Capitulo 1: La Invitación del Destino
Dos años.
Dos años han pasado desde que se libro la Gran Guerra del Santo Grial.
La Guerra del Santo Grial era un ritual que fue creado en Fuyuki por las tres familias de Magos; Los Tohsaka, los Makiri, y los Einzbern. El propósito para crear el ritual era abrir un camino a la Raíz, pero los Einzbern también lo hicieron para recuperar la Tercera Magia que su familia perdió hace mucho tiempo.
La guerra consistía en que siete Magos, invocaran a siete Servants, que eran héroes de diferentes tiempos a luchar, cada uno baje una clase que se caracterizan, hasta que solo un equipo quedara y reclamaran el Santo Grial, el objeto poderoso que era el premio para los ganadores, y que concedía cualquier deseo.
Esta Guerra ha sido un evento principal en muchos Universos del Kaleido, donde diferentes personas eran las que los protagonizaban. Pero vamos a concentrarnos en uno en especifico.
La Tercera Guerra del Santo Grial fue diferente a otras; en esta, uno de los participantes que era miembro de los Nazis, que en esa época ocurría la Segunda Guerra Mundial, fue el vencedor de ese ritual, asesinando a los demás participantes y robando el Gran Grial para sus propios fines.
Setenta Años después, ese participante, conocido como Darnic Prestone Yggdmillenia, modifico el Gran Grial en la tierra de Trifas para usarlo a favor de su familia de Magos, separándose de la Asociación de Magos para crear su propio grupo basado en su familia.
Y para celebrar su separación, realizo la Gran Guerra del Santo Grial, una guerra diferente a las anteriores, ya que en vez de ser una batalla total entre siete Servants, era una batalla de lados; 7 Masters y 7 Servants se invocaban en cada lado para luchar contra si, como una verdadera guerra.
La Asociación y la Iglesia enviaron a 6 Magos, y a un Sacerdote para formar los Masters de Rojo, mientras que los Yggdmillenia eran los Masters Negros.
Pero el Sacerdote engaño a los demás Masters, robándoles sus Sellos de Comando y sus Servants, ya que era en realidad un Servant reencarnado de la Tercera Guerra que también quería el Grial para su propósito de la salvación de la humanidad.
Así, La Guerra se desarrollo, varios eventos y conflictos que se podrían llamar épicos pasaron. Héroes de leyendas enfrentándose entre si, y quienes debían de morir, por el deseo de vivir, se levantaron.
Y al final, la Guerra termino sin un ganador, oficialmente hablando. Pero solo los que sobrevivieron a ese evento saben todos los detalles de lo que paso.
(Inglaterra)
La Torre del Reloj. Un lugar de enseñanza académica para todos los Magos jóvenes, y la sede principal de la magia de todo el mundo.
Por los pasillos del prestigioso instituto, tres personas caminaban rumbo fijo a cierto lugar.
Una de las personas era un joven de cabello castaño de ojos azules y lentes negros, su rostro es algo infantil y pecoso que no coindice con su edad real. Usa una camisa blanca y arriba una chaqueta delgada de color celeste, junto con unos pantalones negros y zapatos blancos.
Este chico era Caule Forvedge Yggdmillenia, el actual heredero de la familia Yggdmillena, desde que termino la Gran Guerra y su hermana dejara el mundo Iluminado de la Luna.
A su lado iban otras dos personas; uno era un joven que parecía ser alguien de expresión bastante alegre. Su cabello era largo y estaba trenzado y termina en un moño negro, y dos a los lados de su cabeza. Su cabello es de color rosado y tiene un mechón blanco, con ojos lilas y piel clara.
Pero lo mas llamativo, es que a pesar de ser hombre, viste como mujer, usando una camisa a rayas que cubre parte de su torso, dejando expuesto su estomago y ombligo, encima usa una chaqueta purpura de manga larga y una falda negra con medias del mismo color y zapatillas rosas.
Esta persona era Astolfo, uno de los Doce Paladines de Carlomagno, y fue el Rider del Negro en la Gran Guerra, y el único Servant que quedo al final. A pesar de pasar dos años, es capaz de continuar existiendo gracias a su Master.
Hablando de el, era el último de los tres jóvenes. Era un chico de cabello marrón mas claro que el de Caules y ojos rojos oscuro, su físico es delgado, aunque se nota algo de musculatura. Viste una camisa blanca manga larga que tiene el primer botón abierto, y un chaleco negro encima de la camisa, pantalones negros y mocasines negros que eran sus zapatos. Llevaba en su cintura un cinturón de cuero donde colgaba una espada enfundada.
El nombre del último joven era Sieg. Nombre que se puso para honrar la memoria del héroe que lo salvo, y era uno de los Homúnculos que los Yggdmillenia crearon como baterías en la Gran Guerra, pero que gracias al destino, y a su deseo de vivir, alcanzo la libertad.
