Está sería mi propia versión de Yashahime como Setsuna la que vivió en el tiempo moderno, Towa la Cazar recompensas y Moroha la Exterminadora. La de Rin, La Amiga de los Monstruos la voy a cerrar por momentos debido a que aún no tengo muy en claro la historia.

Para que tengan una visión de las chicas se las presentare de la siguiente manera.

Sekawaru Setsuna. Su aspecto es más humano, de piel justa, cabello marrón oscuro de tinte rosa, ojos purpura con tonalidad dorada y usa un uniforme de la secundaria femenino. Tiene una personalidad calmada y no le agrada pelear ni usar la violencia.

Towa. Su aspecto es más monstruoso, de piel justa, su cara maquillada de color cian, cabello plateado alborotado con mechones y la parte inferior con doble trenza de su cabello de color océano, ojos magenta con tonalidad marrón y usa un Kimono que solo revela el brazo izquierdo y la pierna derecha. Su carácter es bravucón y fascinada con el dinero.

Kureno Moroha. Tiene dos medias coletas en su cabello con broches haciendo alusión a las orejas de Inuyasha de color jungla, conjunto combinado de exterminador, sacerdotisa y un abrigo de Plumajes de Córvidos Sagrados. Suele ser alegre, pero de temperamento y agresividad peligrosa.


Hanyo no Yashahime – El Cuento del Artefacto Ancestral

Capítulo 1. Las Tres Princesas


.: Aldea de la Anciana Kaede :.

Fue un tiempo después de que Inuyasha y Aome se hayan casado y habían pasado cinco años desde ese entonces. Aome estaba tranquila en su casa con una bebé en sus brazos, ante el sonido de las golondrinas aparece Rin, un abrigo purpura, un Kimono anaranjado y un lazo purpura con detalles de golondrinas. – Señorita Aome. –

Aome se dio la vuelta para verla. – Hace mucho tiempo que no te veía. ¿Esas niñas son? – Vio a dos niñas gemelas sosteniendo las manos de su mamá. – La niña de cabello marrón largo oscuro con tinte rosa es Setsuna y la niña de cabello corto plateado con mechones y la parte inferior océano. Son nuestras niñas. –

– ¡Que preciosas son! La que tengo en brazos es Moroha. Es mía y de Inuyasha. –

– El Señor Inuyasha y la Señorita Aome están casados ya hace mucho tiempo no, ¿no? – Pregunto Setsuna repentinamente. – ¿Eh? Pues… Sí. ¡Sí, lo estamos! – La cara se le enrojecía un poco vacilando sus palabras. – Entonces, cuando llego el momento. ¿Cómo te lo trasmitió? –

Esa pregunta le hacía recordar la decisión de Inuyasha en ese momento. – Bueno... Je, je. Él me lo dijo de la siguiente manera. –

Escena Retrospectiva

Un día después de su retorno a la Era Feudal estaba con un Kimono rojo estampado de ciruelos y un obi verde que Inuyasha le regalo. Ellos dos se dirigían al santuario donde estaban los restos de Kikyo. – No he preguntado nada a Inuyasha. ¿Qué quera? – Pensaba Aome.

Al llegar al santuario Inuyasha sin previo aviso levanto suavemente la mano izquierda de Aome. – ¡Kikyo! ¡Esta es la mujer que yo amo! – Sorprendida y sonrojada ante tal declaración que no sabía que decir.

Bajo y soltó la mano de Aome ponerse en frente del santuario. – He estado dudando durante mucho tiempo porque fuiste la primera mujer que yo ame, pero ahora ya no estás conmigo, no estás en mi futuro y no pienso volver a tu lado. – Inuyasha siempre estaba indeciso entre Kikyo y Aome, pero está vez estaba no decidido, se transmitía determinación pura en sus ojos.

– Siempre fui un idiota y lo sigo siendo. Kikyo, tu eres mi pasado y una historia que yo recordare para no volver a cometer los mismos errores. – Él volteo mirando a Aome. – A la persona que yo estoy mirando es ahora es mi presente. – Se cortó el cabello con sus garras dejando grandes mechones de cabello en el santuario.

Cerrando los ojos por un momento. – Mi cabello no me importaba, era pesado como la carga emocional que tenía en esos momentos cuando yo tenía tu amor. – Mirando sus hacia Aome brillando como un cristal. – Suelo perderme en mi mismo, me dejo llevar, a veces soy deshonesto e inmaduro, sin embargo… – Inuyasha saco un caparazón de tinte rojo con dos anillos con un rubí en el centro y los otros dos hechos con piedras preciosas; aguamarina y cristal de roca.

