Como un No muerto has vivido, como un Elegido fuiste seleccionado por tus defectos y virtudes, como Cazador te adaptaste al ambiente y como un Héroe serás recordado por tus acciones desinteresadas a lo largo del trayecto.
Ohayo, bienvenidos todos a esta nueva historia. Como no quiero dar muchos detalles, solo diré que es algo así como Fate dentro de Notes… bueno eso es una mala explicación pero no se me ocurre otra cosa que decir sin hacer Spoiler. Dejando eso de lado comencemos de una vez… Go.
Disclaimer: Todos los personajes aquí mostrados le pertenecen a su creador Kinoko Nasu, yo solo escribo sin lucro alguno y por diversión.
Capítulo 1: Forjado en el Infierno
Septuagésimo tercer año del nuevo calendario, la guerra contra los Cien A-Rays ha seguido escalando en los años recientes, la nueva generación de seres mejorados para sobrevivir en este planeta corrompido no cesan sus incesantes ataques hacia los Antiguos Humanos y los Nueva Humanos que intentan perseverar contra la hostilidad hacia ellos.
Last Seed y los Liners como seres humanidad a duras penas logran mantenerse pese a los constantes asaltos de las numerosas Cien especies mayores. Aun con las mejoras artificiales y recursos tecnológicos para la masiva producción de armas, es indudable que no están favorecidos por los números siendo que los Liners, como humanos que evolucionaron para adaptarse al venenoso aire del planeta, solo son una especie de los Cien A-Rays.
La guerra, como en cualquier otra de la historia de la Vieja Era ya olvidada, es cruel e inmisericordia, habrá bajas de ambos bandos sin importar raza, edad y género, ese es un hecho doloroso e innegable que está respaldado por las ultimas 3 décadas de la Gran Guerra donde el conflicto solo ha ido escalando en proporciones.
Cada día docenas ataques, cada día cientos de heridos, cada día miles de muertos.
Y con esa realidad se plasma el fuego que consume un poblado Liner en medio de un árido y desolado páramo en aquellas tierras muertas.
Avanzó
Las ardientes llamas danzaban diabólicamente a su alrededor tras la detonación del desastre minutos atrás, momentos donde el caos y el fuego sumió en desesperación a todos en el pueblo que con todas sus fuerzas batallaban por sobrevivir.
No lo lograrían
El ataque los tomó a todos por sorpresa, ni siquiera los vigías y los pocos aptos para combatir pudieron alertar a todos antes de que aquellas horribles criaturas aéreas disparasen su aliento de fuego sobre todo el poblado. Esa tardía reacción al peligro inminente acabó con la súbita muerte de muchos quienes se encontraban dentro de los edificios y casas que fueron demolidos por los gigantes A-Rays híbridos de distintos animales.
De entre los pocos rezagados que sobrevivieron al bombardeo inicial de explosiones, solo uno se encontraba en "condiciones" de pararse sobre sus propios pies y moverse a través de esa desesperanzadora escena, un pequeño niño que cuando volvió en sí se encontró en medio de aquel campo en llamas, un niño que se sintió abrumado por la magnitud y la intensidad de aquel incendio que frente a sus ojos vuelve cenizas el pueblo que le era tan familiar.
Ni siquiera con tiempo para horrorizarse, las pocas construcciones que seguían de pie comenzaban a colapsar sobre sí mismas, los altos muros de llamas comenzaron a menguar por la creciente lluvia y no obstante era demasiado tarde para salvar a los ciudadanos que estaban siendo consumidos por el fuego.
Avanzó
Se sintió perturbado al ser el único en los alrededores que conservó su forma original tras la caída de las estructuras y la danza de las agonizantes llamas que consumen a todo quien siga con vida debajo de los escombros.
Tuvo mucha suerte o su casa fue construido en un lugar afortunado, sea cual sea el motivo él rápidamente se dio cuenta de que está vivo, no necesito otro motivo para de alguna manera ponerse de pie y comenzar a moverse hacia adelante.
Caminó sin rumbó, caminó sin brillo en sus ojos, caminó solamente porque permanecer allí sería peligroso y porque de fondo aún puede escuchar el aleteo y los rugidos de aquellos horribles A-Rays Endriagos que vuelan en círculos alrededor de su obra, esos seres quienes ocupan el puesto No.55 son los que provocaron esto.
