Navidáz Loud o 12 días de navidáz

Con este título tan poco original, les presento un fanfic clasificación +18 de nuestra familia animada favorita. Odio estas fechas, pero la idea me pareció buena: doce días, doce mujeres (tal vez las diez hermanas, tal vez la madre y alguien extra, aun no estoy muy seguro)

Primer día - Lori, la Dominatrix

Se acercaba navidad y en la casa Loud todo era alegría y felicidad, al menos por el momento, todos los hermanos estaban ocupados en lo suyo, ya que estaban de vacaciones: Lori estaba tumbada en su cama, hablando por teléfono; Leni estaba inclinada sobre la máquina de coser, haciendo su más reciente modelo navideño; Luna intentaba, sin mucho éxito, componer algún villancico mientras Luan le hacía chistes de temporada bastante malos; Lynn afilaba sus patines para el hockey y Lucy alimentaba a "Fangs"; Lana acondicionaba el terrario de sus reptiles para que no murieran de frío y Lola se ilusionaba pensando en tooooodo lo que podría pedirle a santa en esa navidad; Lincoln leía con un poco de disgusto el nuevo comic de Ace Saavy, este era su ídolo, pero esa aventura navideña le parecía una muy mala idea por parte del equipo creativo; Lisa hacía cálculos meteorológicos previendo la cantidad de nieve que podría caer en navidad y Lily estaba mal humorada, y luchando por quitarse el mameluco que le habían puesto por el frío; los padres Loud estaban en el trabajo y afuera hacía frio.

La relativa paz de la casa, fue turbada con un grito que salió del cuarto de las mayores — ¡CON UN DEMONIO, BOBBY!... — todos asomaron la cabeza al pasillo para ver a Leni salir corriendo de su habitación con la máquina de coser en los brazos y un montón de tela a medio armar, de inmediato se dieron cuenta de que se avecinaba una rabieta de su hermana mayor y rápidamente cerraron sus puertas, la rubia "fashionista" tuvo que huir hacia la planta baja y seguir su trabajo en el comedor; momentos después, Lori salió de su cuarto dando un portazo y bajó, luego se escuchó el azotar de la puerta de la calle y todos respiraron aliviados, Leni de nuevo subió a su habitación y todo siguió como si nada.

Ya anocheciendo, los padres regresaron a su hogar y los chicos bajaron para cenar con ellos, pero Lori no había regresado; Rita la llamó preocupada y habló con ella, después se levantó de la mesa y les dijo que tendría que ir por Lori, quien estaba en casa de una amiga pero no se sentía bien; algunos supusieron que a la pelea con Bobby siguió un berrinche monumental y después Lori habría tomado algo de alcohol; no era la primera vez que sucedía, pero era la primera vez que alguno de sus padres se veía involucrado, por lo que temían un castigo para la mayor. Sin embargo, todo fue tranquilo, en menos de veinte minutos, Rita y Lori llegaron, Lori de verdad no se veía bien, y aunque un ligero olor a alcohol era perceptible, no iría más allá de dos o tres cervezas, cosa que le estaba permitida; Lori apenas dio las buenas noches y se fue a acostar, Lynn Sr. creyó necesario ir a hablar con su hija acerca del problema del alcohol, pero Rita lo llamó aparte para decirle que no la regañara y él se conformó, entonces todo quedó en paz y la familia cenó.

Lori daba vueltas atrapada en un sueño intranquilo, se sentía rara, tenía calor y algo la sofocaba, en un momento abrió los ojos y se encontró empapada: su pijama y las mismas sábanas estaban húmedas de sudor, pero al destaparse, el olor de otra cosa la hizo darse cuenta de que otra muy distinta humedad también la mojaba; estaba inundada de la entrepierna, y su propio "perfume sexual" la excitaba, se sentía mareada y mucho muy caliente, pero ¿Cómo?, intentó hacer un recuento de la noche para darse cuenta de que seguramente los amigos de Carol habrían hecho algo con su bebida, eran chicos universitarios más grandes que ellas y seguro pensaron en un acostón fácil con las "novatas", solo que no contaron con su malestar y la llamada de su madre.

