¿Hace cuantos años no había pasado por acá? Pero ahora aprovecho que en Twitter se inicio la RintoriWeek2021 para reactivar un poco mis espacios uwu

En fin, paso con la explicación que en wattpad había puesto e igual manejaré la idea de dos capítulos en la misma historia. Sin mas que agregar, gracias por estar aquí.


Este Oneshot se va a dividir en dos partes, una en inglés y otra en español, sin embargo sigue siendo a misma historia.

Advertencia: Referencia a contenido sexual sin llegar a ser explicito.

If you are looking for english traslation, please pass to the next chapter. Thank you.


Shark's hickeys

La suave luz del día, que traspasaba entre las pesadas cortinas de aquel hotel en Australia, había caído directamente sobre el blanquecino rostro de Aiichiro, logrando que su nariz se frunciera en incomodidad por unos breves segundos y acto seguido, sin poder evitarlo, fuese el primero de los dos que despertara.

No solía ser algo común, más bien era Rin el que prefería despertarse antes de que la alarma sonará y poder contemplar por un largo momento el pacifico rostro de su novio, después de una hora despertarlo con el tan esperado beso de amor verdadero y poder seguir con las rutinas como era costumbre.

O por lo menos era como funcionaba en Japón, en el húmedo Iwatobi, así que tal vez podía culpar a la seca zona australiana donde ahora estaban pasando los días por interferir en su típica rutina. O tal vez había sido la emoción de la noche anterior lo que había descolocado sus horarios.

Y esos pensamientos de remembranza le hicieron perderse de nuevo en ellos logrando también que su cuerpo se estremecer suavemente y sus mejillas se pintasen de rosado ante cada cosa que podía recordar. Sin poder evitarlo, llevado por los recuerdos, volteó lentamente hacia el otro lado de la cama en espera de encontrar a su adorado senpai tranquilamente durmiendo, como si nada, ni el ajetreo en los pasillos fuera de la habitación, pudiese despertarlo, situación que efectivamente estaba ocurriendo.

Una suave sonrisa se mostró sobre los labios del peligris, recordando en sus pensamientos lo hermoso que el mayor era y lo afortunado que él era de poder tenerlo en su vida.

— Matsuoka-senpai —llamó por lo bajo, mientras pasaba una de sus manos sobre el rostro contrario, quitando de su paso unos cuantos mechones de cabello que en él estaban, pasándolo detrás de la oreja más cercana aquellas fibras magenta para quitarlas del camino— Buenos días~

Un tono juguetón acompañó sus palabras mientras se agacha a para besar sobre su mejilla descubierta y restregar la punta de la nariz propia sobre de ella en un intento de hacer que saliera de los brazos de Morfeo, repitiendo todo unas cuantas veces más, haciendo cada una más brusca o rápida que la anterior.

Pudo escuchar un ligero gruñido luego de sentir como se movía y sintió que su tarea había terminado en ese momento, sobre todo cuando lo vio reaccionar, restregar su diestra sobre sus ojos y preguntar en voz muy baja la hora.

—Buenos días, Rin —volvió a saludar, con un tono más tranquilo mientras se sentaba a la orilla de la cama buscando el teléfono celular, junto a sus pantaloncillos de paso, y poder contestar tal pregunta —son las 8 en punto de la mañana, tienes práctica hoy a las 10, así que es buen momento para despertar —la voz del menor de ambos se escuchaba tan emocionada tan parecida a la del pequeño niño de 16 años que había estado detrás de él durante su estancia en Samezuka y tiempo después también — la página web del hotel dice que el desayunador cierra a las nueve, ¿Quieres ir a desayunar antes de…

Sus palabras pararon en seco luego de sentir como era abrazado por la espalda, podía sentir el pecho de su pareja contra su espalda, la respiración tibia del mismo chocar contra su cuello y los fuertes brazos del mismo rodear su cintura, haciendo que la cabeza de Nitori sólo diera vueltas intentando hilar de cuenta nueva sus pensamientos e itinerarios que repetía con fervor.

