Disclaimers.- Los personajes de Tokyo Revengers, no me pertenecen, son propiedad de Ken Wakui. Yo solo utilizo a los personajes para crear esta historia sin intenciones de lucro. La música es propiedad de sus respectivos autores y compositores.
Notas.- Oh... entrando en un fandom salvaje, disculpen ustedes, Hetalia e Inzauma drenan mi alma desde hace años y estoy buscando otro escape, maybe eso me ayude a superar muchas cosas, después de que Houseki no kuni me dreno el alma y los sentimientos.
Hace mucho que quería hacer un fics de este tema con música de verdad en mis años de adolescente. Ando jodida y esto me ayuda con el dolor de cabeza, odio demasiado mi vida...En fin mas cosas al final del capitulo.
Aclaraciones.- Adolescentes/adultos jóvenes relativamente "comunes" sin tanta pelea pandillera de por medio. Quizá un poco "fuera de carácter"
Mi guía e inspiración en su mayoría es la música y mi gusto no es tan alegre, soo~ mucho drama por todos lados, humor, un poco de proyección personal y vivencias. Sorrymasen
ADVERTENCIAS: Temas fuertes, violación, suicidio, consumo de estupefacientes y autolesiones. En ningún momento es mi intención que estos temas sean tomados en cuenta de forma literal, esto es solo entretenimiento. Si son sensibles a estos temas eviten leer o si se encuentran vulnerables busquen ayuda en alguien de confianza.
Sin mas que agregar. Buena lectura~
Special Needs
"Tengo un agujero donde mi alma solía estar
hay una espina en mi corazón que me esta matando
desearía volver atrás y hacerlo todo de una manera diferente
Porque ahora hay un agujero en donde mi alma solía estar"
Hole in my soule - Apocalyptica
Se podía oír resonando con toda claridad por los rincones de gimnasio el discurso tan conmovedor que daba el director de la escuela despidiendo a los de ultimo año y deseándoles suerte en la universidad.
Los diplomas ya habían sido entregados y solo se esperaba que la ceremonia terminara para dar todo por concluido y empezar una nueva etapa. Los maestros veían con orgullo hacia las sillas de los presentes, algunos lloraban, al igual que los alumnos. Los padres tomaban fotos a diestra y siniestra igual de orgullosos de haber sido un año maravilloso.
Excepto por un matrimonio y por un alumno.
La sensación de estar rodeado de gente era más sofocante que antes, lo único que quería era que todo terminara para poder largarse de ahí, estaba seguro que el ruido de las bocinas era alto, pero de alguna manera sus oídos omitían el ruido y solo se concentraba en no tener un ataque de pánico. No solo podía sentir las miradas en su nuca, penetrándolo cual puñales si no también la mirada de sus padres quienes tenia unas cuantas sillas de lado. Era sofocante, tenia calor y la cabeza comenzaba dolerle, solo quería que todo terminara y el tiempo se le estaba haciendo eterno.
La ceremonia termino, todos se acumulaban a las afueras del campus, dándose el ultimo abrazo con esperanzas de volverse a verse pronto, para Chifuyu salir del mar de gente era su prioridad antes de que la cabeza le explotara o se desvaneciera ahí mismo, una escena que lo que menos quería en el mundo que sucediera con sus padres esperándolo, seguramente en el auto con cara de hastió.
Puedo ver el auto mercedes negro en la entrada de la puerta, estaba a solo unos pasos de dejar todo atrás, hasta que una brazo lo tomo con fuerza del cuello haciéndolo parar en seco, dejo de respirar por un momento, los músculos se le tensaron y sentía que el corazón se le salía del pecho.
Otra sombra se paro del otro extremo y luego una última enfrente de él.
—No nos olvides. — Le dijo una voz cerca del oído, Chifuyu quería vomitar— Maricon
Las otras dos sombras rieron, le dieron una palmada en la mejilla y se fueron por donde habían llegado. Caminó por mera inercia hacia el auto y cerro la puerta tras de si volviendo a respirar con fuerza.
—¿Que sucede? — Pregunto su madre tras verlo por el espejo retrovisor con indiferencia.
—Nada. — Respondió de forma mecánica intentado que el pánico no se le notara en la voz— Vámonos
Su padre resoplo y encendió el auto.
La mayoría de los graduados iban a comer a algún sitio con sus familiares para celebrarlo, pero la familia Matsuno no, ellos iban a una cita con el psiquiatra.