– ¡Lo que quiero decirte…! ¡Que te olvides de la mitad, yo te daré mi amor y mi vida entera a cambio…! – Inuyasha se sonrojaba en toda la cara como un tomate ante tan vergonzosa declaración que cerró los ojos. – Yo también te amo mucho, Inuyasha. – Respondió Aome con un rostro tranquilo tocando el rostro rojizo de su amado.

– ¡So-Solo dame tu mano izquierda y ya! – Exclamo Inuyasha que no soportaba el fuerte latido de su corazón. Con sus manos le puso el anillo a Aome y ella a él. Sin embargo…

– ¡Ahhhhhh! ¡No puede ser! ¡Es la cosa más vergonzosa que he dicho! – Rodaba en el piso de la vergüenza sin mirar a Aome por ahora.

Fin de la Escena Retrospectiva

– Dejo su pasado atrás para disfrutar el presente. En otras palabras dejo a Kikyo para disfrutar el tiempo conmigo. – Aome, Rin y las niñas estaban caminando encontrándose con Sango, la líder del Clan Exterminador de Youkais. Sus hijos Kin'u, Gyokuto y Hisui estaban siendo cuidados por Miroku y lavando la ropa mientras ella trabajaba.

Las gemelas de 9 años y Hisui de 6 años se mostraron curiosos con la presencia de las niñas. – ¿Quiénes son? – Setsuna comenzaba a lloriquear un poco por la presencia de extraños. Rin la levanto para calmarla. – Ya, ya. No pasa nada. Perdónenla, ella se asusta con los extraños. – Setsuna se tranquilizó.

Towa no dudo en jugar con los niños, aunque parecía tener una rivalidad con Hisui desde el principio. – Eso que Kin'u, Gyokuto y Hisui son nombres únicos, ¿no? –

– Según su Excelencia Hisui significa "Esmeralda" y si unes los nombres de Kin'u y Gyokuto significaría "El Pájaro Dorado y la Liebre Jade" de acuerdo con un modismo chino. – Explico Sango.

– Cuando era niña era tímida y apegada a mi mamá, mi hermana Towa era más agitada que se preocupaba por sí misma, pero en realidad se preocupaba mucho por mí y me invitaba a muchos lugares hasta que nuestra madre nos regañaba. –


.: Castillo de Sesshomaru, 4 años después :.

En un castillo tradicional japonesa bastante bien cuidada y muy lujosa con un jardín de verduras como calabazas, melones, tomates, girasoles y un árbol de paulonia. Con sirvientes tanto humanos como Youkai coexistían a cambio de trabajar.

En ese jardín estaba dos niñas. Una era con aspecto más humano y otra de aspecto más salvaje.

Las niñas jugaban alegremente en el jardín con una caja de juguetes y en ella estaba una Temari que ellas jugaban. – ¡Towa, Setsuna! – Una voz de tono suave provenía del jardín. Las niñas corrieron hacía ella. La mujer que se arrodillo – Mira lo que tengo, mamá los hizo para ustedes. – Es sus manos estaban unos broches del pelo en forma de estrellas hecha a mano. Towa y Setsuna les fascino mucho lo que su madre hacía.

Mi nombre es Setsuna. Soy una Hanyo junto con mi hermana mayor Towa. Ella es mi madre Rin quien es muy dulce, amable, me encanta su comida, jugamos y paseamos con ella. – Setsuna abrazaba el listón como si fuera un tesoro bastante valioso.

– ¡Guau! ¡Gracias, madre! – Las dos estaban alucinadas con una de las obras que su madre hacía. – Mamá realmente se esforzó. –

Las tres se fueron adentro de su casa mirando el agua y las frutas que Jaken recogió por órdenes de Sesshomaru. El pequeño Youkai parecía cansado de tanto trabajo. – Buen trabajo, Señor Jaken. Ahora mismo te prepara la comida con los cultivos frescos que yo prepare. –

–… Si, por favor. – Jaken estaba un poco cansado de tanto trabajo pesado. – Este pequeño Youkai se llama Jaken y es el fiel sirviente de mi honorable padre Sesshomaru. Desde que nacimos mi hermana y yo mi padre ha estado pendiente del estilo de vida que mi mamá tenía pensado para nosotras y pensaron juntos nuestra crianza. –

Setsuna se miró al espejo al ver los hermosos broches que su madre hizo para ella y para Towa. – Ya regrese. – Sesshomaru ya había vuelto y se fascino con los broches que ellas tenían. – ¿Tu madre creo unos broches para ustedes? – No parecía necesario preguntar porque conocía perfectamente la personalidad de su esposa.

Towa asintió sin problema alguno. – Por supuesto. Y me queda perfecto. – Sonreía orgullosa.