Después de la Guerra, Sieg acompaño a Caules como su guardaespaldas, y Astolfo fue con ellos al ser el Servant de Sieg. Normalmente un Mago solo podría llevar a un guardaespaldas a la Torre del Reloj, pero Astolfo, al ser un Servant, era considerado un familiar, por lo que no contaba.
Los avanzaron por los pasillos de la Torre del Reloj, ignorando las miradas y susurros dirigidos hacía ellos, que tenían cierta idea de lo que se trataban, ya que desde que Caules llego y trajo a Sieg y a Rider consigo, fue el blanco de palabrería de muchos Magos, pero ninguno se atrevió a hacerle algo, ya que a pesar de que muchos eran orgullosos, había gente lo suficientemente lista para no meterse contra un Sirviente.
Y aunque hubieron Magos que no fueron tan listos y pensaron que serían una gran oportunidad tener a un Servant entre sus manos, estos fueron derrotados fácilmente por Astolfo o el mismo Sieg, dejándolos ir con la advertencia de que no volvieran a hacerlo.
Los tres jóvenes llegaron delante de una puerta de roble, que Caules empujo para abrirla, entrando al despacho, que era una sala elegante con muebles y dos sillones posicionados delante de cada uno.
En ese lugar se encontraba una sola persona. Era una joven de cabello castaño largo ondulado, ojos azules claros y una sonrisa suave y rasgos bastante parecidos a los de Caules, dejando en claro que eran familiares, usaba un traje blanco con toques dorados y pantalones negros junto a botas blancas.
Esa joven era Fiore Forvedge Yggmillenia, la hermana mayor de Caules, y uno de los sobrevivientes de la familia Yggmillenia de la Gran Guerra, pero cuando termino esta, dejo el mundo de la hechicera, pasándole la cresta mágica a su hermano.
Al ver a los tres entrar sonrió y se levanto para recibirlos. En el pasado había quedado lisiada en silla de ruedas por un mal funcionamiento de sus Circuitos Mágicos en sus piernas, pero al terminar la guerra, le quitaron los circuitos de las piernas, permitiendo que se curara y así poder caminar.
-Me alegra verte, hermano- saludo Fiore, abrazándose con Caules, ya que desde que se había venido a la Torre, no se habían visto en persona, solo llamadas por teléfono.
-A mi también, aunque hubiera querido que fuera en otras circunstancias- dijo Caules, separando el abrazo.
-¡Hola!- Saludo Astolfo animadamente, pasando uno de sus brazos por el cuello de Fiore a modo de saludo. -No nos olvides, por favor-.
-También me da gusto de verlos, Rider, Sieg- saludo Fiore a los otros dos.
-¿Cómo han estado las cosas en Trifas?- Pregunto Sieg con tono neutro.
-Han estado calmadas, el tío Gordes hace todo lo que puede para mantener el castillo con los Homúnculos. Tootle te manda saludos- respondió.
Sieg asintió con una pequeña sonrisa, feliz de que los Homúnculos del castillo estén bien.
Después de los saludos, los cuatro se sentaron para hablar de la razón por la que Fiore vino a la Torre del Reloj a pesar de ya no ser un Mago.
-¿A que se debe tu visita? Caules dijo que era importante- empezó preguntando Astolfo.
-¿Se debe a "eso", verdad?- Pregunto Caules seriamente.
Fiore asintió.
Desde hace unas semanas, han habido rumores sobre una Guerra del Santo Grial que ocurrirá en América, en si no era un secreto, tampoco era algo para no tomarse en serio, no después de lo que paso en la Guerra que su familia había hecho en Rumania.
Caules no creyó esos rumores al principio, ya que sabía que para hacer una Guerra se requería investigación y trabajo de años que una sola familia no podría hacer. Su difunto Tío pudo tener el Gran Grial porque se lo robo a las tres familias al ganar la Guerra del Santo Grial, y luego se tardo 70 años modificándolo para que pudieran celebrar la Gran Guerra.
Pero luego recordó que Darnic, por error, dejara que se difundiera información sobre la base del ritual, permitiendo que otros magos hicieran rituales de imitación y se extendieron por todo el mundo, haciendo Falsas Guerras del Grial que terminaron en fracaso o que ni siquiera pudieron realizarse.
Y ahora que recordaba, había escuchado que su maestro de clases, que era un anterior Lord, y su propio maestro que era quien tenía originalmente el puesto participaron en una de ellas, donde el segundo murió y el primero fue obligado a cargar con el puesto de Lord, como se le conoce ahora.
-Si es una Falsa Guerra, ¿por que preocuparse?- Pregunto Sieg, hasta donde sabía, esos rituales no estaban al nivel de una verdadera Guerra del Santo Grial.
-Es porque recibí esto ayer- Fiore dejo en la mesa una carta y lo deslizo para que los tres lo vieran.
