Buen día tengan, cuando sea que vengan a leer estas palabras. Supongo que vamos a intentar algo especial, y precisamente va a ser con la pareja estelar de la saga, y no podía ser de otro modo, pues la gran mayoría de nosotros conocemos SonoHana precisamente gracias a esta pareja xD. Bueno, empecemos.

Entre familia

Reo había llegado a casa de Mai para quedarse a cenar, desde luego con la sugerencia y el beneplácito previo de Mai. Como era la costumbre desde que se dio a conocer su existencia y su relación con Mai, ella fue bienvenida por la familia Sawaguchi casi como si ella misma fuera directamente parte de la misma. La rubia no podía estar sino ruborizada ante la atención que recibía de parte de la familia de su novia, aunque pronto venía un anuncio que representaba el comienzo de algo peculiar.

─ Espero que se porten bien el día de hoy. Esta noche mamá y yo estaremos fuera ─ anuncia el padre de Mai.

─ Efectivamente. Quedamos en dedicarnos un poco a nosotros mismos, pero igual dejamos a Mai a cargo, mis pequeños ─ la madre pasa sus manos por las cabecitas de sus hijos menores ─. Mai, no dejes que tus hermanitos se acuesten demasiado tarde, y revisa la tarea de ambos.

─ Entendido ─ responde Mai tranquilamente.

─ En ese caso nos vamos ─ el padre de Mai recoge unas cuantas cosas, pero antes de irse mira fijamente a Reo ─. Que también tengas buenas noches, y procura no dejar que Mai haga demasiado ruido.

─ N-no se preocupe. No lo permitiré ─ responde Reo ruborizada, sabiendo a qué se refería su suegro.

─ Nos vemos mañana en la noche. Cuídense mucho, mis amores ─ la madre de Mai sale después de su marido y cierra la puerta, dejando así solos a sus tres hijos y a Reo.

Y ahora que los padres de Mai no estaban en casa, Mai suspira un poco y pide a sus hermanos menores que les enseñaran las tareas de la escuela. Desde el primer minuto estaba dando cumplimiento a la orden de sus padres con orden y disciplina. Puede que a Reo se le hiciese raro por un rato verla así, pero por otro lado sabía que no era de extrañar, pues por algo Mai no solo representaba a su clase, sino que era la encargada de atender a la propia Reo, y hasta el momento ambas tareas las hacía de una manera impecable, incluso cuando a veces la propia Reo no se la ponía fácil. Y la verdad es que eso era algo que Reo silenciosamente admiraba a Mai, el ser capaz de divertirse y vivir como desea sin ser una revoltosa, y a su vez ser capaz de tener todo en orden y cumplir sus deberes al pie de la letra sin ser una chica inexpresiva ni exageradamente estricta, ni siquiera con la propia Reo, pese a su manera desorganizada de ser.

─ ¿Puedo ayudarte en algo, Mai?

─ Todo está bien, Reo. De hecho, ya termine de señalar a mis hermanitos lo que deben hacer para corregir sus deberes ─ una vez más, Mai mostraba su manera impecable de cumplir su deber ─. Ahora mismo voy a hacer la cena. Si quieres puedes jugar videojuegos con mis hermanos.

─ No. Quiero ayudarte a cocinar.

─ No tienes remedio ─ Mai abraza fuerte y brevemente a su amante y le besa la punta de la nariz ─. En ese caso busquemos los dos los delantales, que no tenemos tiempo que perder.

Reo asiente sonrojada, y juntas empiezan con las labores de la cocina… o mejor dicho es Mai quien cocina como tal, mientras que Reo se limitaba a acercarle lo que necesitara y miraba cómo es que Mai iba manejando el cuchillo y el fogón. En un intento de cortar ella misma unas zanahorias se hace una cortada en el dedo, y luego de eso no vuelve a tocar el cuchillo, salvo cuando Mai le pide que lo deje en el fregadero.

Los hermanos de Mai por su parte habían logrado completar lo que Mai les había indicado, así que poco después se acercan para comprobar qué tal iban Mai y Reo con la cocina. Ya para ese entonces todos los ingredientes habían sido tratados y se estaban cocinando, por lo que nada más quedaba esperar a que estuviese todo listo para servir la cena. Mai y Reo perfectamente podían tomarse unos cuantos minutos para descansar y charlar de cualquier cosa, pero había algo que no habían tomado en cuenta hasta ese entonces.

