Era extraño ser abrazada de repente por un desconocido en el centro comercial, pero lo más curioso, es que aquel abrazo no le generaba malestar ni incomodidad, al contrario, se sentía segura y de alguna manera con una sensación de familiaridad. Podía percibir que aquel abrazo, firme y cuidadoso a la vez le transmitía una sensación de calma y seguridad, ella quería permanecer así sin tener idea del por qué; hasta que noto que la postura del hombre comenzaba a cambiar, estaba sollozando mientras la sostenía, se alejó poco a poco mientras lo observaba; aquel hombre alto, guapo y con una cabellera blanca la miraba con cariño, culpa y dolor en sus ojos sin decir una sola palabra. Quería preguntarle quien era, pero se veía muy consternado, antes de que se decidiera, otro hombre se acercó a ellos, también parecía sorprendido, pero trataba de disimularlo. Este último antes de examinarla por un rato más, le apunto –Lo lamento, no quiso asustarte- hizo una pausa antes de continuar –Él no es una mala persona. Solamente… Nos recuerdas a nuestra hija, la extrañamos mucho y supongo que sintió mucha nostalgia al verte- La joven, aunque no había dicho nada malo, se sintió culpable, así que les dijo –No se preocupe, no me molesto. Lamento lo de su hija, ella falleció ¿verdad?... Soy una tonta, no debí recordárselos y hacerlos sentir peor, discúlpenme- Esta vez el que le respondió fue el primer hombre, limpio las lágrimas de su rostro y con una amplia sonrisa comento –Claro que no. Ella está bien, es solo que la vida nos alejó, pero… Está bien, es una hermosa mujer y estamos muy orgullosos de ella- La chica también sonrió y les aseguro que su hija también debería estar muy orgullosa de ellos; sin más, empezaron a hablar, conversaron como si llevaran toda una vida de conocerse, lo habrían hecho durante todo el día, hasta que una nueva persona causo una otra interrupción.
Un joven con una mirada radiante y una dulce sonrisa se acercó a la chica con un montón de paquetes y empezó a contarle –Mira todo lo conseguí, estaba en descuento y compré el doble de lo que necesitábamos- Luego se dio la vuelta al darse cuenta que dos personas lo observaban fijamente, estaba algo nervioso, pero no quería ser descortés, el extraño hombre de cabellera blanca lo miraba con seriedad, pero luego soltó una carcajada y le dijo –Pequeño tonto, así que si cumpliste tu promesa. Puedo quedarme tranquilo entonces- Ambos chicos se miraron confundidos, el hombre de cabellera negra miraba a su compañero con desaprobación, mientras les explicaba –Es un bromista, no le hagan caso, solo le gusta incomodar a las personas; fue un gusto verlos, cuídense mucho por favor, hasta luego- prácticamente tuvo que arrastrar al otro sujeto, porque él parecía decidido a quedarse, se despidió y les dio buenos deseos mil veces hasta que por fin lo perdieron de vista.
El chico no aguanto la curiosidad y le pregunto a su novia quienes eran aquellos hombres, cuando ella le contesto que eran sus maestros, quedo aún más confundido, por lo que tuvo que ser más específica con su respuesta –Bueno, bueno, no son mis maestros todavía. Los conocí de causalidad porque me dijeron que me parecía a su hija, estuvimos charlando un rato y me señalaron que estaban buscando un local para abrir una academia de artes marciales. Así que me pareció divertido inscribirme cuando la inauguren- Él tomo sus manos mientras le expresaba con dulzura que no necesitaba tomar clases de artes marciales para defenderse, porque él siempre estaría a su lado para protegerla; aunque no se soltó, lo miro con enfado mientras le reñía - ¿Y quién dijo que necesitaba a alguien para protegerme?, yo puedo hacerlo sola. Además, creo que es más probable que yo tenga que protegerte a ti- ambos se rieron, mientras la chica le apretaba las mejillas a su enamorado, quien acepto inmediatamente la reprimenda. Luego le dijo, que no perdieran más el tiempo, pues tenían que ir a abrir la cafetería antes de que se les hiciera tarde.
