¿Quieren más lemmon? ¿Quieren más Lillie profanada? ¿Quieren ver qué tan loco me puedo poner? Pues no esperen más, que aquí les dejo este OS que seguramente cumplirá algunos de sus más oscuros y perturbadores deseos, o al menos eso es lo que pienso. Bueno, empecemos.

Un ultimátum para Lillie

Lusamine se encontraba en su despacho en casa, atendiendo una buena cantidad de papeles que se había traído del trabajo. La presidenta de la fundación Aether estaba bastante cansada, angustiada, decepcionada, y no era precisamente por el trabajo, sino por cierta persona, la cual justo entra mientras pensaba en ella.

─ Ya he vuelto, mamá...

─ Lillie, por favor toma asiento ─ le dice Lusamine muy seria y sin devolver el saludo ─. Hay unas cuantas cosas de las que tenemos que hablar.

Aquel tono era completamente inusual en Lusamine, siempre tan cariñosa con Lillie. Parecía bastante molesta, así que Lillie no iba a contradecirla, al menos hasta saber qué le pasaba. Obedientemente Lillie toma asiento, y Lusamine se la queda mirando fijamente, ignorando ahora su trabajo.

─ Lillie, sabes que te quiero mucho, muchísimo. Eres mi hija, y por eso me he dedicado hasta el máximo en consentirte, pero ahora siento que tal vez no debí ser tan indulgente contigo...

─ ¿Qué quieres decir con eso, madre? ─ Lillie estaba bastante confundida.

─ Lillie, ¿qué tipo de ropa interior llevaste hoy el día de hoy?

La menor se pone roja como un tomate. Definitivamente no entendía a qué venía esa pregunta tan personal, pero a juzgar por el gesto tan severo de su madre, aquello iba muy enserio.

─ B-bueno...

─ Estoy esperando una respuesta, Lillie.

─ Usé ropa interior blanca. Completamente blanca.

─ Y dime una cosa, Lillie ─ Lusamine se pone de pie, luciendo ahora más imponente e intimidante ─, ¿tú tienes aspiraciones a convertirte en monja o algo así?

─ P-pues no. No me interesa...

─ ¿¡Y ENTONCES POR QUÉ ME HACES ESTO!? ─ Lusamine golpea la mesa, asustando bastante a su hija ─ ¿En qué me equivoqué contigo? ¿Qué hice mal para que estés así? Estás poniendo en vergüenza el ilustre nombre de nuestra familia con esa actitud tuya. Dime por favor que por lo menos tienes novio o novia.

─ N-no. No tengo, mamá.

─ No tienes. No tienes ─ repetía Lusamine con una voz fría que asustaba más y más a Lillie ─. Lillie, cuando yo tenía tu edad no había día en que no estuviera follando con tu padre, con Wicke, con las madres de tus amigas Lana y Mallow, o con otros amigos de la escuela, e incluso me dejaba montar por varios pokemon cuando me daba por explorar las distintas islas.

─ ¿Q-qué clase de hábitos tan pervertidos e impropios son esos, mamá? ─ Lillie se levanta horrorizada.

─ ¿Sabes qué clase de ropa interior he usado yo el día de hoy, Lillie? ¿Quieres que te la muestre? ─ Lusamine se levanta la falda ante su hija, mostrando que no solo llevaba nada, sino que incluso había un poco de residuo sobre su píel, señal de que Lusamine había tenido sexo unas cuantas horas atrás ─. Todos los días me dedico a trabajar como un Mudsdale y a coger con numerosos socios comerciales que me visitan, provenientes de diferentes regiones, hombres y mujeres, y ahí estoy, siempre con la ilusión de que un día te encuentre y me vengas con la noticia de que te has tirado por lo menos a uno de tus amigos, me da igual cuál sea, y que juntos se divirtieron y disfrutaron de la experiencia. Pero no, siempre con una carita de inocencia, como si tuvieses todavía cinco años, y tus amiguitos burlándose de ti.

─ ¿Qué? ─ Lillie no era capaz de creer lo que su madre estaba diciendo.

─ Lo que oíste, jovencita ¿Sabías que la semana pasada Sun y Gladion hicieron una competencia por ver quién de los dos era capaz de hacer correrse a Mallow y Lana más veces antes de correrse ellos mismos? Incluso estuvieron Hau y Moon grabando todo, y tanto Sun como Gladion lo hacían con los brazos cruzados para demostrar qué tan potentes podían ser sin necesidad de usar las manos para sujetar a las chicas. Y ahora mismo Gladion está haciendo la misma competencia, pero con Guzma de rival. Gladion es un verdadero orgullo para nuestra familia. Con él el futuro de nuestro linaje está más que asegurado, pues él sí se toma en serio la imagen ninfómana que ha caracterizado a nuestra familia desde hace generaciones, incluso desde antes del surgimiento de los guardianes de nuestra región, convirtiéndonos en ejemplo de perversión para toda Alola, siendo que gracias a nuestros ancestros esta es la región con mayor índice de vida sexual en el mundo, y tú desperdicias ese sagrado legado que en nuestros hombros recae. Cuando tu padre y yo perdimos la virginidad también invitamos a Wicke y a varios amigos que hoy en día son negociadores de empresas amigas, y con quienes todavía me encuentro por lo menos una vez a la semana y con quienes tengo sexo salvajemente después de que terminamos las negociaciones. Y tu hermano perdió la virginidad cuando Guzma, para celebrarle el cumpleaños bastante tiempo atrás, decretó que se llevaría a cabo una orgía, y Gladion no volvió a casa sino hasta dos días después. Me preocupé y me molesté porque aquella vez no vino a casa, e incluso estaba lista para ser yo quien lo estrenara, pero cuando supe lo que pasó no pude haber estado más feliz por él ¿Por qué no puedes ser más desinhibida y pervertida, Lillie?

