Era verano y el sol quemaba como nunca, por suerte era la hora de la piscina y como Koro-sensei se fue a la Antártida podían divertirse como les plazca.

Karma se encontraba sentado en una de las rocas del rededor tomando leche de fresa extra fría. Justo detrás se acercaba una rubia ojiazul con una gran aura diabólica a su alrededor, que el chico no sintió.

Nakamura pateo a Karma haciéndolo soltar su leche por los aires mientras caía al agua, la atrapo de y se la bebió toda, dejando a Karma empapado y sin su preciada bebida.

"Nakamura..." — dijo Karma saliendo del agua con un aura más grande que la de la chica.

Salió del agua dirigiéndose agresivamente a la chica. Se tiró al agua justo antes de ser atrapada y ya en el agua le sacó la lengua en señal de burla. Karma no se lo pensó mucho y se tiro detrás de ella, iniciando una persecución por toda la piscina.

"¡Karma-kun! ¡Nakamura-kun! ¡Presten atención a los que estamos alrededor!"— exclamó Kataoka justo después de haber sido empujada por los jóvenes, y la única respuesta que recibió fue una gran ignorada.

Nadaron por toda la piscina durante unos minutos aun así que no pensó que Nakamura fuera tan rápida en el agua que no puedo atraparla. Pensó que tal vez sea momento de parar y vengarse luego, pero, la chica se sumergió y Karma vio su oportunidad de atraparla. Y así lo hizo. Sin embargo no conto con que ella se volteara y acercara a él, besándolo en el fondo del agua, claramente dejándolo atónito.

"¡Ey! Karma ¿te rendiste contra Nakamura? ¿Qué te hizo? ¿Te beso? AJAJA"

Se sonrojo pero no iba a dejar que Terasaka ni nadie se dieran cuenta de eso, así que se limitó a verlo de reojo —"Oye, Terasaka parece que estás cogiendo los hábitos del pulpo."

"Tks"— gruño y se fue.

Después de dejar a Terasaka en su lugar su mirada se dirigió a la rubia, sonrojándose de tan solo pensar en el beso que le dio anteriormente.

Nakamura sabía que la estaba mirando pero no iba a voltear. A pesar de haber tomado el valor de besarlo no sabía cómo reaccionaría y mucho menos si le correspondería, tenía miedo, si eso era, tenía miedo de dañar su relación, de dejar de ser amigos, de dejar de ser "compañeros del crimen" o "el dúo de genios."

Mierda

Quería actuar como presumida, quería seguir actuando como idiota y sorprenderlos a todos demostrando que no lo era, quería seguir divirtiéndose, pero la mirada de Karma solo la asusto y para no demostrarlo se puso seria todo el día, por consecuencia fue interrogada.

RING RING

La campana anunciaba el fin del día escolar y Nakamura quería salir lo más rápido posible del aula, olvidar lo que hizo y seguir con sus intentos de asesinato de manera normal, pero Karma no se lo iba a dejar fácil.

"Nakamura ¿podemos hablar?"

"Lo siento Karma, pero ya tengo planes y no puedo llegar tarde"— hizo lo posible por evitar su mirada.

"¿Más importante que lo que hiciste?" — susurro en su oído.

"Te espero aquí a las 7"- dicho eso se fue aparentando que no había pasado nada.

Nakamura se encontraba subiendo la montaña era tarde y a pesar del verano tenia frío, sin embargo solo podía pensar en que le iba a decir Karma, verlo tan serio cuando le hablo solo le dio más miedo del que tenía. Sin darse cuenta ya había llegado a la puerta del aula donde el chico la esperaba. Karma llego más temprano de lo acordado solo para asegurarse que Koro-sensei no estuviera.

Nakamura se acercaba con un paso lento y dudoso además de su mirada clavada al suelo.

"Kama, perdón, yo no debí de hacerlo, perdón"—estaban cerca pero Nakamura no alzaba la mirada

"Nakamura..." — Karma jaló de corbata y la besó, un beso suave, un beso lento, un beso que Nakamura pensó que jamás recibiría y menos de parte de su compañero de crimen. Aunque se demoró en corresponderlo lo hizo, incluso se pegó más a él, tomándolo del cuello. El la tomo de la cintura pegándola tanto que incluso sentía sus pechos contra el suyo, sin embargo el ritmo del beso no cambio y solo separaron para tomar aire.

Solo la luna observo lo que hacían, el cómo se besaban, la cercanía de sus cuerpos Y el sonrojo de ambos rostros, que se miraban divertidos después de separarse.

Nakamura tomo su mano —"¿Quieres ver películas?"

Karma las entrelazo su manos —"okey." — y la beso otra vez.