Disclaimer: Este one shot participa en la actividad/reto semana de SasuSaku Eternice Moi, Fortuna Musical edición Mes SasuSaku

Los personajes pernetecen a Mashashi Kishimoto.

Entiendo que no puedo

Suplicarle una vez más

Pero nada se detiene

Solo vivo para ti

Dame un solo beso

Que me alcance hasta morir

Como un vicio que me duele

Quiero mirarte a los ojos

Zoé – Luna

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El tiempo es relativo

El tiempo es relativo, al menos es lo que se dice que dijo Einstein. Un tiempo determinado, en una determinada situación tendrá un significado, pero si dicha situación es diferente, el sentido cambiaría por completo.

El chico cerró el libro de física que estaba leyendo, solo buscaba entender un poco para su examen, pero tan solo intentarlo hacía doler su cabeza. Y no precisamente porque fuera algo difícil de comprender para él. Lo que lo tenía pensando era el por qué al leer sobre la teoría de la relatividad estaba pensando en un momento determinado de su vida, que involucraba a una única persona, con una característica muy propia.

Sakura Haruno.

Habían pasado… ¿cuándo había sido la última vez que se vieron?

—Tres años. —Murmuró para sí, pero con el silencio abismal que reinaba en la biblioteca debió parecer que gritaba porque la encargada le había carraspeado mientras le miraba con el ceño fruncido.

Recogió lo que tenía en su mesa y depositó el libro en el carro recolector. No estaba de humor para un regaño y tampoco era necesario que siguiera estudiando. En realidad, estaba más que preparado para su examen del día siguiente, leer ese tema era más por curiosidad que por necesidad.

Caminó directo a la salida cuando una voz conocida llamaba por su nombre, suspiró. No estaba de humor para escucharle, ¿tenía otra elección? Quizá ignorarlo o echarse a correr.

—¡SASUKE! —El rubio le dio alcance al fin.

Demasiado tarde, ninguna de las dos opciones podría ejecutarse ahora.

—Amigo, estás listo para la fiesta de este viernes. Irán muchas chicas lindas, será divertido.

Naruto se mostraba realmente ansioso ante la festividad, no podría culparlo. La universidad había resultado ser más dura de lo que esperaban y estudiar una ingeniería no era precisamente sumar dos más dos. Incluso él se sentía saturado por ello a pesar de tener notas sobresalientes, no imaginaba como la pasaba su mejor amigo con esa cabeza hueca.

—No estoy de ánimos. —Atajó la emoción del rubio.

—Ah, por favor. Sasuke, necesitamos relajarnos. Los exámenes me están matando.

Sasuke prefirió no responder y siguió en su camino, Naruto se pegó a su lado. No podía quitárselo de encima hasta que dijera que sí, y comprobó su hipótesis cuando confirmó su asistencia a la dichosa fiesta, el joven gritó tan fuerte que estaba seguro que todos en el campus lo habían escuchado. Se preguntó: ¿por qué tengo a este idiota de mejor amigo?

Sasuke Uchiha no era precisamente el chico más sociable, había crecido solo, en una instancia criado por su hermano mayor, pero luego este se marchó por una oportunidad de trabajo que les beneficiaría a los dos, aun así, repercutió en el Uchiha menor la soledad experimentada a tan corta edad, el rubio efusivo, Naruto Uzumaki y la chica que le robaba sus pensamientos, Sakura Haruno, eran las dos personas con las que había formado lazos y con una los había roto de la forma más cruel posible.

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El viernes llegó sin prisa alguna, quizá por su desmotivación por acudir a esa fiesta era que el tiempo había transcurrido de esa forma tan lenta y aburrida, quizá si hubiera habido algo que le motivara, como ver a cierta chica de ojos verdes, negó rápido con su cabeza. Algo parecía sucederle, cada vez estaba más desconcentrado, perdido, a cada instante recordaba a la que había sido su amor en la adolescencia, con quién había compartido momentos únicos durante su noviazgo, pero que el mismo había decidido culminar por la simple razón de creer que estaría mejor solo alcanzando sus metas y ni siquiera había querido conservarla como amiga, he ahí la crueldad de sus actos. Pues sabía lo importante que era él para ella.

—No quería distraerme.

Murmuró a la soledad, pero ahora mismo se sentía más distraído que cualquier otra persona, ni siquiera podía terminar de abotonarse esa camisa de seda blanca con la cuál acudiría a la famosa fiesta que resonaba en cada rincón del campus de la universidad, por estar perdido en los recuerdos de los labios de Sakura.

Muchos actuaban como adolescentes hormonales, esperando encontrar una conquista esa noche. Él solo cumpliría con su deber de amigo, acompañar a Naruto, aunque había aceptado en realidad iba contra su voluntad.

Agitó su cabeza para ahuyentar el recuerdo de Sakura de su mente y concentrarse al fin en su actividad, terminó de arreglarse y a las siete se encontraba tocando la puerta de Naruto. Escuchó un balbuceó desde dentro, luego como caían cosas y luego tenía al joven rubio frente a él, alcanzó a echar un vistazo al desastre que el rubio tenía en su hogar y omitió su comentario.

