Shinnosuke y Kazama fueron un día hacia Hokkaido con la idea de ir a un concierto del popular sintetizador de voz, Vocaloid. Kazama escuchaba ese tipo de música y al convivir tanto juntos Shinnosuke terminó gustando de ello.
La fila fue interminable, tuvieron que esperar desde un día antes, y cuando al fin ingresaron en el lugar del concierto a Kazama se le veía realmente emocionado mientras Shinnosuke ya estaba harto, no es muy paciente que digamos.
—Joo, Kazama, que flojera esperar tanto solo para un concierto y con todo el dineral que pagamos —se quejó encendiendo mientras se abanicaba con el Uchiwa que tenía una imagen de Miku.
—Calla, Shin, es parte de la experiencia.
—Pero que experiencia más absurda —se quejó una vez más recibiendo un pizotón de parte de Kazama—. ¡Ouch! Oye.
—Si no querías venir te pudiste haber quedado en casa.
—Sí, quería venir —le discutió y se colgó de su brazo—. Si es con Kazama, voy hasta el fin del mundo.
—Ya... Idiota —dijo sonrojado—. Suéltame, estamos en público.
—¡Que vergonzoso eres! —dijo melosamente al otro.
El concierto comenzó y ambos olvidaron el tema prestándole atención al show. Miku, Kaito, Meiko, Kagamine Rin y Len son algunos de los que salieron a cantar. La parejita agitaba los uchiwas y las luces LED como locos cantando las canciones que tanto repetían en su casa.
Hasta que Shinnosuke se percató de que Kazama no estaba a su lado, asustado fue a buscarlo, lo encontró muy rápido entre toda la muchedumbre, tal vez era el destino, llegó justo a tiempo para salvarlo de un robo.
—¡Oye, alejate de mi marido! —gritó lo más fuerte que pudo para ser escuchado entre el bullicio.
Se acercó y, sin pensarlo realmente, ayudo a Kazama, forcejeo con el hombre que parecía ser extranjero hasta que logró quedarse con el bolso de su pareja.
Un pequeño grupo de gente notó el intento de robo, pero nadie hacía nada. El hombre asustado sacó un arma, no quería ser atrapado, impulsivo disparó hacia Shinnosuke, este recibió la bala en el pulmón cayendo al suelo.
—¡SHINNOSUKE!¡SHINNOSUKE! —gritó Kazama con su pareja en brazos, la sangre le manchó por completo.
El ladrón trato de escapar, sin embargo fue reducido por la policia, Shinnosuke fue llevado por una ambulancia al hospital más cercano unos minutos después.
Shinnosuke despertó en un cuarto blanco, no entendía dónde se encontraba miró hacia su lado derecho y ahí se encontraba Kazama, se le veía decaído y con los ojos hinchados.
—Kazama... ¿Qué sucede? —preguntó preocupado.
—¡S-Shin! —se avalanzó hacia él abrazándole—. ¡Qué alivio! Enserio pensé... Todo esto fue mi culpa.
—¿Lo del ladrón? —Kazama asintió—. Por supuesto que no.
—Pero por mi culpa casi mueres...
—Fue mi decisión —dijo y tomó su mano—. Te amo.
—Shin... Eres un idiota, te amo —respondió con los ojos llorosos. Shinnosuke sonrió y luego re agarró el pecho asustado—. ¿Q-Qué sucede?
—Me... Me duele el pecho... Aghhh —gritó.
—¡Shin, aguanta no te mueras! —le zarandeó y de repente Shinnosuke a empezó a reír a carcajadas.
—Debiste ver tu cara —rió sin parar.
—¡Deja de bromear, imbécil, casi mueres! —le jaló la oreja.
—¡Lo siento, lo siento! —dijo adolorido mientras sonreía. Kazama suspiró y sonrió también.