—Y aquí por último están los artículos de limpieza— La voz del gerente tenia un tono aburrido, pues el explicarles todo el sitio a los nuevos empleados lo aburría— ¿Alguna duda?
—Ninguna— Musito el joven de cabello largo negro liso, bien cuidado y brilloso viendo con ojos curiosos los alrededores
El gerente treintañero con el cabello quemado por las decoloraciones vio el del chico con cierta envidia, cuando era joven lo tenia así, pero la vida era una dama, y era cruel y caprichosa
—Aquí no hay políticas de cabello corto pues como vez siempre en su mayoría son jóvenes y no nos gusta amaestrar a jóvenes rebeldes, eso es para su futura empresa— El hombre de cabellos verdosos deslavados quitaba una botella de una esa mientras caminaba— Solo necesitas recogerlo y está bien mas si estas en barra.
—Bien, siempre que trabajo o estudio lo recojo— El joven de pelo largo tomo un mechón rebelde y lo tiro hacia atrás.
Ambos se sentaron en una de las mesas vacías; el bar Luna roja estaba completamente vacío a esas horas y solo se escuchaba el sonar de la escoba barriendo el piso y los platos en la cocina siendo movidos de un lado a otro. El encargado volvió a repasar los papeles del que tenía enfrente, lo miro por inercia una última vez para confirmar si de verdad era el de la foto, pues con lentes cambiaba demasiado, sin ellos unos, ojos naranjas casi gatunos y salvajes se asomaban con peligro, como si fueran capases de matar a alguien.
Keisuke Baji, se leía en la solicitud de trabajo y de igual manera preguntarse si era cierto lo que leía, un joven de buena escuela con excelentes calificaciones queriendo trabajar en un bar no era algo que se veía todos los días
—Solo una pregunta— Dijo al fin dejando los papeles de un lado. Baji volteo a verlo después de mirar con fascinación como acomodaban las botellas de licor en la barra, sus ojos gatunos se posaron en él.
—Si tienes tan buenas calificaciones ¿Por qué no trabajas en un mejor lugar o vas a la universidad?
Baji lo miro por un segundo para después dedicarle una sonrisa simplona mostrando unos anormales caninos largos blancos como perlas.
—Tuve algunos "problemas"— Se limitó a decir— Tengo de demostrar que puedo ganar dinero por mí mismo y no me molesta lavar platos o servir alcohol. — La respuesta fue Baji sonaba sincera y no dijo más— ¿Cuándo puedo comenzar?
El encargado no sabía que le daba más curiosidad, si sus ojos gatunos, sus colmillos anormalmente largos o la pinta de rockquero malviviente que le daba la chamarra blanca de piel y el pantalón de cargo con esas botas que con una patada podía volarle la cabeza a alguien. Cosas que no combinaban con sus calificaciones por mucho de etiquetas que eso sanara.
Sin embargo, se enorgullecía ce su capacidad de detectar a alguien sincero y él lo era.
—Mañana mismo.
Baji sonrió con complacencia mostrando todas sus perlas haciendo que el gerente sintiera un escalofrió recorrerle la espalda cuando le vio los dos colmillos, daban miedo.
Le dio la mano como despedida y lo vio alejarse hacia la puerta, montando su motocicleta, una Susuzi pulcra y en perfectas condiciones.
Otra cosa que no concordaba con el o al menos eso creía. El mundo ya estaba de cabeza de todas formas.
—¿Y bien? ¿Conseguiste el trabajo? — Pregunto un pelirrubio en sandalias y ropa ligera dándole un sorbo a su cerveza
—Claro que lo hice— Musito Baji, aplastando la lata con sus manos haciéndola disco y tomando otra de la bolsa negra— ¿Por quién me tomas, tonto?
—Por ti mismo, idiota, por eso mismo pregunto.
—Ya no tengo 16 años Mikey— Baji dio un sorbo largo—No es como que no pueda obtener un trabajo en un bar
—Pues mas te vale que lo conserves y trabajes bien porque gracias a ti le debo un favor grande a Draken— Mikey sonaba irritado, odiaba deberle algo a alguien.
El gerente era conocido de Draken, quien después de algunos favores que tenían que ver con dinero, terminó agradeciéndole de que su seguridad estuviera intacta. Diciéndole que le debía una cuando quisiera.
Entonces Mikey lo utilizo para Baji, pues sabía en qué condiciones estaba y no podía dejar solo a su amigo.