─ P-pero... eso es algo sucio...

─ Parece que costará que nos entendamos por las buenas, así que va a ser por las malas ─ Lusamine toma asiento nuevamente y mira severamente a su hija ─. No me estás dejando otra opción, Lillie, pero voy a tener que desterrarte de nuestra familia.

─ ¿Qué? ─ Lillie se levanta, horrorizada, y se lleva una mano a la boca ─ N-no. Mamá, tú no...

─ Claro que sí lo haré, hija. Perderás todo derecho a heredar nada de mí, llámese dinero, efectos personales, la fundación Aether y cualquier otra propiedad a heredar que esté a mi nombre, tampoco tendrás libre acceso a ningún beneficio de los que hasta ahora has gozado gratuitamente, ni serás admitida aquí nunca más, Lillie ─ Lusamine no ablandaba en absoluto el gesto ─. Por supuesto, te doy la oportunidad de que prevengas esto, y para ello debes hacer lo que te voy a decir: Para esta noche, no la de mañana ni la que le sigue, sino para esta misma noche, te traes por lo menos a dos compañeros. Pueden ser chicos, chicas o pokemon, adultos o de tu edad, eso tú lo decides, pero no quiero que traigas a menos de dos invitados. Quiero que tengas sexo salvaje con aquellos a los que invitarás. Mientras hago mío el culo de Wicke esta noche, quiero escuchar tu cama crujiendo por la acción que estés teniendo, deseo escuchar que tu cama se haga trizas, me da igual que mañana tenga que salir temprano a comprarte una cama nueva, y también quiero oírte gemir. Quiero que tus gemidos de placer se oigan desde Kanto. Y entonces para mañana, o para el día que hayas terminado, te presentas aquí, ante mí, y quiero ver ahí donde estás ahora a la mayor Braixen que haya conocido jamás esta región.

─ ¿D-de verdad tengo que hacer todo eso? ─ Lillie empezaba a sudar frío.

─ Así es. También puede ser que quieras cogerte a tus amigos en la playa, o en la casa de alguno de ellos, pero eso sólo lo daré por bueno si lo traes grabado en video o si lo estás transmitiendo en vivo para que te vea, y mantengo mi exigencia de que no pueden ser menos de dos con quienes estés follando. Ahora ve y busca rápido con quiénes vas a estrenarte, que te repito que tienes hasta esta misma noche. No hay prórroga, pase lo que pase.

Lillie asiente asustada y nerviosa. No podía creerse lo dura que podía llegar a ser su madre simplemente porque nunca había podido decidirse sobre cómo empezar a incursionar en su vida sexual. Y ahora le tocaba encontrar a dos acompañantes antes de esa misma noche.

Si para mañana quería seguir siendo de esa familia, tenía que desprenderse de su actitud mojigata y demostrar qué tan puta podía llegar a ser si se lo propone. El problema seguía siendo eso, su actitud mojigata.


Playa

─ Por favor, dime que me ayudarás con mi problema ─ Lillie junta sus manos en señal de ruego ─ ¿Hay alguna manera de que pueda cumplir las exigencias de mi madre sin pasarme de pervertida y que lo que haga sea romántico y especial en vez de simplemente... hacer aquella palabra con f? Es que me sigue dando demasiada pena, aunque realmente quisiera superarlo.

─ Se llama follar, Lillie, y definitivamente tu nivel de virginidad es de más de 8000 ─ dice Lana con un par de cañas de pescar en la mano ─. Claro que sí se puede hacer como quieres. Sólo empecemos a salir, dediquémonos a conocernos mejor por menos hasta que tengamos la edad para casarnos y tengamos también un proyecto de vida enteramente elaborado en común, y entonces en nuestra luna de miel haremos el amor románticamente en un lecho de pétalos de rosa y bajo la luz de la luna como en las películas que protagoniza Diantha, las que no son nopor. Lillie, que tu madre te dijo que tienes hasta esta noche para abrir las piernas a lo grande. No hay tiempo para romanticismo ni nada. Lo que debes hacer es subirte la falta en plena vía pública y gritarle a la gente con todas tus fuerzas "hagan con mi coño y mi culo lo que les plazca", y automáticamente tu madre aparecerá de la nada y se pondrá a llorar de orgullo por tener a una hija igual de Braixen que ella, y puede que incluso te haga compañía para incitar a que la gente para que se las cojan todo el día.