No le importó la gente quemada a su alrededor, ni siquiera se volteó a ver a aquellos que aún con vida les suplicaban ayuda desde debajo de los calientes restos de edificios, solo siguió hacia adelante porque el fuerte instinto de sobrevivir estaba arraigado en su inmadura mente.
Avanzó
Pero a pesar de su terquedad, no tenía esperanza
Sabe perfectamente que no debería estar vivo, debió haber muerto junto a su familia, debió haber sido uno de los muchos asesinados por el fuego y los escombros y sin embargo se encontraba aquí, caminando penosamente mientras ignora a los que suplican su ayuda. Es un milagro que esté con vida y solo por eso no puede esperar salvarse, sabe que no sobrevivirá por mucho que camine, pase lo que pase él morirá dentro de este mundo rojo, este mundo muerto desde hace mucho.
Es el infierno, uno donde los gritos de dolor se iban apagando a medida que la vida escapa de los pocos quienes se aferraron a la vida hasta el final, uno donde los culpables del desastre rugían ruidosamente en el cielo antes de hacer su camino hacia un nuevo poblado que atacar, uno donde un pequeño niño es el único capaz de avanzar entre las malvadas llamas que muy lentamente eran atenuadas por la lluvia.
Se tropezó y su débil cuerpo probó el rustico y árido suelo, sus extremidades se quejaron por él que se contuvo de hacerlo, luego pese a su deplorable condición volvió a ponerse de pie y reanudó su marcha hacia "algún lugar seguro".
Morirá, no importa a donde vaya
Ya lo sabe, es algo que incluso niños más pequeños que él aprenden desde que tienen memoria, si el pueblo es arrasado por A-Rays no hay manera en que pudieran sobrevivir por si mismos afuera sin la protección de Cazadores o Mercenarios que eran los únicos capaces de "defenderse" de los peligros que rondan en este planeta muerto.
Volvió a caer, sus piernas cada vez estaban más débiles y cada vez protestaban más ante la inconciencia del niño que las obligaba a volver a sostenerlo. Sin importar qué tan condenado está, sin importar que aún hubiesen adultos y niños gritándole auxilio desde los escombros, él siguió caminando hacia adelante sin reparar en nada más que aferrarse a la vida.
Avanzó
Sin importar qué
Quiso llorar, sin embargo no cayeron lágrimas de sus ojos, y si en realidad lo hicieron no podía sentirlas, el calor del incendio había entumecido la sensibilidad de su piel, ni siquiera podía sentir el tacto de las gotas de lluvia cayendo sobre él.
Solo hay fuego a su alrededor
Desde el inicio no tenía fuerzas para caminar, no había manera en que tuviera energías para moverse más allá de un par de metros sin desmayarse por el cansancio y la pérdida de sangre. Sin embargo pese a que su cuerpo flaquea y tropieza, pese al ardor en sus heridas abiertas y el calor de las llamas burlándose de él, continuó avanzando dejando todo detrás.
Dejó atrás los sueños que alguna vez tuvo, dejó atrás sus temores que alguna vez albergó, dejó atrás sus gustos, dejó atrás sus recuerdos, dejó atrás lo que era importante para él y a quienes en algún momento quiso proteger, dejó atrás su nombre y la esencia de quien es porque de cargar con todo eso no podría seguir caminando a expensas de quienes lo maldicen por dejarlos a su suerte, personas que seguramente él conoció y ahora les está dando la espalda.
El fuego quemó todo lo innecesario, dejando solamente un cuerpo que quiso avanzar
El fuego aceptó el corazón del niño a cambio de unos minutos más
No sabe cuánto avanzó, no sabe cuándo camino recorrió desde su punto de partida, el calor seguía grabado en su piel, las llamas producían un cosquilleo extraño debajo de su piel y poco a poco su vista se hacía más borrosa.
Avanzó… hasta que no pudo más
Colapsó
¿Fue porque ya no tenía aire o porque su cuerpo ya no le respondía?, sea cual sea la razón se encontró tumbado contemplando el cielo sin fuerzas para moverse en lo más minimo.
Todo a su alrededor estaba calcinado, todo ser humano carbonizado, si ya antes había unos pocos que se aferraban a la vida desesperadamente, ahora es un hecho definitivo que él es el único superviviente del ataque… y ni siquiera eso sería conclusivo dentro de poco tiempo.