Caules tomo la carta y la empezó a leer, al igual que Sieg y Astolfo que se acercaron a sus hombros para leer.
"Un gusto, miembros de la familia Yggdmillenia. Somos un grupo de magos independientes de Norte América, y les enviamos esta carta, ya que vamos a realizar un ritual igual al que ustedes hicieron hace dos años. Me refiero a una Guerra del Santo Grial".
"La razón de esta carta es que los invitamos a enviar a un representante para que participe en este ritual en su nombre. La razón de este gesto de amabilidad, es que hace tiempo, la anterior cabeza de la familia Yggdmillenia, Darnic Prestone Yggdmillenia nos ayudo en el pasado, dejando que estudiáramos un poco el Gran Grial que tenía en su posesión para nuestra investigación, a cambio de que cuando estuviéramos listos, enviáramos una invitación para que su familia pueda participar".
"Ya esta todo listo para que podamos librar nuestra propia Guerra del Santo Grial, así que si están interesados en participar, escojan un representante y que esa persona toque el círculo mágico al final de la carta. Le damos un plazo de tres días para responder".
"Honestamente, esperamos su participación".
Al terminar de leer la carta, Caules vio el círculo mágico del que hablaba, el cual era de un color rojo intenso.
-¿Por que el tío Darnic dejaría que unos magos estudiaran un momento el Gran Grial?- Pregunto Caules confundido.
-Al parecer, era un plan de respaldo, por si cuando si se librara la Gran Guerra y lograba sobrevivir, pudiera participar en esta para tener otro intento de ganar- respondió Fiore.
-No tiene sentido, no parecía algo que el haría- el castaño sabía de lo que hablaba, era su tío después de todo. Y había visto como él estaba tan seguro de que podían ganar y no entregar el Grial, por lo que la idea de perder tal vez nunca le paso por su mente.
-De cualquier modo, por lo que alcance a investigar, de todas las Falsas Guerras, esta parece ser la mas cercana a una verdadera, ya que fue creada con investigación que sacaron del Gran Grial-.
-¿Y que propones?- Pregunto Astolfo confundido.
-Aprovechando que nos están invitando, uno de los dos debe ir y participar en esa Guerra, intentar ganarla y destruir el Falso Grial que pueden tener- concluyo Fiore. -Y pienso que la mejor opción debo ser yo- agrego.
-¡No puedes!- Exclamo Caules levantándose. Su hermana se había salido del mundo de la magia y él no quería que volviera. -Hermana, tu no tienes porque ir, ya no tienes que hacer esto. Si alguien debe ir, debo ser yo, como heredero de los Yggdmillenia-.
La castaña fijo su mirada en Sieg. -Dime, Sieg. ¿Mi hermano ha estado recibiendo miradas últimamente?- Pregunto de repente.
-... Si- respondió el Homúnculo, entendiendo de a poco el porque hacía esa pregunta.
Desde que esos rumores han comenzado, el Homúnculo ha notado como los susurros sobre ellos, sobre todo hacía Caules aumentaron de repente, incluso algunos Magos de altos puestos le han lanzado miradas inquisidoras de vez en cuando al verlo.
-¿Entiendes? No puedes irte de la Torre del Reloj. Sin duda llamara la atención, y eso dejaría en peor postura a nuestra familia, pero si voy yo, no atraeré atención indeseada. Aun tengo mis circuitos mágicos por el resto de mi cuerpo- señalo Fiore.
Caules apretó las manos frustrado. Sieg podía notar que su amigo no quería que su hermana fuera, y tenía razón. Él tampoco le gustaba la idea de que la joven volviera a arriesgarse, aunque no eran tan cercanos, pero no le parecía del todo justo.
Así que se le ocurrío una idea.
-¿Por que no voy yo?- Pregunto Sieg, atrayendo la atención de todos. -La carta decía un representante, no necesariamente tienen que ser uno de ustedes, ¿cierto?-.
-¡Buena idea, Master!- Elogió Astolfo.
-¿Estas seguro?- Pregunto Caules, le encontraba razón a Sieg, y que sugiriera la idea le dio cierto alivio.
El Homúnculo asintió. -Si esa guerra puede ser tan peligrosa como la Gran Guerra, lo mejor sería destruirla, y soy un Homúnculo, si llego a morir, no sería una gran perdida como lo sería si murieran ustedes dos-.
Caules era el heredero de la casa Yggdmillenia, y Fiore tenía derecho a vivir una vida normal, él solo era un Homúnculo mas, que aunque logro su libertad y puede vivir tanto tiempo como un humano, sigue siendo un ser creado artificialmente para servir.
Los hermanos se miraron inseguros, no parecía una mala idea. Debían enviar un representante, pero la nota nunca dijo que fueran uno de ellos, y Sieg tenía mas probabilidades que cualquiera de los dos de sobrevivir gracias a las habilidades de los dos Servants que obtuvo en la Gran Guerra.