Mientras tanto, a unas calles de distancia, los dos hombres hablaban entre ellos; Wen Kexing casi gritaba de la emoción –¡Era ella! ¿La viste? ¡Era ella! Está bien, y esta hermosa, parece que tiene una vida muy feliz. Ambos la tienen; están juntos y se ve que aún se aman- Zhou Zishu a su lado, hablaba casi en susurros –Claro que sí, yo también estoy muy feliz de verlos nuevamente, pero ¿tenías que espantarlo? - Wen Kexing soltó una gran carcajada - ¡Hey! No está de más que recuerde como debe comportarse- Zhou Zishu, se detuvo y se posó frente a él, mientras lo miraba fijamente –Ese es el problema; que no lo recuerda. Ellos no saben quiénes somos, han empezado una nueva vida, literalmente. Sé que es difícil, pero debiste ser un poco más sensato- ahora el que estaba enojado era Wen Kexing, tratando de calmarse apunto – A-Xu, ¿Cómo me pides eso? ¿Cómo voy a ser prudente si acabo de encontrarme con mi pequeña? Tú mejor que nadie sabes cuanto la he extrañado, es injusto que me culpes por sentirme feliz por ello-
Y Zhou Zishu lo entendía muy bien, a pesar del transcurso del tiempo y de tener una vida tranquila y feliz, había momentos en los que su esposo se derrumbaba, especialmente en aquellas fechas; Wen Kexing intentaba disimularlo, pero su alma gemela lo conocía bastante bien, en ocasiones salía a mitad de la noche, o se acurrucaba en la cama a llorar en silencio, pero él estaba siempre ahí, sentándose a su lado y acariciando su cabello con dulzura, o abrazándolo en silencio intentando transmitirle apoyo y consuelo. Lo último que quería era lastimarlo, solo deseaba que las cosas no se salieran de control; por eso acaricia su mejilla y le sonrió –Cariño no te enfades, yo también me siento muy feliz de que nos hayamos reencontrado, pero sabes cómo es esa niña, imagínate que en lugar de dejarte acércatele, te hubiera dado una paliza por no respetar su espacio personal. Yo solo me preocupaba por ti, eres un desagradecido-.
Wen Kexing estaba orgullo de su fortuna; casi nunca salían de su hogar, pero ese día algo en su interior le gritaba ferozmente que se dirigiera a esa extraña ciudad moderna, reanudo su buen humor y retomaron su camino, pero de repente recordó algo y expreso - ¿Era verdad lo que le dijiste a A-Xiang? ¿Vamos a abrir una academia de artes marciales? – Zhou Zishu lo miro indignado –Por supuesto, no soy ningún mentiroso, te conozco perfectamente, y sé que ahora querrás verla todo el tiempo. Es más normal si eres su entrenador, a que te conviertas en un extraño psicópata que sigue a una jovencita a todos lados. Además, podemos abrirla solo en temporada de invierno y no tener ningún inconveniente- Wen Kexing estaba más alegre que nunca y le confeso a su pareja –Sabes, no me importaría morir si con eso, puedo protegerla esta vez... ¿No te enfadarías verdad? Si es necesario vendría solo y…- una mano en su boca lo hizo callar, Zhou Zishu no aceptaba aquello –No digas tonterías, estamos juntos en todo, tomes la decisión que tomes, yo estaré a tu lado. Así que eres un idiota si crees que puedes deshacerte de mi tan fácilmente- Wen Kexing le dio un enorme abrazo, lleno de amor y agradecimiento; se tomaron de las manos mientras volvían a su hogar.
Sin importar que transcurrieran meses, años, o siglos; o de que la sociedad hubiera cambiado radicalmente; había algo seguro, la confianza, la lealtad, la unión y el amor familiar eran valores que nadie ni nada podrían derrumbar; no importaban los obstáculos que se les presentara, Wen Kexing y Zhou Zishu estaban decididos a proteger a las personas que más amaban y a estar siempre a su lado.