La rubia se levantó dando tumbos hasta el baño, donde se limpió la entrepierna y se sentó a orinar; mientras lo hacía, fue quitándose la ropa húmeda hasta quedarse desnuda, por la hora no pensó que alguno de sus hermanos menores fuera a verla; el frío lamió su piel blanca y ella sintió como sus pezones se ponían duros, se pasó apenas las manos por los senos para comprobarlo y el toque la hizo estremecer, se sentía muy bien, así que continuó haciéndolo, luego comenzó a amasarse las tetas al tiempo que respiraba hondo, había terminado de orinar hacía rato pero ni siquiera pensó en eso cuando una mano bajó para comprobar que su "botón" también estaba duro al máximo, comenzó entonces a masturbarse, despacio primero y subiendo la intensidad después, su coño estaba hirviendo y sus jugos brotaban casi como una fuente, ella se quemaba y no había forma de calmarse, de pronto la puerta se abrió y la luz la cegó por unos instantes, la rubia apenas escuchó una voz que decía su nombre

— ¡¿Lori?! —

Ella de inmediato se tapó los pechos y la entrepierna, mientras ajustaba su visión para ver quien la había sorprendido, y ese alguien era Lincoln. El chico la miraba con los ojos grandes como platos y estaba congelado, lo que menos esperaba encontrarse al ir al baño en la madrugada era a su hermana mayor desnuda y dándose placer, de inmediato quiso irse, cerrar la puerta, pero al ir descalzo resbaló y casi se golpea la cabeza al caer, si no hubiera sido porque Lori actuó rápidamente y lo atrapó, aunque ambos cayeron al suelo, ya que ella no estaba en la mejor condición posible

—Linky, ¿estás bien? —

—s-sí Lori, gra-gracias... p-perdón pero tus... y m-mi... —

Ella se dio cuenta de que tenía a su hermano metido entre las tetas y una rodilla suya se le clavaba en la entrepierna, quería soltarlo, solo que no pudo evitar sentir que el contacto era muy bueno y la prendió de nuevo; no pensaba muy bien en lo que estaba haciendo, ¡era Lincoln, su hermanito!... pero era un hombre y dios sabía que ella necesitaba uno en ese momento.

Lori se sentó en el suelo y aflojó un poco el abrazo para dejar que el chico la viera, y por supuesto que lo hizo, luego levantó los ojos, seguía muy nervioso porque temblaba un poco (¿o sería el frío?), ella sonrió y se acercó despacio hasta darle un beso en la boca, Lincoln se sorprendió pero lo aceptó, la lengua de Lori chocó apena un poco con los dientes de él y los labios de la chica se retiraron, ¿Lincoln estaba soñando?, tal vez, nunca se imaginó estando así con Lori, estaba mal, era su hermana, pero era una mujer preciosa, tenía un cuerpo espectacular y ahora estaba entre sus brazos; escuchó una risita y volvió a la realidad

— vaya, parece que alguien despertó —

Lori miraba hacia abajo y el chico se dio cuenta de que una erección galopante se anunciaba en los pantalones de la pijama, quiso taparse, pero ella lo besó de nuevo y la poca guardia que le quedaba se quebró; cuando se separaron, Lori ya era su dueña. Lo siguiente pasó muy rápido, ella se levantó y le dijo que se fuera a su habitación y ella misma salió a la suya.