Después de la Guerra, examinaron el cuerpo de Sieg para ver que no tenia ningún malestar restante del uso de los Sellos de Comando, pero no solo vieron que su cuerpo no solo no tenía ningún problema, sino que también ahora era mas fuerte, haciendo que si volvía a transformarse en Siegfried, ya no tuviera el riesgo de convertirse en un dragón, si no que también, descubrieron que dentro de él, también habita el poder de Frankestein, el Berserker de Negro que fue el Servant de Caules.
Cuando trataron de pensar en como lo obtuvo, Astolfo menciono la batalla que tuvieron contra Saber de Rojo donde Berserker murió. Sieg también comento eso, y que la Saber le había apuñalado, después solo recuerda haberse transformado en Siegfried y el resto es historia.
Al principio se creyó que pudo haber sido el poder de Siegfried lo que lo salvo, pero al examinarlo mejor, pudieron hallar que dentro del cuerpo de Sieg, ahora tenía la habilidad Galvanismo de Frankestein, una habilidad que podía absorber el mana del ambiente y volverla energía eléctrica que podía usar a su gusto.
Después de varias practicas, Sieg pudo dominar esa habilidad, así como descubrir que también podía adquirir la fuerza de un Berserker, aunque un poco mas bajo, pero según Caules y Gordes, parece que esa fuerza solo la puede usar sin transformarse y cuando esta en un estado alterado.
En resumen, si esta enojado, no necesita transformarse para tener fuerza, atacar y gruñir como un Berserker.
Además, con esa habilidad hace que sea una literalmente una batería de mana de recarga rápida. Eso explicaría como pudo durar tanto contra Karna. Al ser una habilidad pasiva, absorbía aun sin darse cuenta y la usaba. Así pudo usar Balmung varias veces en aquel combate épico.
Y como agregado, puede usar el Noble Fantasma de Berserker, pero en una versión mas débil.
-¿Estas seguro?- Pregunto Caules, Sieg nunca le agrado la Gran Guerra del Grial, aunque porque se dio ese evento, fue la razón de su creación.
-Si ellos tienen un Grial, entonces no puedo ignorar eso, si puedo ayudar hare lo posible- respondió Sieg con determinación.
Al ver que estaba decidido, Fiore suspiro y asintió, estirando la carta.
Sieg toco con la punta de sus dedos el circulo mágico, y una luz rojiza se emitió, para luego apagarse y que el circulo mágico ya no estuviera.
El Homúnculo vio el dorso de su mano izquierda, allí estaban sus nuevos Sellos de Comando, que a diferencia de los Sellos de Comando que obtuvo y que le permitían transformarse y estaban en su dorso derecho, estos eran de color rojo y tenían el diseño de dos alas, y una espada larga en medio de las alas, manteniéndolas unidas.
-Así que estos son los Sellos de Comando tradicionales- susurro Sieg, comparando los Sellos de Comando Rojos con los Sellos de Comando negros que tenía en su otra mano y que daban el diseño de un dragón.
-Bien. ¿Cuándo partimos?- Pregunto Rider sonriente. Aunque se había acostumbrado a estos dos años de paz, estaba ansioso por conocer a mas Servants, y tal vez ser amigos de ellos.
-Lo lamento, Rider, pero tu no puedes ir- dijo Fiore.
-¡¿Queeeee?! ¡¿Por que?! ¡Soy el Servant de Sieg! ¡Él no puede pelear sin un Servant, y yo soy su Servant!- Replico el de cabello rosa.
-Esta Falsa Guerra tiene sus propias normas, y si traemos a un Servant de una Guerra anterior a esta, podría verse un acto de trampa y de superioridad. Eso podría poner en una situación peligrosa a Sieg- explico la castaña.
-¡Pero...!-.
Sieg puso una mano en el hombro de su Servant.
-Descuida, Rider. Estaré bien allá- dijo Sieg para no preocuparlo. -Pero si lo dejo aquí, ¿cómo se mantendrá para no desaparecer?- Pregunto.
Él había preguntado una vez como Astolfo permanecía si el Grial fue destruido, el pelirosa respondió que no sabia, por lo que le preguntaron a Fiore en ese momento, y ella respondió que era debido a las grandes cantidades de reserva mágica que tenía Sieg por ser un Homúnculo, así, gracias al contrato con Astolfo que seguía, le podía dar el mana requerido y mantenerlo, así la influencia de Gaia no lo eliminaría del mundo.
-De eso yo me ocupare- respondió Fiore con una sonrisa. -Aun cuando tengo menos Circuitos que antes, tengo las reservas suficientes para poder mantener a Rider el tiempo suficiente que dure la guerra. Tampoco es que sea un Servant que requiera de mucho mana para mantenerlo- explico.
-Ser un Servant débil tiene sus ventajas a veces- comento Astolfo.
