Odio como hablas
Tú forma de conducir
Odio tu corte de cabello
Y lo que llegue a sentir
Odio tus espantosas botas y
Que me conozcas bien.
Te odio hasta vomitas,
Que bien va a rimar.
Odio que sepas pensar
Y que me hagas reír
Odio que me hagas sufrir
Y odio que me hagas llorar
Odio tanto estar sola
Que no me hayas llamado aun
Pero más odio
Que no te pueda odiar
Ni aunque estés tan loco
Ni siquiera un poco
Lo he de intentar.
Era un amor tan extraño lo que sentía Mimi cada vez que veía a Yamato, era un amor que solamente ella conocía y que en ningún momento podía expresar, eran amigos desde hacía años pero siempre estuvieron en una "pelea" constante, tanto por las cosas que decía el otro como por las cosas que hacía.
Podría decir que se odiaban, pero a la vez se amaban. No sabían como pero un día en medio de una de sus tontas discusiones Yamato la tomo del rostro y comenzaron a besarse, eran de esos besos que te dejaban sin aliento, de esos besos en los cuales no quieres soltar al otro, no entendía a Yamato y por eso lo odiaba.
Habían estado semanas así, y podría decirse que Yamato la provocaba para hacerla enojar y luego besarla.
-Y... ¿Son novios?-Pregunto un día Taichi al rubio después de que los encontrara besándose en el salón de clases.
-No...creo que no-Yamato dijo un poco avergonzado.
Habían discutido como casi todos los días, estaban en el salón de él, y cuando la estaba besando Taichi los descubrió haciendo correr a la castaña del lugar.
-¿Entonces? Por qué no me digas que es la primera vez que lo hacen-Dijo Taichi con una voz picara.
-Eso no es de tu incumbencia-Yamato respondió con su frialdad de siempre.
-En todo caso, seas o no novio de Mimi, tienes que darte prisa, ella es una de las chicas más bonitas de la escuela, y todos los chicos andan tras ella como cavernícolas.
Yamato pensó en las palabras de Taichi, si era verdad de que era una chica muy bonita con una hermosa personalidad, pero también era la chica más caprichosa que pudo haber conocido. La odiaba también.
Todas las tardes al salir de la practica con su banda pasaba por las gradas del campo de futbol donde la veía con su uniforme de porrista, siendo una de las líderes, y se dio cuenta de que todos o casi todos los chicos del equipo de futbol se quedaban más de la cuenta tan solo para ver a Mimi Tachikawa, y también había chicos de otros salones solamente para verla a ella.
Mimi saludaba a quien la saludara, era así, todo mundo quería hablarle y ella les contestaba. Eso odiaba de Mimi.
-Yamato-Dijo desde media cancha cuando lo vio parado ahí en las gradas, para después ir corriendo con él.
-¿Te llevare hoy a casa? O alguno de esos idiotas embobados lo hará-Dijo con su típica frialdad.
-Hoy saldré tarde...y no les digas idiotas... no sé si me quieras esperar-Yamato no sabía en qué momento había comenzado a llevarla a casa, tenía el cálculo desde que empezó a besarla cada vez que peleaban.
-Te esperare, ire a la biblioteca por unos libros para una tarea, vuelvo en un rato-Yamato mientras caminaba se ganaba las miradas de odio de parte de sus compañeros de escuela.
Pero él no tenía la culpa de nada, era amigo de Mimi...solo eso...amigos...odiaba ser su amigo. Mimi también odiaba ser su amiga, pero ninguno de los dos decía nada, solamente se la vivían así de ese modo, peleando y besándose, ninguna palabra de amor habían dicho.
-Cómo demonios quieres que haga-Koji le dijo una tarde en el salón de música a Yamato.
-Que secuestres el equipo de altavoces de la cancha deportiva-Yamato dijo mientras afinaba su bajo
-Y también quieres que convenza a Takehiro de que toque esa canción con la banda de la escuela-Ryo dijo también sorprendido.
