Hla amigos, sou¿y Yuzu Araki

Primero que todo quiero anunciarles que estoy trabajando con el Saizoh en el fansub que él creó ya saben, traduciendo los comics que se me asignen y claro editar en ocasiones.

Yahora, este one shot está ambientado en la primera era del rellenuto, es decir las misiones que siguieron luego del fallido rescate de Sasuke hasta el comienzo de Shippuden.

Tercero, aquello me surgió ya que antes había hecho un Kyosaya en el mundo de Naruto y de pronto el mismo Saizoh me comentó acerca de una idea y bueno ya está…

Espero que lo disfruten

Yuzu dattebayo

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-¡Homura-sama! ¡Homura-sama!

El fuerte grito resonó por todo el pequeño cuarto ryokan cuando una niña somnolienta abrió lentamente los ojos y se los frotó con cansancio. Levantó lentamente la cabeza antes de recostarse en el suelo tatami, cerró los ojos y bostezó.

Una persona rubia de trenzas enrolladas vestida de haori amarillo y hakama negra decidió abrir y cerrar la puerta corrediza y dejó la katana en el estande mientras que frente a ella estaba una joven pelinegra de yukata purpura acostada de lado y de espaldas sobre el suelo, rascándose un poco el culo.

-Oe, ¿Qué pasa Mami?

La aludida pisó fuerte hacia la joven llamada Homura, con las manos en las caderas mientras suspiraba y miraba a la figura dormida.

-Homura-sama, ¿Dónde demonios estaba ayer?

La pelinegra se echó contra el suelo, estirándose lo mejor posible ya que había tenido que dormir desde muy tarde la noche anterior para luego sentarse sobre el suelo lentamente, arrugaba la cara mientras se rascaba el cabello y de nuevo se acostó de lado sintiéndose cansada lo que hizo que su interlocutora soltara un pesado suspiro mentalmente, era así con su ojou-sama a cada rato.

-Fui a la cita que tan amablemente me organizaste

-¿Está segura?- Mami caminó y se sentó de rodillas al frente de Homura- La cita llamó y dijo que no usted no apareció en absoluto

-Fui, realmente lo hice. Él es el que no estaba- La pelinegra con su sola mano izquierda se hurgó en la yukata hasta dar con su móvil dirigiéndose por la galería hasta dar con una serie de fotos que tomó el día anterior y lo dejó sobre el suelo haciendo que la rubia de hakama amarillo lo tomara- Mira, yo estaba allí.

-Usted no puede engañarme- Mami tocó la pantalla del aparato una vez, mostrando el tiempo- ¡Fue allí cinco horas después!- Dejó el dispositivo en el suelo de una manera rápida denotando su claro enfado hacia su ojou sama

Homura abrió los ojos con leve diversión, su boca se transformó en una 'o' antes de tomar su teléfono con su mano zurda.

-Creo que estaba equivocada

-Gondaime Homura-sama…

-Lo mismo de siempre…

-¡Claro que es lo mismo! ¡Ahora usted es la Quinta Majokage y la líder de una de tantas aldeas de este país!- La joven ladeó la mirada con clara molestia- No puedo creer que usted y la Quinta Hokage sean de la… Misma clase de persona

-No me compares con esa sucia apostadora. Somos diferentes, ¿Sabes?

-Como sea… Homura-sama, ese tipo es en realidad el hijo del señor feudal de la Tierra del Fuego y si realmente puede hacerse amiga de él y ser su pretendiente, la aldea llevaría una vida mucho más fácil, ya sabe ... Afortunadamente él no es una persona que guarde rencor- La mujer rubia suspiró una vez más y se cruzó de brazos- ¿Está pensando en esa persona de nuevo?

La mencionada Quinta Majokage desvió la mirada.

-¿De qué estás hablando?

-Me refería a esa chica genin de la aldea de la Hoja… La que participó en los exámenes chuunin antes de que Orochimaru invadiera allá y asesinara al Hokage anterior

-Dime, ¿Ya sabes el nombre de esa chica?

Como no olvidarlo… Cuando Orochimaru hizo su acto de presencia en medio del combate sensación entre Sasuke Uchiha y Gaara del Desierto, aprovechó para pelear con Hiruzen Sarutobi que era el tercer hokage como líder anterior de la aldea de la hoja. Mientras pasaba aquel combate que cobró la vida del mandatario ninja, fuerzas militares de la Arena y del Sonido estaban causando estragos contra las tropas jounin de la hoja.

