Declaimer: Los personajes no me pertenecen, son parte de clamp; solo la historia es de nuestra autoría
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CUANDO TRES NO ES MULTITUD
Capítulo Único
Por: Fanny & Camili
Los tres jadearon. Estaban sudados y cansados. Sus pechos se elevaban al compás de sus agitadas respiraciones. Una vez que recobraron fuerzas cada uno se levantó y vistió en silencio.
El silencio era fúnebre y era lo que más le dolía a Sakura. Había aceptado eso, lo sabía. Pero sabía que no estaba bien. Aún después de un año seguía no estando bien.
- Chicos ... -insistió nuevamente.
- Otra vez no, Sak -corto Li.
Eriol los miró mientras terminaba de abrochar su camisa. Sentía celos. La complicidad que tenían esos dos estaba seguro él no tenía con ella. Y le dolía ser el otro sin realmente serlo.
- Pequeña- la llamó y los ojos verdes lo miraron esperanzada- ¿Quieres parar esto?
- ¿Qué? -Pregunto asustado el castaño.
Sakura los miró a ambos.
Eriol se acercó y le tomó la mano.
- Jamás haremos algo que no quieras, pero debes estar clara y segura.
Shaoran se sintió un tercero en discordia. Y lo era, aunque llegará primero. Miro la devoción en los ojos verdes cuando miraba a Eriol. Y sentí celos, porque a él nunca lo había mirado así.
- No la presiones -soltó despacio queriendo romper la burbuja que se había formado entre ellos. Eran tres en ese asunto.
Eriol frunció el ceño.
- ¿La vas a obligar, imbécil?
La ira recorrió el cuerpo del castaño y dio dos pasos para quedar frente a él.
- Repítelo -exigió.
Sakura cerró los ojos y con un paso quedó en medio de ambos. Siendo una cabeza más chica que ellos los miró. Primero a Eriol y luego a Shaoran.
- Basta -sentenció suave y firme- Esto era precisamente lo que quería evitar hace un año -suspiró- La verdad aún no soy capaz de perder a ninguno, Eriol -respondió la inicial pregunta- Y esto -dijo haciendo un triángulo apuntando a cada uno ya ella- Me gusta más de lo que debería -confesó sonriendo.
Li y Hiraguisawa la miraron y sus corazones latieron en sincronía. Se miraron y firmaron en silencio el mismo pacto de hace un año
Hace un año. . . . . .
Sakura estaba de espalda encima de su cama. Llevaba por lo menos diez minutos en la misma posición. Lo único que allí se movía era su pecho al subir y bajar cuando respiraba y sus párpados al pestañear.
Suspiró por décima vez mirando el techo de su habitación. Se giró y aferró sus rodillas a su pecho. Se hizo la misma pregunta que desde aquél día se venía haciendo.
¿Qué voy a hacer?
Se había enamorado de ambos y aunque no fuera amor lo que sintió por alguno de ellos, tampoco podía elegir a uno sobre el otro. Los quería a los dos.
Uno era su novio, el otro su mejor amigo. Con uno había perdido la virginidad, con el otro había aprendido a besar y experimentado el sexo con ropa antes que apareciera su novio, pero hace un par de semanas había retomado ese peligroso juego y la ropa había estorbado. Se había acostado con él, y en más de una ocasión.
La culpa me está matando.
Volvió a su posición inicial, pero esta vez cerró los ojos. Sabía lo que tenía que hacer y sabía que esa decisión ya había sido tomada por su cuerpo y alma. Ese día, normal como otros, los citó a ambos en su departamento, hubiera preferido un lugar más neutro, pero no hablaría de eso en un lugar público.
Miro el reloj de la mesita en su velador, faltaban solo minutos para que ambos llegaran.
A la hora indicada Eriol se encontró en la puerta del ascensor con Shaoran. Se miraron sorprendidos.
- Li.
- Hiraguizawa.
- No sabía que hoy nos veríamos los tres -soltó queriendo restar importancia el de ojos azules.
- Ella me citó -justificó el castaño.
- A mi también.
La conversación se detuvo ahí cuando el ascensor abrió sus puertas, una vez las personas salieron ellos entraron y apretaron el piso del departamento de Sakura.