— Aii —el pelirrojo habló, con el tono más grave que su voz alcanzaba en ese momento, mientras sus manos se despegaba de sujetarse entre ellas y se pegaban al delicado abdomen de su querido patito, delineando con suavidad entre los apenas notorios músculos del mismo, subiendo lentamente hacia el pecho de este sin pretender tocarlo de más— Sabes bien que un beso de amor verdadero no me hará despertar de buen humor.

Una sonrisa de medio lado, la cual mostraba sus dientes afilados, se dibujó sobre sus labios, mientras se repegaba más hacia la espalda del más joven y este tomaba tanto aire como sus pulmones podían soportarlo.

—¡Pero senpai!, tenemos muchas cosas que hacer y tus entrenamientos son importantes para… — las palabras se habían vuelto un suave quejido de nerviosismo luego de sentir como los labios de Matsuoka se pegaban sobre la piel de su cuello y bajaban lentamente en forma de besos hacia su espalda, por sus hombros y regresaba de nuevo al punto de partida — y… no debes sobre… esforzarte antes del…

—No competiré en un futuro cercano —aprovechando que estaba tan cerca de su oído susurró sobre de él, dejando una suave mordida en el lóbulo de este — anda, Aii, tu cuerpo me dice que también lo desea~

El recién nombrado solo logró morder sobre su labio inferior en un intento de atraer toda la fuerza de voluntad para continuar siendo la persona responsable de ese instante, más no lo logró, sobre todo porque él también deseaba que eso que su pareja estaba insinuando sucediera.

—Perfecta elección, Nitori —murmuró luego de sentir que el menor asentía con la cabeza, sin pensarlo más salió de la cama para pasar frente al delgado chico que anteriormente entre sus brazos estaba, haciendo que, con apenas un ligero empujón, este quedase recostado sobre la cama de cuenta nueva. Sin tardar demasiado se colocó entre las piernas del más bajo y se lanzó sobre de él para besarlo de manera delicada.

Moviendo apenas sus labios sobre los de Aiichiro, disfrutando el movimiento tembloroso ajeno en ese intento casi imperceptible de corresponder a los besos que le regalaba. Sus manos continuaron bajando sobre el cuerpo contrario, delineando con tranquilidad sobre el mismo, sintiendo lo tersa y tibia que era la piel contraria. Sin pensarlo demasiado se separó de los labios contrarios bajando el beso sobre su mentón y hacia su cuello con total tranquilidad.

—S-senpai — el de cabellos cenizos murmuró con un tanto de temor al sentir como los labios de su amado recorrían velozmente su mentón y bajaban peligrosamente hacia su cuello, aquella parte tan sensible, tan descubierta y ahora a merced del ajeno — ten cuidado, por favor.

—Claro que sí, darling —susurró en tono altivo mientras pasaba la lengua lentamente sobre la piel del cuello contrario, embriagándose con el suave olor natural del más bajo — seré cuidadoso después, pero ahora me perteneces —sentenció con algo de fuerza mientras su zurda se afianzaba sobre la delgada cintura de Aiichiro, atrayéndolo con mayor fuerza, mientras levantaba el rostro para poder mirarlo directamente — y debo dejarlo en claro para todos…

Nitori tragó un poco de saliva luego de sentir que no estaba hablando por hablar y que por el brillo de sus ojos y la firmeza con la que le tomaba iba muy en serio. Un suspiro se robó el aire que deseaba escarbar de sus labios y lamió de manera lenta y sensual sus labios luego de verle.

— Haga lo que desee conmigo, amo~

Aquellas palabras, que habían salido con un tono de voz bajo, sedoso y poco común en Aii hicieron que Rin simplemente entendiera que ambos estaban jugando a lo mismo, alegrándolo bastante.

Los labios del más alto volvieron de nuevo hacia el cuello ajeno, se pegaron sobre este y besaron en él con ligereza, antes de tomar una pequeña parte entre sus labios y succionar, con poca fuerza, mientras su mano dejaba de apretar su cintura, solo en búsqueda de más piel donde tocar, donde poder acariciar y sentir como el calor subía en él.