– Cuando tenía siete años estaba realmente satisfecha con mi vida, tenía a mi gran hermana mayor Towa, a mi querida madre Rin y a mi todopoderoso padre Sesshomaru. Vivíamos como una gran familia de cuatro personas con Jaken como la cabecilla de nuestros sirvientes a la orden. Éramos realmente felices. –

Sesshomaru sostenía un melón de época de verano bastante fresca. – Que delicia. Vamos a comer este melón todos juntos en la cena. ¿Qué les parece? – Las niñas bailaban risueñas de la emoción. Setsuna veía los ojos de Sesshomaru como manera de saber que estaba pensando y le dio una sonrisa a su padre. – Gracias, Padre. Dime, ¿quieres ver el campo de verduras y flores? Mi madre, mi hermana y yo nos esforzamos muchos. –

Su padre levanto la vista y podía ver lo fresco que se veía a simple vista. – Está bien. – Setsuna agarro su mano para acompañarlo. Sesshomaru olfateo y se fijó en el campo meticulosamente. – Tiene un olor y aspecto placentero tratándolo de manera diligente. – Miraba cruzado de brazos.

– Nos llevábamos muy bien, éramos inseparables y siempre hablaba de lo que pasaba en la casa, mi hermana, mi madre y de otros chismes con mi padre mientras no estaba en casa. Yo era su informante y alguien de confiar. –

En una noche después de cenar Setsuna y Towa dormían con su madre, hasta que Sesshomaru y Rin se despertaron por el sonido de la lluvia y agua. Reviso la puerta abriéndola y observo en campo inundado. – ¡¿Qué…?! – A este paso el agua iba inundar la casa y ahogar a sus hijas. Rin las cargo llevándolas lo más lejos que pudo. – No entiendo. ¿Una inundación? Pero si estamos en zonas donde las inundaciones son imposibles de realizar. –

Sesshomaru estaba detrás de ella, pero hubo una emboscada de un enemigo que se veía una silueta de aspecto de un perro gigante y sus sirvientes eran hombres de raíces y otro de huesos azules. El ojo de Setsuna brillo de un color dorado, Towa empujo a su madre llevando a Setsuna con ella a un misterioso portal. – Setsuna… Cuidate. –

Setsuna trataba de agarrar su mano, pero era imposible que para colmo fue en contra de su voluntad hacía un portal de tono dorado con bordes blancos junto con su madre.


.: Palacio del Clan Kureno :.

En un día después de ese incidente…

Inuyasha y Aome llevaban a su hija de cuatro años, Moroha, a un lugar majestuoso y devoto por toda la región. El palacio era grande, de excelentes condiciones y bajo la tutela del Shogun de esas tierras. El Clan Kureno ha sido devotado como uno de los Sacerdotes y Exterminadores de Demonios más grandes de la historia.

El Líder del Clan es Kureno Suzume, destacaba físicamente por su cabellera rubia quebradiza y de carácter fuerte y decisivo en sus decisiones como líder.

En ese momento Moroha tenía el cabello corto, con listones blancos que hacían referencia a las orejas de su padre Inuyasha y su Kimono era marrón como la madera estampado de hojas verdes. Ella estaba sosteniendo las manos de su mamá Aome sin prestar mucho la atención. – ¡Pero que belleza de Kimono! – Hablaba Suzume. – Sí, se nota el amor y esfuerzo que los dos pusieron encima de la pobre economía que ellos tenían estaba más que decir que su hija estaba primero que el dinero. –

– Lo ves papá. Hasta el señor Mata Monstruos supo de la pobre economía que sufrimos. – Moroha observaba preocupada a su padre. – ¡Ay, vamos, solamente era el dinero de los aldeanos que recogí la vez pasada! – Aclaro Inuyasha riéndose. – Nuestro dinero estaba todo en este baúl. – El baúl de Inuyasha era enorme con muchas riquezas por el duro trabajo que había hecho. – ¡¿Ehhhhhhh?! ¿Entonces la pobre economía que sufrimos…? –

– Era para que no dijeras "no necesito nada" como las veces anteriores. Y es otra de las bromas que tu papá te hizo. – Aome se divertía al lado de su hija y esposo compartiendo momentos de felicidad y diversión.

La persona junto a él era Kohaku, pero un poco crecido y una cicatriz en la parte superior de su nariz. – Oye Hisui. ¿Qué le ibas a regalarle a Moroha? – Apareció Hisui detrás de Kohaku con un regalo de cumpleaños para Moroha. – ¿Qué es? –

– Son protectores que los Exterminadores usamos, pero lo modificamos para que sea de tu tamaño. ¿Qué gusta? – Hisui se los dio a Moroha en una canasta de paja con un lazo verde.

