Hola a todo el mundo. Espero que alguien me haya extrañado... Bueno, el caso es que les traigo este compilatorio de drabbles en un solo capítulo. Lo que se busca es más que obvio, si pasan a leer lo notarán.

I.A.

Leon y Ashley

La situación lucía más que crítica. Nuestro agente de peinado perfecto favorito y la rubia de los misiles estaban huyendo de una horda de encapuchados fanatizados de la secta de Los Iluminados. Los caminos parecían acabarse para ambos, pero en eso Leon encuentra unas escaleras que bajaban a un pasadizo que hasta entonces no había notado. Le hace señas a Ashley para que lo siguiese, y Leon salta primero para atrapar a la rubia, pero...

─ ¡No!

Ashley se agacha y usa sus brazos-escudos para protegerse de los fanáticos, pero Leon, no dispuesto a correr resgos, dispara con su metralladora a los sujetos para así darle la oportunidad de Ashley de saltar.

─ Todo está bien, Ashley. Tú salta y yo me deshago de estos sujetos ─ dice Leon mientras seguía apuntando hacia arriba.

─ ¡Pervertido! ─ se queja Ashley mientras se tapa la falda con ambas manos.

─ ¡No jodas, Ashley! ¡Salta y ya está, que vienen más de ellos!

Ashley voltea sorprendida a ver si lo que decía Leon era cierto, y se encuentra con varios fanáticos a apenas un par de metros. Leon estaba más que listo para recibir a Ashley, pero ésta le presta más atención a los enemigos y vuelve a adoptar su infalible posición de defensa, a lo que uno de los fanáticos la agarra sin problemas y se la lleva.

─ ¡AHHHHHHHH! ¡HEEEEEEEEELP!

─ ¡Chinga a tu madre, Ashley! ¡Lo único que tenías que hacer era dar un puto salto! ─ suelta Leon antes de subir para rescatarla, claramente molesto.


Cindy, George, Alyssa y Mark

Las alcantarillas no eran un sitio agradable en absoluto, pero no había más opción que pasar por allí para no tener que vérselas con todos aquellos zombis que habían rebosado las calles, buscando carne fresca para devorar.

Pero había un pequeño problema... Las alcantarillas no estaban precisamente vacías.

De pronto un monstruo aparece en el agua de las alcantarillas, y Cindy consigue esquivar milagrosamente el intento de aquella criatura por devorarla.

─ ¿Qué fue eso?

La criatura no se esconde otra vez en el agua, sino que se movía y retorcía furiosamente, ansiosa por atrapar a alguna de las potenciales víctimas que estaban ante su presencia. Pero como había espacio suficiente para alejarse del agua y eludir a la criatura, Cindy confiaba en que bastaría con mantenerse al margen y avanzar, pero en eso Mark se acerca a la orilla.

─ ¿Qué haces, Mark? ¡Aléjate de allí!

Demasiado tarde. La criatura surge nuevamente y devora a Mark. Aquello fue sencillamente espeluznante, pero era obligatorio avanzar. Quedarse allí a lamentar lo ocurrido sólo disminuiría sus oportunidades de sobrevivir.

─ Chicos, tenemos que ir por aquí...

Pero George y Alyssa iban como atontados. Se lanzan directo a la trampa, e incluso George se lanza al agua. Cindy quiere apresurarse a ayudarlos, pero la criatura surge y los devora a ambos, dejando a Cindy completamente sola y llevándose las manos a la cabeza.

─ ¿Qué demonios les pasa? ¿Es que esa criatura del demonio puedo verla únicamente yo o qué?


Jake y Sherry

Jake tenía serias dificultades para lidiar contra Ustanak. Aquella cosa era demasiado fuerte. Afortunadamente Jake contaba con la ayuda de Sherry Birkin. Con toda seguridad ella podría aprovechar su distancia y el hecho de tener el camino despejado para dispararle a aquel remedo de Némesis. Jake lo tendría difícil, pero confiaba en que Sherry lograría completar su tarea de vencer a Ustanak.