-Sí, aquí está algo dinero para pagarle-Dijo Yamato sacando dinero de su billetera
-Ese no es el punto Ishida, como quieres que hagamos eso, ¿Por qué quieres hacerlo?-Hiro dijo también uniéndose a la conversación.
-Tengo que hacerle entender a Mimi muchas cosas-Dijo Yamato continuando afinando el bajo.
Los tres chicos de la banda entendieron, que se le iba a declarar a Mimi, así que decidieron ayudarlo.
Y ese día sus amigos hicieron lo que le pidieron, con temor de que los cuatro fueran castigados. Las chicas del club de porristas estaban entrenando cuando vieron a la banda de la escuela llegar, sabían que varias veces a la semana ellos también practicaban en la cancha deportiva así que no pusieron objeción.
You're just too good to be true [Eres demasiado bueno para ser verdad]
Can't take my eyes off of you [No puedo quitarte los ojos de encima]
You'd be like heaven to touch [Serías como el cielo para tocar]
I wanna hold you so much [Quiero abrazarte tanto]
At long last love has arrived [Por fin ha llegado el amor]
And I thank God I'm alive [Y doy gracias a Dios que estoy vivo]
You're just too good to be true [Eres demasiado bueno para ser verdad]
Can't take my eyes off of you [No puedo quitarte los ojos de encima]
La voz del chico se hizo presente en la cancha, pero Mimi no veía donde se encontraba, tan solo escuchaba su voz, y fue cuando lo vio, bajar por las escalinatas, bailando un poco, algo que el chico no hacía, llevaba su camisa blanca y su corbata desacomodada y su saco de la escuela. De repente la banda comenzó a tocar una canción en específico, era la misma canción que Yamato estaba cantando. Todas las chicas veían como Yamato uno de los chicos más guapos de la escuela cantaba ahí enfrente de todos una canción para Mimi.
I love you baby, and if it's quite all right [Te amo nena, y si todo está bien]
I need you, baby, to warm the lonely night [Te necesito, cariño, para calentar la noche solitaria]
I love you, baby, trust in me when I say [Te amo, nena, confía en mí cuando digo]
Oh pretty, baby don't bring me down I pray [Oh bonita, cariño, no me derribes, rezo]
Oh pretty baby, now that I've found you [Oh linda cariño, ahora que te he encontrado]
Stay and let me love you, baby, let me love you [Quédate y déjame amarte, nena, déjame amar]
Yamato continuo bajando las gradas cuando vieron a Hiro correr hacia él, y detrás de él unos maestros de la escuela Yamato continuo cantando mientras escapaba de los maestros, la banda de la escuela continuaba tocando, y las chicas aplaudían el acto de valentía que había hecho el chico por ella. Hasta que ambos chicos fueron atrapados y llevados dentro a la dirección.
Fue un castigo leve, lavar los pisos de varios salones por una semana, pero valía la pena, haber hecho esa travesura para decirle lo que sentía a Mimi.
La chica llego a los salones después de que les habían dado su castigo, los cuatro chicos de KOD estaban limpiando el laboratorio de química cuando Mimi llego, Yamato se puso nervioso y fue a la puerta con ella.
-¿Qué haces aquí?-Pregunto nervioso el chico.
-Debería preguntar eso-Mimi dijo con una sonrisa.
-Pues...es complicado...
-¿Hiciste todo eso solo para que me fijara en ti?-Mimi dijo jalando a Yamato por la corbata de su uniforme.
-Ah...si lo pones así no es tan complicado-Yamato dijo nervioso al ver como se comportaba la chica.
-Odio eso de ti Yamato Ishida, que compliques las cosas solamente para invitarme a salir. Y si, ya me había fijado en ti
Mimi lo jalo aún más y le planto un tierno beso, aceptando así el amorque Yamato le estaba dando.
Hola a todos estamos en el cuarto día de #mimatoweek les debo el dí pero he tenido bastantes problemas con esos días, espero resolverlos pronto si no el día 30 los subo sin falta. Espero que les guste esta historia, basada en el poema y en la canción que canta Heath Ledger en la película 10 cosas que odio de ti, no la he visto pero me enamoro la canción. Espero que les guste y los estaré leyendo.
