Ola de calor
Ese verano de su primer año había sido el más caluroso en toda su vida, su madre lo había obligado a ir de compras mientras ella salía a trabajar, pero tan solo salir a la calle sentía que se derretía. El calor así lo desesperaba por que tenía que tener más cuidado con su poder para no andar explotando todo a su paso. En su habitación y en la mayor parte de la casa tenían un bendito aire acondicionado, que preferiría no salir a ningún lado.
Llego a la tienda y vio a pocos metros de ahí se encontraba un pequeño local de raspados, así que decidió que a la salida de ahí iría por uno para aguantar el calor de regreso a su casa. En la entrada también se encontró con una chica castaña que iba en short y playera de tirantes, traía la piel roja, así que también supuso que también se estaba muriendo de calor.
-Hola…Bakugo-Dijo la chica con cansancio en su voz, Bakugo la reconoció y era su compañera de clases Uraraka.
-¿Qué demonios haces aquí, cara redonda?-Bakugo dijo con mal humor por el calor.
-Es una tienda…es publica…creo que podría estar aquí-La castaña seguía con esa voz pesada por el calor.
Bakugo no le tomo importancia y entro a la tienda para comprar sus cosas, no volvió a ver a la castaña en toda la tienda hasta que salió y compro su raspado, la vio con pocas bolsas y hablaba por un teléfono pasado de moda, la chica se escuchaba un poco preocupada. Ella no compraba raspados para el calor pero estaba demasiado cerca ara poder escuchar la conversación.
-¡¿Qué?! Tanto dinero-Decía desesperada la chica-Esta bien…les diré a mis padres…-Dijo decepcionada para después colgar, la chica hablo para sí misma-Otra noche pasando calor-Dijo para sí misma, volteo a ver la tienda de raspados y suspiro.
-¿No compraras nada?-Pregunto Bakugo cuando cruzo la mirada con él, la chica vio las bolsas que traía y negó con la cabeza para después irse de ahí.
Uraraka iba con la cabeza agachada mientras caminaba con pesadez hacia su casa, cuando de repente sintió algo frio en su espalda dando un pequeño grito.
-Eres escandalosa-Escucho la voz de Bakugo detrás de ella.
Uraraka volteo un poco asustada y se encontró a Bakugo con una bolsa grande de supermercado y dos raspados en la mano.
-Ten, para que no pases calor, cara redonda-Bakugo le extendió uno de los raspados era de color azul-Es tuyo.
-Gra…Gracias-Dijo con temor para agarrar el raspado, se dio cuenta de que el chico tenía la cara roja pero no sabía por qué, pero intuía que era por el calor.
-Así no pasaras calor esta noche-Bakugo dijo poco después.
-Oh…me escuchaste.
-Quien no, si estabas prácticamente gritando-Bakugo tomo la cucharita de su propio raspado y comió un poco.
-Pensé que nadie me escucharía, disculpa por ser un poco ruidosa, gracias-Bakugo camino delante de ella.
Uraraka se dio cuenta de que caminaban en la misma dirección.
-Por qué demonios me sigues, maldita cara redonda-Grito Bakugo en un momento que se detuvo.
-No te sigo, voy camino a la tienda de segunda, para ver si puedo comprar un ventilador pequeño-Dijo avergonzada Uraraka.
-En lugar de que vayas a una tienda a comprar uno nuevo-Bakugo dijo casi sin pensar cuando la chica agacho la cabeza y jugueteaba con sus pies-Además con este calor insoportable un ventilador pequeño no te va a servir para nada.
-Es…para lo que me alcanza-Uraraka dijo avergonzada-Se descompuso mi aire acondicionado y no tenemos el suficiente dinero para repararlo, y llevo varios días sufriendo calor en la noche.
Bakugo sabía que ella era una chica con poco dinero, y que muchas veces las cosas tan simples no las compraban para poder ahorrar un poco, no le importaba realmente, pero el calor de ese día le afectaba un poco.
-¿Cuánto dinero tienes?-Uraraka se sorprendió un poco al escuchar eso-¿Qué cuánto dinero tienes? ¿Estas sorda o qué?-Bakugo grito un poco.
-P…Para que-La castaña estaba un poco asustada por lo que estaba pasando.
-Solo dime-Uraraka con temor le mostro su monedero y Bakugo lo abrió.
Se dio cuenta de que tenía poco dinero y que realmente no le alcanzaría para nada, recordó que hacía poco su madre había metido a la bodega un ventilador que aun funcionaba pero que ya no utilizaban.
-Sígueme-Bakugo dijo llevándose el monedero.