La respiración de Aiichiro se volvía más pesada y lenta e incluso podía escucharse más mientras su delicado cuerpo yacía debajo de su novio en completa voluntad de este. Cerró los ojos para disfrutar de todo lo que él más alto quería hacer consigo, sin pretender poner resistencia alguna.

Y ante ello Rin continuó bajando lenta y decorosamente, sus labios acariciaron desde su cuello hasta su pecho en pequeños besos la piel del más bajo, sus manos de nuevo volvían a aferrarse al cuerpo de Aii, con firmeza sólo para confiar que no saldría huyendo de él, aunque el peligris no pretendía hacerlo, ni en ese instante y posiblemente nunca.

Sin mediar una palabra más lentamente el ritmo de los besos cambiaba. Dejaban de ser aquellas gentiles decoraciones invisibles, dando paso a largos tirones de su piel que lentamente iban colorándose, haciéndose más visibles conforme el tiempo pasaba y siendo acompañadas por el dibujo de aquellos dientes tan característicos del más alto.

—Sen… Pai —musitó el de los ojos azules, mientras pasaba sus manos sobre el cabello del más alto, acariciándolo y mirándole con todo el amor y cariño del que podía portar —te amo~

Rin paró por escasos segundos luego de escuchar sus palabras, en ese tono tan dificultoso de voz que la emoción creaba en su adorado patito, sonriendo de manera sincera.

—También te amo, -chirou~ —murmuró, repitiéndolo conforme bajaba, conforme sus dientes sostenían la blanquecina piel de este y la dejaba marcada, divirtiéndose bastante en hacerlo —tanto, que ahora eres solo mío.

Lo último que Aiichiro pudo ver fue la sonrisa gentil de su pareja, antes de que este lo volteará con poca delicadeza y regresará a su trabajo, ahora en la espalda de su adorado chico.

\_O \_O \_O \_O \_O \_O

— Good Morning Matsuoka —el entrenador lo llamó desde el otro lado del recinto, mostrando aquella sonrisa típica de ese lado del mundo mientras se acercaba al joven nadador, mirándolo con bastante interés — Uhm? ¿Te encuentras bien?

Aunque no lo hubiera deseado, terminó por apuntar hacia el abdomen de este, al pequeño moretón que en él estaba, justo en el centro, debajo del ombligo y la apenas existente mordida a un lado.

—Ah sí, no es nada —el pelirrojo volteó el rostro hacia cualquiera de los lados que no estuviera el rostro bonachón del otro tipo, rascando su nuca mientras en su cabeza recorrían los recuerdos de esa mañana.

Si, como era de esperarse los ánimos habían escalado un poco más de lo que ambos pretendían y en un momento cualquiera, en el instante en que Aiichiro había propuesto ir más "al sur" había ocurrido tal desgracia.

Ante la emoción Rin lo permitió, teniendo a un tranquilo y muy dulce Nitori frente de él, mostrando el rostro más adorable de todos mientras lo sostenía de los huesos de la cadera, emprendiendo un viaje desde su estómago hacia abajo en besos y sabes caricias con sus labios, dejando un segundo sobre la parte que ahora se mostraba vandalizada, una suave sonrisa se había mostrado en los labios de su amado y sin previo aviso había decidido marcarlo como el más alto se atrevió a hacerlo con él, sólo que ahora en esa zona tan indiscreta.

"Es hora de desayunar, senpai" —habían sido las palabras más tranquilas y emocionadas decoradas con maldad luego de verlo actuar así y en su mente recordaba muy claramente como simplemente el menor lo había abandonado así, sin más para comenzar con la rutina del día.

—Un pequeño golpe contra un escritorio —mintió antes de apurar a iniciar sus ejercicios y evitar recordar cómo había sido engañado por el amor de su vida, mandándole a trabajar sin su dosis de amor.


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