Lincoln estaba totalmente perdido, así que apenas hizo del baño y se fue, al llegar a su cuarto se metió a la cama, ahí, se bajó la pijama y la ropa interior, se preparaba para hacerse la mayor "paja" que se hubiera dado en honor a su hermana mayor, no es que el fuera ese tipo se persona desequilibrada, solo era que, vivir rodeado de tantas mujeres bellas pues... en fin; cuando estaba a punto de empezar, escuchó que su puerta se abría y ahí estaba Lori de nuevo, solo que al verla, el miembro de Lincoln saltó alborozado, el mismo chico apenas lo creía, ella vestía un corsé de encaje negro y seda, sus senos se veían aún más grandes de lo que eran con esas medias copas que los levantaban, y la estrechez de la prenda resaltaba también el gran trasero heredado de Rita, al medio de las piernas se veía una discreta mata de vello rubio recortado en un triangulito muy coqueto; llevaba también medias transparentes hasta los muslos y del corsé salían ligas que las sostenían; completaban el conjunto guantes a medio brazo, también de seda negra y una pequeña fusta de cuero, además de una maletita de cuero negro también.

La rubia de inmediato puso manos a la obra, sacó unas esposas y se acercó a su hermano

— muy bien, pequeño, pórtate bien y veras que vas a disfrutar mucho esto —

Lincoln no sabía a qué se refería su hermana, pero cuando le puso las esposas, tuvo algo de miedo, quiso levantarse pero una mano firme lo acostó de nuevo

— vamos Linky, se una buena mascota, no quiero lastimarte, no a ti —

Esto último lo hizo estremecer, ¿de qué estaba hablando su hermana? ¿a quién había lastimado?; de inmediato, ella le tomó las manos y las levantó por encima de su cabeza y se montó en él, le acercó el coño palpitante a la boca y le dijo en voz baja pero muy autoritaria

— si me gusta tu lengua, tal vez me porte bien contigo y te deje usar tu varita —

y se sentó en su cara, Lincoln apenas alcanzó a dar una bocanada de aire antes de tener que meter su nariz en el sexo caliente se Lori, era un sabor un poco ácido pero no era desagradable, solo que no podía respirar, así que empezó a patalear y ella se levantó un poco

— jejeje lo siento, se me olvida que tú no estás entrenado, por favor hermanito, lámeme, ayúdame a quitarme este calor —

Lincoln comenzó a lamerla despacio, realmente no sabía lo que estaba haciendo, pero al parecer era lo indicado porque la rubia comenzó a gemir bajito mientras movía su pelvis adelante y atrás, entonces el peliblanco arreció un poco las lamidas y ella lo confirmó

— e-eso es... así, ¡así!... buen perrito, lame esa raja... Lin-Linky... qué bueno eres... ¡uuuuhhhh!... —

el ruido subió un poco de tono y Lincoln ya sentía que la lengua le dolía de tanto lamer el coño de su hermana, hasta que ella explotó en un orgasmo que la hizo temblar, comenzó a restregar el coño por toda la cara de su hermanito, mojándolo todo, lo que no fue muy agradable, pero al menos pudo descansar; cuando ella se sentó en su pecho, se sorprendió de lo ligera que parecía y le encantó sentir el calor de esa entrepierna mojada; luego ella se levantó y él pensó que todo se había terminado, Lincoln estaba sorprendido y no acertaba a pensar en nada más, entonces ella se acercó de nuevo y le puso un antifaz que lo dejó a ciegas

— has sido una buena mascota Linky, y los cachorritos buenos se merecen un premio —

la mano desnuda de su hermana estaba en su estómago y fue bajando poco a poco, el chico entendió de inmediato a donde se dirigía y su pene de nuevo se puso duro, Lori lo miró golosa, a pesar de ser un chico de trece años, tenía un buen instrumento, pensó a futuro y se rio bajito al imaginarlo totalmente dominado y con una buena barra de carne solo para ella, tal vez y solo tal vez, por lo pronto, había que ocuparse de él ahora.