Cuando Sakura sintió la puerta comenzó a sudar frío, sabía lo puntual que ambos eran y aunque había tomado una decisión, eso no hacía más llevadera la situación, por lo que demoró unos segundos antes de abrir. Una vez sintió que podía moverse se acercó a la puerta y tomó la manilla para abrir.
Respira.
- Hola, chicos -saludó con su mejor sonrisa.
- Hola, pequeña -dijeron al unísono los hombres presentes.
- Pasen -dijo la castaña haciéndose a un lado y abriendo más la puerta.
Ambos obedecieron e intercambiaron miradas, notado el nerviosismo de la castaña.
- Por favor siéntense -pidió amablemente la castaña mientras cerraba la puerta, luego a cierta distancia volvió a hablarles- ¿Les ofrezco algo?
Los dos negaron y volvieron a cruzar sus miradas en silencio. Ante la extraña situación optaron por sentarse juntos en el sofá grande.
Sakura los miró mientras siguía de pie a una distancia prudente. Vio los movimientos de cada uno, fue totalmente consciente de las miradas entre ellos y de sus cuerpos al sentarse. No pudo evitar pasear su mirada por el cuerpo de cada uno de ellos y detenerse en sus manos, recordando cómo cada uno ya su manera le permitiría alcanzar la gloria.
Agradeció estar de pie, porque el solo pensamiento le hizo apretar las piernas y morderse el labio. La mirada azul la sensación en sus piernas y la castaña en sus labios. Una subió, la otra bajó. Apretó aún más su labio inferior. Cuando sintió la tensión sexual del ambiente, se detuvo.
- ¡Suficiente! -soltó exaltada.
Eriol levantó una ceja. Shaoran frunció el ceño. Y Sakura supo que tenía la atención de ambos. Curiosamente Eriol recargó su antebrazo sobre sus muslos y cruzó sus manos entre sus piernas, lo que también hizo Shaoran.
Para el momento la castaña tenía todo un discurso que intentó recordar en ese momento, pero a su mente nada vino. Caminó para un lado y luego para el otro.
Nada.
Soltó un gruñido frustrada, apretó sus puños y envalentonada se sentó en el medio de la mesita de centro al frente y entre medio de ambos. Jugó nerviosa con sus manos y pasó su mirada jade por la ambarina y la azul.
Cerró los ojos, tomó aire y habló.
- Me acosté con ambos -soltó junto con el aire que había estado reteniendo.
Shaoran se tensó y apretó la mandíbula.
Eriol se tensó y cerró los ojos, acomodando sus lentes.
- Yo… lo siento -habló nuevamente la castaña- No quería engañarlos y no podía continuar con esta situación. Me enamoré de ambos.
Shaoran recargó su espalda en el respaldo del sillón y su mano derecha en el antebrazo del mismo, llevando su mano a su boca, jugando con su labio. Eriol, por su parte, no abandonó su postura y continuará mirando a Sakura.
- ¿Cuál es la idea de decirnos esto? -pregunto Eriol.
La castaña lo miró con todo el cariño que le tenía y llevó una de sus manos a tomar una de él.
- Porque… -intentó la castaña, pero la garganta se le apretó.
Shaoran esta vez la miraba y notó el momento exacto en que las esmeraldas que tanto amaba se cristalizaron haciendo que su corazón se acelerara.
- ¿Sakura? -salió de la boca del de ojos ámbar.
La castaña lo miró a él esta vez con todo el cariño que le tenía y con su mano libre tomó la de él.
- De verdad ambos son muy importantes para mi -empezó a hablar ella turnándose en mirar a uno y luego al otro- Jamás pensé o desee que todo esto se complicara, pero por el enorme amor que les tengo tome una decisión -cerró los ojos, inhaló, exhaló y los abrió- Esto acaba aquí para los tres -sentenció la castaña.
- Debes estar bromeando -fue el castaño el primero en hablar- ¿Cómo es eso de que esto acaba aquí?
- Shaoran ... es lo mejor -intentó paciente la castaña.
- ¿Lo mejor para quién? -Esta vez fue Eriol el que preguntó sorprendiendo a los presentes.