-¿Estas segura? Tendrías que quedarte en Londres durante un tiempo- menciono Caules.
-No me importa. Así también puedo pasar mas tiempo contigo, hermano, y ayudarte- respondió Fiore.
-Pero aun hay un problema; ¿qué Sirviente invocaría Sieg? Sería peligroso si invocara un Servant al azar- señalo el menor de los Forvedge.
-También me ocupe de eso- saco de su bolso una caja pequeña, echa de roble con toques dorados como decorativo. La tapa de la caja tenía la imagen de una espada.
Caules reconoció la caja, era una de las cajas donde se guardaron los catalizadores que fueron usados por su familia después de las invocaciones al comienzo de la Guerra.
-Hermana, ¿eso es...?-.
Fiore sonrió al ver la atención que Sieg le ponía al símbolo de la caja, el debió adivinar bien el contenido.
-Siempre quisiste agradecerle por salvarte aquella vez. Pues creo que esta sería una buena oportunidad para hacerlo- dijo la chica, estirando la caja hacía adelante.
Sieg tomo el recipiente y la miro de manera perdida. Si estaba en lo correcto, adentro estaba el catalizador con el que se invoco a Siegfried. Si lo usaba para invocar a su Servant, entonces podría ver de nuevo al héroe que lo salvo y le permitió vivir.
-Sin duda será una gran ayuda en la Guerra, ¿no lo crees?-.
-¡Si! Gracias, Fiore-san- dijo Sieg, dándole una cálida sonrisa.
-¡N-No fue nada!- Dijo Fiore apartando la mirada con un pequeño sonrojo.
Esa mirada y esa sonrisa eran demasiado amables y puras para un humano, pero una vez mas tuvo que recordarse que era un Homúnculo, aunque parece que Sieg no cambio mucho en estos dos años.
Rider se río y Caules tosió y aparto la mirada con incomodidad.
-Deberías descansar por hoy y salir mañana temprano. Así podemos tener tiempo responder a la carta y conseguirte un lugar donde quedarte, aunque por la prisa, no será muy grande- sugirió Fiore. -De esa manera, también podemos enseñarte como hacer el circulo mágico y el cantico que tienes que decir para invocar a tu Servant-.
-¿Se invoca en la noche, no?- Pregunto Sieg.
-Normalmente si, pero al ser una Falsa Guerra, no respeta totalmente las reglas de una verdadera Guerra, así que puedes invocar a tu Servant en cuanto llegues-.
-¿Y donde será el ritual?- Pregunto Astolfo.
-En Snowfield-.
(En América)
Snowfield, una ciudad de Estados Unidos ubicada en California, y que esta al Norte de las Vegas, un lugar que esta rodeada de un bosque, un pantano, un valle, y hasta un desierto. Todos están ubicados en puntos cardinales, haciéndolo un tipo de tierra sagrada. Por su ubicación y por líneas del ley, fue el lugar elegido para realizar esta Falsa Guerra del Santo Grial.
Ya era de noche, y ubicado en la zona especial, el grupo de Americanos que realizarían la Guerra se estaban ordenando. El líder de ellos, Faldeus Dioland, quien había llegado junto con el anciano que había sido su maestro para investigar la Guerra por orden de la Asociación de Magos. Ese mismo anciano, lo había asesinado hace no mucho para que no estorbara.
Se estaban ubicando en el Centro Correccional Especial Coalsman. Pueden ubicarse en ese lugar sin problemas gracias a su asociación con el jefe de la policía de la ciudad, que también era un participante de la Falsa Guerra y ya había invocado a su Servant, que era de clase Caster. También sabía que otro Servant había sido invocado, pero no identificaron su clase, pero si que quienes lo invocaron fueron la familia Kuruoka, que tenía conexión con ellos y por eso se les permitió participar, pero después de la invocación perdieron contacto con ellos.
Faldeus también pensaba participar en la Guerra, pero no en la Falsa, sino en la verdadera, aquella que comenzaría cuando los Falsos Servants fueran invocados. El era familiar de un mago que participo en la Tercera Guerra y de milagro sobrevivió.
El ya tenía claro la clase de Servant que invocaría. Lo tenía todo para invocar a Assassin, a un Hassan mas específicamente, pero esperaría a que los Falsos Servants sean invocados primeros para ir mas a la segura.
-Disculpe- hablo una mujer, Aldra, llamando la atención de Faldeus.
-¿Qué sucede?-.
-Recibimos la confirmación de la familia Yggdmillenia, enviaran a un Homúnculo que los represente y ya tiene los Sellos de Comando. Dice que llegara mañana- respondió Aldra.
-¿En serio? Entonces que las cámaras estén atentas a la presencia del Homúnculo cuando pise la ciudad- ordeno Faldeus, recibiendo un asentimiento de la mujer. -La familia Yggdmillena…-.
