Disclaimer: Harry Potter, su universo y personajes son propiedad de J. K. Rowling.

Salía del gran comedor enfrascado en sus pensamientos, el verano había quedado atrás aunque aún tenía frescos los recuerdos de la batalla en el Ministerio, se sabía que una inminente guerra estaba cerca por lo cual esas vacaciones habían incluido sesiones de entrenamientos con miembros de la Orden.

"Es mejor estar preparado" – murmuro para sí mismo. Levanto la mano y saludo a su mejor amigo Harry Potter quien se dirigía a los baños.

Justo cuando dirigía sus pasos en dirección a los baños sintió una presencia a sus espaldas, lo hizo congelarse y dirigir instintivamente su mano hacía el bolsillo donde tenía su varita.

"No hay necesidad de eso, comadreja" – dijo fríamente la voz, la voz de una mujer agrego mentalmente Ron – "especialmente no conmigo detrás."

Ron aparto la mano de su varita mientras sentía como la chica presionaba la punta de la suya levemente contra su espalda, notó también, la escasa gente que se encontraba en el pasillo, perfecto, simplemente el momento perfecto para un ataque.

"Da la vuelta, es de mala educación darle la espalda a una dama" – comentó la chica en el mismo tono frío y tranquilo.

Lentamente Ron hizo lo que le dijo maldiciéndose a sí mismo por ser tan descuidado, ¡justo en su primer día!, se preguntó qué tan rápido podría llegar a su varita, aunque sabía que cualquier movimiento raro terminaría con él siendo hechizado. Termino de girarse para encarar a la chica, se vio obligado a inclinar un poco la cabeza para conectar su mirada con la de la agresora.

"¿Parkinson?" – no pudo reprimir el tono de sorpresa tras no reconocerla, el rostro duro y la cara de pug desagradable que se habían quedado grabadas en su mente el año anterior se habían marchado, dejando en su lugar unas finas y atractivas facciones en el rostro de la chica.

"Bueno" – dijo la chica después de estudiar por un momento las reacciones del pelirrojo – "al menos no tengo que perder el tiempo presentándome, por cierto puedes cerrar la boca comadreja, que mi belleza no te impacte, es repugnante."

Ron seguía congelado en su lugar, sus ojos iban de los verdes de la chica a su fina varita la cual seguía presionada ahora sobre su pecho.

"¿Tienes un momento, comadreja?" – preguntó, mientras su rostro se torcía en una sonrisa arrogante.

"Supongo que no tengo muchas opciones, ¿verdad?" – gruño Ron mientras levantaba ambas manos para mostrar que no trataría de tomar su varita.

Pansy asintió mientras bajaba sus brazos a los costados, aunque aún mostraba que su varita estaba lista para hechizarlo si intentaba algo. – "Bien, por aquí entonces" – con un movimiento de su cabeza señalo una de las aulas al final del pasillo.

Con el ceño fruncido, Ron camino seguido muy de cerca de Pansy, abrió la puerta y camino un par de pasos más cuando noto que la chica entraba y cerraba tras de sí la puerta. Pronto la habitación se sumió en penumbras lo cual indico a Ron que podría ser su oportunidad para librarse de lo que fuera que Parkinson tramaba, al mismo instante que su mano se dirigía a su varita la chica susurraba "Lumus", la abrupta aparición de la luz hizo que Ron entrecerrara los ojos.

"Sera mejor que no intentes nada comadreja, o tendré que decirle a todos que trataste de atacarme."

¡Como si alguien fuera a creerte!, gritaron los pensamientos de Ron, pero en el fondo de su mente podía ver claramente el rostro del profesor Snape mirándolo fríamente y murmurando: "He escuchado un informe muy inquietante sobre usted, señor Weasley, aún no ha desempacado, ¿verdad?"

"Mejor" – murmuro Pansy con satisfacción mientras Ron volvía a alejar su mano de la varita.

Con una mirada de disgusto Ron puso sus manos a los costados mientras con un tono desafiante le pedía nada amablemente que continuara.

"Tú… obtuviste un Supera las Expectativas en Defensa Contra las Artes Oscuras en tu TIMO" – dijo con calma – "Millicent me lo dijo, ¿es verdad?"

"Así es" – respondió con irritación, esperando que de un momento a otro la bruja lo pusiera a defenderse sin una varita.

"Ella también menciono que junto a Potter y Granger enseñaron a otros estudiantes el semestre pasado, ¿lo hicieron?"

"Si, aunque Harry lo hizo la mayor parte del tiempo" – comento confundido.

"No podría importarme menos, no puedo acercarme a Potter" – comento con su mismo tono – "pero, ¿puedes enseñar a otras personas?"

"Supongo" – respondió con cautela, preguntándose a donde quería llegar.

Tomando una profunda respiración Pansy bajo lentamente la varita y mientras su rostro se ocultaba tras las sombras, susurro – "¿Puedes enseñarme?"

La mandíbula de Ron se desencajo, estaba seguro que un Gryffindor y un Slytherin eran la peor combinación imaginable, mientras salía de su estupor simplemente soltó – "¿Por qué debería hacerlo?"

Luciendo disgustada Pansy replico, – "Porque obtuve una T en el examen, ¿de acuerdo?, necesito mejorar mis calificaciones, Comadreja, simplemente no es una opción fallar."

"Deberías haber estudiado más duro entonces, en lugar de perseguir a todo aquel que se oponía a Umbridge" – sentenció en tono de burla el pelirrojo, sintiendo una enorme satisfacción al ver el rostro compungido de la chica.

"Sabía que sería así" – la sonrisa volvió al rostro de la chica – "no esperaba que lo hicieras de buena gana, así que si me ayudas puedo ayudarte en pociones."

"No, gracias" – dijo Ron mecánicamente, con su nota actual había sido admitido en la clase del profesor Slughorn, ya no tendría que preocuparse por batallar con Snape, al menos en esa clase, claro está.

Mientras se movía a un lado, rodeándola para salir Pansy murmuró – "Snape me dio un adelanto del plan de estudios de Slughorn, me quiere bastante, ya sabes, planea que realicemos como examen final la poción de la verdad, Veritaserum," – dejo que la información fuera procesada por el muchacho, antes de continuar – "además de fabricarla nosotros mismos tendremos que reunir algunos de los ingredientes, ¿sabes lo difícil que es conseguir el acónito durante el ciclo de luna llena o las escazas ocasiones en que un unicornio adulto se deja ver para conseguir un pelo de su cola?"

"Estas mintiendo" – fue lo único que Ron pudo articular.

"Mírame a los ojos comadreja, ¿parece que estoy mintiendo?"

Entonces Ron pensó con tristeza que era justamente la clase de preparación necesaria para afrontar los ÉXTASIS el siguiente año o mejor aún, en sus clases en la Academia de Aurores si decidía convertirse en uno.

Después de un largo silencio susurró – "¿Así que cuidaras mi espalda mientras yo cuide la tuya?"

Pansy asintió sonriente y mientras extendía el brazo su voz se volvió seria. – "Tenemos un trato, DCAO por pociones."

Sintiendo que de alguna manera estaba vendiendo su alma y resignado pues Hermione había tomado una considerable cantidad de asignaturas por lo cual creía imposible que les ayudaría este año, Ron cerro su mano con la de la chica justo cuando se cerraba el trato un ligero dolor en su mano le hizo dirigir la vista justo a tiempo para ver con horror como una pequeña serpiente plateada se dibujaba fugazmente en el dorso de su mano.

"¿Qué demonios?"

"Un seguro, Weasley," – dijo Pansy mientras soltaba su mano de la de Ron – "Lo aprendí este verano."

Ron se froto el dorso, sintiendo como el dolor se iba al igual que la serpiente, – "quítamelo" – le ordeno – "¡sea lo que sea quítamelo ahora mismo!"

Pansy negó con la cabeza – "Relájate es solo un hechizo vinculante, no, no está al nivel del Juramento Inquebrantable" – añadió al percatarse de la palidez de Ron – "pero si fuera tú no intentaría romper el trato." – dijo mientras le guiñaba un ojo.

"Que alivió" – rugió Ron con el odio desbordando de su ser.

Aun sonriendo Pansy camino rumbo a la puerta y al abrirla apago su varita mientras murmuraba – "Hasta mañana, Weasley, dulces sueños."

Y sin más la chica desapareció, dejando a Ronald Weasley furioso, confundido y entre sombras.

Ron se pasó la mano libre por su cabello rebelde, esperando impaciente la respuesta de Hermione. Había decidido contarle a ella su pequeño problema, ya que su mejor amigo nada más desempacar había sido convocado a clases privadas con el profesor Dumbledore.

"Bueno" – dijo Hermione después de lo que le pareció una eternidad. – "hiciste lo correcto en decírmelo."

"¿Puedes quitármelo?" – pregunto esperanzado el pelirrojo.

"No seas ridículo, solo la persona que lo conjuro puede quitarlo o un mago realmente hábil, el profesor Dumbledore podría hacerlo, pero no creo que sea buena idea molestarlo" – respondió la castaña aun con la vista fija en la mano de Ron.

Ron cerró los ojos y soltó un suspiro de frustración.

Hermione frunció los labios. – "Odio decirlo, pero es un hechizo bastante bien elaborado," – mientras soltaba la mano de Ron continúo, – "no tienes otra opción que ayudarla o puedes aceptar la maldición que sea activa si no cumples el trato."

Ron se hundió aún más en el sofá de la sala común, dar clases privadas a Pansy Parkinson no estaba dentro de sus planes para este año, tendría que ajustar aún más su horario, entre sus clases, prácticas de quidditch, sus obligaciones como prefecto, Merlín, solo de pensarlo se había agotado.

"Nunca olvides en que casa esta Ronald, supongo que intentara acercarse a ti y fingirá que es como cualquier otra chica de Hogwarts, no te dejes engañar." – dijo Hermione con el ceño ligeramente fruncido. – "Aún no puedo creer el porque te eligió a ti."

Ron se froto las sienes. - "Lo sé, lo sé, ¡OYE!, ¿qué hay de malo en que me eligiera a mí?, ¡ya no soy tan tonto Hermione! – el muchacho se sintió un poco ofendido por el comentario de su amiga.

Hermione se encogió de hombros y cogió un grueso libro de texto para ocultarse detrás de él. – "B….bue….bueno, Hogwarts tiene muchísimos estudiantes, simplemente quiere fastidiar a nuestra casa, perjudicar nuestras labores como prefectos. Por lo que me has dicho, ella no amenazo con lastimarte si te negabas, ¿verdad?" – Ron pudo ver como Hermione bajaba un poco el libro y lo fulminaba con su castaña mirada, trago saliva. – "¿Por qué no te negaste, Ronald?"

Como si tuviera un resorte en el cuerpo Ronald Weasley se levantó del sofá mientras su rostro comenzaba a sonrojarse. – "Yo…em…bueno…Hermione, creo que no pensé con claridad." – y no mentía, estaba sorprendido por el cambio físico de la bruja, sumando que estuvieron solos en un aula a oscuras y la inusual petición de la chica, simplemente no pudo procesar todo por completo.

Hubo un largo, larguísimo silencio cuando Hermione finalmente sentencio.

"Bien enséñale, enséñale, enséñale y muéstrale la valía de nuestros colores, muéstrale que tu esfuerzo estas vacaciones no fue en vano," – de repente volvió a ponerse seria – "y si llega a hacer algo sospechoso o intenta cualquier cosa extraña, dímelo, yo encontrare la manera de romper esa maldición."

"Pensé que habías dicho que no podías quitar la maldición" – dijo confuso.

"No puedo," – dijo simplemente – "pero estoy segura de que hay alguna manera, sé que no sería fácil, es por eso que no puedo hacerlo ahora, pero después de la mitad o quizá finales del año, cuando no tenga nada más en mente supongo que sería sencillo encontrar una manera."

De alguna manera Ron tuvo la sensación de que Hermione esperaba que las cosas terminaran muy mal y ella tendría que intervenir. A regañadientes se puso de pie mientras consultaba su reloj.

"Me tengo que ir, se supone que debo encontrarla después de su clase de transformaciones para crear un horario."

"¿Debes ir a buscarla?" – Hermione volvió a mirarlo con la nariz arrugada por el disgusto, – "qué será después, ¿tomar juntos sus rondas de prefectos?"

Ron la miro horrorizado.

"¡Por Merlín!, ni se te ocurra, debo irme" – tomo sus cosas y mientras se dirigía al cuadro de la dama gorda Hermione lo volvió a llamar.

"Ron"

"¿Si?"

"Recuerda lo que te dije"

Levanto su mano en señal de afirmación mientras salía por el marco del retrato.

Bajo las escaleras mientras pensaba que al menos no compartirían muchas clases con los Slytherin este año. Caminaba cada vez más rápido, se sentía ansioso de llegar, sabía que era por los nervios de lo que pudiera pasar con la chica, justo al doblar en la última esquina se tropezó con Pansy Parkinson quien ocultaba muy pobremente su cara de malhumor.

"Llegas tarde."

Ron consulto nuevamente su reloj, había salido con tiempo de sobra – "claro que no, dijiste que te buscara al termino de tu clase."

"Dije que vinieras a buscarme unos minutos ANTES de que termine mi clase," – murmuro la chica con evidente fastidio – "busquemos un aula vacía para poder hablar, la gente nos vera si nos quedamos mucho tiempo aquí, no quiero que mis compañeros de casa me relacionen contigo."

Ron frunció el ceño ante el tono altanero de la chica y comenzó a caminar detrás de ella, unos momentos después entraban en una de las aulas vacías, justo como la noche anterior nada más entrar Ron escucho a sus espaldas como la bruja cerraba con seguro la puerta.

"Bien, muéstrame tu horario" – farfullo Ron con un tono algo agresivo, trato de calmarse pero le era imposible, fue Parkinson quien solicitaba su ayuda y ahora se negaba a que los vieran juntos, ¿qué le importaba lo que la demás gente pensara?, al final de cuentas ella lo había buscado.