─ Sé que estoy pidiendo demasiado para el poco tiempo que tengo, ¿pero no puedes ayudarme? Supongo que tendrás algún contacto o algo, y tu mano amiga podría al menos darme algo de confianza. De verdad no me siento capaz de lanzarme de forma tan suelta y descarada, y menos ante cualquier desconocido.

─ Lo siento, pero esta noche no voy a estar disponible, y mira mi mano amiga ─ Lana le toca un pecho a Lillie, y ésta retrocede un par de pasos avergonzada y cubriéndose con ambas manos ─. Estoy muy atareada con los preparativos para el festival que empezará esta misma noche, así que no te podré hacer compañía. Pero si quieres puedes venir, que a la primera persona que consiga atrapar un Feebas en cada ronda de la competencia de pesca, aparte del pokemon y un boleto turístico patrocinado por la fundación Aether, también le daré una mamada como premio. Podrías acompañarme y nos grabamos haciéndole servicio oral a los mejores pescadores de mi área toda la noche. No es perder la virginidad, pero creo que bastaría para apaciguar a tu madre si sabe que pasaste toda la noche chupándosela a los mejores competidores, hombres y mujeres, que eso te sumaría puntos con ella.

─ Tal vez, pero preferiría ir sobre seguro, sin importar lo avergonzada que me haga sentir el solo pensarlo, Lana. Muchas gracias ─ Lillie suspira, sintiéndose casi derrotada ─ ¿Y qué hay de Mallow?

─ Va a estar con Kiawie. Ella se dedicará a estar usando dildos para tirarse a varias chicas voluntarias mientras Kiawie lleva a cabo un baile ceremonial y le relata a la audiencia sobre qué hace que las chicas prefieran ser folladas con penes reales o con penes falsos, según sus gustos particulares, y después se rotarán los puestos y será Kiawie quien se tire a las voluntarias mientras Mallow va bailando y relatando. Y sólo admiten a cada voluntaria una sola vez, por lo que no tendrías la oportunidad de hacerlo con ambos, aunque sea por separado, Lillie.

─ ¿Qué hay de Hau y el profesor Kukui?

─ Quedaron esta noche. Últimamente he notado a Hau interesado en tomar la carrera de profesor pokemon, y el profesor le ofreció la oportunidad para aprender de la mano con algunas "autoridades en la materia", todas mujeres, y creo que alguna pokemon también. Vamos, una orgía mientras le dicen cómo cuidar del laboratorio. Desgraciadamente no hay espacio para gente que no haya sido invitada.

─ Debo estar desesperada por llegar a este punto... ¿Y Sófocles?

─ Estará a cargo de una exhibición pokefílica, pero ahí sí que participarán sólo los que trabajen allí, así que me temo que no lograrás nada.

Lillie se lleva las manos a la cabeza. No contaba con opciones, ni ideas, ni nadie que le pudiese dar una mano. El destierro estaba apenas a unas cuantas horas de distancia, y Lillie estaba en un callejón sin salida, cuando en eso se aparecen Sun y Moon. Ambos parecían bastante relajados, y sus presencias inyectan una importante dosis de esperanza a Lillie.

─ ¡Ustedes!

─ ¿Nosotros qué? ─ Moon alza una ceja.

─ Ustedes dos son unos depravados totales y unos cochinos lujuriosos, ¿verdad?

─ Sí, y con mucho orgullo ─ responde Sun inflando el pecho ─. Pero se me hace raro que preguntes. Tú eres muy casta en pensamiento como para querer tratar el tema...

─ Eso ya lo sé, pero necesito cambiarlo esta misma noche ─ Lillie agarra desesperada las manos de Sun y Moon ─. Mi madre dice que no seré más de la familia si no tengo a dos personas o pokemon para hacer... gulp... cosas sucias, y sólo ustedes me pueden salvar.

─ Para coger, Lillie. Deberías decirlo tal cual ─ Sun agarra los hombros de la rubia ─. Si quieres a dos personas para demostrarle a tu madre que tienes lo que te hace falta para follar como pokebestia, cuenta con nosotros.

─ ¿Me voy a coger a Lillie? Esto tiene que ser un sueño hecho realidad ─ Moon se abraza cariñosamente a Lillie ─. Bueno, también tendremos a Sun, pero ya verás, Lillie. Lusamine verá que conmigo basta para convertirte en la chica más caliente y sexualmente desatada de toda Alola.

─ ¡N-no digas esas cosas, Moon!

─ Tranquila, que en cuanto acabemos dirás cosas sucias con la misma facilidad con que respiras.

─ Muy bien, ahí tienes la ayuda que necesitas ─ Lana sonríe contenta ─. Diviértete de lo lindo esta noche, y no te preocupes por el festival, que mañana también habrá, y toda la semana, en caso de que te animes a ayudarme a "repartir los premios" ─ le guiña un ojo a la rubia antes de retirarse.

