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Princesa, es hora de que despiertes... Nosotros te necesitamos.

Un hombre le estiraba la mano a una mujer, ambos rostros muy nítidos y sus ropajes eran realmente diferentes.

¡No te dejes!

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Serena abrió sus ojos ante la insistencia del comunicador que se encontraba a un lado de su cama.

—Era un buen sueño, pero ¿esa persona me hablaba a mi? -se preguntó a si misma tomando el comunicador al ver que no cesaba la llamada- aquí Moon ¿que es lo que sucede?

—¡Serena tonta! ¡¿a que hora piensas venir al templo?! -exclamó del otro lado la pelinegra por su tono se escuchaba bastante furiosa y por ese grito la hizo despertar por completo- ¡¿dime en que momento vendrás?!

—¿Junta? ¿que hora es Rei? -preguntó muy confundida tomando su reloj y abrió los ojos sorprendida al ver la hora- ¡son las diez, Rei lo siento estoy allá en unos momentos!

—¡No digas nada de lo siento te quiero ver aquí! -volvió a gritar furiosa- ¡ya mismo!

Sin dejarle contestar colgó la llamada sin importarle la opinión de la rubia en ese momento.

—¿Porque no me deja de gritar por una vez? -se preguntó un puchero mirándose al espejo y suspiro cansada- tendré que ir... Ellas saben muy bien que no es fácil luchar con Youmas parte de la noche y día, mas para mi que es realmente difícil.

Mientras aún murmuraba término de cambiarse, una vez hecho corrió hacia el templo donde la esperaban todas y una vez dentro se disculpó.

—Lo siento por la tardanza -volvió a disculparse tomando asiento frente a ellas- se me hizo un poco tarde.

—Que novedad de que se te haga tarde para las juntas de todos los días... -comento irónicamente moviendo los dedos sobre la mesa- ahora ¿que excusas pondrás por la llegada tarde?

—Ninguna Rei, ninguna excusa tengo -dijo agachando la mirada evitando que la vieran apuntó de llorar- no se por que piensas eso.

—Serena eres una decepción total -habló fríamente y Serena quiso llorar por su tono de voz, ese tono que venía ocupando con ella desde hace unos días- tu tienes que comportarte como una líder.

—Si Serena así nunca podremos encontrar a la princesa.

—No tienes habilidades -habló con decepción Luna, parecía que todas iban a revelarle sus errores nuevamente- siempre dependes de las chicas y no debes hacerlo.

—Pero...

—Siempre tenemos que arriesgar nuestra vida por ti, eres demasiado miedosa e irresponsable -siguió Rei con evidente molestia haciendo sentir más mal a la rubia y miro su reloj- chicas eso es todo, fin de la reunión pueden irse.

Después de que todas se retiraran de la supuesta reunión Serena se encontraba yendo de camino a casa con Luna sobre su hombro quien seguía reclamándole cosas sin sentido.

—Eres un líder tienes que comportarte como una, no como una niña inmadura -le dijo fríamente y Serena agacho la mirada mientras comenzaba a llorar- no salgas ahora con tus lloriqueos.

—Lo siento mucho... -murmuro agarrando a Luna dejándola en una barda cercana- quiero estar sola así que me adelantaré a casa..

Serena se alejó de ahí mientras iba llorando no quería humillarse frente a Luna y darle más armas con la cuales le puedan seguir atacando en la siguiente junta.

—¿Porque siempre me molestan así? -dijo sentadose en un banco y llorando se sentía tan mal por aquellas crueles palabras a sus habilidades en la batallas- ¿porque? No lo entiendo, no entiendo su cambio de actitud hacia mi...

Seguía llorando y sin darse cuenta que dos personas se colocaron delante de ella mirándoles con preocupación.

—¡Hey! -le llamo aquella persona, pero la rubia no hizo ningún caso así que prosiguió a hablar- ¿porque una hermosa chica llora así?

—No es nada... -contesto rápidamente al ver que le llamaban a ella y limpió sus lágrimas- es algo sin importancia.

—Ese nada parece importancia -comento la otra voz e hizo que Serena frunciera el ceño- tu tienes algo, no por nada lloraras en el parque.

—¿Porque esas voces se me hacen conocidas? -murmuro muy confundida levantando la mirada a aquellas dos personas delante de ella- ¿por que?

—Ya no te acuerdas de nosotras cabeza de bombón -dijo la mas alta fingiendo estar muy triste- que mala eres...

Serena al terminar de levantar la mirada, salto de alegría al ver a ambas chicas delante ella y sonrió emocionada.

—¡Haruka y Michiru!

—Hola cabeza de bombón -saludo recibiendo el abrazo que la rubia le dio- hace tiempo que no te veíamos.

La chica de cabello cenizado sonrió acariciando su cabeza con suavidad.

—¡Cierto! -exclamo con alegría alejándose de Haruka y dio un leve salto- ¿cuantos años han pasado?

—Creo que tres años... -dijo Michiru contando con sus dedos y sonrióal acordarse- si claro son tres años desde que no nos vemos preciosa.

—¡Es mucho tiempo sin verlas! -dijo levantando los brazos mientras reía emocionada- ¿como van sus carreras? he escuchado que se han vuelto muy famosas.

—Gracias a eso todo es muy atareado -comenzó a reír viendo la alegría de su amiga- ¿tu como has estado?

—Yo he... He estado muy bien estos años...

Dijo con tristeza tratando de ocultarlo, pero se le hizo imposible hacerlo.

—Ya dilo Serena, sabes muy bien que a nosotras no nos mientes

—Lo se no soy buena mentir con ustedes, bueno es que hace unos meses me convertí en una Sailor -respondió suspirando y agachó la mirada sacando su broche- me creerán que estoy loca ¿verdad?