Pero resultaba que los disparos de Sherry eran sumamente imprecisos. No conseguía darle en la cabeza a Ustanak en ninguno de sus intentos, si lo más cerca que llegaba era a darle unos cuantos tiros en las piernas o en el brazo implantado, donde no iba a hacerle absolutamente nada al monstruo.

─ ¿Qué estás haciendo, Sherry? ¡Dispara a la cabeza, que no te lo puedo distraer toda la vida!

─ Lo sé, eso intento ─ pero Sherry le vuelve a disparar en las piernas a Ustanak.

─ ¡Así no lo vamos a derrotar nunca! ─ Jake esquiva un puñetazo de Ustanak y salta para alcanzar una magnum que logra ver tirada en una esquina, y con un disparo preciso in extremis consigue noquear a la criatura ─ ¿Lo ves? Así es como se hace.

─ ¡Ya lo sé! ─ se queja Sherry haciendo un puchero.

─ Si aparte que tengo que dar una muestra de sangre tengo que pelearme prácticamente solo contra esta cosa, creo que he estado pidiendo muy poco por mi sangre ─ dice Jake para sí mismo.


Claire y Moira

Había sido una desventura tras otra, y tanto Claire como Moira estaban hartas de todo aquello. Pasearse por las instalaciones de la isla era un auténtico suplicio, pero ambas habían logrado una auténtica hazaña al permanecer vivas hasta este punto. No es que lo que les esperase adelante fuese más fácil ni más agradable, pero estaban optimistas con sus oportunidades de escapar de allí.

─ Mira esto, Claire.

Lo que la susodicha se encuentra no era en absoluto agradable. Innumerables criaturas infernales salían de varias celdas e iban rápidamente tras ellas dos. Eran realmente muchos, y ya Claire y Moira habían quedado demasiado escasas de balas como para permitirse pelear allí. Mejor era huir y buscar una oportunidad para deshacerse de esas cosas de una manera diferente.

─ ¡Vamos por allí! ─ señala Claire antes de empezar a correr.

Pero como si Claire le hubiese estado hablando a una pared, Moira empieza a golpear a los monstruos con el tubo, los cuales eran especialmente resistentes y recibían poco daño de los golpes.

─ ¡Muéranse, jodidas bestias!

─ ¡No te quedes dando golpes, Moira! ¿No ves que no les haces nada? ¡Tenemos que correr! ─ Claire agarra la mano de Moira y se la lleva antes de que las criaturas las descuarticen.

─ ¡Pero esas cosas...!

─ Esas cosas nos van a matar si no nos movemos rápido, Moira ─ la regaña Claire sin detenerse un solo momento y sin intención de dejar atrás a la hija de Barry.


Chris y Sheva

Avanzar por las chabolas del pueblo no había sido mucho problema desde hace por lo menos media hora, pero ahora llegan un par de majinis, y era necesario acabarlos de una vez.

─ ¡Vamos, Sheva! ─ Chris es el primero en ponerse a dar tiros, y en eso siente que un disparo de Sheva le da en el hombro ─ ¿Qué mierda...? ¿Qué haces, Sheva?

─ Estaba disparándoles a ellos ─ se excusa Sheva.

─ ¿Y acaso crees que las balas me atraviesan o qué?

Uno de los majinis aprovecha la distracción y consigue darle un golpe a Chris. No fue la gran cosa, apenas logró hacerle un roce en un brazo, por lo que Chris no lo resintió mucho y pudo contra atacar con facilidad, logrando eliminar a los dos majinis.

─ Parece que ya están listos...

─ Estás herido. Debes tener cuidado ─ Sheva usa la mezcla de hierbas para tratar el rasguño en el brazo de Chris.

─ ¿Qué estás haciendo, Sheva? ¿Usaste la mezcla de hierbas? ─ dice Chris mirando horrorizado el frasquito de la mezcla.

─ Pero es que estabas herido, Chris...