Lillie se despide con la mano y traga fuerte. Ya estaba la mar de nerviosa, pese a que había tomado su decisión. Sun y Moon estaban rodeándola, y más especialmente Moon, que la estaba abrazando y restregaba su rostro en su hombro y le agarraba los pechos, mientras que Sun aprovechaba para acariciarle los muslos y el trasero por debajo de la falda. Ya estaba decidido que tendría sexo con ellos dos esa misma noche, así que lo que tenía que hacer era prepararse lo mejor que pudiera.


De noche, habitación de Lillie

La rubia casi no se había dado cuenta de cómo había llegado allí. Sólo recordaba que había visto a su madre sonriente al verla llegar con Sun y Moon, e incluso le dio ánimos en silencio en aras de su triunfo. Wicke también estaba, confirmando lo que Lusamine había dicho sobre que esa misma noche se acostaría con ella, y Wicke también le había dado ánimos, y luego de la cena cada quien fue a la habitación correspondiente. Y ahí estaba Lillie, sentada, y Sun y Moon se estaban desnudando delante de ella. Era una vista tan intensa el solo verlos quitarse la ropa que Lillie se tapa los ojos avergonzada.

─ No tengas pena de ver gente desnuda, Lillie ─ le anima Moon ─. Y deberías empezar a quitarte la ropa de una vez ¿O quieres que nosotros te desnudemos con los dientes? ─ remata con un tono travieso.

─ ¡N-no digas cosas así de vergonzosas, Moon! ─ Lillie se tapa fuertemente los oídos.

─ Lillie sí que es dura ─ Sun ya estaba con el asta erguida en su totalidad y apuntando a la rubia ─. No hay razón para que temas. No hay peligro entre nosotros, además que nos aseguraremos de ser gentiles contigo.

─ ¿D-de verdad? ─ Lillie abre tímidamente un ojo, forzándose a enfocar el pene de Sun.

─ Desde luego que sí. Nuestra intención es ayudarte, pero quien realmente se debe esforzar para lograrlo eres tú, Lillie ─ Moon agarra los hombros de la rubia para plantarle un repentino y apasionado pero breve beso ─. Tú sólo mira y aprende, que luego te tocará a ti...

Moon entonces se acerca al pene de Sun y empieza a hacerle una felación. No debía ser su primera vez, pues Moon mostraba un buen dominio, una técnica impecable en su mamada. A Lillie le sorprende de sobremanera ver cómo Moon no tenía reparo alguno en llevarse a la boca el pene de Sun, especialmente en presencia de alguien más. Definitivamente las acciones pervertidas significaban algo completamente extraño para Lillie, pero ahora, por su propio bien, tenía que aguantar e incursionar en ese mundo.

Era increíble la manera en que Moon se la chupaba a Sun. Era realmente hábil en ello. Lillie comprende entonces que se había permitido quedarse muy atrás con respecto a sus demás amigos y familia, todo por dejarse llevar por el sentimiento de vergüenza que le generaba el tema sexual. Definitivamente tenía que hacer esto, o de lo contrario no solo perdería su lugar en la familia, sino que se condenaría a sí misma a no saber lo que hasta el momento se había estado perdiendo. Claro está que no iba a ser capaz de avanzar todo lo que le hace falta simplemente mirando, así que hace un gran esfuerzo por acercarse a la acción, todo sin parpadear y contemplando al mínimo detalle cómo Moon seguía succionando el pene de Sun.

─ E-es... m-mi turno, Moon ─ dice finalmente, sintiendo que su cara estaba hirviendo.

─ Fuaahh... Era hora de que lo intentaras al menos un poco, Lillie ─ dice Moon con una sonrisa pícara ─. En ese caso empieza besando la punta del glande. Que sea un beso suave y que lo haga estremecer.

Lillie aprieta los dientes para no reaccionar ante la sugerencia de Moon. El palpitante falo de Sun estaba frente a ella, a apenas unos cuantos centímetros. Todo lo que tenía que hacer era avanzar aquella mínima distancia que los separaba y hacer lo que Moon le acababa de indicar. Mover su propio cuerpo nunca antes le había parecido tan difícil como lo era ahora, pero conseguía acortar distancia hasta que toca la punta del pene de Sun con sus labios. Era un simple toque con sus labios, no mucho más que eso, pero al menos era un avance grande al parecer de la rubia.

─ ¿Apenada por ser la primera vez que tocas una polla, Lillie? ─ Sun agarra de pronto la cabeza de la rubia ─ No te preocupes, que la pena se irá a medida que vayas llegando más lejos.

─ Bien dicho ─ dice Moon.