La rubia comenzó aferrándolo bien, Lincoln brincó de gusto, pero después empezó a preocuparse, la mano lo apretaba mientras subía y bajaba lentamente, era bueno, pero al mismo tiempo dolía

—L-Lori, p-por favor un po-poco men... —

—cállate, los perritos buenos no se quejan; además, no puedes usar mi nombre, puedes decirme ama, o ladrar —

Lincoln se dio cuenta de que lo de la mascota era una realidad, Lori no estaba teniendo sexo con él, lo usaba para su placer, y no le quedaba de otra, si quería salir vivo de ahí tendría que obedecer

— pe-perdón ama... es que... m-me duele...—

—eso está mejor, pero no importa si te duele ahora, solo espera un poco —

y Lori continuó bombeando la verga de su hermano, Lincoln no podía hacer más que sentir el movimiento y resignarse a que su hermana le arrancaría el miembro, pero luego sintió en el glande algo líquido, bastante frío y que mejoró mucho la ruda caricia a que era sometido

—jajajajaja, lo siento Linky-Winky, me había olvidado del gel —

Después de eso, todo fue totalmente distinto, Lincoln sentía que la vida se le escapaba por la punta del pene cada vez que su hermana subía y bajaba la mano: empezaba desde la raíz, teniéndolo firmemente agarrado e iba subiendo poco a poco hasta tener la cabeza dentro del puño y luego vuelta a bajar, cada vez un poco más rápido; él empezó a sentir que sus testículos se contraían y pronto dispararía su carga, y justo en ese momento, Lori lo apretó en la base, Lincoln sintió que se moría al no poder venirse

— tranquilo cachorrito, tranquilo, todavía no es tiempo; primero vamos a ver qué tan bueno sabes —

y sin más, la rubia se metió el miembro de su hermano hasta la garganta, de nuevo el peliblanco se tensó, y después de tres o cuatro veces de esta ruda y gloriosa mamada, soltó una enorme cantidad de semen; Lori se salió hasta apenas tener la cabeza de la verga de su hermano en la boca y jugaba con ella con la lengua, tragándose toda esa leche caliente, mientras aquel gañía enloquecido e impulsando la cadera sin ningún orden; jamás nada se acercó a esto que le estaba pasando, era tan bueno. Ella tenía la seguridad de que sería su esclavo por siempre, pero no estaba segura de querer hacerlo, después de todo era su hermano y... pero faltaba algo, ella todavía estaba muy cachonda y necesitaba terminar lo que había empezado

— muy bien pequeñito, así me gusta, te has ganado un premio —

y comenzó a quitarle las esposas y el antifaz, Lincoln agradecía el haber recuperado la libertad y pensó que ese era el premio, aunque, cuando se levantó todavía quedaba algo de esa erección; su hermana se sentó en la cama y le tendió los brazos

— ven pequeño —

Lo atrajo hacia si hasta tenerlo abrazado, el chico sentía en su pecho los dos aguijones que representaban los pezones duros de su hermana y de nuevo se besaron, ahora Lincoln participó ansioso, así que estuvieron morreándose un buen rato; ella bajó sus manos hasta las nalgas de su hermanito y las acariciaba rudamente, las amasaba y pellizcaba mientras lo besaba y lo animaba a que le agarrara las tetas, cosa que él hizo casi de inmediato; el pequeño "Linky" comenzó a levantarse de nuevo y Lori lo notó, y sin que Lincoln se diera cuenta, estiró la mano hasta meterla en el maletín, estuvo buscando apenas unos segundos y la sacó llevando una cosa peluda en ella, volvió a las nalgas de Lincoln y este sintió que le hacían cosquillas, pero antes de que pudiera decir nada, algo se le metió bruscamente entre los "cachetes" y se clavó en su ano, quiso defenderse, pero el abrazo de su hermana era firme y no podía contra ella

— lo siento pequeño, pero no hay perrito sin cola —

— Lo-Lori, me duele, sácalo —

— espera un poco, no luches; vas a ver cómo te acostumbras... sólo relájate Linky, se un buen cachorrito... tranquilo, tranquilo, eso es... relájate... —

todo esto mientras lo acariciaba en la espalda y después en la cabeza... justo como a un perro, sin darse cuenta, Lincoln se fue tranquilizando, Lori tenía razón, realmente no le dolía, aunque era un poco incómodo

