Buenas noches a todos. Aquí les traigo un nuevo capítulo de esta historia. Espero que les guste. Como verán, seguimos en Desembarco para ver como ha sido el después de la firma del tratado desde la visión de los Lannister. En el próximo capítulo veremos de nuevo a los Stark.
Como siempre espero que les guste y que dejen sus comentarios para ver que tal les va pareciendo la historia.
Kevan V
Tras la firma del tratado, el ejercito Stark abandono la ciudad y para sorpresa de Kevan Lannister, el Joven Lobo era alabado por las gentes de Desembarco del Rey. Desde las murallas de la ciudad pudo vislumbrar como el ejército norteño-ribereño avanzaba hacia el Norte, en dirección a las Tierras de los Ríos. Al sur, aun se vislumbraban los estandartes dornienses, pues el ejército de Dorne regresaba a su tierra, aunque su líder, Oberyn Martell, continuaría hacia el Tridente como invitado de Robb Stark.
Mientras veía desaparecer la sombra que parecía el ejercito Stark, Kevan no dejo de reflexionar sobre la situación en la que se encontraban después de la llamada Guerra de los Cinco Reyes: el Trono de Hierro habia sido derrotado y obligado a reconocer la independencia del Reino del Norte y el Tridente; Robb Stark habia desplazado a su hermano como el hombre más poderoso del continente, aunque Kevan esperaba que el Joven Lobo no pretendiera influir en el Sur durante su reinado; el antaño formidable y cuasi invencible ejercito Lannister se habia visto reducido a unos pocos de miles de hombres que palidecían ante las tropas que la Casa Tyrell, a pesar de sus pérdidas, podía poner en liza; los rescates y las indemnizaciones asi como los gastos de la guerra habían agotado la hacienda regia asi como las reservas de Roca Casterly y Altojardin y ademas habían perdido el Colmillo Dorado; ademas la situación en la capital era critica pues muchos consideraban que la derrota del Trono de Hierro se debía a un castigo divino y los pregones del nuevo Septon Supremo no hacían sino añadir leña al fuego.
Después de echar un último vistazo a sus pensamientos asi como al ejercito que se alejaba en el horizonte, Kevan se dirigió a la Fortaleza Roja pues se habia convocado una reunión entre los señores principales que respaldaban al Rey Tommen.
Al pasar por el Salón del Trono, Kevan no pudo evitar fijarse en la hendidura que el Trono de Hierro tenía en su respaldo, provocada por la espada de acero valyrio del Joven Lobo tras su conquista de la ciudad. Según los rumores, el Rey en el Norte deseaba que todo monarca que se sentara en el trono se sintiera mas incomodo y recordara que ocurría cuando se ofendía y atacaba a la Casa Stark.
Cuando entro en la sala, todos los presentes se levantaron y guardaron silencio. Aun le costaba acostumbrarse pero ahora se habia convertido en el Lord Protector del Reino y la máxima autoridad aunque sabía que habia personas que no estarían de acuerdo, en especial su sobrina Cersei, quien no se habia levantado y se encontraba junto a su hermano Jaime, quien parecía furioso, igual que su melliza. Kevan tuvo un sentimiento de dolor cuando vio el muñón en el lugar donde estaba la mano derecha de su sobrino. Sin duda sería difícil para el volver a ser feliz.
Antes de que pudiera iniciarse la reunión, Cersei tomo la palabra, claramente enfadada.
-¿me gustaría saber, con qué autoridad habéis regalado la mitad del reino a un rebelde? Que yo sepa soy la reina regente y no se me consulto.
En ese momento, Lady Olenna Tyrell, que habia asistido sin invitación, aunque nadie le hubiera impedido el paso, intervino.
-Querida, me temo que al igual que mi hijo, vos tuvisteis que aceptar la situación, al fin y al cabo erais una prisionera. Ademas que otra opción teníamos que aceptar la imposición del Joven Lobo, la vida de los rehenes asi como la ciudad no podían ponerse en peligro.