– ¡Me encanta! – Con alegría Moroha le gusto el regalo dando saltitos de alegría. – ¡Gracias, muchas gracias hermano Hisui! –

Hisui se le veía contento. – Ese regalo es parte de todos los Exterminadores y nos alegra mucho. – Por un momento hasta que su esposa de Suzume interrumpió. – Volviendo al grano. ¿Quieren celebrar el cumpleaños de su hija en nuestro palacio a cambio de nuestro pedido? –

– ¡Oye, Rui…! – Suzume estaba a punto de regañarle, pero Inuyasha interrumpió. – Por supuesto. No quiero su dinero ni nada porque puedo conseguirlo trabajando, en cambio el cumpleaños de Moroha es solo una vez al año y no quiero desperdiciarlo. –

– Es cierto. Nosotros purificaremos y exterminaremos a ese extraño Youkai después del cumpleaños que deseábamos. ¿Les parece bien? – Rui no estaba desconfiada al notar las buenas intenciones. – Si, está bien. No puedo negar el esfuerzo que hacen por esa niña. – Rui se marchaba sonriendo.

– Mi esposa tuvo una vida difícil como era de esperarse en la Era Feudal en donde hay tanto guerras como abandono. Sus padres la abandonaron porque era una verdadera molestia a cambio de comida, pero cuando ve a una familia que felizmente dedicaban tiempo con sus hijos no muestra ningún rencor ni envidia, solo desea lo mejor de ellos. – Explico Suzume. – ¿Y que hace Kohaku en este lugar? – Eso era lo primero que le llamo la atención. – Estamos haciendo una alianza entre Sacerdotes y Exterminadores para gente que no tuvieron el apoyo del Shogun y así ayudarlos para auto defenderse y darles refugio como trueque. Y por eso estoy aquí. –

Aome pudo ver a Kohaku con un niño detrás. El niño que aparecía mirando a Moroha tenía el cabello castaño oscuro de longitud media y ojos grises, mostraba una cara refrescante, pero con el ceño fruncido y a la vez avergonzado. Su vestimenta era un Jujutsugi azul, el pantalón de tono más oscuro y el Obi verde claro. – Él es mi hijo Sawa y tiene la misma edad que Moroha. Su personalidad es seria y testaruda para su edad, pero es un chico considerado y comprensivo y tiene un regalo de cumpleaños para la pequeña Moroha. – Suzume empujo a Sawa para que se animase.

El niño le dio un ramo de flores características del verano en Japón. – Estas son las Asagao, nacieron en regiones de Sakai, son conocidas como "Gloria del Mañana" y significan "Vinculo de Amor". – Moroha los acepto las flores como si fueran una cosa delicada y las abrazaba como si fuera un tesoro. – Gracias, Sawa. Las atesorare muchísimo. – Sonreía Moroha provocando que Sawa se sonrojara por su encanto. – Te mostrare el lugar. – Sawa llevo a Moroha a conocer el lugar de la mano. Inuyasha estaba disgustado porque un niño que seguramente se enamoró de su hija se la llevo lejos de él. – ¿Cómo es el Youkai? Basándome en los rumores que oí dicen que es peor que Naraku. – Hablo Aome pellizcando la oreja de Inuyasha. – Resulta que… –

En esa conversación marco un antes y un después que involucraría en algo grande…


.: Residencia Higurashi, Tokio, Época Moderna, :.

Una chica de trece años, el cabello marrón oscuro largo con un tinte rosa pálido y los ojos purpura pertenecían a Setsuna. Estaba en un camisón amarillo de manga larga con un chaleco lavanda y de pantuflas negras. Eran las seis de la mañana recién despierta viendo el amanecer en su habitación. – Han pasado seis años desde la separación de mi hermana Towa y mi padre. He estado adaptándome en la Era Moderna junto con mi mamá. –

Setsuna se cambiaba de vestimenta a su uniforme escolar en su habitación; un blazer japonés lila claro, camisa negra con cuello, lazo dorado, falda lila estampada de líneas clara y oscuras y medias marrones.

Fue a la cocina para hacer el desayuno para su familia anfitriona. Poniéndose un delantal y abriendo el refrigerio de comida para ver que deberían comer en este mes de otoño. – Veo que hay patatas dulces y almendras. ¡Bien! ¡Como hoy es otoño hare mi "Especial de Patatas Horneadas con Almendras"! – Setsuna preparaba la mesa para seis en total con manteles diferentes colores. – Para el acompañamiento de las patatas, arroz integral, sopa de huevo, jugo de manzana y mandarinas y de postre un Pastel de Zanahoria. – Hablaba en voz baja mientras sacaba los ingredientes para empezar a cocinar.

– Ayer hice la tarea que me mandaron sobre mi opinión del Libro de la Era Feudal, de matemáticas, de física y un informe sobre la investigación científica en grupo sobre el Lanza Cohetes. – Recordaba su día anterior mientras hacía el desayuno.

