Qué crees que sea? ─Pregunta Frida Casagrande entusiasmada, su sobrina crece tan rápido y este tipo de eventos solo la emocionan más.

─No lo sé, el misterio me intriga tanto. ─Responde Rita pensando en qué es alguna otra locura de su hijo pero esta vez en pareja.

─ ¿Cuánto a que anuncian que ya lo hicieron y esperan una ´´bendición´´? ─Bromea Carl a Lola y Lana, estas se alejan con cierto asco de él.

─Fue gracioso hermano. ─Asegura CJ dándole palmadas a Carl.

─Ya te dije, no lo es a menos que las nenas se rían.

─Apuesto que decidirán mudarse juntos. ─Dice Luan con alegría.

─Ese siempre es un paso importante. ─Responde Luna impresionada.

─Al fin podremos usar el cuarto de Lincoln cómo almacén. ─Llora Lynn sr con alegría.

─Suspiro, yo pedí ese cuarto para mi santuario de libros papá. ─Se queja Lucy.

Ronnie Anne con una sonrisa de oreja a oreja y Lincoln con… No podría llamarse sonrisa ya que la mitad de su mueca está al revés, llegan tomados de las manos.

─Familia. ─Dice Lincoln con la voz cortada.

─ ¡Nos comprometimos! ─Grita Ronnie Anne mostrando un anillo.

El grito de todos se combina de manera tan alta que se puede escuchar hasta el final de la cuadra, nadie espera para correr y abrazar a la feliz pareja. Ronnie Anne no se hace la del rogar y aprieta a todos mientras ríe, Lincoln por su parte se encuentra asomando su cabeza entre la multitud.

─ ¡Mi hermanita ya tendrá esposo! ─Grita Bobby llorando por la alegría.

─ ¡Hare tamales para festejar! ─Anuncia la abuela.

─ Yo preparare todo mi recetario. ─Añade Lynn sr.

Clyde, Zack, Liam y Rusty se encuentran gritando para apoyar a su amigo.

Lincoln no deja de asomar la cabeza hasta que cruza miradas con Stella, viendo que si usa el vestido rojo de la graduación, incluyendo la flor blanca que le regaló a ella en vez de la cita en la que Ronnie lo plantó.

Stella inhala profundamente, en los ojos de Lincoln puede ver la vergüenza que siente en estos momentos. Son tan alegres y llenos de vida para todos, que de seguro no se percataran que el tiempo pasara, pero para ella todo se siente cómo si se hubiera detenido.

De repente se siente en un vació blanco donde solo se encuentran ella y Lincoln, tan cerca pero sabe que no podrá alcanzarlo lo más que corra hacia él.

Ella toca aquella flor blanca, recuerda su baile de graduación al sentirla. Hay una pista de baile a su alrededor, mientras que ambos solo están sentados allí en una mesa porqué Ronnie Anne lo plantó y la de Stella se fue al baño con otra chica.

Ambos tomados de la mano mientras se escucha una balada romántica. El dedo de Lincoln moviéndose cual punta de cimpas mientras ella lo ve a la cara.

─ She keeps her Moet et Chandon, In her pretty cabinet, "Let them eat cake", she says,Just like Marie Antoinette, A built-in remedy ─Canta el peliblanco volteando a Stella, le sonríe mientras aprieta su mano y se levanta para llevarla a la pista de baile. ─For Khrushchev and Kennedy, At anytime an invitation, You can't decline. Caviar and cigarettes,Well versed in etiquette. Extraordinarily nice. She's a Killer Queen

Recuerda eso, pero ese baile ya pasó y ya no queda nada que hacer porqué ahora será Ronnie Anne la que tendrá esos bailes. Viendo el rostro de su amigo se da cuenta de que hoy no se trata de ella, solo de la feliz pareja. Hace un esfuerzo sobre humano para sonreírle a Lincoln, levanta su pulgar en señal de aprobación y con una fuerte inhalada se retira, todo mientras el peliblanco no deja de verla.

Tabby también ve esa escena, pasa a retirarse; Bueno antes de eso se lleva el plato con bocadillos y la botella de vino que iban a abrir para festejar. Corre lo más rápido posible para tomar a Stella y llevarse de allí.

Al meterla en su camioneta, ella arranca y se van, ignorando los gritos eufóricos en la residencia Loud. Tabby ve la botella, es de las caras, una del tipo que solo puedes probar en contadas ocasiones, de seguro gastaron mucho dinero en ella.

─Toma, sé que quieres hacerlo tú. ─Dice Tabby dándole la botella a Stella.

La filipina ve la botella, sintiendo que el universo se ríe de ella al tratarse de su vino favorito. Con los ojos llenos de humedad, abre la ventana y arroja la botella, escuchando cómo se quiebra en mil pedazos al igual que ella.

….

Notas del autor:

SI YA SÉ QUE TENGO TANTOS FICS ABIERTOS :¨V Soy humano, tengo ideas. Ideas que surgen cuando vez fox life a las tres de la mañana esperando las repeticiones de Unidad de víctimas especiales :´´v. ¿Creen que no extraño a Elliot? Todos extrañan a Elliot, Nick está bien pero Elliot es Elliot y para colmo Rafael Barba también se fue :´´v

Así que júzguenme por abrir otro fic, ódienme pero quiero que sepan que Foxlife transmite comedias románticas y La ley y el orden, unidad de victimas especiales. Culpen a ese canal por inspirarme…. Y esperen canciones. Muchas.

Dicho esto, yo soy PenguinArrow alías un crítico más y en el sistema de justicia criminal, las ofensas de origen sexual se consideran especialmente perversas, en la ciudad de Nueva York los detectives que investigan estos terribles delitos son miembros de un escuadrón de elite conocido cómo, unidad de víctimas especiales. (Música dramática)