—Además para que me pagues las piezas de tu motocicleta que no fueron baratas.
—Lo siento, no se escucha de ese lado.
Mikey le dio un golpe con la lata en la cabeza, haciendo que este le arrojara pasto a la cara, acto seguido por una patada directa al estómago del pelinegro sacándole el aire.
Pasaron los siguientes 15 minutos golpeándose unos a otros, en la orilla del rio, soltando risas y maldiciones como cuando era niños hasta que el cansancio y las cervezas tomaron hicieron efecto. Ambos llenos de tierra y pasto en las ropas se recostaron viendo al cielo que poco a poco se tornaba de color naranja, anunciando que no tardaría en anochecer.
Vieron pasar las nubes un momento hasta que Mikey hablo.
—¿Sabes algo de él?
Baji sabía que en algún momento iba a preguntar eso, pero aun así lo tomo por sorpresa, apretó los puños detrás de su cabeza y se mordió el labio por dentro, respiro hondo, no quería perder los estribos otra vez.
—No— Contesto vagamente
—¿Pensamiento?
—Mikey… enserio no quiero…
—No es fácil para mí tampoco, Baji— Mikey intento mantener el tono neutro— Pero sabes que necesito hacerlo
Baji lo sabía, lo entendía, pero seguía jediéndolo de igual manera. Volvió a suspirar y controlo su tono
—No.
—¿Has hablado con tus padres?
—Para ellos estoy muerto por los siguientes meses y es mejor así. Termina el tema hoy.
Mikey no dijo nada, sabía que tenía que darle espacio, cuando él quisiera hablar lo haría. Baji se levantó tomo la bolsa llena de latas basuras y la tiro en el basurero cercano. Tomo su casco y se montó en su moto
—Nos vemos luego
Mikey lo vio sin poderle decir nada, no aun al menos.
—¿Vienes a cenar? Emma hará su estofado, el que te gusta.
Baji le sonrió mostrando los caninos, reforzando que era afortunado de tener a Mikey como su amigo.
—No me lo perdería por nada.
—Hablemos de tus padres, ¿Cómo se están tomando todo este asunto?
Chufuyu miro hacia el estante lleno de libros, se preguntaba de que eran
—No hablamos del tema desde que me dieron de alta, evitan el tema y para mí es mejor.
Libros vacíos que no tenían nada y que no lo ayudarían. Camino hacia el estante mirando todas las pastas, todos de psicología, no lo entendería por lo que sí, para lo que el respectaba no servían de nada.
—Te enviaron aquí. Tiene que significar algo.
—Significa que solo quieren cumplir la orden del hospital, una vez que salga de aquí no voy a regresar, lo sé. —Chifuyu camino hacia la ventana abierta y miro hacia el parque que estaba de lado— Usted ganara dinero por perder su tiempo y yo solo estaré extendiendo la miseria que me espera después de esto.
—¿Tú quieres regresar?
El chico de cabello negro y ojos azules lo pensó un momento, la psicóloga se quedó esperezando su respuesta sin presionarlo, Chifuyu sintió un calambre en la muñeca, no quiso bajar la mirada, por lo que solo bajo despacio las mangas arremangadas de su suéter de estambre color beige.
—No lo sé— Era una respuesta sincera, hasta hace unos años no se había planteado la idea de estar en lugar así. Luego cambio su respuesta
—Lo que, si se es que quiero dormir, quiero dejar de despertarme por la noche y que esa sensación rara en la cabeza desaparezca.
—Trabajaremos en eso, pero para eso tienes que ayudarme para entender el problema.
Chifuyu rio para sus adentros, sabia el problema, la cosa era que no quería hablar.
La doctora en el sillón leyó su mirada, aún era muy pronto
—Hasta donde tengo entendido hoy fue tu graduación.
Los músculos del adolescente se tensaron y reprimió el impulso de rascarse el cuello
—Termino y es lo que me importa, no quiero saber más
—¿Quieres hablar sobre eso?
—No.
La psicóloga dio un pequeño apunte en su libreta y cambio de tema.
—Háblame de tu plan ahora que te graduaste.
—Mis padres quieren que siga viviendo con ellos para así mantenerme a raya, lo que no saben es que ya tengo un lugar al cual largarme.
—¿Lo hablaste con ellos?
—No y ni lo hare, esta es la ultima vez que tienen injerencia en mis asuntos hasta que sea mayor de edad.
—¿Porque te abstienes de hablar con tus padres?
