Justo después de la comida, papa llamo solamente a Cinco a su oficina, a pesar de que quería pasar algo de tiempo con el, tuve que evitar hacer un puchero.

No estaba preocupado de que se hubiera metido en problemas, para eso solían llamar a Luther y a Diego por pelear entre si.

Como no quería lidiar con los otros, decidí acompañar a Vanya, la cual estaba entrenando su poder en secreto (bueno, solo lo sabíamos papá, mamá, pogo, Emerald y yo).

Mientras Vanya usaba su Violín para concentrar el sonido, mis pensamientos se desviaban hacia Mi precisioso Demonio (Una vez que platicábamos me dijo que si debería identificarse como Angel o Demonio, preferiría lo segundo).

Y no lo contradigo ni yo ni el Horror (para mí sorpresa). Aunque no entienda el porque (papá dice que hasta que esté más grande lo entenderé).

Y hubiera seguido delirando si no fuera por un ruido de explosión, mire a Vanya.

—Eh... Creo que debo controlar más mis emociones

—Vanya, ¿No has considerado la yoga?

Luego de eso salimos de ahí, entonces vimos a Cinco y a Diego.

—¿Que quieres Diego?

—Veo que ya saliste de la reunión con padre—asíntio, mirando todo su ambiente, tan lindo...

—Solo me pidió hacer una cosa diaria, nada interesante—contesto con su habitual tono cuando está cansado.

—¿Solo eso?—y antes de que Diego insistiera, aparecieron los demás.

—Diego, si solo te dijo eso fue por algo—y así Luther y Diego empezaron a pelear, de nuevo, rodó los ojos y nos hizo señas a Vanya y a mide que entremos a su cuarto, una vez dentro hablamos mientras nos acomodabamos.

—Me pidió hacer un diario contando mi día y haciendo al menos una consigna de escritura—contesto en voz baja a nuestra silenciosa pregunta.

—¿Podemos...?—nos tendió el diario para que lo viéramos mientras el agarraba la silla de su escritorio y la ponía en frente de su cama (ya que Vanya y yo nos sentamos en ella).

—¿E.H?—pregunte con una sonrisa, sonrisa que me correspondió.

Ben, controlate, no eres una adolescente colegiada de esas novelas que leen Vanya, Allison y Klaus.

—¿Me ponen en situación, chicos?—Vanya se veía nerviosa de interrumpir, pero ambos le sonreímos diciéndole silenciosamente que está bien. El horror quería golpear a los otros por dañar su autoestima, y el estaba tentado a dejar que lo haga.

—Emerald Hargreeves, cuando mamá nos estaba poniendo nombres (creo que teníamos como 2 o 3 años), según me dijo Pogo, justo cuando me iban a nombrar a mi, Ben señaló mis ojos y dijo Emerald, y de ahí mi nombre normal—ella asíntio contenta con la explicación.

—¿Y eso que no lo saben los demás?—salí de mis desvíos y sonreí.

—Ben es al único que dejó decirme así cuando estamos solos—explico brevemente.

—Asi que siéntete privilegiada de saberlo—añadí divertido, rodó los ojos también divertido. Vanya se ríe.

—De acuerdo, ¿Creen que ya hayan dejado de pelear?—miramos a la puerta.

—Si, posiblemente Allison se llevó a Luther, mamá se llevó a Diego y Klaus a la cocina—contesto Emerald, Vanya lo miró.

—Ouhh si te importamos—la miro feo y se rió, tomo una almohada del sillón y se la lanzo, aunque se rió más, Cinco y yo no tardamos en unirnos.

Luego de un rato nos fuimos, me cambié y me senté a registrar lo del día de hoy.