Lillie entonces siente que el pene de Sun ingresa a su boca. Era un sabor raro, inédito, y de paso se estaba moviendo hacia adelante y hacia atrás, llegando hasta su garganta cuando Sun empujaba. Lillie sentía que se estaba asfixiando. El pene de Sun le había bloqueado la boca, la cercanía de la pelvis de Sun con la nariz de Lillie no le daba la comodidad que requería para respirar con normalidad. Moon aprovecha entonces el momento para despejar a Lillie de toda su ropa, y en el proceso se dedicaba a acariciar y besar distintas partes de aquel delgado y delicado cuerpo. Esa piel tan pálida y frágil excitaba tremendamente a la extranjera, pero sobre todo lo hacían aquellos pezones, pequeños pero bastante llamativos.

Las agrias sensaciones de un principio en su boca pronto van mutando a unas más atrayentes y adictivas. Lillie va moviéndose cada vez con más naturalidad, lamiendo con nacientes ganas el pene de Sun. Todavía quedaba una parte de ella que le gritaba que no se atreviera, la misma parte que la había hecho renegar de toda experiencia sexual hasta el momento, pero Lillie trataba de hacer oídos sordos a esa voz dentro de ella. Tenía que salir de allí y decir que se montó un trío en su primera vez, y si acaso después verá si ese es realmente el camino que debe seguir o si lamenta haberlo hecho. Era el momento de la verdad para ella, y haría lo mejor a su alcance para que su madre se dé cuenta de que sí es capaz, y mientras más avanzaba más le iba agarrando el gusto.

─ Oh, Sun está poniendo cara de que se va a venir en cualquier momento ─ Moon lame la nuca de Lillie, haciéndola gemir, y luego la hace retroceder para sacar el pene de Sun de su boca ─. Vamos a hacer esto juntas, Lillie. Tú has simplemente lo mismo que yo.

Lillie asiente lentamente a las indicaciones de su amiga, y entre las dos se dedican a lamer el falo, a veces tocándose sus lenguas, otras veces con una o ambas chupando las bolas de Sun, pero igual dan lo mejor de sí. Lillie se estaba sintiendo bien chupándosela a Sun, pero la cosa mejora enormemente al hacerlo junto a Moon. Lusamine tenía razón en que esto debió haberlo experimentado desde antes.

─ Ahora sí... me vengo, chicas...

Ambas se prepararon para recibir la corrida de Sun con sus bocas, y Sun también procura aquello. Lillie experimenta por primera vez el sabor de la semilla de un hombre, y a pesar de tratarse de un sabor bastante raro, a ella le pareció exquisito. Moon podía ver la expresión de Lillie, y encantada con ello decide llevarlo todavía más lejos besándola, llevando un dedicado intercambio de saliva y de fluido recibido de Sun. A Lillie le estaba empezando a enloquecer esa interacción.

─ ¿Y bien? ¿Quieres seguir adelante con esto, Lillie? ─ dice Moon en tono bajo y seductor.

La rubia asiente. No pasaría medio minuto cuando ya estaba tumbada en la cama, con las piernas abiertas y a la espera de recibir a Sun dentro de ella. Para hacer la cosa más entretenida, Moon se ubica encima de Lillie, como si estuviera poniendo a decidir a Sun sobre a quién penetraría primero, aunque los tres sabían que la primera tenía que ser Lillie, así que Sun no lo duda un solo segundo, aunque igual roza con la punta de su pene las rajas de ambas para entretenerse un poco antes de empezar con lo bueno.

Lillie siente como si se le cortara la respiración cuando su vagina es lentamente invadida por la virilidad de Sun. Un avance lento pero seguro hasta que Sun encuentra aquella barrera que esperaba encontrar en la rubia, así que se detiene un segundo antes de dar el empuje. Lillie suelta un gritito que tapa de manera aparatosa debido al dolor inicial. Sun y Moon ya se esperaban aquello, así que Moon se dedica a acariciarle el rostro y el cabello para que no le molestara tanto el dolor.

─ ¿Te sientes mejor, Lillie? ─ la aludida responde con un leve asentimiento ─ ¿Te sientes lista para que Sun empiece a moverse dentro de ti?

─ Sí... lo estoy ─ responde Lillie con voz queda pero determinada ─. Muéstrenme lo que me he estado perdiendo... Háganme suya esta noche.

─ Vaya que cambiaste tu forma de hablar en un abrir y cerrar de ojos ─ dice Sun con una sonrisa de lado ─. En ese caso empezaré a moverme. Y no tengas pena de gemir todo lo fuerte que quieras, que al fin y al cabo eso es lo que tu madre desea oír.

─ Lo sé... Pero ahora mismo... me importa más conocer esto... Así que empieza ya, Sun.

─ Como gustes...

Y acto seguido Sun empieza a dar sus embestidas dentro de Lillie. Aquello se estaba sintiendo bastante bien. Lillie de entrada sentía que perdería la cabeza en cualquier momento. Moon por su lado atrapa sus manos y las presiona contra las sábanas. La rubia estaba enteramente a merced de ambos. Sun la embestía a gusto, y Moon restringía sus movimientos a la vez que se daba a la tarea de lamer gustosa su cuello. El plan de iniciar a Lillie en el sexo estaba resultando maravillosamente bien. Lillie realmente lo estaba gozando, si incluso sacaba la lengua y mostraba una sonrisa de placer inconfundible. Sun y Moon estaban complacidos de ver aquello.