- Lo mejor para todos -contestó aún sorprendida Sakura.
- Claramente tenemos distintos puntos de vista -aclaró Eriol sereno.
- Esto recién empieza y ¿ya quieres terminarlo? -soltó Shaoran enojado- No puedes hacer esto -dijo poniéndose de pie.
- Pero, pero ... -intento decir Sakura, mas de su boca salió nada.
Eriol miró a Sakura ya Shaoran, notó la mirada esmeralda confundida, asustada, y la ámbar alterada, ansiosa.
El ojiazul lo notó, ella no quería perderlo, pero tampoco podía dañarlo. Y supo que él tampoco podía perderla.
- Creo que esta vez estoy de acuerdo con Shaoran, pequeña.
Sakura abrió sus cristalinos ojos sorprendida y los clavó en los azules de él.
- Pero Eriol…
Mas él negó con la cabeza.
- Ninguno está dispuesto a perderte -dijo tan serio que algo frío recorrió la espalda de Sakura.
- ¿Y qué pretendes? -pregunto Shaoran, sentándose otra vez.
Eriol lo miró a él primero y luego a Sakura.
- Siempre lo fuimos.
- ¿Fuimos qué? -preguntó Sakura.
El de ojos azules se puso de pie ahora y se acercó al ventanal, dándole la espalda a ambos.
- Siempre fuimos los tres.
Pequeñas lágrimas silenciosas bajaron por las mejillas de la castaña, Shaoran con su mano le limpió las lágrimas y no pudiendo evitarlo la besó, primero con ternura, pero luego apasionadamente.
Eriol aún en su posición cerró los ojos y se dejó llevar a cabo por el sonido de los besos de los castaños, aún cuando la situación no fuera la más natural, algo en todo eso se sintió bien.
Condenadamente bien.
Todo encajó en su lugar.
- A esto me refiero -dijo dándose la vuelta e interrumpiendo el beso.
Se acercó a la castaña, se sentó junto a ella y fue él quien esta vez limpió el resto de lágrimas en el rostro de la mujer.
Sakura se mordió el labio y su respiración era agitada. Eriol sonrió.
- ¿Estás dispuesta? -preguntó el de lentes mientras se detenía a milímetros de su boca.
Sakura se quedó quieta, en su mente nada había sido como lo planeó.
¿Qué es todo esto?
Asintió y Eriol la besó esta vez, pero con exigencia.
Shaoran contuvo el aire y apretó su mano en puño. Saber que la mujer que amas besa a otro o se ha acostado con otro, es una cosa; verla, otra muy distinta. Se puso de pie y les dio la espalda.
Eriol abrió los ojos sin dejar de besar a la castaña y notó lo tenso que estaba el chino, claramente el orgullo de Shaoran no iba a dejar que las cosas fueran más fáciles, pero él no se iba a hacer a un lado. Sakura era suya, aunque también fuera de él. Así que la beso entregándolo todo.
Shaoran cerró los ojos, el gemido que había dado Sakura lo tenía loco. Amaba ese sonido ahogado de ella, pero era totalmente consciente que no era él quien la estaba haciendo gemir así. Se giró y notó que Eriol y Sakura estaban de pie besándose desesperadamente y un impulso que dejó noqueado su orgullo lo hizo acercarse a la espalda de la castaña y dejar un casto beso en el cuello expuesto de ella.
Sakura tembló de placer. Eriol dejó de besarla y los tres se miraron.
Cuando la mirada ámbar se quedó con la mirada azul, supieron al mismo tiempo una cosa, ninguno estaba dispuesto a perder a la castaña y como ninguno se iba a hacer a un lado, ambos iban a tenerla.
El pacto silencioso entre los hombres presentes hizo que Sakura mordiera su labio y se le contrajera el corazón. Los conocía muy bien a ambos como para saber de la lucha interna que cada uno batallaba.
Eriol tomó la mano de Sakura y depositó un casto beso en ella, luego, como tantas otras veces, entrelazo sus dedos y caminó con ella por el pasillo que lo llevaría a la habitación de Sakura. Cuando Sakura comprendió la intención del peliazul se tensó y opuso resistencia.
- Eriol, distensión, no puedes hacer esto.