─ Onee-chan, yo quiero a Reo onee-chan ─ dice la hermanita de Reo.

─ Yo también la quiero, onee-chan ─ ahora es el varón el que toma la palabra.

─ Pues lo lamento, ella está ocupada, y creo que conmigo le basta y le sobra ─ responde Mai divertida.

─ Pero yo quiero casarme con Reo onee-chan ─ el hermano de Mai se pone a hacer pucheros.

─ Yo también me quiero casar con ella, onee-chan. Yo quiero a Reo onee-chan más que tú ─ la hermanita de Mai se abraza repentinamente a la cintura de Reo.

─ ¿Q-qué está pasando? ─ Reo no se podía creer que de pronto los dos hermanitos de Mai la tenían sujeta por la cintura y pegaban sus pequeños rostros a sus brazos ─ ¡Ayúdame, Mai!

─ Ara, ara. Reo, no me había imaginado que tuvieras un efecto semejante en mis hermanitos también ─ Mai estaba viendo el suceso como algo bastante cómico ─. Mi amada Reo todo este tiempo tenía su propio harem y no me había dado cuenta. Parece que tengo competencia.

─ ¡Deja de decir tonterías y haz que me suelten!

Mai suspira divertida y se dirige al refrigerador. Lo que estaba por sacar era algo que tenía pensado para después de la cena, pero en vista de que sus hermanitos no iban a dejar en paz a Reo, pues no veía nada de malo adelantar su arma secreta. Vuelve con los demás, y entonces muestra unas cuantas paletas de helado hechas por ella misma. No podían fallar, si de hecho Mai tenía una facilidad pasmosa para hipnotizar a sus hermanitos simplemente mostrándoles las paletas.

─ A ver, a ver. Si sueltan a Reo les recompensaré con estos helados.

─ ¡No! ─ responden ambos pequeños al unísono.

─ ¿Eh? ─ Mai no se lo podía creer ─ ¿Acaso no quieren helado?

─ Nosotros queremos a Reo onee-chan. No nos vamos a dejar convencer ─ responde la pequeña con seriedad.

La cosa ahora sí que se había puesto seria. Si sus hermanitos estaban dispuestos a abandonar sus helados favoritos significaba que de verdad tenía ahora competencia por tener a Reo. Pero antes de tener que recurrir a otra cosa, necesitaba presionar un poco más con su estrategia con los helados.

─ Pues si no quieren helados, supongo que me los comeré yo sola…

─ ¡No seas tacaña, baka! ¡Yo también quiero helado! ─ Reo consigue liberar sus brazos y los estiraba para que Mai le diese una paleta.

─ Reo, no me puedo creer que caigas en algo que ni siquiera mis hermanitos han caído esta vez.


Veinte minutos después

La cena finalmente estaba lista, y Mai y Reo se dispusieron a servir la comida, aunque en el caso de Reo fue mucho más complicado. Los hermanitos de Mai no la soltaban ni un solo segundo, y Reo no era buena intentando hacer equilibrio con los platos, por lo que Mai debió ordenarles que esperasen en la mesa o que de lo contrario se acostarían sin cenar, y esta vez el chantaje sí funcionó de inmediato. El acoso e insistencia de esos niños se había vuelto algo serio.

Y ahora que estaban todos listos para cenar y dieron sus respectivos agradecimientos, Mai estaba por darle el primer bocado a su comida, cuando ve que Reo empezaba a tener dificultades para lidiar con el repollo.

─ Argghh… Condenado repollo. Se me ha enredado y no puedo separar mis palillos.

─ Deja que te ayude, Reo ─ Mai usa sus propios palillos para desenredar los de Reo y para que las tiras de repollo estuvieran más sueltas para que así no se vuelvan a enredar ─. Ahí lo tienes, Reo, y ahora di "ah".

─ ¿Ehh?

Mai agarra un trozo de verdura del tazón de Reo y se lo acerca a la boca. Reo se pone muy roja por ello, pero no le queda de otra que aceptar el bocado. Mai sonríe ampliamente, y luego agarra un poco de su propia comida para ingerirla.

─ Una ingeniosa manera de tener un beso indirecto tuyo, Reo.

─ N-no digas esas cosas ─ Reo se encoge en su asiento y mira su plato, todavía ruborizada.