Con aquellos ojos sin brillo miró las nubes oscuras sobre su cabeza.
-Duele-, lo dijo en nombre de todos aquellos que no pudieron decirlo, lo vio apropiado de alguna manera, quizás como una disculpa o un intento de compensarlos por haber sido el único que llegó hasta este punto.
Y aun en sus últimos momentos de conciencia, sintió que el suelo muerto le da ánimos, sintió el seco y caliente aire empujándole a soportar un segundo más. No debería, pero su cuerpo reaccionó a aquella energía y débilmente reunió la poca "vida" que le queda para levantar su mano.
Aunque va a morir, aunque no tiene sentido, aunque no hay razón para hacerlo, extendió sus manos hacia el nublado cielo lluvioso suplicando ayuda.
Quien sea, por favor sálvame
Con aquel llamado desde el fondo de su alma, su mano perdió fuerzas y sus parpados comenzaron a cerrarse débilmente.
No sintió odio hacia los A-Rays, no albergó rencor ni deseo de vengarse de los Endriagos, el niño estaría completamente vacío si tan solo no estuviese aferrándose tercamente a la vida incluso ahora.
-Entonces hasta aquí pudiste llegar por tu cuenta-
Escuchó una voz femenina de pie a su lado, en lugar de sonar como un elogio parecía más una simple observación con un deje de decepción, como si hubiese esperado que llegase más lejos que esto.
No puedo, voy a morir
Quiso haberle respondido, sin embargo su mente estaba cada vez más distante como para lograr mover sus labios y emitir algún sonido.
-Tch, tienes suerte de que estaba de paso por la zona y sintiera tu Grain-
No pudo comprender por qué decía eso, ni siquiera se planteó la idea de intentar entender sus palabras cuando de todos modos iba a morir.
Sin aviso previo, una rara calidez lo envolvió lo envolvió en un agradable abrazo. Un calor diferente al del fuego comenzó a emanar de sus propios huesos como si resonara ante esa energía externa, resultando en un cosquilleo que comenzó a arrastrarse debajo de su piel hacia afuera.
Podía sentirlo, como sus heridas mortales dejaban de serlo, como su piel chamuscada emprende un proceso regenerativo y como el deplorable fatiga que le ha estado pesando a cada paso se transformaba en simple cansancio producido por esta cálida energía que le acurruca con ternura.
-Sé agradecido mocoso, no morirás hoy-
Apenas alcanzó a oírla, su mente poco a poco estaba siendo superada por el agotamiento tanto físico como mental, no obstante si entendió lo que quiso decir.
Ha sido salvado, va a vivir
Débilmente abrió sus parpados con el deseo de ver a su salvadora, entonces observó como de fondo las nubes de lluvia se dispersan y le dan paso a la luz de la luna, el brillo que de ella emanó en el cielo nocturno esclareció un poco la imagen de la mujer de pie junto a él.
Ojos… Rojos
Aquellos brillantes y fríos orbes escarlatas brillaban con intensidad entre la oscuridad de su silueta y sus pupilas rasgadas se dilataron cuando por primera vez sus miradas se encontraron.
Pudo llorar de miedo, pudo sentirse aterrado, pudo preferir haber sido calcinado hasta las cenizas por el fuego, el ser que tiene delante definitivamente no es "Humano" y definitivamente es mucho más peligroso que todos los Endriagos que destruyeron el pueblo.
Sin embargo en lugar de todo eso, el niño sonrió y con las últimas ascuas de fuerza que le quedaban susurró.
-Gra…cias-
El sueño comenzó a teñir todo de negro, sin embargo antes de caer presa del cansancio, alcanzó a escuchar la respuesta de su salvadora.
-Tú… pudiste ahorrarte eso-
Con aquellas incomodas palabras de la mujer, el niño que vio el infierno descansó con una sonrisa en su rostro.
Fin del Capitulo
Y eso ha sido todo. Bastante básico y corto a decir verdad, pero es lo que hay para ser el primer capítulo, diría que las bases de la historia se ilustran mejor en el siguiente capítulo, así que bueno, tocar leerse el siguiente para tener una mejor concepción del panorama.
Espero que les haya gustado y si es así dejen un Review con su opinión. Sin nada más que decir me despido hasta la siguiente… Sayonara.