-Pero mi…
-Te dije que me siguieras, cara de mochi-Bakugo dijo un poco rudo como siempre.
No le quedo más que seguirlo, él iba dos pasos enfrente de ella comiendo su raspado, realmente o entendía por qué Bakugo hacia eso por ella. Pero se detuvieron en la casa del chico, Bakugo entro y ella se quedó en la entrada.
-Entra-Ordeno el rubio.
Uraraka creía que la acompañaría a la casa de segunda mano para escoger un ventilador, y que solamente pararían en su casa para dejar las cosas, el chico le ordeno que dejara las cosas en la cocina, y salió al patio trasero. Abrió una pequeña bodega.
-Ven ayúdame-Ordeno nuevamente Bakugo.
Uraraka obedeció nuevamente mientras Bakugo le pasaba cosas, cajas y algunas decoraciones, hasta que salió con un ventilador un poco grande.
-Esto será suficiente-El rubio dijo más para sí mismo que para la castaña- Ten te prestare este hasta que consigas dinero para comprarte otro o para arreglar el aire acondicionado.
-¿Qué? Pero Bakugo…
-Sin peros cara de mochi-El tono de voz de Bakugo se había endulzado un poco algo que le pareció bastante extraño a la chica-Ahora trae esa caja y ven conmigo.
Bakugo guardo las de más cosas, y entro a la casa con el ventilador y tras el entro Uraraka con la caja que le había dado. Subieron las escaleras y entraron a una habitación, era la habitación de Bakugo, bastante ordenada le parecía a la castaña. Bakugo cerró la puerta detrás de ella y prendió el aire acondicionado, Uraraka suspiro.
-Que bien se siente-Dijo casi inconscientemente en un suspiro la chica.
-Te emocionas por nada-Bakugo le dijo entre risas
Pero no se habían dado cuenta de que la madre del chico había llegado a casa, y que la señora se encontraba detrás de la puerta, había llegado con algo de comer, pero escucho esa conversación sin querer.
Por otro lado Bakugo comenzó a desarmar el ventilador para poder meterlo en la caja y transportarlo más fácilmente.
-Sostén esto con fuerza-Ordeno Bakugo para poder desmontar el motor del ventilador y las aspas, estaba batallando un poco-Esto está demasiado duro, a la cuenta de tres lo jalas con fuerza
-Está bien.
De un lado Bakugo jalaba el ventilador y del otro lado Uraraka también hacia mucha fuerza, ambos se quejaban de lo atorado que estaba. La mama del chico escuchaba quejidos por parte de ambos jóvenes, haciéndole pensar de más de una manera mal sobre una situación inexistente.
Los chicos tardaron aproximadamente media hora en terminar de desarmar el ventilador, Uraraka se sentó en la cama a disfrutar un poco del aire acondicionado.
-Realmente necesito uno de estos-Dijo la chica un poco cansada de estar sufriendo de calor.
Bakugo se tiró en la cama sin importarle que la castaña estuviese ahí, se tiró viendo al techo, no dijo nada por varios minutos, Uraraka se sentía extraña porque nunca había estado en la habitación de un chico y mucho menos había convivido con Bakugo demasiado tiempo como para tomarse esas libertades.
Cuando acordó el chico estaba completamente dormido, antes de terminar de desarmar el ventilador había prometido ayudarla ya que llevaba varias bolsas de supermercado. Pero no quería despertarlo porque podría enojarse, así que se recostó también en la cama viendo al techo.
No estaban siquiera cerca el uno del otro, pero la cama del chico estaba realmente cómoda y el aire acondicionado la hacía sentir bien más que un ventilador, inevitablemente se quedó dormida.
Casi media hora después Bakugo despertó y su rostro daba directo al de la castaña, haciéndolo sonrojar demasiado, no habían hecho nada, pero verla en su cama era algo que no tenía planeado para esa tarde, se maldijo mil y un veces por haberse distraído de esa manera tan horrible, y no sabía si hablarle a la castaña o no.
-Oye…-Comenzó a picarle la mejilla, Bakugo sintió la misma textura que un mochi y al verla rosada le recordó a un mochi de fresa-Mochi, despierta-Decía el chico aun picándole las mejillas.
-Cinco minutos…-Dijo la chica entre sueños.
-Nada de cinco minutos, estas en mi casa-Gruño el rubio haciendo que la castaña se despertara de golpe.