─ ¿Lo estás gozando, Lillie? ¿Te gusta ser cogida? ─ Moon lame la mejilla de Lillie mientras le preguntaba ─ Vamos, que no estoy escuchando tu respuesta.

─ S-sí... Me está gustando bastante. Quiero que Sun me coja más y más ─ responde Lillie sonriente.

─ Entonces empezamos bien ─ Moon pasa entonces a bajar para chupar los pezones de Lillie, aunque para eso sube su cadera de modo que tuviese su culo y vagina ante el rostro de Sun ─. A mí también dame un poco de placer Sun, que también lo merezco.

─ Como quieras, Moon.

Y así los tres pasaban a sentirse bien juntos. Estar en un trío era lo mejor que Lillie había sentido hasta ese momento ¿Y qué hay de las orgías? Gladion había estado en más orgías de lo que Lillie supiese contar, y si estar en un trío se estaba tan bien, con una orgía seguramente estaría mejor. Agarra el rostro de Moon y lo acerca a su rostro para besarla apasionadamente. Sun no se permitía detenerse un solo segundo, y es que de cualquier modo no iba a hacerlo, pues la vagina de Lillie se sentía demasiado bien. No había nada en todo aquello que Lillie no estuviese disfrutando con locura, y la cosa no hacía más que empezar. La danza de lenguas entre Moon y Lillie parecía ser más bien una lasciva batalla campal por establecer un dominio sobre la boca de la otra. A Lillie le daba completamente igual si ganaba o perdía esa batalla, sólo le interesaba disfrutarla y saborear todo lo que pudiese la saliva y la lengua de su amiga.

─ C-chicas, voy a venirme. Lillie, estás bastante apretada...

─ Y-yo...

─ Córrete dentro de Lillie, Sun. Hazle sentir cómo es que una verga se corre dentro de ella para que jamás lo olvide. y quiera más.

Sun sonríe contento ante el ánimo que le daba Moon. De todos modos eso era exactamente lo que quería hacer, pero saber que Moon veía esa posibilidad con beneplácito lo hacía todavía mejor. Lillie ni siquiera anuncia que se iba a correr con palabras, sino que se deshace en gemidos fuertes que hacen eco en toda la habitación. Si con eso Lusamine no llegaba a escucharla, pues tendrían que hacerla traer para que contemple el suceso en vivo y directo para que se entere.

Lillie queda completamente noqueada por su propio orgasmo. Había sido intenso, mucho, y a la vez fue muy placentero. Lillie lo había disfrutado con locura. En eso Moon alza una pierna de la rubia y empieza a frotar ambas conchas.

─ ¿Qu-qué? N-no, Moon... T-todavía estoy... Ohhh...

─ ¿Creías que había descanso? Pues no, cariño. De aquí te sacamos convertida en la mejor puta de Alola.

─ Denme un minuto, que voy al baño ─ Sun se apresura en levantarse, y Moon asiente.

─ Tranquilo. Aunque haga que Lillie se corra como quinientas veces, igual nos vas a ver aquí en acción, así que sin angustias, Sun ─ Moon regresa su atención en Lillie y vuelve a frotarse contra ella ─. Oh, sí. No sabes lo mucho que ansiaba estar así contigo. Te deseo, Lillie... Eres la mejor chica de Alola... Síii...

La rubia era completamente incapaz de creer que fuera posible estar más inmersa en el placer de lo que había estado hace apenas un momento. Moon no escatimaba en esfuerzo y técnica para llevarla hasta el límite de lo que su cuerpo pudiese disfrutar. Ambos coños se frotaban con fuerza, con intensidad. Podía sentir el clítoris de Moon chocar y arrastrarse contra el suyo repetidas veces. En cualquier momento iba a perder la cabeza, pero eso poco importaba ya. La cuestión es que Lillie lo estaba disfrutando. Una vez que todo aquello acabara (algo que esperaba no pasase nunca) incluso se podría avergonzar por no haberlo intentado antes.

Sun regresa del baño, y su erección revela que estaba listo para una nueva ronda, aunque al ver lo que pasaba decide que no quería interrumpirlas. En lugar de eso, Sun decide que era mejor acercarse al rostro de Lillie y hacer que se la chupara mientras Moon seguía con lo suyo.

La cama rechinaba con fuerza ante los movimientos pélvicos salvajes de Moon. La chica extranjera no quería dejarse absolutamente nada, sino que más bien se esforzaba por coronar debidamente el que consideraba como el momento más placentero de su vida. La propia Lillie pensaba bastante parecido a ella, y por eso mismo chupaba la verga de Sun con todas sus fuerzas.

─ ¿Te gusta... Lillie?

─ F-fhi...

─ No le entendí nada, Sun Déjala hablar un momento, por favor ─ el chico resopla y saca su miembro de la boca de la rubia ─. Repito mi pregunta... oh, sí... ¿Te gusta, Lillie?