Los archivos del pasado eran muy difusos, por lo que no sabía que paso con exactitud, lo único que sabe es que su abuelo había unido fuerzas con políticos de los Estados Unidos y líderes militares, y que de alguna manera se habían reunido con Darnic Preston Yggdmillenia y este les permitió reunir datos del Gran Grial para llevar a cabo su propia Guerra del Grial en sus tierras.
Por lo que sabía, ese hombre había sido un Nazi, así que no le encontraba sentido que hubiera siquiera querido ver a unos Americanos, menos que dejara que otros magos investigaran su investigación, como Mago, era casi impensable, pero de alguna manera se logro, y por eso están ellos ahora aquí. Gracias a eso, esta Falsa Guerra probablemente era la mas cercana a una verdadera Guerra del Grial que cualquier otra. Incluso pudo copiarlo al punto de poder invocar sin problema a los Siete Servants en la Guerra, y no a seis, si solo se hubieran usado los datos e información que se pudo obtener de la Tercera Guerra.
Pero una de las condiciones para dejar sacar algo de información, es que le permitieran a esa familia de magos participar cuando el ritual comenzara. Por un momento, al saber que Darnic había muerto en la Gran Guerra del Grial, pensó que podía evadir ese trato, ya que sería mas fácil para ellos si un asociado de esa familia no participara, porque podría resultar un problema, pero muy probablemente, Darnic había compartido esta información, y le habían enseñado desde pequeño a siempre respetar cualquier acuerdo, así se volvió un gran negociador, por lo que tuvo que hacer que alguien enviara a la carta.
Y aun si ellos no lo supieran en verdad y vieran esto como otra oportunidad para triunfar en donde fallaron, las cosas ya estaban hechas, tendría que enfrentar esas cosas, y para eso invocaría a un Assassin, al investigar a su enemigo, sabría sus fortalezas y debilidades, para después matar al Master.
Aunque lo complicado fue poner esos Sellos de Comando en la carta, eso fue molesto, pero también fue una de las condiciones que puso ese tipo antes de su muerte. Y esas eran las únicas que el conocía.
Y si la invocación del Espíritu Heroico fallaba, tenía un plan B.
No importa a quien tuviera que sacrificar, sacrificaría la vida de cualquier persona o Servant, todo, por Estados Unidos.
(Al día siguiente)
Los hermanos y Rider estaban dejando el aeropuerto de Londres. Habían ido a despedir a Sieg como acto de cortesía y amistad. Desde que se unieron a el durante la Gran Guerra y hasta ahora, habían visto al joven, no como un Homúnculo, sino mas como una persona.
Sieg le paso el cuidado de Rider a Fiore, no fue complicado. Solo fue otorgar el control de un familiar a otro. Aunque cuando Fiore se volvió la encargada del mana, casi se cae. De no ser por sus excelentes reservas mágicas, y de la calidad de sus Circuitos en el resto de sus cuerpos, no sería capaz de mantener a Astolfo.
-¿Segura que estas bien?- Pregunto Astolfo, viendo que Fiore sudaba un poco.
-Si. Necesitare acostumbrarme, pero no te preocupes- respondió la chica con calma. -Aunque si tuviera que pelear, no creo poder darle el mana adecuado para que batalle...-.
Sus pensamientos fueron interrumpidos por un pitido. Fiore saco su celular, que era el origen del pitido y contesto la llamada.
-¿Qué pasa, Tío?- Pregunto. Solo su hermano y su Tío tenían su número de celular, por lo que solo podía ser el tercer miembro de la familia que sobrevivió a la Gran Guerra.
-"Fiore, ¿qué caja sacaste cuando viniste a buscar catalizador?"- Pregunto la voz del otro lado de la línea, por el tono, parecía estar preocupado.
-La que contenía el catalizador que usaste para invocar a Saber durante la Gran Guerra, tío. ¿Por que?-.
-"Es que parece... ¡qué te llevaste el catalizador equivocado!"-.
-¡¿Eh?! ¡Eso no puede ser! ¡El emblema de la caja era la de Saber!-.
-¿Ocurre algo malo, Fiore?- Pregunto Caules.
-"Creo que se lo que paso. Antes de la Guerra, Darnic busco varios catalizadores además de lo que usamos. Estuve revisando y el que te llevaste fue el de un Saber que se pensó que podría invocar para la Guerra, pero al encontrar poco después el catalizador de Siegfried y que este podría resultar mas potente, el otro se guardo junto a los demás"- explico su tío.
-¿Cual era ese catalizador?- Pregunto Fiore. ¿Pero que hizo? ¿Qué Servant le acababa de dar a Sieg?
-"Pues..."-.
(Unas horas después)
El Homúnculo ya había llegado a la ciudad. Se impresiono al ver lo grande que era, parecía tan grande como Londres, o tal vez mas.