– Un hombre viejo que estaba enfermo y era un familiar de la Familia Higurashi llamado Sekawaru Tsuriya y adopto a mi mamá y a mí porque sabía lo ocurrido, era alguien misterioso y de carácter bondadoso con muchos discípulos a sus órdenes. Lamentablemente murió naturalmente y mi bisabuelo está también un poco enfermo, pero por ahora está estable. –

Setsuna había preparado todo. Y ahora esperar mientras tocaba suavemente el violín durante tres horas. – ¡Hmmm! ¡Que olor tan delicioso! – Hablaba una mujer de aspecto amigable recién levantada. Se oyó el sonido de la puerta abriéndose. – Ya volví. Y sin duda la comida de Setsuna es la mejor. –

– Ellos dos son mi familia anfitriona. Katsu es una mujer que trabaja como inspectora, su hobby es la música y es de carácter fuerte y una gran autoridad tanto en casa como el trabajo. Su esposo es Higurashi Souta, es un médico a domicilio y cumple el papel de cuidar la casa, su hobby es ejercitar su cuerpo en las mañanas y su personalidad es suave e inteligente. –

– ¡YA MISMO TE LEVANTAS O SINO TE DARE UNA CHANCLEADA! – Una niña salió disparando del terror del enojo de Rin. – Ay, que susto… – La niña de cabello negro y pijama de zorrito tenía una cara de recién haber despertado de una pesadilla no muy común.

– La niña es Keiko que representa la feminidad y educación de la Era Moderna, pero… –

Keiko se levantaba y vio la comida con un olor delicioso. – ¡Qué bien, comida! ¡Buen prove…! ¡Auch! – La mano ha sido golpeada por su madre Katsu. – ¡¿Y ahora qué?! – Frotaba la mano con una cara de disgusto. – ¡Nada de "¿Y ahora qué?" señorita! ¡Aún no hemos comido y tu esperaras quieras o no! ¡No me culpes si te quito la reciente mochila que Setsuna te regalo en tu cumpleaños en tu primer día! – Exclamaba Katsu estrictamente disciplinando a Keiko por sus acciones. – Si señora… –

– Keiko es ignorante, deshonesta y torpe, deja mucho que desear acerca de su actitud. Le encanta las películas, series de acción y combates de todo tipo, suele ser también caprichosa y mandona que quiere como ella le salga y afortunadamente Katsu, Papi y mi madre están ahí para regañarla de manera tranquila y detalladamente. A pesar de todo ello es intensa y disciplinada que se preocupa por mi bienestar, aunque está celosa de mí. –

La otra persona que salió del mismo cuarto que Setsuna era una niña de la misma edad Sekawaru Momoi, cabello color rubio claro, rizado a la longitud de su cuello y el mismo uniforme que Setsuna.

– Sekawaru Momoi es una niña amable, pero madura y directa en especial conmigo es toda una hermana mayor y su actitud puede ser reservada a veces. Sus padres están trabajando y la familia Higurashi nos da hospitalidad. –

– Gracias por la comida. – Todos comían el desayuno que Setsuna les preparo. Los manteles hacían juegos con los palillos azul era de Souta, el rojo de Katsu, el verde es Keiko, el purpura es Rin, el dorado es Setsuna y el rosa era Momoi. Todos hablaban de la deliciosa comida de Setsuna, cosas cotidianas como el trabajo y las noticias.

– Mi mamá también tiene un trabajo de tiempo parcial en donde es profesora de una academia de costura y es popular por notar detalles y su buena observación para hacer conjuntos y trajes. Es muy popular y querida tanto profesores como alumnos. Tuvo que adoptar un carácter más fuerte, disciplinado y toma clases de auto-defensa personal en este mundo, pero conserva su energía positiva y naturaleza encantadora. –

Todos se quedaron satisfechos y con buenas ganas de trabajar. – Bien, yo llevare a Setsuna, Momoi y a Keiko a sus escuelas. ¿Vuelves está tarde Rin? –

– Si, también tengo que irme y regresare como de costumbre a las cuatro de la tarde. – Rin se levantó, tomando su bolso de materiales, computadora y libros. Keiko recién se cambió de ropa un poco apresurada. Su ropa era un vestido de color verde, calcetines negros y su mochila anaranjado-rojiza que está muy de moda en esta época.

– Que tengan un buen día. – Se despedía Souta con una aspiradora en la mano. Las chicas salieron y fueron al Porsche 911 blanco que Katsu había ganado en un concurso del mejor artista musical. Se pusieron en marcha dejando primero a Keiko prometiéndose portarse bien por sus juguetes y después a la Secundaria de Momoi y Setsuna; la Hironomichi.