"Toma" – Pansy saco un trozo de pergamino de su túnica que mostraba en una elegante y pulcra letra sus asignaturas del año, así como sus rondas de prefecto y horas libres – "¿cuál es el tuyo?"

Mientras Ron seguía memorizando el horario extrajo un trozo de pergamino con sus horarios, sin querer roso la mano de la chica notando una aspereza, cuando dirigió su mirada pudo notar una gran cicatriz horizontal que le atravesaba todo el dorso, la chica inmediatamente aparto la mano ocultándola en su túnica. Confundido levanto la mirada encontrándose con los ojos verdes de Pansy, furiosos.

"No es asunto tuyo," – fue lo único que dijo mientras le arrebataba el pergamino. Después de unos momentos en los que estudio su horario, hablo – "los miércoles y jueves por la noche parecen acomodarse, además de algún día que coincidan nuestras guardias."

"Los miércoles tengo entrenamiento personal de quidditch, ¿qué tal los martes después de cenar?"

Refunfuñando porque la comadreja se había atrevido a desplazarla por un estúpido entrenamiento, siseó – "está bien, aunque será un poco más tarde, para que nadie nos vea."

Ron suspiro con desgana, aceptando. Miro a su alrededor, el aula era espaciosa, con un movimiento de varita las bancas y mesas se alojaron en un rincón, volvió su mirada a la de Parkinson – "este lugar está bien, ¿practicamos?"

"¿Ahora mismo?" – Pansy sonaba ligeramente nerviosa, esperaba que el tonto de Weasley no se diera cuenta de ello.

"Si, tengo unos minutos libres y quiero saber que tan hábil eres Parkinson, quiero saber que tan bien ganada tuviste esa T."

¿Cómo era posible?, la comadreja se había mofado de ella, ¡impensable!, ¡imperdonable!, saco su varita lo más rápido que pudo y haciendo el primer movimiento exclamo:

"Expelliarmus"

Con un rápido movimiento, Ron saco su varita, hizo un movimiento y Pansy solo pudo notar como el rayo de su hechizo rebotaba en un escudo invisible, lanzo un par de hechizos más que fueron desviados o contrarrestados de la misma manera, fue entonces que cayó en cuenta, Weasley en ningún momento pronuncio el nombre de hechizo alguno, su distracción le costó caro cuando sintió como sus piernas se unían haciéndola caer de trasero en el frío suelo. Atónita dirigió su mirada hacía Weasley que ya se acercaba ofreciendo su mano para ayudarla a levantarse. Incrédula aun tomo su mano, no se dio cuenta de que estaba tocando a Weasley, tras ponerse en pie y aun sujetando la cálida mano de Ron exclamo.

"¿T…t…tú aprendiste los hechizos no verbales?" – seguía atónita, sabía que este año comenzarían las clases para aprender a usar la magia no verbal y al parecer Weasley ya lo dominaba, ¿en qué momento se había transformado en Granger o Potter?

"Aprendí bastantes cosas durante las vacaciones, después de lo sucedido con tus amigos el año pasado tenemos que estar preparados" – comento Ron mientras delicadamente soltaba la mano de Pansy, camino un par de pasos lejos de ella y levanto su varita – "Atácame."

Pansy salió de su estupor al tiempo que levantaba su varita nuevamente. Diez minutos después Ron sacudía su varita para liberarla de unas cuerdas invisibles, todos y cada uno de sus hechizos habían sido repelidos por él, tuvo en cuenta que a pesar de ser enemigos en ningún momento alguno de los encantamientos de Weasley la había lastimado, ¿acaso solo jugaba con ella?, volvió a tomar sin darse cuenta la mano del chico y se puso en pie, su respiración era agitada, salvaje, mientas él se mantenía calmado como si nada hubiera pasado.

"¿De quién aprendiste todo eso?"

"Algunos amigos me lo enseñaron" – medio mintió Ron.

Pansy lo medito un poco, no era tonta como para saber que dichos "amigos" eran miembros de la Orden pero sabía que por más que insistiera no arrancaría ni una palabra más de la Comadreja.

"Mañana es martes, así que nos reuniremos aquí de nuevo a las nueve de la noche."

Ron miro por encima de su hombro, algunos bancos habían volado y una que otra mesa tenía vestigios de los hechizos al rebotar, sin duda a este paso terminarían destruyendo el aula muy pronto.

"Está bien, pero este lugar no sirve, romperíamos bastantes cosas y quedaríamos descubiertos."

"Bien, y ¿dónde se supone que lo haremos? ¿En el gran comedor?" – susurro Pansy algo irritada.

Una sonrisa se dibujó en el rostro de Ron. – "No, tiene que ser un lugar que nos proporcione lo que necesitemos."

"De nuevo, ¿dónde? – la paciencia de Pansy comenzaba a terminarse.

"Te veo aquí cuarto para las nueve, necesito revisar el lugar."

"¿Conoces uno?"

"Por supuesto."

"Vayan a la página seiscientos diecisiete si son tan amables."

La sorpresa se vio reflejada en el rostro de Ron mientras leía el encabezado de la poción, Veritaserum.

"Profesor Slughorn" – dijo Hermione mientras levantaba la mano para llamar su atención – "¿nos enseñara a elaborar esta poción?"

"No del todo señorita Granger, de hecho es su deber buscar, crear y presentar esta poción para finales del año, es su examen final." – comento el regordete profesor mientras el aula se llenaba de exclamaciones de sorpresa.

Hermione por supuesto que sabía ese pequeño dato, Ron se lo menciono cuando le conto acerca del trato que tenía con Parkinson, pero esperaba que fuera mentira y así poder ayudar a su amigo a deshacerse de la serpiente.

"Tranquilos, tranquilos, sé que puede sonar bastante complicado, pero créanme cuando les digo que consiguiendo los ingredientes en su mejor estado tienen prácticamente un ochenta por ciento de la poción terminada." – mientras decía esto agito su varita y los ingredientes así como la preparación comenzaron a anotarse en la pizarra. – "Ahora, ¿quién podría decirme cual sería uno de los ingredientes primordiales en dicho poción?, ¿señor Weasley?"

Si bien no confiaba del todo en Parkinson, Ron había sido lo suficientemente precavido como para informarse un poco sobre la poción.

"Tendría que ser el pelo de cola de unicornio, señor, los machos adultos son difíciles de verse en las cercanías del Bosque Prohibido, por lo cual tendíamos que adentrarnos bastante." – inconscientemente mientras terminaba de hablar dirigió su mirada a donde se sentaba Pansy.

"Buena sugerencia señor Weasley, alguna aportación, ¿señorita Parkinson?"

"El ingrediente fundamental para la exitosa preparación de la poción de la verdad sería el acónito, señor, debe extraerse en las mejores condiciones dentro del ciclo lunar o de lo contrario los efectos de la poción se verían severamente afectadas, como Weasley menciono los pelos de cola de unicornio serían bastante difíciles de conseguir, pero para nuestra fortuna contamos con un excelente profesor de Cuidado de Criaturas Mágicas quién podría facilitarnos un buen espécimen."

La sangre de Ron hirvió cuando escucho el tono de mofa con el cual Parkinson había terminado su participación, las risas en las mesas de las serpientes no se hicieron esperar y al parecer Slughorn había decidido hacer oídos sordos ante las risas.

"Maravilloso, maravilloso señorita Parkinson, es correcto lo que acaba de mencionar, el uso de una planta de acónito que no esté en perfectas condiciones disminuiría significativamente su efecto."

Ron apretó aún más los dientes, si bien Slughorn no premiaba tan descaradamente con puntos a la casa de Slytherin era más que notorio que elogiaba bastante a aquellos que consideraba dignos de entrar al club de las eminencias, del cual para su suerte no era digno.

"Gracias, señor." – dijo Pansy con una sonrisa de suficiencia.

"Tendrán hasta mediados del curso para presentar sus ingredientes, después de ello comenzara la elaboración de la poción y una vez lista se dejara reposar por un mes más para poder ser calificada, descuiden no se probara en ustedes" – se adelantó el profesor al ver el rostro de espanto de algunos alumnos. – "simplemente es un paso más para aquellos que planean perfeccionar su técnica de cara a los ÉXTASIS del siguiente año."

Después de eso la clase siguió con normalidad, al terminó de esta Harry les comentó que se adelantaran pues tenía asuntos que resolver con el profesor.

"Es un maldito fastidio." – se quejó Ron mientras se alejaba junto a Hermione.

"Es su forma de ser," – contesto Hermione – "además simplemente te molesta que no estas considerado dentro de su famoso club."

Ron frunció el ceño – "me refiero a Parkinson, como se supone que vamos a trabajar juntos si usara cualquier oportunidad para dejarme en ridículo, se siente una sabelotodo, es incluso peor que…"

"No te atrevas" – gruño Hermione a modo de advertencia.

"Lo siento," – incomodo, trato de cambiar el tema – "¿para qué crees que necesite hablar Harry con Slughorn?"

"No lo sé, pero apostaría a que tiene que ver con las lecciones que está tomando con el profesor Dumbledore, cuando llegue el momento Harry nos dirá que es lo que está sucediendo."

Mientras conversaban habían llegado al gran comedor donde se disponían a cenar, se sentaron juntos y mientras Ron se servía generosas raciones de comida en su plato expreso.

"Gracias por mantener el secreto, de mis encuentros con Parkinson." – aclaro como si no fuera bastante obvio. – "Harry tiene bastantes cosas en que enfocarse como para que llegue y le cuente sin más mis problemas."

"Hablando de problemas ¿no deberías estar en otro lugar?" – Pregunto la castaña con las cejas levantadas – "es jueves y tu cita te estará esperando."

Ron guardo la calma, no entendía el por qué pero desde hace ya algunos días Hermione se ponía bastante rara cuando Parkinson era mencionada, usualmente ella era quien la mencionaba, respiro profundamente antes de contestar.

"En primer lugar ¿por qué debería estar en otro lugar cuando estoy bastante cómodo cenando contigo?, en segundo, Parkinson no es mi cita, sabes perfectamente que una maldición me une a ella, en tercero, ¿debo aclarar lo de Parkinson cada vez que la mencionas?"

Encogiéndose de hombros Hermione desvió la mirada – "deberías irte" – y con un movimiento de cabeza señalo que Parkinson dejaba el gran comedor junto a un grupo de su casa, apenas salieron por la puerta la chica se apartó discretamente del grupo para comenzar a subir las escaleras.

Ron rodo los ojos y mientras tomaba unos cuantos calderos de calabaza comenzaba a caminar en dirección de Parkinson.

Pansy se apoyó contra uno de los fríos muros de la sala mientras intentaba tomar algo de aire, desde uno de los rincones Ron la observaba pacientemente, habían pasado algunos días desde su primer clase por llamarlo de alguna forma, Ron había sugerido enseñar a Parkinson en el mismo lugar donde él junto a sus amigos habían iniciado el año pasado, en la Sala de los Menesteres, el lugar era perfecto, les proporcionaba todo lo necesario para sus clases aunque a decir verdad el área designada para las clases de pociones no habían sido utilizadas más allá de cinco minutos por sesión, comenzaba a pensar que todo aquello era una total estafa.

"¿Si aliento tan pronto?" – pregunto mientras caminaba hacía la chica – "acabamos de comenzar Parkinson, ¿crees que en el campo de batalla te daría tregua porque perdiste el aliento?"

Pansy se secó el sudor de la frente y frunció el ceño, la comadreja la estaba matando.

"Llevo dos horas aquí comadreja" – dijo con la furia desbordando por su ser – "he estado corriendo, esquivando y hechizando a estos estúpidos señuelos, mientras me concentro en tratar de pronunciar un hechizo no verbal, mientras que tú simplemente te plantas en un rincón divirtiéndote a mi costa."

"Pudiera ser menos si alguien se dignara a enseñarme pociones como es debido."

"¿Así que es eso?, ¿me castigas debido a que no eres bueno en pociones?"

"Podría ser bueno si tus explicaciones no duraran cinco minutos, después de eso me bombardeas con preguntas de cómo realizar este o aquel encantamiento." – contesto en tono calmado Ron.

"No tienes preguntas, ¡no desperdiciare mi tiempo explicando alguna lección de la cual no tienes dudas!" – tomo aire y prosiguió – "haremos esto, la siguiente lección te ayudare con los temas de todo lo relacionado al siguiente mes de clases a cambio de que me enseñes a hacer un encantamiento."

Ron la miro con desconfianza, era bastante tentadora la oferta de Parkinson, pero conociéndola nada bueno resultaría de aquel negocio, con apenas un murmullo pregunto:

"¿Qué encantamiento?"

A pesar del agotamiento Pansy no intento ocultar su sonrisa de triunfo mientras se paraba derecha y miraba fijamente a Ron.

"Un Patronus."

Ron cerró los ojos con frustración, si bien el Patronus ya era un encantamiento avanzado, la dificultad aumentaría con alguien sin pensamientos alegres como Parkinson, se miraron a los ojos y en silencio durante lo que pareció una eternidad hasta que Ron finalmente pregunto:

"¿Cuál es el recuerdo más feliz que tienes?"

No debería estar de acuerdo con ello, Ron lo sabía perfectamente y aun así la oferta había sido bastante tentadora para negarse, Parkinson cumplió perfectamente su parte del trato y el siguiente martes las dos horas que estuvieron en la Sala de los Menesteres le había enseñado las propiedades y uso de algunos ingredientes que utilizarían en su siguiente poción, le prometió que cuando dominara el Expecto Patronum le ayudaría a hacer más fácilmente la elaboración de su siguiente poción, la Amortentia.

Sin embargo habían pasado tres semanas y Parkinson no presentaba ningún avance, además de eso cada vez era más descuidada, por lo cual lo importunaba cada que tenía una oportunidad, en la biblioteca, en el campo de quidditch, en sus rondas de prefecto, y era peor cuando compartían la guardia. De seguir así alguien más aparte de Hermione sabría sobre su pacto, en una ocasión Ginny estuvo a punto de descubrirlos:

Parkinson lo espero al término de uno de sus entrenamientos y mientras caminaba junto al equipo rumbo a los vestidores lo jalo bajo una de las gradas.