La reina de Robert Baratheon soltó un bufido.
-Robb Stark jamás nos hubiera matado, es como su padre, débil, sin sangre, solo con hielo en las venas. Deberíamos haber luchado, aun podríamos mantener a miles de hombres y haber derrotado al ejercito Stark.
En ese momento Mathis Rowan intervino.
-yo estuve en el Ojo de Dioses y os juro por los dioses que hubiera dado todo lo que tengo para evitar volver a enfrentarme al Joven Lobo en batalla. No pudimos vencerlo con cien mil hombres, tampoco lo haríamos con un ejército con la mitad de ese número y menos aun cuando dudo que encontremos hombres dispuestos a enfrentarse a Robb Stark.
Garlan Tyrell apoyo esa tesis.
-cierto, muchos hombres temen al Joven Lobo, incluso en Desembarco del Rey y en los campos, los campesinos y los plebeyos hablan de él con admiración, con respeto y con temor, mucho temor.
-Robb Stark no es un dios, es solo un chico con suerte, solo eso. Si la suerte no me hubiera sido adversa le cortaría la cabeza- repuso Jaime con un tono brusco.
El debate no iba a aportar nada y por ello Kevan decidió cortarlo.
-¡Basta! Robb Stark no es un chico con suerte-dijo mirando a Jaime- ese chico como lo llamas te derroto y te capturo, conquisto Lannisport y medio Oeste, destruyo Pike, acabo con los Bolton y los Frey y derroto a tu padre, para después conquistar esta ciudad y obligarnos a aceptar nuestra derrota. Tenemos un trabajo mis señores, gobernar este reino, volver a ponerlo en pie y sugiero que comencemos a hacerlo.
Todos los señores le miraron, sin duda no esperaban unas palabras tan recias de Ser Kevan, pero ahora él tenía que dirigir e iba a hacerlo tan bien como pudiera.
-Bien, hay varios puestos que ocupar en el Consejo privado, como el consejero de los rumores, aunque lo decidiremos mas tarde. Lo primero es lo primero, ¿Qué tal esta la situación en la ciudad?
Esta vez fue el Gran Maestre Pycelle quien hablo.
-por desgracia mi señor la ciudad hierve, el nuevo Septon Supremo, conocido como el Gorrión Supremo alienta a las gentes contra nosotros, alega que la derrota es culpa de nuestros pecados y sus seguidores, sus gorriones deambulan por la ciudad atacando a todos aquellos que incumplen la ley de los Siete. Sin embargo, gracias a los Tyrell, el suministro de alimentos se ha restablecido, asi que esperemos que eso calme las aguas.
-Convocad al Septon Supremo, quiero que nos explique el por qué está incitando al pueblo a sublevarse después del trauma de una guerra. No podemos permitirnos una guerra en la ciudad, debemos estabilizar la situación y ocuparnos de restablecer un control fuerte del trono en todas las regiones. En primer lugar deberíamos ocuparnos de las Islas del Hierro. Lord Tarly ¿Cuál es vuestra opinión?
El Señor de Colina Cuerno carraspeo y miro al Lord Protector.
-Mi señor, no debería ser difícil. El Joven Lobo arraso Pyke y por lo que sabemos tras la muerte de Balon Greyjoy, su hija y sus hermanos convocaron una Asamblea de Sucesión. Si somos rápidos, con menos de 10.000 hombres podríamos acabar con los isleños y reducirlos a nuestro control.
Kevan asintió y miro a Lord Tyrell quien tomo la palabra.
-con mucho gusto mi señor, ofrezco las tropas y naves del Dominio para acabar con la rebelión de los Greyjoy.
Era una buena idea. No podía malgastar los soldados de la Casa Lannister. Cierto era que en el Oeste aun habría miles de hombres que podrían desplegar, pero para que debilitar mas sus propias tropas cuando los Tyrell se ofrecieron, aunque sin duda acabarían pidiendo su justa recompensa.