Al bajar del aeropuerto, recogió su maleta, que no era muy grande, solo un pequeño cambio de ropa y materiales para hacer el círculo de invocación como Fiore le enseño, así como le enseño el cantico que usara para invocar al Servant.
Salió del aeropuerto en destino a la casa que Caules le había indicado, tenía la dirección en un papel que tenía en mano. Por lo que dijo, Darnic en el pasado había comprado algunos terrenos o casas durante la Segunda Guerra como una base para los Nazis, y por suerte una de esas casas había sido en Snowfied.
Hasta que sacan algo bueno de ese hombre.
Se tardo 30 minutos y tuvo que preguntarle a algunas personas como llegar, pero al fin llego. La casa estaba ubicada cerca del pantano de la ciudad.
-¿Es esta?- Se pregunto con duda.
La casa era una ancha de dos pisos, aunque el segundo parecía ser para almacenar cosas, ya que estaba justo debajo del techo, no dejando mucho espacio a la vista de afuera. Parecía bastante sucia y algo dañada. No se había usado en mas de 70 años y nunca se envió a alguien para comprobar su estado, por lo que era normal que se viera mas vieja y dañada que otras.
Sieg ingreso a la casa con la llave que le dieron, y al abrirla con algo de esfuerzo, se encontró que desde dentro se veía como afuera; estaba llena de polvo y varios tablones del piso estaban rotos, también el techo tenía algunos agujeros, dejando entrar un poco de luz.
El castaño suspiro. Aunque decidiera limpiar la casa durante todo el día, no creía que lograría limpiarla por completo, así que solo busco la habitación de la casa y decidió que sería el lugar donde la limpiaría, ya que sería donde dormiría. Tal vez limpie mas zonas, pero por ahora empezaría con esa.
Al encontrar la habitación, vio que esta era grande, tenía una cama de tamaño considerable, y una ventana por el lado izquierdo de la cama, y pegado a la ventana estaba un escritorio con una silla. Y obviamente, también estaba llena de polvo.
Sieg puso la maleta arriba de la cama y abrió la ventana para que entrara aire, luego, busco por la casa si habían escoba y una pala, encontrándolos junto a un plumero que sacudió para quitarles el polvo, y empezó a limpiar la habitación.
Se tardo dos horas, pero logro limpiarla totalmente, aun faltaba la cama, que debía tener polvo dentro, pero eso podría hacerlo después. Aunque no era un Homúnculo especializado en los queseares de la casa, había aprendido un poco en su tiempo de la Torre del Reloj, ya que a veces Caules podía ser desordenado, y cuando traía a su amigo Flat, siempre había algo que limpiar al final del día.
Se limpio el sudor de su frente y tomo la maleta, saliendo hacía la parte trasera de la casa. A donde estaba un gran patio con el césped muy alto y desordenado, y en el fondo de la cerca que separaba la casa del resto de las casas vecinas, había un cobertizo.
Sieg entro al cobertizo, fue de aquí donde encontró la escoba, la pala y el plumero. Dejo las tres herramientas de aseo a un lado y se arrodillo. El cobertizo no era muy grande, apenas servía para guardar algunas cosas y no muchas personas podrían caber dentro, pero serviría para el objetivo.
Sieg saco una tiza y empezó a dibujar el circulo de invocación para empezar. Normalmente, uno Mago común esperaría a cierta hora del día para comenzar, ya que dependiendo de la fecha y hora que un Mago nació, es a una determinada hora donde tiene el mana en su punto mas fuerte, la mayoría de Magos suele tenerlo por la noche, y en una Guerra del Santo Grial normal, el Grial permitiría la invocación a media noche.
Pero como es un falso Grial, no respeta las mismas reglas que uno normal, así que el Servant podía ser invocado en el día, y como Sieg es un Homúnculo, y además de poseer una habilidad como Galvanismo, siempre estaba al máximo de mana.
Cuando termino de dibujar el circulo como estaba en el dibujo que Fiore le hizo, saco una botella que contenía platino y la vertió en el suelo. La tiza estaba encantada, permitiendo que cada gota cubra cada línea hecha y no se derrame.
Una vez que el circulo estuvo cubierto, Sieg paso encima de él y coloco el altar donde pondría la reliquia. Abrió la caja que Fiore le entrego ayer, y allí vio el contenido.
Era un pedazo de metal negro roto y oxidado por el tiempo, no se podía saber si pertenecía a alguna armadura o arma, pero el metal parecía de buen calidad, aun estando oxidada.
Con curiosidad, Sieg tomo el pedazo de metal y lo observo atentamente. La armadura de Siegfried era plateada, al igual que su espada. ¿El metal se oxido tanto que su color incluso había cambiado? No profundizo mas en eso, confiando que Fiore tenía razón, coloco el catalizador en el altar y extendió la mano que tenía los Sellos de Comando de esta Falsa Guerra y empezó a recitar el cantico.
Plata y Hierro a la original.