"¿Qué se supone que estás haciendo aquí? – susurró Ron mientras miraba que ninguno del equipo la hubiera visto.

"Creo que me estas engañando, comadreja, – alego Pansy sin medir del todo su tono de voz – he seguido tus consejos y aun así no soy capaz de emitir más allá de una niebla de mi varita."

Instintivamente Ron llevo su mano a la boca de Pansy en un furtivo intento de hacerla callar, cada vez iba levantando más la voz y eso solamente generaría problemas. La bruja lo fulmino con la mirada ante tal atrevimiento se disponía a empujarlo y gritarle unas cuantas cosas cuando una nueva voz sonó bastante cerca.

"¿Te encuentras bien, Ron? – al notar que su hermano se había demorado, Ginny Weasley pensó que algo le podría haber pasado por lo cual regreso sobre sus pasos para ver que todo estuviera en orden.

Ron pudo ver como los ojos de Parkinson se abrían con sorpresa para después pasar al terror de llegar a ser descubiertos, fue por instinto, fue algo que hizo sin pensar, rápidamente retiro la mano de su boca y la dirigió hacia su nuca, la acerco hasta que su frente se apoyara en su pecho intentando así ocultar al menos su rostro de la mirada de su hermana.

"¡Oh vaya!, lo sie….lo siento Ron no sabía que tenías compañía, solo quería asegurarme que estuvieras bien, no….no interrumpo más te veo después." – Ginny salió corriendo dejándolos solos.

Pansy podía sentir que el furioso golpeteo del corazón de la comadreja estaba casi a la par de sus propios latidos, el terror de llegar a ser descubiertos hizo que su ritmo cardiaco se disparase. Se encontraba con la mente en blanco ante el actuar del chico, recargada en su pecho podía aspirar el aroma del chico, a pesar de que acababa de terminar un entrenamiento no emitía ningún mal olor además de que su pecho era el lugar más cálido que Pansy había sentido en su vida, comenzó a marearse debido al mar de emociones que comenzaba a sentir, en un inesperado momento de lucidez se apartó del pelirrojo con un empujón y le dejo bien marcada la palma de la mano en su mejilla debido a su atrevimiento, se alejó corriendo dejado a Ron confundido y adolorido por la bofetada.

Ron clavado aun en su lugar se reprendía mentalmente por la estupidez de su actuar, se llevó la mano a su adolorida mejilla y antes de emprender su camino hacía el castillo murmuro:

"Brujas."

Ron bostezo sin tapujos mientras caminaba rumbo al campo de quidditch, habían pasado dos semanas desde el incidente con Parkinson y la bruja no lo había buscado para nada, estaba feliz, Parkinson le había adelantado bastantes clases de pociones por lo cual no tenía que preocuparse por estudiar para esa asignatura y tenía más tiempo libre.

Justo en la entrada del campo diviso a su mejor amigo, entonces recordó que hacía dos noches les había contado todo lo que estaba haciendo en sus clases privadas con Dumbledore, en resumidas cuentas estaban consiguiendo los recuerdos de la infancia de Voldemort.

"Llegas tarde." – bromeo Harry mientras palmeaba la espalda de su amigo.

"Vamos Potter, pensé que Oliver Wood ya no estaba en Hogwarts." – replico sonriente el pelirrojo mientras se montaba en su barredora once.

"Ni siquiera bromees con eso," – le contesto Harry una vez lo hubo alcanzado en las alturas – "¿te parezco un mandón como capitán?" – pregunto en tono serio.

Ron lo medito un poco. – "A veces eres bastante estricto, pero nunca tanto como él. Además estos muchachos necesitan mano dura de vez en cuando" – terminó mientras señalaba como Jimmy Peakes y Ritchie Coote se batían a duelo con los bates de golpeador.

Harry suspiro. – "Gracias Ron, si no fuera por esto creo que me volvería loco," – estaba por alejarse hacia los bateadores cuando recordó algo: - "Ginny menciono que estabas con una chica hace algunas semanas, ¿de quién se trata?" – lo miraba con picardía en los ojos.

Ron puso los ojos en blanco, maldita enana ya se las pagaría más tarde, a su debido tiempo le contaría a Harry pero no ese día – "ya sabes, solo una chica" – y con esto se alejó dejando a Harry farfullando maldiciones.

Mientras Ron y Harry tenían su conversación en el campo de quidditch, Pansy Parkinson salía hecha una furia de su clase de Transformaciones, esa vieja de McGonagall le había llamado la atención por su poco avance con los hechizos no verbales, si seguía de esa manera no podría obtener notas aprobatorias este año. Se maldijo a si misma sabiendo que tendría que recurrir al insolente de Weasley nuevamente pues lo poco que sabía había sido gracias a sus sesiones nocturnas. Aún tenía bastante fresco en su memoria la insolencia de haberla tocado, pero tendría que olvidarlo momentáneamente si es que quería mejorar sus notas antes de llegar a mitad del año escolar.

Pasaba de media noche, Ron bostezó mientras bajaban de la torre de astronomía junto al resto de estudiantes, la profesora Sinistra los había citado para contemplar una lluvia de cometas que serviría para su examen final, debía admitir que fue bastante impresionante aquel evento se encontraba agotado debido a su práctica de quidditch de hace unas horas.

Bostezo por segunda ocasión cuando en una de las estatuas cercanas diviso a Pigwidgeon la cual revoloteaba alegremente con un pergamino atado a su pata – "debes amar esta hora de la noche" – dijo mientras extendía el brazo para tomar el pergamino de su pata, se trataba de Hagrid quién con una tosca letra le contaba que Charlie le había mandado un huevo con una nueva especie de dragón, por si quería echarle un ojo alguna vez. Sonrío mientras guardaba la nota y acariciaba a Pig, hacía tiempo que no visitaba a Hagrid por lo que mentalmente tomo nota de ir a visitarlo mañana por la tarde.

"Es una linda lechuza."

Ron dio un salto cuando escucho aquella voz, se giró para toparse con Parkinson unos escalones arriba de él.

"¿Qué es lo que quieres?"

"Me da gusto verte también, Weasley." – dijo mientras bajaba los escalones hasta que pudo quedar a la misma altura que Ron – "tuve que esperar hasta que todos se hubieran marchado para poder liberar a tu lechuza, ¿sabes que tan difícil es contener a esa cosa?"

"¿Hiciste qué?" – gruño Ron mientras comenzaba a examinar a Pig en busca de cualquier herida.

"Relájate, no fue lastimada. Simplemente la tome en la palma de mi mano y soporte un par de picotazos" – mientras relataba eso le mostro su mano la cual presentaba algunos puntos rojos donde el ave la había picado.

"¿Qué es lo que quieres, Parkinson?"

"Creo que es bastante obvio, estas incumpliendo tu parte del trato Weasley, así que a menos que prefieras ser maldecido deberíamos retomar nuestras lecciones."

Ron se quedó atónito, esto debía de ser una broma, lo había chantajeado, se burlaba de él, lo había acosado, golpeado, no le dirigió la palabra en dos semanas y ahora volvía a buscarlo, ¿de qué se trataba?, no era como que estimara a Parkinson, pero había sido parte de su rutina por algún tiempo por lo cual le causaba confusión la actitud de la bruja. Sin mediar palabra alguna giro sobre sus talones y comenzó a bajar de la torre, Pansy tardo unos segundos en darse cuenta de que era lo que pasaba, comenzó a bajar los escalones hasta que pudo jalar el cuello de la túnica de Ron, para detenerlo.

Ron quedo ligeramente sorprendido cuando sintió que era ahorcado, como estaba a punto de bajar un escalón trastabillo, dio un giro y para mantener el equilibrio tuvo que poner sus manos en la pared, justo a los costados de Pansy.

Decir que estaba sorprendida era poco, nuevamente estaba bastante cerca de Weasley, volvía a respirar su aroma, sentía como la sangre se acumulaba en sus mejillas, no entendía porque su corazón comenzaba a palpitar con tanta fuerza. Estuvo tentada en apartarlo y golpearlo nuevamente, pero era consciente de que ella lo había causado, Weasley la miraba intrigado, esperando una reacción, la chica coloco sus manos en el pecho de Ron y lentamente lo aparto de ella, se aclaró la garganta y comenzó a hablar.

"Necesito esta nota Weasley, sé que no soy tu amiga y que te forcé a ayudarme, pero necesito mejorar mis notas este año así como sé que tú necesitas mejorar en pociones, la confianza es frágil, pero si me das la tuya te juró que jamás te traicionare," – humedeció sus labios con su lengua antes de seguir, – "si no quieres confiar en mí, confía en que me estarás matando al no ayudarme a aprobar este año."

Ron tosió incómodo, seguía aturdido por lo que acababa de pasar, estaba confundido por haber encontrado endemoniadamente atrayente el cómo Parkinson se había humedecido los labios, sentía que las palabras de la chica eran sinceras y odiaba con todo su ser aquel maldito sentido de la responsabilidad.

"Hare todo lo posible por ayudarte a subir tus notas, pero tengo que creer en que tú también me ayudaras" – dijo en voz baja.

"Está bien," – respondió mientras lo miraba directo a los ojos – "pasando vacaciones comenzara el ciclo lunar, te ayudare a encontrar el mejor acónito para tu poción, ¿de acuerdo?"

"De acuerdo." – susurro Ron mirando a Pansy, taladrándola en busca de una señal de que no estaba siendo honesta con él, pero no la encontró. Confiar en un Slytherin, genial – "probaremos el Patronus nuevamente, tengo una idea que podría funcionar, te veré mañana, donde siempre."

Después de eso el Gryffindor se despidió y continúo bajando las escaleras dejando a Pansy realmente confundida, ¿qué rayos estaba sintiendo?

Se sentía relajada y confiada en la sala de los menesteres, sin la presión de los profesores y a la expectativa de fallar delante de la clase entera. Weasley la había dejado entrenando nuevamente con los señuelos mientras salía en busca de "algo".

Unos minutos después la puerta se volvió a abrir y por ella entro Ron cargando un pequeño baúl de madera, lo que estuviera en su interior se agitaba constantemente tratando de salir, Pansy se preguntó cuál sería su contenido. Ron deposito cuidadosamente el baúl en el piso y se dirigió a la chica.

"No fue fácil de capturar teniendo a Peeves como espectador, pero al fin lo conseguí." – dijo señalando el baúl.

"¿Qué hay ahí dentro?" – pregunto desconfiada.

"No sé si lo recuerdas, pero en nuestro tercer año el profesor Lupin trajo un Boggart que se transforma en nuestro peor miedo y practicamos el Riddikulus," – parecía que Parkinson no lo seguía, pues en su cara se veía su total confusión – "Creo…creo que esto podía ser un buen inicio para forzarte a descubrir tus recuerdos más felices," – Ron mostraba una sonrisa entre incómoda y avergonzada – "sonaba mejor en mi mente."

Pansy estaba segura de que era un plan bastante estúpido, pero había decidido guardar sus comentarios y tratar de confiar en Weasley. Inhalo una gran cantidad de aire para después soltarlo de golpe, con un movimiento de cabeza le indico que estaba lista, en su mente tenía solo una tarea recordar el momento más feliz de su vida. Mientras el baúl se abría Pansy mantenía fuertemente cerrados los ojos haciéndose añicos la cabeza tratando de rescatar su mejor recuerdo pero parecía ser que no contaba con ninguno, estaba por rendirse y decirle a Weasley lo estúpido que era cuando recordó algo, recordó cuando Weasley la oculto en su pecho en las gradas de quidditch, recordó la calidez que emanaba su cuerpo, también recordó su segundo acercamiento en la torre de Astronomía, lo fuerte que había latido su corazón y el intenso calor en sus mejillas, entonces lo sintió levemente, sintió que sería capaz de realizar el encantamiento, realizo el movimiento con su varita y mientras abría los ojos pudo ver como de su punta comenzaba a formarse una figura en lugar de la característica niebla que era capaz de convocar. Su fascinación duro bastante poco pues una vez abrió los ojos y pudo ver la figura que había adoptado el boggart sus piernas temblaron, perdió toda concentración y comenzó a ver como todo se oscurecía a su alrededor, antes de perder la conciencia gravo en su mente aquella figura alta y negra con la cara de aquel anciano con ojos vacíos.

Ron alcanzo a reaccionar para evitar que Pansy cayera de lleno al suelo, la cargo entre sus brazos y se dirigió a una de las mesas de pociones donde la recostó, estaba seguro de que esta vez sería capaz de realizar el encantamiento cuando sin más se desvaneció, sabía que el encantamiento no requería mucho esfuerzo físico por lo cual no comprendía que había pasado, sus conjeturas fueron interrumpidas cuando noto que comenzaba a moverse, se acercó y colocando su mano en la espalda de la chica la ayudo a sentarse.

"Me siento bastante mareada" – dijo la chica llevándose la mano a la cabeza. Noto como Weasley parado a su lado hurgaba en el bolsillo de su túnica para después ofrecerle una rana de chocolate.

"Cómela, te ayudara," – murmuro – "la planeaba comer más tarde así que no está alterada" – dijo al notar la mirada de desconfianza de la chica.

Pansy estiro el brazo y tomo el envoltorio intentando no tener ningún contacto con Weasley, en su mente aun procesaba porque diablos sus recuerdos con él fueron los que la hicieron casi convocar un Patronus, – "gracias" – fue apenas un murmullo que salió de sus labios para acto seguido comer el chocolate lentamente.

Pasaron los siguientes diez minutos en silencio, Pansy sentada en la mesa y Ron como si de su guardián se tratara no se movió de su lado, comenzaba a sentirse incómoda por la cercanía por lo cual apoyando sus manos en la mesa se impulsó para ponerse en pie, trastabillo un poco debido a que aún se encontraba algo mareada pero el fuerte brazo de Ron la tomo por la cintura evitando que llegara a caer.