—Pensé que no vendrías, nos divertiremos mucho, Sasuke.

El optimismo de su amigo le desesperaba y decidió emprender el camino hacia la salida para poder emprender el viaje a la fiesta. Llegaron en el auto de Sasuke, el ruido de la fiesta se empezaba a escuchar desde muchas cuadras antes de pasar el portón. Se decía que la fiesta era llevada a cabo por unos estudiantes hermanos, qué por lo visto el dinero no les faltaba. Según los rumores, eran hijos de un mandatario así que ellos no dudaban en demostrar su poder dando exuberantes fiestas.

Sasuke se dijo que esta sería a la última que se presentaba. Naruto en cambio movía desde la entrada su cuerpo al ritmo de la fiesta.

—¡EH, CHICOS! YA ESTÁN AQUÍ. —Saludó a gritos una vez entraron, para poder ser escuchado debido al alto volumen de la música, a un grupo de chicos, Sasuke reconoció a unos cuantos de estos. Eran compañeros de clase, aunque no había interactuado mucho con ellos en realidad.

Caminó hacía ellos, pero un tumulto de personas se atravesó impidiéndole el paso, era difícil moverse con tanta gente, al fin logró pasar cuando un cuerpo menudo chocó contra él derramando un vaso de cerveza en su ropa. Esto no podría ser verdad, cerró sus ojos buscando guardar la calma.

—¡Lo siento mucho! —La voz femenina se disculpó. —En serio lamento mucho esto, déjame ayudarte.

Había algo en esa voz, Sasuke abrió los ojos encontrándose frente a una melena rosada, en serio que esto no podría ser verdad, buscaba entre su bolsa algo y cuando al fin lo encontró, un paquete chico de pañuelos desechables, sus miradas se encontraron.

—¡Sakura!

—Sasuke.

Lo contrarios que habían sido los tonos al pronunciar el nombre de cada uno demostraba que algo no estaba bien, Sasuke lo dijo con verdadera sorpresa y no podía negarse que hubo una pizca de alegría en la pronunciación del nombre de la chica, en cambio el tono de Sakura pese a la sorpresa, fue sombrío. No se imaginó encontrarlo ahí, en una fiesta.

—Lo lamento mucho. —Dijo señalando su camisa, pero en su voz no parecía haber arrepentimiento, aunque sí preocupación, la camisa se veía de buena calidad y por lo tanto cara. Ella dejó salir un suspiro y le extendió los pañuelos. —Toma, quizá ayuden un poco. Debo reponer la bebida de Ino.

Dio media vuelta para perderse nuevamente entre los asistentes, Sasuke siguió su camino para encontrarse con los amigos de Naruto, se sentó en silencio junto a ellos. El rubio que no había notado su ausencia al estar atento a la conversación de Shikamaru y Choji.

—¿Tan pronto estás ebrio?

—Eh, no. Fue Sakura, chocó conmigo y vació un vaso de cerveza en mi por accidente.

Naruto pareció no sorprenderse al escuchar el nombre de Sakura, como si ya supiera que ella estaría ahí y sus palabras siguientes confirmaron la sospecha de Sasuke.

—Oh, ya te encontraste con ella. —Alzó una de sus cejas con picardía.

—Tú… por esa tu insistencia. —Naruto solo se alzó de hombros ante la señalización de su mejor amigo.

—Solo necesitaban un empujoncito, más vale que aprovechen esta noche. A Ino y a mi nos ha costado traerlos al mismo lugar.

Al parecer Naruto aún pensaba que entre Sakura y él podría existir algo, de modo que había confabulado con la rubia mejor amiga de Sakura para reencontrarlos. No negaría que las palabras del inoportuno rubio le hacían ruido en su cabeza. ¿Se podría arreglar lo que él mismo había echado a perder? Sakura parecía no querer saber nada de él. Hasta pareció verla fastidiada por tenerlo frente a frente y un poco feliz de haber derramado la cerveza en su cuerpo.

Sasuke suspiró, luego de un largo tiempo escuchando una conversación que no tenía sentido para él se dio cuenta que necesitaba aire fresco, estaba harto del humo de cigarro, alcohol y quién sabe qué otra cosa era lo que se mezclaba en el aire, así que se apartó del grupo para buscar una salida hacia el patio. Encontró una puerta por el lateral de la casa y avanzó hacia ella. Su corazón dio un vuelco al ver la cabellera rosa de espaldas a él, sentada en una banca. Sola, como si lo esperara a él.

Pero no era así, ella había también había sido llevaba con trampas a la fiesta, pero Naruto e Ino solo los habían arrastrado a la fiesta, no hacia este lugar así que esto sin duda era obra del destino, se río. Un hombre que era partidario de las ciencias exactas ahora creyendo que su encuentro había sido planificado por el destino, quizá todo lo era. Había estado pensando en ella de forma continua. ¿Esa era una señal? De vez en cuando hay que dejar de ser escéptico.