En ese momento fue Garlan Tyrell quien confirmo los pensamientos de Kevan.
-Mi señor, quizás convendría para la paz y la estabilidad del reino, que mi hermana y el rey se desposaran, al fin y al cabo una boda real siempre es una alegría.
Rauda y veloz, tal y como era para proteger a su hijo, Cersei se negó.
-mi hijo es aún muy pequeño, y ademas acaba de pasar por un trauma por su encarcelamiento y la presencia de ese sucio salvaje norteño en nuestro hogar. No debe casarse aun.
Kevan resoplo. Sabía a ciencia cierta que Stark habia tratado al joven Tommen mucho mejor que su propio hermano Joffrey, aunque claro, conociendo al difunto rey eso no era muy difícil.
-estoy de acuerdo con la reina regente, quizás lo más conveniente sería esperar a que Lord Tarly acabe con los hijos del Hierro, asi podremos celebrar la victoria del Trono con una boda y Tommen podrá recuperarse de su cautiverio.
Miro a Cersei y a pesar de que le mantuvo la mirada, esta pareció aceptar la idea después de que Jaime le pusiera su mano izquierda en el hombro. Finalmente esta asintió, Lord Tyrell hizo otro tanto, tras una sutil señal de su omnipresente madre.
-bien mis señores, eso será todo por hoy. Ser Adam, enviad a buscar al Gorrión Supremo y comunicadle el deseo del Lord Protector de tener una reunión.
Los presentes comenzaron a abandonar la sala, salvo Cersei y Jaime. Obviamente no estaban contentos con el devenir de la situación.
-Tío Kevan-comenzó Cersei, mucho más amable de lo esperado- te agradezco tu apoyo en estos momentos. Sin duda necesitamos de tu ayuda para hacer que Tommen recupere sus derechos.
-¿Derechos?-no le gustaba a donde quería ir Cersei.
-asi es. Sin duda fue una jugada hábil, darle a Stark algo de oro y hacer que se marche al Norte. En unos meses, quizás un año, cuando el Invierno haya comenzado y este en su apogeo, atacaremos las Tierras de los Ríos. Stark no podrá intervenir a tiempo y quedara atrapado en el Norte, luego invadiremos su hogar, arrasaremos Invernalia y decapitaremos al Joven Lobo. Quizás podrías ser el nuevo Guardián del Norte.
Kevan no salía de su asombro. Parecía que su sobrina habia perdido toda razón posible. Miro a Jaime quien asentía, aunque no parecía muy convencido.
-acaso habéis perdido el juicio alteza. Es una locura. Cuando el consejo de señores del ejército acordó negociar, y vuestro hermano estaba presente, nunca hablamos de indicar una guerra en poco tiempo. Obviamente en algún momento podrían darse las circunstancias, pero en un año no estaremos listos. Dudo que los estemos en veinte. Debemos esperar, quizás nosotros no lo veamos pero si los hijos de Tommen. Algún día Robb Stark se reunirá con sus dioses y quién sabe, quizás los ribereños no acepten un rey que únicamente tiene una gota de sangre Tully, y quizás para entonces nuestro poder se haya restaurado. Pareces no entender, que Robb Stark no solo nos ha quitado el Norte y el Tridente: ha destruido nuestros ejércitos, castillos y ciudades, ha expoliado nuestras arcas, con cuyo dinero sin duda reforzara su posición y ha establecido una reputación temible, mucho más temible que la que tenía tu padre.
-estas equivocado. Tywin Lannister era el hombre más poderoso de los Siete Reinos…
-y el fue derrotado por Robb Stark, el hombre más poderoso de Poniente. Ejercítate en la paciencia sobrina. Primero reconstruyamos el reino, luego haremos planes…
Y salió dejando a ambos mellizos en la sala. Las preocupaciones no habían cesado con la firma de la paz. Por desgracia, la guerra era más fácil que la paz, al menos asi lo parecía cuando uno vivía en Desembarco del Rey y era el Lord Protector de los Seis Reinos.