─ ¡Apenas era un roce en el brazo, Sheva! Al menos hubieses usado la hierba verde que estaba sola y nos ahorramos esta para una situación más crítica ─ le critica Chris molesto ─. Si no administramos bien nuestros recursos nos van a matar como idiotas.

─ Estás molesto conmigo porque soy negra, ¿verdad? ─ el señalamiento de Sheva deja sorprendido a Chris.

─ ¿No escuchaste lo que dije, Sheva?


Kevin, Yoko, Jim y David

Los penosos avances por las calles y distintas instalaciones ubicadas a lo largo de la ciudad e incluso en las montañas Arklay llevaban a nuestros héroes a conocer un poco más acerca de la naturaleza oscura del incidente que había convertido a la pacífica Raccoon City en el infierno que es ahora. Cada indicio era más traumatizante que el anterior, pero echarse para atrás no era una opción, no si querían que la verdad saliese a flote.

A mitad del camino empiezan a salir zombis. Aquello representaba un serio problema de por sí, pero afortunadamente el camino era lo bastante amplio como para darles un rápido rodeo y dejarlos atrás. Ciertamente todo lo contrario que hacen Yoko, Jim y David, pues estos se lanzan directo a los zombis, por lo que son atrapados y mordidos.

─ ¿Qué creen que están haciendo? ─ Kevin dispara a los muertos vivientes, logrando noquearlos ─ ¿Qué es lo que no entienden de que esas criaturas son peligrosas?

─ Lo sentimos mucho ─ se excusa Yoko.

Nuevos zombis aparecen. Siguen sin ser muchos, por lo que el rodeo bastaría para dejarlos sin oportunidad para...

─ ¿Otra vez? ─ Kevin se da un facepalm al ver que sus compañeros se habían lanzado de frente a los zombis ─ ¿Es que son masocas o qué demonios?

Jim es el primero que consigue librarse de las horribles y sangrientas manos de los zombis, pero basta con que de un par de vueltas alrededor de sí mismo para hacer que el mismo zombi volviese a morderlo. Luego de él, David y Yoko hacen exactamente lo mismo, recibieno daño de manera gratuita y sin sentido. Kevin estaba estupefacto. No entendía cómo demonios podía uno cometer el mismo error con tanto descaro y tantas veces seguidas. Esa gente que lo acompañaba merecía ser estudiada por la ciencia para ver qué tenían en la cabeza.


Lupo, Vector, Specter y Beltway

El avance hacia el siguiente punto fijado por el comando estaba resultando sumamente complicado. Los Spec-ops se habían atravesado en el camino del grupo de las USS y se estaba llevando a cabo una auténtica batalla en el infierno en que se había convertido Raccoon City.

Lupo había logrado dar de baja a un par de Spec-ops, pero luego de eso recibe algunos disparos certeros que la dejan muy mal herida e incapaz de tratar sus propias heridas. Era una lástima que Bertha no estuviera incluída en la avanzada, pero los demás también debían tener alguna noción para ayudarla a reanimarse o por lo menos apoyarla, si estaba plenamente consciente de que todos habían llegado hasta ese punto bien equipados.

─ ¡Ayuda! ¡Los Spec-ops me han herido!

Pero sus compañeros, lejos de tan siquiera acercarse a Lupo, se lanzan a lo kamikaze a pecho descubierto para luchar contra los enemigos. Lo siguiente que Lupo nota es que hubo una fuerte explosión, y al lado de ella cae el brazo de uno de sus compañeros. Lupo ve entonces que ya no tenía sentido resistirse siquiera.

Los Spec-ops no iban a tomar rehenes, y con ella no iba a ser la excepción.


Leon y Helena

La situación en la Casa Blanca se había vuelto un desastre total. La muerte del presidente por sí sola ya representaba un durísimo golpe, pero la rápida diseminación del virus por los alrededores degeneraba en un caos digno de un best seller de terror. Y ahora Leon y Helena tenían la misión de escapar de allí como sea. Sólo tenían que sortear a los zombis que surgían de todos lados.

─ Cúbreme, Helena ─ señala Leon mientras abre una puerta, claramente en busca de una salida.