En ese estadio donde se disputaba el torneo, unos pocos genin salieron a pelear contra los efectivos de Orochimaru entre ellos una joven estudiante recién graduada de la academia ninja, no sabía su nombre pero sí su apariencia. Una pequeña niña de cabello rosado en dos coletas, ojos carmín, mirada dulce de niña, era bajita de estatura pero su experiencia como genin le jugaba muy buenos puntos.

La vestimenta de aquella chica era una prayera blanca con una estrella shuriken en el pecho izquierdo, su bandana azul como ninja de la hoja estaba sobre el cuello, usaba una sudadera deportiva negra con las típicas vendas sobre los tobillos y su calzado ninja con los dedos descubiertos.

Según recordaba, la joven solo dependía de su ninjato y una wakizashi con tal de barrer el suelo a los ninjas del sonido que estaban saltando y corriendo por todo el estadio mientras que los demás espectadores y asistentes al dichoso torneo estaban durmiendo profundamente pues habían caído por el efecto del genjutsu que se cernió sobre ellos.

La pequeña chica al parecer estaba acompañada de otras dos personas, no se sabía si eran también chicas o quizás dos muchachos pero recordaba que uno de ellos usaba katanas a lo que sería un supuesto usuario de Kenjutsu y otro usaba una gran lanza. Mientras con la joven genin de cabello rosa, ésta daba, yacía y mataba a cuanto shinobi del sonido estaba merodeando por la tribuna en que se hallaba ubicada con su equipo.

La majokage estaba con su equipo de seguridad mientras que su vista no se perdía de nada al ver a la joven de coletas luchando contra esa gran cantidad de sicarios mientras que varios de sus guardaespaldas peleaban contra otros, fue en ese instante que sintió que sus ojos se estaban volviendo pesados y comenzaban a cerrarse mientras que los sonidos a su alrededor estaban alejándose de sus tímpanos.

Una vez más abrió sus ojos esta vez estando en un posible lugar lleno de ruinas y escombros mientras que al frente suyo estaba aquella genin de pelo rosa ahora con su cabello suelto sobre los hombros, con su indumentaria sucia y con harapos posiblemente por la confrontación con arma blanca contra los ninjas sicarios de la aldea del Sonido.

La joven se dirigió a su rostro, sus carmesís brillaban como nunca como si fuera la sangre que se hierve ante la inminente muerte.

-Señorita, ¿Está usted bien?- Preguntó aquella joven con una sonrisa encantadora a pesar del difícil momento en que estaba envuelta

Homura no entendía y es que de alguna manera se sentía encantada, quizás por la rojiza mirada, quizás por la primavera de sus cabellos, quizás por la cutis acaramelada o por su tierna sonrisa… No sabía como pero por alguna extraña se sentía caer, adentrarse y morir como en un mundo de ensueño y fue ahí de nueva cuenta donde una vez más sus ojos se volvieron pesados y entró en la lenta como repentina oscuridad mientras de pronto se escuchaba una voz lejana llamándola varias veces.

Luego oyó extraños sonidos entre gritos, gruñidos, alaridos de dolor, saltos, golpes, cuchillas chocándose entre ellas y escombros. Desde aquel día no podía quitarse de encima la imagen de esa joven y para empeorarlo todo no sabía ni su nombre y ni su edad exceptuando su rango y apariencia física.

Pero pareciera que jamás la volvería a ver pues era evidente que la invasión hacia la aldea de la hoja como el asesinato del tercer hokage fue muy devastador para la misma aldea e inclusive buena parte de sus tropas murieron en el altercado y era quizás una posibilidad de que esa joven de cabello rosa quedara en la lista de aquellos ninjas que dieron su vida por su tierra como por su familia e ideales.

-Kaname Madoka…

La voz de su sirviente la sacó de sus adentros haciendo que se sentara correctamente sobre el suelo, hincándose de rodillas sobre el tatami mientras que la rubia estaba dejando sobre el suelo una serie de fotos en las cuales siempre figiraba esa chica de cabello rosa.

-¿Qué dijiste?

-Esa genin de la hoja se llama Madoka Kaname, hija de Junko Kaname, ex integrante de los cazadores Anbu. Ella tiene 13 años, graduada de este año en la academia ninja y de oficio genin. Su maestro es Takamachi Nanoha y sus compañeras de equipo son Sakura Kyoko y Miki Sayaka con las cuales conforman el equipo 69.

