Disclaimer: la mayoría de los personajes mencionados son propiedad de Stephenie Meyer.
Capítulo beteado por Flor y Yani. Infinitas gracias por toda su ayuda, chicas.
¡Feliz 2022!
Capítulo 21
Edward
Eiren volvió a soltar un fuerte llanto.
—No puedes hacerme esto, princesa —le dije al tomarla en brazos, antes me había cerciorado de que su pañal estuviese limpio—, pasaremos dos días sin mamá y debes portarte muy bien conmigo, nada de lloriqueos. Ni de darme sustos.
Bella había tenido que viajar a Nueva York por motivos laborales, aun cuando ella no quería ir, sabía que era tiempo de retomar las riendas de sus tiendas. Mi esposa debía volver a su trabajo en unos días, así que estábamos nerviosos por dejar a Eiren sin nuestra supervisión.
—Ella tiene hambre, papá —mencionó Cam agitando un biberón frente a mí.
Intentamos saciarla con leche y no funcionó. Tampoco funcionaron los brazos de su hermano ni los míos.
Así pasamos dos horas intentando hacerla sentir mejor. La sala de estar se convirtió en una juguetería y al mismo tiempo en un bazar de ropa infantil.
Estaba convencido de que si Bella viera el desorden me echaría de casa.
Quería tirarme el pelo porque estaba a nada de darme un colapso. Me arrastré a gatas por el piso pasando por encima de ropa y juguetes. Tomé de nuevo el biberón poniendo a mi niña en brazos, sin levantarme del piso me quedé ahí, pensativo, rodeado del desorden.
No lograba recordar que mis hijos llorasen demasiado cuando eran bebés. Al menos no lo hacían como mi niña con tanto sentimiento y desconsuelo.
Entonces una jodida idea iluminó mi mente, ¡oh, sí!
Al acercar a Eiren a mi pecho supe lo que ella necesitaba; mi princesa abrió su diminuta boca desesperada por comer.
Mi hija tenía hambre, pero no le apetecía succionar un pedazo de silicona sino la suavidad del seno de su madre. Necesitaba su calor.
¿Y quién jodidos era yo para negárselo?
Cam estrechó sus ojos cuando le pedí que fuera por ropa de Bella.
Mi hijo no tenía idea de lo que se me acababa de ocurrir.
Desabotoné los cuatro primeros botones de la camisa que vestía mientras mi pequeña se deshacía en llanto.
—Papá, ¿qué estás haciendo? —preguntó curioso Cam al verme acomodar algunas blusas de mi mujer en el pecho—. Dime que no lo harás. Esto es vergonzoso.
Me reí. Claro jodidos que lo iba a hacer. No permitiría que mi hija llorara por más tiempo. Así que una vez mi pecho resultó esponjoso como las voluptuosas tetas de mi mujer puse el biberón entre la ropa simulando estar amamantando a mi propia hija.
¡Genial!
Eiren se relajó al estar cerca de la ropa de Bella, quizá el percibir el olor de su mamá la hizo sentirse mejor y rendirse ante el biberón, el cual empezó a succionar hambrienta.
—¿Qué dirá Dave de esto?
Rodé los ojos cuando mi hijo menor empezó a sacar foto tras foto con su móvil.
—Ven —dije—, siéntate conmigo.
Cam no dudó en sentarse a mi lado, acompañándome en el piso.
—¿Cómo te sientes en las nuevas clases? —Quise saber.
Resopló por lo bajo, mas no respondió. Empezó a jugar con la punta de sus dedos sin prestarme la menor atención.
—¿Te hace falta Dave? —insistí con mis preguntas—, ¿prefieres quedarte en casa que seguir asistiendo a la escuela?
Eiren se removió entre mis brazos al quedar satisfecha, inclusive un hilo de leche salió de su boca. Mi pequeña hija se estaba quedando dormida.
Sintiéndome tranquilo al ver a mi niña bien, puse su rostro por sobre mi hombro frotando su espalda con suavidad para sacar sus gases.
Estaba intentando obtener algo de información de mi hijo, me sentía abrumado por saber que sus notas habían bajado considerablemente. Cam llevaba días portándose más esquivo con nosotros y necesitaba saber la razón.