Pero antes de que Leon diese siquiera un paso en aquella estancia, Helena se apresura y se pone a pegar tiros a lo loco contra los zombis que allí se encontraban. A Leon ni tiempo le había dado de hacer nada, y encima ve que Helena se la pasaba disparando al pecho, los brazos, las piernas, pero ni de broma a la cabeza, lo que significó un desperdicio absurdo de balas. A Leon no le queda de otra que detener a Helena, pues botaba las balas como si fuesen confeti.

─ Párale ya, Helena. Así después tengo que encargarme solo de los monstruos.

─ Pero es que no tenemos tiempo. Debemos avanzar ya, Leon ─ se queja Helena.

─ Bueno, como quieras. Pero haz por lo menos el favor de apuntar a la cabeza.

Helena se encoge de hombros, y ambos empiezan entonces a avanzar por entre los cadáveres.


Chris y Jessica

La misión de búsqueda de Jill y Parker no iba bien hasta el momento. Chris tenía la sensación de estar avanzando en círculos sin ningún sentido. Jessica no es que fuera precisamente de mucha ayuda. Daba la impresión de que estaba más interesada en captar la atención de Chris que en concentrarse en la misión.

─ ¿Dónde estás, Jill...?

De pronto surge un monstruo que no habían visto hasta ese punto. Chris se pone entonces a disparar. Jessica también. El monstruo ruge furioso y se lanza como si fuese un toro embravecido contra ambos. Chris se lanza a tiempo para prevenirse del daño, pero Jessica en cambio sí recibe el golpe de lleno.

─ ¿Qué te pasa, Jessica? ¡Esquiva esa cosa!

─ De acuerdo ─ responde Sherawat levantándose con cierta dificultad.

Los disparos continúan, y el monstruo se enfurece a medida que su cuerpo era dañado por la ráfaga de balas, y así hasta que se decide a lanzarse nuevamente en embestida. Chris consigue evadir nuevamente el ataque, pero Jessica nuevamente es golpeada.

─ ¿Otra vez? ¿Te ocurre algo, Jessica?

─ No es nada. Tú descuida.

Chris no le cree nada a Jessica, pero no era momento de expresar su escepticismo. Aquella cosa no estaba dispuesta a perdonar el más mínimo descuido, y la única salida posible radicaba primero en deshacerlo a disparos.


Natalia y Barry

─ ¡Ahí hay dos de esas cosas, Barry! ─ Natalia señala con su dedito a una pared.

─ Muy bien, ya me encargo yo de ellos.

Natalia se esconde detrás de la pared mientras ve a Barry lanzarse al ataque contra las BOWs, pero buen el Barry tuvo serias dificultades para hacerle frente a las criaturas: Se acerca demasiado a ellas y de manera ruidosa, no dispara en sus puntos débiles, y de paso en unas cuantas ocasiones las criaturas lo atrapan, obligándolo a quitárselas de encima, sufriendo daño en el proceso y preocupando bastante a Natalia.

─ Cuidado, Barry.

Como la niña no tenía capacidad alguna para manejar armas, sólo podía limitarse a observar lo que le estaban haciendo a su amigo. Pero afortunadamente Barry consigue despacharlos al tener en sus manos armas de muy buen calibre. Pero aún así, el tener que gastar balas de alto calibre para derrotar a monstruos menores harto conocidos resultaba un desperdicio.

─ Se me dificultó un poco el tema, pero afortunadamente todo salió bien.

─ Si tú lo dices ─ responde Natalia escéptica.


Vector, Four Eyes, Bertha y Specter

El equipo había logrado hacerse con las muestras que les habían ordenado. Sólo tenían que ir al punto de evacuación y decir contentos que la misión había sido completada. Vector iba al frente para hacer reconocimiento constante del camino a recorrer. Es entonces que surgen numerosos hunters. La cosa se sale de madre de un momento a otro, y el equipo entero tiene problemas para lidiar contra aquellas criaturas.