─ Sí… ¡Síiii! Me gusta, me gusta mucho ─ responde Lillie sin vacilar en lo más mínimo ─. Quiero más ¡Denme más! ─ remata sacando la lengua para alcanzar el miembro de Sun.

─ Mira qué caliente está, Moon. Realmente lo disfruta.

─ Ya lo creo, Sun. A ver, Lillie ─ Moon pellizca los pezones de la rubia, haciéndola gemir más fuerte todavía ─ ¿Qué va a ser a partir de ahora?

─ Quiero ser una Braixen… ¡Ahhh!

─ ¿Ah, sí? ¿Qué tipo de Braixen? ¿Te refieres a la especie de pokemon?

─ ¡No! ─ Lillie se corta un momento al sentir cómo Moon intensificaba el movimiento de sus caderas, y por lo tanto el frote entre sus sexos ─ Quiero ser puta… La más puta… Deseo aprender de esto y ser la mejor. Quiero hacer quedar a mi madre como si fuera una virgen. Quiero seguir sintiendo esto hasta estar satisfecha… ¡Hhhaaannnhhh!

─ Hablando sucio y pensando en grande. Ahora sí que hemos logrado la tarea, Moon ─ Sun vuelve a introducir su polla en la boca de Lillie.

─ De eso no tengo duda… haaa… ─ Moon levanta al máximo la pierna de Lillie y la lame ─ Pero no podemos detenernos ahora. Vamos a satisfacerla como quiere ¿Quieres ser una puta? ¡Pues te ayudaremos a lograrlo!

A Sun le gusta escuchar eso de parte de su amiga, y sin dudarlo lleva a cabo sus embestidas con ganas. Lillie mostraba un grandioso talento chupando, pues en poco tiempo ya lograba mostrar cierto dominio. El aroma a sexo era demasiado fuerte, demasiado sugestivo. Lillie era finalmente aquella chica a la que su madre aspiraba que fuese, una adicta al sexo que no sentía pudor alguno. Claro está que tendría todavía que demostrar lo lejos que podía llegar, pero ya sus limitaciones las consideraba superadas. Un nuevo orgasmo estaba a punto de llegar, y Moon parecía estar a punto de venirse también, pues aumenta al máximo su ritmo, suscitando así una explosión de placer al momento del clímax, siendo que el miembro de Sun era lo único que le impedía gritar su placer adecuadamente. Moon se acuesta a su lado, acapara un momento el rostro de Lillie y la besa apasionadamente.

─ Ponte a cuatro patas, Lillie.

─ Entendido ─ Lillie se pone en la posición adecuada, y Moon se acomoda debajo de ella.

─ Cuando quieras, Sun. Haznos tuyas como gustes.

No hizo falta que lo dijese de nuevo. Sun penetra primero a Lillie, y por un buen rato se dedica a moverse dentro de ella antes de hacerlo con Moon e ir de la misma manera. Moon atrapa la cintura de Lillie y se dedica a devorar su boca con un apetito voraz. Sun se divertía pasando de un coño a otro, pensando que ni él mismo sabría en cuál agujero se correría al final.

Mientras tanto Moon aprovecha su posición para manosear el culo de Lillie, e incluso introduce un dedo en su ano. Para Lillie aquello fue como una chispa que la recorre de manera bastante sorpresiva.

─ ¿Te gusta que te meta un dedo por el culo, Lillie?

─ S-sí, sí me gusta.

─ De verdad estás hecha una Braixen. Imagínate cuando te dé por follar con varios chicos a la vez. Podrías pasar bastante tiempo siendo cogida por el culo sin parar ¿Te emociona eso?

─ Sí, quiero ser cogida por el culo, Moon.

─ Ya escuché eso ─ Sun saca su verga de Lillie, listo ya para lo que venía ─. Ábreme paso, Moon.

─ Como gustes ─ Moon saca su dedo y abre las nalgas de Lillie, dejando completamente expuesto su agujero ─. Ahora sí, ábrele el ojete del mismo modo en que me lo abriste a mí y a las demás.

Lillie no tiene tiempo alguno para sentir otra cosa, pues Sun inmediatamente le insertaba su verga en el culo. Obviamente, al ser mucho más grueso que el dedo de Moon, para Lillie bastante complicado de llevar, pero desde el inicio resulta intensamente placentero para ella. Gime sin control alguno al sentir cómo su recto era invadido una y otra vez por las embestidas que le propinada Sun sin misericordia alguna. Y Moon no es como si fuera a estar meramente de fondo, pues ella anda pellizcando los pezones de la rubia, lamiendo su cuello y de tanto en tanto introduciendo dos dedos en su coño. Ambos entrenadores eran realmente buenos en lo que hacían. Puede que Lillie los hubiese elegido en un principio por desesperación, pero ahora sólo podía pensar que era lo mejor que pudo haber hecho. Era una experiencia inolvidable y que deseaba que no fuese a terminar nunca. Deseaba que su cuerpo siguiese siendo profanado por siempre, sentir a sus dos amigos darle aquel sucio placer sin detenerse jamás, pero su clímax, cada vez más cerca, parecía tener sus propios planes. Moon la besa nuevamente, y al separar sus bocas ve que era el momento de expresarse.