Bella y yo llegamos a la conclusión de que se debía a la ausencia de su hermano. Ellos eran muy unidos y al no estar Dave en su día a día tal vez había provocado ese desinterés en él.
—Cam —dije con voz más fuerte—, ¿qué ocurre? Hablemos.
—Oh, lo siento —volteé hacia la entrada al escuchar la voz de Emmett—, la puerta está abierta —mencionó caminando en medio de todo el desorden—. Parece que pasó un tornado por aquí —se burló—, traje un poco de comida para ustedes dos. Rose la preparó y me mandó a dejarla.
Asentí mientras veía a Cam correr escaleras arriba. Sabía que iba a refugiarse en su habitación, últimamente no salía de ese lugar.
—No te está yendo bien —articuló Emmett—. Cam sigue estando ausente, ¿verdad? Necesitas hablar con el terapeuta, quizá él necesita más sesiones por semana.
Miré a Emmett empezando a recoger cada juguete que estaba esparcido por el piso y sofá, así como las prendas de ropa de mi hija.
—Sigues enfadado conmigo —aseguró—. Siento mucho lo que…
Negué.
—Me importa una mierda Garrett —lo interrumpí—, hace años inicié solo el jodido despacho, ¿por qué no podré hacerlo de nuevo? Maldita sea la hora donde me asocié con ese cabrón.
Una vez despotriqué, sacudí la cabeza al sentir el liviano peso de mi hija en brazos. Siempre procuraba reservar mis putos comentarios y no decir improperios delante de ella, pero solo escuchar el nombre de Garrett hacía mi sangre arder y no tenía filtros.
—Lamento no haberte dicho nada.
Si no paraba la verborrea de Emmett, se disculparía por el día entero.
—No empieces —le dije—, mejor ayúdame con tu sobrina. —Puse a mi hija en sus brazos y él empezó a arrullar con mucho cuidado—. ¿Cómo sigue Rose? —pregunté mientras hacía limpieza.
Rosalie se había sometido a una cirugía estética, escuché a Bella que una vez mencionó que le habían extraído la grasa para hacerla lucir mejor, cosas de mujeres que solo ellas entienden. Por lo que supe, llevaba dos meses de esa cirugía y aunque yo sinceramente la veía igual y no comprendía la razón de someterse a una cirugía por gusto, la rubia me caía bien y me alegraba saber que se sentía mejor en su apariencia.
—Está como niña con juguete nuevo —admitió Emmett—, tiene más seguridad y ahora mismo se fue de compras porque su ropa le queda muy grande.
Vi que Emmett se encogió de hombros manteniendo una jodida sonrisa.
—Ahora entiendo tu estúpida felicidad —me burlé.
—Sí, estoy como adolescente hormonal detrás de ella —soltó una carcajada—, pero porque debo cuidar que ella esté bien, su progreso es muy bueno.
—Me alegro.
—¿Cómo está Tanya? —preguntó.
—Más o menos. Algunos días bien, otros no tanto, mis padres no la dejan sola y ella ha empezado a asistir a reuniones de AA. Siempre menciona que es un día a la vez, por ahora está ayudando en Casa Bella quedándose al mando de la empresa. Eso le sirve de terapia también, supongo.
—¿Crees que Kate haya perdonado a Garrett?
—No sé, he intentado comunicarme con ella para saber cómo está y no responde. En verdad aprecio mucho a Kate y me siento avergonzado al respecto.
—¿Cuándo empezarás a trabajar?
—Apenas regrese Bella iré al despacho, tendré más trabajo y me preocupa no poder estar tanto tiempo como quiero cuidando de mi familia.
—Me siento mal por todo lo que están pasando. Si en algo podemos ayudar Rose y yo, sabes bien que estamos para ustedes.
—Tomaré en cuenta tu ofrecimiento.
Emmett sonrió dejando ver la honestidad en su mirada. Era el mismo tipo de siempre, los años nos habían vuelto viejos pero él seguía siendo el mismo, con algunas canas en su pelo oscuro, quizá también algunas arrugas, pero el mismo que era capaz de ayudar siempre que se necesitaba.