— no hagas esfuerzo Linky, déjalo ahí y verás cómo te acostumbras, ahora, déjame ver... aquí están —

Lincoln no se dio cuenta cuando lo soltaron y de pronto tenía encajada en la cabeza una diadema con unas orejas de perro

—ya estas, ¡eres un lindo cachorrito, Linky-Winky!, muy, muy lindo, y los cachorritos tan lindos quieren mucho a su mami, ¿tú quieres mucho a tu mami, Winky? –

Lincoln asintió, se moría de la vergüenza pero a la vez estaba totalmente excitado, ese tono de voz de su hermana mayor lo ponía al cien; estaba totalmente erecto cuando ella bajó la vista y se relamió los labios

— ahora vas a ser un buen perrito y vas a subirte en mami —

los ojos del peliblanco casi se salen de sus órbitas al escuchar esto, y lo que siguió, casi lo hace venirse; Lori se recostó en su cama y recogió sus piernas al tiempo que las abría, su almeja jugosa y cálida se le ofrecía franca y sin ningún obstáculo; el chico no lo pensó dos veces y se acercó lanza en ristre, quería meterse ahí hasta el fondo, ¡tenía que hacerlo!; la rubia se rió de la urgencia del chico, ¡era adorable! entonces lo animó

— vamos Winky, ven por tu premio pequeñito, busca, busca... —

y él, apenas subió a la cama, se lanzó a penetrar esa raja sin piedad, apenas entrar sintió que se derramaba, así que se detuvo para calmarse, Lori solo pujó por la primer arremetida del miembro de su hermanito, pero siguió arengándolo; él empezó a moverse, entraba y salía con todas sus fuerzas, golpeaba frenético el coño de la rubia, quien gemía embelesada en la delicia de esa buena cogida que le estaban dando, Lincoln resoplaba perdido en el esfuerzo y el placer de deshacerse de su virginidad; la cama brincaba y rechinaba, pero a ambos no podía importarles menos, no había nada más en ese momento que un coño y una verga enganchados, frotándose violentamente.

Lincoln aceleró aún más y empezó a gemir, atragantado, entonces Lori supo que se vendría pronto y dejó de contenerse, lo envolvió con sus largas piernas haciendo más corto, pero más intenso el roce con las paredes de su vagina, muy pronto le llegó un brutal orgasmo que casi la noquea, Lincoln era como un motor que no se cansaba de golpearle el útero mientras su voz iba levantándose, ella supo que gritaría al venirse y lo abrazó para besarlo, el peliblanco se puso rígido mientras disparaba interminablemente dentro de su hermana mayor, gritaba mientras seguía entrando y saliendo en cortito, pero el alarido fue callado por los labios y la boca de la rubia, quien también estaba extática por el placer recibido.

Ya casi amaneciendo, Lori salió del cuarto de su hermanito, llevaba una sonrisa en los labios y su equipo en la mano, pensaba en lo bueno que había sido este encuentro y en lo afortunada que sería Ronna si es que algún día, se atrevían a hacer algo, por lo pronto ella iría al baño y luego a dormir, ya arreglaría sus cuentas pendientes: con Carol primero, aunque pensándolo bien, posiblemente tendría que preguntarle si los universitarios dejaron algún orificio virgen en ella; y luego con Bobby, las mascotas rebeldes merecen un castigo, y vaya que iba a castigarlo.

Lincoln estaba semi-inconsciente y desnudo en su cama, aun no sabía lo que le esperaba el día siguiente.