"Vamos, te acompañare."

"¿Planeas llevarme así por el castillo, Weasley?" – comento con algo de ironía.

Poco a poco Ron se deshizo del agarre aunque se mantuvo cerca de ella por si volvía a trastabillar, salieron de la sala y bajaron dos tramos de escaleras cuando Pansy se detuvo.

"Weasley no tienes por qué hacer esto, no tenemos que pretender que nos cuidamos el uno del otro, estoy bien y se cómo llegar hasta mi sala común yo sola," – se sentía realmente extraña con su compañía en esos momentos. Justo cuando comenzaba a caminar rumbo a las mazmorras Weasley la sujeto suavemente de su brazo.

"Espera" – dijo al tiempo que acercaba su mano al rostro de Pansy.

Se congelo, ¿qué era lo que planeaba Weasley esta vez?, sintió un agradable calor cuando sus dedos se posicionaron en su mejilla para después sentir la aspereza de su pulgar pasar por la comisura de sus labios, lo vio retirar su mano y llevar su pulgar hasta su boca.

"Tenías algo de chocolate." – comento Ron como si lo que había hecho fuera lo más normal del mundo, con un asentimiento se despidió de Pansy y emprendió su camino hacia la torre de Gryffindor.

La vida de un estudiante de sexto año en Hogwarts dejaba muy poco tiempo para cualquier cosa, descubrieron Pansy y Ron. Por eso esperaron con ansias las vacaciones y odiaron con creces que hubieran pasado tan rápido. Ron descubrió que Pansy permaneció en el colegio durante todas las vacaciones, fue por preferencia y no por obligación, algo extraño para Ron quién creía que Parkinson odiaba el colegio. Una vez terminado el periodo vacacional la presión volvió a invadir sus mentes, tenían que prepararse para los trabajos finales, aunque aún faltaban meses para ello, pero sabían que en un parpadeo el tiempo se les vendría encima. Además de eso se encontraban inundados con deberes, excursiones, asesorías a estudiantes de grados inferiores, esto por su carácter de prefectos, por lo cual sus reuniones clandestinas se habían reducido a solo un par de minutos al día donde se pasaban algún que otro ejercicio y nada más.

El Patronus de Pansy seguía siendo solo una niebla, desde el incidente con el boggart no era capaz de concentrarse en algún buen recuerdo y cada vez que el pelirrojo invadía su mente ella perdía totalmente la concentración.

Ron por su parte estaba bastante agradecido con Parkinson ya que con sus consejos y ejercicios no le era tan complicado el curso de pociones, incluso en algún momento Slughorn lo había felicitado. Se encontraba saliendo del gran comedor cuando al pasar por un aula vacía fue jalado con brusquedad a su interior.

"¿Qué demon…?

"Tranquilízate Weasley, soy yo," – murmuro Pansy – "Esta noche habrá luna llena, por lo cual deberemos ir a buscar un par de acónitos."

"Diablos, ¿tiene que ser hoy?" – Se lamentó el chico – "las sesiones de entrenamiento de se intensificaron debido a que se acerca la final."

Pansy inflo las mejillas con fastidio antes de responder – "claro que tiene que ser hoy, ¿sabes que tan difícil es conseguir el acónito perfecto?, ¿quieres pasar el año en pociones o es más importante una estúpida final de quidditch?

Ron puso los ojos en blanco con fastidio, por un momento creyó que estaba siendo reprendido por Hermione y no por Parkinson, claro está nunca se lo diría a ninguna de las dos, a menos que deseara pasar una temporada en la enfermería después de ser hechizado.

"Te veré en los límites del bosque prohibido a las nueve, no, no me mires de esa manera debido a la presión Harry usualmente nos deja ir hasta media noche, encontraré la manera de zafarme pero tengo que estar por lo menos dos horas entrenando."

Pansy arqueo las cejas, no tenía idea de que Potter fuera un masoquista, entrenar por más de cinco horas debería ser un delito castigado, – "está bien Weasley, no me hagas esperar" – y sin esperar respuesta, salió corriendo.

Toda la alegría por haber encontrado las plantas de acónito perfectas se había ido al demonio en un abrir y cerrar de ojos. Como lo prometió Weasley la esperaba justo en los límites del bosque prohibido a las nueve menos cinco, aun llevaba su uniforme de guardián y parecía algo agitado, al llegar hasta él le explico que para zafarse de Potter todos se habían dedicado a lanzarle sin descanso los balones para que los detuviera o rechazara, sinceramente no le importaba en lo más mínimo, pero últimamente podía tolerar alguna que otra conversación con el muchacho.

Estuvieron al menos cuarenta minutos caminando por el bosque hasta que Pansy había encontrado un sitio con los acónitos perfectos, con mucho cuidado los extrajo y los guardo en un frasco para evitar maltratarlos. Debían apresurarse pues inesperadamente había comenzado a llover, al principio era una lluvia suave por lo cual no le dieron importancia pero de un momento a otro se soltó una fuerte tormenta que los obligo a caminar más aprisa, desgraciadamente para Pansy piso una piedra que le causó una torcedura de tobillo que la hizo detenerse.

"Espera, ¡espera Weasley!" – grito pues el pelirrojo parecía no haberse enterado de nada y continuaba su camino. Intento dar un paso pero el dolor se hizo insoportable por lo que se apoyó en un árbol cercano.

"¿Te encuentras bien?" – pregunto Ron una vez que llego hasta ella.

"Claro Weasley, me la paso por la vida torciéndome los tobillos," – comento con fastidio Pansy, pues no soportaba el dolor – "ayúdame, ¿podrías entablillarme o algo?" – dijo en tono de súplica.

Ron se rasco la cabeza, apenado. – "La cosa es que deje mi varita en los vestidores."

Pansy maldijo a Weasley por su torpeza, pero sobre todo se maldijo a ella misma, pues también había dejado su varita, quería llorar, por el dolor, por estar empapada, por la frustración, en sus manos apretaba con fuerza el frasco que contenía los acónitos se odiaría eternamente si algo les llegaba a suceder aquellos preciados ejemplares. De repente sintió la presencia de Weasley aún más cerca, le había dicho algo que no fue capaz de escuchar.

"¿Qué dijiste?"

Mientras formulaba su pregunta pudo ver con horror como Weasley se ponía en cuclillas.

"Sube a mi espalda, te cargaré."

¿Se había vuelto loco?, era impensable que Pansy permitiera que alguien como Weasley la cargara, se disponía a alegar cuando Ron se adelantó.

"Vamos Parkinson, no me agrada la idea al igual que a ti pero si seguimos bajo la lluvia pescaremos un resfriado o peor, estar bajo los árboles puede atraer algún rayo que nos lastimara, los vestidores de Gryffindor está cerca, te cargare hasta allá y podremos resguardarnos de la tormenta. Además tenemos utensilios de curación para tu tobillo."

Odiaba con todo su ser la suerte que le había tocado, a regañadientes se colocó en la espalda del chico y emitió un ligero grito de sorpresa cuando este se levantó. Weasley estaba empapado al igual que ella, pero su espalda era de lo más cálido, sin apenas notarlo Pansy apoyo también su cabeza y cerró los ojos, llenando sus fosas nasales del aroma que despedía Weasley, podía sentir como su corazón comenzaba a acelerarse nuevamente y rogaba a Merlín que él no se diera cuenta, moriría de vergüenza.

Una vez Ron diviso los vestidores del equipo aumento aún más el paso, una sensación no del todo desagradable lo había invadido una vez cargo a Parkinson, el aroma de la chica inundo su mente, la sensación de la suave piel de sus muslos lo comenzaba a aturdir, la ligera respiración que rosaba su cuello lo estaba volviendo loco, parecía una broma de mal gusto, ¿él se sentía atraído por Parkinson?, al llegar se apresuró a bajar a la bruja, con cuidado claro está, de su espalda. Mientras buscaba un par de vendas y el ungüento contra torceduras que usaban comenzó a sacarse la ropa.

"¿Q…qué estás haciendo?" – balbuceo Pansy mientras desviaba la mirada.

Ron sin apenas darse cuenta de la situación rebuscaba en uno de los baúles hasta que consiguió una camisa y una túnica que le paso a la chica. – "deberías quitarte eso y abrigarte, no sé tú, pero yo me estoy congelando."

Pansy parpadeó confundida, ¿desvestirse delante de Weasley?, ¿se había vuelto loco?, sin embargo estiro su brazo para tomar las prendas que él le ofrecía.

"¿Es acaso una estrategia para verme desnuda, Weasley?" – aulló con indignación Pansy, pudo notar como Weasley se había sacado las botas quedando únicamente con el pantalón de guardián y una ligera playera.

"Créeme que es lo último que desearía, Parkinson," – dijo de espaldas a ella buscando un par de vendas. – "Ahora si deseas no resfriarte te sugiero que te saques la ropa."

Era verdad que moría de frío, a regañadientes comenzó a desvestirse con la mirada fija en la Weasley, esperando que no hiciera movimientos extraños, comenzó a sentirse mejor una vez se colocó la ropa seca, era reconfortante, hasta que con horror descubrió que el aroma de Weasley emanaban de esa ropa, SU ROPA. Comenzaba a sentir un ligero calor en su cara cuando vio que él se posicionaba a sus pies.

Ron tomo delicadamente la pierna de Pansy y le quito la calceta, Pansy emitió un gruñido de dolor cuando él toco su tobillo.

"Parece ser que solo esta inflamado," – murmuro mientras destapaba el frasco con el ungüento. Como acto reflejo Pansy intento quitar la pierna pero Ron la tomo con algo más de fuerza – "no te lastimaré," – susurro – "créeme."

Sintiéndose acalorada y temblando, aunque creía que ya no era a causa del frío, Pansy sintió como Weasley comenzaba a masajear su tobillo, el dolor poco a poco disminuía. Se mentiría a si misma si negaba que no le gustaba la sensación, sus sentidos se estaban volviendo locos, y por alguna razón, en todo lo que podía pensar era en poner sus manos sobre él, en hacer todas las cosas que las revistas que leía sugerían que hacían las parejas.

"¡Ay!" – dejo escapar un pequeño quejido cuando Weasley ejerció un poco más de presión en su tobillo. Dirigió su mirada hacía el chico y pudo notar que se encontraba totalmente ensimismado en su tarea, su boca se abrió sin permiso y dejo escapar lo que estaba en su mente – "¿te gusta esto?"

El rostro de Ron adquirió rápidamente un tono rojo brillante, detuvo sus manos de su tarea y sacudiendo enérgicamente la cabeza respondió: - "P...po….por supuesto qu…que no" – se maldijo por tartamudear ante ella – "¿Por qué me gustaría?"

Pansy noto con satisfacción que él no la miraba a los ojos mientras respondía, ocultando así su vergüenza. Ron aparto la pierna de la chica con delicadeza para no lastimarla, después se puso de pie, no había dado un paso siquiera cuando la mano de Pansy se cerró en su muñeca, sus miradas se encontraron, él estaba confundido. Con un poco de esfuerzo la chica se puso de pie, seguían mirándose a los ojos, dejando que el silencio se prolongara indefinidamente.

Ron se sentía hipnotizado bajo la mirada de Pansy, su respiración se detuvo unos segundos cuando vio que la chica comenzaba a acercarse lentamente, como acto reflejo humedeció sus labios anticipando lo que seguía. Descubrió que su cuerpo temblaba ligeramente mientras Pansy acortaba aún más la distancia, sintió como envolvía su brazo alrededor de su cuello y lo obligaban a bajar un poco la cabeza, sus labios brillantes se acercaban cada vez más a los suyos, trato de gritar "detente" para frenar aquello pero encontró que su garganta presentaba un nudo que le impedía emitir palabra alguna y antes de saber que estaba sucediendo los labios de Pansy estaban a menos de cinco centímetros de los suyos.

Los ojos de Pansy brillaron cuando sintió el aliento de Weasley chocar contra su boca, ya no era capaz de ignorar lo fuerte que su corazón latía, estaba segura de que tenía que terminar lo que había empezado. Sabía que él no se alejaría, sus ojos lo delataban, mientras cerraba los suyos acorto la distancia hasta los labios del chico.

Al principio no fue más que un simple roce entre sus labios, Pansy aguardo unos segundos, esperando el rechazo del joven, cuando esto no sucedió se aventuró un poco más, mordió ligeramente su labio inferior al tiempo que enredaba los dedos de su mano libre en la pelirroja cabellera del chico, al parecer esto hizo reaccionar a Weasley quien envolvió su cintura con sus largos brazos. Le lame los labios, se aventura e introduce su lengua en la boca de Ron haciendo que este la atraiga aún más a su cuerpo. Con el pasar de los minutos el beso deja de ser intenso para pasar a ser lento, haciendo que ambos disfruten sensaciones inimaginables. Pansy ya no podía negar lo obvio, se sentía atraída por Ronald Weasley.

Después de separarse tratando de recobrar el aliento pueden notar la confusión en sus miradas, Pansy se siente una traidora por lo que acaba de suceder y mientras Weasley la cuestiona con la mirada ella comienza a recoger sus cosas del piso, no se arrepiente pero sabe la gravedad del asunto, evitando a toda costa la mirada del pelirrojo, abandona el lugar, afuera había dejado de llover.

"¡Oye, Ron!, ¿te encuentras bien?" – Harry miraba con preocupación a su amigo, la noche anterior había llegado pasada la media noche, descalzo, solo con los pantalones y una playera.

"¿Harry?" – Susurro el pelirrojo – "¿cla…claro que estoy bien, por qué no lo estaría?"

Harry paso la mirada por la sala común, tomo a su amigo por el codo y lo dirigió hacía el retrato de la dama gorda – "ayer llegaste semidesnudo y eras incapaz de contestar nada, para tu fortuna creo que nadie te vio."

