Disclaimer: Todo el jjkverso es de Gege y yo no gano ni un bendito céntimo escribiendo esto, trágicamente.

Este fic participa en la actividad Multifandom del foro Alas Negras, Palabras Negras.

Prompts: expresión y descaro.

Dedicado a High Flying Bird, quien fue la que me enganchó a JJK. ¡Que lo disfrutes, Lucy! :)


Cuando Gojo Satoru le dijo, repentino y alegre, que iba a participar en el karaoke, Utahime sintió como si le hubiera caído un balde de agua fría encima.

—¿Por qué esa expresión, mi querida Utahime? ¿Acaso no sabías que también sé cantar? —le preguntó con aire inocente. Si ella no lo conociera mejor, se habría tragado su cuento.

En cambio, solo frunció los labios y se cruzó de brazos.

—¿Es que hay algo que no sepas hacer bien? —quiso saber, con el más leve tinte de irritación comenzando a asomar en su voz.

—No —contestó encogiéndose de hombros—. ¡Soy perfecto en todo!

Ella parpadeó, todavía sin poder creer lo arrogante que podía llegar a ser. Se masajeó las sienes, ya sintiendo la jaqueca acercarse.

—Nadie es perfecto, Gojo —dijo, intentando ser razonable.

—Nah, solo lo dicen porque no me han conocido. —Él esbozó una sonrisa traviesa y se inclinó hacia ella. Los lentes apenas resbalaron sobre su nariz, y asomaron sus ojos de océano y... ¡un momento! ¿Ojos de océano...? Utahime se dio una bofetada mental por pensar de esa manera tan cursi, sobre todo, tratándose de él. Entonces el estúpido y apuesto rostro de Gojo se iluminó y la señaló con un dedo con tanta emoción como solo lo haría una fangirl—. ¡Awww, Utahime! ¡No sabía que pensaras esas cosas tan bonitas de mí! —Aleteó sus pestañas.

—¡Ya cállate, tonto! —Ella apretó los dientes, con el ardor encendiendo hasta sus orejas. Rezó por que alguna antigua deidad se apiadara de ella y él no se fijase en el color que su rostro había adquirido—. ¿Quién dijo que estaba pensando cosas bonitas sobre ti, idiota?

—¿Y por qué te sonrojas entonces, mi Utahime?

Por supuesto, nadie se apiadaba de la pobre Utahime. Ignoró el pequeño salto que le provocó el «mi Utahime» en su corazón y apartó la mirada antes de responder:

—¡Me sonrojo porque me haces sentir avergonzada... ! —Hacía tiempo que había dejado de repetirle: «¡aprende a respetar a tus mayores!», como a un niño, porque Gojo ya no era un niño, y porque se había resignado: nunca iba a mostrarle respeto—. Idiota... —refunfuñó en voz baja.

—Ah, pero no hay vergüenza en admitir que soy el más guapo...

—¿Cuándo dije que... ? —estaba preguntando Utahime cuando él puso las manos sobre sus hombros. Tragó saliva—. ¿Qué haces, tonto? —preguntó mientras se apartaba, otra vez con el rostro ardiendo—. ¡No me pongas las manos encima o te haré pagar!

—Aw, lo siento, Utahime. —Por su tono de voz y el mohín que fingía, ella supo que no lo sentía en absoluto. Puso las manos en alto—. Solo intentaba guiarte hasta el escenario... ¡aunque me gustaría mucho verte intentar ponerme las manos encima! —Echó la cabeza hacia atrás y dejó escapar una sonora carcajada. Utahime lo contempló, entrecerrando los ojos. Por supuesto, su bendita técnica maldita.

De sus labios escapó un suspiro.

—¿Así que de verdad lo vas a intentar? —preguntó, más seria.

—¿No te lo había dicho ya, mi Utahime? —Caminó animadamente junto a ella con las manos tras la espalda, alegre como un niño—. Y solicité cantar después de ti...

Ella volvió a suspirar, derrotada una vez más por Gojo Satoru. Se lo pensó mejor. No podía ser tan malo, ¿verdad... ? Solo era cantar, y no había manera de que lo echase a perder con sus payasadas...

Entonces, cuando la llamaron, antes de subir al escenario, el idiota de Gojo le puso una mano sobre su hombro.

—¡Ay, por cierto! ¡Se me olvidaba!

Ella parpadeó. ¡Lo que faltaba! Algo se le había extraviado a ese tonto olvidadizo...

—¿Qué... ?

—¡Te ves bonita cuando te ruborizas, mi Utahime! —Le guiñó un ojo.

Todos los presentes lo comprobaron. Utahime, mortificada, solo pudo contemplar el total descaro pintado en su rostro —su maldito y guapo rostro— y realizar una amenaza silenciosa: iba a ser la primera persona en traspasar el Infinito de Gojo Satoru, tan solo para darle su merecido.


Sobre la canción que nuestra querida Utahime solicitó cantar... A mí me gusta imaginar que será Stay With Me de Miki Matsubara. No tiene nada que ver con el fic, lo sé jajaja, pero está bien bonita. La recomiendo escuchar. :3