Sin embargo, Eriol, más fuerte que ella, solo continue su camino. Una vez llegó a la habitación de Sakura abrió la puerta, metió con un pequeño empujón a la castaña y luego entró él, cerró la puerta y se quedó ahí un momento, apoyó su frente en la puerta sin soltar la manilla de la misma. Suspiró
- Tampoco es fácil para mi, Sakura -dijo tras unos segundos.
La castaña tragó seco y quiso llorar. Jamás hubiera querido hacer daño. Se mordió el labio inferior y lentamente se acercó por la espalda para abrazarlo; en esa posición, dejó su cabeza apoyada en la espalda de Eriol.
- Por eso quería acabar con esto -soltó en un susurro y entre sus brazos el peliazul se tenso.
- Eso está fuera de discusión -dijo dándose vuelta y alejando a la castaña para mirarla a los ojos- Si en algo estamos de acuerdo con Li es que no nos alejaremos de ti.
Sakura sintió que se mareaba ante la intensidad de la mirada azul, pero no alcanzó a pensar sobre las palabras de él, porque tras unos segundos Eriol volvió a besarla apasionadamente. Exigiendo más. En algún momento Sakura sintió la pared en su espalda y gimió. Su mente la había abandonado, pero su misma mente evocó una mirada ámbar que la hizo volver a la realidad. Intentó alejar a Eriol.
- Eriol, no podemos ... -decía mientras el peliazul seguía besándola- Eriol… -intentó nuevamente- Shaoran, él está ...
Eriol se separó de ella y la miró directo a los ojos.
- Él vendrá y esto va a pasar, pequeña.
Sakura miró confundida a Eriol, si bien había entendido lo que pasó in the sala, no había pensado jamás que eso pasaría de algo más que los besos.
Sintió miedo.
- No puedes estar hablando en serio.
Eriol reconoció la mirada asustada de Sakura y se alejó.
- No haremos nada que no quieras, pero Shaoran vendrá y, al igual que yo, querrá que esto pase.
Sakura se abrazó a sí misma y sintió un frío recorrerle el cuerpo.
Eriol no puede estar hablando en serio.
Pero cuando sentiste la puerta abrirse, supo que Eriol hablaba en serio y que eso iba a pasar.
El castaño cerró la puerta tras de sí y se quedó recargado ahí un momento. Miró en silencio la escena, Eriol estaba sentado en la cama y Sakura de pie apoyada en la pared, se notaba asustada.
- Sakura -habló el castaño- Si no quieres…
La de ojos esmeralda bajo la mirada.
¿ Quería o no?
Ambos esperaron pacientemente los segundos que la castaña se demoró en tomar la decisión. Y una vez decidida, se acercó a Shaoran, tomó su mano y lo llevó a la cama.
Sakura se subió e hizo que él también se subiera, todo ante la atenta mirada de Eriol. Fue la castaña la que inició los besos esta vez, primero tímidamente y luego dejándose llevar. Pronto Shaoran tomó el control de la situación y besaba su boca apasionadamente mientras con una de sus manos acariciaba lentamente su pierna. Eriol no se hizo esperar y se acercó por detrás a la castaña empezando a depositar besos en su espalda y con su mano derecha subió a acariciar su pecho, logrando un gemido ahogado en los labios del castaño.
Estuvieron unos momentos así, pero Eriol sintió la necesidad de probar los labios de la castaña. Con la mano que acariciaba su pecho tomó su barbilla y la girar para devorarle la boca. En esa posición, ofreciéndose, Shaoran aprovechó de llevar su boca al pezón de la castaña, aún sobre su ropa y esta vez la castaña ahogó un gemido en los labios del peliazul.
Sakura no entendía nada. Estaba entremedio de los dos hombres que amaba, dispuesto a tener una relación de tres. La sola idea le producía un cosquilleo en su parte íntima, aún cuando algo en su cabeza gritaba que eso no estaba bien. Dejó los labios de Eriol cuando Shaoran subía con sus besos desde su pezón a su mentón.
Shaoran volvió a exigir sus labios y mientras la besaba con desesperación Eriol besaba su cuello y empezó a desabotonar lentamente su blusa.