Segundo día – Leni, la Ternura

Lincoln se levantó tarde, le dolía la cabeza y todo lo demás, su hermana mayor había sido muy ruda con él, aunque estaba demasiado feliz como para quejarse; bajó a desayunar y se encontró con miradas curiosas de las menores y otras algo molestas de las mayores, a excepción de Lori, claro está; los padres estaban ya en sus respectivos trabajos y la "autoridad" estaba muy contenta repartiendo panqueques como para intervenir cuando en la mesa comenzaron ciertos comentarios

— vaya, después de lo de ayer me sorprende que hayas bajado a esta hora —

— si Lincoln, ya estás muy grande para brincar en la cama, ni siquiera Lola o yo lo hacemos —

— ojalá solo hubiera sido eso; espero que tu próxima película sea muda, al menos no habrá gritos —

todas tenían algo que decir acerca de la noche anterior, las únicas calladas eran Lori y Leni.

La rubia modista despertó cuando su hermana entró a la habitación la noche pasada, y estaba a punto de dormir otra vez, cuando escuchó que buscaba algo en el closet, Leni se sonrió pensando en que tal vez jugarían a la mascota; a Leni le encantaba jugar con Lori, se ponía el collar, las orejas y la colita; a veces era una gatita o una perrita, alguna vez incluso fue una osita, pero siempre amorosa y consentida de su dueña, quien la acariciaba, la besaba, y la dejaba hacerle lo mismo; ella siempre fue buena y nunca tuvo la necesidad de que la castigaran, aunque a veces su hermana se ponía un poco ruda cuando la montaba, pero eso era parte del juego y le gustaba mucho. Pero esa noche se desilusionó, Lori no la despertó para jugar, y en cambio la vio vestirse y salir con la maletita de juguetes; sabía que no iba a salir de la casa, era muy tarde y se arriesgaría a que de verdad la castigaran, sobre todo por la fiesta de la tarde; Leni se levantó y la vio llegar hasta el cuarto de Lincoln y entrar, supo que jugarían a la mascota y se sintió mal por no ser invitada.

Después del desayuno cada quien se dedicó a sus cosas, solo que Lincoln fue a su habitación para descansar y reponerse de la noche pasada; nadie quería hacer nada con él de todas formas, sus hermanas mayores estaban: enojadas unas y asqueadas las otras, mientras las pequeñas solo pensaban que Lincoln era un raro. El día pasó sin pena ni gloria: comer, ver las mismas viejas películas navideñas en televisión, mensajear a algún amigo con la esperanza de salir, pelear con alguno de los hermanos, nada particular.

Al anochecer, llegaron los padres y todos cenaron, mientras se hablaba de muy poco, ya que nadie había salido de casa, curiosamente nadie mencionó el "alboroto" nocturno de Lincoln, y él lo agradeció de sobremanera; después siguieron frente a la televisión hasta que Rita los mandó a la cama, Lincoln subió estirándose y bostezando, tenía esa flojera de los días festivos, cuando, aunque no haces nada, te sientes cansado; fue al baño y después a su habitación; no pensaba en nada más que acostarse y dormir, tenía frío y estaba seguro de que sus cobijas le darían el calor necesario, pero al entrar a su cuarto, se espantó al ver a su hermana Leni sentada en su cama, ella tenía una cara que él no supo interpretar, se miraba entre triste y enojada, incluso hasta ofendida

— ho-hola Leni, ¿necesitabas algo? —

— Linky, ¿Por qué tú y Lori no me invitaron a jugar a las mascotas?... —el peliblanco se puso pálido, ¿ella sabía de...? —... ella siempre juega conmigo, pero ayer no me dijo nada, solo la vi vestirse y venir aquí, luego escuché todo detrás de tu puerta; no es justo, yo siempre he sido una buena mascota y ... —

—¿qué, espera un momento; Lori, ¿ella juega a eso contigo? ¿t-te ha lastimado a-alguna vez?... ¿te golpeó? —

— no, ella es siempre muy buena conmigo; como soy una buena mascota, nunca me ha castigado, aunque a veces es un poco ruda cuando se monta, pero eso me gusta mucho hehehehe... —

el peliblanco apenas puede creer lo que escucha, Lori abusa de Leni de esa forma ¿y a ella le gusta?