El gran Duque de Piedra y el contrato a la fundación.
Cierra.
La pared de viento aterrizado.
Cierra
En la salida de la corona, carretera que conduce al reino.
El circulo se ilumino, llenando todo adentro del cobertizo de una luz azul, el Ether, uno de los cinco elementos principales se hacía presente. Aun cuando era un Falso Grial, la capacidad de invocar a los Sirvientes era increible.
Cierra.
Cualquiera que sea la circulación de tres bifurcadas.
Simplemente infringir el tiempo de satisfacción.
Obedeciendo al Santo Grial que se acerca.
Este significado, responde si obedeces este comunicado.
La luz brillo mas, iluminando un destello tan brillante que Sieg tuvo que cerrar sus ojos un momento. La luz solo duro unos instantes, y cuando se apago, el castaño abrió los ojos.
-Valiente mago que me ha llamado. ¿Tu eres mi Master?-.
Delante de Sieg no estaba el héroe Siegfried, sino otra persona: Este era un hombre adulto que tenia una expresión tranquila mientras esperaba una respuesta y sus ojos de un azul helado, y que se podía ver en ellos una mirada de honestidad y sabiduría. El hombre usaba una armadura con coraza y una capa morada ondeando detrás suyo por el viento que se genero en su aparición. Arriba de los hombros de la capa, estaban dos hombreras que hacían un circulo y tenían picos hacía afuera.
Además de la coraza, tiene varias partes de armadura en brazos y piernas. Su cabello era morado en la parte de arriba, pero lo que mas destaco, es que el hombre usaba una mascara de color negro que cubría su boca y nariz hasta llegar cerca de los ojos, y también alcanzo a ver que en su cintura tenía atado unas dagas de un color celeste que parecían vidrio.
Sieg estaba impresionado, el aura que transmitía el hombre de poder y sabiduría, y aunque su apariencia era intimidante, no se asusto.
Pero no estaba impresionado por eso.
Ese no era Siegfried. ¿Acaso lo han estafado?
Al ver que el Servant aun esperaba una respuesta, el Homúnculo se calmo. Luego podría llamar a Fiore. Pero ahora ya se hizo la invocación con éxito, y tenía que responder.
-Si. Mi nombre es Sieg, y solo soy un simple Homúnculo, pero hare mi mejor esfuerzo por no ser un estorbo. Espero colaborar contigo- se presento Sieg.
El Servant estrecho su mirada y analizo de pies a cabeza al joven.
-Ya veo...- la mascarilla desapareció en un destello y en su lugar aparecieron unos lentes que aparecieron delante de los ojos del Servant. -Ahora que he respondido a tu llamado, en nombre de mi padre, y de Odín, juro usar mi espada por ti, mi Master-.
Y así, el Falso Saber y su Master se reunieron, haciendo presencia en esta Falsa Guerra del Grial.
N/A: Esto traerá un gran cambio a la comunidad Fate, lo se.
Ahora responderé algo que de seguro se han preguntado al entrar. ¡¿Por que chucha hago una historia de Sieg?! Fácil: me agrada Sieg y quise hacer una historia como el de protagonista, listo.
Además, sirve para romper el molde. Ya que siempre hay historias de Shirou o EMIYA, y a veces de Ritsuka, pero ninguna de Sieg. Y se que no es del agrado de todos, ya sea por su desarrollo en el anime, por ser un plot armor, porque la Juanita si lo ama a él, etc.
Yo quise traer algo diferente, algo nuevo, y esto se me ocurrió. Realmente no he visto ninguna historia ni en Wattpad o Fanfiction que tienen a Sieg de protagonista, a lo mucho como secundario. Y hoy vengo a cambiar eso. ¡Traigo una revolución!
Ahora, con la historia, como se habrán dado cuenta, se ambientara en la Guerra de Strange Fake, así que los Falsos Servants se quedaran intactos como sus Masters, ya que son necesarios, pero cambiare un poco a los del bando de los Verdaderos.
Algunos Servants y Masters serán cambiados. Alcides e Hipólita quedaran igual, así como Manaka y Ricardo, al igual que se quedara Faldeus, porque ese tipo comenzó esto, si o si se debe quedar, también el hijo de Maiya, me parece un personaje interesante.
El resto será cambiado.
También cambiare algunas cosas y de a poco los que leyeron la novela verán que habrá diferencias. Esto estará para rato.
Otra cosa, aquí se verá a Sieg diferente, ya que estuvo dos años en la Torre del Reloj, se verá que aprendió desde la Gran Guerra, que, como habrán adivinado. El final de Aphocrypha aquí es diferente.
¿Cómo es que es diferente? Pues eso se revelara mas adelante, sería aburrido revelarlo de inmediato.
Ahora sin nada mas que decir me despido. Visiten y comenten el resto de mis historias por favor. CHAO.
PD: Por favor, no mucho odio.