Ron no recordaba en que momento sus pies lo condujeron hasta su sala común, trataba de procesar todo lo acontecido con Parkinson, su mente era un lío. De camino al gran comedor no tuvo otra alternativa que contarle todo lo acontecido con Parkinson a Harry, vio cómo su amigo pasaba de la indignación al enojo en un momento. Estaban llegando al gran comedor cuando Hermione los alcanzó, justo cuando Ron comenzaba a relatar lo acontecido la noche anterior.

"¿Y qué paso después?" – pregunto Hermione, cuando Ron acababa de mencionar que se habían refugiado en los vestidores del equipo.

Ron se quedó un momento mirando el contenido de su plato, obligando a que Hermione repitiera la pregunta mientras Harry le palmeaba la espalda para que continuara. Lentamente levanto la mirada, miro unos segundos a cada uno de sus amigos antes de responder – "Ella…ella me beso."

Harry quien en esos momentos estaba bebiendo algo de jugo se atraganto escupiendo un poco en la túnica de Hermione, ella sin embargo no se percató, miraba a Ron con el ceño fruncido.

"La apartaste de inmediato, ¿verdad? – pregunto en un tono de voz atemorizante.

Ron desvió la mirada de su amiga ignorando descaradamente la pregunta. Harry se encontraba inmóvil sabiendo que esto podría desatar una pelea.

"Ronald Weasley, ¿apartaste o no a Parkinson? – pregunto apretando los dientes.

Ron susurró algo pero fue tan bajo que ninguno de sus amigos lo entendió, cuando Hermione le pregunto nuevamente no tuvo más remedio que repetir. – "No lo hice."

Hermione golpeo con fuerza la mesa mientras se ponía de pie. – "¡Acaso eres idiota Ronald, ella podría haberte hechizado, podría tener veneno en sus labios y tú no te darías cuenta!" – Hermione echaba chispas por los ojos, Harry consideraba que lo más sabio en estos momentos era permanecer en silencio.

"Yo…yo…yo solo no estaba pensando, ¿está bien?"

Hermione resoplo – "eso no parece ser una novedad" – dijo fríamente. Lo fulmino una última vez con la mirada y de paso a Harry que no tenía nada de culpa y tomando sus cosas salió del lugar murmurando "hombres."

Ron se giró para ver a su amigo en espera de algún comentario, Harry le palmeo el hombro mientras se ajustaba las gafas.

"Parkinson es una Slytherin más y no debiste involucrarte con ella, soy tu amigo y solamente no quiero que te lastimen, así que ten cuidado con ella, ¿de acuerdo?"

Ron asintió mecánicamente. – "Esta bien, es simplemente que ella… ella no es igual que antes, parece que está cambiando, en realidad no es tan mala una vez que la conoces."

Harry no fue capaz de contenerse y susurró. – "o es muy buen haciéndote creer que no es tan mala."

El silencio reino entre ellos cuando Ron descubrió que no tenía respuesta para eso.

Hermione no estaba teniendo una muy buen semana, sus puntajes en los últimos exámenes habían bajado de 99 a 98 y después a 97, casi lloró cuando recibió su último resultado. Sabía perfectamente que o más bien quien era la causante de aquel singular evento. En lo que a ella sabía, no había más intimidad entre Ron y Parkinson pero ciertamente no era algo que quisiera averiguar, el solo imaginar que volvían a estar juntos hacía que los vellos de sus brazos se erizaran.

Había estado escuchando rumores últimamente, que decían abiertamente que habían visto juntos a Ron y Parkinson en los pasillos, en dos ocasiones. La confraternización entre casas no estaba prohibida, por supuesto, pero existía un acuerdo no hablado en que las otras casas no deberían asociarse con ciertos miembros de Slytherin, Parkinson era uno de ellos. Esos pequeños descuidos habían ocasionado que en más de una ocasión la detuvieran para preguntarle si era verdad que existía un romance entre su amigo y aquella serpiente, cosa que la horrorizo la primera vez.

"Granger, ¡hey Granger por aquí!"

Hermione miro hacia arriba de las escaleras donde pudo ver a Lavender Brown haciendo señas, suspiro y se apresuró a llegar hasta ella.

"Brown, ¿averiguaste algo?"

"No mucho" – respondió Lavender mientras aceleraba el paso para seguir a Hermione – "tiene un pequeño grupo de amistades a quienes podría confiarles algún secreto, pero acercarse a ellos sería imposible."

"Me lo imaginaba" – murmuro Hermione disminuyendo un poco la velocidad cuando la puerta del aula de su siguiente clase apareció a la vista. Decidió que por una vez en su vida no estaría mal llegar justo a tiempo a su clase, en lugar de los diez minutos antes que acostumbraba – "oye, ¿tienes amigos en Slytherin?"

Lavender la miro ofendida – "no" – dijo secamente – "¿por qué iba a tenerlos?"

"¿Conoces a alguien que lo haga?"

"Umm, no, no lo creo." – Lavender tuvo que pensar detenidamente.

"Yo tampoco." – murmuro Hermione con el ceño fruncido.

"¿Entonces?"

"Ya pensaré en algo, de acuerdo. Tengo que irme a clases, si averiguas algo avísame inmediatamente, por favor."

Lavender asintió con la cabeza, luciendo determinada mientras susurraba – "no te preocupes, averiguaremos lo que está tramando" – después simplemente se alejó.

Cuando Lavender doblo por el pasillo, Hermione suspiró. Desde que había sido nombrada prefecta se había vuelto bastante hábil para desarrollar relaciones con otros estudiantes, generalmente era para intercambiar notas de alguna clase, no era como si ella necesitara ayuda, pero había descubierto que el intercambio a veces podía llegar a ser benéfico para ella, siempre acostumbraba a dar más de lo que recibía y así llegaba a tener deudas que la bruja o el mago en cuestión no podían evitar saldar. Tenía en mente al menos siete u ocho nombres que le debían algo por ayudarles alguna vez, y aunque ella misma no lo consideraba como deuda seguía controlando mentalmente a quién podía pedirle algún favor, por si acaso.

Reflexiono sobre lo que Hagrid había dicho alguna vez, "nunca ha habido una bruja o mago aliado al mal que no estuviera en Slytherin." No creía que pudiera ser cierto, ¿verdad?, nunca lo había investigado, pero en base a su experiencia podría ser verdad.

"¿Planeas quedarte todo el día ahí?"

Hermione parpadeo, levanto la cabeza al darse cuenta de que se había detenido justo al frente de la puerta de su aula haciendo imposible que alguien pudiera entrar.

"Oh, lo siento," – dijo al tiempo que dirigía su mirada hacía la persona, lo siguiente que planeaba decir quedo alojado en su garganta al darse cuenta de a quien tenía en frente – "Parkinson."

"Granger" – la bruja Slytherin la estaba mirando críticamente, una sonrisa desagradable de poso en sus labios – "tienes tinta en la cara" – dijo en tono de burla – "¿lo sabías?, justo ahí."

Enfadada, Hermione se froto rápidamente el lugar donde la serpiente le había indicado murmurando un invernal "gracias" antes de girarse para abrir la puerta del aula. Sin embargo apenas poso su mano en el pomo sintió la cercanía de Pansy mientras le susurraba:

"Has estado preguntando por mí, no lo hagas."

"¿Y por qué no?" – Desafío la castaña fulminándola con la mirada – "¿tienes algo que esconder, Parkinson?"

El semblante de Parkinson se volvió serio de repente – "todo el mundo tiene algo que esconder, Granger." – Respondió fríamente – "me pregunto que podría encontrar si hiciera que todos mis amigos te siguieran, ¿eh?"

Hermione se giró para encararla, sus brazos estaban cruzados en su pecho mientras respondía:

"Nada, no tengo ningún secreto."

La sonrisa volvió a los labios de Pansy – "todos tienen secretos, todos tienen algo que no quieren que el mundo sepa sobre ellos, todos tienen algo por lo cual avergonzarse Granger, todos."

"Yo no" – dijo orgullosamente Hermione – "esa es la diferencia entre nuestras casas, supongo, nosotros confiamos en nuestros amigos, lo llamamos lealtad."

"En la mía lo llamamos paranoia" – dijo Pansy mientras ahora ella se adelantaba a la puerta - "ahora si me disculpas tengo una clase a la cual asistir" –justo cuando comenzaba a abrir la puerta del aula esta vez fue Hermione quien la detuvo.

"Mira, yo…"

"Déjame en paz, Granger" – dijo Pansy con frialdad – "deja que tus patéticos amigos intenten ver cada movimiento que hago, es bastante molesto sentirme observada a cada paso que doy" – bajo un poco la voz – "Weasley es un chico grande, ¿por qué no te mantienes al margen de sus asuntos?"

Hermione ya no dijo nada, la fulmino con la mirada y dejo que entrara primero al aula, había olvidado que Parkinson también asistía a esa clase.

Dos semanas después, todo se vino abajo. Ron sonreía mientras salía del gran comedor, la cena había estado fantástica y aunque los finales estaban cada vez más cerca se sentía bastante seguro de que podría aprobar. Aún tenía el recuerdo del beso con Parkinson, mentiría si dijera que no quisiera repetirlo, pero desde aquel día no habían vuelto a verse por el cumulo de deberes, justo doblaba una esquina cuando una voz lo llamo.

"Ron"

"Oh, Hermione" – saludo alegremente – "te extrañamos en la cena, Harry se adelantó a sus clases con el profesor Dumbledore…"

"Necesito hablar contigo un minuto" – interrumpió.

"¿Qué sucede, Hermione?" – pregunto confuso el pelirrojo.

"Aquí no" – dijo la chica mientras lo tomaba de la mano y lo obligaba a seguirla.

Ron algo confundido siguió a su amiga hasta un aula bastante alejada, después de entrar vio como la chica lanzaba un encantamiento a la puerta.

"Tranquilo, solo es un encantamiento silenciador" – dijo tras ver la confusión en él.

"Está bien, ¿Qué sucede Hermione?" – pregunto Ron pues no entendía nada.

"Se trata de tu poción Ron."

"¿Qué pasa con eso?" – Pregunto confundido – "se encuentra reposando en las mazmorras, nadie tiene acceso a ella salvo Slughorn."

"Parkinson te está engañando" – sentencio Hermione – "investigué acerca de ella, porque estaba preocupada por ti" – susurro mientras colocaba una mano en el hombro de Ron – "Susan Bones dijo que escucho a Malfoy jactarse junto a sus secuaces de que Parkinson haría cualquier cosa por él, y que estaba a punto de suceder algo realmente importante gracias a un encargo que le encomendó," – se humedeció los labios para proseguir – "menciono que era hora de acabar con los traidores a la sangre y que gracias a Parkinson pronto comenzaría, Ron lamento mucho decirlo así, pero todo puede ser una mentira, ¿entiendes?, sé que pensabas que ella es diferente, pero sigue perteneciendo a Slytherin."

Ron procesaba todo, una parte de él se negaba a aceptarlo, pero parecía que todo encajaba a la perfección, Malfoy había estado extrañamente tranquilo durante todo el año escolar, no era de extrañar que estuviera involucrado todo el tiempo, el objetivo inicial había sido Harry pero Pansy sabía que no podría acercarse a él, por lo cual opto por dañarlo donde más le importaba, sus amigos.

"Malfoy" – susurró simplemente.

"Pero no lo sabías Ron, además estas atrapado por el hechizo vinculante, hiciste lo correcto" – dijo Hermione suavemente.

"¿Lo correcto?, ¿LO CORRECTO?" – Grito mientras comenzaba a reír amargamente – "le enseñe a un enemigo a defenderse y confíe en que ella estaba tratando de ayudarme, todo mientras ella planea junto a su noviecillo como apuñalarme por la espalda, si eso es lo correcto me encantaría haberme equivocado."

"Lo correcto fue cumplir tu parte del trato" – dijo mientras lo abrazaba – "lo correcto fue demostrarle que eres un hombre de palabra, incluso si era un engaño. Eres una buena persona Ronald."

"Si, la mejor persona, soy un completo idiota Hermione, realmente confíe en ella" – murmuro con cansancio, su buen humor se había esfumado por completo.

"Lamento no haberte ayudado en un principio a deshacer el hechizo, si lo hubiera sabido antes" – dijo Hermione con pesar – "el profesor Slughorn deberá estar preparado para cualquier cosa, si algo extraño sucede notificaremos inmediatamente nuestras sospechas de Malfoy, tu trato con Parkinson se habrá terminado y no serás maldecido."

Ron se apoyó derrotado en una de las frías paredes del aula, suspiro un par de veces antes de hablar – "en verdad pensé que ella había cambiado, ¿sabes?"

Hermione lo abrazo, su cabeza estaba hundida en su cuello por lo cual su voz sonaba amortiguada – "eres una persona bastante noble, Ron."

"Gracias Hermione."- dijo una vez se separaron– "entregaré mi poción y si Slughorn detecta algo extraño se lo diré."

"No puedes hacerlo delante de la clase entera Ron, es una acusación bastante seria" – dijo Hermione con un poco de preocupación – "podría salir bastante gente involucrada."

"Bien, bien" – dijo Ron con fastidio mientras se apretaba el puente de la nariz.

"De verdad siento mucho no haberte ayudado a quitar el hechizo desde un principio, esto es en parte mi culpa" – dijo la castaña.

"Está bien Hermi, no siempre estarás para salvarnos el trasero a Harry o mí" – dijo Ron mientras esbozaba una tenue sonrisa, poso un momento su mano en el hombro de la chica – "yo… yo me voy a la cama, necesito descansar."

Hermione asintió, mientras observaba como Ron desaparecía tras la puerta, entonces su semblante cambió, su expresión se endureció. Oh Parkinson, pensó sombríamente, realmente no tienes idea de lo que has hecho, ya le enseñaría que nadie podía meterse con sus amigos.