Chifuyu lo pensó un momento y recordó cuando dispuso a hablar con ellos ese día, los tres sentados en el sillón, el sincerándose abriendo su corazón, pensando que lo entenderían, como el lo había visto miles de veces en los videos youtube, donde los padres decían que lo sabían desde que eran niños y que no habría mas ánimos y apoyo para él. Se equivoco, esa era la vida real, la vida de la mayoría de las personas como él y no había finales felices para muchos.
Su madre lloro golpeándose el pecho preguntándose que hizo mal, su padre dejo marcada su mano en su rostro rompiéndole la boca y el con el corazón, la mente y el cuerpo hechos añicos por confiar en quien no debía en esa maldita escuela.
—Ellos piensan que si usted me trata, se me va a quitar lo "maricon".
Hubo un silencio incomodo o al menos lo fue para él.
-Antes de que seas un enfermo depravado, te mato a golpes.
Las bellas para de su padre el día en que llego de la escuela, peor que otros días, sin color en los ojos y noción del tiempo o donde estaba, pero si entendió las palabras de su padre.
—Por eso fue tu accidente
—Si, por eso. Fue rápido y mecánico
—¿Qué hiciste?
—La verdad no tiene importancia, no ahora.
—Si sigues evadiendo todo lo que te pregunto no vamos a poder llegar a nada.
—Nunca he sentido la necesidad de hablar, al final a nadie le importa un bledo si alguien como yo se muere. No siento tener "necesidades especiales"
Chifuyu rio, su chiste le hizo gracia
—Yo no lo veo así.
—Porque es su trabajo.
—Por eso mismo —añadió la mujer— Estudie esto y me dedico a ello porque quiero ayudar a la gente como tú.
—¿Usted también tuvo problemas de joven?
—Mejor hablemos de ti.
—Me interesa saber de usted.
—Tal vez en otro momento, — La doctora se acomodó en el sillón—Hagamos esto, tu das y yo doy.
—Me parece justo
Chifuyu tomo aire, realmente no le importaba hablar de eso con ella. Era una profesional y sabía que no haría otra cosa mas que escucharlo y tratar de llegar a la raíz. Llegado a ese punto no tenía nada que perder.
Aunque por mas que quisiera soltar todo lo que traía el pecho no podía y no encontraba las palabras, pero podía intentarlo poco a poco.
La alarma de la mesita a lado del sillón empezó a sonar una hora después.
—Vaya, el tiempo vuela. Piensa en todo lo que te dije, ¿Crees poder venir en tres semanas?
—Que sea un mes, ya abra pasado mi cumpleaños y no tendré que venir con ellos. — añadió— Gracias por hoy.
—Mi relación medico paciente me impide hablar con tus padres de todo esto, no te preocupes —añadió— pero como sigues siendo menor de edad tengo la obligación de decirles que regreses.
Aunque sabia que no lo iban a permitir.
El adolescente levanto los hombros sin importancia saliendo del consultorio. Sus padres estaban ahí, con la misma cara que cuando termino la graduación.
Entraron con la doctora para salir después de cinco minutos, arrastraron al joven al carro gritando maldiciones acerca de que había sido una pérdida de tiempo.
Fue la última vez que Chifuyu se dispuso a soportar a sus padres, después de platos y cosas volando, maldiciones al aire gritos y unas semanas de infierno.
Alguien le había dicho alguna vez que, si se tenía que ir al demonio lo tendría que hacer bien, por lo que empaco sus cosas, agarro su maleta y se fue directito al demonio.
Fue lo mejor que pudo hacer y lo peor al mismo tiempo, pero de eso se trataba, de vivir y aprender. Lo que no mataba hacia más fuerte y lo iba a descubrir a la mala
Notas.- Encontrar el titulo fue un tema horrible, tanta música tantas bandas y yo tan ansiosa hace que la cabeza me de vueltas. En fin, creo que quedo casi perfecto.
No tengo beta por lo que me disculpo por lo errores ortográficos y de continuidad, siempre se me van cosas
Espero hayan atendido el chiste de Chifuyu sobre sus "necesidades especiales" si no, bueno así se llama la canción de placebo specials needs y quedo, me reí estúpidamente así como el *ya se calla*
Chifuyu en estas escenas tiene el cabello negro, aun no se lo tiñe, eso viene después.
No diré mucho mas, dejare que esto fluya como se debe... tengo que hacer anotaciones.
