Hola~. Soy el gran mago Fran~.
El super talentoso genio ilusionista de los Varía y el mejor aprendiz del mismísimo Rokudo Mukuro (alias cabeza de piña).
Debes estar super conmovida de leer algo de mi puño y letra, después de todo, las únicas cartas personales que he escrito eran para mi abuela, mi letra es tan limpia porque si no la cuidaba, ella me golpeaba con la chancla cuando la visitaba.
Era muy molesta y una pésima cocinera, pero aún así me dolió muchísimo perderla.
¿Te sorprende que yo diga que me dolió la muerte de alguien?
Pues no debería, ¿Sabes? Yo también soy un ser humano aunque no lo parezca.
Siento dolor, tanto emocional como físico, me encariño con las personas, llego a sentirme solo, hay cosas que me asustan y a veces solo quiero tirarlo todo por la borda y descansar de una buena vez.
Pero no hice eso y seguí luchando, seguí esforzándome porque creía que en verdad podría encontrar mi lugar, justo como me dijo mi abuela antes de que mi maestro me llevara con él.
Ella dijo que yo era especial, y que en definitiva encontraría personas, además de ella, que comprendieran esto y me apreciarán.
Así que me esforcé, porque no deseaba estar solo nunca más.
Mi maestro y los Kokuyo me acogieron primero, estaba muy emocionado la verdad. Pensé que al aprender de alguien con mis mismos poderes al fin dejaría de estar solo, me aguanté mucho para que mis emociones no se notaran en mi rostro, fue díficil, pero sabía que no debía confiar presipitadamente.
Y eso fue lo correcto al final.
Los Kokuyo no eran mi familia ni nada parecido.
Rokudo Mukuro me quería para liberarlo, de la misma forma que usaba a Dokuro-san para manifestarse mientras él estuviera captivo. Ella era la más parecida a mí, siendo ambos herramientas de un hombre sin corazón, eso pensé.
Pero eramos muy diferentes, ella tenía el aprecio de Ken-san y Chikusa-san (ya no tiene sentido tratar de engañarme llamándolos niisan). Aunque MM la envidiara, la aceptaba porque sabía que el maestro la quería.
Todo lo contrario a mí.
Ella era servicial, tierna y amable.
Yo era rebelde, irrespetuoso y egoísta.
Era obvio que la preferirían sobre mí, así que me rendí con los Kokuyo.
Cuando supe que iría a los Varia en cubierto, volví a sentir esa emoción de llegar a un nuevo lugar.
Sentí la esperanza de ser aceptado.
Ellos me querían contratar como ilusionista sin saber nada de mí, no tendría la sombra de mi maestro cuando esté con ellos. Pensé que era mi oportunidad.
Mas me volví a equivocar.
Varia no me necesitaba tampoco, ellos te necesitaban a ti Mammon. Y yo era solo tu remplazo, tu sombra.
Aún así me adapté al ambiente, no tenía caso estar celoso de una persona muerta. Tenía tiempo para ganarme mi propio lugar.
Que iluso fuí.
Volviste, como si por arte de magia hubiera sido, tú y todos los fallecidos de la batalla contra Millfiore regresaron a la vida.
¿Sabes Mammon? Desearía que no hubieras vuelto, soy cruel. Lo sé.
Pero yo deseaba lo que tú tenías.
Yo deseaba tener un nombre al que llamaran pensando en mí como una persona, y no como una herramienta o un remplazo.
Deseaba tener un lugar en el que me recibieran porque me apreciarán, y no porque les sirviera.
Deseaba que alguien viera a través de mi máscara de desinterés, así como vieron bajo tu máscara de avaricia.
Pero nada de eso se cumplió.
Mis padres me repudiaron desde niño. Mis poderes les asustaban y cada emoción que yo mostraba les daba tanto asco que me golpeaban hasta inchar mi rostro y que no se notarán mis expresiones. No podía decir lo que deseaba porque no lo merecía y siempre recibía golpes con un cinto en su lugar.
Cuando mi abuela me alejó de mis padres, ya había aprendido lo que no debía hacer.
No muestres emociones.
No muestres deseos.
No muestres debilidad.
Me fue bien con mi abuela, pero no con los demás.
¿Como deseaban ellos que yo fuera?
¿Como debía ser?
Yo nunca dije mentiras, ¿sabes?
Me dolían los cuchillos de Bell-sempai, porque sabía que mi vida no significaba nada para él.
Me herían las palabras sarcásticas de mi maestro negando de mí, porque sabía que nunca me tuvo aprecio.
Me frustraban las comparaciones contigo Mammon, porque sabía que nunca podría ser tú.
¡Lo odiaba todo!