¿Qué había sucedido con nuestra amistad? Tal vez lo que sucede con todos los que se casan y sus vidas toman caminos diferentes, mi cariño hacia él era el mismo, sin embargo, me frustraba no tener el tiempo suficiente para pasar una tarde bebiendo cervezas, nuestros respectivos trabajos y familias nos mantenían distanciados y era injusto.
—¿Sigues siendo un fracaso para jugar billar? —me retó burlón.
—He mejorado —mentí a lo que él rio fuertemente haciendo que mi bebé se estremeciera—. Ten cuidado con mi princesa, la asustas.
.
Dos horas después de haber dejado la estancia en perfecto orden seguíamos jugando billar e iba perdiendo vergonzosamente, me excusaba en que debía cuidar de mi niña quien estaba en su columpio y chupaba sus pequeños puños de lo más entretenida.
Cuando Emmett estaba por tirar se quedó pensativo y me miró.
—Parece que Dave y Vanesa se llevan muy bien, ¿no? Me sorprendió verlos como una pareja real, aunque jóvenes se ven muy centrados ambos.
—Bella y yo también nos sorprendimos —reconocí—. Quizá a Dave le hacía falta estar lejos de nosotros para madurar.
—La vida universitaria suele pegar fuerte. Es una maldita revolución dentro de nuestra cabeza, por un lado quieres crecer y por otro quieres correr tras de las faldas de mamá —acotó Emmett.
—Espero que ambos sigan creciendo. Les falta mucho por vivir, ahora que ambos trabajan tienen una gran prueba porque casi no se ven.
Emmett soltó un suspiro seguido de una risa.
—Nuestra época universitaria fue la mejor, al menos en mi caso así lo siento.
—Me enamoré de tu hermana —dije borrando la sonrisa de su boca—, y sí fue lo mejor.
—Cambiemos de tema, Cullen.
—¿Por qué? —insistí en molestarlo—. Tengo buenos recuerdos de esa época, tu jodida cara de amargado es imposible sacar de mi mente.
—No quiero recordar esa mierda —murmuró dándome la espalda y soltando un tiro perfecto que mandó varias bolas a su lugar.
—No finjas que me odiabas.
—Lo hice —reveló molesto—. Será mejor cambiar de tema, Cullen.
Fue mi turno de reír de buena gana a costillas de Emmett, era grandioso conocer su punto débil, su hermana lo era.
Hasta aquí llegan los capítulos cortos y especiales, este viernes volvemos a la normalidad. Agradezco su paciencia y comprensión por los días festivos. Espero realmente que todos tengamos un gran año 2022.
Recuerden que participo en martes de adelantos en el grupo de Élite Fanfiction. Y para quienes quieran echar una mirada a imágenes alusivas a cada capítulo o leer adelantos diferentes, no olviden que pueden unirse a mi grupo de Facebook, el link está en mi perfil.
*Tengo una historia nueva llamada Tú 💋 para quienes gusten acompañarme a leer una Bella diferente y siendo un poco villana, estoy ideando que sus actualizaciones sean constantes*.
Aquí los nombres de quienes comentaron el capítulo anterior (a pesar de estos días tan ajetreados) Mis mejores deseos a cada una: Vivi19 (espero que estés bien, abrazos). Diannita Robles, Patty, Celine fic, ALBANIDIA, Mar91, PaolaValencia, Fallen Dark Angel 07, mrs puff, mony17, Dulce Carolina, Cassandra Cantu, Flor Mcarty, Torrespera172, roberouge, saraipineda44, Mapi pili, Antonella Masen, Jane Bells, Daniela, Isis Janet, Vane, angryc, Lili Cullen-Swan, cocoa blizzard, Veronica, Adyel, Lore562, nydiac10, Malicaro, miop, Jacqueline Faunes, alejandra1987, Noriitha, Ximena, Adriu, NarMaVeg, Lizdayanna, Lizzye Masen, BereB, Pepita GY, Wenday14, Yaly Quero, Franciscab25, valentinadelafuente, rociolujan, Cinthyvillalobo, nataliastewart, EmilyChase.
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