─ Yo también quiero un beso indirecto de Reo onee-chan ─ los hermanos de Mai agarran también un trozo de verdura y se lo acercan a Reo ─. Ten, Reo onee-chan.

─ Eh, que Reo ya tiene dueña ─ ataca Mai fingiendo molestia.

─ ¿Cómo que dueña? ¿Acaso soy tu mascota? ─ se pone a protestar Reo.

─ No vamos a perder contra ti, onee-chan ─ el hermano de Mai la apunta con los palillos de manera retadora ─. Obtendré también un beso indirecto de Reo onee-chan, y entonces ella será mi espos…

─ ¡Ñam! ─ Mai sorpresivamente se come la verdura que sostenía su hermano ─ ¿No querías un beso indirecto? Ahí tienes un beso indirecto, jeje.

─ ¡Noooo! Onee-chan tramposa.

─ ¡Ten, Reo onee-chan! No dejes que onee-chan nos separe ─ la hermana de Mai le acerca la verdura asustada, pero también ella es interceptada por Mai.

─ No en mi guardia, niños. Ahora coman antes de que me acabe toda la comida de ustedes.

─ Esto está a nada de convertirse en una batalla de comida ─ dice Reo para sí misma.

Los hermanitos de Mai intentan unas cuantas veces más darle de comer a Reo, pero todos sus intentos resultan infructuosos gracias a los reflejos de Mai, por lo que al final debieron caer en cuenta de que no lo iban a lograr y siguieron comiendo en silencio. Mai por su parte también sigue con lo suyo, pero su mirada levantada daba a entender que no sería posible sorprenderla con la guardia baja. Parecía una leona al acecho. Mientras tanto Reo come fingiendo que no estaba pasando nada.


Una hora después

─ Duerme conmigo, Reo onee-chan ─ el niño le jalaba la mano.

─ También conmigo ─ la niña también.

─ ¡No me agarren así las manos! ─ Reo se estaba resistiendo, pero los hermanos de Mai conseguían ganarle con sorprendente facilidad ─ ¿Qué tienen estos niños que son tan fuertes?

─ Tal vez sea algo de familia ─ Mai termina de lavar los trastes y va al rescate de su amante ─. Muy bien, ustedes dos, deberían de jugar a ser pretendientes de mi novia, y en lugar de eso deberían irse a dormir. Ya es tarde y les tocan clases mañana.

─ Eso no es justo, onee-chan ─ protesta la hermana pequeña ─. Tú tienes a Reo onee-chan para ti sola todos los días y nunca nos dejas estar un rato con ella.

─ ¡Sí! Ahora la queremos para nosotros ─ el hermanito también intentaba hacerse el duro.

─ Olvídenlo. Reo no está para cargar con un harem propio. Conmigo ya tiene.

Los dos niños se miran mutuamente. Se notaba que no estaban dispuestos a rendirse, pero no encontraban la manera de hacer que Reo se quedara con ellos, así que no les queda de otra que recurrir a su arma secreta.

Sí, Mai no era la única que contaba con un As bajo la manga.

─ Onee-chan, te retamos a que nos ganes en batalla, y si nosotros ganamos dormiremos hoy con Reo onee-chan ─ sentencia la niña con determinación.

─ Si con eso puedo hacer que se vayan a dormir tranquilitos acepto los términos ─ Mai se arremanga las mangas de su camisa y lanza una mirada brillante e intimidante ─. Saquen el videojuego que quieran, el que sea. No van a poder conmigo.

Reo estaba horrorizada. Su noche de sueño en ese preciso instante estaba literalmente en juego. De pronto se estaba preguntando a qué había venido en primer lugar, aunque luego se responde ella misma recordando que se le había olvidado comprar comida para su casa.

Los hermanitos de Mai sacan un juego de lucha por rondas y lo ponen en la consola. Mai se trona los nudillos y toma asiento en el suelo para así tomar tranquilamente el mando. La pelea es preparada de modo que Mai se iba a enfrentar ella sola contra sus hermanitos, y eso preocupaba mucho a Reo.

─ O-oye, Mai, ¿estás segura de poder ganarles a ambos?

─ Claro que sí, Reo. Es un videojuego nada más, y ellos son niños.

─ Por eso mismo es que me preocupo, tonta.

