Este fic es una petición de Kourine efectuada el 3 de julio y entregada el 4 de Julio. Su petición fue la siguiente:
"Quiero una Hinata frustrada porque no comprendan que ella merecía a Naruto desde pequeña y que Sakura, obviamente, lo engatusaba para tenerlo comiendo como un perro. Considero que esto es canon y ha de ser escrito".
Petición de: 1000 palabras. Resultado 1010.
Lo guardado en el corazón
El paso del tiempo era rápido, aunque eso no quería decir que las heridas sanaran ni que se olvidase todo. Había cosas que se quedaban guardadas en el corazón y aprendías a continuar con tu vida, intentando ignorarlas. Esa oscuridad crecía poco a poco por más que quisieras ocultarla y te esforzabas en mantenerla a un lado.
Hinata Hyûga no era indiferente a ello.
Guarda en su corazón el peso del pasado, de hechos que dentro de lo que cabía retorcían su bondad para demostrar esa amargura que, durante unos años, guardó en silencio. Algo que ni siquiera le había contado a su marido y que, en ese momento de su vida, estaba apunto de estallar.
Una simple frase y algo de alcohol también fueron grandes incentivos.
La idea era tener una reunión de chicas, de esas que escaseaban bastante gracias al hecho de que ser madre quitaba gran parte de sus horas diarias. Ino y Sakura habían insistido mucho, así que no le quedó otra que aceptar.
Las risas, las bebidas y las críticas a sus maridos o el orgullo de sus hijos eran el claro plato del menú. Aunque el plato fuerte llegó con las palabras de Ino.
—Cierto, Sakura. En aquel tiempo Naruto bebía los vientos por ti.
Sakura lo había confirmado con un gesto de cabeza, algo despreocupada del tema y, eso, quizás abrió la puerta de la oscuridad que había intentado mantener cerrada durante mucho tiempo.
Levantó la mirada de su bebida para mirar a la mujer en concreto. Sakura. Seguía sin poder comprender por qué Naruto se interesó tanto en ella. Porqué tenía que haberla escogido a ella como su primer amor.
—Naruto necesitaba madurar, igual que todos —dijo Sakura, encogiéndose de hombros.
Hinata apretó el vaso entre sus dedos.
—¿Cómo puedes ser tan indiferente a sus sentimientos?
Ambas mujeres quedaron en silencio, claramente, observándola. Sin esperar sus palabras. Sakura pestañeó diversas veces, como si intentara coordinar una respuesta. No le importaba. No quería disculpas ni nada parecido.
Simplemente necesitaba comprender cómo fue capaz de despreciar a Naruto. Cómo fue capaz de permitir que Naruto se enamorase de ella. ¿Por qué fue tan egoísta de ese modo?
—No soy indiferente a sus sentimientos —comenzó Sakura—. O era, mejor dicho. Siempre fui clara en mis sentimientos hacia Sasuke.
—Es cierto —confirmó Ino—. No fue como que Sakura le dijera a Naruto que la amase.
Hinata frunció el ceño, observándola con detenimiento.
—Es cierto —aceptó—. Eso es casi vetar a Naruto por completo.
Ambas volvieron a mirarse.
—No te entiendo, Hinata. ¿Acaso ha pasado algo? Naruto y yo solo somos amigos. Eso sucedió en nuestra infancia.
—¿Y es menos importante? —cuestionó.
—No, pero… —dudó Haruno.
Ino y ella mostraron sendas caras de confusión.
—Que fuera en su infancia implica un recuerdo. Algo que lo marcó y que tú incentivaste de alguna forma.
—Eso no es así —aseguró Sakura—. Como he dicho, siempre fui clara por mis sentimientos hacia Sasuke. Y Naruto era libre de amar a quien quisiera. Pero… ¿Llamarlo amor? No creo.
—Lo era. Hay muchas formas de amor. Hiciste que se tergiversara todo —continuó, completamente convencida. Ella había observado a Naruto todo ese tiempo, conocía cosas de él que Sakura había ignorado—. Te aprovechaste de su bondad y creo que menospreciar eso como algo que "no fue nada", es ofensivo.
—Espera. ¿Ofensivo? —Sakura apoyó ambas manos en la mesa—. Pareciera que estas insinuando que yo provoqué los sentimientos de Naruto hacia mí. Como si fuera la culpable de que no te viera o notara cuando éramos jóvenes.
—¡Es que es así!
Ino y Sakura se quedaron en silencio. Se miraron entre sí, como si intentasen poner en orden lo que quería decirles. Sus ojos se llenaron de lágrimas de pura frustración. ¿Por qué no la comprendían? Ella cargaba con todo eso desde niña. Sólo fue demasiado amable como para decirlo en voz alta y, ahora que lo hacía, la miraban como si estuviera equivocada.
—Naruto y tú no podíais ser pareja a esa edad, Hinata. Por más que ames a una persona, si esta no te corresponde, no puedes forzarlo a ese cambio. Tú más que nadie lo comprendes.
Ino habló tan pausadamente que tuvo la sensación de que de esa forma estaba tratándola como si de una tonta se tratase.
—Simplemente, tenías que haber dejado que me mirase.
De nuevo, Sakura estaba atónita.
—¡Hinata! —aseveró quitándole el vaso de las manos—. Estás borracha y estás diciendo cosas sin sentido. Yo no le dije en ningún momento que no te mirase. Nunca he…
—Te pavoneabas —indicó, completamente convencida—. Naruto estaba destinado a amarme. Mucho más antes.
—Y te ama —aseguró Ino—. No entiendo qué está pasando por tu mente, Hinata. Pero estas acusando infantilmente a Sakura de algo que ella no controló.
—Le pidió a mi marido algo en lo que podría haber perdido la vida aprovechándose de sus sentimientos. Jugó con él.
—¡Naruto lo habría hecho incluso aunque Sakura no se lo pidiera! —recalcó Yamanaka.
Hinata sintió que el llanto escapaba de sus ojos. Ellas no la comprendían. Siempre haciendo ver que sus pasos fueron inexistentes cuando ella, claramente, siempre estuvo ahí para él.
—Naruto nunca me ha dicho que… se arrepintiera de haberte amado —farfulló—. Asegurado de haber perdido el tiempo con ello.
—¿Tú lo habrías dicho de no haber terminado con Naruto? —cuestionó Sakura.
—¡Claro que no! Porque yo siempre he amado a Naruto. Pero tú no.
—Para Naruto Sakura forma parte de su infancia. De ese hueco y cariño especial que tiene para ella, Hinata. No puedes pedir que se quite esa maleta cuando te ha otorgado todo de él. Sería borrar por completo su esencia, Hinata —puntualizó Ino—. Simplemente, no puedes.
—No me comprendéis. No. No queréis comprenderme —decidió. Tomó su bolso y depositó dinero sobre la mesa.
No iba a quedarse más en donde no podía encontrar el entendimiento que se merecía.
Era sencillo: Ella siempre, desde el principio hasta el final, era la que merecía Naruto.
Fin
¡Gracias por la petición! :D