—L-Leni, ¿sabes de lo que estamos hablando, verdad? —

— claro que lo sé tontito, es un juego sexual, pero Lori siempre es muy buena conmigo, aunque no puedo decir lo mismo de Carol o de Bobby; a ella siempre le pega porque es rebelde y le ha dejado las nalgas muy rojas de tanto pegarle, solo que a Carol parece gustarle mucho; y Bobby es muy tonto, ella lo patea y lo lastima mucho ¡y él siempre le pide más! no lo entiendo ¿eso les gusta?, yo siempre me porto bien y así solo me da placer y mimos —

ok, esto ya es demasiada información, así que Lori es una dominatrix, aunque, después de ayer, no le queda ninguna duda, solo espera no tener que volver a experimentarlo.

Lincoln se acerca un poco a su hermana, ella ya no se ve "enojada", más bien esta confundida y él se ve en la necesidad de aclarar lo de la noche anterior

— mira Leni, lo de ayer... no fue algo que Lori hubiera planeado, cre-creo que... solo quiso enseñarme el juego, sí, eso, tal vez pensó que te daría pena o que a mí me daría pena... t-tú sabes, vernos desnudos y e-eso, pe-pero si volvemos a jugar le diré que te invite, ¿te parece? —

la rubia se sonríe y le dice mientras se levanta

— ¿pena? ¿ y porque me iba a dar pena jugar con ustedes? jajajajaja no seas tontito Linky, nunca me daría pena que me vieras desnuda, mira —

y de un tirón se abre la bata que viste mostrando que debajo no hay nada, Lincoln mira ese cuerpo casi divino mientras un circuito de su cerebro se funde y los que quedan escanean la visión que se les presenta para nunca olvidarla: esos senos grandes de pezones rosas casi invisibles, el abdomen firme y el ombligo pequeño, una línea apenas; las caderas anchas de las Loud adultas y un pequeño mechón despeinado entre las piernas largas, de muslos un poco gruesos y pantorrillas iguales, que adelgazan en los tobillos para mostrar unos pies que el creería más grandes, realmente Leni es la más hermosa de todas; Lincoln se tapa los ojos y se da la vuelta mientras le reclama

— ¡Le-Leni! ¡p-por dios, tápate! —

ella solo ríe coqueta y se acerca hasta abrazarlo por la espalda, Lincoln siente como su cabeza es rodeada por esos enormes melones, suaves y cálidos; su espalda está pegada al vientre de ella y un calorcito muy agradable se siente ahí también; claro que sabe de dónde viene y lucha por desterrar esa idea de su mente, solo que su hermana no le dará esa oportunidad; ella lo jala despacito hacia atrás, hasta sentarse en su cama, Lincoln sigue parado, dándole la espalda, pero ya ha bajado los brazos, tiene las manos al frente, cubriendo una erección, le da pena que su hermana la vea y piense mal, Leni baja los brazos hasta su cintura y le habla bajito al oído, con lo que él chico siente como todos y cada uno de los vellos de su cuerpo se erizan

— Linky, yo no sé jugar como Lori, pero si tú quieres, podemos jugar de otra forma, ella me ha enseñado muchas cositas divertidas jijijiji —

Entonces ella tomó la iniciativa y abrazó de nuevo a su hermanito, subiendo las manos por dentro de su playera, estaban un poco frías y Lincoln se estremeció, sentía que su "Linky Jr." se ponía aún más duro de lo que ya estaba y casi le perfora el pantalón cuando sintió una lengua subiendo por su cuello, ¿Qué demonios estaba pasando?, ¿primero Lori y ahora Leni? ¿por qué? no tuvo mucho tiempo para intentar averiguarlo porque su hermana comenzó a levantar su playera mientras lo acariciaba, el chico se arqueó al sentir las tetas en su piel desnuda y se dejó quitar la prenda; ella siguió lamiéndolo y susurrando a su oído mientras bajaba las manos y comenzaba a abrir el pantalón de su hermanito; a estas alturas, Lincoln era un muñeco en las hábiles manos de la rubia, quien lo trataba delicadamente y con mucho cariño, todo lo contrario de Lori.