—Sakura. —Pronunció su nombre una vez estuvo cerca de ella y la chica llevó sus manos a su rostro para luego volverse a él.

—Hola de nuevo, Sasuke. —Pronunció su nombre casi en un susurro.

—¿Puedo? —Murmuró indicando si podía sentarse a su lado, Sakura no respondió, pero si se recorrió para dejarle espacio y se pudiera sentar.

El tiempo es relativo, recordó. No llevaba más de un minuto sentado a su lado, pero sentía que era mucho más de lo que registraba su reloj. Escuchaba el corazón de ella latir en sincronía con el suyo y ambos al mismo ritmo que el aparato en su muñeca marcaba los segundos. ¿Cuánto más tiempo iba a durar ese silencio? ¿Se volvería un silencio eterno pese a que solo transcurrieran minutos? ¿Esperaría a que Sakura se levantara y se fuera? Cuánto más se suponía que debía esperar, ya había esperado por un año sin ella. ¿Podría esperar más? ¿Sería capaz?

—Sakura… lo siento.

—¿Por qué? —Ella se giró para verle y sus miradas se conectaron, el tiempo parecía ralentizarse más de lo que ya lo había hecho, los segundos se volvieron más largos, más lentos. Sus respiraciones más densas y sus corazones parecían latir más a prisa.

—Por todo, —alcanzó a pronunciar en un susurro— sé que no puedo volver el tiempo atrás, o pedirte volver a mi lado, no luego del daño que te hice. Te aparté de mi lado, como si…

—Fuera un estorbo. —Terminó Sakura de forma tajante, la forma de sus labios se desvanecieron formando una línea sola.

—No, fui un estúpido por creerlo. En realidad, te necesité más de lo que creí. —Calló por unos segundos. —Te necesito más de lo que creo. —Habló en presente.

Sakura fue tomada por sorpresa y sus ojos abriéndose de par en par la delataban. Sasuke se atrevió a llevar su mano al rostro de ella y recoger uno de sus mechones tras su oreja, acarició los rastros de lágrimas grabados en su mejilla. Recordó lo que tanto le gustaba de ella, perderse en los ojos verdes de su amada. Justo como lo hacía ahora, el reloj seguía avanzando marcando segundos que se convertían en minutos, pero él sentía que llevaba horas junto a ella. Eternas horas contemplando la belleza de Sakura, grabando cada detalle de su rostro, probablemente esta sería la última vez que la viera.

¿Sería capaz de decirle adiós de forma definitiva? Era injusto pedirle que volvieran a entrelazar sus manos, a volver a perderse en sus miradas, a acurrucarse por las tardes mientras miraban el sol ocultarse. Había muchas cosas que quería memorizar en ese momento.

Su boca, quería volver a sentirla contra la suya. Un último beso que llevara para siempre con él a donde fuese que fuera, quería llevarla prendada en su piel. No solo él lo pensaba, ella fue acercándose a él de forma automática, instintivamente tal como él lo hacía también. Ambas bocas chocaron y sus ojos se cerraron de inmediato, sus cuerpos también avanzaron para eliminar la distancia entre ambos. Los brazos de Sakura rodearon el cuello de Sasuke mientras él la rodeaba por la cintura con una mano, mientras la otra sujetaba su nuca, sus bocas se movían lentamente sobre la otra, sus cabezas se inclinaron para hacer el contacto más profundo, la calidez de ambas bocas chocó, sus corazones no paraban de latir tan fuerte que podrían salir de sus pechos en cualquier momento, la pegó a su cuerpo. Sakura suspiró y se inclinó más sobre él, sus respiraciones se fuero haciendo cada vez más lentas hasta que rompieron el contacto más no se apartaron.

Se sostuvieron las miradas, sus respiraciones eran jadeantes, sus corazones seguían palpitando de forma sincronizada, casi como si se tratase de un mismo corazón compartido por ambos.

—Tonto.

Sakura murmuró, sentía como su corazón latía de forma desbocada, nunca en la vida había sentido una emoción tan grande como hacía unos segundos, como lo seguía sintendo. El reloj en la muñeca de Sasuke parecía haberse detenido mientras se besaban, pero ahora volvía a andar, de prisa, al igual que sus corazones.

El tiempo es relativo, ellos creían estar abrazados por eternas horas cuando solo habían pasado algunos minutos. Ella quería quedarse así, junto a él. Porque a su lado, incluso el tiempo en que parpadeaba podría ser eterno y no efímero. Ambos sabían lo que querían, y una vez más sus bocas volvieron a sellarse como una silenciosa promesa.

Aquí mi aporte a esta actividad tan preciosa que organizaron las administradoras de SasuSaku Eternice Moi 3, espero lo disfruten y que sea de su agrado. Espero pronto tener más tiempo libre para poder empezar a publicar más fanfiction SasuSaku 3. Saludos, nos vemos en una siguiente ocasión.