¡Tu habitación inmaculada en el palacio de Varía que los sempais a menudo se quedaban mirando con melancolía!
¡El ridículo sombrero que me ponían como símbolo de que era tu remplazo, de que no era querido aquí!
¡Los gritos de Squallo cuando comparaba mi trabajo con el tuyo!
¿¡Qué rayos esperaba de mi si nunca había trabajado en la mafia!?
¡No hay forma de que pudiera hacer las cosas perfectas como tú nada más llegar!
¡Odiaba las bromas que hacían en tu nombre y que terminaban con sonrisas nostálgicas!
Y repudié con toda mi alma ese momento en el que Bell-sempai y el resto se emocionaron ante la posibilidad de que resucitaras.
Mi maestro estaba libre, así que no me necesitaba.
"Ya es hora de que vivas tu propia vida Fran"
Eso fue lo que me dijo para deshacerse de mí.
El Boss fue directo y me dijo que con tu regreso ya no era necesario.
¿Quién soy yo?
Escuché que eres la mejor psíquica del mundo.
¿Tú sabes quién soy yo?
Aunque lo sepas ya no tiene sentido preguntarte.
Ya estoy demasiado cansado.
¿Lo notas Mammon?
Estoy tan cansado que ya no puedo ni controlar mis lágrimas y estoy arruinando el papel de la carta.
No quiero irme sin pertenecer a ninguna parte. Así que me iré ahora.
Antes de que llegues y me sea arrebatado el título que nunca fue mío.
Seré egoísta y me permitiré marchar con el título de guardián de la niebla de Varia.
Tu regreso es mi despedida.
Y aún así, te quiero agradecer.
Porque de la misma forma que te odio por quitarme aquello por lo que estaba luchando.
Te respeto por haber logrado lo que yo nunca pude, y fue gracias a ti que tuve está oportunidad de ser algo antes de irme.
Adiós Mammon.
Por favor cuida de los sempais.
—En serio se volvieron imbéciles después de que morí. —Dijo fría la bebé con un pacificador indigo en su cuello, al terminar de leer la carta que le había dejado el adolescente de cabellos turquesa.
El silencio reinaba en la habitación, los rostros desfigurados por el torrente de emociones que atacaban a cada uno de los presentes en ese salón.
—O-oye Mammon... Eso es una broma, ¿cierto? —Le preguntó el de la tiara con una sonrisa temblorosa.
—Kufufu, en serio te gustan las bromas pesadas arcoballeno de la niebla. Ni siquiera yo soy capaz de reír. —Fueron las palabras del pálido heterocromático.
De esta forma todos comenzaron a intercambiar palabras de incredulidad y negación. Todo bajo la asqueada mirada de la bebé.
—Si es una broma o no. Lo pueden comprobar ustedes mismos en su habitación. —Les comunicó, callando todo murmullo en la sala—. Y pensar que de todos en este lugar, sería yo quien lo encontraría... —Fue lo último que comentó con pesar.
Al escuchar esto todos salieron corriendo escaleras arriba, encabezados por Bellphegor y Mukuro quienes parecían correr por su propia vida.
Mas al llegar a su destino ambos se percataron de que ya era tarde y se desmoronaron.
Gritos y llantos llenaron el castillo de Varia.
Ruegos. Negaciones. Culpa.
Todos estos eran en vano ahora.
Pues postrado en su cómoda cama yacía el joven ilusionista sustituto de Varia, sin su característico sombrero de rana.
Con su una vez blanquecina piel tomando una tonalidad azulada y rodeado de su propia sangre que había brotado desde los cortes en sus muñecas la noche anterior.
Y está vez.
No había un milagro que lo trajera de vuelta como a la arcoballeno de la niebla.
FIN.
YO: ¡Jijijijijijjaajajjajajajujikjijdiajjajjj!
FRAN: Esto da más miedo que mi maestro...
El ilusionista se encontraba siendo abrazado (por no decir exprimido) por la autora quien se encontraba en estado de shock.
REBORN: VadaSilva4 se pasó con el reto que le puso...
YO: ¡Ghyajjajaajajajajaajjajajajaajajajja!
FRAN: Mejor dejémoslo hasta aquí antes de que termine asfixiado.
REBORN: Está bien, solo espero que los otros dos retos no rompan su mente de esta forma...
1343 palabras de puro dolor y trauma ( ꈨຶ ̫̮ ꈨຶ ).
Trilogía de retos con JessicaLiriano VadaSilva4 y La-ONU_.
Reto impuesto por VadaSilva4: un fic de temática fuera de mi zona de confort.
Completado con la temática de tragedia ಥ‿ಥ.