Pansy estaba teniendo un buen día, de momento los finales habían sido buenos para ella, incluso Snape le había dado una muy buena crítica a su poción asegurándole que tendría una nota perfecta con Slughorn. Con eso en mente, sabía que ese tiempo libre lo podría usar para el examen final de DCAO, si bien fue elogiada por su poción, su jefe de casa no le aseguraba una buena nota a no ser que no fallara en ninguno de los hechizos en su examen.

Lo maldijo mentalmente, los profesores podían ser fáciles de manipular pero este no era el caso con Snape, sabía que su profesor no le regalaría la nota por más Slytherin que fuera, tendría que ser capaz de realizar el Patronus corpóreo totalmente, en los últimos días había practicado mucho y había sido capaz de convocarlo completamente solo en dos ocasiones, las dos convocaciones sus pensamientos habían sido invadidos con los recuerdos de cierto chico pelirrojo, sacudió la cabeza para alejar esos recuerdos.

Estaba por llegar al gran comedor cuando por uno de los pasillos apareció una cabeza pelirroja, una pequeña sonrisa se formó en sus labios mientras caminaba hacia él.

"Oye Weasley, ¿qué te pare…?"

"Parkinson"

Pansy se mostró cautelosa al instante, se veía furioso y extrañamente, ¿decaído? Y ella no tenía idea de porqué.

"¿Preparado para pociones? – pregunto suavemente, aunque la intensidad de su mirada la hizo dar involuntariamente un paso atrás.

"Oh seguro" – contesto de inmediato Ron con un tono sarcástico sin apartar la mirada de Pansy – "estoy deseando que prueben mi poción delante de todos."

"Bueno, eso es bueno." – dijo mientras sentía como su espalda chocaba contra la pared.

"¿Lo crees?" – Ron se acercó un poco más a ella, haciendo que Pansy se pusiera aún más nerviosa – "sabes, espero que nada malo suceda en clase, sería una lástima que hubiera algún accidente y termine reprobando."

Pansy bajo la mirada justo para ver que Ron tenía fuertemente agarrada su varita, paso de una leve agitación al miedo absoluto, esto no era bueno.

"¿Te encuentras bien, Weasley?" – Pregunto mientras miraba en todas direcciones, el pasillo se encontraba desierto – "la poción esta perfecta, nada puede salir mal."

Ron sonrió descaradamente – "yo pensaba eso" – dijo en voz baja – "imagina mi sorpresa cuando escuche la noticia."

"¿Noticia?"

"Oh sí" – se rio amargamente – "me engañaste por completo, Parkinson. Caí rotundamente contigo, haciéndome pensar que eras inocente, que habías cambiado y todo este tiempo tú y Malfoy…"

"¿Malfoy?" – Interrumpió bruscamente – "¿Qué hay con Malfoy?"

Los ojos de Ron se oscurecieron – "NO JUEGUES CONMIGO" – dijo enojado y elevando bastante el todo de voz – "¿pensaste que no lo averiguaría?, ¿esperabas poder aprender unos cuantos hechizos más para ir con tu noviecito y tus amigos para enseñarles? ¿Planeabas atacarme mientras estoy desprevenido? ¿Matarme?"

Los ojos de Pansy se abrieron como platos.

"Estas equivocado."

"¿Por qué debería de creerte?" – resoplo Ron.

De repente Pansy levanto la mano mostrándole a Ron nuevamente la enorme cicatriz que atravesaba su dorso.

"Por esto" – dijo entre asustada y furiosa – "me gane esta marca cortesía de mi padre el día que me negué a ser parte de los planes de Lucius Malfoy" – su voz cada vez era más baja conforme terminaba la oración.

"¿Por qué habría de creerte?" – el tono de Ron seguía siendo duro, pero había soltado su varita, dio media vuelta y antes de alejarse lo suficiente murmuró una última frase – "me das asco."

Hacía mucho que había desaparecido Weasley cuando Pansy se hundió en el suelo y enterró sus manos en su cara, temblando de pies a cabeza intentaba si éxito alguno hacer algo que no se había permitido en bastante tiempo, llorar.

Luna Lovegood caminaba por los jardines con su característico aire soñador, a la distancia diviso una figura conocida por lo cual se dirigió hacia él.

"Hola, Ronald." – dijo al tiempo que se sentaba a un lado suyo.

Como respuesta Ron simplemente emitió un gruñido.

"Oh, ¿mal día? – pregunto mientras miraba al horizonte.

Ron le lanzo una mirada irritada – "¿necesitas algo, Luna?" – dijo con paciencia.

Luna poso su mirada en la del chico y sin cambiar su tono de voz respondió – "solo pensé que necesitabas compañía."

"Estoy bien, gracias." – contestó Ron con cansancio.

"Parece que no es así."

Ron no tenía paciencia para lidiar con la bruja en esos momentos, por lo cual lo siguiente que salió de sus labios lo dijo sin pensar.

"¿Y qué sabes tú, Lunática?"

"Debe ser algo realmente malo para que estés así, por lo general estallas cuando estas molesto, pero no sueles insultar a la gente."

"Lo siento, no era mi intención ofenderte." – murmuro el chico.

Luna se acomodó mejor en su lugar – "estoy acostumbrada" – dijo en tono bastante natural.

Después de eso pasaron algunos minutos en un silencio bastante cómodo, Ron arrancaba pasto y lo arrojaba sin ser consciente de ello, Luna seguía con la mirada al horizonte.

"Luna" – dijo Ron finalmente – "creo que nunca te agradecí por el apoyo el año pasado en el Ministerio, fuiste de gran ayuda."

"Nunca es tarde para hacerlo, Ronald." – dijo la rubia con una tenue sonrisa en los labios.

Ron esbozo una genuina sonrisa.

"Gracias." – susurró.

"Así que, ¿me lo contaras?"

"¿Hmm?"

Luna flexiono las piernas para poder apoyar su cabeza en las rodillas – "generalmente uno esta solo cuando necesita pensar, al parecer tienes un problema y no encuentras una solución."

Ron, sorprendido, se planteó que Luna era una experta en el área de la Legeremancia, pero lo descarto inmediatamente, Luna simplemente era así. Cuando quiso darse cuenta el chico ya le había contado todo desde la primera noche hasta el encuentro el día anterior con la chica Slytherin, inclusive que parecía ser que Pansy no estaba asociada con Malfoy.

Luna aparto la mirada del chico para ver nuevamente el horizonte, Ron pensó que estaba a punto de ser hechizado por Luna, por la traición al ayudar a un Slytherin, sin embargo el comentario de la chica no lo esperaba para nada.

"Lastima, ella sonaba bastante bien."

"¿Disculpa?"

"La forma en la que la describiste, hasta que descubrieron que era un engaño."

Ron asintió pensativo, estuvo a punto de decirle que una parte de él le creía cuando dijo que no tenía nada que ver con Malfoy. Reflexiono un poco, era extraño, hasta donde él sabía Luna nunca había tratado a Pansy Parkinson y había opinado que era buena persona a raíz de lo que le acababa de contar. O quizás, pensó con tristeza, simplemente quería ver algo que no estaba allí.

"Ronald."

"¿Si?"

"¿Le preguntaste sobre eso?"

"¿He?"

Luna volvió a mirarlo – "cuando te conto que no estaba asociada a Malfoy, preguntaste el ¿por qué?" – Murmuro con total naturalidad – "dime, ¿cuántas veces en lo que va del curso te han molestado Malfoy o sus guardianes? ¿Cuántas veces se metió contigo Parkinson desde que hicieron el trato?, siempre se han visto solos y no ha intentado nada."

Ron lo medito unos momentos, era cierto que apenas y había visto a Malfoy durante el curso, también era cierto que exceptuando la primera clase de pociones, Pansy realmente no se había metido con él, con ningún Gryffindor, pensándolo mejor. Cayó en cuenta de que no se detuvo a pensar en eso una vez que Hermione le había contado lo que Susan escucho.

"Sí, pero… ¿cómo sé que no es una mentira?, puede que ahora mismo este riéndose de mi junto a Malfoy."

"Si todo fuera un engaño, ¿te habría dicho lo de su cicatriz?" – Comento Luna – "tal vez era más importante que tú le creyeras."

Cubriéndose la cara con ambas manos, Ron dejo escapar un suspiro.

"Yo ya no sé qué creer."

Luna poso su mano en la cabeza de Ron, despeino un poco su cabello pelirrojo.

"Deberías averiguarlo, o dejarlo como está, la decisión es tuya, Ronald."

Ron descubrió su rostro – "gracias, Luna" – dijo mientras se levantaba – "tengo mi final de pociones en una hora, espero que todo salga bien."

"Si sale mal, tendrás tu respuesta."

Ron se permitió reír ante el comentario de Luna mientras se alejaba rumbo al castillo.

Las manos de Ron sudaban mientras aguardaba a ser nombrado para probar su poción, la poción había sido servida en un frasco y aguardaban a ser llamados para ser probada delante del profesor Slughorn.

Podía ver como algunas pociones tenían un color diferente a la suya, el profesor vertía unas gotas en un papel mágico y este automáticamente evaluaba la poción. Neville tamborileaba sin descanso los dedos en su mesa, estaba seguro de que fracasaría.

"T-tal vez me equivoque en tomar el acónito en su mejor momento" – tartamudeo mientras caminaban al frente para presentar sus frascos.

"Relájate Neville, ¿no estabas decidido a estudiar Herbología?" – susurró Harry para darle ánimos a su compañero – "además, tu poción se parece bastante a la de Ron y la mía."

Ron se mordió la lengua con bastante fuerza, no quería decirles que si sus pociones eran parecidas tal vez no era buena señal.

Esperaron pacientemente mientras el profesor evaluaba el frasco presentado por Gregory Goyle, tras unos momentos este fue reprendido por el profesor por lo mal que había fabricado su poción, después de calificar negativamente su examen y dejarle un mar de deberes lo dejo ir.

Bueno, al menos no seré el único reprendido pensó Ron mientras escuchaba la nota aprobatoria de su mejor amigo, cuando llego su turno extendió su frasco hacia el profesor, los segundos se le hicieron eternos mientras veía como el profesor evaluaba una y otra vez aquella poción, una parte de él aun esperaba que lo que Hermione había escuchado fuera falso. Vio como Slughorn vertía un par de gotas en un nuevo papel.

"Me gustaría hablar contigo."

"¿Si, profesor?" – las alarmas se encendieron en su cabeza.

"¿Quién te ayudo a preparar esta poción?

"Nadie, señor."

"¿Le pediste a alguien más un poco de su poción?"

"No, señor."

"¿Hay alguien más involucrado en algo referente a esta pación?"

"Si, señor. Un miembro de la casa de Slytherin me ayudo a elegir correctamente el acónito, señor."

Los Slytherin inmediatamente comenzaron a susurrar entre ellos, sus ojos viajaban de unos a otros en busca de cualquier señal que delatará a aquel quién los había traicionado. Mientras tanto Ron esperaba que el profesor le diera su nota.

"Bien, si es ese el caso no tengo más remedio que otorgar cinco puntos a la casa de Slytherin por crear tan perfecta poción."

Ron estaba estupefacto, si bien Pansy le ayudo con uno de los ingredientes más importantes, fue él quien fabrico la poción, fue él quien espero el ciclo lunar para hacer la poción y había sido él quien cuido cada detalle milimétricamente. Estaba por abrir la boca en señal de protesta cuando Slughorn se adelantó nuevamente.

"Ahora bien, por haber logrado tal perfección en esta poción señor Weasley, no me queda más que asignarle una nota Excelente y veinte puntos para su casa."

Le tomo unos segundos asimilar los comentarios de Slughorn, cuando quiso darse cuenta podía escuchar quejas por parte de los miembros de la casa de Slytherin y gritos de júbilo por parte de su propia casa pues con dichos puntos obtenidos habían adelantado a Slytherin en el torneo de las casas.

"No sabía que tenía tal potencial señor Weasley, quizás el profesor Snape no supo aprovecharlo." – decía Slughorn con sorna, aunque para Ron más que elogiarlo a él eran palabras para resaltar lo buen profesor que había sido este año.

De regreso a la sala común de Gryffindor la noticia de que Ronald Weasley había obtenido los puntos para adelantar a las serpientes se había esparcido como la pólvora.

"¡Weasleyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyy!"

En el momento en que Ron entro por el cuadro una docena de brazos lo jalaron para llenarlo de felicitaciones y abrazos, era como si la navidad se hubiera adelantado en la sala común, no había más que jubilo. Ron apenas entendía lo que Seamus y Dean le decían en medio del alboroto, en su mente solo rondaba una cosa por hacer, encontrarla.

"Oye, ¿a dónde vas Ron?" – grito Seamus cuando en medio de su discurso se había girado y casi corrió al retrato de la dama gorda.

Qué estúpido había sido al segarse con su enojo, pensaba mientras corría por los pasillos rumbo a un aula en específico, tenía que llegar a tiempo. Era cierto lo que Luna le había dicho, Malfoy no se había dado a notar en todo el año, era imposible entonces que tramara algo, Pansy en realidad había cambiado, no eran solo imaginaciones suyas.

Justo había doblado el último pasillo cuando diviso lo que estaba buscando.

"¡Pansy!" – susurro sin darse cuenta que decía por primera vez su nombre.

Caminaba unos pasos detrás de los otros estudiantes de su casa rumbo a su examen de DCAO, parecía bastante concentrada en algo, sin importarle nada la tomo del brazo y la jalo levemente hacia él, la chica en un principio parecía sorprendida.

"Bueno, pero si es Ronald Weasley," – dijo con frialdad y fulminándolo con la mirada – "¿se puede saber qué es lo que quieres?"

"Yo… yo…" – balbuceó Ron intentando buscar las palabras que momentos antes repetía una y otra vez en su mente – "es solo que… yo pensé…. ellos lo escucharon…"

"Ese fue tu problema, creíste ciegamente en algo equivocado" – interrumpió bruscamente Pansy – "tú hiciste tu elección, ahora si me disculpas tengo clases."