-Lo siento Bakugo, lo siento-La castaña se levantó de la cama bastante avergonzada
Bakugo se levantó de la cama y tomo la caja de la chica, mientras ella iba con una cara de vergüenza por haberse quedado dormida en la cama del chico. La madre del chico estaba en la sala y los vio pasar, hizo como si no supiera nada.
-Llevare a la mochi a su casa, le preste el ventilador que botaste la vez pasada-Bakugo le aviso a su madre.
-Está bien, regresa con cuidado-Dijo bebiendo un poco de té Mitsuki.
En el camino, no hablaron de nada, ambos estaban sumamente avergonzados por lo que había pasado, Uraraka pensó que era una mal educada por lo que había hecho, y realmente esperaba un reclamo por parte del rubio, pero extrañamente no le dijo nada.
-Lamento lo que paso, no fue mi intensión, te dormiste y ahí me quede, y luego el cans…
-Suficiente, se lo que paso, y se que no fue tu culpa, así que si le dices a alguien lo que paso te mato-Bakugo había vuelto a ser el de siempre.
Uraraka sonrió haciendo sonrojar al rubio que no le dijo nada, tan solo le volteo la cara, para su fortuna habían llegado ya al departamento de la chica, tan solo le dejo la caja en la puerta y se quiso ir, pero la chica lo tomo del brazo y le planto un beso suave en la mejilla. El chico después del beso se fue un poco molesto, más consigo mismo que con ella, no sabía por qué ese tonto beso le hizo sentir mariposas en su estómago.
Al llegar su padre había llegado, pero como siempre ignoro tanto a su madre como a su padre. Se encerró en su habitación para jugar videojuegos cuando escucho que lo llamaban a la puerta, era su padre y le abrió.
-¿Podemos hablar?-El señor Masaru parecía algo nervioso.
-Si ¿Qué ocurre?-Katsuki no entendía a que venía eso, su padre era poco de hablar con él.
-Pues veras…-El señor se veía algo nervioso-Tu madre dijo que viniste con una amiga…
-¿Traer a gente a la casa es un crimen?-Bakugo dijo en un tono de burla.
-Oh no claro que no, es solo que tu madre está preocupada…
-Si es por el dinero del ventilador tómenlo de mi dinero del mes.
-No, no es eso…
-¡¿Entonces qué demonios es?! Ya suficiente de rodeos-Bakugo estaba desesperado.
-¡Que no queremos que nos hagas abuelos tan jóvenes, maldito niño!-Grito su madre entrando a su habitación.
-¡De qué demonios hablas mujer!-Grito también Katsuki.
-¡Esa chica, se quedaron en tu habitación mucho tiempo, y hacían ruidos…así que no quiero nietos, no ahora Bakugo Katsuki!-Volvió a gritar su madre.
-Estábamos desarmando un ventilador, bruja y nos quedamos hablando sobre entrenamiento. No tenemos una mente tan pervertida como tú-Bakugo grito nuevamente.
-Eso…eso lo entendemos y te creemos, pero eres muy joven y las hormonas…-Su padre se metió como siempre a una pelea en medio de dos fieras.
-¡Mis hormonas están bien, viejo!
-¡No le grites a tu padre!
-¡No me grites bruja!
Y así fue como comenzaron una pelea, pero realmente si no hubiese sido eso cualquier cosa hubiese detonado alguna pelea en la casa de los Bakugo. Después de ese día no podía ver a Uraraka de la misma manera, de tan solo recordar que le habían dicho sus padres le causaba vergüenza.
El día que volvieron a la escuela Uraraka se le acerco.
-Gracias por el ventilador, pero te lo devolveré esta semana, conseguí el dinero para arreglar el aire acondicionado-La chica dijo sonrojada-Lo llevare en cuanto pueda.
-Prepárate para un sinfín de preguntas de mi madre-Dijo Bakugo sin siquiera verla.
-¿De qué hablas Bakugo?
-De que mi madre piensa que tú y yo aquella tarde…-Uraraka se sonrojo al escuchar eso-Hasta me dio esto-Bakugo saco de su mochila varios paquetitos metálicos-Y prepárate para que la vieja bruja te de la charla.
-Pero…si tú y yo… no somos nada-Uraraka estaba muerta de vergüenza.
-Eso díselo tú, me canse de decírselo.
Ahora Uraraka tenía miedo de irle a entregar aquel ventilador que le habían prestado.
Hola a todos feliz Kacchako Week 2021, durante esta semana estaré subiendo aquí y en Wattpad las dos listas de esta hermosa semana, Pido una disculpa por que cometí un error y subí el primer capitulo sin contenido, fue un error de dedo. Espero que la disfruten y los estare leyendo