- Eres hermosa, pequeña.
Sakura reconoció la voz excitada de Eriol y tembló de placer. Eriol quitó su blusa con destreza, pero fue Shaoran el que se encargó de su sostén. Ella tocarlo, moría por abrazarlo, pero temía que el otro supiera quería de su preferencia, por lo que como pudo, llevó una mano al torso de cada uno.
Ambos se acomodaron y la recostaron en la cama, Eriol, que ya no llevaba sus lentes, bajó a sus piernas y Shaoran se quedó entre su boca y sus pechos.
Sintió como le desabrochaba y bajaba el pantalón junto con su ropa interior, volvió a sentir que aquello no estaba bien, pero ese pensamiento nuevamente fue silenciado cuando Shaoran mordió su pezón y Eriol se metía entre sus piernas. En esa posición se arqueó, llevó una de sus manos al cabello del castaño y la otra a la sabana, apretando fuertemente.
- Tranquila, amor -susurro el castaño en su oído y su corazón dio un vuelco- Todo estará bien -Sakura abrió los ojos y la sonrisa del castaño antes de besarla fue todo lo que necesitaba para dejarse llevar por completo.
Eriol entre sus piernas fue a sus labios y la besó mientras la tomaba para que se sentara y llevó las manos de ella a acariciar su miembro aun sobre la ropa. Shaoran se acomodo detrás de ella mientras dejaba besos en su espalda.
Pronto la ropa de Eriol estorbó y Sakura se la sacó dejando su miembro totalmente expuesto, sonrojada pero decidida llevó su boca al miembro de él. Primero depositó castos besos y lamió cual paleta, luego tras los gemidos de Eriol lo metió por completo a su boca.
Shaoran por su parte, depositó besos en toda la espalda de la castaña y metió su mano en la intimidad de ella, logrando que ella se ofreciera más a él quebrando su espalda para que él tuviera mejor acceso. Luego, se colocó detrás de Sakura rozando su parte íntima con el trasero de ella. Cuando Sakura sintió el gemido ahogado de Shaoran, dejó de lamer el miembro de Eriol y lo miró como pidiendo permiso. Él le sonrió y la ayudó a darse vuelta.
Shaoran fue el que esta vez se recostó en la cama y Sakura se acercó a susurrarle algo que Eriol no escuchó, mientras llevaba su mano al miembro de él. Pronto la dureza de Shaoran necesita ser liberada, por lo que Sakura le sacó la ropa y repitió la misma acción con el miembro del castaño, se acercó a dejar besos y lamer el miembro de Shaoran.
Los gemidos de la habitación eran prueba de lo excitados que se encontraban todos.
Sakura estaba aún con el miembro de Shaoran en su boca cuando sintió frío en su espalda al Eriol separarse. La castaña abandonó el miembro de Shaoran y siguió acariciándolo con su mano, para poder mirar a Eriol.
Los castaños vieron como Eriol abría el velador de la castaña y de una cajita sacaba dos sobres cuadrados. Condones.
Shaoran volvió su mirada confundida a la jade, haciendo una pregunta en silencio.
- Toma -dijo Eriol mientras le lanzaba un sobre de condón.
Sakura miró al castaño con un ruego en la mirada.
Con él nunca había usado condón.
Shaoran sonrió disimuladamente y aceptó el condón que le ofrecían. Sería el secreto de ambos, ya que él no hubiera sabido dónde estaban los condones en la habitación de la castaña.
Sakura los miraba a ambos, sus cuerpos, sus músculos, sus marcas. Y volvió a succionar el miembro de Shaoran como si de ello dependiera su vida
Ambos compartidos con ella la cama; con los dos había conseguido una conexión especial al hacer el amor. Conocía la posición que más le gustaba a cada uno y lo que más disfrutaban. Pero lo que no sabía era como ellos tres en ese momento iban a tener relaciones sexuales. Su cuerpo, ante la idea, estaba más que complacido, en cambio, su mente, no tanto.
¿Realmente está bien lo que hacer?