– La verdad es que no me interesa ser femenina o fuerte, hombre o mujer no me interesa y yo simplemente quiero ser yo misma ni aparentar algo que yo no soy. Este mundo y sus reglas me ahorcan sin dejar respirar, sin embargo… –

Setsuna se bajó despidiéndose de Katsu y su madre. – Buena suerte en sus trabajos. – Las dos mujeres levantaron un pulgar hacia arriba sincronizadas y se marcharon.

Las personas que estaban entrando eran los amigos de Setsuna, unos anteriores delincuentes y el líder estaba Yoshiyuki Chidori. – Buenos días Setsuna. – Saludaba Chidori calmadamente y Setsuna le devolvió el saludo.

– Saludos Jefa. Tu tutoría nos salvó de las horribles clases extras. – El chico de apariencia bien cuidada y fuerte era Sekiton Maten. Chidori y Yoshino tenían a sus padres hospitalizados por un accidente de hace dos años y se están recuperándose y antes Chidori era el líder de una banda juvenil sin lugar al cual pertenecer hasta que Setsuna los cuido para después todos dejar sus vidas para querer lo que realmente amaban.

A pesar de las reglas y todo este mundo hay gente buena que me aceptaran tal y como soy. La verdad es que soy amable porque quiero caerles bien a los demás… Que sentimiento más falso en mi interior. Tengo la virtud de adaptarme a las reglas de este mundo y por ahora estaré viviendo aunque lo odie por dentro. –

El grupo de amigos hablaban de las tareas que habían hecho mientras las puertas se cerraban.


.: Era Feudal, Zonas Montañosas :.

En una catarata donde fluye un rio adornado de árboles otoñales dejando caer sus hojas y la zona es entre el bosque y las montañas a su alrededor. – ¿Exterminadores de Monstruos? ¡No sabía de ese juego tan estúpido! ¡¿Para qué exterminar si puedes venderlos a cambio de dinero?! ¿Qué tienen en esas cabezas? ¿Una planta? – La que se burlaba del grupo era una chica Hanyo y una Caza Recompensas, Towa.

El que estaba frente a él era Hisui, un Exterminador, maestro del Idaishuriken y su compañera Marina, una Kaiba-Youkai negra con aspectos acuáticos con alas, crin, aletas, escamas y pezuñas malaquita. – ¿Tu eres un Miembro del Gremio Tenjou, la Diosa de la Muerte Towa? Hemos sido informados de que hay un Youkai Cigarra que ataco a los aldeanos. ¿Sabes algo? – Preguntaba con una voz serena.

Towa se levanta con su Guadaña en el brazo izquierdo. – Sí. ¿Y dicen que van a exterminar a mi presa que posee un alto precio por cabeza, eh? – Towa se levantaba sujetando con su Guadaña en el brazo izquierdo con una mano pequeña, pero dura de uñas largas y filosas. Riéndose en voz alta mostrando colmillos duros y feroces, detrás de ella aparece un Youkai Mapache Takechiyo quien es su compañero listo en una pose de Karateka. – No me hagan reír. ¡Están cien años para la gran Towa! ¡Ustedes serán la comida de mi delicioso tigre, la Kamatoradenki! –

Towa balancea su guadaña verde con un diseño, un aura eléctrica y el dibujo de rayas de un tigre. Mientras Towa hablaba arrogante Hisui tiro una bomba de olor que solo los Youkai no soportarían. – ¡Qué asco! – Takechiyo salió del humo, pero la pezuña de Marina apenas le rozo la mejilla. Towa salto y un shuriken gigante a la derecha girando a grandes velocidades, lo bloqueo con su guantelete de tungsteno y rebotaron. Ella giro su guadaña para cortar el olor de la bomba y la shuriken regreso a manos de Hisui. – Que interesante. ¡Yo, la Gran Towa, acepto tu desafío! – Los se lanzaron a combatir con guadaña y una Nodachi.

Marina y Takechiyo combatían en iguales, solo que Takechiyo tenía la ventaja por su tamaño, o eso pensaba. Marina invoco su cuerno de malaquita desgarrando la armadura del mapache. – ¡Deténganse, Hisui, Marina! – Una voz los interrumpió en medio del combate haciendo que los dos retrocedieran.

Los Sacerdotes y Exterminadoras se mostraron de su escondite cauteloso y alerta de su gran rival. Kohaku, líder de los Exterminadores de Demonio y el otro era Kureno Suzume. – Tu nombre es Towa, ¿no? Hemos investigado que eres la hija de Sesshomaru y una Hanyo que posee el Artefacto Ancestral y la Perla Plateada. –

Towa frunció el ceño y un suspiro de tono disgustado. – ¡¿Ja?! ¡¿Sesshomaru?! ¡¿Hija?! ¡¿Yo, la Gran Towa?! ¿Qué chiste es ese? – Su expresión amargada molestaba a Hisui y compañía. – La sangre que obtuvimos y analizamos tu sangre y el cabello del Señor Sesshomaru. No nos mientas, tu eres su hija mires por donde mires. – Exclamo Suzume alto y claro. – No sé de qué hablan, pero me hicieron enojar. – Takechiyo se escondió en una roca rebotando en un lugar seguro. – Mientras no nos descubran, esos humanos tuvieron mala suerte de hacer enojar a Towa. – Se reía silenciosamente observando la situación a lo lejos.