─ ¡No se separen! Mantengan la posición ─ ordena Vector mientras lograba matar a un hunter.

Pero el equipo ni caso. Aquello resultó en una masacre. Los hunter despedazaban todo lo que estaba en el camino de sus garras, y los compañeros de Vector corrían como pollos sin cabeza, siendo todos asesinados bastante pronto. Un intento de "Siempre podéis contar con Bertha" de parte de la susodicha se corta al comienzo, pues uno de aquellos letales zarpazos le da justo en el cuello. Por consiguiente, Vector queda solo ante los hunters, teniendo que valerse por su cuenta para despacharlos a todos.

─ Sí que son estúpidos... ¿Cómo es que lograron llegar hasta aquí siendo así de atolondrados? ─ dice él antes de empezar a arremeter contra los huntes, luchando por su vida.


Jill y Parker

Ambos agentes estaban atrapados en el corazón del Queen Xenovia, a merced de una horda interminable de Ooze que surgían hasta de debajo de la alfombra del barco. Parker estaba vacío de munición, pero por su parte Jill contaba con una excelente reserva para mantener esa horda a raya. Siendo así las cosas, Parker simplemente tenía que girar el timón de la segunda puerta para acceder a la siguiente zona del barco. Ese timón tardaría un puterío de tiempo en terminar de girar, pero para eso Jill haría el tiempo que haga falta.

Pero pasan los segundos con la lentitud digna de un caracol, y los enemigos siguen saliendo. Jill disparaba, recargaba a toda velocidad y volvía a disparar. Lo de ella era como si fuera la protagonista de una película de guerra, y al voltear se encuentra con que Parker estaba simplemente mirándola. Si no fuese por lo crítica de la situación, Jill hubiese dejado de pegar tiros para encarar a su compañero.

─ ¿Qué haces mirando? ¿Qué pasa con la puerta? ¿Va a abrir?

─ ¿Qué? ¿Tenía que abrir la puerta?

─ ¿Acaso tenía que darte una pista o qué, idiota?

Parker se rasca la cabeza y luego se vuelve a quedar mirando a Jill, la cual pierde la paciencia y deja de pegar tiros para dedicarse ella a abrir la puerta. Parker se alarma al ver que los Ooze se acercaban.

─ ¿Qué haces Jill? Esas cosas vienen.

─ ¡Entonces detenlos a puñetazos! ─ vocifera Jill furiosa mientras seguía girando el timón de la puerta.


Chris y Piers

La misión en China se había convertido en un desastre total. Fue casi imposible extraer sobrevivientes del desastre biológico que había sido desatado por Neo-Umbrella. La misión de darle captura a Ada Wong tampoco iba bien, si cada vez que parece que va a darle alcance se encuentra con que ha hecho una distancia todavía mayor en comparación con antes. La cosa resultaba frustrante, y Chris estaba haciendo frente a un pelotón de J'avos armados hasta los dientes.

─ ¡Necesito que solicites refuerzos, Piers! ─ exige Redfield, pero no oye respuesta alguna detrás de él ─ ¿Piers?

Ni rastro de Nivans. Otra vez se había quedado atrás cuando tocaba avanzar por el edificio que llevaba hasta este punto. Chris se ve obligado a mantener la posición debido a la incesante balacera que estaban dando los J'avos. Recular definitivamente no era una opción.

─ Ya estoy, capitán ─ aparece Piers.

─ ¿Se puede saber qué estabas haciendo, soldado? ─ le regaña Chris de muy mal humor ─ ¡Empieza a disparar y deshazte de todos los monstruos que puedas, que tenemos que avanzar y vamos atrasados!

Piers asiente asustado y hace lo que Chris le había ordenado.

Fin


Y aquí lo tienen, 13 drabbles en un solo capítulo. Espero que lo hayan disfrutado bastante, y si alguien quiere preguntar por qué no los hice por separado, es simplemente que no me gusta subir capítulos (y menos historias completas) con menos de 500 palabras, y por otro lado no quería dejar de lado esta idea. En fin, nos volveremos a ver.

Hasta otra