Se giró y él la vio alejarse, como última opción Ron la llamo nuevamente – "¡Hey!, utiliza el hechizo Cave Inimicum sé que lo lograras, Snape te dará puntos extra."

Ella no se giró, no dijo nada, aunque Ron notó que ella se detuvo una fracción de segundo antes de ingresar al aula. Suspiro profundamente mientras daba vuelta y regresaba a su dormitorio, no había nada más que pudiera hacer.

Pansy se abrió paso por los pasillos de Hogwarts sin saber realmente a donde se dirigía, con la presión de todos los finales detrás suyo la chica no tenía nada en que pensar, o más bien no quería pensar en nada. Giro bruscamente a la derecha haciendo todo lo posible por no pensar en su examen final de DCAO, obtuvo una nota aprobatoria. No había conseguido un Excelente pero le bastaba.

Gracias a Weasley, pensó con molestia. Disminuyo la velocidad al pensar en Ron o más específicamente recordando el beso que había compartido con él, no había sido el primero, ni siquiera el mejor pero Merlín había sido suficiente para lograr que su Patronus fuera corpóreo totalmente. Sacudió la cabeza intentando olvidar ese momento, ¿había sido por capricho?, no estaba del todo segura. Sus pensamientos se vieron interrumpidos cuando al pasar por una de las aulas vacías la puerta se abrió, y fue jalada dentro de ella.

"¿Pero que demon….?" – aun con la sorpresa inicial por instinto intento tomar su varita.

"¡Petrificus Totalus!" – se adelantó su atacante.

Pansy jadeó cuando sintió como todo su cuerpo se petrificaba, cerró los ojos y espero sentir el duro golpe al caer contra el suelo, pero esto no sucedió.

"Lumus" – cuando la varita emitió el halo de luz revelo que su atacante era…

"¿Granger, pero que demonios te pasa?" – dijo Pansy con furia y miedo a partes iguales, sabía que Hermione Granger era alguien de temer.

"Oh Parkinson, eres una persona bastante difícil de encontrar sola para tener una pequeña charla" – comento con sarcasmo la castaña – "ahora bien, ¿qué te parece si hablamos del encantamiento que le pusiste a Ron al principio del año?"

"¡Vete al infierno!"

Hermione chasqueó la lengua y levanto su varita en dirección de Pansy – "no nos pongamos agresivos, Parkinson, podría hacer lo que quisiera contigo."

Pansy sonrió burlonamente – "y sin embargo no lo harás" – dijo con confianza – "conozco a los de tu clase Granger, no me harías daño por miedo a ensuciar tu impecable trayectoria académica, ahora, ¿qué te parece si me dej…?"

Un rayo de luz roja paso a centímetros de la cara de Pansy lo cual hizo que se callara al instante.

"Sigue hablando, creo que estabas diciendo que soy igual que los demás y que nunca lastimaría a alguien deliberadamente, era una tontería como esa, ¿no?" – Posó su mirada sobre la sorprendida de Pansy – "te diré algo, Parkinson" – susurro una vez se dio cuenta de que tenía la completa atención de la Slytherin – "Ron es alguien bastante especial para mí, ha sido mi amigo durante seis años, me ayudo de formas que no puedes ni imaginar, he estado para él a pesar de cualquier cosa. Me preocupo bastante por él, Parkinson, y no me importaría romper las reglas si se trata de proteger a mis amigos.

La duda atormento el estómago de Pansy cuando Hermione volvió a apuntar su varita en su dirección.

"Ahora bien" – dijo la Gryffindor en voz baja – "es agradable y silencioso aquí, he encantado la puerta para que ningún sonido salga de esta habitación, siéntete libre de gritar cuanto quieras."

"Estas fanfarroneando" – contestó Pansy aunque su voz sonó ahogada – "te meterás en bastantes problemas, ¡eres una prefecta!"

La sonrisa de Hermione era escalofriante.

"Solo si se enteran."

Cuando Hermione sacudió la varita y sus labios comenzaban a pronunciar una maldición, la poca calma que le quedaba a Pansy se rompió. – "¡fue un engaño!"

Hermione bajo la varita – "¿qué quieres decir?"

"Fue un hechizo ilusorio" – continuó Pansy mirando con furia a Hermione – "duraría un par de horas, después simplemente se evaporaría, ¿qué crees que me sucedería si maldijera de tal forma a un estudiante?"

Hermione sintió unas tremendas ganas de golpearse en la frente – "por supuesto, era raro que lo pudieras encantar tan fácilmente si a mí me costó bastante hechizar unas monedas."

Pansy resoplo, su voz era baja pero llena de desprecio – "no todos podemos ser como tú o Potter, algunos de nosotros tenemos que depender de otros medios para sobrevivir."

"Eres buena en pociones, ¿por qué te interesaste en aprender los hechizos de las artes oscuras?, ¿no me digas que eres un morti…?"

"¡No lo digas!" – Pansy estaba furiosa - ¡no te atrevas, asquerosa sangre sucia!" – A pesar del hechizo de Hermione el cuerpo de Pansy temblaba de rabia mientras siseaba – "no tienes idea de lo que he pasado, Granger, ustedes Gryffindors idiotas no son los únicos que tienen que soportar una carga."

Hermione no se inmuto a pesar del tono de la chica – "¿por qué te interesaste en que fuera Ron quien te ayudará?"

"¿Crees que Potter lo habría hecho?" – respondió sarcásticamente la chica.

"A pesar de haber sido una ilusión compartiste bastante tiempo con él, ¿por qué lo hiciste?"

Aun y con lo furiosa que se encontraba esa pregunta golpeó fuertemente a Pansy, ella sabía desde un principio que Weasley podría haberse negado, que Granger podría descubrir el engaño tarde o temprano, que podría ser atrapada pasando tiempo con un Gryffindor y peor aún, un traidor a la sangre. Y aun así no le había importado, es verdad que estaba solo por aprender encantamientos, pero no podía sacar de su mente que con el tiempo comenzó a ansiar que llegaran los días en los que tendrían sus sesiones privadas, que poco a poco paso de ser intolerable a bastante aceptable la compañía de Weasley, incluso llegaron a compartir una que otra platica que no era precisamente sobre encantamientos. Eso y más muchas más dudas invadieron su mente.

Hermione abrió con sorpresa los ojos cuando comprendió todo, o al menos tenía una vaga idea de lo que sucedía, el rostro de Parkinson era una mezcla de furia, duda y vergüenza.

Sacudió su varita y Pansy estuvo a punto de caer cuando fue liberada del hechizo, inmediatamente dirigió su mano al bolsillo donde tenía su varita, solo tenía una cosa en mente, hacer pagar a Granger.

"Levanta tu varita, ¡levántala maldita sea!" – Estallo cuando vio que Hermione guardaba su varita – "eres bastante valiente cuando te enfrentas a oponentes paralizados, ¿no es así Granger?"

"La cobardía no tiene nada que ver con esto" – respondió con frialdad Hermione – "solo se la diferencia entre batirse a duelo con alguien que está en perfectas condiciones y alguien que no lo está."

Las fosas nasales de Pansy se ensancharon cuando la Gryffindor le dio la espalda y comenzó a caminar rumbo a la puerta, ¿era acaso que Granger no la consideraba a su mismo nivel?, la vio tomar el pomo de la puerta – "creo que no hace falta decir que cuides tu espalda, esto no ha terminado Granger."

Asintiendo Hermione abrió la puerta – "Lo sé" – susurro – "y antes de irme debería decir algo más, fui yo quien invento el rumor de Malfoy, yo se lo dije a Ron."

Olvidándose por completo de la varita, Pansy corrió intentando alcanzar a Hermione, pero la puerta se había cerrado ya – "maldita" – grito mientras golpeaba la puerta con el puño – "¡te mataré por esto, Granger!"

Abrió la puerta de un tirón y levanto la varita mientras comenzaba a pronunciar la primera maldición, pero el pasillo estaba vacío. No podía haber escapado tan rápido, pensó, giro su cabeza de izquierda a derecha, no se podían aparecer dentro del colegio, dio unos pasos más fuera del aula con cautela, preparada para cualquier cosa cuando a sus espaldas la puerta volvió a cerrarse.

"¡GRANGER!" – grito a todo pulmón mientras golpeaba la puerta nuevamente, después respiro hondo tratando de calmarse – "no puedes quedarte ahí para siempre" – dijo mientas apoyaba la frente en la fría madera – "puede que no sea capaz de ganarte en un duelo, pero es mejor que sepas que no descansaré hasta que hayas pagado por lo que me has hecho, recuérdalo."

"No te preocupes, lo haré." – escucho la amortiguada voz de Hermione al otro lado de la puerta.

Dio un último golpe a la puerta, giro sobre sus talones y camino por el pasillo hecha una furia, consideraba esperar a que Granger saliera y tenderle una trampa, pero se estaba haciendo tarde y Filch no tardaría en hacer presencia por esos pasillos. Sabía que había perdido esta ronda, pero como lo había prometido, no lo olvidaría.

Para cuando estaba por llegar a las mazmorras, Pansy se había calmado un poco, estaba a menos de diez metros de la entrada cuando aparentemente de la nada Ronald se materializo tomándola fuertemente de la muñeca y tirando en su dirección, ella dio unos pasos antes de caer en cuenta de que era lo que sucedía.

"Tenemos que hablar."

"¿No puedes simplemente olvidarlo?" – gruño la chica mientras intentaba sin éxito tratar de zafarse de él.

"No" – gruño Ron – "no, hasta que me escuches."

Pansy dejo de luchar, sabía que sería en vano tratar de ganarle al testarudo pelirrojo – "no servirá de nada, no sabes en absoluto nada sobre mí, ¡nada!"

"¿Entonces por qué no me lo dices?"

Pansy miro con duda a Ron, no entendía a donde quería llegar con todo esto.

"Háblame más de ti" – susurro en voz baja – "si no sé nada, si soy realmente tan estúpido, entonces ayúdame, ayúdame a entender, quiero comprenderte."

Sus ojos estaban que echaban chispas, acerco su rostro a centímetros del de él – "vete al infierno, Weasley." – Dijo fríamente – "solo te preocupas por ti mismo, solo crees en lo que tus amigos creen que es verdad."

Al verse libre del agarre trato de retomar su camino rumbo a las mazmorras, Ron deslizo nuevamente su mano esta vez a la de ella. – "No te vayas."

La mano libre de Pansy giro tan rápidamente que Ron ni siquiera la vio venir, la fuerza del golpe hizo eco en aquel pasillo vacío.

"Me das asco, suéltame ahora mismo o yo… yo…"

Ella enmudeció cuando Ron metió su mano en el bolsillo y saco su varita, extendió su brazo para que la tomara – "lo que sea que vayas a hacer, será mejor que lo hagas ahora" – dijo con los brazos levantados en señal de rendición.

Ron no hizo ningún movimiento cuando ella levanto su varita y la encajo en su pecho, solo retrocedió unos pasos hasta chocar en la pared.

"Maldita sea" – casi sollozo – "¡quiero lastimarte tanto!"

Asintiendo miserablemente Ron solo respondió –"Sí."

Tentativamente tomo su brazo y la atrajo hasta su pecho, envolviéndola con sus brazos, sintiendo como ella temblaba.

"Te odio" – resoplo mientras enterraba su rostro en el pecho del chico – "realmente te odio, Ronald."

"Lo sé" – dijo Ron suavemente – "no me agrado tanto ahora mismo."

"No se suponía que fuera así" – susurró Pansy, su voz era ahogada mientras trataba de contener sus lágrimas – "te lo dije, deberías confiar en mí al igual que yo lo hice contigo, eso debería haber significado algo."

Con un profundo suspiro, Ron murmuro – "Lo sé."

Durante varios minutos simplemente se quedaron ahí, en silencio, Pansy apoyada contra el pecho de Ron tratando de detener sus suaves y miserables sollozos. Él quería decirle que estaba bien si se soltaba a llorar, pero por lo poco que sabía de los miembros de Slytherin y en especial de ella, podría ser merecedor de unas cuantas maldiciones.

"Déjame ir."

A regañadientes Ron aflojo su agarre, apoyando su cabeza contra la pared mientras ella se alejaba de él.

"Aquí está tu varita" – dijo con voz suave mientras depositaba el objeto en sus manos.

"¿Pansy?"

"¿Qué?"

Ron dirigió su mirada a la de ella, coloco sus manos en las mejillas de la chica y con los pulgares borro todo rastro de lágrimas – "Lo siento." – dijo sin rodeos.

Incapaz de girar la cabeza, Pansy desvió su mirada – "Ojalá" – interrumpiéndose dio un paso hacia atrás, fuera del alcance de Ron. Lentamente levanto su rostro para mirarlo nuevamente y susurró – "ojalá hubieras creído en mí, Ronald."

La vio alejarse hasta las escaleras, después desaparecer mientras bajaba a las mazmorras y en medio de aquel pasillo oscuro y vacío, murmuro.

"Lo intente."

"¡Ohhhhhhh hombre, no puedo creer que haya terminado!"

Ron sonrió al escuchar a Neville celebrar mientras salían de su última clase del año, iban rumbo a la sala común. Era oficial en dos días regresarían a sus hogares hasta el siguiente año escolar. Después de su último encuentro no había visto por ninguna parte a Pansy y de eso había pasado ya una semana, por lo cual Ron pensó que mantenerse alejados era mejor.

Entraron a la sala y Ron se desplomo a un lado de Hermione haciendo que Crookshanks quien descansaba en el regazo de su dueña saliera despavorido, debido al susto.

"Lo siento," – se disculpó sin ninguna credibilidad mientras era fulminado por la castaña – "Harry, ¿te parece si jugamos ajedrez?"

"Lo siento amigo" – se disculpó Harry quien volvía de los dormitorios ya sin su uniforme – "el profesor Dumbledore me pidió acompañarlo a una última misión antes de regresar con los Dursley."

"Rayos, ¿no puede darte un respiro?" – se quejó Ron a pesar de la importancia del asunto, Hermione se lo hizo notar cuando le hundió el codo en las costillas.