─ Me vengo… Me vengo…

─ Pues vente con todo. Quiero ver tu cara desdibujarse de placer, mi querida Lillie ─ le dice Moon con una sonrisa de oreja a oreja.

─ Menos mal que te vienes, pues yo también me voy a venir dentro de tu apretado culo ─ Sun aumenta al máximo de su capacidad las embestidas.

Lillie es finalmente bombardeada por el orgasmo que cubre todo su cuerpo con gran intensidad, incluso mayor que las veces anteriores, y después colapsa sobre el cuerpo de Moon, y todo mientras sentía que su recto era llenado por la semilla de Sun. Los tres se hallaban sudorosos, acalorados, rojos cuales tomates y contentos por aquella noche que les habían tocado compartir. Moon acomoda los mechones de cabello que se pegan al rostro de Lillie, y luego la da un beso de piquito.

─ ¿Qué te ha parecido esto, Lillie?

─ Fantástico. Ha sido la mejor noche de mi vida ─ responde Lillie con un susurro.

─ Es una lástima que Sun y yo ya viniéramos de follar bastante cuando nos encontramos esta tarde, aparte que no me dio tiempo de traer mis juguetitos que de vez en cuando comparto con Lana y Mallow, pues a estas alturas nos hubiese gustado hacerte saborear un poco más la experiencia, e incluso llevarlo más allá. Tal vez un día nos reunamos todos para cogerte, y así podrías pasar horas enteras disfrutando, con todos tus agujeros bien llenos.

─ No importa. Siempre habrá una nueva oportunidad para que me demuestren de qué son capaces, y parece divertido que invitemos a más gente.

─ ¿O sea que vas a querer repetir? ─ dice Sun divertido y acariciando la espalda de Lillie.

─ La vieja Lillie ya es historia. Ahora que sé lo que me he estado perdiendo, ya no voy a dejar pasar ninguna oportunidad para f-follar como pokebestia.

─ Sí que te hemos cambiado en una sola sesión ─ Moon ríe complacida.

─ Puede que decirlo sea la parte que más me cueste, pero ahora estoy decidida a cambiar eso.

─ Tranquila. A medida que vayas experimentando el sexo, el lenguaje sucio te irá saliendo más natural. Tiempo al tiempo.


Al día siguiente

El desayuno estaba listo, y los tres chicos ya se habían levantado, aseado (y follado un rato mientras lo hacían) y vestido para así bajar a comer. Lusamine estaba esperando por su pequeña, y Wicke le sirve el café antes de ella misma tomar asiento, cuando ven llegar al trío.

─ Buenos días, mamá.

─ ¿Qué tal les fue anoche? ─ Lusamine alza una ceja, pretendiendo neutralidad.

─ Fue espectacular. Me había estado perdiendo de algo fantástico, y por eso me disculpo por no ser una buena hija y andar de casta hasta ayer. Ahora comprendo porqué a mi hermano y a ti les gustan tanto el sexo, y si algún día crees que necesitas mi ayuda para hacerlo en el trabajo, con gusto te ayudo. Estaré a tu lado para recibir todos aquellos penes y todas las vaginas que no consigas atender.

─ Estoy orgullosa de ti, mi pequeña ─ Lusamine se levanta y abraza fuertemente a Lillie ─. Esto merece sin duda una celebración. Puedo traer a quien tú quieras para que así nos montemos una orgía como madre e hija. Sólo dime con quiénes quisieras coger esta noche y yo personalmente le busco. O tal vez quieras algo más hogareño, queriendo practicar algunas posiciones conmigo, con Wicke, y también con Gladion.

─ Yo con gusto ayudo ─ Wicke guiña un ojo de manera seductora.

─ Creo que tiene que ser para otro momento. Esta noche quiero ayudar a mi amiga Lana.

─ ¿Eh? ¿Ayudarla a qué?

─ A repartir los premios para los vencedores en el concurso de pesca ─ Lillie remata su respuesta haciendo como que estaba dando una mamada.

─ ¡En ese caso esta noche voy a participar en el concurso de pesca, una y otra vez, y saldré vencedora en cada una de esas ocasiones! ─ dice Moon con una sonrisa pervertida, y Sun se ríe divertido.

─ Bueno, como quien dice, el deber es primero ─ Lusamine también ríe y le da un beso en la frente a su hija ─. En ese caso diviértete, y que la experiencia de tu amiga no te abrume ¡Demuestra que puedes dar mamadas de muy buena calidad!

─ Sin duda lo haré.

Fin


Una historia fumadísima, lo sé. No hace falta que me lo digan xD. Pero el caso es que todos nos divirtamos con esto, que ojalá se haya logrado el objetivo. Estaré escribiendo varias cosas de Pokemon en las próximas semanas, así que esperen para pronto un nuevo OS.

Hasta otra