Ellas miraron sorprendidas ese broche, no entendían porque la rubia lo tenía.

—¿Eres una sailor? -preguntó Haruka sorprendida y ella asintió- no te preocupes por eso... Nosotras te creemos.

—Así es, nosotras te creemos porque nosotras también somos... -no pudo terminar su frase porque el comunicador de la rubia sonóde forma insistente- contesta, creó que es muy importante.

—Gracias Michiru -agradeció tomando su comunicador y soltó un gran suspiro para enfrentar los gritos de la persona del otro lado- ¿que sucede?

—¡Serena tonta, ven al templo ahora mismo nos están atacando!

Serena colgó y apretó con fuerza el comunicador contra su pecho, las dos chicas le vieron con preocupación y molestia ante los gritos de la pelinegra.

—¿Gatita?

—Lo siento chicas me tengo que ir -se disculpo apenada levantándosedel banco y alzo su broche- ¡por el poder del prisma lunar transformación!

Cuando ya estaba transformada se alejo de ellas ignorandoles, ambas chicas solo miraron el camino por donde la rubia se fue.

—Haruka, no pudimos decirles nada.

—Esas chicas la tratan mal... -exclamo molesta y apretó los puños con gran fuerza- tenemos que ayudar a Gatita.

—Así es, no debemos permitir que le sigan ofendiendo cuando se les de la gana... -comento de la misma manera sintiéndose molesta, furiosa e irritada- debemos avisarles a Setsuna y Hotaru.

(...)

—Esta por allá, aquel Youma esta muy oculto -grito asustada señalando el lugar- ¡tengan cuidado chicas!

—¡Fuego sagrado de marte enciendete!

—¡Tiara lunar acción! -grito lanzando su tiara,pero no funcionó su ataque- diablos...

Sailor Moon abrió los ojos sorprendida cuando un ataque iba dirigido a Mars que estaba distraída.

—¡Ah! -grito sorprendida cuando fue lanzada por la rubia siendo ella quien recibió el ataque- ¡Sailor Moon me lastimaste!

—Pero te empuje para que no te diera a ti el golpe... -dijo en shock y mordió su labio nerviosa- que mala agradecida eres.

—Pudiste ser un poco mas suave -recrimino Mercury para ir al auxilio de Mars que se encontraba en el suelo- ¿estas bien Mars?

—Todavía sigue vivo no se distraigan -hablo una voz desde lejos y todas trataron de buscar con la mirada- estén muy atentas

Sailor Moon al sentir la energía preparo su ataque para lanzarlo.

—¡Tiara lunar acción! -grito lanzando su ataque nuevamente, pero la tiara se detuvo a mitad de camino- no puede ser mi tiara se detuvo... Ni siquiera rozo un poco.

—Ni llegaran... -mencionó Júpiter con un gruñido- nuestros poderes no les afecta en nada.

—¡Maremoto de Neptuno!

Alguien ataco y todas observaron como dos chicas hicieron aparición en el lugar.

—¿Estas bien? -pregunto la chica que se acerco a Sailor Moon que habíacaídoen el suelo por la impresión- Soy Sailor Uranus.

—Uranus... -murmuro asombrada Luna acercándose a ellas- ¿en serio eres Sailor Uranus?

—Y ella es mi compañera de batallas, Sailor Neptune.

—No puede ser osible... -dijo al verles la cara y grito sorprendida levantándosedel suelo- ¡ustedes son Haruka y Michiru!

—Eres muy buena observadora -alago sonriendo ysaco su espejo- ¡reflejo Submarino!

—Creó es mi turno -respondióal ver las señas de sus dos amigas- ¡curación Lunar Acción!

Ese ataque por fin logro acabar con aquel monstruo y las chicas en shock se acercaron a ambas chicas que acababan de aparecer.

—¿Quienes son ustedes? -cuestiono Júpiter curiosa, pero en ataque.

—Venimos para encontrar a la Princesa de la Luna esa es nuestra misión, al igual que ustedes -explico tomando su mano y lesonrió amable- ¿estas bien Gatita?

—Solo estoy adolorida por la caída, muchas gracias Uranus.

—¿Porque te dice gatita? no sabia que tenías amigas así Sailor Moon -preguntó bastante enojada acercándose a ellas y ellas le miraban bastantes serias por tal modo en el que le hablaba a Sailor Moon- eres un caso perdido, no se porque Luna te hizo líder del grupo si tu eres una gran torpe.

—¿Torpe? -murmuro Neptuno frunciendo el ceño y se acerco a ella- ¡tu no le hables así!

—Muéstrenos sus identidades -ordeno Luna subiendo al hombro de Mercury sentía en desconfianza con ellas- si tienen la misma misión que ellas, debemos saber su identidad.

—Solo lo haremos, porque tenemos la misma misión -dijo Uranus y observo a Sailor Moon-¿podrías decirlos por ti misma?

—Si claro... -respondió mordiendo su labio y con evidente nerviosismo señalo a ambas chicas quienes se mantenían en su posición- ellas son Sailor Uranus su identidad civil es Haruka Tenou y Sailor Neptune su identidad civil Michiru Kaioh...

—¡¿Como es que las conoces?! -exclamo bastante sorprendida al ver a quien tenía delante de ella- ¡ellas son unas grandes celebridades no muy comunes de ver!

—Desde hace tres años la conozco... -tartamudeo muy asustada cuando ellas se acercaron de forma peligrosa a ella para saber de donde las conoce- desde hace un tiempo he convivido con ellas...

—Esto es desagradable -dijo colocando a la rubia detrás de ella al ver el miedo que le habían provocado- vamonos Serena, no permitiremos que te griten de esta manera.

Sin esperar mas ellas se alejaron del templodejando a todas en la entrada con la boca abierta.

Continuará...