En eso Mami le mostró una foto donde estaban las mencionadas, la sensei era una mujer castaña alta de grandes ojos zafiros, cabello castaño con una larga coleta en el sien izquierdo y claro la vestimenta de uniforme negro y chaleco táctico verde que era la vestimenta típica de los jounins de la aldea de la hoja.

Luego debajo de la sensei estaba la nombrada Madoka sonriendo enérgicamente mientras estaban cerca de ella dos jóvenes posiblemente sus compañeras de equipo. La primera era una pelirroja de ojos castaños con una coleta alzada sobre toda su espalda y la otra era una peliazul celeste de cabello corto como ojos del mismo color.

Luego estaba viendo otra foto donde estaba la misma Madoka en la foto de los graduados de su promoción donde se destacaban figuras de esa generación como Naruto Uzumaki, Sasuke Uchiha, Shikamaru Nara, Hinata Hyuga y entre otros. Y la siguiente foto era de la misma pelirrosa acompañada de un castaño de gafas vestido de jounin y una mujer de cabello corto morado vestida de chaleco táctico gris y sudadera negra holgada, era una cazadora Anbu.

Hubo un breve silencio en el cuarto de ryokan, la pelinegra no dejaba de enfocar su vista de las fotos de la genin de cabello rosa mientras tanto su asistente notaba algo extraño en el semblante de su ama. Homura tenía una mirada triste mientras Mami no dejaba de preocuparse por ella, el cabello de la majokage comenzaba a cubrir su mirada, estaba claro que estaba afligida pues estaba sumamente preocupada por la persona que le salvó la vida.

Luego de un rato de triste incertidumbre, la pelinegra dejó las fotos sobre el suelo y miró seriamente a su sirvienta.

-Mami, ¿Sabes que pasó después de la invasión de Orochimaru?

La aludida tomó un respiro

-Verá Homura-sama… Esa chica Kaname Madoka fue herida gravemente en una ofensiva con serpientes gigantes invocada por efectivos de la aldea de la Arena.

La joven quedó en silencio estando casi en shock

-Tuvieron que trasladarla al hospital general de la aldea y cayó en un coma profundo debido a sus heridas, casi no se pudo salvarse debido a la escasez de equipo medico. Se creía en un comienzo que no iba a sobrevivir pero cuando Tsunade vino para tomar el cargo de gondaime de alguna manera desconocida ella se recuperó y actualmente está en ascenso a chuunin

La pelinegra respiró aliviándose de la amarga sensación que le inundaba el alma y ahora estaba contenta de que a pesar de ser herida en el cumplimiento de su deber como ninja Madoka logró salir con vida luego de combatir contra la muerte y aparte ya se había ganado un ascenso en su carrera shinobi.

-Me alegro de que ella esté bien

-Que bien…- En eso la rubia sacó otras tres fotos pero esta vez no era de Madoka sino que era de los dichosos pretendientes, cosa que molestaba a la yondaime majokage

La rubia le puso las tres fotografías en la cara de la pelinegra

-Bueno, ya que ahora sabe lo de esa genin, entonces elige una aquí. Mañana hay una cita y la acompañaré allí

La pelinegra los apartó.

-¿Por qué no puedes molestar con eso de los pretendientes a Maki? ¿Por qué a mí?

-Oh vamos Homura-sama, su prima hermana también está en la misma órbita, ella siendo una miembro del equipo medico se enamoró como como usted de una genin de la hoja solo que a diferencia de Kaname-san es una genin tardía

-¿Genin tardía?

-Se refiere a la persona que se la pasó repitiendo cada año el examen de la graduación de la academia, sin graduarse y sin éxito alguno. Apenas se graduó este año pero tiene 17 años y sus notas fueron muy malas, de hecho en la historia de la academia de allá es la segunda persona con las peores notas después de Uzumaki Naruto- La rubia soltó un fuerte suspiro- Maki-sama también… Ya sabe… Es igual a usted… No sé cómo decirlo

-Ella y yo estamos en la misma frecuencia

-El punto es que ambas están de igual manera. No sé qué decir cuando se trata de ese asunto pero solo sé que no me imagino a Maki-sama entrando en una relación con un noble.

Homura parpadeó antes de mirar las fotos.

-¿No es Takeshi, el sobrino del famoso profesor?

Mami miró hacia abajo y sonrió.