Sus dudas desaparecieron en el momento en que Eriol introdujo sus dedos en su intimidad, haciendo que la poca cordura que le quedaba se esfumara. Metía y sacaba sus dedos con agilidad, mientras lamía y besaba su espalda, quería dejar la muestra de que Sakura le pertenecía tanto como al otro. Muchas otras noches él se había reprimido, pero ésta era diferente, ambos la tendrían completamente.
Shaoran obligó a Sakura a levantar el rostro y la besó con desesperación, le excitaba tanto tenerla entre sus brazos, en este punto ya no le importaba compartirla con tal de no perderla.
Cuando Eriol por fin sacó sus dedos y metió su miembro, Sakura arqueó la espalda ahogando sus gemidos en la boca de Shaoran quien de inmediato besó y succiono su cuello bajando lentamente a sus senos, mientras con sus dedos estimulaba su clítoris.
Sus gemidos retumbaban por la habitación, así como el ruido de sus cuerpos chocando constantemente. Las embestidas de Eriol cada vez eran más intensas, cuando estaba a punto de llegar al clímax tomó del mentón a la castaña para que se girara para darle un besó.
Los besos amorosos y románticos estaban en el pasado, este beso era deseoso, urgido y lleno de lujuria, invadía su boca con destreza provocando un escalofrío. En el momento en el que sintió que su cuerpo se estremecía, Shaoran movió sus dedos más rápido al tiempo queía succionando sus pezones.
Aún no se recuperaba de la intensidad del orgasmo cuando ya la ayudado a girarse y ahora era Shaoran quien había entrado en ella. La embistió con rudeza mientras Eriol le devoraba la boca. Cuando Shaoran vio las marcas que había dejado Eriol, en lugar de enojarse se excitó aún más, él no podía ser el único que dejará huella en el cuerpo de Sakura, se aferró a ella por la espalda embistiéndola rítmicamente, besó y la mordió con la intensidad de sus deseos provocando en ella un gemido cautivador que sólo logró que se excitaran más. Caricias, besos, mordidas y el choque de sus cuerpos continuos hasta que Shaoran y Sakura también llegaron al clímax.
Se derrumbó sobre Eriol mientras Shaoran aún dejaba pequeños besos en su espalda, completamente exhausta.
Definitivamente ese había sido el mejor sexo de su vida.
Los tres se recostaron en la cama, tratando de recuperar el aliento, Eriol y Shaoran intercambiaron miradas, después de eso Eriol volvió a sacar un par de condones y le arrojó uno al castaño provocando que Sakura abriera los ojos impactada.
- ¿No creerás que eso va a ser todo o sí? -preguntó Eriol de manera traviesa.
- Yo ... yo ... -balbuceó la castaña.
- Por supuesto que no -dijo el castaño volviendo a besarla con pasión- Ahora que descubrimos que de esta manera funciona para los tres, es mejor aprovechar cuanto se pueda -dijo con una sonrisa que hacía derretir a Sakura.
Estaba apunto de repeler cuando Eriol se apoderó de su boca al tiempo que Shaoran volvió a succionar sus pezones, los cuales a esas alturas ya estaban lo suficientemente sensibles para reaccionar con facilidad a su toque.
Besos, caricias, el choque de sus cuerpos, gemidos y el sonido de algunas nalgadas se escucharon en la habitación durante algunas horas más, tiempo en el cual Sakura perdió la cuenta de cuantas veces se ha turnado para entrar en ella.
Después de esa noche, lo único que Sakura tenía claro es que ellos tenían razón, esta era la única forma en que podía estar con ellos, a los dos los amaba y no estaba dispuesta a dejarlos. Su cuerpo había aceptado eso, solo esperaba que su mente lo aceptara de igual forma.
NOTA DE LAS AUTORAS:
Es maravilloso volver a este sitio aunque sea con una historia corta, sabemos que algunos lectores quedaron pendientes de nuestras historias inconclusas, lamento decirles que estamos en un callejón sin salida, cuando ese camino se abra sin duda lo retomaremos.
Durante estos años trabajamos en algunas historias, que tristemente decidimos no publicar hasta tener un avance significativo y la certeza de que seria una historia terminada.
Próximamente estaremos publicando una nueva historia esperamos ansiosas sus comentarios ya que estos nos motivan a escribir.
Nos leemos en el próximo Ficti
¡Arriba la locura!