Su guadaña emitía una descarga electica verdosa. Era una peligrosa manteniéndose distanciados. – He aquí la Diosa de la Muerte, la Desgraciada Tormenta Eléctrica. ¡Sienten la descarga del cielo gris! –

Una flecha sagrada bloqueo el aura demoniaca de la Kamatoradenki. Sintiendo la purificación de su arma y tranquilamente giro su cara a la persona que caminaba en el rio con su flecha hecha de poder purificador y un arco de diseño peculiar apuntándole y una Tachi envainada de pétalos ardiendo. – ¿Eh? Los Exterminadores y Sacerdotes tienen a un ser único de nuestra especia, si yo soy gris tu serías gris oscuro. – Sonreía maliciosamente divirtiéndose del poder de su nueva oponente.

La niña de diez años es Moroha, la Exterminadora y Sacerdotisa más talentosa de todo su clan. – Disculpa por el bloqueo, pero permitiré que los lastimes. Soy Kureno Moroha, la Asagaonomiko. Mucho gusto en conocerte. – Guardo su arco para desenvainar su Tachi y enfrentando un choque de armas. – ¡La Mochizuki Shingetsu, una espléndida arma con un valor…! – Babeaba al ver la Tachi de Moroha y sus ojos se centraban en su filo y empuñadora. – ¿Qué tal una apuesta? Si gano la Tachi será mía y si pierdo te daré lo que tus lideres buscan. –

– ¡Idaishuriken! – Hisui lanzo su gran Shuriken, pero en las puntas emitía un misterioso. – No lo bloqueare está vez. – Towa retrocedió y bajo su cuerpo viendo de cerca el arma. – Le agrego algo. Ese brillo misterioso debe ser… –

La Idaishuriken volvió a su mano como si su portador la controlara. Saltó de su compañero protegiendo a Moroha. – ¡Aléjate de Moroha, bestia sucia! ¡Y no la compares con alguien como tú! – En su postura de combate, la Esgrima al desenvainar su Nodachi. El Guantelete de Towa mostrando su palma y con su voluntad uso su ojo izquierdo iluminando un color plateado. – Con esto lo confirmare. – Las piernas de Hisui comenzaron a resonar y otra brillar, lo mismo con Moroha con su Perla Roja y su cuello. – Lo sabía. Tienen las Perlas Arcoíris y los Artefactos Ancestrales. –

Mientras tanto el agua comenzó a burbujear mostrándose al enorme Youkai; Cigarra de los Mil Zumbidos. – Perlas y Artefactos. Por órdenes del Señor de las Raíces me las quedare. –Inmediatamente Moroha saco un talismán para invocar a su compañero Youkai, Oso Sagrado de las Flamas Purpuras. – ¡Sumireko, protégenos! –

– ¡Marina, lleva a Hisui un lugar seguro! – El caballo obedeció y saco a Hisui del peligro. Towa se alejó para encontrarse con Takechiyo en las rocas. – Chiyo. Cuando esa Sacerdotisa mate al monstruo nosotros nos quedaremos con la fortuna de su cabeza. –

– Sí, es una suerte de que ellos hagan todo el trabajo por nosotros. Je, je. – Se reía el pequeño mapache por la suerte que llovía. Towa cerró los ojos usando la perla de su ojo para ver desde la perspectiva de Moroha y Hisui. – Interesante. –

La Cigarra comenzó a aletear sus alas, pero el clan no lo permitió atándolo con cuerdas de acero y conjuros de cancelación. Moroha comenzaba a centrar su energía espiritual en su Mochizuki Shingetsu uniendo su energía con las flamas de su compañero.

La Cigarra rompió los conjuros y cuerdas usando sus aleteos para su mortal zumbido, todos tenían los oídos tapados. – La veo. – La energía endemoniada del Youkai estaba presente en sus alas. Moroha balanceo la Tachi en un círculo perfecto. – ¡Contrataque! – La espada cortaba los sonidos de las alas con el viento.

Moroha lanzo la Tachi, uso su arco para crear una flecha mágica propia, Sumireko agarro con su garra derecha para formar su armadura en las patas delanteras. – ¡Hisui, busquen a Towa y a su compañero! ¡Debe poseer la Perla Plateada en su ojo izquierdo! – Ordeno Moroha. Hisui entendió y los sacerdotes se quedaron para vigilar al Youkai. – ¡Primer Camino: Rueda de Fuego! – Disparo la flecha mágica y Sumireko rodo combinando sus poderes y flamas hacia la cabeza de la gigante cigarra destrozando el caparazón en cenizas.