-Supongo que he traído la foto equivocada. Pero wow, al menos usted recuerda sus citas fallidas anteriores para que no sea tan despiadada

-Sea lo que sea que trates no me importa- La pelinegra rió secamente, poniendo sus brazos detrás de su cabeza mientras se acostaba de nuevo sobre el suelo de tatami

-Usted se comió alrededor de 800 ryus en la primera cita y asustó a ese tipo hasta la mierda. En la segunda cita, empezó a actuar como un demonio solo porque le tocó el pelo. Este tipo... Takeshi-sama… Usted fingió que no sabía nadar y casi lo ahoga cuando fue a salvarle durante su fiesta en la piscina- La rubia sonrió y negó con la cabeza. "Si no me hubiera encariñado ya, no se lo habría pedido. No quiero ofenderla pero es usted un monstruo, pero al menos mejor que Maki-sama

-Así parece…

La rubia decidió romper la foto mientras dejaba contra el suelo dos imágenes bocabajo

-Está bien, Homura-sama… Así que elige usted entre los dos- La rubia sacudió la foto esperando una clara respuesta

La pelinegra decidió levantarse del suelo y ver que las dos fotografías estaban sobre el suelo

-No me interesa, en serio. ¿No estás cansada de emparejarme con esta gente? Podemos encontrar otras formas para que nuestra aldea sea prospera, ya sabes".

Mami tomó una de las dos fotos sobre el suelo de tatami y se puso de pie, decidiendo que era hora de irse a su propia cita personal. La rubia decidió alistarse la katana y se fue hacia la puerta corrediza pero se detuvo en ese instante quedando solamente de espaldas.

-Entonces, cuando logre encontrar alguna manera, dímelo. La recogeré mañana aunque se niegue a elegir porque yo elegiré por usted… Espero que después de eso se vaya a la torre ya que tiene mucho trabajo que hacer- Mami abrió la puerta corrediza y se fue.

Homura chasqueó la lengua y se recostó en el suelo sin dar un segundo vistazo a la foto quedaba en el suelo. Cerró los ojos y respiró hondo. Su único interés por ahora estaba en intentar ver de nueva cuenta hacia esa genin de cabello rosa y quizás intentar formar algo con ella.

-Ah…- Suspiró triste- Algún día, Kaname Madoka… Definitivamente nos volveremos a encontrar

Y esperaría a que llegara ese día, no importaba qué. Nada podría reemplazar la sensación en su alma que solo una cierta genin de cabello rosa le hacía sentir. Entonces, antes de que llegara el momento, tomaría todas las medidas para que Mami no continuara con ese tonto plan de los pretendientes todo para que la aldea si hiciera notar en el mapa del mundo ninja.

Una vez se levantó del suelo para sentarse de rodillas estando frente a la dichosa foto que quedaba en el suelo de tatami a lo que se quedó por un rato viendo la maldita foto hasta que decidió tomarla y echarle un vistazo. Su reacción fue que sus amatistas se echaron hacia atrás como si le ganara la impresión, su boca se abrió y quedó en estado de shock por unos minutos haciendo que quedara en total silencio.

Luego de eso una sonrisa de oreja a oreja se formó en su rostro mientras un sonrojo invadía sus mejillas y en ese mismo instante decidió sacar su teléfono móvil de su yukata purpura y decidió hacer una llamada.

-Mami-san… Creo que ya cambié de opinión… ¿A qué hora vendrás mañana por mí?... ¡Perfecto! Allá estaré…- La joven colgó y se guardó el aparato en su yukata y decidió ponerse de pie alistando su sombrero kasa con el kanji 魔 que estaba remarcado de rosa lo mismo que su vestuario tradicional de kage a lo que decidió irse rápido a la torre Majokage para realizar su trabajo como era debido.

La joven salió del cuarto dejando solamente aquella foto que estaba en el suelo la cual daba con la siguiente imagen: Era una figura joven vestida de haori negro y hakama gris con el tradicional lazo blanco sobre el pecho, de hecho era el traje tradicional de nupcias que usan los hombres. La figura era una pequeña pelirrosa de tonos carmines y piel acaramelada y con dos katanas blancas en el costado izquierdo y un abanico en la mano derecha.

Sin lugar a dudas Homura terminaría en menos de esta semana todo ese papeleo con tal de que su mano sea aceptada por esa persona que le salvó la vida en ese día en aquel estadio.