Mai acaricia la mejilla de Reo en señal de que todo iba a estar bien. La cosa es que Reo no se podía calmar fácilmente. Cualquiera sabe que los niños pueden ser prácticamente invencibles en un videojuego de peleas, pero si Mai tan segura se mostraba, pues no le quedaba otra opción a Reo que confiar en ella.

Y la batalla da inicio. Los más pequeños inician con ventaja al propinar un par de buenos combos al personaje de Mai, pero eso no parece preocuparle en lo más mínimo. Las rondas durarían únicamente 60 segundos, y durante la primera mitad los más pequeños gozaban de una ventaja creciente, pero en la segunda mitad Mai empieza a mover los dedos a una velocidad demencial, volteando rápidamente la pelea y haciendo que ahora fuesen sus hermanos quienes estuviesen contra las cuerdas. No logró noquearlos debido a que el reloj terminó marcando el final antes, pero aún así Mai ganó el primer round al tener a su personaje con más vida en su barra.

─ No puede ser. Onee-chan acaba de derrotarnos ─ dice el niño sin podérselo creer.

─ ¡No! No nos rendiremos tan fácil ─ la hermana pequeña hace énfasis a sus palabras negando enérgicamente con su cabeza ─. Vamos a dormir con Reo onee-chan, así que no perderemos.

─ Esta rivalidad realmente me está divirtiendo, pero debo poner fin a esto, que de verdad es tarde ─ Mai afila su mirada en dirección a sus hermanitos ─. Va a ser una victoria rápida.

Los pequeños tiemblan asustados. Mai no estaba bromeando, y en el segundo round hace exactamente lo que dijo, ganando antes de cumplirse los primeros 30 segundos. Reo no se lo podía creer. Mai había obtenido una victoria avasalladora.

─ Increíble...

─ Ahora sí, a dormir ustedes dos ─ Mai apaga la consola y mira con seriedad a sus hermanitos.

─ Pero nosotros queríamos dormir con Reo onee-chan ─ el niño parecía que iba a llorar en cualquier momento, y la niña estaba en las mismas.

─ ¿En qué momento ustedes dos se volvieron unos chantajistas tan hábiles? ─ Mai suspira largamente ─ ¿Se quedarán tranquilos si los dejo dormir en mi habitación?

─ ¿Qué? ─ ahora Reo estaba nuevamente sorprendida.

─ ¿De verdad podemos? ─ la hermana estaba con la emoción en vertiginoso.

─ Claro que sí. Ahora pónganse sus pijamas que no podemos perder más tiempo.

Los hermanitos de Mai dan brincos de emoción y van rápidamente a cambiarse. Reo se queda mirando a su novia con duda. Algún truco tenía que haber, pues no se creía que Mai hubiese accedido con tanta facilidad.


Habitación de Mai

─ Ya está. Buenas noches.

─ Pero onee-chan ─ dice el niño haciendo un puchero. Dijiste que podríamos dormir con Reo onee-chan.

─ Y así lo harán. Estamos todos en la misma cama.

─ ¡Pero la tienes para ti sola, onee-chan!

En efecto, Mai tenía a Reo a un lado de ella, y del otro estaban sus hermanos, de modo que no podían abrazarse a Reo. La rubia ahora veía cómo es que su amante se había montado la estrategia, y aunque ciertamente fue muy ingeniosa, seguía siendo algo incómoda.

─ Les dije que podían dormir con nosotras, no que iban a ser libres de quitarme a Reo ─ Mai saca la lengua a modo de burla ─. Vamos, que hay que dormir, y papá y mamá se enfadarán si saben que no nos dormimos hasta muy tarde.

Los pequeños refunfuñan un poco, pero al final se dieron se dieron por vencidos. Ya sería para otro momento, pero lo cierto es que ya estaban muy cansados. Todos lo estaban.

Y Reo se duerme abrazada a Mai. Sabía que ese enamoramiento infantil de parte de los hermanos de Mai se pasaría eventualmente, pero igual le hacía feliz por dentro saber que Mai estaba más que dispuesta a defender su amor. Seguramente a Mai le escocía que esta noche deberían privarse del sexo, pero ya la propia Reo encontraría la manera de compensarla, aunque eso sí, no pensaba decir la razón de ello.

Fin


Un OS disparatado y con su toquecito de humor, tal y como me gusta. Espero que a ustedes también, y ya nos veremos en una próxima oportunidad.

Hasta otra