El chico peliblanco se encontró de pronto acostado y a su lado, Leni lo besaba despacito cerca del oído susurrándole cuanto lo quería y lo buena que sería con él, una de sus manos ya se había apoderado del mas que duro miembro de su hermano y subía y bajaba en un movimiento perezoso y ondulante que lo tenía casi hipnotizado, luego ella se fue subiendo de a poco hasta estar con las tetas encima de la cara de Lincoln, este comenzó a lamerlas por instinto; eras deliciosas, podría jurar que sabían a fresas y Leni despejó su duda

— uso una crema naturista en base a fresas y leche, espero que te guste —

¿Gustarle?, Lincoln se prendió de la más cercana como si fuera un becerro y chupaba como si su vida dependiera de ello, Leni reía divertida mientras se quejaba arrastrando la voz, cosa que ponía más caliente al chico

— jajajaja... L-Linkyyhh... no... me-me lastimaahhh... hmmm... —

este juego no duro demasiado ya que Leni se dio cuenta de que él empezaba a contraerse, señal de que se vendría, su juego de mano era muy efectivo, pero ella estaba buscando el paquete completo, así que se detuvo y dejó que se calmara; él no había soltado las tetas de su hermana y jugueteaba con ellas, cambiando la boca de uno a otro pezón mientras las sobaba, la rubia solo se deslizó sobre él y levantó la cadera midiendo el sitio justo, después fue bajando poco a poco mientras su cálida flor chorreaba justo sobre la dura verga de Lincoln, quien sentía la calidez de esos jugos pero no adivinaba lo que era; algo caliente le tocó la punta y después lo envolvió por completo; el chico se arqueó por puro reflejo, haciendo que su pene alcanzara el fondo de la vagina de su hermana y ella se dejó caer como si la hubiera atravesado una espada, se quedó quieta un momento, dejando que un primer mini-orgasmo bajara, para luego empezar a subir y bajar despacito, recorriendo toda la extensión de esa herramienta casi hasta sacarla y después bajar de nuevo, perforándose a sí misma; él solo se dejaba hacer, mientras apretaba todos los músculos intentando aguantar lo más posible sin venirse, estiró sus brazos hasta tomar apenas las firmes nalgas de su hermana y comenzó a responder los sentones con embestidas de su cadera.

Leni no era ruidosa, al menos no para esto, respiraba hondo y apenas pujaba con cada empuje de su hermano, el solo gruñía, concentrado en penetrar lo más profundo posible; después de un rato Leni comenzó a sentir que llegaba algo muy fuerte, y dejó que el peliblanco terminara de empalarla mientras ella se abandonaba al placer supremo, se apoyó en el pecho de su hermanito con sus débiles brazos, que apenas la sostenían, mientras él comenzaba a venirse dentro, una marea caliente que la hizo entrar en una segunda venida, de oleadas poderosas; Leni se dejó caer sobre Lincoln y le buscó los labios, para ella era el sello perfecto de una buena cogida; el chico apenas podía respirar de tan agitado, y todavía intentaba seguir penetrándola, pese a que su miembro comenzaba a reblandecerse.

Un rato después, Lincoln comenzaba a dormirse mientras Leni lo tenía en brazos y lo dejaba chupar un poco sus tetas, tal vez no fuera tan divertida como Lori, pero estaba segura de que ella si podría volver a hacerlo con su Linky.

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Hasta aquí la primera entrega, voy a ver si logro terminar esto para el 24, y si no, pues ni modo

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