– ¡Moroha, el verdadero Youkai va a salir del caparazón! – Kohaku saltó mostrando su Kusarigama. Debajo de las cenizas estaba la verdadera forma del Youkai; La Cigarra de los Mil Zumbidos con un aspecto más humanoide. – El Collar Ancestral y la Perla Roja. Si o si las tendré por órdenes del Señor de las Raíces. – El Youkai saco sus espadas que parecían ser sus restos dándoles una materialización en una espada demoniaca.

– ¡Cañoneo de Garras Nihilistas! – El brazo derecho de Towa lanzo un ataque a toda potencia y él lo desvió con su espada rebotando hacía el cielo como fuego artificial. – ¡Mis ojos…! – Esa luz oscura dejo temporalmente ciegos a Moroha, Kohaku y a los sacerdotes. – ¿Eh? ¡Oye, no, mi perla…! – Takechiyo aprovecho la ocasión para robársela y huir lo más lejos que puede. – La perla la obtuve, pero el collar será en otra ocasión. Por ahora me dedicare a sobrevivir y sin gastar mi energía en combates. –

El Youkai y Towa daban un gran combate entre katana y guadaña, pero Hisui los interrumpió con su patada hacía Towa. – ¡Ay…! ¿Qué…? ¿Pero que...? ¿Un portal? – El ojo de Towa brillo al mismo tiempo que el portal tragándose a Hisui, Marina y a ella. – ¡Whuaaaaaaaaaaaa! –

– ¡Señor Kohaku, mi perla…! – Kohaku se dio la vuelta sintiendo el pelaje de Sumireko y se subieron para perseguirlo. – ¡Sigan al mapache! ¡Suzume, te encargo aquí! – Ordeno a las Exterminadores. – ¡Sin problemas! – Suzume asintió.


.: Secundaria Hironomichi, Era Moderna :.

En una tarde en la secundaria dando las campanas acabar las clases. Setsuna estaba con Chidori y Momoi en el aula de los profesores para darles las tareas que a ellos trabajaron. Su profesor era Arakawa Natsuki, un hombre amable y bastante guapo, pero les lanza cualquier cosa si no prestan atención en clases.

– Bien hecho. Su grupo obtuvo una calificación perfecta. Ah, desearía que las chicas también se hubiesen esforzado un poco en vez de estar hablando en clases y estar perdiendo el tiempo en decir excusas que aún no lo terminaron. – Se quejaba Arakawa. – Fueron expulsadas por molestar a la estudiante modelo y a la clase en su totalidad. –

Setsuna se limitaba a reír. – Pues sí y me tienen podrido. En vez de hablar gritan como unas idiotas que son, y eso que la última vez se desquitaron con Setsuna golpeándola y humillándola por razones absurdas. Ellas no tienen cerebro alguno. –

Chidori se amargaba al recordar que molestaban tanto a Setsuna como la clase y la mayoría fueron expulsadas de la escuela por órdenes directas del director. – Ustedes ya pueden irse. – Anuncio el profesor despidiéndose de sus alumnos.

Los dos caminaban juntos al Templo Higurashi para pasar el tiempo junto. – Me alegra saber que esas idiotas ya no te molestan más. – Setsuna se detuvo de repente llamando la atención de Momoi. – Setsuna. ¿Qué sucede? – El ojo izquierdo de Setsuna brillo repentinamente de un color dorado.

– ¡¿Qué…?! – Chidori y Momoi intentaron alejarse, pero los pies de Chidori brillaban un color azul y las manos de Momoi de un color rosado. – ¡¿Qué clase de broma es esta?! – A Chidori se le salía algo en los pies una Mizugumo de aspecto de zapatos peculiares color azul profundo. Momoi en sus manos estaba una Hanbo de su altura. El ojo de Setsuna salía una Nakagami de seis pies de altura con un filo de dos pies más.

El portal en el que Towa, Hisui y la Cigarra Humanoide cayeron fue en frente de la escuela. Hisui intentaba levantarse sin éxito por el portal. – ¿Ese era uno de los poderes de la Perla…? – Su cuerpo no se movía por el peso que sentía en sus musculos. Towa no estaba mejor siendo tomada del cuello y el Cigarra Humanoide teniendo la fortuna de quitarle la Perla y el Artefacto. – ¿Hmm? – El Youkai volteo mirando al grupo de amigos. Ese aspecto, sus ojos, su cara… Hermana. – Con su Nakagami, una misteriosa estola en su hombro izquierdo y un impulso sentimental de estar con la persona que la había rescatado.

Fin del Capítulo…