"Tendremos bastante tiempo de camino a casa, compañero." – dijo Harry mientras emprendía su camino rumbo al retrato de la dama gorda, una genuina sonrisa se dibujó en su rostro.

Ron bufo fastidiado mientras veía a su amigo salir – "Yo podría jugar contigo." – comentó tímidamente la castaña.

Inevitablemente después de que Ron le contara lo último que había sucedido con la Slytherin Hermione se sinceró con él diciendo que había mentido porque temía que Parkinson estuviera realmente involucrada con las demás serpientes para lastimarlo. La reacción de Ron fue inmediata estallando y gritándole a la pobre chica que no tenía derecho a meterse en su vida, pasaron dos días hasta que la molestia del chico disminuyo lo suficiente para que Harry le hiciera entender que Hermione no tenía malas intenciones, si no que quería protegerlo justo como cuando en tercer año había logrado que confiscaran la escoba de Harry. Tras mucho pensarlo y meditarlo por fin busco a Hermione para disculparse por lo brusco de su reacción, entre lágrimas la chica se lanzó a sus brazos diciéndole que no lo había hecho con mala intención, que simplemente trataba de protegerlo.

"Seguro" – dijo Ron con una sonrisa mientras se levantaba para ir por el tablero.

Jugaron unas cuantas partidas en las que como era de esperarse Ron había ganado con suma facilidad, después de eso bajaron a tomar su cena. Eran las once de la noche cuando Ron, con su viejísimo pijama de los Chudley Cannons se disponía a acostarse para dormir, Harry aún no había regresado pero eso era normal cuando se trataba de salir con el profesor Dumbledore. Por la ventana una luz llamo su atención, enfoco mejor la vista y con horror se dio cuenta de que la choza de Hagrid ardía en llamas, tomo su túnica, su varita y salió corriendo del dormitorio.

¡Dumbledore estaba muerto!

Mortífagos en Hogwarts, Ron aun trataba de procesar aquella información, Draco Malfoy era un mortífago, decían que él era quien había asesinado al Director, decían que Snape había sido el culpable, aseguraban incluso que había sido el mismísimo Señor Tenebroso quien se personifico en la torre de Astronomía y había lanzado la imperdonable contra Dumbledore.

Minerva McGonagall trataba de interrogar a un Harry Potter que se encontraba en estado de shock, Hermione y Ginny se encontraban junto a él, desconsoladas ante tal evento, la Orden además de algunos Aurores patrullaban sin descanso cada parte del colegio en búsqueda de alguna amenaza y él no terminaba de procesar lo que había sucedido, sería una noche larga.

El funeral del Director había terminado, Ron abrazaba a una Hermione que se encontraba inconsolable y con su mano libre palmeaba la espalda de un mudo Harry Potter, cuando por fin había hablado describió cual fue la misión a la que acompaño al anciano Director, como fueron en búsqueda de aquel guardapelo, la extraña reacción de Dumbledore tras beber aquel brebaje, su llegada al castillo y como solicito específicamente que llamaran a Snape, el causante de ponerle fin a su vida. Ron aun no sabía cómo sentirse, todo había sido demasiado repentino que no lo había procesado por completo, se disculpó con Hermione para retirarse, necesitaba estar solo, le dijo a Harry que cuidara de su amiga pero no estaba seguro de que el chico lo escuchará.

Se encamino rumbo al castillo con la mirada fija al piso hasta que diviso un par de pies y antes de poder detenerse choco con aquella persona, haciéndola caer al piso. Sintió como sus orejas le ardían por la vergüenza mientras instintivamente le ofrecía su mano a la bruja para que se levantara.

"Weasley, deberías ver por donde caminas."

La mandíbula de Ron cayó cuando la bruja tomo su mano para ponerse de pie, se trataba ni más ni menos que de Daphne Greengrass.

"Yo… mmm… lo… lo siento, Greengrass" – se disculpó entre tartamudeos.

Una vez la chica se puso en pie comenzó a sacudirse el polvo de su túnica momento que Ron aprovecho para salir de ahí, era raro que aquella chica no hubiera rechazado su mano cuando la ayudo a levantarse y más extraño aún que no lo maldijera por haberla tirado en primer lugar. Había dado un par de pasos cuando la voz de la chica lo hizo detenerse.

"Ella se encuentra en el quinto piso, podrías ir a verla si lo deseas." – dijo en tono casual.

"¿A qué te refieres?" – trato de parecer confundido.

Daphne rodo los ojos – "no se trataban de simples rumores el que ustedes se vieron en varias ocasiones" – dijo claramente – "fue algo extraño que cambiara tanto a lo largo de este año."

"¿Cómo supis-?" – Se interrumpió Ron, aclarándose la garganta antes de continuar – "¿por qué creerías que es cierto?"

Daphne sonrío ante la metida de pata de Ron – "La casa de Gryffindor no tiene los derechos exclusivos sobre los conceptos como amistad o lealtad."

"Claro" – dijo Ron no muy convencido.

"Si algo le sucede, la pasarías mal con varios miembros nuestra casa, Ron."

Ron parpadeo confundido después de escuchar su nombre de boca de aquella chica, ¿no se suponía que eran enemigos? – "¿qué quieres decir?"

"Solo cuídala" – fue lo último que Daphne dijo antes de emprender su camino nuevamente.

Los pasos de Ron inevitablemente lo llevaron hasta el quinto piso, aun se encontraba confuso por las palabras de Daphne pero no podía ocultar que quería verla, se sentía nervioso, la última vez Pansy parecía lastimada y no estaba seguro de que reaccionaría bien al verlo, la diviso sentada en el piso con su espalda apoyada en la pared y los ojos cerrados, se acercó.

"Hola." – susurró.

La chica no se inmuto y aun con los ojos cerrados respondió al saludo del chico. – "Hola."

"Yo umm… yo me preguntaba, ¿cómo estás?" – se aventuró a preguntar el pelirrojo.

Pansy abrió lentamente los ojos y poso su mirada en los azules ojos de Ron.

"Bien." – fue todo lo que contesto.

"Genial, yo… umm aún no puedo procesarlo, ¿sabes?, Dumbledore está muerto y no termino de procesarlo, Harry se encuentra en otro mundo al parecer, Hermione esta inconsolable, el colegio está siendo revisado por la mitad del cuerpo de los Aurores para saber cómo es que pudieron entrar y yo no termino de proces-"

"Weasley" – interrumpió Pansy – "¿qué haces aquí?"

"Oh" – ni siquiera parecía ofendido – "simplemente quería saber si estabas bien, somos amigos, ¿no?"

Pansy emitió una ligera carcajada mientras se ponía de pie.

"¿Amigos?" – Susurró – "nadie nunca fuera de mi casa me ha dicho algo así, ¿qué te hace pensar que somos amigos, Weasley?"

"Bueno, creí que… umm… podría ser… tú" – Ron era un lío con sus palabras, podría decirle mil razones y aun así no estaba seguro de porque consideraba que Pansy Parkinson y él podrían ser amigos.

"No soy bienvenida por mi propia familia por rechazar ayudar a los Malfoy, varias amistades que creí tener están en espera del curso que tomaran las cosas para poder apoyar al bando ganador, una guerra se aproxima y pasan cosas mil veces más importantes ahora mismo y tú estás aquí porque crees ser mi amigo" – susurró la chica.

Se quedaron en silencio mientras Ron digería lo que Pansy había dicho, era verdad que ahora mismo debería estar con sus amigos, debería esperar a que su familia llegara e ir junto con ellos a la madriguera y sin embargo se encontraba ahí, de pie junto a una serpiente que lo engaño, lo chantajeo y con la cual había pasado más tiempo juntos que en los cinco años anteriores, se suponía que eran enemigos.

"Soy tu amigo." – fue todo lo que pudo responder.

Pansy suspiro débilmente.

"Estoy en la cuerda floja Weasley, no pertenezco a bando alguno y mi presencia solo te llenaría de problemas, estoy segura que no seré bien recibida por los tuyos, como también sé que solo me llenaré de más problemas si se sabe que estoy asociada con un traidor de la sangre, lamento arruinar tu ilusión pero no podemos ser amigos."

Lejos de ver desilusión en el rostro de Ron lo único que encontró fue determinación.

"¿Siempre tienes que encontrar lo malo de las cosas?" – Comenzó – "si estás conmigo estoy seguro de que nadie te dirá nada, inclusive podría hablar con la Orden para buscarte un refugio…"

"¿Por qué haces esto?" – dijo la chica con los ojos cristalinos, estaba furiosa por no comprender la terquedad del chico, pero también era la primera vez que alguien se preocupaba tan genuinamente por ella.

"Porqué eres importante para mí." – fue lo último que dijo.

Se quedaron en silencio durante un largo rato, cada uno recargado en un extremo opuesto de aquel pasillo distraídos en sus pensamientos.

"Ronald" – pronuncio finalmente Pansy, dirigiendo su mirada a la de él – "¿qué pasa ahora?"

Ron tardo unos segundos en contestar, estupefacto por volver a ser llamado por su nombre de labios de Pansy.

"Bueno" – contesto lentamente – "supongo que iré a hablar con la Orden, intentaré buscarte-"

"Con nosotros" – interrumpió Pansy en voz baja, mirando al techo, evitando a toda costa la mirada del chico – "¿qué pasa entre tú y yo?"

"Somos amigos" – repitió el pelirrojo mientras se miraba los pies – "a menos de que tú-"

"No" – Pansy volvió la mirada nuevamente a los ojos de Ron, pudo notar como este hundía los hombros – "quiero ser otra cosa."

"¡Eh!, ¿qué quieres decir?"

"No lo sé, en realidad" – dijo Pansy honestamente, se apartó de la pared y lentamente comenzó a caminar hacia Ron – "simplemente creo que 'amigos' no es una buena palabra para nosotros."

"Sí" – fue lo único que pudo decir Ron una vez Pansy se detuvo frente a él.

"No quiero ser tu amiga" – susurro con seriedad.

Ron no aparto su mirada de la de ella – "No" – respondió con calma – "yo tampoco quiero que lo seas."

Ninguno de los dos recordaría más tarde quien se movió primero, todo lo que sabían era que el eco de la palabra 'no' todavía estaba en el aire cuando sus labios chocaron, Ron sentía cada vez menos el frío de la pared en su espalda mientras Pansy envolvía sus dedos con fuerza en su cabello, asegurándose de que no escaparía de ella, era un hecho que Ron no iría a ninguna parte, hacía todo lo posible por corresponder con la misma pasión que desbordaban los labios de Pansy, engancho su brazo derecho en la delgada cintura de la chica y su mano izquierda se posiciono en su nuca, intentando atraer lo mayor posible el cuerpo de la chica al suyo.

Pansy gruñó, literalmente, para mostrar su agradecimiento por dicho movimiento, separo sus labios y tirando hacia atrás del cabello del joven dejo su blanco cuello expuesto donde deposito suaves y agonizantes besos. Después de unos segundos ella se apartó, dejando a Ron con los ojos cerrados intentando recuperar el aliento.

"Quiero verte este verano."

Ron quedo estupefacto unos momentos ante el comentario de la chica.

"Entonces ven a mi casa" – respondió unos segundos después, se inclinó para depositar un suave beso en su frente, distinto a todos los que habían compartido hasta ese momento – "quiero conocerte, y la única forma sería lejos de este lugar, lejos, donde nadie pueda vernos y difundir rumores, lejos, donde podamos averiguar que somos exactamente."

"M...me…. me gustaría eso" – murmuro Pansy, levemente sorprendida de descubrir que realmente le gustaría.

Lentamente, Ron coloco sus manos en las mejillas de Pansy mientras comenzaba a repartir besos por todo su rostro, su frente, sus parpados, sus mejillas, hasta terminar es sus labios donde la beso profundamente – "prométeme" – hizo una pausa mientras depositaba un beso más en sus labios – "prométeme que nos veremos este verano."

Aun no era consciente del destino que le deparaba pero eso no evito que Pansy asintiera sin pensarlo – "lo prometo" – dijo solemnemente – "de alguna manera nos encontraremos este verano."

Ron asintió, apoyo su frente con la de la chica y mientras cerraba sus ojos, susurró – "estoy cansado, no he dormido nada desde ayer."

Pansy asintió – "bueno, supongo que nos veremos después" – se apartó del joven y justo cuando estaba por irse él la tomo de la mano.

"Yo… si no te importa, quisiera no estar solo" – dijo con su cara ardiendo, pero fue capaz de lograr algo que no se vería muy a menudo, las mejillas de la chica se tiñeron de un suave tono rojizo, haciendo que Ron la encontrara infinitamente hermosa.

"Her….y…yo, supongo que podría hacerte compañía" – dijo desviando su mirada, apenada.

Ron sonrió y sin soltar su mano comenzó a caminar rumbo a su sala común, Pansy, alarmada se detuvo inmediatamente.

"Espe…espera, ¿qué se supone que haces?"

"Vamos a mi dormitorio"

Pansy quedo en shock.

"No creo que sea recibida por los de tu casa." – contesto con tristeza.

"Te lo dije, mientras estés conmigo nadie te dirá nada" – dijo al tiempo que pasaba su brazo por los hombros de la chica, deposito un nuevo beso esta vez en su coronilla.

La chica lo miro atónita.

"¿Eres consciente de la cantidad de rumores que están a punto de empezar?"

Ron se encogió de hombros – "hay cosas más importantes por las cuales preocuparse." – dijo mientras retomaba su camino rumbo a la sala común.

Y era verdad, Dumbledore estaba muerto, los mortífagos habían irrumpido en uno de los lugares más seguros de toda Inglaterra, no sabía cuál sería la reacción de su familia cuando les pidiera que Pansy se quedará en la madriguera, no sabía que les depararía el destino una vez pasara la conmoción vivida la noche anterior, él solo tenía en claro que haría todo lo que estuviera en sus manos para ayudar a sus amigos, a su familia y a ella.